{"id":382940,"date":"2021-02-11T18:57:39","date_gmt":"2021-02-11T21:57:39","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=382940"},"modified":"2021-02-11T18:57:39","modified_gmt":"2021-02-11T21:57:39","slug":"gustavo-turecki-un-detective-de-la-mente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/gustavo-turecki-un-detective-de-la-mente\/","title":{"rendered":"Gustavo Turecki: Un detective de la mente"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_382541\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/066-069_entrev-Gustavo-Turecki_299-0-800.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-382541 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/066-069_entrev-Gustavo-Turecki_299-0-800.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"1120\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/066-069_entrev-Gustavo-Turecki_299-0-800.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/066-069_entrev-Gustavo-Turecki_299-0-800-250x350.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/066-069_entrev-Gustavo-Turecki_299-0-800-700x980.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/066-069_entrev-Gustavo-Turecki_299-0-800-120x168.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Universidad McGill<\/span><\/a> Turecki: \u201cLos trastornos psiqui\u00e1tricos operan como un factor desencadenante del comportamiento suicida\u201d<span class=\"media-credits\">Universidad McGill<\/span><\/p><\/div>\n<p>Tempranamente en su carrera, el psiquiatra Gustavo Turecki eligi\u00f3 centrar sus investigaciones en un problema escabroso, sobre el cual muchos evitan hablar: el suicidio. Un fen\u00f3meno social suscit\u00f3 su inter\u00e9s por el tema. Al comienzo de la d\u00e9cada de 2000, las tasas de muerte autoinfligida estaban fuera de control en la provincia de Quebec, Canad\u00e1, donde se hab\u00eda radicado hac\u00eda poco tiempo. \u201cEstaba en iniciando mi actividad como psiquiatra y sent\u00ed que necesitaba entender por qu\u00e9 algunas personas que desarrollan depresi\u00f3n se quitan la vida y otras no\u201d, recuerda el investigador.<\/p>\n<p>A\u00fan no ha hallado una respuesta, pero durante casi 20 a\u00f1os de investigaciones se ha convertido en uno de los estudiosos principales del tema a nivel mundial, con m\u00e1s de 500 art\u00edculos cient\u00edficos publicados sobre los factores biol\u00f3gicos, sociales y comportamentales asociados al suicidio. El psiquiatra naci\u00f3 en la ciudad de La Plata, capital de la provincia de Buenos Aires, en Argentina, y cuando ten\u00eda 10 a\u00f1os emigr\u00f3 a Brasil con sus padres: \u00e9l, un ingeniero argentino, ella brasile\u00f1a. Se gradu\u00f3 como m\u00e9dico en la antigua Escuela Paulista de Medicina, la actual Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp), para continuar con un doctorado en la Universidad McGill, en Montreal (Canad\u00e1), donde en la actualidad dirige el Departamento de Psiquiatr\u00eda y el Centro de Investigaci\u00f3n Douglas, dedicado a la investigaci\u00f3n de problemas de salud mental.<\/p>\n<p>En una videollamada realizada a comienzos del mes de noviembre, Turecki, de 55 a\u00f1os de edad, convers\u00f3 con nosotros sobre las causas del suicidio y las maneras de mitigar este problema. En abril, tiene pensado regresar al pa\u00eds para participar del Congreso Brasile\u00f1o de Psiquiatr\u00eda y hablar al respecto de sus \u00faltimas investigaciones.<\/p>\n<p><strong>El suicidio es un tema tab\u00fa. \u00bfPor qu\u00e9 resulta tan dif\u00edcil hablar sobre el tema?<\/strong><br \/>\nPorque hist\u00f3rica y socialmente siempre se lo ha condenado. Ninguna sociedad aval\u00f3 o avala el suicidio como forma de morir. Para todas las religiones es pecado. En algunas, quien se suicida no puede ser sepultado junto al resto de las personas. La muerte por suicidio no est\u00e1 aceptada socialmente. En parte porque, como organismos, fuimos programados para vivir, no para morir. Y en parte porque se lo considera un acto voluntario. Cuando se comprende que ese comportamiento no depende del autocontrol, que la persona que lo comete no se encuentra en plena posesi\u00f3n de su libre albedr\u00edo, exceptuando solamente aquellos casos de suicidio asistido, el panorama cambia.<\/p>\n<p><strong>En cierta forma, considerar al suicidio como un acto voluntario ser\u00eda un prejuicio.<\/strong><br \/>\nExactamente. Para m\u00ed el suicidio es el resultado de ciertas alteraciones cognitivas asociadas a una enfermedad mental.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEse enfoque es aceptado por los profesionales de la salud?<\/strong><br \/>\nEn general, se entiende que no es una cuesti\u00f3n de autocontrol. Creo que, hoy en d\u00eda, nadie duda de que en la mayor\u00eda de los casos se asocia con una enfermedad mental. No obstante, en la literatura acad\u00e9mica se debate sobre el impacto de la enfermedad mental en los casos de suicidio.<\/p>\n<p><strong>Tambi\u00e9n se discute cu\u00e1l ser\u00eda la importancia de los trastornos psiqui\u00e1tricos sobre esa conducta.<\/strong><br \/>\nAlgunos estudios muestran que el porcentaje de individuos muertos por suicidio afectados por un cuadro compatible con una enfermedad mental puede variar bastante. En China y en la India, el porcentaje es menor al de los pa\u00edses occidentales y existe un debate en cuanto a las razones de esa diferencia. No est\u00e1 en tela de juicio que haya una firme asociaci\u00f3n con la enfermedad mental, sino cu\u00e1nto esta puede explicar ese comportamiento. Tampoco puede atribu\u00edrsele todo a un trastorno mental. Ese es solamente uno de los aspectos, un factor de riesgo. En el modelo que he desarrollado, planteo que los trastornos psiqui\u00e1tricos obran como uno de los factores desencadenantes del comportamiento suicida, pero hay otros igualmente asociados a la predisposici\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPodr\u00eda citar ejemplos?<\/strong><br \/>\nEn primer lugar, hay que entender que no existe una explicaci\u00f3n \u00fanica acerca de por qu\u00e9 la gente se suicida. El riesgo de suicidio es el resultado de una interacci\u00f3n compleja entre factores biol\u00f3gicos, cl\u00ednicos, psicol\u00f3gicos, sociales, culturales y ambientales. El peso relativo de cada factor var\u00eda de un individuo a otro. Los suicidas tienen cierta predisposici\u00f3n, que est\u00e1 influenciada por sus caracter\u00edsticas gen\u00e9ticas, la experiencias de vida y la personalidad. Estos factores interact\u00faan con otros temporalmente m\u00e1s cercanos al acto en s\u00ed, que operan como desencadenantes de la crisis suicida. La enfermedad mental es un desencadenante. La mayor\u00eda de la gente que se suicida padece depresi\u00f3n. Una manera de entender el riesgo de suicidio es pensarlo as\u00ed: las personas con cierta predisposici\u00f3n al suicidio en alg\u00fan momento se deprimen y, con la depresi\u00f3n, afloran las ideas suicidas, y esto puede impulsarlas a actuar. Este modelo ayuda a entender el riesgo principalmente entre los individuos m\u00e1s j\u00f3venes. En los ancianos, el suicidio est\u00e1 m\u00e1s asociado a una patolog\u00eda mental. Las personas mayores de 65 a\u00f1os que se suicidan padecen, casi en su absoluta mayor\u00eda, un episodio depresivo asociado a la muerte.<\/p>\n<blockquote><p>Un factor de predisposici\u00f3n que aumenta el riesgo de suicidio en forma significativa es haber padecido abusos durante la infancia<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo se arrib\u00f3 a esas cifras?<\/strong><br \/>\nPara estudiar las razones asociadas al suicidio, suele recurrirse a un proceso llamado autopsia psicol\u00f3gica. Para ello entrevistamos a los familiares y otras personas cercanas a la persona fallecida para tratar de reconstruir lo ocurrido antes de la muerte y constatar si hab\u00eda s\u00edntomas de enfermedades mentales. Algunos estudios que emplean esta t\u00e9cnica apuntan que casi el 90 % de las personas que se quitan la vida tuvieron alg\u00fan episodio de trastorno mental justo antes de morir. Entre los individuos con menos de 25 a\u00f1os, el promedio es menor, de alrededor del 50 %. Esos porcentajes var\u00edan seg\u00fan los pa\u00edses. En Estados Unidos y en Canad\u00e1, ronda el 90 %. En China se ubica en un 60 %. Una posible explicaci\u00f3n para esa diferencia es que los factores socioculturales pueden llegar a dificultar un diagn\u00f3stico preciso de la salud mental.<\/p>\n<p><strong>Uno de sus trabajos m\u00e1s citados, publicado en 2009 en la revista <\/strong><strong><em>Nature Neuroscience<\/em>, revela que el cerebro de quienes sufrieron abusos en la infancia responde de manera diferente al estr\u00e9s, lo que podr\u00eda facilitar el suicidio. \u00bfC\u00f3mo arrib\u00f3 a esa conclusi\u00f3n?<\/strong><br \/>\nUno de los factores de predisposici\u00f3n m\u00e1s importantes, que no es espec\u00edfico del suicidio pero que eleva el riesgo de manera significativa, es haber padecido abuso durante la infancia, ya sea este abuso f\u00edsico, sexual o abandono parental. En la pr\u00e1ctica cl\u00ednica, se detecta que las personas que sufrieron experiencias abusivas al comienzo de su vida se enfrentan a un riesgo mayor de manifestar comportamientos suicidas y de morir por suicidio. Esto tambi\u00e9n est\u00e1 bien detallado en la literatura cient\u00edfica. Nuestros estudios sugieren que dicho riesgo est\u00e1 relacionado con ciertas dificultades para regular las respuestas emocionales y comportamentales. Estas personas tienden a actuar de manera m\u00e1s impulsiva y agresiva. Por lo general, son m\u00e1s explosivas, y tambi\u00e9n suelen ser m\u00e1s ansiosas. El trabajo publicado en <em>Nature Neuroscience<\/em> fue el primero que ha demostrado que una vivencia psicol\u00f3gica y social como el abuso causa alteraciones a nivel molecular en el cerebro y deja en el mismo una especie de marca qu\u00edmica. El mecanismo por el cual ocurre esto es epigen\u00e9tico.<\/p>\n<p><strong>Eso significa que no causa una modificaci\u00f3n en la estructura de los genes pero altera su funcionamiento, \u00bfes as\u00ed?<\/strong><br \/>\nAs\u00ed tal cual. La a\u00f1adidura de radicales metilo (CH<sub>3<\/sub>) a un tramo espec\u00edfico del ADN altera la actividad de un gen clave para regular la respuesta al estr\u00e9s. En situaciones estresantes, las gl\u00e1ndulas suprarrenales (o adrenales) liberan cortisol, una hormona potente con impacto sist\u00e9mico en el organismo. Tan pronto como se la segrega, activa\u00a0 los receptores de glucocorticoides en una zona del cerebro denominada hipocampo, desencadenando una respuesta inhibitoria. El hipocampo env\u00eda se\u00f1ales al hipot\u00e1lamo, que a su vez libera hormonas que suprimen la producci\u00f3n del cortisol en las suprarrenales. A este sistema lo denominamos eje hipot\u00e1lamo-pituitaria-adrenal (HPA), una estructura importante para la regulaci\u00f3n del estr\u00e9s. Nuestro trabajo nos llev\u00f3 a suponer que este mecanismo inhibitorio se encuentra alterado en el cerebro de las personas que se han enfrentado a abusos en su infancia. Normalmente, los responsables del maltrato son los padres, biol\u00f3gicos o adoptivos, u otros individuos a cargo del cuidado. Esas personas no son abusivas todo el tiempo. Suelen incurrir en el abuso cuando est\u00e1n alteradas emocionalmente o bajo el efecto de drogas. A nuestro juicio, el cerebro del ni\u00f1o percibe el ambiente hostil e imprevisible y lidia con esa situaci\u00f3n aumentando el nivel de alerta.<\/p>\n<p><strong>\u00bfLa producci\u00f3n de cortisol se descontrolar\u00eda f\u00e1cilmente en esas personas?<\/strong><br \/>\nLa adici\u00f3n de radicales metilo a ese gen lo vuelve menos activo y reduce la cantidad de receptores de glucocorticoides en el hipocampo. Esto altera la inhibici\u00f3n del eje HPA. Como consecuencia de ello, estos individuos acrecientan su estado de alerta, como resultado de una adaptaci\u00f3n del cerebro a un ambiente hostil e imprevisible, o sea, un \u00e1mbito en el cual, en cualquier momento podr\u00eda producirse un abuso. Desde un punto de vista cl\u00ednico, estas personas son m\u00e1s ansiosas e hipervigilantes. Ese mecanismo molecular explicar\u00eda el aumento del riesgo, en particular, cuando estos individuos se deprimen y comienzan a desarrollar ideas suicidas.<\/p>\n<p><strong>\u00bfHay diferencias en el funcionamiento del cerebro de quien se suicida y de aquel que solamente lo piensa?<\/strong><br \/>\nEstamos tratando de dar una respuesta a ese tipo de preguntas.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEl abuso debe producirse en alguna etapa espec\u00edfica de la infancia para que genere ese tipo de alteraci\u00f3n en la respuesta al estr\u00e9s?<\/strong><br \/>\nSospecho que s\u00ed, aunque a\u00fan no pueda determinarse una edad. El cerebro es un \u00f3rgano que se considera pl\u00e1stico, es decir, que se adapta a cada experiencia. Esa capacidad de aprendizaje y adaptaci\u00f3n es mayor en las dos primeras d\u00e9cadas de vida. Los procesos negativos que ocurren durante ese per\u00edodo suelen tener un impacto mayor en la capacidad de lidiar con el estr\u00e9s y las adversidades.<\/p>\n<p><strong>No son determinantes pero aumentan la predisposici\u00f3n.<\/strong><br \/>\nEn el campo de la psiquiatr\u00eda, nada es determinante. Existen asociaciones, que procuramos explicar recurriendo a modelos te\u00f3ricos. Las experiencias de vida negativas no determinan que alguien cometer\u00e1 suicidio. Muchos sufren traumas y se tornan resilientes. Pero la proporci\u00f3n de los que padecieron situaciones de maltrato es mayor entre las personas que se suicidan que entre aquellos que no llegan a atentar contra su propia vida o los que mueren por otras causas.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo se hacen los estudios que permiten identificar esas conexiones?<\/strong><br \/>\nPara estudiar esos fen\u00f3menos hay que tener acceso al tejido cerebral. Estas alteraciones son espec\u00edficas de ese tejido y no sirve de nada estudiar la sangre. En la Universidad McGill disponemos de un banco con alrededor de 4 mil cerebros de personas que fallecieron por suicidio u otras causas. En algunos casos, los hemos estudiado en vida y les retiramos el cerebro luego de su muerte. En otros, hemos tenido acceso al cerebro en primera instancia y despu\u00e9s llevamos a cabo una labor detectivesca, entrevistando a maridos o esposas, hermanos y padres, en un intento por descubrir c\u00f3mo fueron sus vidas. Tambi\u00e9n disponemos de acceso a sus historias cl\u00ednicas, al registro de los medicamentos que utilizaron y a los datos de la agencia nacional de protecci\u00f3n de la juventud, que almacena el historial de los ni\u00f1os que vivieron en familias con distintos niveles de disfuncionalidad. Tambi\u00e9n realizamos estudios de seguimiento de grupos representativos de la poblaci\u00f3n en general. Sin embargo, en este \u00faltimo caso, estudiamos los comportamientos y rasgos de la personalidad que elevan el riesgo de suicidio.<\/p>\n<div id=\"attachment_382545\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/066-069_entrev-Gustavo-Turecki_299-1-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-382545 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/066-069_entrev-Gustavo-Turecki_299-1-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"814\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/066-069_entrev-Gustavo-Turecki_299-1-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/066-069_entrev-Gustavo-Turecki_299-1-1140-250x179.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/066-069_entrev-Gustavo-Turecki_299-1-1140-700x500.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/066-069_entrev-Gustavo-Turecki_299-1-1140-120x86.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Universidad McGill<\/span><\/a> El investigador y su equipo en el Centro de Investigaci\u00f3n Douglas<span class=\"media-credits\">Universidad McGill<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>\u00bfHay traumas que aumentan el riesgo m\u00e1s que otros?<\/strong><br \/>\nNo hemos hallado datos que permitan aseverarlo. Nuestros estudios indican que los traumas son experiencias mucho m\u00e1s subjetivas que objetivas. Dependen de c\u00f3mo se los experimente. Hemos comprobado que la identidad del agresor es un elemento importante de la relaci\u00f3n entre la historia de abuso y el suicidio. Quienes son abusados por alguien muy cercano, como un padre, por ejemplo, tienen mayor riesgo de desarrollar una conducta suicida que aquellos que fueron abusados por un desconocido.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1l es la explicaci\u00f3n para ello?<\/strong><br \/>\nCreo que el impacto psicol\u00f3gico de esa vivencia es mayor en el primer caso. Tambi\u00e9n puede tener que ver con su repetici\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Los \u00edndices de suicidio var\u00edan bastante en todo el mundo. \u00bfCu\u00e1l es la raz\u00f3n?<\/strong><br \/>\nLos varones se suicidan m\u00e1s que las mujeres, particularmente en un rango de edades entre los 35 y los 65 a\u00f1os, en una proporci\u00f3n que puede variar de dos a uno a cinco a uno en algunos pa\u00edses. La excepci\u00f3n son algunos pa\u00edses asi\u00e1ticos, sobre todo China y la India, donde la tasa era m\u00e1s alta entre las mujeres, pero eso est\u00e1 cambiando. En general, las mujeres tienen m\u00e1s intentos de suicidio que los varones, pero estos emplean m\u00e9todos infalibles. Otra de las razones detr\u00e1s de un mayor porcentaje de suicidios masculinos en algunos pa\u00edses es el uso abusivo del alcohol y las drogas. Esto es m\u00e1s com\u00fan en las naciones que integraban la extinta Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. El alcohol tiene un efecto desinhibidor, que les facilita a los individuos deprimidos la puesta en pr\u00e1ctica de sus ideas de autoaniquilaci\u00f3n. El resto de las estad\u00edsticas presenta muchas variantes. Las tasas de suicidio son mayores en Rusia y en Canad\u00e1 que en Brasil, pero al analizar minuciosamente los datos puede advertirse que esos \u00edndices var\u00edan con el paso del tiempo y entre las diferentes regiones de los pa\u00edses. Esta variabilidad se explica por las oscilaciones de los factores sociales.<\/p>\n<p><strong>En las \u00faltimas d\u00e9cadas parece haberse registrado una disminuci\u00f3n en los \u00edndices globales de suicidios. \u00bfC\u00f3mo anda eso?<\/strong><br \/>\nHan disminuido en gran parte del mundo. Una de las explicaciones para esa merma es que en los \u00faltimos a\u00f1os se ha facilitado el tratamiento de la depresi\u00f3n. Pero hay excepciones. En Estados Unidos, Corea del Sur y Brasil, los suicidios han aumentado. En el primero de estos pa\u00edses posiblemente a causa del aumento del acceso a las armas de fuego y, en Corea del Sur, est\u00e1 asociado a modificaciones importantes en la estructura social, que incluye a las relaciones familiares. En Brasil, todav\u00eda no entendemos bien cu\u00e1l es la causa de la variaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 puede hacerse para reducir estos \u00edndices?<\/strong><br \/>\nNunca podremos eliminar el riesgo por completo, pero es posible reducirlo. Una manera de conseguirlo es disminuir el maltrato y las experiencias traum\u00e1ticas al comienzo de la vida por medio de la adopci\u00f3n de programas de intervenci\u00f3n en la poblaci\u00f3n que identifiquen a las familias en riesgo y les ense\u00f1en habilidades de crianza. Otra, consiste en reducir el estigma inherente a los problemas de salud mental, para facilitar su detecci\u00f3n y tratamiento. Tambi\u00e9n es de importancia obstaculizar el acceso a los m\u00e9todos, tales como las armas de fuego y los pesticidas. Las crisis suicidas a menudo son impulsivas y transitorias.<\/p>\n<p><strong>\u00bfHay alg\u00fan indicio de que las pandemias, como en el caso de la actual, incrementen el n\u00famero de suicidios?<\/strong><br \/>\nSe han publicado algunos art\u00edculos sobre el tema, pero por el momento, nada sugiere que la pandemia actual haya generado un aumento en la tasa de suicidios, aunque algunos estudios apuntan un incremento de las ideas suicidas en determinados segmentos de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Usted naci\u00f3 en Argentina y estudi\u00f3 en Brasil. \u00bfQu\u00e9 tal fue su etapa aqu\u00ed?<\/strong><br \/>\nConservo una gran influencia de mi paso por Brasil. Mi madre es brasile\u00f1a. Me mud\u00e9 al pa\u00eds cuando ten\u00eda 10 a\u00f1os de edad. Estudi\u00e9 en la Escuela Paulista de Medicina, donde adquir\u00ed una marcada cultura inquisitiva y de valoraci\u00f3n de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica. Pude interactuar estrechamente con dos personas fenomenales, el psiquiatra Jair Mari y la genetista Mar\u00edlia Cardoso Smith, que tuvieron una gran influencia en mi formaci\u00f3n personal y cient\u00edfica. Hoy en d\u00eda soy jefe del departamento de psiquiatr\u00eda de una universidad muy respetada y director cient\u00edfico de un centro de investigaci\u00f3n importante. Aqu\u00ed tal vez haya m\u00e1s recursos financieros, equipamiento y autonom\u00eda para investigar, pero la formaci\u00f3n acad\u00e9mica y cient\u00edfica que ofrece la Paulista no se queda para nada atr\u00e1s.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El psiquiatra nacido en Argentina y graduado en Brasil estudia las causas del suicidio","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181,183],"tags":[327,329],"coauthors":[105],"class_list":["post-382940","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","category-entrevista-es","tag-psiquiatria-es","tag-salud-publica"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/382940","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=382940"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/382940\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":382942,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/382940\/revisions\/382942"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=382940"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=382940"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=382940"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=382940"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}