{"id":389506,"date":"2021-04-26T19:32:57","date_gmt":"2021-04-26T22:32:57","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=389506"},"modified":"2021-04-26T19:34:05","modified_gmt":"2021-04-26T22:34:05","slug":"la-tortuosa-llegada-a-brasil","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-tortuosa-llegada-a-brasil\/","title":{"rendered":"La tortuosa llegada a Brasil"},"content":{"rendered":"<p>Durante las primeras d\u00e9cadas del siglo XIX, la introducci\u00f3n de africanos esclavizados en R\u00edo de Janeiro ten\u00eda lugar por etapas. Luego de pasar meses viajando en condiciones degradantes en las bodegas de los barcos, los negros cautivos, por lo general, desnutridos y enfermos, hac\u00edan una escala, en primera instancia, en la aduana, donde los identificaban y los registraban para el pago de impuestos. Luego de eso, los reembarcaban para someterlos a un per\u00edodo de cuarentena, que inicialmente se realizaba en las islas cercanas a la ciudad y, posteriormente, en un leprosario ubicado en un barrio alejado del centro. Reci\u00e9n entonces se los trasladaba al mercado de Valongo, donde los expon\u00edan a la venta para abastecer de mano de obra forzada a las provincias de R\u00edo de Janeiro, Minas Gerais y S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<p>La descripci\u00f3n minuciosa del arribo y el camino recorrido hasta el desembarco final figuran en un trabajo concluido recientemente por el grupo de la arque\u00f3loga Andrea de Lessa Pinto, docente del Programa de Posgrado en Arqueolog\u00eda (PPGArq) del Museo Nacional de la Universidad de R\u00edo de Janeiro (UFRJ), y presentado en un art\u00edculo publicado en mayo de 2020 en la revista <em>Latin American Antiquity<\/em>. En la obra, que forma parte de la tesis doctoral del historiador y arque\u00f3logo Reinaldo Bernardes Tavares, se analiz\u00f3 documentaci\u00f3n guardada en la Biblioteca Nacional y en el Archivo General de la Ciudad de R\u00edo de Janeiro para reconstruir los pormenores del trayecto recorrido por los africanos cautivos luego de arribar al puerto de la que en aquel entonces era la capital de la colonia y, posteriormente, del Reino Unido de Portugal, Brasil y Algarves. \u201cEl material hallado ayudar\u00e1 a corregir ciertas imprecisiones que hab\u00edan quedado cristalizadas en los \u00faltimos a\u00f1os al respecto de la llegada de los africanos cautivos\u201d, dice Lessa.<\/p>\n<p>Hace poco m\u00e1s de una d\u00e9cada, comenz\u00f3 a difundirse entre los historiadores brasile\u00f1os la hip\u00f3tesis de que, tras atravesar el oc\u00e9ano, los negros esclavizados recalaban directamente en el muelle de Valongo, en lo que, hoy en d\u00eda, es el barrio carioca de Gamboa, cerca de la calle Camerino, donde entonces funcionaba uno de los mayores centros de venta de africanos cautivos de Am\u00e9rica. <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/huesos-que-hablan\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">El simbolismo de Valongo como el principal enclave del comercio de esclavos se consolid\u00f3 despu\u00e9s que las excavaciones arqueol\u00f3gicas que se realizaron a partir de 2011 identificaron vestigios del muelle en cuesti\u00f3n<\/a>.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/088-090_Valongo_300-0-img.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1900\" height=\"1083\" class=\"size-full wp-image-390818 alignnone\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/088-090_Valongo_300-0-img.png\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/088-090_Valongo_300-0-img.png 1900w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/088-090_Valongo_300-0-img-250x143.png 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/088-090_Valongo_300-0-img-700x399.png 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/088-090_Valongo_300-0-img-290x166.png 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/088-090_Valongo_300-0-img-1536x876.png 1536w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/088-090_Valongo_300-0-img-120x68.png 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1900px) 100vw, 1900px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Seg\u00fan dejan constancia los datos recogidos en la investigaci\u00f3n actual, la tesis que sit\u00faa a Valongo tambi\u00e9n como el punto de arribo de los africanos a R\u00edo fue cobrando cuerpo a partir de la publicaci\u00f3n, en 2005, del libro intitulado <em>De costa a costa \u2013 Escravos, marinheiros e intermedi\u00e1rios do tr\u00e1fico negreiro de Angola ao Rio de Janeiro (1780-1860)<\/em>, del historiador Jaime Rodrigues, editado por Companhia das Letras. En su obra, Rodrigues sostiene, probablemente influenciado por un trabajo de la d\u00e9cada de 1980, que el muelle de Valongo \u201cfue el sitio por donde los africanos importados en forma ilegal desembarcaban en R\u00edo de Janeiro\u201d, entre 1780 y 1831.<\/p>\n<p>Antes del grupo de Lessa, otros historiadores hab\u00edan ubicado el desembarco inicial de los africanos en la aduana, que estaba ubicada en lo que entonces era el distrito comercial de la ciudad, en un edificio que ya no existe, que se alzaba en las inmediaciones de la actual calle 1\u00ba de mar\u00e7o, cerca de donde ahora est\u00e1 el Centro Cultural Banco do Brasil. En el a\u00f1o 2000, en la obra <em>\u00a0A vida dos escravos no Rio de Janeiro<\/em>, tambi\u00e9n publicada por la editorial Companhia das Letras, la historiadora estadounidense Mary Karasch, expresaba que, antes de 1824, los barcos negreros ingresaban libremente al puerto para desembarcar su carga en el centro de R\u00edo y, luego de fondearse y \u201csometerse a las formalidades legales, las tripulaciones de los buques obten\u00edan el permiso para hacer el transbordo de los africanos a barcazas de remo m\u00e1s peque\u00f1as y trasladarlos a la aduana\u201d. Sin embrago, no hab\u00eda constancia de otros detalles.<\/p>\n<p>En su doctorado, que cont\u00f3 con la direcci\u00f3n de Lessa y la coasesor\u00eda de Claudia Rodrigues Carvalho, tambi\u00e9n del PPGArq, Reinaldo Tavares hall\u00f3 en la Biblioteca Nacional y en el Archivo General de la Ciudad documentos oficiales que permiten conocer los pormenores del desembarco inicial en la aduana y el posterior traslado a la zona del Valongo. El registro m\u00e1s antiguo del paso por la aduana es una carta de 1752 redactada por Jos\u00e9 I (1714-1777), rey de Portugal, dirigida a Antonio Almeida Soares Portugal (1699-1760), el primer marqu\u00e9s de Lavradio, gobernador y capit\u00e1n general de la provincia, en la que le ordena investigar un reclamo de los oficiales del Concejo de la ciudad quej\u00e1ndose por el tr\u00e1fico de africanos esclavizados en la aduana.<\/p>\n<div id=\"attachment_389866\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/SITE_ChegadaEscravos-1-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-389866 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/SITE_ChegadaEscravos-1-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"800\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/SITE_ChegadaEscravos-1-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/SITE_ChegadaEscravos-1-1140-250x175.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/SITE_ChegadaEscravos-1-1140-700x491.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/SITE_ChegadaEscravos-1-1140-120x84.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Colecci\u00f3n Biblioteca Nacional Digital  <\/span><\/a> En la obra pict\u00f3rica <em>D\u00e9barquement<\/em>, Rugendas retrata el desembarco de los africanos en la aduana de R\u00edo de Janeiro luego de haber cruzado el Atl\u00e1ntico<span class=\"media-credits\">Colecci\u00f3n Biblioteca Nacional Digital  <\/span><\/p><\/div>\n<p>El desembarco inicial en la aduana lo confirma una misiva del Senado dirigida al rey en 1762, informando quejas de los tratantes de esclavos a causa del plazo m\u00ednimo de ocho d\u00edas que ten\u00edan que aguardar tras el arribo de los cautivos hasta poder negociarlos. La informaci\u00f3n que consta en esos documentos es refrendada por los informes del pintor y expedicionario alem\u00e1n Johann Moritz Rugendas (1802-1858), quien estuvo en Brasil entre 1822 y 1825, y registr\u00f3 los tr\u00e1mites de la llegada de los africanos a R\u00edo en su libro <em>Viagem pitoresca atrav\u00e9s do Brasil <\/em>y en la pintura intitulada <em>D\u00e9barquement<\/em>).<\/p>\n<p>Los documentos de principios del siglo XIX ayudaron a los historiadores a reconstruir el derrotero m\u00e1s probable que segu\u00edan los africanos reci\u00e9n llegados luego de su paso por la aduana. En 1774, Lu\u00eds de Almeida Portugal Soares de Alar\u00e7\u00e3o d\u2019E\u00e7a e Melo Silva Mascarenhas (1729-1790) virrey de Brasil y segundo marqu\u00e9s de Lavradio, logr\u00f3 trasladar el mercado de esclavos de las inmediaciones de la aduana a una zona algo m\u00e1s alejada, ocupada por quintas y aldeas de pescadores: el Valongo, ubicado a alrededor de 1,5 kil\u00f3metros (km) hacia el oeste del centro. Una c\u00e9dula fechada en 1808 redactada por el juez Paulo Fernandes Viana (1758-1821), intendente general de polic\u00eda de la Corte, prohibi\u00f3 el tr\u00e1nsito a pie de los africanos esclavizados entre la aduana y Valongo. El trayecto deber\u00eda cubrirse por mar, con la permanencia de los enfermos en Ilha das Enxadas o en Ilha de Bom Jesus para cumplir un per\u00edodo de cuarentena, previo a la construcci\u00f3n de un lazareto en la propia zona de Valongo. \u201cCon el traslado del comercio de esclavos a Valongo, la regi\u00f3n fue creciendo y los tratantes se mudaron hacia all\u00ed, manteniendo a los cautivos en el patio de sus propiedades\u201d, relata Lessa.<\/p>\n<p>Seg\u00fan consta en los documentos registrados durante la investigaci\u00f3n, desde ese per\u00edodo hasta la prohibici\u00f3n legal de la importaci\u00f3n de esclavos, en 1831, en el cual arribaron entre 500 mil y 700 mil esclavos africanos a R\u00edo, el desembarco final de los cautivos \u2013t\u00e9cnicamente denominado descarga\u2013 se realizaba en las playas cercanas al Morro da Sa\u00fade, a 1 km de distancia hacia el oeste del sitio en que posteriormente eran vendidos los africanos en los dep\u00f3sitos de Valongo. Luego de la construcci\u00f3n del leprosario, en 1811, se comenz\u00f3 a descargar a los cautivos principalmente detr\u00e1s del Morro da Sa\u00fade. \u201cEl an\u00e1lisis e interpretaci\u00f3n de fuentes literarias primarias, en su mayor\u00eda in\u00e9ditas, nos permitieron abordar el ingreso, desembarco y descarga de los cautivos africanos en R\u00edo de Janeiro desde una nueva perspectiva hist\u00f3rica\u201d, escriben los investigadores en el art\u00edculo publicado en <em>Latin American Antiquity<\/em>. Como resultado de ello, sostienen, la hip\u00f3tesis que plantea el protagonismo del muelle de Valongo en ese proceso, hasta entonces se\u00f1alado como el punto de \u201cdesembarco\u201d obligatorio de los embarques negreros, no tiene ning\u00fan respaldo en los documentos que se consultaron. \u201cEl muelle de Valongo no fue el lugar de llegada, sino el centro de distribuci\u00f3n de los cautivos hacia otros muelles en la bah\u00eda de Guanabara, antes de enviarlos hacia el interior\u201d, explica Lessa.<\/p>\n<div id=\"attachment_389870\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/SITE_ChegadaEscravos-2-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-389870 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/SITE_ChegadaEscravos-2-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"780\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/SITE_ChegadaEscravos-2-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/SITE_ChegadaEscravos-2-1140-250x171.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/SITE_ChegadaEscravos-2-1140-700x479.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/SITE_ChegadaEscravos-2-1140-120x82.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Proyecto Brasiliana Iconogr\u00e1fica<\/span><\/a> La obra <em>Boutique de la rue du Val-Longo<\/em>, del pintor franc\u00e9s Jean-Baptiste Debret, muestra un dep\u00f3sito de negros esclavizados en el mercado do Valongo<span class=\"media-credits\">Proyecto Brasiliana Iconogr\u00e1fica<\/span><\/p><\/div>\n<p>\u201cEste trabajo constituye un hermoso esfuerzo para documentar las pr\u00e1cticas habituales de aquel per\u00edodo y permite una mejor comprensi\u00f3n de c\u00f3mo habr\u00eda sido la log\u00edstica del arribo y c\u00f3mo la esclavitud fue definiendo el entorno urbano en R\u00edo de Janeiro\u201d, comenta el historiador Rafael Marquese, de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), estudioso de la esclavitud negra en Am\u00e9rica.<\/p>\n<p>Andrea Lessa reafirma que las conclusiones de la tesis de Tavares no le restan trascendencia hist\u00f3rica y simb\u00f3lica al muelle de Valongo para los afrodescendientes. \u201cAquel sitio fue el epicentro del comercio negrero en Am\u00e9rica durante un extenso per\u00edodo\u201d, dice la arque\u00f3loga, autora de excavaciones que, en 2017 y 2018, permitieron determinar las condiciones abyectas en que eran sepultados los cuerpos de los africanos reci\u00e9n llegados que fallec\u00edan: apilados y apenas cubiertos por tierra, se los quemaba para evitar el hedor y optimizar el espacio.<\/p>\n<p><strong>Art\u00edculo cient\u00edfico<\/strong><br \/>\nTAVARES, R. B. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.cambridge.org\/core\/journals\/latin-american-antiquity\/article\/abs\/da-alfandega-ao-valongo-a-entrada-dos-cativos-africanos-no-rio-de-janeiro-no-seculo-dezenove-sob-uma-nova-perspectiva-historiografica\/AF3E7E47D41E0DEB238B9E1FCC4E4226#\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Da alf\u00e2ndega ao Valongo: A entrada dos cativos africanos no R\u00edo de Janeiro no s\u00e9culo dezenove sob uma nova perspectiva historiogr\u00e1fica<\/a>. <strong>Latin American Antiquity<\/strong>. v. 31, n. 2, p. 342-59. 2020.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Documentos describen el ingreso de africanos esclavizados en R\u00edo de Janeiro a principios del siglo XIX","protected":false},"author":16,"featured_media":389862,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[310],"coauthors":[105],"class_list":["post-389506","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-humanidades-es","tag-historia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/389506","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=389506"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/389506\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":389510,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/389506\/revisions\/389510"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/389862"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=389506"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=389506"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=389506"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=389506"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}