{"id":3909,"date":"2012-03-23T15:46:58","date_gmt":"2012-03-23T18:46:58","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2012\/03\/23\/terra-em-transe-2\/"},"modified":"2017-03-01T12:35:57","modified_gmt":"2017-03-01T15:35:57","slug":"terra-em-transe","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/terra-em-transe\/","title":{"rendered":"Tierra en trance"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_3400\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-3400 \" title=\"art4643img1\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/art4643img1.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"197\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/art4643img1.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/art4643img1-120x79.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/art4643img1-250x164.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Leo Ramos<\/span>El contraste de la favela Real Parque ante los edificios de la regi\u00f3n de la Nova Faria Lima, en la zona sur de S\u00e3o Paulo<span class=\"media-credits\">Leo Ramos<\/span><\/p><\/div>\n<p>Los problemas urbanos de Brasil se tornaron m\u00e1s complejos durante el transcurso de las \u00faltimas d\u00e9cadas, y la FAPESP, a lo largo de sus 50 a\u00f1os, ha financiado el trabajo de investigadores que revelaron esa transformaci\u00f3n. As\u00ed como en la d\u00e9cada de 1970 los estudios diagnosticaban a la periferia de las metr\u00f3polis como un territorio fuertemente afectado por olas migratorias, y uniformemente apartado debido a la ausencia del Estado, el paradigma actual de la investigaci\u00f3n revela que ellas se han tornado heterog\u00e9neas, son asistidas con servicios de salud p\u00fablica y educaci\u00f3n, si bien que con desigual calidad, pero se compromete la vida de sus habitantes con deficiencias en el transporte y con violencia, s\u00f3lo por citar dos ejemplos. Otro cambio de paradigma est\u00e1 relacionado con la capacidad para recabar datos sobre las ciudades y utilizarlos, mediante la ayuda de recursos inform\u00e1ticos, para generar conocimiento nuevo y aplicaciones para la sociedad. \u201cLa masa de datos disponible actualmente es gigantesca y permite realizar estudios de gran alcance. Hasta hace poco, los investigadores estaban obligados a restringir el objetivo de la investigaci\u00f3n debido a \u00a0la dificultad para recabar datos\u201d, explica Marta Arretche, docente del Departamento de Ciencia Pol\u00edtica de la Facultad de Filosof\u00eda, Letras y Ciencias Humanas (FFLCH) de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) y directora del Centro de Estudios de la Metr\u00f3polis (CEM), uno de los 11 Centros de Investigaci\u00f3n, Innovaci\u00f3n y Difusi\u00f3n (Cepid) sustentados por la FAPESP entre 2000 y 2011.<\/p>\n<p>Una de las proposiciones del CEM apunta producir y difundir datos georreferenciales sobre las principales metr\u00f3polis brasile\u00f1as. \u201cCuando comenzamos, el geoprocesamiento se hallaba poco desarrollado en el pa\u00eds y las bases cartogr\u00e1ficas eran escasas\u201d, dice Eduardo Marques, profesor del mismo departamento en la USP y director del centro entre 2004 y 2009. \u201cLos organismos p\u00fablicos produc\u00edan datos, que no se utilizaban. Nosotros compramos bases de datos, las digitalizamos y las integramos con otras, las utilizamos para nuestras investigaciones y las dejamos disponibles en forma gratuita en nuestro sitio web\u201d. El centro tambi\u00e9n desarrolla estudios y proyectos a pedido. Cuando alg\u00fan \u00e1mbito del gobierno necesita alg\u00fan trabajo espec\u00edfico, el CEM realiza el geoprocesamiento con los datos disponibles, que son analizados y cruzados por los investigadores del centro.<\/p>\n<p>El CEM tiene su sede en el Centro Brasile\u00f1o de An\u00e1lisis y Planificaci\u00f3n (Cebrap), que fue la instituci\u00f3n responsable, durante la d\u00e9cada de 1970, por la realizaci\u00f3n de estudios fundamentales de sociolog\u00eda urbana. Uno de ellos fue <em>S\u00e3o Paulo 1975: crescimento e pobreza<\/em>, patrocinado por la Fundaci\u00f3n Ford y la Arquidi\u00f3cesis de S\u00e3o Paulo. La tesis del libro, seg\u00fan la cual, el crecimiento econ\u00f3mico no era incompatible con el aumento de las desigualdades sociales, sino que m\u00e1s bien era capaz de amplificarlas, convirti\u00f3 a la obra en una referencia de los tiempos de la dictadura. El tipo de investigaci\u00f3n que hace actualmente el CEM es diferente al de aquella \u00e9poca, sostiene Eduardo Marquez. \u201cEn los a\u00f1os 1970, la metr\u00f3polis era el \u00e1mbito de la discusi\u00f3n de los grandes temas de la agenda de investigaci\u00f3n, tales como democracia, capitalismo y dependencia, aunque no era un objeto en s\u00ed mismo. Ahora es el punto central de la investigaci\u00f3n\u201d, afirma.<\/p>\n<p>En el pasado, los estudios de sociolog\u00eda urbana tend\u00edan a ser m\u00e1s ensay\u00edsticos que emp\u00edricos. El libro <em>Pesquisa &amp; desenvolvimento<\/em>, de 1973, que narra las actividades de la FAPESP durante su primera d\u00e9cada, registra la primera financiaci\u00f3n de la Fundaci\u00f3n para estudios en ese campo. Entre 1962 y 1963, los profesores Azis Sim\u00e3o y Douglas Monteiro, de la FFLCH\/ USP, recibieron ayuda para la investigaci\u00f3n <em>Sociabilidad espont\u00e1nea y organizada en un barrio de la capital<\/em>. La investigaci\u00f3n se realiz\u00f3 en la Vila Diva, en la zona este de S\u00e3o Paulo, y en ella se aplicaron cuestionarios en 178 domicilios, aunque no lleg\u00f3 a ser publicada. \u201cFue importante, ya que casi no se hac\u00eda investigaci\u00f3n de campo en aquella \u00e9poca\u201d, recuerda Eva Alterman Blay, profesora jubilada del Departamento de Sociolog\u00eda de la FFLHC, quien se desempe\u00f1\u00f3 como voluntaria y ayud\u00f3 a realizar las entrevistas. \u201cEra un lugar alejado y de dif\u00edcil acceso\u201d.<\/p>\n<p><strong>Vivir en riesgo<br \/>\n<\/strong>Naturalmente, la masa cr\u00edtica formada durante los a\u00f1os 1960 result\u00f3 importante para establecer las bases de los actuales estudios. L\u00facio Kowarick, profesor del Departamento de Ciencias Pol\u00edticas de la FFLHC y uno de los autores de <em>S\u00e3o Paulo 1975: crescimento e pobreza<\/em>, recuerda el primer aporte que recibi\u00f3 de la FAPESP, en 1966. Se hab\u00eda exiliado en 1964, temiendo la persecuci\u00f3n pol\u00edtica de la dictadura, y se traslad\u00f3 a Francia, donde realiz\u00f3 una maestr\u00eda, becado por el gobierno franc\u00e9s. Luego de dos a\u00f1os, la beca se hizo insuficiente y entonces se comunic\u00f3 con el director cient\u00edfico de la FAPESP en la \u00e9poca, William Saad Hossne. \u201cLe expliqu\u00e9 la situaci\u00f3n y \u00e9l me pidi\u00f3 que escribiera una carta relatando que me hallaba en Francia por motivos pol\u00edticos. Me concedi\u00f3 una beca para los dos a\u00f1os restantes y pude terminar mi maestr\u00eda\u201d, evoca. Kowarick menciona que la FAPESP tambi\u00e9n result\u00f3 importante para poder participar en seminarios en el exterior. Al comienzo de los a\u00f1os 2000, obtuvo de la FAPESP un apoyo a la investigaci\u00f3n que result\u00f3 en el estudio <em>Vivir en riesgo: vivienda, desempleo y violencia urbana en el Gran S\u00e3o Paulo<\/em>. Con base en relatos de habitantes de favelas, conventillos y asentamientos clandestinos, el estudio revel\u00f3, entre otras evidencias, que la violencia se convirti\u00f3 en una contingencia con fuerza como para estructurar la vida de los habitantes de las periferias. El temor a la violencia marca el horario en que la gente sale a la calle e impone un c\u00f3digo de silencio. La investigaci\u00f3n involucr\u00f3 a becarios de iniciaci\u00f3n cient\u00edfica y maestr\u00eda y se tradujo en un libro que obtuvo el Premio Jabuti en 2009, en la categor\u00eda Ciencias Humanas.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-217921 alignleft\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/50-anos_01-Favela-Parque-Real.jpg\" alt=\"50 anos_01 Favela Parque Real\" width=\"290\" height=\"433\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/50-anos_01-Favela-Parque-Real.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/50-anos_01-Favela-Parque-Real-120x179.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/50-anos_01-Favela-Parque-Real-250x373.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos<\/span>Una iniciativa de la FAPESP de finales de los a\u00f1os 1990, el Programa de Investigaci\u00f3n en Pol\u00edticas P\u00fablicas, ayud\u00f3 a impulsar la cooperaci\u00f3n entre investigadores de los problemas urbanos y los gestores de los municipios. Raquel Rolnik, docente en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la USP, tuvo dos proyectos aprobados en el marco del programa y destaca sus efectos. \u201cUno de ellos implic\u00f3 la preparaci\u00f3n de un material de capacitaci\u00f3n para los municipios, para comprender el Estatuto de las Ciudades, creado en 2001\u201d, afirma. \u201cFue conocido con el nombre de <em>Kit<\/em> del Estatuto, e inclu\u00eda un juego, un manual, un video y otros materiales distribuidos entre los gestores municipales\u201d, agrega. El contenido se bas\u00f3 en una investigaci\u00f3n sobre realidades socioterritoriales y municipales paulistas. El grupo coordinado por Rolnik tambi\u00e9n logr\u00f3 financiaci\u00f3n por parte de la FAPESP para una serie de estudios, iniciados en los a\u00f1os 1990, y en fase de actualizaci\u00f3n, para mapear la evoluci\u00f3n de los municipios paulistas desde el punto de vista de sus condiciones de urbanizaci\u00f3n. El an\u00e1lisis de los datos recabados en el Censo 2010, comparando con los de 1980, 1991 y 2000, revela una situaci\u00f3n compleja. \u201cLas peores condiciones de urbanizaci\u00f3n no afectan necesariamente a los municipios m\u00e1s pobres. La precariedad afecta mayoritariamente a los sectores metropolitanos, en la periferia de los sitios donde se concentra la riqueza y ocurre la mayor disputa por los terrenos urbanos, en un proceso de ocupaci\u00f3n sin regulaci\u00f3n que se mantuvo durante las \u00faltimas d\u00e9cadas\u201d, afirma, citando ciudades de la costa norte de S\u00e3o Paulo y de la llamada Baixada Santista, y, en el caso de la Regi\u00f3n Metropolitana de S\u00e3o Paulo, en sus municipios de ocupaci\u00f3n m\u00e1s reciente, como son los casos de Ferraz de Vasconcelos y Francisco Morato. \u201cLo que hoy en d\u00eda intentamos entender es de q\u00e9 modo la riqueza producida por el municipio se transforma o no en mejores condiciones de urbanizaci\u00f3n\u201d, dice Rolnik.<\/p>\n<p>Con todo, la mayor y m\u00e1s articulada inversi\u00f3n de la FAPESP fue el Centro de Estudios de la Metr\u00f3polis, solventado durante 11 a\u00f1os. \u201cEn el transcurso de su trayectoria, el CEM madur\u00f3, reforz\u00f3 sus lazos con colaboradores internacionales y con la sociedad, ajustando tambi\u00e9n el objetivo de sus investigaciones, convirti\u00e9ndose en una instituci\u00f3n internacionalmente relevante\u201d, dice Hernan Chaimovich, coordinador del programa de los Cepids, con el cual se encontraba relacionado el CEM. Marta Arretche, directora del centro, explica que la instituci\u00f3n dej\u00f3 de lado su ambici\u00f3n por lograr una gran soluci\u00f3n al problema de las metr\u00f3polis, ante la imposibilidad de realizar esa tarea, y, en su lugar, comenz\u00f3 a seleccionar temas espec\u00edficos en los cuales pudiese contribuir. Entre los estudios con mayor importancia del CEM, se destaca el <em>Mapa de la vulnerabilidad social<\/em>, que utiliz\u00f3 los datos del Censo y t\u00e9cnicas de geoprocesamiento para mapear la pobreza en el municipio de S\u00e3o Paulo. El mapa cartogr\u00e1fico, divulgado en 2004, utiliz\u00f3 como fuente principal el Censo 2000 y produjo un mosaico de la situaci\u00f3n en cada uno de los 13 mil sectores de la ciudad establecidos por el IBGE, logrando captar situaciones espec\u00edficas de vulnerabilidad en grupos de 300 a 400 familias agregadas en cada sector censado. \u201cEl mapa result\u00f3 de importancia para revelar que los ingresos constituyen una variable limitada para definir la pobreza\u201d, dice Marta Arretche. \u201cQued\u00f3 en evidencia que el acceso a servicios y equipamientos p\u00fablicos, entre varios factores, puede colocar en situaciones de vulnerabilidad muy diferentes a dos familias que posean el mismo nivel de ingresos\u201d, asegura. Otro estudio relevante fue coordinado por la polit\u00f3loga Argelina Figueiredo, primera directora del CEM. Se realizaron sondeos en S\u00e3o Paulo, Salvador y R\u00edo de Janeiro, con muestreos del 40% de la poblaci\u00f3n m\u00e1s pobre. \u201c\u00c9stos revelaron que los pobres cuentan con acceso universal a la salud y a la educaci\u00f3n, independientemente de sus ingresos. El acceso a los servicios no se encuentra relacionado con criterios clientelares\u201d, dice Marta Arretche.<\/p>\n<p><strong>Redes personales<br \/>\n<\/strong>Estudios liderados por Eduardo Marques y Nadya Ara\u00fajo Guimar\u00e3es revelaron el rol de las redes personales para el acceso al empleo y los ingresos. Las redes son definidas como el conjunto de gente conocida, como ser amigos, familiares, compa\u00f1eros de trabajo o de estudios, a quienes un individuo puede recurrir cuando est\u00e1 buscando empleo, con dificultades econ\u00f3micas o intentando llevar a cabo un negocio. La variedad de los tipos de redes, incluso entre la poblaci\u00f3n m\u00e1s pobre, muestra distintas situaciones. La vulnerabilidad es mayor cuando el individuo solamente puede recurrir a un grupo acotado de contactos, generalmente familiares y vecinos, en situaci\u00f3n muy similar a la suya. Uno de los datos m\u00e1s importantes de esa l\u00ednea investigativa fue la comparaci\u00f3n entre los tipos de redes de la gente pobre y los de la clase media. En promedio, las redes de los individuos en situaci\u00f3n de pobreza son menores, menos variadas, m\u00e1s locales y centradas en el barrio. Cuanto m\u00e1s pobre es el individuo, m\u00e1s pr\u00f3ximas a esas caracter\u00edsticas son sus redes. Pero las redes tambi\u00e9n var\u00edan en el interior de cada grupo. \u00c9se es el caso de las redes de los adolescentes pobres y de clase media, ambas compuestas por familiares, amigos de la familia y, sobre todo, compa\u00f1eros de escuela. Los procesos de diferenciaci\u00f3n entre ellas ayudan a poner de manifiesto el efecto de las redes sobre la trayectoria de los individuos y sobre la reproducci\u00f3n de las desigualdades sociales. \u201cEn ambos grupos, \u00e9stas son grandes, heterog\u00e9neas y compuestas por personas parecidas\u201d, dice Eduardo Marques. Cuando el individuo ingresa en la adultez, un abismo pasa a separar a los pobres con respecto a la clase media. \u201cLa explicaci\u00f3n reside en el acceso a la universidad. Quien ingresa en la universidad cuenta con cuatro, cinco o seis a\u00f1os para construir una red conformada por individuos con su misma profesi\u00f3n. Si la persona en cuesti\u00f3n fuera un m\u00e9dico, se tratar\u00e1 de una red de m\u00e9dicos, a quienes podr\u00e1 recurrir en caso de quedar desempleado o necesitar un socio para negocios\u201d. Quienes no cuentan con acceso a la universidad, acaba manteniendo la red que ten\u00eda, y encuentra dificultades para mantenerla. \u201cImaginemos al cocinero de una panader\u00eda. Su red est\u00e1 compuesta por uno o dos compa\u00f1eros de trabajo. Si queda desempleado, aceptar\u00e1 cualquier empleo que aparezca. Si \u00e9ste fuera en otra \u00e1rea, perder\u00e1 aquella red y construir\u00e1 otra. Los pobres siempre est\u00e1n perdiendo partes de su red\u201d, dice.<\/p>\n<p>Un estudio reciente liderado por Marta Arretche revela una caracter\u00edstica poco explorada de la universalizaci\u00f3n de los servicios de educaci\u00f3n y salud, cuyos principales proveedores son los gobiernos municipales. \u201cEse fen\u00f3meno est\u00e1 fuertemente marcado por la acci\u00f3n del gobierno federal. Hay reglas constitucionales que obligan a los estados y a los municipios a invertir un 25% de sus recursos en educaci\u00f3n y un 15% en salud, as\u00ed como contar con consejos municipales en ambas \u00e1reas. Adem\u00e1s, la reglamentaci\u00f3n federal afecta al tipo de pol\u00edtica implementada por los gobiernos subnacionales. Si no cuentan con programas de salud para la familia y agentes comunitarios, no reciben los recursos federales. El margen de maniobra de los alcaldes se halla restringido, ya que, como mucho, pueden decidir si invertir\u00e1n mayormente en la periferia o en el centro\u201d, afirma.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Las metr\u00f3polis han cambiado, as\u00ed como los paradigmas de investigaci\u00f3n","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[330,1170],"coauthors":[98],"class_list":["post-3909","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct","tag-sociologia-es","tag-urbanismo-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3909","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3909"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3909\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3909"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3909"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3909"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=3909"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}