{"id":393440,"date":"2021-05-17T15:59:44","date_gmt":"2021-05-17T18:59:44","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=393440"},"modified":"2021-05-17T16:00:35","modified_gmt":"2021-05-17T19:00:35","slug":"emergentes-sin-aliento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/emergentes-sin-aliento\/","title":{"rendered":"Emergentes sin aliento"},"content":{"rendered":"<p>La India aprob\u00f3 en enero el uso de emergencia de la Covaxin, la vacuna contra el covid-19 producida por la empresa Bharat Biotech, en asociaci\u00f3n con el Instituto Nacional de Virolog\u00eda y el Consejo Indio de Investigaci\u00f3n M\u00e9dica. El anuncio se produjo en un momento crucial: con poco m\u00e1s de 1.300 millones de habitantes, el pa\u00eds suma m\u00e1s de 10 millones de casos de la enfermedad y 155 mil muertes. Las autoridades indias tambi\u00e9n dieron luz verde al uso de emergencia de la Covishield, desarrollada por la Universidad de Oxford, en el Reino Unido, en colaboraci\u00f3n con la empresa farmac\u00e9utica sueco-brit\u00e1nica AstraZeneca. De este modo, la India se sum\u00f3 a las naciones emergentes que han desarrollado sus propias vacunas contra el nuevo coronavirus, junto a China y Rusia. Las tres forman parte del bloque llamado BRICS, que tambi\u00e9n integran Brasil y Sud\u00e1frica, pa\u00edses estos que a\u00fan no han avanzado en sus vacunas nacionales.<\/p>\n<p>Se calcula que Bharat ha invertido 70 millones de d\u00f3lares en el desarrollo de la Covaxin, pero el \u00e9xito indio va m\u00e1s all\u00e1 de esto; tambi\u00e9n es el reflejo de una pol\u00edtica de inversiones en ciencia, tecnolog\u00eda e innovaci\u00f3n (CT&amp;I) que ha puesto en marcha durante las \u00faltimas dos d\u00e9cadas. El pa\u00eds triplic\u00f3 sus inversiones en investigaci\u00f3n y desarrollo (I&amp;D) en ese per\u00edodo, transform\u00e1ndose en una de las 10 naciones que m\u00e1s invierten en este sector. En 2008 fueron poco m\u00e1s de 5.500 millones de d\u00f3lares; y en 2018 la cifra ascendi\u00f3 a casi 16 mil millones de d\u00f3lares, de los cuales un 36,8 % fue financiado por el sector privado. El resultado fue un aumento de la cantidad de investigadores por mill\u00f3n de habitantes, de las publicaciones cient\u00edficas en peri\u00f3dicos indexados en las bases de datos Scopus y Web of Science y de las solicitudes de patentes en la Oficina de Patentes de Estados Unidos (Uspto).<\/p>\n<p>En febrero de este a\u00f1o el gobierno indio dio otro paso adelante. En medio de la crisis, se comprometi\u00f3 a financiar cuatro nuevos institutos de virolog\u00eda y otros nueve laboratorios para el estudio de pat\u00f3genos infecciosos, que se suman a la creaci\u00f3n de un organismo nacional para coordinar las investigaciones centradas en el monitoreo de las enfermedades infecciosas. A estas disposiciones se a\u00f1aden un aumento del 27 % en el presupuesto del Departamento de Investigaciones de la Salud, que en 2021 dispondr\u00e1 de 365 millones de d\u00f3lares, y una asignaci\u00f3n de 7 mil millones de d\u00f3lares para la National Research Foundation, la principal agencia de fomento de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica de la India, que se har\u00e1 efectiva en el transcurso de los pr\u00f3ximos cinco a\u00f1os. \u201cLa pandemia ha demostrado la importancia de invertir regularmente en I&amp;D y de esforzarnos para ser autosuficientes\u201d, dijo el vicepresidente indio, M. Venkaiah Naidu, en declaraciones al peri\u00f3dico <em>The Indian Express<\/em>.<\/p>\n<p>Asimismo, China es otro pa\u00eds que desde hace d\u00e9cadas viene financiando la ciencia de manera consistente, particularmente en el \u00e1rea de la biotecnolog\u00eda. Construy\u00f3 laboratorios de m\u00e1xima seguridad, actualiz\u00f3 los equipos y m\u00e1quinas que utilizan los investigadores y gener\u00f3 mecanismos para repatriar a los cient\u00edficos que trabajaban en el exterior. Desde 2013, el gobierno tambi\u00e9n se ha venido empe\u00f1ando en hacer de la Academia China de Ciencias (CAS) una instituci\u00f3n de vanguardia a nivel internacional, adem\u00e1s de invertir en su plan industrial \u201cMade in China 2025\u201d, cuya meta consiste en transformar al pa\u00eds en l\u00edder mundial en una serie de industrias de alta tecnolog\u00eda.<\/p>\n<p>Seg\u00fan datos de la Organizaci\u00f3n para la Cooperaci\u00f3n y el Desarrollo Econ\u00f3mico (OCDE), China destin\u00f3 280 mil millones de d\u00f3lares a I&amp;D en 2017, el equivalente al 2,12 % de su Producto Interno Bruto (PIB). En 2019, los gastos del pa\u00eds en CT&amp;I, que incluyen I&amp;D y otras actividades cient\u00edficas y t\u00e9cnicas relacionadas, se incrementaron un 12,5 % en comparaci\u00f3n con el a\u00f1o anterior, hasta llegar a un monto de 322 mil millones de d\u00f3lares, que representa el 2,23 % de su PIB, seg\u00fan la Oficina Nacional de Estad\u00edsticas de China. La contribuci\u00f3n a la investigaci\u00f3n b\u00e1sica represent\u00f3 el 6 % del total invertido, correspondi\u00e9ndole un 11,3 % a la investigaci\u00f3n aplicada y el 82,7 % restante al desarrollo. No es casual que el pa\u00eds sea el segundo a nivel mundial en cuanto a las solicitudes de patentes internacionales: 53.981 en 2018, quedando tan solo detr\u00e1s de Estados Unidos, que registr\u00f3 55.981 pedidos.<\/p>\n<p>Este esfuerzo ha rendido sus frutos durante la pandemia. El pa\u00eds cuenta con 13 vacunas en fase de ensayos cl\u00ednicos en seres humanos, muchas de ellas fruto de asociaciones entre el sector p\u00fablico y empresas privadas. Cinco de ellas se encuentran en esta fase o ya concluyeron los ensayos cl\u00ednicos de la fase III, la \u00faltima etapa antes de remitir el pedido de autorizaci\u00f3n de su uso a la autoridad regulatoria nacional. Dos de ellas han sido desarrolladas por la empresa estatal Sinopharm. Una tercera, por la compa\u00f1\u00eda farmac\u00e9utica CanSino, cuya sede se encuentra en la ciudad de Tianjin, en colaboraci\u00f3n con el ej\u00e9rcito chino. La cuarta fue desarrollada por la empresa Sinovac Biotech, con sede en Pek\u00edn, cuya vacuna CoronaVac fue aprobada a comienzos de este a\u00f1o en Brasil, mientras que la quinta surgi\u00f3 de una colaboraci\u00f3n entre la empresa Anhui Zhifei Longcom Biologic Pharmacy y el Instituto de Microbiolog\u00eda de la CAS.<\/p>\n<p>Aunque su inversi\u00f3n en CT&amp;I se encuentra estancada desde hace d\u00e9cadas en el 1 % del PIB, Rusia tambi\u00e9n ha conseguido su vacuna contra el nuevo coronavirus. En febrero, los cient\u00edficos del Instituto Gamaleya anunciaron en la revista <em>The Lancet<\/em> que la Sputnik V mostraba una eficacia global del 91,6 % contra el covid-19, si bien los datos p\u00fablicos sobre la vacuna a\u00fan son escasos. La Sputnik V fue financiada por el Fondo Ruso de Inversi\u00f3n Directa y desarrollada en el Gamaleya, en Mosc\u00fa.<\/p>\n<p>Pese a su alta eficacia, pocos se animan a afirmar que el inmunizante represente una especie de renacimiento de la ciencia rusa. Empero, lo cierto es que la vacuna forma parte de un plan nacional para reestructurar y mejorar la CT&amp;I en ese pa\u00eds. En 2014, el gobierno cre\u00f3 la Fundaci\u00f3n Rusa de Apoyo a la Investigaci\u00f3n Cient\u00edfica, cuyo presupuesto fue de 294 millones de d\u00f3lares en 2020, y recientemente anunci\u00f3 una estrategia nacional que se extender\u00e1 hasta 2024, en cuyo marco tiene previsto inyectar m\u00e1s dinero en el \u00e1rea de la CT&amp;I, ayuda adicional para los cient\u00edficos que inician su carrera y la construcci\u00f3n de alrededor de 900 laboratorios nuevos, incluyendo 15 centros de investigaci\u00f3n de categor\u00eda internacional.<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n es muy distinta en Brasil, donde todas las candidatas a vacunas a\u00fan se encuentran en la fase de estudios precl\u00ednicos (<em>lea el informe en la p\u00e1g. 24<\/em>). \u201cEl gobierno brasile\u00f1o parece haberse dado cuenta de los riesgos que reviste depender de las vacunas extranjeras, y en los \u00faltimos meses ha comenzado a prestarles m\u00e1s atenci\u00f3n a los proyectos de inmunizantes brasile\u00f1os\u201d, comenta el bi\u00f3logo Lu\u00eds Carlos de Souza Ferreira, director del Instituto de Ciencias Biom\u00e9dicas de la Universidad de S\u00e3o Paulo (ICB-USP). Sin embargo, el investigador opina que Brasil deber\u00eda haberse esforzado por obtener una vacuna desde el comienzo de la pandemia. \u201cDif\u00edcilmente podremos tener alguna candidata en fase de ensayos en humanos este mismo a\u00f1o. Lo m\u00e1s probable es que eso suceda a partir de 2022, si es que el gobierno consigue los recursos y las posibles vacunas se muestran prometedoras\u201d.<\/p>\n<p>El pa\u00eds afronta desde hace a\u00f1os una inestabilidad en la financiaci\u00f3n de su estructura de CT&amp;I. Desde 2013, la inversi\u00f3n nacional en I&amp;D viene disminuyendo en cuanto a las cifras absolutas. En 2017 lleg\u00f3 a ser de 41.200 millones de reales (equivalentes a 7.800 millones de d\u00f3lares), el nivel m\u00e1s bajo desde 2012, seg\u00fan informa el Ministerio de Ciencia, Tecnolog\u00eda e Innovaci\u00f3n (MCTI). En 2020, el presupuesto del propio MCTI fue el menor en m\u00e1s de una d\u00e9cada, cuando descontando los sueldos y los gastos obligatorios quedaron 3.700 millones de reales para inversiones, un 30 % menos que en 2019. Para 2021, el Proyecto de Ley Presupuestaria Anual (PLOA, por sus siglas en portugu\u00e9s), que se est\u00e1 debatiendo en el Congreso nacional, prev\u00e9 para el MCTI inversiones por 2.800 millones de reales, un 34 % menos que en 2020.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/028-031_covid_brics_301-1-1140-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1140\" height=\"814\" class=\"aligncenter size-full wp-image-394331\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/028-031_covid_brics_301-1-1140-1.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/028-031_covid_brics_301-1-1140-1.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/028-031_covid_brics_301-1-1140-1-250x179.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/028-031_covid_brics_301-1-1140-1-700x500.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/028-031_covid_brics_301-1-1140-1-120x86.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Z\u00e9 Vicente<\/span><\/a><\/p>\n<p>Las dificultades financieras constituyen tan solo una parte de los obst\u00e1culos que afronta Brasil en ese \u00e1mbito. Tambi\u00e9n tropieza con la falta de articulaci\u00f3n entre el mundo acad\u00e9mico y la industria, as\u00ed como de incentivos a la innovaci\u00f3n. Las multinacionales que fabrican vacunas no est\u00e1n interesadas en instalarse en el pa\u00eds y las pocas empresas privadas de su tipo que hay aqu\u00ed no se sienten obligadas a innovar en el \u00e1rea. \u201cBrasil no ha conseguido instaurar una industria competente interesada en invertir en candidatas a vacunas nacionales\u201d, dice el farmac\u00f3logo Jo\u00e3o Batista Calixto, jubilado docente de la Universidad Federal de Santa Catarina (UFSC).<\/p>\n<p>Incluso el desarrollo y la producci\u00f3n de medicamentos se topan en Brasil con la escasez de empresas farmacoqu\u00edmicas, esenciales para la producci\u00f3n de Insumos Farmac\u00e9uticos Activos (IFA). El f\u00edsico Ronaldo Mota, exsecretario nacional de CT&amp;I, explica que en los a\u00f1os 1980 el pa\u00eds lleg\u00f3 a producir localmente el 55 % de su demanda para la fabricaci\u00f3n de medicamentos. Hoy en d\u00eda, esa cifra es de un 5 %. Esta contracci\u00f3n coincide con la apertura de la econom\u00eda brasile\u00f1a en el decenio de 1990. \u201cLa reducci\u00f3n de los aranceles aduaneros abarat\u00f3 en Brasil el precio de los productos importados, haciendo inviable el negocio para las empresas nacionales, que no pudieron competir y quebraron\u201d, dice. Este tipo de pol\u00edtica, explica llev\u00f3 al pa\u00eds a depender cada vez m\u00e1s de los insumos extranjeros. La industria farmac\u00e9utica tambi\u00e9n se vio perjudicada, pero logr\u00f3 resurgir a partir de la ley de los gen\u00e9ricos. De todos modos, sus gastos en I&amp;D (el 2,6 % de su facturaci\u00f3n) siguen siendo menores al promedio internacional, situado entre el 10 % y el 15 %. \u201cLas empresas del sector no invierten m\u00e1s porque est\u00e1n en una zona de confort interesante, en la cual tienen buena rentabilidad y enfrentan escasa competencia interna\u201d, dice Calixto.<\/p>\n<p>En Sud\u00e1frica, la realidad que se vive es a\u00fan m\u00e1s delicada. El pa\u00eds ni siquiera dispone de una infraestructura apropiada para la fabricaci\u00f3n a gran escala de los inmunizantes adquiridos en el exterior, como hacen otros pa\u00edses de ingresos medios. El Instituto Biovac, una asociaci\u00f3n p\u00fablico-privada entre el gobierno local y un consorcio de empresas de la salud sudafricanas, reci\u00e9n ahora est\u00e1 empezando a invertir en f\u00e1bricas de vacunas, al tiempo que Aspen Pharmaceuticals, una firma que elabora medicamentos gen\u00e9ricos y suplementos nutricionales, se ha lanzado a adaptar de prisa sus instalaciones para producir la vacuna de Johnson &amp; Johnson a partir de abril de 2021.<\/p>\n<p>Al igual que Brasil, Sud\u00e1frica est\u00e1 lidiando con recortes presupuestarios producto de la contracci\u00f3n de la econom\u00eda. En junio de 2020, el gobierno anunci\u00f3 una poda del 20 % en los gastos de todos los organismos y dependencias federales en el presupuesto 2020\/2021. Al mes siguiente, el ministro de Educaci\u00f3n Superior, Ciencia e Innovaci\u00f3n, Blade Nzimande, logr\u00f3 reducir el recorte al 8 % (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-volumen-de-la-apuesta-por-la-ciencia\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 294<\/em><\/a>).<\/p>\n<p>En ambos pa\u00edses, las dificultades para obtener un inmunizante surgen en las primeras etapas de desarrollo. Todo marcha bien en las fases de pruebas <em>in vitro<\/em> en el \u00e1mbito universitario, las menos costosas de todo el proceso. Las barreras aparecen cuando los estudios avanzan a la fase de test con animales. Esta etapa tiene lugar en laboratorios con personal especializado en manejo y experimentos con animales, en instalaciones que deben cumplir con un alto grado de exigencias, particularmente en cuanto a los est\u00e1ndares de bioseguridad y bio\u00e9tica. Tambi\u00e9n requiere la producci\u00f3n de lotes del agente inmunizante a escala piloto. El objetivo es evaluar c\u00f3mo metaboliza el compuesto el organismo animal y si es seguro y eficaz para aplicarlo en humanos. \u201cHay pocas instituciones con este tipo de infraestructura en Brasil\u201d, remarca la experta en vacunolog\u00eda Luciana Cezar de Cerqueira Leite, del Instituto Butantan. \u201cA menudo recurrimos a centros extranjeros, que producen las dosis y las prueban en animales, pero a un alto costo\u201d.<\/p>\n<p>La escasez de centros privados en el pa\u00eds se debe a la baja demanda de test precl\u00ednicos en animales. \u201cEs costoso abrir y mantener este tipo de laboratorios. La demanda local de esos servicios es baja, lo que la convierte en una inversi\u00f3n muy riesgosa\u201d, comenta Cezar de Cerqueira Leite. El Centro de Innovaci\u00f3n y Ensayos Precl\u00ednicos (CIEnP), coordinado por Jo\u00e3o Calixto en Santa Catarina, es el \u00fanico centro privado de este tipo en el pa\u00eds, pero no posee el nivel de bioseguridad requerido para los ensayos con virus o vacunas vivas.<\/p>\n<p>La historia del CIEnP ilustra perfectamente uno de los principales problemas de Brasil en lo que respecta al desarrollo de nuevos medicamentos y vacunas: la falta de previsibilidad de los recursos gubernamentales para los proyectos estrat\u00e9gicos. El centro naci\u00f3 para atender a una demanda espec\u00edfica a finales de la d\u00e9cada de 2000. \u201cEl gobierno invirti\u00f3 mucho dinero en la industria farmac\u00e9utica a trav\u00e9s del BNDES [el Banco Nacional de Desarrollo Econ\u00f3mico y Social] y de la Finep [la Financiadora de Estudios y Proyectos], generando una gran demanda de test precl\u00ednicos en animales\u201d, recuerda Calixto. \u00c9l relata que a ra\u00edz de ello lo invitaron a crear un centro que hiciera esas pruebas en el pa\u00eds, con el apoyo del Ministerio de Salud y del MCTI. \u201cEl mayor reto consisti\u00f3 en hallar mano de obra calificada para trabajar en las instalaciones cumpliendo con las reglas de buenas pr\u00e1cticas de laboratorio\u201d, dice. \u201cHubo que contratar asesores internacionales y enviar a los profesionales locales a realizar pasant\u00edas de perfeccionamiento en el exterior\u201d.<\/p>\n<p>El CIEnP se inaugur\u00f3 en 2014. Sin embargo, las crisis econ\u00f3micas y los cambios de gobierno acarrearon cambios en las pol\u00edticas. Los recursos comenzaron a escasear y la demanda de estas pruebas disminuy\u00f3 dr\u00e1sticamente. \u201cEn la actualidad, el centro est\u00e1 pr\u00e1cticamente inactivo\u201d, dice. \u201cHace falta una pol\u00edtica de Estado a largo plazo que incentive el montaje de toda la cadena de desarrollo de f\u00e1rmacos y vacunas, no solo una parte\u201d.<\/p>\n<p>Brasil tambi\u00e9n posee una experiencia limitada en ensayos cl\u00ednicos de fase I y II en grupos peque\u00f1os de seres humanos. Estos test demandan un alto grado de inversi\u00f3n y suelen ser coordinados por las grandes empresas farmac\u00e9uticas con sede en aquellos pa\u00edses que han desarrollado la tecnolog\u00eda. \u201cEs una cuesti\u00f3n estrat\u00e9gica\u201d, explica Ferreira. \u201cSon esas pruebas las que determinar\u00e1n la cantidad de dosis y los par\u00e1metros de seguridad relacionados con la eficacia del inmunizante. Ninguna empresa compartir\u00e1 esos datos sin testearlos previamente y patentarlos, algo que los brasile\u00f1os tambi\u00e9n hacen poco\u201d.<\/p>\n<p>Para Alexander Precioso, director del Centro de Control Farmacol\u00f3gico, Seguridad Cl\u00ednica y Gesti\u00f3n de Riesgos del Instituto Butantan, de todos modos, sigue siendo importante que los brasile\u00f1os se involucren en el estudio de vacunas nacionales, a los efectos de dominar su desarrollo y adaptarlo, de ser necesario, a otras variantes del Sars-CoV-2. \u201cEs fundamental que los cient\u00edficos que dirigen los estudios de las candidatas a vacuna nacionales revean sus estrategias a medida que se publican nuevos datos sobre nuevas variantes\u201d, subraya.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La escasez de inversi\u00f3n p\u00fablica y privada acent\u00faa la dependencia de Brasil y Sud\u00e1frica de los inmunizantes producidos en otros pa\u00edses, a contramano de los dem\u00e1s integrantes del grupo de los BRICS","protected":false},"author":346,"featured_media":394327,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181,3677],"tags":[303,329],"coauthors":[662],"class_list":["post-393440","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","category-covid-19-es","tag-financiacion","tag-salud-publica"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/393440","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/346"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=393440"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/393440\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":394787,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/393440\/revisions\/394787"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/394327"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=393440"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=393440"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=393440"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=393440"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}