{"id":393465,"date":"2021-05-17T17:53:07","date_gmt":"2021-05-17T20:53:07","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=393465"},"modified":"2021-05-17T18:29:40","modified_gmt":"2021-05-17T21:29:40","slug":"el-rendimiento-en-analisis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-rendimiento-en-analisis\/","title":{"rendered":"El rendimiento en an\u00e1lisis"},"content":{"rendered":"<p>Inspir\u00e1ndose en un modelo instaurado en la d\u00e9cada de 1990, en Brasil se militarizaron m\u00e1s de 200 escuelas p\u00fablicas en 2020, que en total suman unas 500 con esa modalidad, impulsadas por los resultados positivos obtenidos por los alumnos de los colegios militares, un tipo de instituci\u00f3n que existe en el pa\u00eds desde el siglo XIX. Los estudios de casos y los an\u00e1lisis comparativos del rendimiento de los estudiantes, tanto en los colegios militares como en las escuelas militarizadas, denominadas c\u00edvico-militares, sugieren que el buen desempe\u00f1o en estas instituciones se ve favorecido por factores tales como la realizaci\u00f3n de un proceso selectivo, el acceso a un presupuesto mayor, una mejor infraestructura, mayor cantidad de profesionales en su plantilla de personal y la inhibici\u00f3n de los problemas de seguridad en las inmediaciones.<\/p>\n<p>El psic\u00f3logo Erasto Fortes Mendon\u00e7a, de la Universidad de Brasilia (UnB), quien desde la d\u00e9cada de 1980 viene desarrollando investigaciones en el \u00e1rea de las pol\u00edticas educativas, resalta que en la educaci\u00f3n b\u00e1sica existen diversos modelos de escuelas militares de ense\u00f1anza fundamental y media. El m\u00e1s conocido de todos agrupa a las escuelas vinculadas a las Fuerzas Armadas, a la Polic\u00eda Militar (PM) o al Cuerpo de Bomberos (CB), como son las escuelas de las Fuerzas Armadas o los colegios militares de las Fuerzas Armadas (<em><a href=\"#box_301esp_militarizacion\">lea en el recuadro<\/a><\/em>). \u201cSon instituciones creadas para la formaci\u00f3n de los j\u00f3venes que est\u00e1n interesados en seguir la carrera militar\u201d, explica, recordando que el primer colegio militar del pa\u00eds fue fundado en 1889 por el emperador Pedro II (1825-1891), en R\u00edo de Janeiro. A principios del siglo XX, dice el historiador Marcus Fernandes Marcusso, del Instituto Federal del Sur de Minas, en su campus de la localidad de Inconfidentes, los colegios militares, financiados con fondos federales del Ministerio de Guerra, estaban orientados a la educaci\u00f3n de los hijos de los oficiales y de los \u201cdesvalidos\u201d. \u201cA partir de la d\u00e9cada de 1930 empezaron a transformarse, ampliando su acceso a nuevos recursos, una tendencia que cobr\u00f3 impulso durante el r\u00e9gimen militar [1964-1985]\u201d, informa Fernandes Marcusso, quien desde hace siete a\u00f1os viene desarrollando un estudio sobre la Escuela de Comando y del Estado Mayor del Ej\u00e9rcito y su r\u00e9gimen de ense\u00f1anza. Hoy en d\u00eda, seg\u00fan Fortes Mendon\u00e7a, los colegios militares de Brasil admiten a sus alumnos por medio de rigurosos procesos de selecci\u00f3n y ofrecen una estructura f\u00edsica y un cuerpo docente \u201caltamente calificado\u201d.<\/p>\n<p><a name=\"box_301esp_militarizacion\"><\/a>Otro perfil de instituci\u00f3n abarca a las escuelas militarizadas o c\u00edvico-militares. La militarizaci\u00f3n incluye un conjunto de pr\u00e1cticas y conceptos que se adoptan en contextos donde el militarismo no es un punto de referencia, como en el caso de las escuelas p\u00fablicas. En total, seg\u00fan el Censo de la Educaci\u00f3n B\u00e1sica de 2019 divulgado el a\u00f1o pasado, el pa\u00eds cuenta con 180.000 colegios p\u00fablicos estaduales y municipales de educaci\u00f3n b\u00e1sica. Por medio de convenios entre las secretar\u00edas de Educaci\u00f3n y Seguridad P\u00fablica de distintos estados, ciertas instituciones pasaron al \u00e1mbito administrativo de la Polic\u00eda Militar o del Cuerpo de Bomberos. \u201cMerced a esos acuerdos, los oficiales se hacen responsables de la administraci\u00f3n, la seguridad y la disciplina de los alumnos, mientras que los docentes y los coordinadores se ocupan de la parte pedag\u00f3gica\u201d, explica Fortes Mendon\u00e7a. Seg\u00fan informa el investigador de la UnB, el modelo de colaboraci\u00f3n var\u00eda seg\u00fan las distintas regiones del pa\u00eds, pero todas las escuelas, cuando se militarizan, reciben fondos adicionales de las secretar\u00edas de Educaci\u00f3n o Seguridad P\u00fablica y suman nuevos profesionales para trabajar en el quehacer lectivo cotidiano.<\/p>\n<div class=\"box-lateral\"><strong>GLOSARIO<\/strong><\/p>\n<p><strong>Militarizaci\u00f3n<\/strong><br \/>\nAdopci\u00f3n de un conjunto de pr\u00e1cticas y conceptos caracter\u00edsticos del \u00e1mbito militar en contextos que no tienen al modelo castrense como referencia, como es el caso de las escuelas p\u00fablicas<\/p>\n<p><strong>Escuelas de las fuerzas armadas<\/strong><br \/>\nConjunto de escuelas orientadas a la formaci\u00f3n de cadetes<\/p>\n<p><strong>Escuelas del cuerpo de bomberos<\/strong><br \/>\nAcogen a los hijos de los militares y tambi\u00e9n de civiles recurriendo a un proceso selectivo<\/p>\n<p><strong>Escuelas de la polic\u00eda militar<\/strong><br \/>\nPresentes en 23 estados, aceptan hijos de militares y tambi\u00e9n de civiles mediante un proceso selectivo<\/p>\n<p><strong>Colegios militares de las fuerzas armadas<\/strong><br \/>\nInstituciones de educaci\u00f3n b\u00e1sica para el personal militar y tambi\u00e9n para civiles, con proceso de admisi\u00f3n selectivo<\/p>\n<p><strong>Escuelas militarizadas<\/strong><br \/>\nEscuelas civiles p\u00fablicas que incorporan la gesti\u00f3n conjunta con la Polic\u00eda Militar o con el Cuerpo de Bomberos<\/p>\n<p><strong>Instituciones militares de eduaci\u00f3n superior<\/strong><br \/>\nInstituciones administradas por las Fuerzas Armadas (Aeron\u00e1utica, Ej\u00e9rcito y Marina), por las polic\u00edas militares y por los cuerpos de bomberos de algunos estados brasile\u00f1os. Forman oficiales de carrera en ciencias militares<\/div>\n<p>De acuerdo con la informaci\u00f3n publicada en el sitio web del Ministerio de Educaci\u00f3n (MEC), la militarizaci\u00f3n permitir\u00eda elevar la calidad de la ense\u00f1anza en la educaci\u00f3n b\u00e1sica, a trav\u00e9s de mejoras en el entorno y en el funcionamiento de las escuelas, adoptadas a partir del trabajo de los militares en la gesti\u00f3n administrativa, did\u00e1ctico-pedag\u00f3gica y educativa. En su p\u00e1gina web, el ministerio tambi\u00e9n informa que hasta 2019, las tasas de deserci\u00f3n y de reprobados en las escuelas militarizadas eran un 71 % y un 37, 4 % menores, respectivamente, en comparaci\u00f3n con el promedio en otras instituciones p\u00fablicas. Para la elaboraci\u00f3n de este reportaje se intent\u00f3 el contacto con el MEC, pero hasta el cierre de la presente edici\u00f3n no hab\u00eda respondido al pedido de una entrevista para brindar mayores detalles sobre estas informaciones y en qu\u00e9 estudios se han basado para promover el modelo c\u00edvico-militar.<\/p>\n<p>Al analizar los diferentes modelos adoptados por los estados brasile\u00f1os para militarizar las escuelas p\u00fablicas, la pedagoga Telma Pileggi Vinha, de la Universidad de Campinas (Unicamp), informa que, en Goi\u00e1s, por ejemplo, estas instituciones son m\u00e1s comunes en los centros de las ciudades, y el director suele ser un oficial en servicio activo designado por el comandante de la Polic\u00eda Militar o del Cuerpo de Bomberos. En tanto, en el Distrito Federal, donde las instituciones militarizadas se concentran en la periferia, el director pertenece al \u00e1rea educativa y los militares asumen responsabilidades de control de la disciplina interna. Seg\u00fan la pedagoga, en 2019 estaba previsto que en el Distrito Federal, cada escuela militarizada recibiera 200.000 reales m\u00e1s, que ser\u00edan financiados por la Secretar\u00eda de Seguridad P\u00fablica, adem\u00e1s de a unos 20 militares que forman parte de la reserva o tienen restricciones m\u00e9dicas para prestar servicio en lass calle y pasan a trabajar en la instituci\u00f3n. Pileggi Vinha, quien desde 2018 desarrolla una investigaci\u00f3n sobre los colegios militares y las escuelas c\u00edvico-militares como parte de las actividades del Grupo de Estudios e Investigaciones sobre Educaci\u00f3n Moral (Gepem, por sus siglas en portugu\u00e9s), de la Unicamp, recuerda que los oficiales y los polic\u00edas militares que trabajan en las escuelas militarizadas normalmente no tienen formaci\u00f3n pedag\u00f3gica, por lo que cuentan con escasa preparaci\u00f3n para desempe\u00f1arse en el \u00e1mbito escolar. Seg\u00fan ella, los recursos adicionales, que a menudo cuentan con contrapartidas de las Secretar\u00edas de Educaci\u00f3n, permiten, entre otras intervenciones, mejorar la infraestructura f\u00edsica de las instituciones, mediante la instalaci\u00f3n de campos de deportes, bibliotecas y laboratorios.<\/p>\n<p>\u201cLos oficiales que est\u00e1n en la reserva o con licencia temporal pueden ser contratados para prestar servicio en las escuelas militares. Hemos verificado que muchos de los que fueron asignados a estas escuelas en el Distrito Federal estaban de baja temporal por problemas psicol\u00f3gicos, como depresi\u00f3n, por ejemplo\u201d, dice la pedagoga Catarina de Almeida Santos, de la UnB. Los datos fueron recopilados a trav\u00e9s de una solicitud de informaci\u00f3n del Observatorio de la Militarizaci\u00f3n, de la Comisi\u00f3n de Defensa de los Derechos Humanos, Ciudadan\u00eda, \u00c9tica y Decoro Parlamentario de la Legislatura del Distrito Federal, de la que De Almeida Santos es miembro. \u201cUna de las premisas del proceso de militarizaci\u00f3n es que los oficiales asignados a las escuelas no deben sustraerse del grupo de efectivos necesarios para intervenir en las calles. Por eso, se moviliza a los oficiales de reserva o retirados\u201d, dice la pedagoga, quien en 2019 desarroll\u00f3 una investigaci\u00f3n posdoctoral sobre el tema en la Unicamp.<\/p>\n<p>Las primeras militarizaciones de las instituciones educativas p\u00fablicas del pa\u00eds se produjeron a principios de la d\u00e9cada de 1990, en los estados de Mato Grosso, Rond\u00f4nia y Amazonas. En una tesina de maestr\u00eda defendida en 2019 en la Universidad Federal de Goi\u00e1s (UFG), Eduardo Junio Ferreira Santos identific\u00f3 a 240 escuelas p\u00fablicas brasile\u00f1as que fueron militarizadas entre 1990 y 2019, 155 de ellas estaduales y 85 municipales. En octubre de 2020, el estado de Paran\u00e1 transform\u00f3 m\u00e1s de 200 colegios p\u00fablicos estaduales en escuelas c\u00edvico-militares. Seg\u00fan Pileggi Vinha, el proceso de expansi\u00f3n de las escuelas militarizadas cobr\u00f3 aliento y visibilidad con el Programa Nacional de Escuelas C\u00edvico-Militares del gobierno federal, lanzado en septiembre de 2019 y cuya meta es militarizar 216 escuelas p\u00fablicas de ense\u00f1anza media y fundamental para 2023, con inversiones anuales de 54 millones de reales.<\/p>\n<blockquote><p>Las familias que aprueban el modelo militarizado creen que los problemas de aprendizaje pueden solucionarse aumentando la disciplina<\/p><\/blockquote>\n<p>Adem\u00e1s de la presencia de los oficiales en la vida cotidiana de las escuelas y del aumento de las inversiones, la militarizaci\u00f3n prev\u00e9 la inclusi\u00f3n de rituales y tambi\u00e9n clases de cultura militar. Un ejemplo de ello es la asignatura Saludos y Muestras de Respeto, conocida como CSR (por sus siglas en portugu\u00e9s). En esta materia, los estudiantes aprenden canciones, himnos, marchas y desfiles militares. \u201cLos alumnos tambi\u00e9n deben llevar diferentes modelos de uniformes, en funci\u00f3n de las actividades escolares que realicen. Los modelos y los costos var\u00edan para cada estado o municipio, pero, seg\u00fan un sondeo realizado en 2018 con una empresa responsable de la provisi\u00f3n de los uniformes, estos pueden alcanzar un valor total de 1.500 reales, en el caso del estado de Piau\u00ed\u201d, explica Pileggi Vinha, quien comenta que en el Distrito Federal la propia escuela proporciona los uniformes, mientras que en algunos estados como Roraima y Goi\u00e1s, su adquisici\u00f3n corre por cuenta de la familia, lo que dificulta el acceso de los alumnos con un bajo nivel socioecon\u00f3mico a estas instituciones.<\/p>\n<p>Los resultados de estudios recientes muestran que el rendimiento de los alumnos de los colegios militares, es decir, de las instituciones creadas para formar a los j\u00f3venes interesados en seguir carreras militares, es superior al de los matriculados en las escuelas p\u00fablicas comunes. \u201cMientras que el promedio del \u00cdndice de Desarrollo de la Educaci\u00f3n B\u00e1sica (IDEB) de 2017 en los \u00faltimos a\u00f1os de la ense\u00f1anza fundamental de las escuelas p\u00fablicas fue de 4,1, en los colegios militares fue de 6,5\u201d, compara Pileggi Vinha.<\/p>\n<p>Un estudio que llevaron a cabo investigadores de la Universidad Federal de Cear\u00e1 (UFC) en 2016 y cuyos resultados fueron publicados el a\u00f1o pasado, analiz\u00f3 los datos del Sistema Permanente de Evaluaci\u00f3n de la Educaci\u00f3n B\u00e1sica del estado, comparando el rendimiento de los estudiantes de las escuelas p\u00fablicas regulares con el de los alumnos matriculados en dos colegios militares de Fortaleza (Cear\u00e1). \u201cNotamos una diferencia de rendimiento entre los alumnos que cursaron el segundo ciclo de la ense\u00f1anza fundamental en escuelas militares, en comparaci\u00f3n con el promedio registrado para otros de escuelas regulares matriculados en el mismo ciclo\u201d, relata la economista Alesandra de Ara\u00fajo Benevides, de la UFC, campus de Sobral, una de las autoras del estudio. Seg\u00fan la integrante del Laboratorio de An\u00e1lisis de Datos y Econom\u00eda de la Educaci\u00f3n (EducLab) de la instituci\u00f3n, la investigaci\u00f3n demostr\u00f3 que los alumnos de las escuelas militares adquieren el equivalente a un a\u00f1o y medio m\u00e1s de conocimientos en matem\u00e1tica, por ejemplo, en comparaci\u00f3n con los estudiantes que cursan en instituciones civiles.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/076-081_escolas-militares_301-1-1140-1.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1140\" height=\"651\" class=\"alignright size-full wp-image-394463\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/076-081_escolas-militares_301-1-1140-1.png\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/076-081_escolas-militares_301-1-1140-1.png 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/076-081_escolas-militares_301-1-1140-1-250x143.png 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/076-081_escolas-militares_301-1-1140-1-700x400.png 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/076-081_escolas-militares_301-1-1140-1-290x166.png 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/076-081_escolas-militares_301-1-1140-1-120x69.png 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Luli Penna<\/span><\/a><\/p>\n<p>\u201cHay varios factores extraescolares convergentes que explican ese rendimiento superior, tales como las caracter\u00edsticas familiares y el propio proceso de selecci\u00f3n establecido por las escuelas militares, que pueden generar un sesgo en el rendimiento\u201d, asevera. Seg\u00fan la economista, las instituciones militares evaluadas obtienen mejores calificaciones porque realizan un proceso de selecci\u00f3n desde el principio de la ense\u00f1anza fundamental, de modo tal que solo consiguen matricularse los alumnos con un buen rendimiento escolar. De acuerdo con la investigadora, en esas escuelas el ausentismo docente es raro, lo que garantiza la continuidad del proceso de ense\u00f1anza. Adem\u00e1s, la presencia de los militares desalienta la venta de drogas y los problemas de seguridad en los alrededores.<\/p>\n<p>Pileggi Vinha recuerda que, seg\u00fan datos del Instituto Nacional de Estudios e Investigaciones Educativas An\u00edsio Teixeira (INEP) del Ministerio de Educaci\u00f3n, el costo por alumno en las escuelas p\u00fablicas arroja un promedio de 6.000 reales al a\u00f1o, mientras que en las escuelas militares el mismo es de 19.000 reales. \u201cEstos elementos nos permiten plantear la hip\u00f3tesis de que las instituciones militares gozan del privilegio de contar con m\u00e1s recursos econ\u00f3micos, profesionales y estructurales, lo que repercute positivamente en el rendimiento de sus estudiantes\u201d, sostiene.<\/p>\n<p>En 2005, la Escuela de Aplicaci\u00f3n de la Universidad Estatal de Goi\u00e1s (UEG) pas\u00f3 a ser gestionada por la Secretar\u00eda de Seguridad P\u00fablica del Estado. En una investigaci\u00f3n cient\u00edfica al respecto de ese proceso, la soci\u00f3loga Mirza Seabra Toschi, docente de la propia instituci\u00f3n y docente jubilada de la Universidad Federal de Goi\u00e1s (UFG), detect\u00f3 que parte de las mejoras que se observaron en la infraestructura de la escuela eran resultado de la contribuci\u00f3n mensual \u201cno obligatoria, pero fuertemente incentivada\u201d de unos 130 reales por alumno, que se recauda a trav\u00e9s de la Asociaci\u00f3n de Padres y Docentes, que les entregan a las familias una cartilla de pagos. \u201cOtro factor que contribuye a los resultados positivos son las caracter\u00edsticas socioecon\u00f3micas de las familias que matriculan a sus hijos en este tipo de instituciones y que, por lo general, son de clase media o alta\u201d, afirma.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/076-081_escolas-militares_301-2-1140-1.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1140\" height=\"651\" class=\"alignright size-full wp-image-394467\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/076-081_escolas-militares_301-2-1140-1.png\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/076-081_escolas-militares_301-2-1140-1.png 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/076-081_escolas-militares_301-2-1140-1-250x143.png 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/076-081_escolas-militares_301-2-1140-1-700x400.png 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/076-081_escolas-militares_301-2-1140-1-290x166.png 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/076-081_escolas-militares_301-2-1140-1-120x69.png 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Luli Penna<\/span><\/a>Pileggi Vinha, de la Unicamp, menciona un estudio de 2017 realizado por investigadores de la UFC que identific\u00f3 que, de las 59 escuelas p\u00fablicas militarizadas de la red educativa estadual de Goi\u00e1s, 36 involucraban a familias de nivel socioecon\u00f3mico alto o muy alto: mientras que en las escuelas p\u00fablicas del estado, el 76 % de las familias eran beneficiarias del programa de asistencia social Bolsa Familia, en las militarizadas ese porcentaje era del 19 %. Y mientras que en las escuelas p\u00fablicas el 21 % de las madres eran analfabetas o ten\u00edan estudios primarios incompletos, la cifra equivalente en las escuelas militarizadas era del 3 %, seg\u00fan la investigadora. Los alumnos que no se adaptan a las normas o registran un rendimiento negativo son derivados a otras instituciones. \u201cEn Goi\u00e1s, el 20 % de los alumnos cambiaron de escuela durante el proceso de militarizaci\u00f3n\u201d, dice, sin olvidar que las instituciones militarizadas no atienden a alumnos con necesidades especiales ni ofrecen educaci\u00f3n a j\u00f3venes y adultos (EJA), destinada a quienes no tuvieron acceso a la escuela a una edad apropiada.<\/p>\n<p>Datos similares aparecieron en la investigaci\u00f3n posdoctoral de De Ameida Santos, de la UnB, quien durante un a\u00f1o analiz\u00f3 los documentos normativos, reglamentos y manuales operativos de las instituciones militarizadas del Distrito Federal. Seg\u00fan ella, los datos del Observatorio de la Militarizaci\u00f3n Escolar, creado en 2019 por la Comisi\u00f3n de Derechos Humanos de la Legislatura del DF para dar seguimiento al tema, recepcionar denuncias e identificar problemas de gesti\u00f3n, revelan que un 23 % de los alumnos cambian de colegio durante el proceso de militarizaci\u00f3n a causa de un desempe\u00f1o irregular o debido a dificultades para adaptarse a las normas. \u201cEsas instituciones excluyen los problemas de su rutina diaria\u201d, sostiene.<\/p>\n<p>Pileggi Vinha recuerda que los principales instrumentos legales que orientan la educaci\u00f3n brasile\u00f1a, tales como la Ley de Directrices y Bases (LDB), la Base Curricular Nacional Com\u00fan (BNCC), el Plan Nacional de Educaci\u00f3n (PNE) y el Estatuto del Ni\u00f1o y del Adolescente (ECA), preconizan que la educaci\u00f3n debe promover la formaci\u00f3n de individuos aut\u00f3nomos y cr\u00edticos. Seg\u00fan ella, pa\u00edses que son referencia en educaci\u00f3n en el Programa Internacional de Evaluaci\u00f3n de Alumnos (Pisa), entre ellos, Singapur, Finlandia, Hong Kong y Canad\u00e1, transitan en la direcci\u00f3n opuesta a lo que el modelo militar propone para Brasil. \u201cLas escuelas privadas m\u00e1s prestigiosas del pa\u00eds, como es el caso de Bandeirantes y Santa Cruz, de S\u00e3o Paulo, por ejemplo, trabajan con un modelo educativo basado en el desarrollo de habilidades socioemocionales, autonom\u00eda, participaci\u00f3n, confianza y di\u00e1logo\u201d, compara. Para Pileggi Vinha, las familias que aprueban el modelo militarizado buscan una escuela capaz de impartir una ense\u00f1anza de calidad y disciplinar a los alumnos, apostando a que los problemas de aprendizaje se resuelvan aumentando el rigor y la disciplina.<\/p>\n<picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/076-081_escolas-militares_301-0-esktop.png\" data-tablet_size=\"670x227\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/076-081_escolas-militares_301-0-esktop.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/076-081_escolas-militares_301-0-esktop.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/076-081_escolas-militares_301-0-mobile-2.png\" \/>\n  <\/picture>\n<p>\u201cLa militarizaci\u00f3n surge como respuesta a situaciones en las que los valores democr\u00e1ticos y los recursos disciplinarios de la escuela p\u00fablica no fueron suficientes para evitar situaciones de inseguridad, indisciplina, desinter\u00e9s y bajo rendimiento de los alumnos\u201d, comenta la investigadora. Esto, seg\u00fan ella, avala la tesis err\u00f3nea que sostiene que dejarle la disciplina y la administraci\u00f3n a la polic\u00eda les permite a los docentes centrarse en el aspecto pedag\u00f3gico y mejorarlo. Seg\u00fan Pileggi Vinha, las normas de este tipo de instituciones incluyen el establecimiento de reglas estrictas sobre c\u00f3mo vestirse y comportarse, no estando permitido, por ejemplo, el uso de bermudas o llevar el cabello suelto. \u201cEn muchas escuelas, los polic\u00edas portan armas\u201d.<\/p>\n<p>En un estudio sobre la militarizaci\u00f3n de las escuelas p\u00fablicas de Bah\u00eda, la pedagoga Eliana P\u00f3voas Pereira Estrela Brito, de la Universidad Federal del Sur de Bah\u00eda (UFSB), detect\u00f3 que la militarizaci\u00f3n, al poner en ejercicio el poder disciplinario que ejerce la polic\u00eda dentro de la escuela, acaba disminuyendo la indisciplina y la violencia en la vida cotidiana de la escuela. \u201cEl poder de la polic\u00eda hace que los alumnos sean obedientes en la escuela, pero para garantizar el desarrollo de individuos pac\u00edficos se necesita invertir en pol\u00edticas de bienestar y seguridad y no un mero acuartelamiento de las instituciones educativas\u201d, plantea. En Bah\u00eda, la militarizaci\u00f3n suele producirse en lugares considerados de riesgo social, con altos \u00edndices de violencia y narcotr\u00e1fico, informa Brito. \u201cEn la investigaci\u00f3n, segu\u00ed el proceso de militarizaci\u00f3n, en 2019, de una escuela en la localidad de Santa Cruz Cabr\u00e1lia. Cuando sal\u00edan de la instituci\u00f3n, y sab\u00edan que ya no eran vigilados, algunos ni\u00f1os abandonaban r\u00e1pidamente el comportamiento disciplinado que adoptaban en el aula y empezaban a molestarse y a pelearse con sus compa\u00f1eros\u201d, recuerda.<\/p>\n<p>Para Fernandes Marcusso, del Instituto Federal del Sur de Minas, la militarizaci\u00f3n representa un intento de introducir las normativas de la educaci\u00f3n militar en las escuelas p\u00fablicas. \u201cLa educaci\u00f3n militar exige disciplina porque est\u00e1 destinada a formar individuos que, al final, tendr\u00e1n que comandar destacamentos en las guerras. Bajo la doctrina militar, es necesario seguir las reglas sin cuestionarlas. Pero la capacitaci\u00f3n de un oficial para la guerra es una cosa muy distinta a educar a un ciudadano\u201d, compara. Con un argumento similar, Silvio Gallo, de la Facultad de Educaci\u00f3n de la Unicamp, reconoce el derecho de las familias a elegir inscribir a sus hijos en las escuelas militares, instituciones religiosas o en la ense\u00f1anza media t\u00e9cnica, \u201cNo obstante, lo m\u00e1s adecuado ser\u00eda crear una red paralela y no invertir recursos extraordinarios para militarizar las escuelas p\u00fablicas regulares\u201d, sostiene.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos <\/strong><br \/>\nBENEVIDES, A. A. y SOARES, R. B. <a href=\"https:\/\/www.scielo.br\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0103-63512020000100317&amp;tlng=pt\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Diferencial de desempenho de alunos das escolas militares: O caso das escolas p\u00fablicas do Cear\u00e1<\/a>. <strong>Nova Economia<\/strong>. v. 30, n. 1, p. 317-43. 2020.<br \/>\nBENEVIDES, A. A. y SOARES, R. B. <a href=\"https:\/\/educlab.com.br\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/DIFERENCIAL_DE_DESEMPENHO_DAS_ESCOLAS_MILITARES.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Diferencial de desempenho das escolas militares: Bons alunos ou boa escola?<\/a> <strong>Encontros Universit\u00e1rios da UFC<\/strong>. v. 2. 2017.<br \/>\nBRITO, E. P. P. E. y REZENDE, M. P. <a href=\"https:\/\/www.seer.ufrgs.br\/rbpae\/article\/view\/95216\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Disciplinando a vida, a come\u00e7ar pela escola: A militariza\u00e7\u00e3o das escolas p\u00fablicas do estado da Bahia<\/a>. <strong>Revista Brasileira de Pol\u00edtica e Administra\u00e7\u00e3o da Educa\u00e7\u00e3o<\/strong>. v. 35, n. 3. 2019.<br \/>\nVINHA, T. <em>et.al<\/em>. A educa\u00e7\u00e3o para o desenvolvimento da autonomia e a militariza\u00e7\u00e3o das escolas p\u00fablicas: Uma an\u00e1lise da psicologia moral. <strong>Caderno Flacso sobre conviv\u00eancia e viol\u00eancias nas escolas.<\/strong> En prensa.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"En 2020 se duplic\u00f3 la cantidad de escuelas p\u00fablicas militarizadas en Brasil","protected":false},"author":601,"featured_media":394459,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[295],"coauthors":[1600],"class_list":["post-393465","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-humanidades-es","tag-educacion","position_at_home-sumario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/393465","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/601"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=393465"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/393465\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":394851,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/393465\/revisions\/394851"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/394459"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=393465"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=393465"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=393465"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=393465"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}