{"id":397526,"date":"2021-07-05T14:09:01","date_gmt":"2021-07-05T17:09:01","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=397526"},"modified":"2021-07-05T14:09:01","modified_gmt":"2021-07-05T17:09:01","slug":"el-lento-camino-de-la-autocorreccion-de-la-ciencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-lento-camino-de-la-autocorreccion-de-la-ciencia\/","title":{"rendered":"El lento camino de la autocorrecci\u00f3n de la ciencia"},"content":{"rendered":"<p>En un trabajo publicado en febrero en la plataforma MetaArXiv, un grupo de investigadores de Estados Unidos, el Reino Unido, Alemania y los Pa\u00edses Bajos evalu\u00f3 lo que sucedi\u00f3 con cuatro influyentes art\u00edculos cient\u00edficos del \u00e1rea la psicolog\u00eda luego de que sus conclusiones fueran cuestionadas mediante la realizaci\u00f3n de nuevos experimentos. Pese al da\u00f1o a su credibilidad, esos <em>papers<\/em> siguieron siendo citados en otros manuscritos a un ritmo similar al que tra\u00eda previamente y, en la mayor\u00eda de los casos, simplemente se ignor\u00f3 el hecho de que no se los haya podido confirmar. Es cierto que se registr\u00f3 un cierto descenso en las menciones favorables a dichos estudios, y un leve aumento de las citas negativas. De los art\u00edculos que alud\u00edan a esos trabajos y reconoc\u00edan que estaban en entredicho, tan solo la mitad present\u00f3 argumentos o evidencias como para avalar las conclusiones originales.<\/p>\n<p>El an\u00e1lisis de los cuatro art\u00edculos sugiri\u00f3 que los denominados estudios de replicaci\u00f3n, que se llevan a cabo para confirmar hallazgos y son considerados esenciales para exponer equ\u00edvocos, puede que no activen inmediatamente los mecanismos de autocorrecci\u00f3n de la ciencia. El trabajo divulgado en MetaArXiv es un <em>preprint<\/em>, es decir, un manuscrito que a\u00fan no ha sido sometido a revisi\u00f3n, y su coordinaci\u00f3n estuvo a cargo del epidemi\u00f3logo John Ioannidis, de la Universidad Stanford, en Estados Unidos, un experto en el campo de la integridad cient\u00edfica.<\/p>\n<p>La elecci\u00f3n de los <em>papers<\/em> del \u00e1rea de la psicolog\u00eda no fue casual. En la \u00faltima d\u00e9cada, toda una seguidilla de art\u00edculos cient\u00edficos de esta disciplina cay\u00f3 en descr\u00e9dito porque sus resultados no pudieron confirmarse en experimentos ulteriores. Esto gener\u00f3 lo que se acord\u00f3 en definir como una \u201ccrisis de reproducibilidad de la psicolog\u00eda\u201d. Entre las propuestas para hacer frente a este problema hubo un esfuerzo tendiente a someter a un escrutinio m\u00e1s riguroso a los estudios de gran repercusi\u00f3n en el \u00e1rea, tales como los cuatro art\u00edculos evaluados por Ioannidis.<\/p>\n<p>Uno de esos trabajos fue publicado en 1988 por Fritz Strack, actualmente profesor em\u00e9rito de la Universidad Julius Maximilians de Wurzburgo, en Alemania. Presuntamente, sus resultados habr\u00edan confirmado una hip\u00f3tesis postulada por el fil\u00f3sofo y psic\u00f3logo estadounidense William James (1842-1910), que sostiene que la expresi\u00f3n facial de una persona afecta directamente a su estado emocional. \u00c9l les pidi\u00f3 a los participantes del estudio que sujetaran un bol\u00edgrafo con la boca, de manera tal que forzaran dos tipos diferentes de expresi\u00f3n: una sonrisa o el entrecejo fruncido. Tras ello, hizo que los individuos vieran dibujos animados. Dedujo que los participantes obligados a sonre\u00edr consideraban a los dibujos animados m\u00e1s graciosos que aquellos que manten\u00edan una expresi\u00f3n ce\u00f1uda.<\/p>\n<p>En 2016, el art\u00edculo fue evaluado nuevamente en el marco de la iniciativa Registered Replication Reports, de la Association for Psychological Science, que recurri\u00f3 a los mismos dibujos animados, pero no logr\u00f3 reproducir los resultados de Strack. El psic\u00f3logo alem\u00e1n sostiene que su experimento es fidedigno y alega que, en el estudio de confirmaci\u00f3n, los voluntarios sab\u00edan que estaban siendo observados y filmados, cosa que, seg\u00fan afirma, pudo haber alterado el comportamiento en comparaci\u00f3n con lo que se registr\u00f3 en 1988.<\/p>\n<blockquote><p>En la d\u00e9cada pasada, varios art\u00edculos cient\u00edficos del campo de la psicolog\u00eda cayeron en descr\u00e9dito luego de ser refutados por otros experimentos<\/p><\/blockquote>\n<p>Otro trabajo que figura en la lista de los controvertidos es un art\u00edculo de 1998 del psic\u00f3logo social estadounidense Roy Baumeister, que se\u00f1alaba los l\u00edmites de la capacidad de autocontrol de los individuos. En sus experimentos, Baumeister y sus colaboradores se propusieron demostrar que las personas que lograban resistir a la tentaci\u00f3n de comer chocolate ten\u00edan dificultades para realizar tareas complejas inmediatamente despu\u00e9s, como montar un rompecabezas. De igual manera, los individuos compelidos a pronunciar discursos defendiendo ideas contrarias a las propias sufrir\u00edan para realizar esfuerzos exigidos a continuaci\u00f3n. Esos hallazgos habr\u00edan corroborado la idea de que se produce un \u201cagotamiento del yo\u201d cuando se exige un profundo autocontrol. Dicho efecto fue revisado en un estudio de 2016, en el que intervinieron 2.141 participantes, el cual no arroj\u00f3 evidencias sobre el referido agotamiento del yo. Pero esto, seg\u00fan el an\u00e1lisis de Ioannidis, no tuvo ning\u00fan impacto sobre las tendencias de citas del <em>paper<\/em> original.<\/p>\n<p>Los otros dos art\u00edculos alud\u00edan a los efectos de la exposici\u00f3n de los individuos a ciertas situaciones y c\u00f3mo afectaba eso a la respuesta a est\u00edmulos ulteriores. En 2013, Eugene Caruso, de la Escuela de Administraci\u00f3n de la Universidad de California en Los \u00c1ngeles (EE. UU.), public\u00f3 un art\u00edculo en el que postulaba que la exposici\u00f3n de las personas al dinero incid\u00eda sobre la manera en que estos sosten\u00edan los principios del libre mercado. De manera similar, Travis Carter, de la Universidad de Chicago, arrib\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que la exposici\u00f3n de la gente a la imagen de la bandera en Estados Unidos determinaba comportamientos pol\u00edticos conservadores. Ambos estudios fueron revaluados por una comisi\u00f3n denominada Many Labs, que utiliz\u00f3 la metodolog\u00eda original y la aplic\u00f3 en una cantidad mayor de individuos. Los resultados no pudieron confirmarse.<\/p>\n<p>Ioannidis plantea la hip\u00f3tesis de que parte de los autores podr\u00edan haber citado esos estudios simplemente porque no sab\u00edan que estaban en entredicho. Esto ya ha ocurrido incluso con <em>papers<\/em> descalificados por errores o fraudes que han sido retractados y aun as\u00ed son citados por investigadores incautos. La discrepancia entre los resultados originales y los de replicaci\u00f3n no constituyen un problema nuevo. En 2012, los psic\u00f3logos Joshua Hartshorne y Adena Schachner, de la Universidad Harvard, propusieron en un art\u00edculo que sali\u00f3 publicado en la revista <em>Frontiers in Computational Neuroscience<\/em> la creaci\u00f3n de bancos de datos tendiente a vincular los estudios originales con los trabajos que intentaron reproducir sus hallazgos.<\/p>\n<p>El m\u00e9dico Olavo Amaral, docente del Instituto de Bioqu\u00edmica M\u00e9dica de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ), llama la atenci\u00f3n sobre otro aspecto: la posibilidad de que el an\u00e1lisis de los investigadores incorpore un sesgo confirmatorio, eligiendo argumentos y evidencias que corroboren sus postulados. \u201cNo es raro que se citen aquellos trabajos que interesan para probar un punto en lugar de intentar llevar a cabo una revisi\u00f3n imparcial de las evidencias existentes. Quiz\u00e1 sea por eso que en la ciencia existan consensos que se bifurcan\u201d, dice Amaral. El investigador dirige la Iniciativa Brasile\u00f1a de Reproducibilidad, proyecto financiado por el Instituto Serrapilheira que se propone repetir un centenar de experimentos consignados en art\u00edculos brasile\u00f1os del \u00e1rea biom\u00e9dica para constatar hasta qu\u00e9 punto es posible reproducir los resultados publicados (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/una-red-para-reproducir-experimentos\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 267<\/em><\/a>).<\/p>\n<p>Un trabajo en el cual se analiz\u00f3 este problema en el \u00e1mbito de la medicina fue coordinado en 2007 por el propio Ioannidis, y posteriormente se lo public\u00f3 en el <em>Journal of the American Medical Association <\/em>(Jama). En el mismo, y despu\u00e9s de que esos resultados fueron refutados por ensayos cl\u00ednicos aleatorios, se cotejaron las referencias a estudios observacionales que apuntaban los beneficios card\u00edacos de la vitamina E, del betacaroteno contra el c\u00e1ncer y del estr\u00f3geno contra el alzh\u00e9imer. Se constat\u00f3 que, luego de su impugnaci\u00f3n, hubo una disminuci\u00f3n muy lenta en la frecuencia de citas de los estudios observacionales y, de todos modos, un segmento de los investigadores sigui\u00f3 citando favorablemente los resultados desmentidos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un estudio revela que los psic\u00f3logos siguieron citando favorablemente investigaciones cuyos resultados no se confirmaron en trabajos posteriores","protected":false},"author":11,"featured_media":397911,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[178],"tags":[299],"coauthors":[98],"class_list":["post-397526","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-buenas-practicas","tag-etica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/397526","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=397526"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/397526\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":399759,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/397526\/revisions\/399759"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/397911"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=397526"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=397526"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=397526"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=397526"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}