{"id":397568,"date":"2021-07-05T14:41:12","date_gmt":"2021-07-05T17:41:12","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=397568"},"modified":"2021-07-06T15:39:14","modified_gmt":"2021-07-06T18:39:14","slug":"decisiones-complejas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/decisiones-complejas\/","title":{"rendered":"Decisiones complejas"},"content":{"rendered":"<p>Durante el \u00faltimo a\u00f1o, la pandemia gener\u00f3 nuevos retos en el campo de la bio\u00e9tica, cuya incumbencia es el estudio sistem\u00e1tico de las dimensiones morales de las ciencias de la vida y el cuidado de la salud. Con la misi\u00f3n de asistir a los equipos m\u00e9dicos en la toma de decisiones que involucran casos cl\u00ednicos complejos, los comit\u00e9s de bio\u00e9tica de los hospitales han brindado su respaldo para calificar los debates concernientes a la asignaci\u00f3n de recursos en un contexto de colapso de los sistemas de salud y al mismo tiempo han asumido nuevas atribuciones, incluyendo la elaboraci\u00f3n de dict\u00e1menes con sugerencias para organizar la distribuci\u00f3n de vacunas entre la poblaci\u00f3n. Pese a su importancia, estos comit\u00e9s est\u00e1n presentes en menos del 10 % de los hospitales brasile\u00f1os, seg\u00fan consta en un estudio realizado por investigadores de la Escuela Bahiana de Medicina y Salud P\u00fablica y de la Faculdade Regional da Bahia (Unirb). Seg\u00fan la Confederaci\u00f3n Nacional de Salud (CNS), en 2019 Brasil contaba con alrededor de 6.700 hospitales.<\/p>\n<p>El m\u00e9dico y bioeticista Reinaldo Ayer de Oliveira, de la Facultad de Medicina de la Universidad de S\u00e3o Paulo (FM-USP) y coordinador del grupo de investigaci\u00f3n Bio\u00e9tica, Derecho y Medicina de la instituci\u00f3n, explica que, hist\u00f3ricamente, los comit\u00e9s de bio\u00e9tica de los hospitales asisten a los profesionales en situaciones l\u00edmite del contexto cl\u00ednico, especialmente en los procesos del final de la vida, brindando apoyo a la toma de decisiones. En su relato, Ayer de Oliveira sostiene que los primeros comit\u00e9s de bio\u00e9tica hospitalarios surgieron en Estados Unidos en las d\u00e9cadas de 1960 y 1970, y su proliferaci\u00f3n se remonta a los a\u00f1os 1990. Posteriormente, en 2005, la Declaraci\u00f3n Universal sobre Bio\u00e9tica y Derechos Humanos motiv\u00f3 su difusi\u00f3n en otros pa\u00edses. \u201cEn Brasil, estos comit\u00e9s a\u00fan son escasos pues no contamos con una normativa del Consejo Federal de Medicina [CFM], ni existe una ley que determine su constituci\u00f3n obligatoria, tal como ocurre en Estados Unidos\u201d, compara el investigador, quien tambi\u00e9n es el secretario de la Sociedad Brasile\u00f1a de Bio\u00e9tica (SBB) y miembro del comit\u00e9 de bio\u00e9tica del Hospital del Coraz\u00f3n (HCor) de S\u00e3o Paulo. En 2017, el Colegio Regional de Medicina del Estado de S\u00e3o Paulo (Cremesp) condujo una investigaci\u00f3n que apunt\u00f3 la existencia de 967 hospitales en el estado, de los cuales solamente 18 ten\u00edan comit\u00e9s de bio\u00e9tica. El Consejo Federal de Medicina public\u00f3 en 2015 un documento que \u201crecomienda la creaci\u00f3n, el funcionamiento y la participaci\u00f3n de los m\u00e9dicos en los comit\u00e9s de bio\u00e9tica\u201d. En tanto, en 2020, la SBB, considerando el aumento de los casos graves de covid-19, aconsej\u00f3 reforzar el trabajo de los comit\u00e9s de bio\u00e9tica de los hospitales.<\/p>\n<p>El m\u00e9dico M\u00e1rio de Seixas Rocha, de la Escuela Bahiana de Medicina, uno de los autores del estudio que efectu\u00f3 una revisi\u00f3n sistem\u00e1tica de la literatura para evaluar la participaci\u00f3n de los comit\u00e9s de bio\u00e9tica en la resoluci\u00f3n de los conflictos hospitalarios en Brasil, detect\u00f3 que algunas instituciones hospitalarias se resisten a la creaci\u00f3n de los mismos por temor a que supervisen y sanciones eventuales errores en la actividad m\u00e9dica. Estos comit\u00e9s, conformados por profesionales de la salud, tales como m\u00e9dicos, psic\u00f3logos y enfermeros, as\u00ed como abogados, fil\u00f3sofos y soci\u00f3logos, entre otros, pueden desempe\u00f1ar un rol deliberativo o consultivo, abordando el debate de los conflictos mediante enfoques transdisciplinarios. \u201cLa existencia de estos grupos en las instituciones sanitarias alivia el estr\u00e9s que recae sobre los profesionales del \u00e1rea m\u00e9dica, especialmente en esta instancia de pandemia, en la cual deben tomarse a diario decisiones sobre la vida o la muerte\u201d, subraya, recordando que, en Estados Unidos y Canad\u00e1, el 90\u00a0% de los hospitales poseen comit\u00e9s, mientras que, en Jap\u00f3n, ese porcentaje es del 50 %. De Seixas Rocha hace menci\u00f3n a un art\u00edculo publicado en <em>Revista Bio\u00e9tica<\/em> en 2014, en el que se informa que, en la pr\u00e1ctica de pa\u00edses europeos tales como Alemania, Italia y los Pa\u00edses Bajos, las estructuras de los comit\u00e9s de bio\u00e9tica, que en estos pa\u00edses se denominan Cl\u00ednical Ethics Consultation, se implementaron por iniciativa oficial del Estado o a trav\u00e9s de disposiciones institucionales. \u201cEn esos pa\u00edses, alrededor del 80 % de los hospitales tienen comit\u00e9s de bio\u00e9tica\u201d, informa.<\/p>\n<blockquote><p>El desaf\u00edo clave que enfrenta la bio\u00e9tica consiste en conciliar la afirmaci\u00f3n de la dignidad de las personas con la necesidad de un uso racional de los escasos recursos<\/p><\/blockquote>\n<p>En un debate que sol\u00eda darse puertas adentro de las instituciones de salud y que se hizo p\u00fablico con la llegada de la pandemia, la asignaci\u00f3n de recursos forma parte de una discusi\u00f3n hist\u00f3rica en el campo de la bio\u00e9tica, seg\u00fan informa el m\u00e9dico Chin An Lin, presidente del comit\u00e9 de bio\u00e9tica de la Direcci\u00f3n Cl\u00ednica del Hospital de Cl\u00ednicas (HC) de la FM-USP. El comit\u00e9 del HC, uno de los primeros del pa\u00eds, fue fundado en 1996 para debatir cuestiones conceptuales que puedan ayudar a establecer normas institucionales. Otras experiencias pioneras fueron las del grupo del Hospital de Cl\u00ednicas de Porto Alegre, constituido en 1993, y el del Hospital S\u00e3o Lucas, de la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de Rio Grande do Sul (PUC-RS), en 1997. En el comit\u00e9 del HC, una discusi\u00f3n hist\u00f3rica ata\u00f1e a la respuesta a las demandas de tratamientos excepcionales y costosos de pacientes, que pueden consumir los recursos destinados a otras \u00e1reas que atienden a una cantidad mayor de personas. \u201cEl surgimiento de la pandemia ha dejado al descubierto problemas hist\u00f3ricos relacionados con el acceso de la poblaci\u00f3n al sistema de salud, adem\u00e1s de suponer nuevos retos para los comit\u00e9s\u201d, reflexiona Lin, uno de los autores de un art\u00edculo publicado en 2020 en la revista <em>Clinics<\/em> que propone referencias te\u00f3ricas para la toma de decisiones en la atenci\u00f3n de los pacientes y para la asignaci\u00f3n de los recursos sanitarios.<\/p>\n<p>La organizaci\u00f3n del acceso a las camas de las UTI, un punto cr\u00edtico en la atenci\u00f3n de los pacientes graves con covid-19, ha sido una de estas adversidades. Lin explica que al principio de la pandemia, la r\u00e1pida respuesta del HC para crear nuevas plazas en la UTI hizo posible atender la demanda de cuidados intensivos. Pero en la actualidad, ante la posibilidad de saturaci\u00f3n de estas camas, se hace necesario establecer nuevos criterios de prioridad. La situaci\u00f3n suscit\u00f3 debates entre los miembros del comit\u00e9, que intentaron definir la forma m\u00e1s justa de distribuir los recursos del hospital a partir de las discusiones bio\u00e9ticas, que conciernen a los principios de autonom\u00eda, justicia, no maleficencia \u2013la noci\u00f3n de que no debe hacerse da\u00f1o al otro\u2013 y beneficencia, consistente en practicar el bien. Seg\u00fan \u00e9l, ante un escenario de saturaci\u00f3n del sistema sanitario, se propuso adoptar un criterio que tenga en cuenta, adem\u00e1s de la gravedad del cuadro, las posibilidades reales de supervivencia. El investigador explica que el comit\u00e9 del HC dispone de dos mecanismos para afrontar los conflictos bio\u00e9ticos. El primero es un sistema de atenci\u00f3n inmediata para resolver situaciones urgentes, mientras que el segundo abarca las decisiones para los casos cl\u00ednicos o situaciones no urgentes, que requieren una reflexi\u00f3n m\u00e1s amplia y para las que se emiten dict\u00e1menes en un plazo de hasta un mes. \u201cSi el paciente con pocas probabilidades de sobrevivir permanece 10 d\u00edas en la UTI, esa cama no estar\u00e1 disponible para otras personas con mayores posibilidades de sobrevida\u201d, ejemplifica. \u201cPor eso, en una coyuntura de carencia absoluta de camas de cuidados intensivos, proponemos que, m\u00e1s all\u00e1 de la gravedad del cuadro cl\u00ednico, deben considerarse las posibilidades de que el paciente vuelva a tener una vida productiva en la sociedad. Es una discusi\u00f3n muy dolorosa, la famosa \u2018decisi\u00f3n de Sophie\u2019\u201d, dice Lin. El m\u00e9dico se refiere a la c\u00e9lebre novela del estadounidense William Styron (1925-2006), <em>La decisi\u00f3n de Sophie <\/em>(1979), que relata la historia de una mujer polaca presa junto a su pareja de hijos peque\u00f1os en el campo de concentraci\u00f3n de Auschwitz, durante la Segunda Guerra Mundial, que tuvo que escoger a uno de los ni\u00f1os para salvarlo de la ejecuci\u00f3n o ambos morir\u00edan, lo que la oblig\u00f3 a tomar una terrible decisi\u00f3n.<\/p>\n<p>Con investigaciones en el campo de la bio\u00e9tica desde 1996, el te\u00f3logo M\u00e1rio Antonio Sanches, de la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de Paran\u00e1 (PUC-PR), explica que, ante la escasez de camas, la elecci\u00f3n por el paciente con m\u00e1s posibilidades de supervivencia puede justificarse desde el punto de vista de distintas escuelas de bio\u00e9tica, siempre y cuando no se argumente que la vida de uno es m\u00e1s digna que la de otro. \u201cEl desaf\u00edo al que se enfrenta un comit\u00e9 de bio\u00e9tica hospitalaria consiste en conciliar la afirmaci\u00f3n de la dignidad de cada persona con la necesidad de un uso racional de los escasos recursos\u201d, explica el te\u00f3logo, autor de un art\u00edculo escrito junto a otros investigadores de la PUC-PR que se\u00f1al\u00f3 los aportes de la bio\u00e9tica para enfrentar los conflictos en tiempos de pandemia.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/SITE_302_Bioetica-2-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1140\" height=\"814\" class=\"alignright size-full wp-image-398151\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/SITE_302_Bioetica-2-1140.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/SITE_302_Bioetica-2-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/SITE_302_Bioetica-2-1140-250x179.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/SITE_302_Bioetica-2-1140-700x500.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/SITE_302_Bioetica-2-1140-120x86.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Nat\u00e1lia Gregorini<\/span><\/a><\/p>\n<p>El m\u00e9dico S\u00e9rgio Rego, de la Escuela Nacional de Salud P\u00fablica de la Fundaci\u00f3n Oswaldo Cruz (Ensp-Fiocruz), dice, por otra parte, que a\u00fan no hay estudios que demuestren una correlaci\u00f3n directa entre la gravedad de los pacientes de covid-19 y su pron\u00f3stico. \u201cLos conflictos bio\u00e9ticos surgen cuando se debate sobre los derechos individuales y los intereses colectivos. Para resolver estos dilemas, es necesario hallar razones que justifiquen qui\u00e9n debe salir perdiendo\u201d, reflexiona el investigador, quien coordina un grupo tem\u00e1tico sobre bio\u00e9tica en la Asociaci\u00f3n Brasile\u00f1a de Salud Colectiva (Abrasco). Bas\u00e1ndose en un principio utilitario, los profesionales de la medicina tambi\u00e9n han tenido prioridad a la hora de ocupar camas, seg\u00fan el farmac\u00e9utico y letrado Gustavo da Cunha Lima Freire, de la Universidad Federal de Rio Grande do Norte (UFRN). \u201cSeg\u00fan estas directrices, los profesionales de la salud tienen prioridad porque cuando vuelven al trabajo benefician a toda la sociedad\u201d, explica.<\/p>\n<p>En un escenario en el que las muertes diarias por covid-19 rondan las 3.000, los profesionales m\u00e9dicos se han visto, en todo momento, en la necesidad de tomar las decisiones de Sophie: \u201cTengo dos hijos m\u00e9dicos, uno de ellos intensivista. He visto c\u00f3mo una decisi\u00f3n tomada por cuenta propia genera un enorme grado de sufrimiento\u201d, dice el m\u00e9dico Jos\u00e9 Eduardo de Siqueira, de la PUC-PR, y miembro asesor de la RedBio\u00e9tica de la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas para la Educaci\u00f3n, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) en Am\u00e9rica Latina y el Caribe. De Siqueira cita estudios que muestran que las situaciones de sufrimiento y estr\u00e9s pueden conducir a los profesionales de la salud a padecer cuadros cada vez m\u00e1s depresivos. Uno de esos estudios, la investigaci\u00f3n intitulada \u201cLas condiciones laborales de los profesionales de la salud en el contexto del covid-19\u201d, lo llev\u00f3 a cabo la Fiocruz, en 2020. La investigaci\u00f3n estuvo coordinada por la soci\u00f3loga Maria Helena Machado e involucr\u00f3 a alrededor de 16.000 profesionales de la salud, de los cuales, el 22,2\u00a0% manifestaron que conviv\u00edan con una rutina de trabajo extenuante, el 15,8 % que ten\u00edan problemas de alteraciones del sue\u00f1o y un 13,6 %, hallarse irritables, con llantos frecuentes y trastornos generales. Una encuesta realizada a unos 15.000 m\u00e9dicos en 2019 por el portal Medscape apunt\u00f3 un crecimiento en la incidencia de la depresi\u00f3n y el agotamiento entre los profesionales consultados.<\/p>\n<p>En ese sentido, la psic\u00f3loga Suely Marinho, del Servicio de Psiquiatr\u00eda y Psicolog\u00eda M\u00e9dica del Hospital Universitario Clementino Fraga Filho de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (HUCFF-UFRJ), hace hincapi\u00e9 en que los profesionales de la salud necesitan apoyo institucional para tomar decisiones basadas en criterios transparentes, inclusivos y justos, emergentes de consideraciones \u00e9ticas y responsabilidades compartidas. \u201cEl manejo de las situaciones cl\u00ednicas en un escenario de colapso del sistema de salud exige un esfuerzo de integraci\u00f3n entre la \u00e9tica de la salud p\u00fablica y la \u00e9tica cl\u00ednica, es decir, entre los intereses individuales y las demandas colectivas\u201d, comenta Marinho, quien tambi\u00e9n es vicepresidenta 2\u00aa de la Sociedad Brasile\u00f1a de Bio\u00e9tica &#8211; Regional de R\u00edo de Janeiro. En un documento publicado en el sitio web de Abrasco junto con otros investigadores, Marinho explica que, para que este di\u00e1logo se produzca, es necesario establecer una comunicaci\u00f3n transparente entre los distintos actores que intervienen en el d\u00eda a d\u00eda de los hospitales y los comit\u00e9s de bio\u00e9tica han sido espacios propicios para estas acciones.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/SITE_302_Bioetica-1-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1140\" height=\"815\" class=\"alignright size-full wp-image-398147\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/SITE_302_Bioetica-1-1140.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/SITE_302_Bioetica-1-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/SITE_302_Bioetica-1-1140-250x179.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/SITE_302_Bioetica-1-1140-700x500.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/SITE_302_Bioetica-1-1140-120x86.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Nat\u00e1lia Gregorini<\/span><\/a>A partir de la experiencia en el comit\u00e9 del HCor y de la interlocuci\u00f3n con investigadores activos y otros grupos, Ayer de Oliveira, de la FM-USP, explica que en los primeros meses de 2020, las instituciones con un presupuesto adecuado y condiciones para planificar, tal como es el caso del Hospital Israelita Albert Einstein o el HC-USP, han enfrentado menos conflictos bio\u00e9ticos, ya que pudieron preparar sus equipos y aumentar las camas, introduciendo instancias de selecci\u00f3n que aliviaron la demanda de en las UTI. \u00c9l es uno de los coautores del art\u00edculo publicado junto a Lin en <em>Clinics<\/em> que propuso referencias te\u00f3ricas a la toma de decisiones m\u00e9dicas. El panorama ha cambiado con la agudizaci\u00f3n de la pandemia a partir de febrero de 2021, cuando los comit\u00e9s comenzaron a activarse con mayor asiduidad. \u201cLa existencia de comit\u00e9s en los hospitales ayuda a la toma de decisiones, reduciendo la carga de estr\u00e9s del equipo y colaborando en la reflexi\u00f3n acerca de las situaciones morales que surgen en conflicto con las situaciones sociofamiliares, o incluso con el equipo de salud, exigiendo elecciones que deben evaluarse en toda su complejidad\u201d, comenta la m\u00e9dica Maria Alice Scardoelli, del Cremesp. Los comit\u00e9s pueden ser activados por el equipo cl\u00ednico para obtener recomendaciones en casos individuales y tambi\u00e9n ayudarlos en el desarrollo de normas institucionales, que prevalecen en el cuidado general de los pacientes.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de la ausencia de comit\u00e9s en gran parte de los hospitales brasile\u00f1os, De Siqueira, de la PUC-PR, se\u00f1ala otro problema que tiene que ver con la formaci\u00f3n m\u00e9dica, que subestima la ense\u00f1anza del proceso deliberativo para la toma de decisiones cl\u00ednicas cuando se afrontan dilemas morales complejos entre m\u00e9dicos y pacientes. \u201cLas carreras del \u00e1rea de la salud priorizan los contenidos t\u00e9cnicos y dejan poco lugar para el abordaje de otros campos del conocimiento tales como la antropolog\u00eda y la filosof\u00eda, que permitir\u00edan recuperar los compromisos human\u00edsticos y humanitarios de las profesiones\u201d, reflexiona. Y comenta que pa\u00edses tales como Francia, Portugal e Italia cuentan con comit\u00e9s nacionales de bio\u00e9tica que asesoran a los presidentes o primeros ministros. En Brasil, hay m\u00e1s de 400 facultades de medicina y, seg\u00fan De Siqueira, los programas curriculares suelen tener una carga horaria que va de 9.000 a 11.000 horas al cabo de seis a\u00f1os de carrera, y las asignaturas inherentes a la \u00e9tica o bio\u00e9tica suman, en promedio, unas 80 horas de ese total. \u201cEl CFM est\u00e1 realizando esfuerzos para cambiar la cultura m\u00e9dica, animando a los profesionales para que acudan a los comit\u00e9s cuando se topan con dilemas cl\u00ednicos y morales\u201d, informa De Siqueira, quien integra la comisi\u00f3n de Humanidades M\u00e9dicas del CFM.<\/p>\n<p>Atento a esta laguna en la formaci\u00f3n de los profesionales de la salud, Freire, de la UFRN, junto con el estudiante de medicina George Felipe de Moura Batista, evalu\u00f3, a partir de los resultados del Ranking Universitario Folha (RUF) de 2017, c\u00f3mo incorporan las 50 mejores facultades de medicina del pa\u00eds los debates sobre tanatolog\u00eda \u2013el estudio cient\u00edfico de la muerte\u2013, en sus planes de estudio. \u201cHemos verificado que m\u00e1s del 70 % de ellas no abordan el tema o lo hacen en forma superficial. Las carreras del \u00e1rea de la salud, especialmente las de medicina, deber\u00edan preparar mejor a sus egresados para lidiar con la muerte\u201d, sostiene Freire, quien en 2015 cre\u00f3, junto a otros colegas, una asignatura para ense\u00f1ar los fundamentos de la bio\u00e9tica y la tanatolog\u00eda a los estudiantes universitarios.<\/p>\n<p>Con una reflexi\u00f3n similar, Rego, de la Fiocruz, sopesa que la dificultad para lidiar con la muerte lleva a algunos m\u00e9dicos a empe\u00f1arse en practicar tratamientos invasivos en pacientes que no se pueden salvar. \u201cHe o\u00eddo a estudiantes afirmar que no dan certificados de defunci\u00f3n y que, si sus pacientes mueren, los reaniman, aun sabiendo que las posibilidades de sobrevida son m\u00ednimas\u201d, comenta, recordando que la Asociaci\u00f3n M\u00e9dica Mundial empez\u00f3 a recomendar la ense\u00f1anza de la \u00e9tica en las facultades de medicina reci\u00e9n en 1999. Para Rego, esta actitud est\u00e1 relacionada con el hecho de que muchos profesionales reh\u00fayen el debate sobre cu\u00e1nto se debe intentar reanimar a una persona y tambi\u00e9n con la falta de criterios transparentes que orienten la toma de decisiones m\u00e9dicas en casos de reanimaci\u00f3n o de pacientes terminales. \u201cLa formaci\u00f3n m\u00e9dica privilegia la especializaci\u00f3n, promoviendo un conocimiento centrado en las enfermedades y en distintas partes del cuerpo humano, sin tener en cuenta la realidad del paciente y dificultando los debates de esa \u00edndole en la labor cotidiana\u201d, dice Rego.<\/p>\n<blockquote><p>Las carreras del \u00e1rea de la salud deben incorporar contenidos que permitan recuperar el compromiso human\u00edstico y humanitario de las profesiones<\/p><\/blockquote>\n<p>Ante situaciones en las que los pacientes terminales internados estaban imposibilitados de tener un \u00faltimo encuentro con sus familiares, el comit\u00e9 de bio\u00e9tica del HC-USP puso en debate la prohibici\u00f3n de las visitas a los pacientes con covid-19, en pos de estrategias que permitieran aliviar su sufrimiento, pero sin que ello implique riesgos para otras personas. \u201cBajo la orientaci\u00f3n del comit\u00e9, el equipo m\u00e9dico comenz\u00f3 a brindar informes diarios por tel\u00e9fono a los familiares y a permitir los encuentros virtuales\u201d, relata Lin. \u201cLos pacientes suelen permanecer en la UTI entre una semana y 50 d\u00edas. Otorgarles la posibilidad de conversar con sus seres queridos a trav\u00e9s de medios virtuales fue la manera que hemos encontrado para humanizar este tipo de situaciones\u201d, comenta.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de los asuntos relacionados con la distribuci\u00f3n de los recursos sanitarios, la llegada de la pandemia motiv\u00f3 a los comit\u00e9s a ampliar sus incumbencias. En este sentido, De Oliveira, de la FM-USP, menciona las discusiones concernientes a la adquisici\u00f3n de vacunas por el sector privado, que movilizaron a grupos de diversas instituciones y cuya recomendaci\u00f3n, planteada por el comit\u00e9 de bio\u00e9tica del Hospital S\u00edrio-Liban\u00eas se convirti\u00f3 en una referencia. El dictamen aconseja permitirles a las empresas adquirir vacunas, pero estas deben ser donadas en su totalidad al Sistema \u00danico de Salud (SUS).<\/p>\n<p>El farmac\u00e9utico y bioqu\u00edmico S\u00e9rgio Surugi de Siqueira, de la PUC-PR y miembro de la Comisi\u00f3n Nacional de \u00c9tica en la Investigaci\u00f3n (Conep, por su sigla en portugu\u00e9s), hace hincapi\u00e9 en otra cuesti\u00f3n que genera debates en el campo de la bio\u00e9tica: el excedente de vacunas. Y explica que algunos pa\u00edses les compraron vacunas a diversos fabricantes, cuando las mismas todav\u00eda eran meros proyectos, con la esperanza de que al menos uno de ellos fuera exitoso. \u201cComo muchas funcionaron, algunas naciones, como por ejemplo Canad\u00e1, ahora tienen excedentes de productos\u201d, dice. En opini\u00f3n de Surugi, las dosis extras deber\u00edan redistribuirse. \u201cEmpero, esa es una decisi\u00f3n soberana y pol\u00edtica de cada pa\u00eds, lo que implica una discusi\u00f3n bio\u00e9tica para establecer criterios acerca de qui\u00e9nes deben recibirlas\u201d, dice, recordando que los debates en torno a la exigencia de un pasaporte de vacunaci\u00f3n, un documento que podr\u00edan adoptar algunos pa\u00edses para autorizar el ingreso de extranjeros, tambi\u00e9n han movilizado a los investigadores del campo de la bio\u00e9tica. \u201cPor un lado, el pasaporte puede vulnerar los derechos b\u00e1sicos de aquellos pa\u00edses que no puedan vacunar a todos sus ciudadanos, pero, por otro, representa un instrumento que minimiza el riesgo de que el virus se vuelva a propagar\u201d, reflexiona De Siqueira, coautor de un art\u00edculo sobre las contribuciones de la bio\u00e9tica para hacer frente a los conflictos en tiempos de pandemia.<\/p>\n<p>Los tratamientos con medicamentos autorizados para paliar ciertas enfermedades, pero cuyo uso no est\u00e1 aprobado para combatir el covid-19 tambi\u00e9n fueron objeto de debate en los comit\u00e9s. A principios de 2020, el CFM emiti\u00f3 un dictamen resaltando que los m\u00e9dicos tienen autonom\u00eda para prescribir medicamentos, con base en el principio de autonom\u00eda de estos profesionales para recomendar tratamientos. \u201cSin embargo, esto acab\u00f3 fomentando la prescripci\u00f3n de medicamentos sin eficacia comprobada, lo que llam\u00f3 la atenci\u00f3n acerca de la necesidad de debatir los l\u00edmites de la autonom\u00eda m\u00e9dica. Por terrible que sea, la pandemia ha generado una oportunidad para reflexionar p\u00fablicamente sobre estas pr\u00e1cticas\u201d, concluye Lin.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/strong><br \/>\nBATISTA, G. F. de M. y FREIRE, G. da C. L. <a href=\"https:\/\/periodicos.unb.br\/index.php\/rbb\/article\/download\/23286\/23299\/54415\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">An\u00e1lise do ensino da morte e do morrer na gradua\u00e7\u00e3o m\u00e9dica brasileira<\/a>. <strong>Revista Brasileira de Bio\u00e9tica<\/strong>. v. 15. p. 1-13. 2019.<br \/>\nLIN, C. A. <a href=\"https:\/\/www.scielo.br\/scielo.php?pid=S1807-59322020000100522&amp;script=sci_arttext\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Bioethical principles and values during pandemics<\/a>. <strong>Clinics<\/strong>. v. 75. 2020.<br \/>\nROCHA, M. de S. y ROCHA, S. A. <a href=\"https:\/\/periodicos.unb.br\/index.php\/rbb\/article\/view\/26671\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Resolu\u00e7\u00e3o de conflitos bio\u00e9ticos no cen\u00e1rio hospitalar brasileiro: Uma revis\u00e3o sistem\u00e1tica da literatura<\/a>. <strong>Revista Brasileira de Bio\u00e9tica<\/strong>. v. 15, p. 1-12. 2019.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Los comit\u00e9s de bio\u00e9tica cobran relevancia en la resoluci\u00f3n de los dilemas que suscita la pandemia, aunque en Brasil est\u00e1n presentes en pocos hospitales","protected":false},"author":601,"featured_media":398143,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[3677,187],"tags":[299,329],"coauthors":[1600],"class_list":["post-397568","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-covid-19-es","category-humanidades-es","tag-etica-es","tag-salud-publica","keywords-coronavirus-es","keywords-covid-19-es","keywords-sars-cov-2-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/397568","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/601"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=397568"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/397568\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":398348,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/397568\/revisions\/398348"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/398143"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=397568"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=397568"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=397568"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=397568"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}