{"id":397572,"date":"2021-07-05T14:50:16","date_gmt":"2021-07-05T17:50:16","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=397572"},"modified":"2021-07-06T15:39:53","modified_gmt":"2021-07-06T18:39:53","slug":"una-agenda-para-las-enfermedades-olvidadas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/una-agenda-para-las-enfermedades-olvidadas\/","title":{"rendered":"Una agenda para las enfermedades olvidadas"},"content":{"rendered":"<p>Para hacer frente a la emergencia sanitaria impuesta por el nuevo coronavirus, los distintos gobiernos y los cient\u00edficos consiguieron desarrollar en menos de un a\u00f1o un paquete de vacunas basadas en diferentes tecnolog\u00edas y comenzaron a aplicar siete f\u00f3rmulas inmunizantes. La prioridad incuestionable del covid-19 contrasta con la suerte que corre un grupo de enfermedades infecciosas que asola a la humanidad desde hace mucho tiempo, sin que la investigaci\u00f3n cient\u00edfica y las pol\u00edticas p\u00fablicas consigan aunar esfuerzos para erradicarlas o neutralizarlas. En enero, la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS) public\u00f3 un informe actualizando la situaci\u00f3n de 20 de estas dolencias, denominadas enfermedades tropicales desatendidas (<em>v\u00e9ase la infograf\u00eda en las p\u00e1ginas 46 y 47<\/em>). Lo que ellas tienen en com\u00fan es que afectan predominantemente a la gente y a los pa\u00edses pobres, lo que explica, en parte, la inversi\u00f3n insuficiente en profilaxis, diagnosis y tratamientos.<\/p>\n<p>El documento, fruto del trabajo de m\u00e1s de 50 t\u00e9cnicos y expertos, muestra un conjunto de avances en la lucha contra esas enfermedades a partir de un encuentro que se llev\u00f3 a cabo en Londres (Inglaterra), en 2012. En aquella ocasi\u00f3n, representantes de distintos gobiernos, de las empresas farmac\u00e9uticas, del Banco Mundial, de la OMS y de la Fundaci\u00f3n Bill &amp; Melinda Gates, elaboraron una hoja de ruta para enfrentarlas. El resultado de ello fue que, en estos \u00faltimos ocho a\u00f1os, 600 millones de personas han salido de la zona de susceptibilidad a las enfermedades desatendidas y 42 pa\u00edses han conseguido librarse de al menos una de ellas.<\/p>\n<p>Estos avances han sido posibles merced a las donaciones efectuadas por 11 empresas farmac\u00e9uticas, consistentes en 3.000 millones de comprimidos de medicamentos por a\u00f1o, y a la adopci\u00f3n de nuevas estrategias de prevenci\u00f3n y tratamiento en las \u00e1reas m\u00e1s afectadas. En algunos casos, el control no implicaba medidas complejas. Un buen ejemplo es el de la dracunculosis [o dracunculiasis, tambi\u00e9n llamada enfermedad del gusano de Guinea], que causa heridas en las extremidades inferiores y que en 1986 lleg\u00f3 a afectar a 3,6 millones de africanos. En 2019 se registraron solamente 54 casos de la infecci\u00f3n, sobre todo, gracias a la provisi\u00f3n de agua potable en las zonas end\u00e9micas.<\/p>\n<div id=\"attachment_398111\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/090-093_memoria_302-0-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-398111 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/090-093_memoria_302-0-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"641\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/090-093_memoria_302-0-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/090-093_memoria_302-0-1140-250x141.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/090-093_memoria_302-0-1140-700x394.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/090-093_memoria_302-0-1140-120x67.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Chris Ware\/ Keystone Features\/Getty Images<\/span><\/a> Distribuci\u00f3n de agua potable en Zimbabue en la d\u00e9cada de 1990 para prevenir la propagaci\u00f3n de la dracunculosis<span class=\"media-credits\">Chris Ware\/ Keystone Features\/Getty Images<\/span><\/p><\/div>\n<p>En otras situaciones, la estrategia consisti\u00f3 en la aplicaci\u00f3n de nuevas terapias. La cantidad de casos de tripanosomiasis africana, m\u00e1s conocida como la enfermedad del sue\u00f1o, se redujeron de 7.000 en 2012 a menos de 1.000 en 2019. Esto fue fruto del desarrollo de un medicamento que se administra por v\u00eda oral, el fexinidazol, llevado a cabo por un consorcio de instituciones coordinado por la Iniciativa Medicamentos para Enfermedades Desatendidas (DNDi, por sus siglas en ingl\u00e9s), una organizaci\u00f3n con sede en Ginebra (Suiza). Los cinco f\u00e1rmacos disponibles hasta entonces eran de aplicaci\u00f3n inyectable. El fexinidazol fue sintetizado en los a\u00f1os 1970, pero no fue hasta hace una d\u00e9cada que se descubri\u00f3 su potencial contra la enfermedad.<\/p>\n<p>A pesar de los progresos, la OMS estima que 1.740 millones de personas a\u00fan lidian con esas enfermedades, responsables de unas 500 mil muertes por a\u00f1o. Por eso, el informe de la OMS estableci\u00f3 una nueva agenda con las metas de aqu\u00ed a 2030, alineadas con los Objetivos del Milenio para el Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas (ONU), que contemplan acabar con las epidemias de estas enfermedades en todo el mundo en los pr\u00f3ximos 10 a\u00f1os. El prop\u00f3sito, tal como lo defini\u00f3 el director general de la OMS, Tedros Adhanon Ghebreyesus, es \u201caliviar a m\u00e1s de 1.000 millones de personas que actualmente necesitan asistencia debido a las enfermedades tropicales desatendidas\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_397987\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/042-049_doencas-negligenciadas_302-1-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-397987 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/042-049_doencas-negligenciadas_302-1-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"760\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/042-049_doencas-negligenciadas_302-1-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/042-049_doencas-negligenciadas_302-1-1140-250x167.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/042-049_doencas-negligenciadas_302-1-1140-700x467.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/042-049_doencas-negligenciadas_302-1-1140-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Christopher Black\/OMS<\/span><\/a> Un centro de tratamiento de la leishmaniasis en Kabul (Afganist\u00e1n)<span class=\"media-credits\">Christopher Black\/OMS<\/span><\/p><\/div>\n<p>Naturalmente, no se espera que las ambiciones para 2030 puedan alcanzarse en su totalidad. \u201cPor lo general, estas metas son ut\u00f3picas, pero sirven para encauzar la utilizaci\u00f3n de los recursos y pueden llegar a ser efectivas en los pa\u00edses m\u00e1s organizados\u201d, dice el infect\u00f3logo Marcos Boulos, de la Facultad de Medicina de la Universidad de S\u00e3o Paulo (FM-USP), uno de los representantes de Brasil en el grupo de asesoramiento t\u00e9cnico que defini\u00f3 y resumi\u00f3 las recomendaciones del informe de la OMS. \u201cEs habitual que surjan otras prioridades que desv\u00eden la atenci\u00f3n de las metas. Ahora mismo, todo el mundo est\u00e1 ocupado haciendo frente al covid-19\u201d.<\/p>\n<p>Las nuevas metas para las enfermedades desatendidas plantean acciones coordinadas para combatirlas y la identificaci\u00f3n de l\u00edderes distribuidos por el planeta para que trabajen en colaboraci\u00f3n estrecha en estos problemas. \u201cLa integraci\u00f3n significa asignar recursos para el cuidado de la salud con abordajes m\u00e1s hol\u00edsticos. Los profesionales m\u00e9dicos entrenados para diagnosticar la enfermedad del sue\u00f1o tambi\u00e9n deben estar preparados para detectar otras afecciones prevalentes en su regi\u00f3n\u201d, explic\u00f3 la m\u00e9dica francesa Nathalie Strub-Wourgaft, directora de enfermedades tropicales desatendidas de la DNDi, en una entrevista concedida al sitio web de la organizaci\u00f3n.<\/p>\n<div id=\"attachment_397995\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/042-049_doencas-negligenciadas_302-3-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-397995 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/042-049_doencas-negligenciadas_302-3-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"761\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/042-049_doencas-negligenciadas_302-3-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/042-049_doencas-negligenciadas_302-3-1140-250x167.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/042-049_doencas-negligenciadas_302-3-1140-700x467.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/042-049_doencas-negligenciadas_302-3-1140-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Fabio Teixeira\/Agencia Anadolu\/Getty Images<\/span><\/a> Un paciente internado en el Hospital Curupaiti, una antigua colonia de tratamiento de la lepra en R\u00edo de Janeiro (fotograf\u00eda tomada en 2016)<span class=\"media-credits\">Fabio Teixeira\/Agencia Anadolu\/Getty Images<\/span><\/p><\/div>\n<p>Uno de los retos principales ser\u00e1 la obtenci\u00f3n de recursos. Un estudio efectuado por la organizaci\u00f3n G-Finder, que monitorea las inversiones en investigaci\u00f3n y desarrollo (I&amp;D) en el \u00e1mbito de la salud, revel\u00f3 que la financiaci\u00f3n global para la lucha contra estas enfermedades sum\u00f3 4.050 millones de d\u00f3lares en 2018, un 7 % m\u00e1s que el a\u00f1o anterior. El problema radica en que el G-Finder considera desatendidas a enfermedades que la OMS ha descartado de esa clasificaci\u00f3n, tales como el paludismo, el sida y la tuberculosis, que fueron objeto de la mayor\u00eda de los recursos asignados. Para un grupo compuesto por seis infecciones a las que hist\u00f3ricamente se destinan escasos recursos, entre ellas la lepra, el tracoma ocular y la llamada \u00falcera de Buruli, se registr\u00f3 un descenso en las inversiones en 2018. El paludismo o malaria es un ejemplo de una enfermedad con alta incidencia en los pa\u00edses pobres que ahora se considera prioritaria. En 2018, la Fundaci\u00f3n Bill &amp; Melinda Gates don\u00f3 1.000 millones de d\u00f3lares al programa de lucha contra la malaria de la OMS y encarg\u00f3 un estudio que dio como resultado una gu\u00eda de acciones de prevenci\u00f3n e investigaci\u00f3n que prev\u00e9 su erradicaci\u00f3n para 2050.<\/p>\n<p>Una parte sustancial de la agenda destinada a combatir las enfermedades desatendidas depende de las colaboraciones cient\u00edficas y del desarrollo de nuevos tratamientos. Los retos se les plantean a los cient\u00edficos en m\u00faltiples frentes. En el caso del micetoma (o pie de Madura), causado por hongos o bacterias, a\u00fan no existen test capaces de detectar la infecci\u00f3n en sus fases iniciales, algo esencial para evitar que aparezcan malformaciones en la piel. En muchos casos, la mejora de los tratamientos existentes ya supondr\u00eda una gran diferencia. Un consorcio constituido por distintos centros de investigaci\u00f3n, que incluye a la Fundaci\u00f3n Oswaldo Cruz (Fiocruz), est\u00e1 completando los estudios cl\u00ednicos correspondientes a la fase III de un medicamento antiparasitario ya recomendado para el tratamiento de la esquistosomiasis, el praziquantel, pero en una f\u00f3rmula estipulada para ni\u00f1os con edades de 3 meses a 6 a\u00f1os. \u201cLa presentaci\u00f3n existente ahora no puede administrarse a menores de 4 a\u00f1os. Se trata de un comprimido de sabor extremadamente amargo, que puede provocar v\u00f3mitos al masticarlo, lo que limita bastante el tratamiento\u201d, explica la m\u00e9dica bahiana Rosa Cast\u00e1lia Ribeiro Soares, coordinadora del Programa Nacional de Lepra y Enfermedades en V\u00edas de Erradicaci\u00f3n del Ministerio de Salud, en los per\u00edodos 2004-2007 y 2011-2016. Ella tambi\u00e9n forma parte de la comisi\u00f3n t\u00e9cnica que ayud\u00f3 a elaborar el informe y la gu\u00eda de la OMS. La esquistosomiasis, que se transmite por el contacto con agua contaminada con par\u00e1sitos, es end\u00e9mica en varios pa\u00edses africanos. En Brasil, fue un gran problema de salud p\u00fablica hasta la d\u00e9cada de 1970 y se la combati\u00f3 con obras de saneamiento, educaci\u00f3n sanitaria, tratamiento en las comunidades afectadas, aparte de la eliminaci\u00f3n de los caracoles hospedantes.<\/p>\n<p>La industria farmac\u00e9utica ha demostrado poco inter\u00e9s en el desarrollo de medicamentos contra las enfermedades desatendidas. Como afectan a los segmentos m\u00e1s pobres de la poblaci\u00f3n, esos remedios tienen escaso potencial de explotaci\u00f3n econ\u00f3mica. Un estudio llevado a cabo en 2018 por investigadores de la Universidad de Fudan, en Shangh\u00e1i (China), revel\u00f3 que entre 2000 y 2011, tan solo 5 de los 850 medicamentos registrados en Estados Unidos y en Europa estaban destinados a enfermedades propias de la pobreza y, en todos los casos, se trataba de nuevas aplicaciones para f\u00e1rmacos ya existentes. \u201cEn el siglo XXI, todav\u00eda no ha salido ning\u00fan medicamento innovador para las 20 enfermedades tropicales desatendidas\u201d, informa el qu\u00edmico Adriano Andricopulo, del Instituto de F\u00edsica de S\u00e3o Carlos de la USP, quien trabaja en el desarrollo de f\u00e1rmacos contra el Chagas y la leishmaniasis.<\/p>\n<div id=\"attachment_397991\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/042-049_doencas-negligenciadas_302-2-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-397991 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/042-049_doencas-negligenciadas_302-2-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"757\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/042-049_doencas-negligenciadas_302-2-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/042-049_doencas-negligenciadas_302-2-1140-250x166.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/042-049_doencas-negligenciadas_302-2-1140-700x465.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/042-049_doencas-negligenciadas_302-2-1140-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Fernando G. Revilla\/OMS<\/span><\/a> Aplicaci\u00f3n de un insecticida para matar a los insectos transmisores de la enfermedad de Chagas en el poblado de Palmarito (Bolivia)<span class=\"media-credits\">Fernando G. Revilla\/OMS<\/span><\/p><\/div>\n<p>En el caso de estas dos enfermedades, causadas por una misma familia de protozoos pat\u00f3genos, los tripanosom\u00e1tidos, el desaf\u00edo implica el desarrollo de medicamentos nuevos. Los principales f\u00e1rmacos para combatir la leishmaniasis visceral son los compuestos antimoniales, considerados muy t\u00f3xicos. En tanto, el que m\u00e1s se utiliza contra la enfermedad de Chagas es el benzinidasol, eficaz solo en los casos detectados en lo que se denomina fase aguda. Los estudios en gen\u00f3mica y prote\u00f3mica han investigado los procesos relacionados con la capacidad de estos par\u00e1sitos para sobrevivir en los hospedadores, en busca de f\u00e1rmacos capaces de evitar la infecci\u00f3n.<\/p>\n<p>En S\u00e3o Paulo, tres grupos abocados a este frente de investigaci\u00f3n se reunieron el a\u00f1o pasado para organizar un evento internacional, la Escuela S\u00e3o Paulo de Ciencia Avanzada en tripanosom\u00e1tidos pat\u00f3genos, con financiaci\u00f3n de la FAPESP. Se trata de un curso de corta duraci\u00f3n en el cual participan investigadores y noveles doctores de Brasil y del exterior para debatir sobre los avances en este campo de investigaciones. Este evento, que estaba programado para el final de 2020, fue postergado para el segundo semestre de 2022. \u201cConsideramos la posibilidad de hacerlo a distancia, pero la interacci\u00f3n que propicia este tipo de cursos depende mucho del contacto presencial\u201d, dice Angela Kaysel Cruz, investigadora de la Facultad de Medicina de Ribeir\u00e3o Preto de la USP y organizadora del evento.<\/p>\n<p>Kaysel Cruz trabaja en el campo de la ciencia b\u00e1sica, analizando los mecanismos moleculares por los que los par\u00e1sitos del g\u00e9nero <em>Leishmania<\/em> sufren una reprogramaci\u00f3n gen\u00e9tica en sus sucesivos ciclos de vida, en busca de nuevas dianas farmacol\u00f3gicas. Tambi\u00e9n coordina el proyecto tem\u00e1tico intitulado Centro Brasil-Reino Unido para el Estudio de la Leishmaniasis, financiado por la FAPESP y por instituciones brit\u00e1nicas tales como la agencia UK Research and Innovation y el Fondo Newton, ejecutado en colaboraci\u00f3n con el parasit\u00f3logo Jeremy Mottram, de la Universidad de York. \u201cLa cooperaci\u00f3n con el Reino Unido incluye cuestiones b\u00e1sicas de la gen\u00e9tica molecular, para entender c\u00f3mo funciona y regula su expresi\u00f3n g\u00e9nica el par\u00e1sito <em>Leishmania<\/em> y tambi\u00e9n el estudio de la fisiopatolog\u00eda de la enfermedad\u201d, dice. Todo ello apuntalado por la experiencia de los colaboradores, quienes analizan las estructuras de las mol\u00e9culas y buscan inhibidores de prote\u00ednas.<\/p>\n<p>Los otros dos grupos tambi\u00e9n colaboran con equipos del Reino Unido. El bioqu\u00edmico Ariel Silbert, del Instituto de Ciencias Biom\u00e9dicas de la USP, trabaja con investigadores de la Universidad de Glasgow, para entender la incidencia del metabolismo en la proliferaci\u00f3n del par\u00e1sito. En tanto, Adriano Andricopulo trabaja con colegas de la Universidad de Dundee. Sus estudios buscan blancos para nuevos f\u00e1rmacos en mol\u00e9culas innovadoras a partir de productos naturales provenientes de la biodiversidad brasile\u00f1a.<\/p>\n<p>En el Centro de Investigaci\u00f3n e Innovaci\u00f3n en Biodiversidad y F\u00e1rmacos (CIBFar), uno de los Centros de Investigaci\u00f3n, Innovaci\u00f3n y Difusi\u00f3n (Cepid) respaldados por la FAPESP, Andricopulo, quien se desempe\u00f1a como coordinador de transferencia de tecnolog\u00eda, estudia 10 mol\u00e9culas candidatas a medicamentos contra el Chagas y 20 para la leishmaniasis. Entre las m\u00e1s prometedoras figura una clase de inhibidores de una enzima, la cruza\u00edna, implicada en todas las etapas del desarrollo y diferenciaci\u00f3n del par\u00e1sito denominado<em> Trypanosoma cruzi<\/em>. El grupo de S\u00e3o Carlos forma parte de un consorcio internacional conformado en 2019 para el desarrollo de f\u00e1rmacos contra el mal de Chagas, la leishmaniasis visceral y el paludismo. La iniciativa, encabezada por Luiz Carlos Dias, del Instituto de Qu\u00edmica de la Universidad de Campinas (Unicamp), recibir\u00e1 inversiones por 43,5 millones de reales provenientes de la FAPESP y de las organizaciones internacionales DNDi y Medicines for Malaria Venture (MMV).<\/p>\n<div id=\"attachment_398015\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/042-049_doencas-negligenciadas_302-8-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-398015 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/042-049_doencas-negligenciadas_302-8-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"814\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/042-049_doencas-negligenciadas_302-8-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/042-049_doencas-negligenciadas_302-8-1140-250x179.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/042-049_doencas-negligenciadas_302-8-1140-700x500.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/042-049_doencas-negligenciadas_302-8-1140-120x86.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">LQMC\/IFSC<\/span><\/a> Laboratorio de Qu\u00edmica Medicinal y de Computaci\u00f3n del Centro de Investigaci\u00f3n e Innovaciones en Biodiversidad y F\u00e1rmacos, que explora nuevos medicamentos para el Chagas y la leishmaniasis, en S\u00e3o Carlos (S\u00e3o Paulo)<span class=\"media-credits\">LQMC\/IFSC<\/span><\/p><\/div>\n<p>La lucha contra la lepra o enfermedad de Hansen tambi\u00e9n suscita esfuerzos en la ciencia b\u00e1sica para la obtenci\u00f3n de nuevos medicamentos. En la Fiocruz de R\u00edo de Janeiro, el microbi\u00f3logo Flavio Alves Lara descifr\u00f3 en 2016 la manera en que la <em>Mycobacterium leprae<\/em> altera el metabolismo de las c\u00e9lulas que recubren los axones, responsables de la transmisi\u00f3n de los impulsos el\u00e9ctricos nerviosos, y asume el control de su metabolismo para obtener energ\u00eda. \u201cEl metabolismo de la c\u00e9lula infectada, en lugar de abastecer al ax\u00f3n, pasa a proveerle glucosa y grasa al invasor\u201d, explica. Ahora, Alves Lara est\u00e1 trabajando en la b\u00fasqueda de una mol\u00e9cula que bloquee ese proceso. \u201cParecer\u00eda ser una meta innecesaria, pues puede eliminarse a la bacteria con antibi\u00f3ticos. Pero algunos pacientes siguen desarrollando neuropat\u00edas durante el tratamiento e incluso algunos empeoran en un primer momento. Ser\u00eda importante contar con una droga complementaria que proteja a los nervios durante el curso de la terapia, que puede extenderse por el lapso de un a\u00f1o\u201d, dice. \u00daltimamente \u00e9l est\u00e1 probando esta posibilidad en ensayos <em>in vitro<\/em> con un compuesto que, dado que es muy t\u00f3xico, no podr\u00eda utilizarse a nivel cl\u00ednico. \u201cLa idea es producir una prueba de concepto para luego explorar otras mol\u00e9culas m\u00e1s viables\u201d, explica.<\/p>\n<p>Todav\u00eda queda un gran espacio para el aporte de los epidemi\u00f3logos. La esquistosomiasis sigue dependiendo de estrategias de vigilancia, como el control de la presencia de los caracoles en los r\u00edos. En un estudio que sali\u00f3 publicado en 2018 en la revista <em>Epidemiologia e Estudos de Sa\u00fade<\/em>, el m\u00e9dico Omar dos Santos Carvalho, del Instituto Ren\u00e9 Rachou, de la filial de la Fiocruz en Minas Gerais, elabor\u00f3 un an\u00e1lisis minucioso de la distribuci\u00f3n geogr\u00e1fica de los caracoles que hospedan al helminto de la especie <em>Schistosoma mansoni<\/em> en los estados de Pernambuco, Paran\u00e1, Minas Gerais, Bah\u00eda y Rio Grande do Norte. Las informaciones recabadas fueron cargadas en las bases de datos de los equipos de control sanitario que trabajan realizando prevenci\u00f3n. Se registraron colonias de esos moluscos en 300 de los 427 municipios estudiados. En 53 de ellos cohabitaban simult\u00e1neamente dos especies distintas.<\/p>\n<div id=\"attachment_398003\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/042-049_doencas-negligenciadas_302-5-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-398003 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/042-049_doencas-negligenciadas_302-5-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"814\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/042-049_doencas-negligenciadas_302-5-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/042-049_doencas-negligenciadas_302-5-1140-250x179.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/042-049_doencas-negligenciadas_302-5-1140-700x500.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/042-049_doencas-negligenciadas_302-5-1140-120x86.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Andy Craggs\/OMS<\/span><\/a> Moscas ts\u00e9-ts\u00e9, transmisoras de la tripanosomiasis humana africana, capturadas en una zona rural de Tanzania<span class=\"media-credits\">Andy Craggs\/OMS<\/span><\/p><\/div>\n<p>En Brasil se han hecho grandes progresos en cuanto al control de las enfermedades desatendidas, tales como el Chagas y la esquistosomiasis. Para Rosa Cast\u00e1lia, los resultados positivos tambi\u00e9n deben atribuirse a la labor descentralizada del Sistema \u00danico de Salud (SUS). \u201cEn los \u00faltimos 15 a\u00f1os, la capacitaci\u00f3n de profesionales de Atenci\u00f3n Primaria de la Salud ha ampliado la capacidad de ofrecer diagn\u00f3sticos y tratamientos\u201d, dice. Ella cita como ejemplo a la lepra, cuyos registros no han mermado en los \u00faltimos a\u00f1os incluso ampliando la asistencia. \u201cA medida que mejora el monitoreo y se expande el acceso al diagn\u00f3stico, es natural que se registre una mayor cantidad de casos, porque hay una prospecci\u00f3n activa de los individuos infectados y una mejor notificaci\u00f3n\u201d, sostiene. \u201cCon todo, las condiciones sanitarias y otros factores poco conocidos asociados a la transmisi\u00f3n tambi\u00e9n son importantes para que se mantengan los niveles end\u00e9micos\u201d. Solo la India supera a Brasil en cantidad de registros de la enfermedad. En 2018, se informaron 27.000 casos nuevos.<\/p>\n<p>Para Flavio Alves Lara, de la Fiocruz, la subnotificaci\u00f3n no explica por s\u00ed sola la persistencia de la lepra. \u201cProbablemente existan diversos reservorios de la bacteria en la naturaleza \u2013los armadillos son reservorios conocidos\u2013 y no estamos haciendo el esfuerzo suficiente para identificarlos\u201d, comenta. Y acota que la mayor\u00eda de los casos se detectan en la zona de fronteras agr\u00edcolas, como en el arco de la deforestaci\u00f3n en la Amazonia. \u201cLa lepra no es una enfermedad tropical ni urbana. Era frecuente en toda Europa, pero su propagaci\u00f3n local se vio interrumpida a la par de los procesos de industrializaci\u00f3n y urbanizaci\u00f3n en la regi\u00f3n a lo largo del tiempo. Creo que los reservorios naturales europeos fueron desapareciendo durante la revoluci\u00f3n industrial, o bien redujeron su interacci\u00f3n con el hombre. Las ardillas rojas, cuyas colas se utilizaban para la confecci\u00f3n de adornos y sombreros femeninos, a\u00fan proliferan en Inglaterra y reci\u00e9n ahora se las ha identificado como reservorios naturales de la enfermedad\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_398011\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/042-049_doencas-negligenciadas_302-7-800.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-398011 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/042-049_doencas-negligenciadas_302-7-800.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"1120\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/042-049_doencas-negligenciadas_302-7-800.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/042-049_doencas-negligenciadas_302-7-800-250x350.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/042-049_doencas-negligenciadas_302-7-800-700x980.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/042-049_doencas-negligenciadas_302-7-800-120x168.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Simon Lim\/OMS<\/span><\/a> Disecci\u00f3n de caracoles para verificar la contaminaci\u00f3n con el par\u00e1sito de la esquistosomiasis en Shangh\u00e1i (China)<span class=\"media-credits\">Simon Lim\/OMS<\/span><\/p><\/div>\n<p>Cuando particip\u00f3 en la redacci\u00f3n del informe de la OMS, el infect\u00f3logo Marcos Boulos se vio en dificultades para concientizar al resto de los miembros del comit\u00e9 al respecto de los problemas que enfrenta Brasil. \u201cEn general, el objeto de las preocupaciones y del destino de los recursos de la organizaci\u00f3n lo constituyen los pa\u00edses africanos, que concentran gran parte de las enfermedades\u201d. Pero Brasil ocupa una posici\u00f3n inc\u00f3moda en el panorama de incidencia de las 20 enfermedades desatendidas. Solo est\u00e1 probado que dos de ellas no est\u00e1n presentes aqu\u00ed: la dracunculosis y la tripanosomiasis africana. Es cierto que Brasil est\u00e1 cerca de librarse de algunas de ellas. La oncocercosis, una enfermedad parasitaria que puede llegar a ocasionar ceguera, todav\u00eda conserva un foco en el pa\u00eds en Roraima, en la frontera con Venezuela, en el territorio habitado por la etnia yanomami. \u201cLos agentes sanitarios y los m\u00e9dicos tienen que adentrarse en la selva hasta hallar el sitio en que est\u00e1n los ind\u00edgenas, porque muchos de ellos son n\u00f3mades. Hay indicios de que ya no habr\u00eda transmisi\u00f3n, pero esto debe confirmarse en virtud de los protocolos definidos por la OMS\u201d, dice Rosa Cast\u00e1lia. La filariasis linf\u00e1tica o elefantiasis, que causa hinchaz\u00f3n en las piernas, ha desaparecido en los estados de Bah\u00eda, Alagoas y Par\u00e1, pero su erradicaci\u00f3n a\u00fan se encuentra en proceso de certificaci\u00f3n en Pernambuco, donde hasta hace pocos a\u00f1os exist\u00edan focos activos.<\/p>\n<p>La ciencia dispone de todo un arsenal de estrategias para eliminar o controlar las enfermedades infecciosas. Las vacunas, cuando est\u00e1n disponibles, constituyen la soluci\u00f3n principal. Gracias a ellas pudo erradicarse la viruela \u00a0y se mantiene a otras enfermedades bajo control recurriendo a inmunizaciones peri\u00f3dicas. La llegada de los antibi\u00f3ticos tambi\u00e9n ha transformado a antiguas plagas en infecciones tratables cl\u00ednicamente, como es el caso del c\u00f3lera o de la peste bub\u00f3nica (peste negra), y las obras de saneamiento b\u00e1sico tambi\u00e9n ayudaron a eliminarlas. Seg\u00fan informa la OMS, pocas enfermedades desatendidas ofrecen una perspectiva de erradicaci\u00f3n completa en los pr\u00f3ximos a\u00f1os, como en los casos de la dracunculosis y el pian o buba. Para el resto, el reto consiste en mantenerlas a un nivel controlable.<\/p>\n<div id=\"attachment_398007\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/042-049_doencas-negligenciadas_302-6-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-398007 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/042-049_doencas-negligenciadas_302-6-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"815\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/042-049_doencas-negligenciadas_302-6-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/042-049_doencas-negligenciadas_302-6-1140-250x179.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/042-049_doencas-negligenciadas_302-6-1140-700x500.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/042-049_doencas-negligenciadas_302-6-1140-120x86.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Instituto Butantan<\/span><\/a> Etapa de producci\u00f3n de la vacuna liofilizada contra el dengue en desarrollo en el Instituto Butantan<span class=\"media-credits\">Instituto Butantan<\/span><\/p><\/div>\n<p>En la lista de las enfermedades desatendidas, las m\u00e1s preocupantes en Brasil, hoy en d\u00eda, son el dengue y la leishmaniais visceral. \u201cSeguiremos conviviendo con epidemias anuales de dengue y de chikungu\u00f1a, porque no hemos logrado erradicar el <em>Aedes aegypti<\/em> de los hogares\u201d, dice Marcos Boulos. \u201cLas enfermedades que dependen de la eliminaci\u00f3n de los mosquitos son dif\u00edciles de erradicar\u201d. El desarrollo de una vacuna podr\u00eda modificar este panorama. Hace 12 a\u00f1os, el Instituto Butantan, en S\u00e3o Paulo, trabaja en el desarrollo de un agente inmunizante (<em>lea en<\/em> Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n 291<\/em>). Durante el a\u00f1o pasado se registraron en Brasil alrededor de un mill\u00f3n de casos de dengue, individuos de los cuales fallecieron algo m\u00e1s de 500.<\/p>\n<p>Otro de los retos consiste en combatir la leishmaniasis visceral, una enfermedad rural que hasta la d\u00e9cada de 1980 se circunscrib\u00eda al nordeste brasile\u00f1o y en los \u00faltimos a\u00f1os se ha propagado hacia los centros urbanos, incluyendo varias ciudades paulistas. La dolencia es causada por el protozoario <em>Leishmania infantum chagasi<\/em> y se transmite a trav\u00e9s de las picaduras de las hembras de las moscas de la especie <em>Lutzomya longipalpis<\/em>. Uno de los reservorios del par\u00e1sito son los perros infectados. \u201cLos insectos no son urbanos, habitan en los bosques cercanos a las ciudades y es muy dif\u00edcil combatirlos. Tenemos que producir m\u00e1s conocimiento acerca de c\u00f3mo se est\u00e1n expandiendo. En 2019, dos ni\u00f1os murieron por leishmaniasis en la ciudad de Guaruj\u00e1 [S\u00e3o Paulo] y hasta ahora no hemos logrado rastrear d\u00f3nde se hallaban los focos de contaminaci\u00f3n\u201d, explica Boulos. No faltan objetivos de investigaci\u00f3n para quienes quieran investigar las enfermedades desatendidas.<\/p>\n<div class=\"box\"><strong>LAS ENFERMEDADES Y LA POBREZA<\/strong><br \/>\n<em>El estatus y la incidencia de las 20 enfermedades tropicales clasificadas como desatendidas por la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud<\/em><\/p>\n<p><picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/042-049_doencas-negligenciadas_302-1-desktop.png\" data-tablet_size=\"670x500\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/042-049_doencas-negligenciadas_302-1-desktop.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/042-049_doencas-negligenciadas_302-1-desktop.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/042-049_doencas-negligenciadas_302-1-mobile.png\" \/>\n  <\/picture><\/p>\n<p><strong>DE ERRADICACI\u00d3N POSIBLE<\/strong><br \/>\n<strong>Dracunculosis<\/strong><br \/>\nEs una nfermedad causada por un par\u00e1sito conocido como gusano de Guinea que produce \u00falceras, principalmente en las piernas. Se transmite por el agua contaminada. Hay casos registrados en pa\u00edses tales como Angola, Chad y Sud\u00e1n del Sur<\/p>\n<p><strong>Pian<\/strong><br \/>\nInfecci\u00f3n en la piel y las articulaciones originada por la bacteria <em>Treponema pallidum pertenue<\/em>, que puede provocar deformidades f\u00edsicas. Todav\u00eda es end\u00e9mica en 15 pa\u00edses, entre ellos, Costa de Marfil, Ghana, Pap\u00faa Nueva Guinea, Togo y Filipinas<\/p>\n<p><strong>POSIBLE INTERRUPCI\u00d3N DE LA TRANSMISI\u00d3N<\/strong><br \/>\n<strong>Lepra<\/strong><br \/>\nEnfermedad infecciosa causada por el bacilo <em>Mycobacterium leprae<\/em> que acomete a los nervios perif\u00e9ricos, la piel y el tracto respiratorio. Si no se la trata, genera deformidades. El 80 % de los nuevos casos se localizan en la India, Brasil e Indonesia<\/p>\n<p><strong>Oncocercosis<\/strong><br \/>\nEnfermedad parasitaria causada por el par\u00e1sito <em>Onchocerca volvulus<\/em> y transmitida por una mosca. Es la segunda causa de ceguera infecciosa en todo el mundo. Afecta a 20 millones de personas, fundamentalmente en \u00c1frica, pero tambi\u00e9n en algunas regiones tropicales de Am\u00e9rica<\/p>\n<p><strong>Tripanosomiasis africana humana<\/strong><br \/>\nPopularmente conocida como enfermedad del sue\u00f1o, es causada por dos tipos distintos de tripanosomas y transmitida por la mosca ts\u00e9-ts\u00e9. Compromete al sistema nervioso y puede llegar a ser letal. Presente en el sudeste y centro de \u00c1frica, en 2019 se registraron alrededor de mil casos<\/p>\n<p><picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/042-049_doencas-negligenciadas_302-0-desktop.png\" data-tablet_size=\"670x540\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/042-049_doencas-negligenciadas_302-0-desktop.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/042-049_doencas-negligenciadas_302-0-desktop.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/042-049_doencas-negligenciadas_302-0-mobile.png\" \/>\n  <\/picture><\/p>\n<p><strong>POSIBILIDAD DE ELIMINARLAS COMO PROBLEMA DE SALUD P\u00daBLICA<\/strong><br \/>\n<strong>Leishmaniasis<\/strong><br \/>\nEnfermedad causada por protozoos y transmitida por insectos que provoca lesiones en los \u00f3rganos internos (visceral) o en la piel (cut\u00e1nea). Los perros contaminados constituyen reservorios de los protozoarios. La mayor\u00eda de los casos se dan en la India, Brasil y \u00c1frica<\/p>\n<p><strong>Enfermedad de chagas<\/strong><br \/>\nSe transmite por las heces de las vinchucas contaminadas con el <em>Trypanosoma cruzi<\/em>. Sin tratamiento, puede derivar en insuficiencia card\u00edaca. Tiene su mayor incidencia en los pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina. En 2017 mat\u00f3 a 10.000 personas<\/p>\n<p><strong>Filariasis linf\u00e1tica<\/strong><br \/>\nEs transmitida por mosquitos. Sus larvas migran hacia los vasos linf\u00e1ticos. Causa hinchaz\u00f3n en las piernas y tambi\u00e9n puede afectar la salud mental. Hay 50 millones de infectados, principalmente en \u00c1frica central y en el sur de Asia<\/p>\n<p><strong>Esquistosomiasis<\/strong><br \/>\nInfecci\u00f3n generada por helmintos de la familia <em>Schistosoma<\/em> que se transmite por el contacto con agua dulce contaminada, provocando s\u00edntomas tales como fiebre y diarrea. La mayor\u00eda de los casos ocurren en \u00c1frica. A\u00fan subsiste en Brasil<\/p>\n<p><strong>Rabia humana<\/strong><br \/>\nZoonosis que ocasiona encefalitis viral. Se transmite por contacto con la saliva de los murci\u00e9lagos y las mordeduras de perros infectados. Est\u00e1 presente en 89 pa\u00edses, mayormente en \u00c1frica y Asia. En 2015 murieron 59.000 personas a causa de esta enfermedad<\/p>\n<p><strong>Tracoma<\/strong><br \/>\nConjuntivitis causada por la bacteria <em>Chlamydia trachomatis<\/em> que constituye la mayor causa de ceguera evitable en todo el mundo. Est\u00e1 presente en \u00c1frica, Am\u00e9rica del Sur y en la India. En 2019 hubo 2,5 millones de personas v\u00edctimas de esta enfermedad que debieron someterse a una cirug\u00eda<\/p>\n<p><strong>Helmintiasis<\/strong><br \/>\nEnfermedades causadas por par\u00e1sitos intestinales presentes en el suelo, tales como la ascaridiasis, la anquilostomiasis y la estrongiloidiasis. La mayor incidencia se registra en la India, el centro de \u00c1frica y Am\u00e9rica Latina. En 2016 causaron la muerte de 6.300 personas<\/p>\n<p><strong>DE CONTROL POSIBLE<\/strong><br \/>\n<strong>\u00dalcera de buruli<\/strong><br \/>\nEs causada por la bacteria <em>Mycobacterium ulcerans<\/em> y provoca lesiones ulcerativas en la piel, pudiendo afectar a los huesos y generar discapacidad. En 2019 se reportaron 2.200 casos, concentrados en \u00c1frica central, Am\u00e9rica Latina y el oeste de Asia<\/p>\n<p><strong>Dengue <\/strong><br \/>\nEnfermedad causada por cuatro tipos de flavivirus y transmitida por mosquitos. produce fiebre alta y dolores. Puede desencadenar fiebre hemorr\u00e1gica. En 2017 hubo 100 millones de casos y 40.000 muertes en Am\u00e9rica Latina, \u00c1frica y el sur de Asia<\/p>\n<p><strong>Equinococosis<\/strong><br \/>\nInfecci\u00f3n generada por larvas que produce malestar abdominal y quistes en el h\u00edgado y en los pulmones. Se concentra en el norte de \u00c1frica, en el sur de Europa y en toda Am\u00e9rica del Sur. En 2016 hubo un mill\u00f3n de casos y 19.000 fallecimientos por esta enfermedad<\/p>\n<p><strong>Trematodiasis<\/strong><br \/>\nEnfermedades generadas por par\u00e1sitos trematodos que se propagan a trav\u00e9s de alimentos contaminados. Con aproximadamente 200.000 casos por a\u00f1o y 7.000 muertes, son end\u00e9micas en 92 pa\u00edses de todos los continentes<\/p>\n<p><strong>Micetoma y cromoblastomicosis<\/strong><br \/>\nInfecciones en la piel, el tejido muscular y los huesos a causa de hongos o bacterias. Si no se las trata, pueden generar deformidades y discapacidad f\u00edsica. Los casos se concentran en las regiones tropicales de Am\u00e9rica Latina y \u00c1frica<\/p>\n<p><strong>Sarna<\/strong><br \/>\nLa escabiosis y la parasitosis del g\u00e9nero son causadas por \u00e1caros que penetran en la piel, generando picaz\u00f3n y erupciones. Anualmente se contagian 200 millones de personas, en mayor n\u00famero en Australia, Brasil y \u00c1frica central<\/p>\n<p><strong>Envenenamiento por picaduras de serpientes<\/strong><br \/>\nReacci\u00f3n a las toxinas introducidas en el organismo tras sufrir la picadura de serpientes venenosas. Su mayor incidencia se da en \u00e1reas rurales de Am\u00e9rica del Sur, \u00c1frica, China y la India. Cada a\u00f1o son picadas 2,7 millones de personas y 8.000 de ellas mueren<\/p>\n<p><strong>Teniasis y cisticercosis<\/strong><br \/>\nEnfermedades causadas por la ingesta de carne contaminada con los huevos del par\u00e1sito conocido como tenia. La teniasis es una infecci\u00f3n intestinal y la cisticercosis puede afectar al sistema nervioso. En 2015 se contabilizaron 28 mil fallecimientos por su causa, principalmente en \u00c1frica, Am\u00e9rica Latina y Asia<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La OMS presenta un plan de acci\u00f3n con los retos por afrontarse de aqu\u00ed a 2030 para cambiar el panorama de las enfermedades tropicales desatendidas","protected":false},"author":11,"featured_media":397983,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[1587,189],"tags":[329],"coauthors":[98],"class_list":["post-397572","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-investigacion-en-colaboracion-para-la-innovacion-tecnologica-en","category-politica-ct","tag-salud-publica","position_at_home-sumario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/397572","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=397572"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/397572\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":399879,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/397572\/revisions\/399879"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/397983"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=397572"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=397572"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=397572"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=397572"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}