{"id":397592,"date":"2021-07-05T15:41:38","date_gmt":"2021-07-05T18:41:38","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=397592"},"modified":"2021-07-05T15:41:38","modified_gmt":"2021-07-05T18:41:38","slug":"conexiones-de-ultramar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/conexiones-de-ultramar\/","title":{"rendered":"Conexiones de ultramar"},"content":{"rendered":"<p>La existencia de conexiones entre Brasil y \u00c1frica durante el per\u00edodo colonial es un tema recurrente en los estudios hist\u00f3ricos abocados a investigar los factores econ\u00f3micos y sociales relacionados con la trata negrera. Sin embargo, el comercio de esclavos no fue el \u00fanico factor responsable de la creaci\u00f3n de puentes entre los distintos territorios explotados por los portugueses. De acuerdo con los historiadores que abordaron el tema en el marco de un seminario a distancia que se llev\u00f3 a cabo en el mes de febrero, las t\u00e9cnicas de cura y los conocimientos sobre la fauna y la flora circularon por las diferentes \u00e1reas que conformaban el imperio lusitano, fundamentalmente a trav\u00e9s de tratados m\u00e9dicos y cartograf\u00edas topogr\u00e1ficas que se elaboraron entre los siglos XVI y XVIII. Las consecuencias de la interacci\u00f3n entre las autoridades de la metr\u00f3poli, naturalistas y depositarios de saberes locales son objeto de estudios recientes que procuran entender de qu\u00e9 manera esa relaci\u00f3n \u2013a la vez signada por conflictos y cooperaciones\u2013 caus\u00f3 impacto en la cultura europea e introdujo las condiciones para el uso de la ciencia como un instrumento de poder.<\/p>\n<p>La competencia entre los distintos imperios europeos por las posesiones en \u00c1frica, en la India y en Brasil llev\u00f3 a la Corona portuguesa a emprender las denominadas \u201cexpediciones filos\u00f3ficas\u201d, seg\u00fan explica la historiadora brasile\u00f1a Gisele Cristina da Concei\u00e7\u00e3o. \u201cEstas traves\u00edas, coordinadas por el naturalista italiano Domenico Vandelli [1735-1816], ten\u00edan por objeto la elaboraci\u00f3n de una historia natural de los dominios coloniales, con el prop\u00f3sito de identificar el potencial econ\u00f3mico de los recursos naturales y hallar suelos propicios para el cultivo de plantas de otros continentes\u201d. Por consiguiente, tales viajes contribuyeron para consolidar en Portugal los estudios de historia natural que redefinieron lo que hasta entonces se sab\u00eda sobre el Nuevo Mundo.<\/p>\n<p>El contacto con los conocimientos tradicionales sobre el uso de las plantas, animales y mercanc\u00edas que oficiaban como moneda de intercambio para el comercio local abri\u00f3 camino al establecimiento de factor\u00edas comerciales en Brasil, \u00c1frica y Asia. \u201cEn esos viajes, los europeos se enfrentaban a dificultades para adaptarse y, a menudo, eran acometidos por enfermedades tropicales. Era habitual que se valieran de la sabidur\u00eda local en busca de posibles tratamientos\u201d, dice Da Concei\u00e7\u00e3o, quien en diciembre concluy\u00f3 una pasant\u00eda posdoctoral en la Facultad de Filosof\u00eda, Letras y Ciencias Humanas de la Universidad de S\u00e3o Paulo (FFLCH-USP), con el apoyo de la FAPESP.<\/p>\n<p>En su investigaci\u00f3n, Da Concei\u00e7\u00e3o encontr\u00f3 referencias a las artes curativas que se practicaban en el reino de Angola en los manuales m\u00e9dicos que circulaban en Europa durante el siglo XVIII. \u201cEl conocimiento producido por los portugueses en territorio angolano fue elaborado a partir de la observaci\u00f3n, la incorporaci\u00f3n y la reconfiguraci\u00f3n de las pr\u00e1cticas y saberes bot\u00e1nicos generados a nivel local\u201d. Una de las obras analizadas por la historiadora es <em>A \u00e1rvore da vida<\/em> [El \u00e1rbol de la vida], publicada en 1731 por el militar portugu\u00e9s Francisco de Buytrago. \u201c\u00c9l estuvo trabajando en Angola durante dos d\u00e9cadas y se propuso redactar una gu\u00eda medicinal a su regreso a Lisboa\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_398095\" style=\"max-width: 1210px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/082-087_imp-portugues_302-4-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-398095 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/082-087_imp-portugues_302-4-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1200\" height=\"260\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/082-087_imp-portugues_302-4-1140.jpg 1200w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/082-087_imp-portugues_302-4-1140-250x54.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/082-087_imp-portugues_302-4-1140-700x152.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/082-087_imp-portugues_302-4-1140-120x26.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Domenico Vandelli\/Wikimedia Commons<\/span><\/a> En 1788, el italiano Domenico Vandelli public\u00f3 el <em>Diccionario de t\u00e9rminos t\u00e9cnicos de la historia natural<\/em>, que inclu\u00eda representaciones de especies vegetales conocidas a partir de las \u201cexpediciones filos\u00f3ficas\u201d realizadas en las posesiones del Imperio Portugu\u00e9s<span class=\"media-credits\">Domenico Vandelli\/Wikimedia Commons<\/span><\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El objetivo de Buytrago, relata Da Concei\u00e7\u00e3o, era aportar informaci\u00f3n de fuste acerca de las enfermedades comunes en Angola y c\u00f3mo podr\u00eda cur\u00e1rselas utilizando plantas y hierbas medicinales. \u201cAl catalogar las enfermedades y las especies bot\u00e1nicas, Buytrago produjo un trabajo con car\u00e1cter transcultural\u201d, dice la Investigadora. \u201cEl libro no es un mero intento por difundir los saberes m\u00e9dicos de Angola, sino el resultado del encuentro entre dos culturas diferentes. Esas zonas de contacto fueron capaces de generar nuevos conocimientos, los cuales, a su vez, no pueden entenderse como puramente europeos\u201d.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Da Concei\u00e7\u00e3o, los estudios producidos en las colonias circulaban habitualmente por todo el Imperio. Los conocimientos sobre el uso de las plantas con fines curativos surgidos en Brasil influyeron en Angola. \u201cEn las colonias hab\u00eda gran circulaci\u00f3n de plantas y de m\u00e9dicos, y esto sirvi\u00f3 para afianzar los lazos entre ellas\u201d. No obstante, el intercambio de informaci\u00f3n ten\u00eda como tel\u00f3n de fondo la preocupaci\u00f3n por las enfermedades incapacitantes que podr\u00edan afectar a los cautivos desterrados de \u00c1frica rumbo a Am\u00e9rica.<\/p>\n<p>\u201cEs por eso que para los tratantes y los amos de esclavos era fundamental tener acceso a los conocimientos m\u00e9dicos relacionados con las enfermedades que eran comunes en Brasil, pues la muerte de los negros redundaba en una merma de la fuerza laboral y de las ganancias\u201d, analiza Da Concei\u00e7\u00e3o, una de las organizadoras del seminario a distancia intitulado \u201cLa producci\u00f3n, el acopio y la transmisi\u00f3n del conocimiento en el Imperio Portugu\u00e9s. Pr\u00e1cticas y objetos (siglos XVI al XIX)\u201d, que realiz\u00f3 a comienzos de febrero el Laboratorio de Estudios de Cartograf\u00eda Hist\u00f3rica de la C\u00e1tedra Jaime Cortes\u00e3o, ligada a la FFLCH-USP.<\/p>\n<p>\u201cLa historia de la ciencia en el per\u00edodo colonial cobr\u00f3 mayor protagonismo en la \u00faltima d\u00e9cada\u201d, analiza la historiadora \u00cdris Kantor, docente del Departamento de Historia de la FFLCH-USP y otra de las organizadoras del evento. Seg\u00fan ella, los abordajes contempor\u00e1neos procuran reconstruir los meandros tanto de la producci\u00f3n como de la transmisi\u00f3n de los saberes \u00fatiles para la colonizaci\u00f3n y la evangelizaci\u00f3n de las poblaciones bajo el control portugu\u00e9s. \u201cSon conocimientos que fueron gener\u00e1ndose en los circuitos de intercambio de mercader\u00edas, en las interacciones que promovieron los misioneros y en los enfrentamientos militares\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_398091\" style=\"max-width: 1210px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/082-087_imp-portugues_302-3-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-398091 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/082-087_imp-portugues_302-3-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1200\" height=\"410\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/082-087_imp-portugues_302-3-1140.jpg 1200w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/082-087_imp-portugues_302-3-1140-250x85.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/082-087_imp-portugues_302-3-1140-700x239.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/082-087_imp-portugues_302-3-1140-120x41.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Dominio P\u00fablico\/Colecci\u00f3n Archivo Nacional<\/span><\/a> Ilustraciones de etnias ind\u00edgenas producidas en las expediciones lideradas por el naturalista bahiano Alexandre Ferreira entre 1783 y 1792: 1 y 2 Jurupixuna, 3 Guaicur\u00fa y 4 Mura<span class=\"media-credits\">Dominio P\u00fablico\/Colecci\u00f3n Archivo Nacional<\/span><\/p><\/div>\n<p>De acuerdo con Kantor, el conocimiento adquirido en las expediciones cartogr\u00e1ficas y filos\u00f3ficas posibilit\u00f3 la concreci\u00f3n de la ocupaci\u00f3n territorial y la defensa militar de los dominios portugueses en la \u00e9poca de la Independencia de las 13 colonias inglesas y de la expansi\u00f3n napole\u00f3nica. \u201cLos mapas y censos de la poblaci\u00f3n elaborados por los naturalistas y cart\u00f3grafos tambi\u00e9n sirvieron para el desplazamiento compulsivo y la relocalizaci\u00f3n de las poblaciones ind\u00edgenas, especialmente luego de los tratados con el Imperio Espa\u00f1ol, entre 1750 y 1777\u201d.<\/p>\n<p>Los datos recabados en esas expediciones contribuyeron para elaborar las leyes de los Directorios Ind\u00edgenas, decretada en 1755, que transform\u00f3 a las aldeas abor\u00edgenes \u2013hasta entonces administradas por misioneros\u2013 en villas municipales autogobernadas por l\u00edderes ind\u00edgenas y directores civiles. La nueva ley ten\u00eda por objetivo sumar a los pueblos nativos a las tropas militares, poblar las zonas de frontera y garantizar el suministro de mano de obra destinada a la agricultura, para la construcci\u00f3n de fortalezas y el transporte de mercader\u00edas (<em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 249<\/em>).<\/p>\n<p>\u201cEn este contexto, describir y representar tanto verbal como gr\u00e1ficamente la realidad observada fue clave para acumular informaci\u00f3n cient\u00edfica durante el per\u00edodo colonial\u201d, subraya Kantor. Seg\u00fan ella, puede decirse que las expediciones crearon h\u00e1bitos culturales que permitieron subalternar a los pueblos nativos, \u201ctoda vez que las interacciones no eran sim\u00e9tricas y no propiciaban el desarrollo pleno de las comunidades locales, pese a la ret\u00f3rica iluminista\u201d.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, y a diferencia de Espa\u00f1a, Portugal promovi\u00f3 la formaci\u00f3n intelectual de naturalistas, ingenieros militares, m\u00e9dicos y magistrados nativos de Am\u00e9rica, concedi\u00e9ndoles becas de estudio en instituciones tales como la Universidad de Co\u00edmbra, y empleos en la administraci\u00f3n p\u00fablica. Cuando regresaban a Brasil, estos hombres, descendientes de familias aristocr\u00e1ticas europeas, se enrolaban en expediciones filos\u00f3ficas y de reconocimiento geogr\u00e1fico. Por lo tanto, segu\u00edan estando al servicio de la Corona, asumiendo cargos de gesti\u00f3n y produciendo datos e informes bot\u00e1nicos, geol\u00f3gicos y demogr\u00e1ficos.<\/p>\n<p>Simult\u00e1neamente, Portugal pon\u00eda r\u00e9moras a la constituci\u00f3n de academias de ciencia en Brasil e imped\u00eda la publicaci\u00f3n de estudios, incluso prohibiendo el funcionamiento de las imprentas, algo que solo empez\u00f3 a permitirse en 1808, cuando la sede del imperio fue trasladada a Brasil. \u201cEl conocimiento cient\u00edfico generado en los dominios coloniales se trataba como secreto de Estado, al que solamente pod\u00edan tener acceso las instituciones cient\u00edficas de la metr\u00f3poli\u201d, dice Kantor.<\/p>\n<div id=\"attachment_398107\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/082-087_imp-portugues_302-2-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-398107 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/082-087_imp-portugues_302-2-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"962\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/082-087_imp-portugues_302-2-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/082-087_imp-portugues_302-2-1140-250x211.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/082-087_imp-portugues_302-2-1140-700x591.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/082-087_imp-portugues_302-2-1140-120x101.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Dominio P\u00fablico\/Colecci\u00f3n Archivo Nacional<\/span><\/a> Durante los viajes de Ferreira tambi\u00e9n se realizaron cartograf\u00edas de ciudades, entre ellas Bel\u00e9m&#8230;<span class=\"media-credits\">Dominio P\u00fablico\/Colecci\u00f3n Archivo Nacional<\/span><\/p><\/div>\n<p>En algunos casos, el conocimiento generado en las expediciones ni siquiera circulaba dentro del propio Imperio. Ese fue el caso de los textos redactados durante lo que se denomin\u00f3 Expedici\u00f3n Filos\u00f3fica, al mando del naturalista bahiano Alexandre Rodrigues Ferreira (1756-1815). A lo largo de casi 10 a\u00f1os, \u00e9l y su expedici\u00f3n recorrieron m\u00e1s de 39.000 kil\u00f3metros, pasando por las capitan\u00edas de Gr\u00e3o-Par\u00e1, de S\u00e3o Jos\u00e9 do Rio Negro y de Mato Grosso. En ese recorrido, recolectaron y dibujaron plantas, animales y f\u00f3siles. Tambi\u00e9n cartografiaron el curso de varios r\u00edos y produjeron documentaci\u00f3n visual sobre la cultura material y los h\u00e1bitos de las poblaciones con las que se toparon en el trayecto entre Bel\u00e9m y Cuiab\u00e1.<\/p>\n<p>No obstante, los resultados de la expedici\u00f3n no fueron divulgados en los peri\u00f3dicos cient\u00edficos europeos, como hubiera cabido esperar. \u201cLa documentaci\u00f3n enviada a Portugal se desorden\u00f3 durante el viaje y luego qued\u00f3 archivada por muchos a\u00f1os\u201d, explica el historiador Breno Ferraz Leal Ferreira, quien analiz\u00f3 la obra del naturalista en su pasant\u00eda de posdoctorado en el Instituto de Filosof\u00eda y Ciencias Humanas de la Universidad de Campinas (IFCH-Unicamp). \u201cReci\u00e9n se la comenz\u00f3 a publicar en el siglo XX, a partir de la d\u00e9cada de 1940, cuando el contexto ya era completamente distinto. Una parte de los productos naturales remitidos a Lisboa fue confiscada por los franceses cuando sobrevino la ocupaci\u00f3n napole\u00f3nica de Portugal, a partir de 1807, y llevada a instituciones cient\u00edficas y museos franceses\u201d.<\/p>\n<p>Gran parte de los informes elaborados por Alexandre Ferreira, a la fecha solo se conservan como manuscritos. En el texto \u201cObservaciones generales y particulares sobre la clase de los mam\u00edferos\u201d (1790), el naturalista reconoce que los ind\u00edgenas pertenecen a la misma especie del <em>Homo sapiens<\/em>, utilizando la clasificaci\u00f3n cient\u00edfica moderna propuesta por el taxonomista sueco Carl Linneo (1707-1778), en el siglo XVIII. Se intentaba, en cierto modo, de darle un \u201cropaje\u201d moderno y cient\u00edfico, seg\u00fan los c\u00e1nones de la \u00e9poca, a una perspectiva anterior, que situaba a los ind\u00edgenas en una condici\u00f3n subalterna. \u201cAlexandre Ferreira sosten\u00eda que los abor\u00edgenes eran una variante \u2018degradada\u2019 del <em>Homo sapiens<\/em>, si se los comparaba con los europeos\u201d, dice el historiador.<\/p>\n<p>Aunque se consideraba que los nativos estaban en una etapa primitiva de desarrollo \u2013en \u201cla infancia de la sociedad\u201d\u2013, Alexandre Ferreira reconoc\u00eda la importancia de los ind\u00edgenas para la obtenci\u00f3n de informaci\u00f3n sobre los recursos naturales y sus posibles usos econ\u00f3micos, m\u00e9dicos y diet\u00e9ticos. En sus escritos, el naturalista bahiano llega a mencionar los nombres de los ind\u00edgenas Cipriano de Souza y Jos\u00e9 da Silva, que colaboraron en la preparaci\u00f3n de muestras de plantas \u201ch\u00e1bilmente\u201d y, por eso, fueron promovidos a la condici\u00f3n de alf\u00e9rez, un rango militar antiguo.<\/p>\n<p>Da Concei\u00e7\u00e3o hace hincapi\u00e9 en la necesidad de poner en evidencia la complejidad inherente en la construcci\u00f3n del conocimiento. La investigadora cita como referencia al historiador franc\u00e9s Kapil Raj, de\u00a0 L\u2019\u00c9cole des Hautes \u00c9tudes en Sciences Sociales (EHESS), de Par\u00eds. \u201cSeg\u00fan Raj, la ciencia no es el resultado de un proceso lineal y unificado de conocimientos, sino un sistema condicionado por los aspectos hist\u00f3ricos relacionados con la identidad cultural de sus productores, las pr\u00e1cticas sociales, las coyunturas pol\u00edticas y las habilidades cognitivas\u201d.<\/p>\n<p>Para la historiadora portuguesa Am\u00e9lia Pol\u00f3nia, del Departamento de Historia, Estudios Pol\u00edticos e Internacionales de la Universidad de Porto, el relato hist\u00f3rico dominante, construido por los europeos, ha ocultado a individuos y grupos que contribuyeron para la evoluci\u00f3n de la ciencia. Ella pone de relieve el rol que cumplieron las mujeres para la circulaci\u00f3n del conocimiento en el Imperio Portugu\u00e9s. \u201cA grandes rasgos, tanto las mujeres portuguesas como las de las poblaciones nativas actuaron como intermediarias entre el mundo de la metr\u00f3poli y el de las colonias, componiendo redes informales y autoorganizadas que hac\u00edan circular el conocimiento\u201d.<\/p>\n<p>A modo de ejemplo, Pol\u00f3nia alude a la cuesti\u00f3n del parto. \u201cEn 1567, los consejos eclesi\u00e1sticos prohibieron la presencia de mujeres no cat\u00f3licas en los partos de mujeres cat\u00f3licas. En la pr\u00e1ctica, no obstante, muchas cristianas dieron a luz con la ayuda de parteras que pose\u00edan conocimientos procedentes de las culturas orientales\u201d. Al mismo tiempo, dice Pol\u00f3nia, existen informes sobre mujeres portuguesas que se desempe\u00f1aron como comadronas en la India y aprendieron las t\u00e9cnicas locales, que m\u00e1s tarde aplicaron en Europa. \u201cLos m\u00e9todos abortivos fundados en saberes populares de sitios tales como la India y China tambi\u00e9n tuvieron influencia sobre los nuevos abordajes puestos en pr\u00e1ctica en el mundo occidental\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_398103\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/082-087_imp-portugues_302-1-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-398103 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/082-087_imp-portugues_302-1-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"380\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/082-087_imp-portugues_302-1-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/082-087_imp-portugues_302-1-1140-250x83.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/082-087_imp-portugues_302-1-1140-700x233.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/082-087_imp-portugues_302-1-1140-120x40.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Dominio P\u00fablico\/Colecci\u00f3n Archivo Nacional<\/span><\/a> &#8230;.y elaboradas representaciones de aldeas, como la de Caboquena<span class=\"media-credits\">Dominio P\u00fablico\/Colecci\u00f3n Archivo Nacional<\/span><\/p><\/div>\n<p>La construcci\u00f3n de nuevos saberes en suelo europeo, a menudo ocurr\u00eda a partir de procesos de reestructuraci\u00f3n del conocimiento tradicional que se produc\u00eda en la colonia, dice el historiador brasile\u00f1o Fabiano Bracht, investigador de la Universidad de Porto. \u201cCuando se habla de circulaci\u00f3n, eso no implica solamente la propagaci\u00f3n o transmisi\u00f3n de conceptos. Remite a la comprensi\u00f3n del modo en que una producci\u00f3n local se reconfigura a partir de los embates inherentes a la lucha por controlar un conocimiento determinado y sacar partido del mismo\u201d, dice Bracht, autor del libro intitulado <em>Ao ritmo das mon\u00e7\u00f5es: Medicina, farm\u00e1cia, filosofia natural e produ\u00e7\u00e3o de conhecimento na \u00cdndia portuguesa do s\u00e9culo XVIII<\/em> (ediciones Afrontamento, 2019).<\/p>\n<p>Un ejemplo de esa reconfiguraci\u00f3n del conocimiento es el libro <em>Simplices sinicos medicinaes<\/em>, del fraile jesuita Ant\u00f3nio de Barros (1717-1759). En realidad, la obra es una versi\u00f3n en portugu\u00e9s de un documento llamado <em>Y Haoc<\/em>, un vocablo vietnamita que significa \u201cmedicina\u201d. Barros trabaj\u00f3 como embajador de las misiones portuguesas en Goa (India), en Macao y en Pek\u00edn (China). \u201cProbablemente lo haya escogido porque pose\u00eda conocimientos avanzados de algunas lenguas orientales, entre ellas el mandar\u00edn, el idioma oficial de la Corte y de la burocracia estatal china\u201d.<\/p>\n<p>El manuscrito de Barros es mucho m\u00e1s que una mera traducci\u00f3n, se\u00f1ala Bracht. \u201cDescribe m\u00e1s de 500 hierbas medicinales, no solo desde el enfoque de la medicina oriental, sino tambi\u00e9n buscando relaciones con lo que se sab\u00eda de esas plantas en Europa\u201d. Ese es el caso de la falsa acacia (<em>Robinia pseudoacacia<\/em>), una planta originaria de Am\u00e9rica del Norte introducida en Europa en el siglo XVII y, en Asia, en el siglo XVIII. El g\u00e9nero bot\u00e1nico <em>Acacia<\/em> incluye a 163 especies, 52 nativas de Am\u00e9rica, 83 africanas, 32 asi\u00e1ticas y 9 australianas. \u201cLa mayor\u00eda de las especies tienen espinas, flores amarillas y ra\u00edces olorosas. Al tratarse de leguminosas, todas ellas producen vainas. A las acacias se las conoc\u00eda por sus propiedades medicinales en Europa, Am\u00e9rica, \u00c1frica y Asia desde tiempos inmemoriales\u201d, dice Bracht.<\/p>\n<p>\u201cLo que hizo Barros fue identificar las similitudes entre las plantas, teniendo en cuenta el sistema de clasificaci\u00f3n gal\u00e9nico que se basa en las propiedades \u2018subjetivas\u2019, tales como c\u00e1lido, fr\u00edo, seco y h\u00famedo\u201d, dice Bracht. As\u00ed pues, dejando de lado los aspectos morfol\u00f3gicos o qu\u00edmicos (que a\u00fan no formaban parte de la ciencia en aquellos tiempos), pero considerando, eso s\u00ed, los efectos de las plantas en el tratamiento de enfermedades, Barros supuso que una planta conocida por los vietnamitas como <em>Huinh c\u00e1m<\/em>, podr\u00eda ser en realidad una falsa acacia, clasific\u00e1ndola entre las que ten\u00edan propiedades calientes y que era adecuada para el tratamiento de enfermedades de la vejiga, derivadas de causas \u201cfr\u00edas\u201d.<\/p>\n<p>Otro caso de circulaci\u00f3n y reconfiguraci\u00f3n del conocimiento en el Imperio Portugu\u00e9s es el trabajo sobre las plantas medicinales publicado por el militar bahiano Domingos Alves Branco Muniz Barreto (1748-1831) hacia finales del siglo XVIII, a partir de saberes ind\u00edgenas. \u201cEl estudio que realiz\u00f3 es interesante porque no oculta la interacci\u00f3n con las poblaciones nativas. Al contrario, Alves Branco Muniz Barreto deja claro que fue a trav\u00e9s del intercambio cultural que construy\u00f3 su propio conocimiento sobre la flora local\u201d, dice Da Concei\u00e7\u00e3o.<\/p>\n<p>De acuerdo con la historiadora, en el trabajo del bahiano puede reconocerse la presencia de las culturas europea e ind\u00edgena. \u201cAl mismo tiempo que cita, por ejemplo, el trabajo de Linneo, tambi\u00e9n menciona el conocimiento de un nativo sobre determinada hierba\u201d. La obra de Alves Branco Muniz Barreto lleg\u00f3 a Portugal por intermedio de sus contactos en la Academia de Ciencias de Lisboa y otras personalidades influyentes vinculadas al poder central.<\/p>\n<p>Para Kantor, de la USP, los estudios sobre los procesos de conformaci\u00f3n de redes de transmisi\u00f3n y acumulaci\u00f3n de conocimientos cient\u00edficos durante el per\u00edodo colonial pueden ayudar a entender los retos actuales a los que se enfrentan los Estados que pasaron por una experiencia colonial. \u201cLa cultura de recolectar, observar y representar estad\u00edsticamente informaci\u00f3n cient\u00edfica fue el distintivo de toda una generaci\u00f3n de hombres que reivindicaron y sostuvieron la idea de un Estado brasile\u00f1o emancipado a partir de 1822. No es casual que ellos supieran que el ejercicio de la soberan\u00eda pol\u00edtica depend\u00eda de la creaci\u00f3n de instituciones cient\u00edficas aut\u00f3nomas\u201d.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyectos<\/strong><br \/>\n<strong>1.<\/strong> Materia medica angolana. Los procesos de circulaci\u00f3n, construcci\u00f3n y reconfiguraci\u00f3n de los conocimientos m\u00e9dicos en Angola durante la primera mitad del siglo XVIII (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/bolsas\/180212\/\/?q=18\/11552-8\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 18\/11552-8<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Beca posdoctoral; <strong>Investigadora responsable<\/strong> Iris Kantor (USP); <strong>Becaria<\/strong> Gisele Cristina da Concei\u00e7\u00e3o Bracht; <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 218.876,63<br \/>\n<strong>2.<\/strong> Materia medica sinensis: La construcci\u00f3n, la circulaci\u00f3n y la reconfiguraci\u00f3n de los conocimientos m\u00e9dico-farmac\u00e9uticos en Macao entre los siglos XVII y XVIII (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/bolsas\/178334\/materia-medica-sinensis-construcao-circulacao-e-reconfiguracao-de-conhecimentos-medico-farmaceutic\/?q=18\/02259-5\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 18\/02259-5<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Beca posdoctoral; <strong>Investigadora responsable<\/strong> Iris Kantor (USP); <strong>Becario<\/strong> Fabiano Bracht; Inversi\u00f3n R$ 161.702,38<br \/>\n<strong>3.<\/strong> La gran cadena del ser. El reino animal desde el enfoque de los naturalistas expedicionarios portugueses y lusoamericanos (1772-1818) (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/bolsas\/169922\/a-grande-cadeia-do-ser-o-reino-animal-no-olhar-dos-naturalistas-viajantes-portugueses-e-luso-americ\/?q=16\/23264-1\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 16\/23264-1<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Beca posdoctoral; <strong>Investigadora responsable<\/strong> Leila Mezan Algranti (Unicamp); <strong>Becario<\/strong> Breno Ferraz Leal Ferreira; Inversi\u00f3n R$ 749.694,74<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Estudios ahondan en la producci\u00f3n y la circulaci\u00f3n del conocimiento en el Imperio Portugu\u00e9s, y en las ambig\u00fcedades de las relaciones de poder con sus colonias","protected":false},"author":421,"featured_media":398099,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[310],"coauthors":[740],"class_list":["post-397592","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-humanidades-es","tag-historia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/397592","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/421"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=397592"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/397592\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":399804,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/397592\/revisions\/399804"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/398099"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=397592"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=397592"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=397592"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=397592"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}