{"id":399900,"date":"2021-07-13T12:32:49","date_gmt":"2021-07-13T15:32:49","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=399900"},"modified":"2021-07-13T12:32:49","modified_gmt":"2021-07-13T15:32:49","slug":"para-difundir-los-principios-de-hong-kong","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/para-difundir-los-principios-de-hong-kong\/","title":{"rendered":"Para difundir los Principios de Hong Kong"},"content":{"rendered":"<p>En un art\u00edculo publicado el a\u00f1o pasado en la revista <em>PLOS Biology<\/em> se analizaron en forma pormenorizada los cinco Principios de Hong Kong, un conjunto de directrices definidas en 2019 en el marco de la 6\u00aa Conferencia Mundial de Integridad Cient\u00edfica con miras a evaluar exhaustivamente el desempe\u00f1o de los investigadores y recompensar los comportamientos \u00e9ticos y transparentes. El <em>paper<\/em> est\u00e1 firmado por el epidemi\u00f3logo David Moher, de la Universidad de Ottawa, en Canad\u00e1, junto a otros ocho cient\u00edficos que participaron en la organizaci\u00f3n de la conferencia. El grupo tambi\u00e9n enumer\u00f3 otras iniciativas de instituciones acad\u00e9micas y de agencias de fomento de la investigaci\u00f3n en consonancia con las cinco recomendaciones, que conforman una especie de gu\u00eda de buenas pr\u00e1cticas para promover una cultura de la integridad empleando criterios apropiados de evaluaci\u00f3n. \u201cDesarrollamos los Principios de Hong Kong centr\u00e1ndonos en la necesidad de impulsar la calidad en la investigaci\u00f3n cient\u00edfica, garantizando el reconocimiento y una recompensa a los cient\u00edficos que promuevan acciones para reforzar la integridad\u201d, explic\u00f3 Moher en su cuenta de Twitter, al momento de la publicaci\u00f3n del art\u00edculo.<\/p>\n<p>El primer principio propone valorar las pr\u00e1cticas responsables en todas las etapas de un proyecto cient\u00edfico, desde su concepci\u00f3n hasta la publicaci\u00f3n de los resultados. Moher y sus colegas critican la utilizaci\u00f3n aislada de indicadores cuantitativos para distinguir el m\u00e9rito acad\u00e9mico, como la cantidad de art\u00edculos publicados y sus citas. Se recomienda premiar tambi\u00e9n a los investigadores comprometidos en actividades tendientes a reforzar la fiabilidad de los resultados. Uno de los buenos ejemplos mencionados es el de los Institutos Nacionales de Salud (NIH) de Estados Unidos, que en 2018 modificaron las instrucciones para la presentaci\u00f3n de proyectos. En ellas se orienta a los proponentes para que utilicen una herramienta disponible en forma <em>online<\/em>, el Asistente de Dise\u00f1o Experimental (EDA, en ingl\u00e9s), que ayuda en la planificaci\u00f3n de los experimentos con animales de laboratorio, calculando el tama\u00f1o adecuado de las muestras y orientando la adopci\u00f3n de m\u00e9todos de an\u00e1lisis para evitar los sesgos.<\/p>\n<p>El segundo principio vela por garantizar que los datos consignados en un estudio sean s\u00f3lidos y puedan reproducirse en trabajos ulteriores. La propuesta consiste en hallar las maneras de considerar el conjunto completo de los datos obtenidos en un experimento cient\u00edfico, incluyendo los resultados negativos, como una forma de evitar que se divulgue informaci\u00f3n parcial o selectiva que distorsione las conclusiones. Esta preocupaci\u00f3n ha motivado que las plataformas de publicaci\u00f3n en acceso abierto de la organizaci\u00f3n Wellcome Trust y de la Fundaci\u00f3n Bill &amp; Melinda Gates les exijan a los autores que suministren los protocolos de sus trabajos junto con los resultados finales, con el prop\u00f3sito de verificar si las hip\u00f3tesis iniciales fueron modificadas en el transcurso del proyecto. Algunas instituciones, como la Universidad de Toronto, en Canad\u00e1, establecen para sus investigadores el uso de la Herramienta de Protocolo Electr\u00f3nico Spirit. Se trata de un <em>software <\/em>que se encuentra disponible en forma <em>online<\/em> y que genera y gestiona protocolos de ensayos cl\u00ednicos registrando autom\u00e1ticamente su informaci\u00f3n en el banco de datos clinicaltrials.gov.<\/p>\n<p>En tanto, la tercera recomendaci\u00f3n se refiere a recompensar a aquellos que adoptan los principios de la ciencia abierta, esto es, un conjunto de pr\u00e1cticas que promueven la transparencia en la investigaci\u00f3n y el trabajo cooperativo. Entre los ejemplos apuntados figura el de la Facultad de Medicina de la Universidad Tecnol\u00f3gica de Nanyang, en Singapur, que audita los planes de gesti\u00f3n de datos de sus investigadores para constatar que los datos brutos hayan quedado realmente disponibles en el repositorio de la instituci\u00f3n.<\/p>\n<p>La importancia de asegurar la libertad de los cient\u00edficos es el meollo del cuarto principio de Hong Kong, que propone el reconocimiento de los aportes de diversos tipos de actividades de investigaci\u00f3n, desde aquellas impulsadas por la mera curiosidad de los cient\u00edficos hasta las que persiguen aplicaciones comerciales, pues no es nada raro que el desarrollo de nuevas tecnolog\u00edas se base en descubrimientos realizados en forma accidental, sin que el autor haya podido prever lo que lograr\u00eda. Otra de las recomendaciones consiste en premiar tambi\u00e9n a los investigadores que prueban o certifican nuevos m\u00e9todos y herramientas o a aquellos que se ocupan de confirmar los resultados hallados por otros, cuya labor resulta esencial para activar los mecanismos de autocorrecci\u00f3n de la ciencia. Uno de los m\u00e1s destacados es la Organizaci\u00f3n Neerlandesa de Investigaci\u00f3n Cient\u00edfica (NWO), que ya ha emitido tres llamados a la presentaci\u00f3n de propuestas para financiar estudios de replicaci\u00f3n de otros trabajos.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, el quinto principio contempla el reconocimiento de la labor de los investigadores que realizan actividades consideradas auxiliares, tales como la revisi\u00f3n de art\u00edculos, la direcci\u00f3n y supervisi\u00f3n de alumnos y j\u00f3venes investigadores, la divulgaci\u00f3n cient\u00edfica y las actividades de extensi\u00f3n. Hay buenos ejemplos en ese sentido: la Universidad de Glasgow ha incluido en los criterios de promoci\u00f3n de sus docentes las actividades de revisi\u00f3n por pares. Esto es posible cuando las revistas publican opiniones abiertas donde consta el nombre del revisor. Otra propuesta es la de la Agencia Irlandesa de Investigaci\u00f3n en Salud (HRB), que ofrece a los investigadores financiaci\u00f3n adicional para actividades de difusi\u00f3n, con el prop\u00f3sito de acelerar las aplicaciones en el \u00e1mbito cl\u00ednico.<\/p>\n<p>El texto del art\u00edculo en <em>PLOS Biology<\/em> fue traducido al portugu\u00e9s en el mes de enero por la Asociaci\u00f3n Brasile\u00f1a de Editores Cient\u00edficos (Abec) y se encuentra disponible para consultas en el sitio web de la instituci\u00f3n: bit.ly\/3dUIM4b. \u201cEstos principios son importantes para promover la integridad cient\u00edfica, como as\u00ed tambi\u00e9n para valorar el rol de la investigaci\u00f3n y el trabajo de los cient\u00edficos, a los que se les ha reconocido un papel fundamental en la lucha contra la pandemia\u201d, dice el odont\u00f3logo Sigmar de Mello Rode, presidente de la Abec e investigador de la Universidade Estadual Paulista (Unesp), quien ayud\u00f3 a traducir el art\u00edculo junto a las investigadoras Sonia Vasconcelos, de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro y Carmen Penido, de la Fundaci\u00f3n Oswaldo Cruz. Seg\u00fan De Mello Rode, Brasil cuenta con ejemplos convergentes con los principios de Hong Kong. \u201cEn el estado de S\u00e3o Paulo tenemos un est\u00edmulo creciente para que los investigadores compartan sus datos de investigaci\u00f3n, lo que facilita el trabajo de quienes vayan a replicar los estudios y permite reaprovechar la informaci\u00f3n en nuevos trabajos\u201d, dice, en referencia a las iniciativas de la FAPESP, como la que establece la exigencia de que todas las modalidades de proyectos de investigaci\u00f3n presenten su plan de gesti\u00f3n de datos. \u201cHay una revalorizaci\u00f3n de la ciencia abierta\u201d, sostiene.<\/p>\n<div class=\"box\"><strong>Las cinco directrices<\/strong><br \/>\n<em>Qu\u00e9 enuncian los Principios de Hong Kong<\/em><\/p>\n<p><strong>1.<\/strong> Valorar, desde la perspectiva de los investigadores, las pr\u00e1cticas responsables desde la concepci\u00f3n hasta la ejecuci\u00f3n de las investigaciones, incluyendo el desarrollo de la idea inicial del trabajo, el plan de investigaci\u00f3n, la metodolog\u00eda, la ejecuci\u00f3n y la divulgaci\u00f3n efectiva de sus resultados<br \/>\n<strong>2.<\/strong> Valorar la informaci\u00f3n precisa y transparente de las investigaciones, independientemente de sus resultados<br \/>\n<strong>3.<\/strong> Valorar las pr\u00e1cticas de la ciencia abierta, incluyendo m\u00e9todos, materiales y datos abiertos<br \/>\n<strong>4.<\/strong> Valorar un amplio espectro de investigaciones y contribuciones acad\u00e9micas, entre ellas la replicaci\u00f3n, la innovaci\u00f3n, la traducci\u00f3n, la s\u00edntesis y la metainvestigaci\u00f3n<br \/>\n<strong>5.<\/strong> Valorar una serie de otros aportes a los efectos de fomentar la investigaci\u00f3n cient\u00edfica responsable y la actividad acad\u00e9mica, tales como la revisi\u00f3n por pares de proyectos y publicaciones, la supervisi\u00f3n, la difusi\u00f3n y el intercambio de conocimientos<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un estudio re\u00fane iniciativas tendientes a recompensar a los cient\u00edficos que comparten datos y mantienen un comportamiento \u00e9tico y transparente","protected":false},"author":11,"featured_media":400000,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[178],"tags":[299],"coauthors":[98],"class_list":["post-399900","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-buenas-practicas","tag-etica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/399900","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=399900"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/399900\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":400424,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/399900\/revisions\/400424"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/400000"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=399900"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=399900"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=399900"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=399900"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}