{"id":399942,"date":"2021-07-13T12:57:50","date_gmt":"2021-07-13T15:57:50","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=399942"},"modified":"2021-07-15T16:51:17","modified_gmt":"2021-07-15T19:51:17","slug":"aprendizaje-en-riesgo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/aprendizaje-en-riesgo\/","title":{"rendered":"Aprendizaje en riesgo"},"content":{"rendered":"<p>Con sus escuelas cerradas por m\u00e1s tiempo que el promedio en toda Latinoam\u00e9rica y una oferta irregular de ense\u00f1anza remota, la educaci\u00f3n b\u00e1sica brasile\u00f1a atraviesa una instancia crucial, que puede profundizar las dificultades hist\u00f3ricas que comprenden la deserci\u00f3n, el desfase y las desigualdades en el aprendizaje. Las investigaciones publicadas recientemente en el campo de la econom\u00eda de la educaci\u00f3n apuntan de medir el impacto de la pandemia, especialmente entre los inscritos en la red p\u00fablica de ense\u00f1anza. Los an\u00e1lisis que elabor\u00f3 el Banco Mundial al respecto de las consecuencias del covid-19 en el sector de la educaci\u00f3n indican que dos de cada tres alumnos de Am\u00e9rica Latina y el Caribe pueden llegar a cumplir 10 a\u00f1os sin ser capaces de leer textos sencillos, mientras que el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) estima que unos 4 millones de ni\u00f1os abandonaron la escuela en Brasil el a\u00f1o pasado. Para revertir este panorama, los investigadores llaman la atenci\u00f3n acerca de la necesidad de invertir en recursos tecnol\u00f3gicos y apoyar a las instituciones educativas, para establecer protocolos de seguridad en el momento del retorno a la presencialidad.<\/p>\n<\/div><div class='overflow-responsive-img' style='text-align:center'><picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/018-023_capa_covid_educacao-1_303-0-desktop-true.png\" data-tablet_size=\"1140x290\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/018-023_capa_covid_educacao-1_303-0-desktop-true.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/018-023_capa_covid_educacao-1_303-0-desktop-true.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/018-023_capa_covid_educacao-1_303-0-desktop.png\" \/>\n  <\/picture><\/div><div class=\"post-content sequence\">\n<p>El a\u00f1o pasado, en Am\u00e9rica Latina y el Caribe, unos 170 millones de estudiantes se vieron afectados por el cierre de las escuelas durante un periodo promedio de 160 d\u00edas. Si se tienen en cuenta los efectos de la pandemia del covid-19 en la educaci\u00f3n hasta principios de 2021, la regi\u00f3n podr\u00eda registrar el segundo mayor aumento de la pobreza de aprendizaje del mundo, con un incremento de 20 puntos porcentuales, seg\u00fan un estudio del Banco Mundial publicado en marzo. \u201cRecurrimos a un concepto similar al de la l\u00ednea de pobreza econ\u00f3mica, que determina el dinero m\u00ednimo diario necesario para que una persona sobreviva, a los efectos de establecer la medida de la pobreza de aprendizaje\u201d, explica uno de los autores de la investigaci\u00f3n, el economista Ildo Lautharte, del estado brasile\u00f1o de Rio Grande do Sul. Seg\u00fan \u00e9l, los ni\u00f1os que llegan a los 10 a\u00f1os sin poder leer un p\u00e1rrafo adecuado a su edad son considerados pobres de aprendizaje y pueden sufrir las consecuencias de esta condici\u00f3n a lo largo del proceso escolar, debido a que \u201cel dominio de la lengua portuguesa funciona como un andamio sobre el cual se desarrollan todas las dem\u00e1s asignaturas\u201d.<\/p>\n<p>Ampar\u00e1ndose en un planteo similar, el economista Andr\u00e9 Portela, de la Escuela de Econom\u00eda de S\u00e3o Paulo de la Fundaci\u00f3n Getulio Vargas (FGV-Eesp), sostiene que los ni\u00f1os de 6 a\u00f1os en fase de alfabetizaci\u00f3n suelen constituir uno de los grupos m\u00e1s afectados. \u201cA los 7 u 8 a\u00f1os, el ni\u00f1o consolida el aprendizaje de la alfabetizaci\u00f3n, que comenz\u00f3 a los 6, por lo que los da\u00f1os se acumulan\u201d, pondera. Lautharte recuerda que el porcentaje actual de ni\u00f1os que son incapaces de leer y comprender un texto simple al finalizar la escuela primaria ya es elevado, un 51 % en la regi\u00f3n. Con el cierre de las escuelas p\u00fablicas durante un lapso equivalente al 70 % del per\u00edodo lectivo, ese porcentaje podr\u00eda aumentar hasta un 62,5 %, que representa otros 7,6 millones de j\u00f3venes con d\u00e9ficit de aprendizaje. El economista explica que, antes de la pandemia, hab\u00eda unos 70 millones de ni\u00f1os en el umbral de pobreza de aprendizaje.<\/p>\n<div id=\"attachment_400068\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/018-023_capa_covid_educacao-1_303-3-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-400068 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/018-023_capa_covid_educacao-1_303-3-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"814\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/018-023_capa_covid_educacao-1_303-3-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/018-023_capa_covid_educacao-1_303-3-1140-250x179.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/018-023_capa_covid_educacao-1_303-3-1140-700x500.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/018-023_capa_covid_educacao-1_303-3-1140-120x86.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos Chaves<\/span><\/a> Un adolescente en clases, en una escuela de S\u00e3o Paulo: las redes educativas deben estar preparadas para recibir a los alumnos<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos Chaves<\/span><\/p><\/div>\n<p>Los an\u00e1lisis del Banco Mundial tambi\u00e9n apuntan que Am\u00e9rica Latina y el Caribe podr\u00edan registrar el mayor crecimiento absoluto de la proporci\u00f3n de alumnos por debajo de los niveles m\u00ednimos de capacidad en el Programa Internacional para la Evaluaci\u00f3n de Estudiantes (Pisa), un estudio comparativo que realiza cada tres a\u00f1os la Organizaci\u00f3n para la Cooperaci\u00f3n y el Desarrollo Econ\u00f3mico (OCDE). Teniendo en cuenta el cierre de las escuelas durante 10 meses y la sucinta eficacia de las estrategias de educaci\u00f3n a distancia, cuando pudieron aplicarse, el porcentaje de alumnos situados por debajo de los niveles m\u00ednimos de idoneidad establecidos por el Pisa podr\u00eda pasar del 55 % actual al 71 %. Los estudiantes pobres suelen ser los m\u00e1s afectados. Esto significa que, a los 15 a\u00f1os, el quintil de los alumnos que componen el segmento superior de la distribuci\u00f3n de ingresos pueden denotar, en promedio, una brecha de casi tres a\u00f1os lectivos en el aprendizaje en comparaci\u00f3n con los m\u00e1s pobres. En Brasil, la efectividad de la ense\u00f1anza a distancia ha variado seg\u00fan el alumno, la regi\u00f3n, el estado o la ciudad\u201d, dice Lautharte. En su opini\u00f3n, el acceso desigual a la educaci\u00f3n virtual tambi\u00e9n provocar\u00e1 un aumento de las diferencias de aprendizaje entre los alumnos inscritos en los mismos a\u00f1os escolares. \u201cMuchos estudiantes brasile\u00f1os no poseen los conocimientos adecuados para el a\u00f1o que cursan. Por ejemplo, algunos alumnos terminan el 9\u00ba a\u00f1o con el nivel de aprendizaje esperado para el 7\u00ba a\u00f1o\u201d, informa. Esto significa que, en el contexto de la pandemia, los docentes deben estar a\u00fan m\u00e1s preparados para lidiar con los desniveles educativos incluso dentro de una misma divisi\u00f3n escolar.<\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n efectuada por el Banco Mundial utiliz\u00f3 informaci\u00f3n sobre el rendimiento de Brasil en el Pisa y el de las escuelas en el Sistema de Evaluaci\u00f3n de la Educaci\u00f3n B\u00e1sica (Saeb). Este \u00faltimo, elaborado por el Instituto Nacional de Estudios e Investigaciones Educativas (Inep) del Ministerio de Educaci\u00f3n (MEC), realiza evaluaciones a gran escala en las escuelas p\u00fablicas del pa\u00eds, a las cuales pueden adherirse en forma voluntaria las instituciones privadas. El estudio tambi\u00e9n ha tenido en cuenta la situaci\u00f3n de los ni\u00f1os y j\u00f3venes sin escolarizar, a partir de los datos suministrados por el Instituto Brasile\u00f1o de Geograf\u00eda y Estad\u00edstica (IBGE). \u201cEsas personas tampoco pueden alcanzar los niveles m\u00ednimos de aptitud, por lo que nuestras estimaciones reflejan los impactos del abandono en el contexto del aprendizaje\u201d, puntualiza Lautharte. Ante la perspectiva de que este a\u00f1o la deserci\u00f3n escolar pueda aumentar 15 puntos porcentuales, el economista recuerda que los cambios de ciclo, es decir, del primero al segundo ciclo de la ense\u00f1anza fundamental y de este a la ense\u00f1anza media, son momentos en los que suelen registrarse saltos en el porcentaje de abandono, cuando hasta el 25 % de los alumnos pueden dejar las aulas. \u201cEl uso de herramientas sencillas, por ejemplo, los cuestionarios que miden el nivel socioecon\u00f3mico de la familia o las dificultades para asistir a la escuela, puede ayudar a detectar a los alumnos con mayores probabilidades de abandonar los estudios\u201d, dice.<\/p>\n<\/div><div class='overflow-responsive-img' style='text-align:center'><picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/018-023_capa_covid_educacao-1_303-1-desktop-true-1.png\" data-tablet_size=\"1140x594\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/018-023_capa_covid_educacao-1_303-1-desktop-true-1.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/018-023_capa_covid_educacao-1_303-1-desktop-true-1.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/018-023_capa_covid_educacao-1_303-1-mobile-1.png\" \/>\n  <\/picture><\/div><div class=\"post-content sequence\">\n<p>Antes de la pandemia, hab\u00eda 1,3 millones de ni\u00f1os y adolescentes brasile\u00f1os en edad escolar que no estaban inscritos en instituciones educativas. Con la llegada del covid-19, el estudio de la UNICEF con base en los datos de la Encuesta Nacional por Muestra de Hogares (Pnad) estima que otros 4 millones de ni\u00f1os y ni\u00f1as han abandonado la escuela. El responsable de educaci\u00f3n de la filial brasile\u00f1a de UNICEF, \u00cdtalo Dutra, afirma que la exclusi\u00f3n golpea con mayor intensidad a los negros, pardos e ind\u00edgenas y a las poblaciones del norte y el nordeste del pa\u00eds, adem\u00e1s de a los grupos de bajo nivel socioecon\u00f3mico. \u201cEs necesario desarrollar mecanismos de b\u00fasqueda activa de los alumnos que han abandonado\u201d, advierte, mencionando la plataforma creada por el fondo para auxiliar a los gestores en esa tarea.<\/p>\n<p>Las redes educativas deben estar preparadas para recibir a los alumnos en el formato presencial, una vez que la pandemia est\u00e9 controlada, argumenta Dutra, quien sostiene que es necesario reducir las curvas de casos y muertes en el pa\u00eds antes de reabrir las escuelas. El informe de la OCDE publicado en septiembre de 2020 revela que los pa\u00edses con los peores niveles de escolarizaci\u00f3n son aquellos que, en general, han mantenido las escuelas cerradas durante m\u00e1s tiempo. Asimismo, la encuesta de la consultora Vozes da Educa\u00e7\u00e3o, elaborada con el apoyo de la fundaci\u00f3n Lemann y el fondo filantr\u00f3pico Imaginable Futures, muestra que, mientras que naciones tales como Alemania, el Reino Unido, Dinamarca, Singapur y Francia suspendieron las actividades presenciales en las aulas por alrededor de 90 d\u00edas, en Brasil, entre marzo de 2020 y enero de 2021, hubo 267 d\u00edas de interrupci\u00f3n.<\/p>\n<div id=\"attachment_400072\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/018-023_capa_covid_educacao-1_303-4-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-400072 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/018-023_capa_covid_educacao-1_303-4-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"760\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/018-023_capa_covid_educacao-1_303-4-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/018-023_capa_covid_educacao-1_303-4-1140-250x167.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/018-023_capa_covid_educacao-1_303-4-1140-700x467.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/018-023_capa_covid_educacao-1_303-4-1140-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Leo Malafaia\/AFP\/Getty Images<\/span><\/a> Una alumna haciendo los deberes junto a su madre y sus primos en la ciudad de Camaragibe, en el estado Pernambuco<span class=\"media-credits\">Leo Malafaia\/AFP\/Getty Images<\/span><\/p><\/div>\n<p>Para simular en qu\u00e9 medida el cierre de las escuelas afecta al aprendizaje, la fundaci\u00f3n Lemann le encarg\u00f3 un estudio al Centro de Aprendizaje en Evaluaci\u00f3n y Resultados para Brasil y el \u00c1frica Lus\u00f3fona (Clear), vinculado a la FGV-Eesp. Portela, quien fue el coordinador del estudio publicado en abril, dice que los an\u00e1lisis se basaron en la escala de aprendizaje del Saeb. En cada curso escolar, el aprendizaje de los alumnos en portugu\u00e9s y matem\u00e1ticas en los \u00faltimos a\u00f1os de la ense\u00f1anza fundamental equivale a una ganancia de 11 a 12 puntos en la escala. El estudio tambi\u00e9n tuvo en cuenta los resultados de las investigaciones que midieron los impactos del cierre en otros contextos. En una de ellas se evalu\u00f3 la situaci\u00f3n de los estudiantes durante el brote de H1N1 en el estado de S\u00e3o Paulo, en 2009, cuando 13 municipios decidieron posponer por dos o tres semanas el regreso a clases tras las vacaciones de invierno, en el mes de julio. \u201cCon base en los datos de la Prueba Brasil, una evaluaci\u00f3n a gran escala de los estudiantes brasile\u00f1os que a partir de 2019 pas\u00f3 a llamarse Saeb, en esa investigaci\u00f3n se lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que las instituciones que debieron posponer la vuelta a clases presenciales para morigerar el riesgo sanitario que trajo el brote de H1N1 registraron un rendimiento entre un 5 % y un 10 % peor en comparaci\u00f3n con el resto de las escuelas\u201d, comenta Portela.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el economista de la FGV-Eesp, para conocer las posibilidades de acceso de los estudiantes brasile\u00f1os a la educaci\u00f3n remota, el estudio tambi\u00e9n tuvo en cuenta las respuestas de la Pnad Covid-19, del IBGE. Se pudo detectar si las instituciones estaban ofreciendo actividades remotas y si los ni\u00f1os y j\u00f3venes segu\u00edan las clases desde sus hogares. A partir de ah\u00ed, la FGV cre\u00f3 un indicador de mitigaci\u00f3n de la p\u00e9rdida de aprendizaje para simular distintos escenarios. En el peor de los casos, en el que el acceso a la educaci\u00f3n remota de emergencia es precario o inexistente, la pandemia puede hacer retroceder cuatro a\u00f1os el nivel de conocimientos de los alumnos de la \u00faltima etapa de la ense\u00f1anza fundamental en lengua portuguesa y tres a\u00f1os en matem\u00e1tica, seg\u00fan la escala de aprendizaje del Saeb. \u201cLas actividades pedag\u00f3gicas a distancia, aun con sus limitaciones, son fundamentales para paliar esta situaci\u00f3n\u201d, sostiene Portela.<\/p>\n<\/div><div class='overflow-responsive-img' style='text-align:center'><picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/018-023_capa_covid_educacao-1_303-2-desktop-true.png\" data-tablet_size=\"1140x460\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/018-023_capa_covid_educacao-1_303-2-desktop-true.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/018-023_capa_covid_educacao-1_303-2-desktop-true.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/018-023_capa_covid_educacao-1_303-2-mobile-1.png\" \/>\n  <\/picture><\/div><div class=\"post-content sequence\">\n<p>La investigaci\u00f3n del Banco Mundial tambi\u00e9n analiz\u00f3 la tendencia a causar p\u00e9rdidas econ\u00f3micas que impone este escenario de disparidad de aprendizajes. Tras 10 meses con las escuelas cerradas y su consiguiente impacto negativo en los niveles de conocimientos, el estudio estima que la regi\u00f3n de Am\u00e9rica Latina y el Caribe registrar\u00e1 p\u00e9rdidas por 1,7 billones de d\u00f3lares, a valores de 2017. Lautharte explica que ese valor se calcul\u00f3 con base en simulaciones efectuadas con modelos estad\u00edsticos, que estipulan el impacto de cada a\u00f1o de escolaridad en la productividad del individuo. \u201cInferimos que una persona que concluye la ense\u00f1anza media suma 2.000 d\u00f3lares a sus ingresos anuales, en comparaci\u00f3n con quien abandon\u00f3 los estudios tras la ense\u00f1anza fundamental y se incorpor\u00f3 directamente al mercado laboral\u201d, describe el economista.<\/p>\n<p>Con este panorama, seg\u00fan Portela, un grupo que merece atenci\u00f3n es el que constituyen los j\u00f3venes que atraviesan la etapa de transici\u00f3n de la escuela al mercado laboral. \u201cLas evidencias muestran que cuando esa transici\u00f3n ocurre en un momento de bonanza de la econom\u00eda, esos individuos tienen trayectorias laborales m\u00e1s exitosas, con mejores ingresos y empleos a lo largo de toda su vida, mientras que, en los per\u00edodos de crisis y recesi\u00f3n, las dificultades para insertarse en el mercado de trabajo a largo plazo son mayores\u201d, compara.<\/p>\n<div id=\"attachment_400064\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/018-023_capa_covid_educacao-1_303-2-800.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-400064 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/018-023_capa_covid_educacao-1_303-2-800.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"1714\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/018-023_capa_covid_educacao-1_303-2-800.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/018-023_capa_covid_educacao-1_303-2-800-250x376.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/018-023_capa_covid_educacao-1_303-2-800-700x1052.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/018-023_capa_covid_educacao-1_303-2-800-1022x1536.jpg 1022w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/018-023_capa_covid_educacao-1_303-2-800-120x180.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos Chaves\u2002<\/span><\/a> Un ni\u00f1o desde su casa, en S\u00e3o Paulo, realiza clases en el formato online<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos Chaves\u2002<\/span><\/p><\/div>\n<p>En Brasil, las dificultades en el aprendizaje son anteriores a la pandemia. Seg\u00fan dice Mozart Neves Ramos, titular de la c\u00e1tedra S\u00e9rgio Henrique Ferreira del Instituto de Estudios Avanzados de la Universidad de S\u00e3o Paulo (IEA-USP), con sede en la localida de Ribeir\u00e3o Preto, e integrante del Consejo Superior de la FAPESP, el \u00cdndice de Desarrollo de la Educaci\u00f3n B\u00e1sica (Ideb) ven\u00eda creciendo desde 2003 en varios municipios, especialmente durante los primeros a\u00f1os de la ense\u00f1anza fundamental. El Ideb se calcula a partir de los resultados del Saeb, teniendo en cuenta los datos del flujo escolar suministrados por el Censo Escolar. Sin embargo, en su \u00faltima edici\u00f3n, publicada en el segundo semestre de 2020 con los datos del a\u00f1o anterior, los resultados de los valores de este \u00edndice, que va de 0 a 10, se estancaron. \u201cLas ciudades con un valor de Ideb alto, de 6 \u00f3 6,5, registraron un descenso del mismo o una detenci\u00f3n. Tan solo aquellas cuyo desempe\u00f1o era muy bajo lograron una mejora\u201d, informa. Asimismo, la \u00faltima edici\u00f3n del \u00edndice muestra que, pese a haber mejorado el rendimiento promedio de los j\u00f3venes de la ense\u00f1anza media en todos los estados, el 95 % de los alumnos de la red educativa p\u00fablica egresan de la educaci\u00f3n b\u00e1sica sin conocimientos adecuados en matem\u00e1tica, mientras que el porcentaje equivalente en lengua portuguesa es del 69\u00a0%.<\/p>\n<p>Si se tiene en cuenta que la oferta de contenidos de este a\u00f1o tiende a concretarse fundamentalmente a trav\u00e9s de la ense\u00f1anza remota, Ramos lamenta la inexistencia de un plan nacional para incrementar la conectividad de las escuelas, los docentes y los alumnos. Por otra parte, menciona las experiencias de las redes p\u00fablicas de los estados de S\u00e3o Paulo y Paran\u00e1, que ofrecieron clases sincr\u00f3nicas a trav\u00e9s de centros de medios y aplicaciones pedag\u00f3gicas virtuales a partir de convenios con las empresas operadoras de telecomunicaciones. En el caso de S\u00e3o Paulo, tambi\u00e9n se han transmitido clases por el canal TV Cultura. \u201cDe cualquier manera, hubo casi un mill\u00f3n de ni\u00f1os y adolescentes del estado m\u00e1s rico de la federaci\u00f3n brasile\u00f1a que no tuvieron acceso a las actividades remotas. Este problema afect\u00f3 principalmente a las poblaciones que viven en bolsones de pobreza, sin acceso a la conectividad ni a dispositivos electr\u00f3nicos, tales como una computadora o un tel\u00e9fono celular\u201d, sostiene.<\/p>\n<div id=\"attachment_400060\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/018-023_capa_covid_educacao-1_303-1-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-400060 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/018-023_capa_covid_educacao-1_303-1-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"814\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/018-023_capa_covid_educacao-1_303-1-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/018-023_capa_covid_educacao-1_303-1-1140-250x179.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/018-023_capa_covid_educacao-1_303-1-1140-700x500.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/018-023_capa_covid_educacao-1_303-1-1140-120x86.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos Chaves\u2002<\/span><\/a> Una dodente en la escuela, en S\u00e3o Paulo, realiza clases en el formato online<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos Chaves\u2002<\/span><\/p><\/div>\n<p>A diferencia de las escuelas p\u00fablicas, Ramos dice que las instituciones privadas pudieron adaptarse r\u00e1pidamente a la ense\u00f1anza remota, gracias a sus condiciones econ\u00f3micas y al nivel socioecon\u00f3mico de sus alumnos. \u201cAsimismo, estas instituciones han sufrido un impacto a nivel presupuestario, debido al alto costo de la oferta de nuevas metodolog\u00edas y tecnolog\u00edas de educaci\u00f3n a distancia, adem\u00e1s de la p\u00e9rdida de alumnos\u201d, comenta. A nivel nacional, las escuelas privadas representan un 20 % de las matr\u00edculas, y las p\u00fablicas, un 80 %.<\/p>\n<p>Aunque el MEC ha anunciado su intenci\u00f3n de cancelar la edici\u00f3n 2021 del Saeb, uno de los puntos de partida preconizados por los investigadores para poder elaborar estrategias tendientes a mitigar el d\u00e9ficit de aprendizaje involucra justamente la realizaci\u00f3n de una evaluaci\u00f3n nacional a gran escala. \u201cLos resultados del Saeb pueden servir como base para que las coordinaciones pedag\u00f3gicas organicen el proceso de recuperaci\u00f3n de contenidos\u201d, pondera Portela. Jos\u00e9 Francisco Soares, profesor em\u00e9rito de la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG), impulsa la inclusi\u00f3n en el Saeb de elementos que permitan identificar c\u00f3mo han funcionado los alumnos y las escuelas durante la pandemia. \u201cEl Saeb debe aportarle algo a las instituciones educativas, no solo registrar y recabar informaci\u00f3n\u201d, argumenta Soares, quien fue presidente del Inep entre 2014 y 2016. Con una propuesta similar, la soci\u00f3loga Maria Teresa Gonzaga Alves, de la UFMG, propugna la creaci\u00f3n de metodolog\u00edas de evaluaci\u00f3n que permitan trazar un diagn\u00f3stico m\u00e1s certero sobre la educaci\u00f3n en tiempos de pandemia. \u201cEl Saeb incluye ex\u00e1menes de opci\u00f3n m\u00faltiple o <em>multiple choice<\/em>]. En la coyuntura actual, lo m\u00e1s adecuado ser\u00eda, por ejemplo, elaborar pruebas para medir la capacidad de escritura por muestreo, de modo tal que sea posible deducir c\u00f3mo los alumnos est\u00e1n razonando, algo que no captan las evaluaciones con formato <em>multiple choice<\/em>\u201d, sugiere Gonzaga Alves.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Art\u00edculo cient\u00edfico<\/strong><br \/>\nAMORIM, V.<em> et al.<\/em> <a href=\"https:\/\/openknowledge.worldbank.org\/handle\/10986\/33997\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">The Effect of the H1N1 Pandemic on Learning: What to Expect with Covid-19<\/a>. <strong>Open Knowledge Repository \u2013 World Bank Group<\/strong>. Jun, 2020.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Informes<\/strong><br \/>\n<a href=\"https:\/\/www.worldbank.org\/pt\/news\/press-release\/2021\/03\/17\/hacer-frente-a-la-crisis-educativa-en-america-latina-y-el-caribe\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Acciones ahora para proteger el capital humano de nuestros ni\u00f1os. Los costos y la respuesta al impacto de la pandemia de covid-19 en el sector de la educaci\u00f3n en Am\u00e9rica Latina y el Caribe<\/a>. <strong>Banco Mundial<\/strong>. Marzo, 2021.<br \/>\n<a href=\"https:\/\/www.unicef.org\/brazil\/relatorios\/enfrentamento-da-cultura-do-fracasso-escolar\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Para hacer frente a la cultura del fracaso escolar. Reprobaci\u00f3n, deserci\u00f3n, y distorsiones edad-curso<\/a>. <strong>Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef)<\/strong>. Enero, 2021.<br \/>\nPORTELA, A. <a href=\"http:\/\/fgvclear.org\/site\/wp-content\/uploads\/sintese-evid-20201006.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">S\u00edntese de evid\u00eancias. O que sabemos sobre os efeitos da interrup\u00e7\u00e3o das aulas sobre os resultados educacionais?<\/a> <strong>Centro de Aprendizagem em Avalia\u00e7\u00e3o e Resultados para o Brasil e a \u00c1frica Lus\u00f3fona &#8211; Escuela de Econom\u00eda de S\u00e3o Paulo de la Fundaci\u00f3n Getulio Vargas<\/strong>. En prensa.<br \/>\nSCHLEICHER, A. <a href=\"https:\/\/www.voced.edu.au\/content\/ngv:87789\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">The impact of Covid-19 on education \u2013 Insights from Education at a glance<\/a>. <strong>Organizaci\u00f3n para la Cooperaci\u00f3n y el Desarrollo Econ\u00f3mico (OCDE)<\/strong>. Septiembre, 2020.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El cierre prolongado de las escuelas y el acceso desigual a la ense\u00f1anza remota de emergencia incrementan la deserci\u00f3n de los alumnos y generan una brecha en la adquisici\u00f3n de conocimientos","protected":false},"author":601,"featured_media":400056,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[3677,187,179],"tags":[389,295,330],"coauthors":[1600],"class_list":["post-399942","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-covid-19-es","category-humanidades-es","category-tapa","tag-derecho","tag-educacion","tag-sociologia-es","position_at_home-sumario","keywords-coronavirus-es","keywords-covid-19-es","keywords-covid-19-es-2","keywords-pandemia-es","keywords-sars-cov-2-es","keywords-sars-cov-2-es-2"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/399942","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/601"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=399942"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/399942\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":401500,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/399942\/revisions\/401500"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/400056"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=399942"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=399942"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=399942"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=399942"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}