{"id":399968,"date":"2021-07-13T13:35:35","date_gmt":"2021-07-13T16:35:35","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=399968"},"modified":"2021-07-15T16:52:52","modified_gmt":"2021-07-15T19:52:52","slug":"contra-el-calentamiento-global","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/contra-el-calentamiento-global\/","title":{"rendered":"Contra el calentamiento global"},"content":{"rendered":"<p>La geoingenier\u00eda solar, una expresi\u00f3n amplia utilizada para hacer referencia a intervenciones controvertidas sobre el clima, con efectos intencionales y colaterales que la ciencia a\u00fan no comprende totalmente, pero que la humanidad podr\u00eda poner en pr\u00e1ctica deliberadamente en un intento por enfriar el planeta. Este concepto abarca diferentes t\u00e9cnicas que, en teor\u00eda, podr\u00edan actuar como fuerzas contrarias al calentamiento global. A finales del mes de marzo, las academias nacionales de ciencia, medicina e ingenier\u00eda de Estados Unidos divulgaron un informe conjunto en el que adoptan una postura a favor de la creaci\u00f3n de un programa nacional de investigaciones en geoingenier\u00eda solar con miras a estudiar los impactos de tres tipos de intervenciones: inyectar aerosoles (part\u00edculas s\u00f3lidas o l\u00edquidas) en la estrat\u00f3sfera, por encima de los 11 kil\u00f3metros (km) de altitud; estimular la formaci\u00f3n de nubes marinas, hasta 3 km por encima de los oc\u00e9anos, y disipar, en lo posible, las nubes del tipo cirro, presentes entre los 6 y 13 km de altitud.<\/p>\n<p>La inyecci\u00f3n de aerosoles en la estrat\u00f3sfera y el est\u00edmulo a la formaci\u00f3n de nubes sobre el mar podr\u00edan elevar la capacidad de la Tierra para reflejar los rayos solares, una modificaci\u00f3n que podr\u00eda generar un enfriamiento temporario, a nivel local o incluso global. La tercera modalidad de intervenci\u00f3n desencadenar\u00eda un mecanismo diferente. Los cirros est\u00e1n formados por cristales de hielo y funcionan como un manto sobre la Tierra. Dificultan la salida de calor de su superficie y regulan la temperatura. Si se logra hacerlas menos densas, m\u00e1s radiaci\u00f3n t\u00e9rmica podr\u00eda escapar del planeta dej\u00e1ndolo m\u00e1s fr\u00edo. Seg\u00fan el documento, estas l\u00edneas de investigaci\u00f3n recibir\u00edan inversiones por montos de 100 a 200 millones de d\u00f3lares en los pr\u00f3ximos cinco a\u00f1os.<\/p>\n<p>Una pol\u00edtica a favor de m\u00e1s investigaciones en geoingenier\u00eda solar no significa que se apoye la implementaci\u00f3n de procedimientos tendientes a alterar intencionalmente el clima, seg\u00fan enfatizan los autores del texto. Tampoco esto debe servir como pretexto para abandonar o relajar las metas de reducci\u00f3n de emisi\u00f3n de gases de efecto invernadero, cuya acumulaci\u00f3n gradual en la atm\u00f3sfera es la causa principal del calentamiento global. Desde finales del siglo XIX, la temperatura media global ha aumentado 1,1 grados Celsius (\u00baC) y esto est\u00e1 alterando el clima en todo el planeta. De acuerdo con las proyecciones del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Clim\u00e1tico (IPCC), si las emisiones de gases de efecto invernadero no descienden r\u00e1pidamente, la Tierra podr\u00eda calentarse hasta 4 \u00baC en el curso de este siglo, con posibles consecuencias catastr\u00f3ficas para la humanidad (<em>lea el reportaje en la p\u00e1gina 64<\/em>).<\/p>\n<p>\u201cEl programa de investigaciones debe centrarse en ayudar a la sociedad a tomar decisiones m\u00e1s conscientes\u201d, dice, en un comunicado a la prensa, el bi\u00f3logo ambiental Chris Field, director del Instituto Stanford Woods para el Medio Ambiente y presidente del comit\u00e9 que redact\u00f3 el informe. \u201cA medida que vamos progresando lentamente en la lucha contra los cambios clim\u00e1ticos, necesitamos dilucidar urgentemente toda la gama de opciones disponibles para paliar sus da\u00f1os. Bas\u00e1ndose en evidencias aportadas por las ciencias sociales, las ciencias naturales y la tecnolog\u00eda, este programa de investigaciones puede indicar que la geoingenier\u00eda solar no debe seguir siendo considerada o, por el contrario, concluir que justifica un esfuerzo adicional\u201d. El informe no aborda otro de los aspectos de la geoingenier\u00eda clim\u00e1tica, que estudia la extracci\u00f3n de los gases de efecto invernadero de la atm\u00f3sfera, en particular, el di\u00f3xido de carbono, y su almacenamiento en distintos puntos del planeta (en el suelo, en los oc\u00e9anos o en las plantas).<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/066-069_geoengenharia_303-0-img-1.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"670\" height=\"1233\" class=\"alignright size-full wp-image-401494\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/066-069_geoengenharia_303-0-img-1.png\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/066-069_geoengenharia_303-0-img-1.png 670w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/066-069_geoengenharia_303-0-img-1-250x460.png 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/066-069_geoengenharia_303-0-img-1-120x221.png 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 670px) 100vw, 670px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los dos primeros tipos de intervenci\u00f3n que aborda el documento est\u00e1n inspirados en fen\u00f3menos ya vistos por el ser humano en la naturaleza. Las cenizas de las grandes erupciones volc\u00e1nicas, como la del monte Pinatubo, en Filipinas, en 1991, funcionan como aerosoles en la alta atm\u00f3sfera y reflejan la luz solar. De este modo, una parte de la radiaci\u00f3n no llega a la Tierra, que temporalmente queda m\u00e1s fr\u00eda. La actividad del Pinatubo fue capaz de hacer descender la temperatura global 0,5 \u00baC durante un a\u00f1o. El segundo procedimiento, que consiste en estimular la formaci\u00f3n de nubes a baja altitud sobre los oc\u00e9anos, tambi\u00e9n se refleja en un fen\u00f3meno real. Las part\u00edculas de contaminaci\u00f3n atmosf\u00e9rica emitidas por las grandes embarcaciones que surcan los oc\u00e9anos funcionan como n\u00facleos de condensaci\u00f3n de nubes. A lo largo de la trayectoria que describen los buques se forman nubes blancas que tornan a la atm\u00f3sfera inmediatamente por encima de la superficie de los mares m\u00e1s blanca en lugar de azulada. Este efecto incrementa la capacidad local de reflejar la luz solar y enfr\u00eda al planeta.<\/p>\n<p>\u201cNuestro nivel de conocimiento cient\u00edfico al respecto de las tres t\u00e9cnicas de geoingenier\u00eda solar es bastante limitado y dis\u00edmil\u201d, explica, en una entrevista que concedi\u00f3 a <em>Pesquisa FAPESP<\/em>, la f\u00edsica Sarah Doherty, del Departamento de Ciencias Atmosf\u00e9ricas de la Universidad de Washington (EE. UU.). \u201cConocemos razonablemente bien los efectos de la inyecci\u00f3n de aerosoles y, no tanto, los de la creaci\u00f3n de nubes marinas, pero sabemos muy poco sobre c\u00f3mo debilitar las capas de nubes del tipo cirro\u201d. La cient\u00edfica encabeza una iniciativa internacional, The Marine Cloud Brghtening Project, que prev\u00e9 llevar a cabo un experimento con la intenci\u00f3n de aumentar la cantidad de aerosoles sobre un tramo del oc\u00e9ano propiciando la formaci\u00f3n de nubes marinas. En lugar de la contaminaci\u00f3n que emiten los barcos, los aerosoles que se utilizar\u00e1n ser\u00e1n part\u00edculas de sal marina. Todav\u00eda no hay una fecha para la realizaci\u00f3n del experimento. \u201cEstamos trabajando en la etapa del modelado clim\u00e1tico\u201d, dice. En Australia y en California ya se han realizado algunos experimentos similares, cuyos resultados no han sido determinantes.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 del riesgo que se corre de provocar una serie de efectos clim\u00e1ticos colaterales indeseables, una eventual injerencia humana en los mecanismos de la atm\u00f3sfera por ahora no est\u00e1 regulada por organismos internacionales y multilaterales. \u201cNo hay ninguna gobernanza global instituida en esta \u00e1rea. Nada le impide al gobierno de un determinado pa\u00eds o a un multimillonario financiar alg\u00fan proyecto sin contar antes con alguna base cient\u00edfica. Y si una intervenci\u00f3n sale mal, \u00bfqui\u00e9n se hace cargo de las consecuencias?\u201d, recuerda Paulo Artaxo, del Instituto de F\u00edsica de la Universidad de S\u00e3o Paulo (IF-USP), experto en el estudio de los aerosoles y miembro de la coordinaci\u00f3n del Programa FAPESP de Investigaciones sobre los Cambios Clim\u00e1ticos Globales (PFPMCG). \u201cNecesitamos estudios serios y multidisciplinarios, en los que tomen parte cient\u00edficos de todo el mundo, no solamente los de los pa\u00edses ricos\u201d. El informe de las academias estadounidenses estima que el 90 % de los <em>papers<\/em> sobre geoingenier\u00eda solar se produjo en Estados Unidos y en Europa. En abril de 2018, Artaxo y otros 11 investigadores de pa\u00edses emergentes publicaron una nota en la revista <em>Nature<\/em> en la cual advirtieron sobre los riesgos que corren las naciones m\u00e1s pobres de verse m\u00e1s afectadas por los cambios clim\u00e1ticos y por las eventuales intervenciones en el marco de la geoingenier\u00eda solar.<\/p>\n<div id=\"attachment_400164\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/066-069_geoengenharia_303-1-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-400164 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/066-069_geoengenharia_303-1-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"641\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/066-069_geoengenharia_303-1-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/066-069_geoengenharia_303-1-1140-250x141.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/066-069_geoengenharia_303-1-1140-700x394.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/066-069_geoengenharia_303-1-1140-120x67.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Nasa\u2019s Goddard Space Flight Center<\/span><\/a> Nubes marinas<span class=\"media-credits\">Nasa\u2019s Goddard Space Flight Center<\/span><\/p><\/div>\n<p>Los estudios de modelado clim\u00e1tico que simulan la inyecci\u00f3n de aerosoles en la alta atm\u00f3sfera indican que este tipo de intervenci\u00f3n tal vez pueda generar temporalmente cierto grado de enfriamiento global, pero existe gran incertidumbre al respecto de eventuales efectos colaterales. Uno de los temores radica en que una cantidad extra de aerosoles pueda da\u00f1ar la capa de ozono presente en la estrat\u00f3sfera que protege la vida terrestre de las radiaciones ultravioletas provenientes del Sol. \u201cLa geoingenier\u00eda solar est\u00e1 en el centro de la pol\u00e9mica y puede que se la utilice como argumento para mantener altos niveles de emisi\u00f3n de gases de efecto invernadero\u201d, reflexiona el climat\u00f3logo Carlos Nobre, del Instituto de Estudios Avanzados de la USP. \u201cEs posible que no solo modifique el clima en la estrat\u00f3sfera, sino que altere las circulaciones atmosf\u00e9ricas a escala planetaria. Si bien podr\u00edan reducir, en parte, la radiaci\u00f3n solar que llega a la superficie, esos cambios en la circulaci\u00f3n pueden, por ejemplo, repercutir en el r\u00e9gimen de lluvias en forma semipermanente\u201d.<\/p>\n<p>Recientemente, algunas instituciones de investigaci\u00f3n y universidades de Estados Unidos y de Europa han desarrollado iniciativas para el estudio de la geoingenier\u00eda solar. Estos esfuerzos abarcan una serie de estudios con caracter\u00edsticas diversas. Hay trabajos que indagan en los fen\u00f3menos naturales que alteran el clima. Hay otros, como los estudios de modelado virtual por computadora que intentan reproducir los resultados de las intervenciones sobre el clima. Y tambi\u00e9n est\u00e1n los experimentos de campo, intr\u00ednsecamente controversiales. Al fin y al cabo, se trata de alteraciones de menor escala, de car\u00e1cter temporario, en una zona espec\u00edfica del planeta para estudiar los posibles efectos locales y globales de esas intervenciones.<\/p>\n<div id=\"attachment_400168\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/066-069_geoengenharia_303-2-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-400168 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/066-069_geoengenharia_303-2-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"641\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/066-069_geoengenharia_303-2-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/066-069_geoengenharia_303-2-1140-250x141.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/066-069_geoengenharia_303-2-1140-700x394.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/066-069_geoengenharia_303-2-1140-120x67.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Piccolonamek\/Wikimedia Commons<\/span><\/a> Cirros<span class=\"media-credits\">Piccolonamek\/Wikimedia Commons<\/span><\/p><\/div>\n<p>El experimento de campo que atrae mayor inter\u00e9s es la denominada Stratospheric Controlled Perturbation Experiment (SCoPEx), coordinado por el fisicoqu\u00edmico alem\u00e1n Frank Keutsch, de la Universidad Harvard, en Estados Unidos. Este proyecto fue ideado para convertirse en el primer ensayo de inyecci\u00f3n de aerosoles en la estrat\u00f3sfera, la capa de la atm\u00f3sfera comprendida entre los 7 y 50 km de altura. Vali\u00e9ndose de un globo estratosf\u00e9rico, se trasladar\u00e1 un dispositivo de inyecci\u00f3n de aerosoles hasta una altura de 20 km y una vez ah\u00ed liberar\u00e1 2 kilogramos de part\u00edculas de carbonato de calcio a lo largo de un trayecto de 1 km. \u201cEsa cantidad de part\u00edculas es \u00ednfima. Equivale a los contaminantes expulsados por un <em>jet <\/em>comercial en tan solo un minuto de vuelo\u201d, compara Keutsch, en una entrevista brindada a <em>Pesquisa FAPESP<\/em>. El vuelo inaugural del SCoPEx estaba programado para mediados de este a\u00f1o en el norte de Suecia, pero fue cancelado debido a las protestas de grupos ambientalistas e ind\u00edgenas de ese pa\u00eds n\u00f3rdico. En este primer vuelo, no se liberar\u00edan part\u00edculas. Tan solo ser\u00eda una prueba para comprobar si el instrumental funciona como se espera. \u201cEste episodio nos deja como lecci\u00f3n que debemos informar mejor a la gente sobre los prop\u00f3sitos de nuestra investigaci\u00f3n\u201d, comenta el cient\u00edfico alem\u00e1n, quien tendr\u00e1 que hallar un nuevo sitio para poder llevar a cabo el experimento.<\/p>\n<p>Para Keutsch, el uso de la geoingenier\u00eda clim\u00e1tica solo puede plantearse si hubiera m\u00e1s investigaciones que demuestren su eficacia y seguridad y, aun as\u00ed, solamente como complemento de otras acciones. El investigador suele apelar a una analog\u00eda m\u00e9dica para hacer hincapi\u00e9 en los l\u00edmites y peligros de que la humanidad dependa solamente de este tipo de intervenciones para hacer frente a los cambios clim\u00e1ticos. Y habla del riesgo moral que implica relajar los leves esfuerzos para mitigar los efectos de los cambios clim\u00e1ticos y apostar \u00fanicamente por tomar medidas paliativas temporales. Estas medidas son como los analg\u00e9sicos, que quitan el dolor pero no combaten su causa; en efecto, aten\u00faan el problema, empero, no atacan su origen. \u201cEl mundo necesita una cirug\u00eda mayor, una reducci\u00f3n dr\u00e1stica de los niveles de emisi\u00f3n de gases de efecto invernadero, no solo morfina\u201d, compara Keutsch. En el mejor de los casos, las intervenciones con la geoingenier\u00eda clim\u00e1tica podr\u00edan ser \u00fatiles para mitigar el dolor mientras se realiza la cirug\u00eda.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Las academias de ciencias de Estados Unidos abogan por la creaci\u00f3n de un programa de investigaciones con miras a estudiar la factibilidad de medidas con potencial para enfriar la Tierra","protected":false},"author":13,"featured_media":400160,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[286,308,297,269],"coauthors":[101],"class_list":["post-399968","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-clima-es","tag-geografia-es","tag-ingenieria","tag-ambiente-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/399968","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=399968"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/399968\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":401502,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/399968\/revisions\/401502"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/400160"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=399968"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=399968"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=399968"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=399968"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}