{"id":404801,"date":"2021-08-05T18:00:49","date_gmt":"2021-08-05T21:00:49","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=404801"},"modified":"2021-08-05T18:00:49","modified_gmt":"2021-08-05T21:00:49","slug":"para-supervisar-a-los-guardianes-de-la-calidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/para-supervisar-a-los-guardianes-de-la-calidad\/","title":{"rendered":"Para supervisar a los guardianes de la calidad"},"content":{"rendered":"<p>Investigadores de Austria y Alemania crearon un banco de datos compuesto por miles de expertos que ocupan casi 500.000 cargos como editores o miembros de consejos editoriales en 6.090 revistas cient\u00edficas. Este servicio, que ha sido denominado <a href=\"https:\/\/openeditors.ooir.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Open Editors y se encuentra disponible en internet<\/a>, pretende darle mayor visibilidad a la composici\u00f3n del cuerpo de cient\u00edficos y acad\u00e9micos que eval\u00faan y seleccionan los art\u00edculos enviados a las revistas para su publicaci\u00f3n. Esto puede ser de utilidad tanto como informaci\u00f3n en los estudios sobre la comunicaci\u00f3n cient\u00edfica como as\u00ed tambi\u00e9n para identificar casos de mala conducta que involucran a los editores, como sucede en los casos de conflictos de intereses y atribuci\u00f3n falsa de nombres en el organigrama de las publicaciones. Solo basta cargar en el sistema el nombre de un investigador para que este informe en qu\u00e9 revistas trabaja y qu\u00e9 funciones desempe\u00f1a. Tambi\u00e9n pueden realizarse b\u00fasquedas introduciendo el nombre de la revista, la editorial o la instituci\u00f3n cient\u00edfica, y aparecen los editores asociados a cada categor\u00eda.<\/p>\n<p>La idea de crear el banco de datos se le ocurri\u00f3 a Andreas Pacher, investigador de la Escuela de Estudios Internacionales de Viena, cuando se top\u00f3 con referencias a colegas en el consejo editorial de una revista depredadora \u2013aquellas que publican art\u00edculos a cambio de un pago, sin que medie una genuina revisi\u00f3n por pares\u2013 y descubri\u00f3 que ellos no eran editores ni hab\u00edan autorizado que figuraran sus nombres en el cuerpo editorial de la revista.<\/p>\n<p>Junto a las alemanas Tamara Heck, del Instituto Leibniz de Investigaci\u00f3n e Informaci\u00f3n en Educaci\u00f3n, de Fr\u00e1ncfort, y Kerstin Schoch, del Departamento de Psicolog\u00eda de la Universidad Witten\/Herdecke, Pacher cre\u00f3 Open Editors dejando a disposici\u00f3n y abiertos los c\u00f3digos que utiliz\u00f3, para animar a otros investigadores a sumarse a la iniciativa. El equipo logr\u00f3 recabar informaci\u00f3n de las revistas de editoriales tales como Elsevier y Cambridge University Press, pero a\u00fan no de otras como Springer Nature o Wiley. Sucede que esas empresas no han estandarizado la forma en que registran el nombre de sus editores en la p\u00e1gina web de cada revista, lo que obstaculiza el proceso de extracci\u00f3n de datos con las herramientas autom\u00e1ticas con las que cuenta el equipo de Pacher.<\/p>\n<p>El tr\u00edo present\u00f3 Open Editors en un art\u00edculo publicado en marzo en el repositorio de <em>preprints<\/em> SocArXiv. En el manuscrito, ellos resaltan la importancia del rol que cumplen los editores de las revistas como garantes de la calidad y la originalidad de los resultados cient\u00edficos y mencionan los recaudos que deben tomarse para evitar anomal\u00edas en el proceso de revisi\u00f3n, como el hecho de favorecer a autores con los cuales los editores comparten determinadas caracter\u00edsticas, tales como la pertenencia a una instituci\u00f3n o un inter\u00e9s particular en una l\u00ednea de investigaci\u00f3n, un fen\u00f3meno al cual se lo conoce en el medio como homofilia. \u201cLas responsabilidades son amplias, no solo debido a la necesidad de decidir sobre temas que tienen que ver con la calidad cient\u00edfica, sino tambi\u00e9n por lo que respecta a la conciencia de los sesgos intelectuales y sociales que pueden acarrear las decisiones editoriales\u201d, se\u00f1alaron.<\/p>\n<p>La bioqu\u00edmica Jessica Polka, creadora de una base de datos sobre las pol\u00edticas de publicaci\u00f3n adoptadas por las revistas, denominada Transpose, dice que iniciativas como el Open Editors pueden ser valiosas para profundizar en la comprensi\u00f3n de los procesos de la comunicaci\u00f3n cient\u00edfica. \u201cEsta informaci\u00f3n puede ayudar a entender c\u00f3mo se distribuye el poder de decisi\u00f3n en el sistema de publicaci\u00f3n\u201d, expresa en la revista <em>Nature Index<\/em>. Tambi\u00e9n hace hincapi\u00e9 en otro efecto que el acceso f\u00e1cil a ese tipo de informaci\u00f3n puede propiciar. \u201cAl permitir la visualizaci\u00f3n de disparidades de g\u00e9nero y la concentraci\u00f3n geogr\u00e1fica de los editores, tambi\u00e9n puede estimular a las publicaciones a diversificar de manera proactiva sus consejos editoriales\u201d.<\/p>\n<p>La nominaci\u00f3n fraudulenta de investigadores en los consejos editoriales es un fen\u00f3meno t\u00edpico de las publicaciones depredadoras. En un estudio divulgado en 2020 en la revista <em>Learned Publishing<\/em>, Mike Downes, responsable de un sitio web llamado Scholarly Outlaws, que investiga a las revistas de baja reputaci\u00f3n, revel\u00f3 que la cuarta parte de los 4.000 investigadores de Australia mencionados en los consejos editoriales de revistas potencialmente depredadoras no estaban enterados del uso de sus nombres ni hab\u00edan autorizado tal atribuci\u00f3n.<\/p>\n<p>Algunos cient\u00edficos prestan su nombre para figurar en consejos editoriales en busca de prestigio, sin darse cuenta que la publicaci\u00f3n incurre en pr\u00e1cticas cuestionables. En 2017, Mike Daube, docente de pol\u00edticas sanitarias en la Universidad Curtin, en Australia, aprovech\u00f3 las ofertas que hab\u00eda recibido por correo electr\u00f3nico de varias revistas y logr\u00f3 inscribir en los consejos editoriales de siete de esas publicaciones a una tal Olivia Doll, experta en veterinaria. El hecho es que este personaje no existe, al menos en el universo de los seres humanos. \u00c9l tom\u00f3 ese nombre prestado de su mascota, una perra de la raza staffordshire terrier llamada Ollie. Una de esas revistas lleg\u00f3 a enviarle un manuscrito a Ollie para que lo revisara.<\/p>\n<p>La atracci\u00f3n de cient\u00edficos de alto nivel a un consejo editorial puede incrementar las posibilidades de que una revista de reciente lanzamiento sea incluida en los \u00edndices de citas de la empresa Clarivate. Este juego de prestigio ayuda a explicar los episodios de adjudicaci\u00f3n impropia de nombres incluso en el cuerpo editorial de publicaciones de renombre. Un art\u00edculo que sali\u00f3 publicado en abril en la revista <em>Science<\/em> narra el caso de <em>Ecosystem Health and Sustainability <\/em>(<em>EHS<\/em>), una revista en cuyo consejo editorial figuran nombres tales como el del bi\u00f3logo Paul Ehrlich, profesor em\u00e9rito de la Universidad Stanford, y Jerry Franklin, experto en ecosistemas de la Universidad de Washington, en Seattle. Ni uno ni otro sab\u00edan que figuraban en el <em>staff<\/em> de la revista. \u201cNo recuerdo haber mantenido contacto con la publicaci\u00f3n durante muchos a\u00f1os, si es que lo hubo alguna vez\u201d, le confi\u00f3 Ehrlich a <em>Science<\/em>. \u201cMi nombre no deber\u00eda aparecer asociado a esa revista\u201d, a\u00f1adi\u00f3 Franklin. La inclusi\u00f3n de ambos se remonta al a\u00f1o 2013, cuando se cre\u00f3 la publicaci\u00f3n a partir de un convenio entre la Sociedad Ecol\u00f3gica de Am\u00e9rica (ESA) y la Sociedad Ecol\u00f3gica de China (ESC). Cient\u00edficos miembros de la organizaci\u00f3n estadounidense aceptaron participar en el consejo editorial de la nueva revista, pero la ESA abandon\u00f3 esa iniciativa poco tiempo despu\u00e9s. Pese a la ruptura, los nombres continuaron figurando como consultores internacionales y editores tem\u00e1ticos de la publicaci\u00f3n. El editor en jefe de la <em>EHS<\/em>, Lu Yonglong, ec\u00f3logo de la Universidad de Xiamen, en Fujian (China), se mostr\u00f3 sorprendido por las quejas de Ehrlich y Franklin y afirm\u00f3 que manten\u00eda correspondencia regular con los dos estadounidenses. Pero admiti\u00f3 que la p\u00e1gina web de la revista no ha sido actualizada \u00faltimamente y dijo que eliminar\u00e1 esos nombres.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un banco de datos con quinientos mil cargos de editores ayuda a identificar atribuciones falsas o indebidas en la composici\u00f3n de los consejos de las revistas cient\u00edficas ","protected":false},"author":11,"featured_media":404627,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[178],"tags":[299],"coauthors":[98],"class_list":["post-404801","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-buenas-practicas","tag-etica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/404801","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=404801"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/404801\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":404802,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/404801\/revisions\/404802"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/404627"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=404801"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=404801"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=404801"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=404801"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}