{"id":404882,"date":"2021-08-05T19:12:00","date_gmt":"2021-08-05T22:12:00","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=404882"},"modified":"2021-08-06T17:46:19","modified_gmt":"2021-08-06T20:46:19","slug":"la-ciencia-en-mengua","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-ciencia-en-mengua\/","title":{"rendered":"La ciencia en mengua"},"content":{"rendered":"<p>El presupuesto federal brasile\u00f1o, sancionado en abril, con casi cinco meses de atraso, promovi\u00f3 recortes significativos en los organismos que financian la investigaci\u00f3n cient\u00edfica en el pa\u00eds. De los 10.800 millones de reales reservados para el Ministerio de Ciencia, Tecnolog\u00eda e Innovaci\u00f3n (MCTI), fueron bloqueados algo m\u00e1s de 5.100 millones, que se utilizar\u00e1n para reducir el d\u00e9ficit en las cuentas p\u00fablicas. Otra tajada, de 1.200 millones de reales, figura como cr\u00e9dito suplementario, cuya ejecuci\u00f3n est\u00e1 sujeta a su aprobaci\u00f3n en el Congreso, en caso de que la recaudaci\u00f3n de impuestos aumente. Al excluir estos montos y descontar los gastos obligatorios, que incluyen los sueldos, el MCTI dispondr\u00e1 tan solo de 1.800 millones de reales, lo que equivale al 16 % del presupuesto de 2013 (<em>v\u00e9ase el gr\u00e1fico abajo<\/em>).<\/p>\n<div class=\"box-lateral\"><strong>Lea m\u00e1s:<\/strong><br \/>\n&#8211; <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-estrategia-de-estados-unidos\/\" rel=\"noopener\" target=\"_blank\">La estrategia de Estados Unidos<\/a><br \/>\n&#8211; <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/brujulas-de-los-cientificos\/\" rel=\"noopener\" target=\"_blank\">Las br\u00fajulas de los cient\u00edficos brasile\u00f1os<\/a><br \/>\n<\/div>\n<p>El ajuste presupuestario en el MCTI profundizar\u00e1 la crisis en el Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico (CNPq), la m\u00e1s antigua y tradicional agencia de fomento de proyectos de investigaci\u00f3n cient\u00edfica del gobierno federal brasile\u00f1o (<em><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/brujulas-de-los-cientificos\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">lea el informe<\/a><\/em>). Su presupuesto para este a\u00f1o ser\u00e1 de 1.150 millones de reales, un 12 % menos que en 2020. La suma aprobada en abril contemplaba un recorte adicional de 696 millones de reales. Sin embargo, el Ministerio de Econom\u00eda public\u00f3 en el mes de mayo una resoluci\u00f3n liberando el 88 % de ese monto como cr\u00e9dito suplementario.<\/p>\n<p>Para hacer frente a la escasez de recursos, la agencia decidi\u00f3 mantener el pago de las becas concedidas en a\u00f1os anteriores, sacrificando la financiaci\u00f3n de proyectos de investigaci\u00f3n, su vocaci\u00f3n original. \u201cEstamos luchando para recuperarnos de esta p\u00e9rdida y hemos optado por preservar las becas destinadas a proyectos de investigaci\u00f3n, como ya ven\u00eda ocurriendo en los \u00faltimos a\u00f1os. Los recursos para invertir en proyectos han quedado tan restringidos en 2021 \u2013una cifra aproximada de 23 millones de reales\u2013 que no ser\u00e1 posible distribuirlos de manera justa y eficiente\u201d, explica Evaldo Vilela, presidente del CNPq.<\/p>\n<\/div><div class='overflow-responsive-img' style='text-align:center'><picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/034-045_capa-financiamento_304-1-desktop-true.png\" data-tablet_size=\"1140x560\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/034-045_capa-financiamento_304-1-desktop-true.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/034-045_capa-financiamento_304-1-desktop-true.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/034-045_capa-financiamento_304-1-mobile.png\" \/>\n  <\/picture><\/div><div class=\"post-content sequence\">\n<p>Las convocatorias universales, por medio de las cuales la entidad invierte en proyectos de todas las \u00e1reas del conocimiento y en instituciones de todo el pa\u00eds, ya hab\u00edan sido suspendidas el a\u00f1o pasado, y as\u00ed seguir\u00e1n en 2021. No obstante, la agencia emiti\u00f3 en 2020 un pliego para la selecci\u00f3n de proyectos vinculados al covid-19 que congreg\u00f3 miles de propuestas (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/convocatoria-extraordinaria\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 293<\/em><\/a>). Noventa quedaron seleccionadas. Seg\u00fan un comunicado del CNPq, todas recibieron recursos y se encuentran en marcha. El qu\u00edmico Hernan Chaimovich, profesor jubilado de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), quien presidi\u00f3 el CNPq entre 2015 y 2016, resume as\u00ed la situaci\u00f3n: \u201cEl CNPq se ha convertido en una copia en miniatura de la Capes, gastando el poco dinero que posee tan solo en becas\u201d, dice en referencia a la Coordinaci\u00f3n de Perfeccionamiento del Personal de Nivel Superior (Capes), una agencia del Ministerio de Educaci\u00f3n (MEC) que eval\u00faa los programas de posgrado en el pa\u00eds y que tradicionalmente invierte en becas, especialmente de maestr\u00eda y doctorado.<\/p>\n<p>Los recortes fueron recibidos con indignaci\u00f3n por la comunidad cient\u00edfica, que para este a\u00f1o 2021 esperaba que se liberaran los recursos provenientes del Fondo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico (FNDCT), el instrumento principal de financiaci\u00f3n del gobierno federal brasile\u00f1o para la investigaci\u00f3n cient\u00edfica y la innovaci\u00f3n, que se nutre de los ingresos procedentes de ciertos segmentos de la econom\u00eda tales como el petr\u00f3leo, la energ\u00eda, la salud y la biotecnolog\u00eda, recaudados para los Fondos Sectoriales de Ciencia y Tecnolog\u00eda. En abril, al promulgarse el presupuesto de 2021, el gobierno mantuvo el bloqueo de una porci\u00f3n significativa de los montos del FNDCT, ignorando la ley sancionada por el Congreso en 2020 que prohib\u00eda nuevas retenciones.<\/p>\n<p>El gobierno lleg\u00f3 a interponer un veto a la ley, para reservarse la posibilidad de efectuar nuevos bloqueos, pero los legisladores lo revocaron a principios de 2021 (<em>lea el art\u00edculo <\/em>Futuro incerto<em>, disponible en la versi\u00f3n <\/em>online en portugu\u00e9s<em> de <\/em>Pesquisa FAPESP). Para eludir la restricci\u00f3n impuesta por el Congreso, el gobierno efectu\u00f3 una maniobra tendiente posponer los efectos de la ley para 2022: retras\u00f3 la promulgaci\u00f3n de la anulaci\u00f3n del veto y primeramente promulg\u00f3 el presupuesto. As\u00ed las cosas, en lugar de los casi 5.600 millones de reales que componen el FNDCT en 2021, tan solo fueron liberados 534 millones. El resto, poco m\u00e1s de 5.000 millones \u2013m\u00e1s del 90 % de la dotaci\u00f3n del Fondo\u2013, sigue retenido. Desde Econom\u00eda prometieron girar esos recursos, pero ello depende de la aprobaci\u00f3n de una nueva ley, lo que puede comprometer el cumplimiento de las inversiones para este a\u00f1o. \u201cEn este momento, todo nuestro esfuerzo se concentra en negociar la liberaci\u00f3n de los recursos del Fondo\u201d, dice Vilela. La Financiadora de Estudios y Proyectos (Finep), que administra los recursos del FNDCT y recibe del Fondo un porcentaje para el cumplimiento de esa tarea, pr\u00e1cticamente no dispone de recursos para invertir en las subvenciones econ\u00f3micas, que constituyen uno de los principales instrumentos de apoyo a la innovaci\u00f3n empresarial en Brasil.<\/p>\n<p>En cambio, la situaci\u00f3n de la Capes ha mejorado en comparaci\u00f3n con las sumas aprobadas en abril. El Ministerio de Econom\u00eda restableci\u00f3 mediante una resoluci\u00f3n parte de su presupuesto, al otorgarle algo m\u00e1s de mil millones de reales en cr\u00e9dito suplementario. Con esta disposici\u00f3n, el organismo dispondr\u00e1 de un monto de casi 3.000 millones de reales en 2021. El presupuesto de la Empresa Brasile\u00f1a de Investigaci\u00f3n Agropecuaria (Embrapa), vinculada al Ministerio de Agricultura, tambi\u00e9n qued\u00f3 parcialmente restablecido. Pese a ello, la partida presupuestaria disponible para 2021 ser\u00e1 un 36\u00a0% menor que la de 2020.<\/p>\n<blockquote><p>Se encuentra bloqueado del 90 % de los fondos del FNDCT correspondientes a 2021, y ese porcentaje qued\u00f3 a disposici\u00f3n del gobierno federal para el pago de la deuda p\u00fablica<\/p><\/blockquote>\n<p>Los recortes determinados en abril escalan a un nuevo nivel la crisis financiera del sistema nacional de ciencia, tecnolog\u00eda e innovaci\u00f3n (CT&amp;I), que viene agrav\u00e1ndose desde 2015. En algunas universidades, la falta de recursos comprometer\u00e1 el sost\u00e9n financiero de las actividades rutinarias, becas y proyectos de investigaci\u00f3n. En la Universidad Federal del ABC (UFABC), la cuota de becas Capes, concedidas por cupos a los programas de posgrado, hace cuatro a\u00f1os que est\u00e1 estancada. La instituci\u00f3n dispon\u00eda de 283 de estas becas en 2017. Esa cifra se redujo a 265 en 2019, pero volvi\u00f3 a subir a 295 en 2020. \u201cEn ese tiempo, creamos siete nuevas carreras de posgrado\u201d, dice Charles Morphy, prorrector del Posgrado de la universidad. \u201cLas becas disponibles actualmente no cubren la demanda de la instituci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>El panorama empeor\u00f3 en marzo de 2020, con la publicaci\u00f3n de una resoluci\u00f3n de la Capes modificando los criterios de distribuci\u00f3n de las becas para los programas de posgrado. \u201cA partir de esa decisi\u00f3n\u201d, explica, \u201clas becas concedidas como cupo a las Prorrector\u00edas de Posgrado de las universidades ser\u00e1n dejadas sin efecto a medida que los estudiantes vayan finalizando sus carreras y, por lo que sabemos, no se redistribuir\u00e1n\u201d. La UFABC ha realizado una serie de reordenamientos para elevar la oferta de becas internas \u2013solventadas con recursos propios de la instituci\u00f3n\u2013 para los alumnos de iniciaci\u00f3n a la investigaci\u00f3n cient\u00edfica, maestr\u00eda y doctorado. En 2017, la universidad concedi\u00f3 120 becas de este tipo; en 2020 fueron 174. Sin embargo, explica Morphy, la viabilidad de estas ayudas tambi\u00e9n se ve amenazada, dado que la reducci\u00f3n del presupuesto del MEC en un 18 % en comparaci\u00f3n con el de 2020 comprometer\u00e1 los gastos de costeo de las universidades federales.<\/p>\n<p>La cantidad de becas de posgrado tambi\u00e9n disminuy\u00f3 en la Universidad Federal de Rio Grande do Sul (UFRGS), cayendo de una cota de 3.109 a 2.891 entre 2019 y 2021. La situaci\u00f3n es m\u00e1s cr\u00edtica en cuanto a las becas de posdoctorado, que permiten la incorporaci\u00f3n temporal de cient\u00edficos con gran potencial a grupos de investigaci\u00f3n en actividad. En 2018 eran 580; en 2021 son 123. \u201cEstos profesionales son esenciales para el trabajo de investigaci\u00f3n en Brasil. Ellos coordinan tareas en los laboratorios, redactan art\u00edculos y codirigen a alumnos de grado y de posgrado\u201d, dice Jos\u00e9 Antonio Poli de Figueiredo, prorrector de Investigaci\u00f3n de la UFRGS.<\/p>\n<\/div><div class='overflow-responsive-img' style='text-align:center'><picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/034-045_capa-financiamento_304-0-desktop-true.png\" data-tablet_size=\"1140x530\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/034-045_capa-financiamento_304-0-desktop-true.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/034-045_capa-financiamento_304-0-desktop-true.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/034-045_capa-financiamento_304-0-mobile.png\" \/>\n  <\/picture><\/div><div class=\"post-content sequence\">\n<p>Las inversiones de las universidades estaduales paulistas en becas tambi\u00e9n se est\u00e1n viendo afectadas. La USP inform\u00f3 que a\u00fan no ha podido estimar el impacto de los \u00faltimos recortes, pero ya espera para este a\u00f1o una merma de los recursos para sus laboratorios y sus investigadores, adem\u00e1s de una disminuci\u00f3n del n\u00famero de alumnos ingresantes al posgrado, dado el recorte en la cantidad de becas. \u201cEstos recortes generan inestabilidad en el sistema y en la confianza de los j\u00f3venes investigadores, desalent\u00e1ndolos de seguir una carrera acad\u00e9mica\u201d, dice Sylvio Canuto, prorrector de Investigaci\u00f3n de la USP. Lo mismo se aplica a la Universidad de Campinas (Unicamp). \u201cTodav\u00eda no es posible vislumbrar un panorama completo del impacto de los recortes recientes en los programas de posgrado de la Unicamp\u201d, explica Rachel Meneguello, prorrectora de Posgrado de la instituci\u00f3n. \u201cEn los \u00faltimos a\u00f1os, registramos una p\u00e9rdida promedio de un 15 % en el n\u00famero total de becas de maestr\u00eda y doctorado de la Capes y del CNPq\u201d.<\/p>\n<p>Un dato alentador indica que el sistema de CT&amp;I de Brasil ha demostrado poseer resiliencia ante la p\u00e9rdida de financiaci\u00f3n. A juicio de Evaldo Vilela, del CNPq, esto se debe a las inversiones realizadas durante los \u00faltimos 20 a\u00f1os en la formaci\u00f3n de nuevos cient\u00edficos y en el perfeccionamiento de la infraestructura de investigaci\u00f3n en el pa\u00eds. \u201cTenemos un sistema maduro, con investigadores de alto nivel, que siguen trabajando en sus laboratorios en las universidades p\u00fablicas y logran compensar la escasez temporaria de recursos recurriendo, cuando ello es posible, a fuentes internacionales o privadas\u201d, explica. \u201cVarios de ellos son miembros de redes de investigaci\u00f3n cient\u00edfica internacionales y acaban recurriendo a ellas cuando se estropea alg\u00fan aparato o se necesita llevar a cabo un experimento\u201d.<\/p>\n<p>Pese a los recortes de los \u00faltimos a\u00f1os, los cient\u00edficos brasile\u00f1os tambi\u00e9n han conseguido mantener un ritmo de su producci\u00f3n relativamente alto. Seg\u00fan los datos que figuran en el <em>SCImago Journal &amp; Country Rank<\/em>, los investigadores de Brasil publicaron 80.400 art\u00edculos cient\u00edficos en 2019, frente a los 78.000 del a\u00f1o anterior, ubicando al pa\u00eds en el 15\u00ba puesto entre los pa\u00edses con mayor producci\u00f3n cient\u00edfica. Tambi\u00e9n creci\u00f3 la cifra de brasile\u00f1os entre los investigadores m\u00e1s citados del mundo en 2020 (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/ciencia-de-alto-impacto\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 299<\/em><\/a>).<\/p>\n<picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/034-045_capa-financiamento_304-3-desktop.png\" data-tablet_size=\"670x403\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/034-045_capa-financiamento_304-3-desktop.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/034-045_capa-financiamento_304-3-desktop.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/034-045_capa-financiamento_304-3-mobile.png\" \/>\n  <\/picture>\n<p>Los datos del \u00faltimo Censo realizado por el CNPq apuntan un crecimiento y la consolidaci\u00f3n de los grupos de investigaci\u00f3n del pa\u00eds, cuyo n\u00famero aument\u00f3 un 149 % entre 2002 y 2016. En el mismo per\u00edodo, la cantidad de doctores en esos grupos se increment\u00f3 un 278 % y la de investigadores un 251 %. \u201cProgramas como el de Reestructuraci\u00f3n y Expansi\u00f3n de las Universidades Federales [Reuni], pese a todos sus problemas, ampliaron el acceso de miles de personas a la educaci\u00f3n superior y a las carreras de posgrado\u201d, se\u00f1ala el soci\u00f3logo Ab\u00edlio Baeta Neves, de la C\u00e1tedra Pachoal Senise de la Prorrector\u00eda de Posgrado de la USP y expresidente de la Capes. \u201cMuchos han salido al exterior, regresaron y se transformaron en investigadores en las universidades federales diseminadas por todo Brasil\u201d.<\/p>\n<p>Si bien por un lado est\u00e1 claro que el pa\u00eds sigue cosechando la inversi\u00f3n realizada durante las \u00faltimas dos d\u00e9cadas \u2013una demostraci\u00f3n de que la financiaci\u00f3n en CT&amp;I es a largo plazo y requiere estabilidad\u2013, por el otro a\u00fan quedan por conocerse los l\u00edmites de la capacidad de producci\u00f3n de los cient\u00edficos brasile\u00f1os. Para Baeta Neves, la estrategia tendiente a mantener las becas sacrificando los proyectos de investigaci\u00f3n no es algo que pueda sostenerse por mucho tiempo. \u201cAun con los recortes, la cantidad de becas ofrecidas por las agencias federales seguir\u00e1 siendo importante. Pero si no hay nuevos proyectos, los becarios no tendr\u00e1n nada en qu\u00e9 trabajar\u201d.<\/p>\n<p>La ca\u00edda de las inversiones federales tambi\u00e9n aumentar\u00e1 la demanda sobre los recursos de las Fundaciones de Apoyo a la Investigaci\u00f3n Cient\u00edfica de los Estados (FAP). Esto ya es notorio en el caso de las becas de posgrado. En la UFRGS, mientras que la cantidad de becas Capes y CNPq en los \u00faltimos tres a\u00f1os ha disminuido, la cantidad de ayudas concedidas por la Fapergs, la agencia estadual <em>ga\u00facha<\/em>, se duplicaron con creces, y lo propio sucedi\u00f3 en la UFABC. En medio de la disminuci\u00f3n de las ayudas federales, la cuota de becas FAPESP concedidas a los estudiantes de posgrado de esa instituci\u00f3n salt\u00f3 de 38 a 74 entre 2017 y 2019. \u201cLas FAP est\u00e1n ayudando a sostener los cabos, pese a la reducci\u00f3n de algo m\u00e1s de un 8 % en la suma de los presupuestos de las fundaciones para este a\u00f1o\u201d, dice Odir Dellagostin, presidente del Consejo Nacional de Fundaciones de Apoyo a la Investigaci\u00f3n Cient\u00edfica de los Estados (Confap). Seg\u00fan \u00e9l, de los 2.500 millones de reales ejecutados por las FAP en 2020, 1.400 millones fueron para el fomento de la investigaci\u00f3n. \u201cEn la actualidad, las FAP son las que est\u00e1n sosteniendo los proyectos que se llevan a cabo en el pa\u00eds\u201d. No obstante, Dellagostin advierte que las agencias estaduales tambi\u00e9n se vieron afectadas por los recortes en el \u00e1mbito nacional. \u201cMuchos programas que se manten\u00edan con recursos federales y contrapartidas complementarias de los estados brasile\u00f1os han desaparecido en algunas de las unidades de la federaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<\/div><div class='overflow-responsive-img' style='text-align:center'><picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/034-045_capa-financiamento_304-2-desktop-true.png\" data-tablet_size=\"1140x247\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/034-045_capa-financiamento_304-2-desktop-true.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/034-045_capa-financiamento_304-2-desktop-true.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/034-045_capa-financiamento_304-2-mobile.png\" \/>\n  <\/picture><\/div><div class=\"post-content sequence\">\n<p>As\u00ed como en las \u00faltimas d\u00e9cadas Brasil hab\u00eda logrado erigir una s\u00f3lida infraestructura de investigaci\u00f3n cient\u00edfica, con laboratorios relativamente bien equipados, la financiaci\u00f3n insuficiente de los \u00faltimos a\u00f1os ha erosionado la capacidad del pa\u00eds para modernizarla. Los aportes del Fondo de Infraestructura (CT-Infra) \u2013uno de los Fondos Sectoriales de Ciencia y Tecnolog\u00eda creados para hacer posible la modernizaci\u00f3n y ampliaci\u00f3n de la infraestructura de investigaci\u00f3n cient\u00edfica en el pa\u00eds\u2013 han disminuido su volumen, de 213 millones de reales en 2016, a tan solo 155 millones en 2018. Esos montos volvieron a subir en 2019 hasta poco m\u00e1s de 188 millones de reales, pero se desmoronaron a 27 millones en 2020. El caso de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ) es una muestra de la dimensi\u00f3n de los impactos. \u201cEn 2013 recibimos del CT-Infra 12,8 millones de reales para mejorar nuestra infraestructura de investigaci\u00f3n. En 2018, la asignaci\u00f3n fue de apenas 4,3 millones\u201d, resalta Denise Freire, prorrectora de Posgrado e Investigaci\u00f3n de dicha universidad. Luiz Martins de Melo, del Instituto de Econom\u00eda de la UFRJ, subraya que el acceso a aparatos con alto grado de sofisticaci\u00f3n es esencial para mantener la competitividad de la ciencia brasile\u00f1a. \u201cLa ciencia internacional est\u00e1 viviendo una transici\u00f3n tecnol\u00f3gica y depende de una nueva generaci\u00f3n de dispositivos de investigaci\u00f3n con gran capacidad de procesamiento de datos e interconexi\u00f3n con sistemas de inteligencia artificial\u201d, comenta.<\/p>\n<p>El da\u00f1o es tangible en la investigaci\u00f3n petrol\u00edfera. En el marco de estudio del Instituto de Investigaci\u00f3n Econ\u00f3mica Aplicada (Ipea), fueron entrevistados los coordinadores de 280 laboratorios financiados con recursos provenientes de la cl\u00e1usula de Investigaci\u00f3n y Desarrollo (I&amp;D) de los contratos de concesi\u00f3n de la Agencia Nacional de Petr\u00f3leo, Gas Natural y Biocombustibles (ANP). Esta cl\u00e1usula tiene por objeto estimular la investigaci\u00f3n y la adopci\u00f3n de nuevas tecnolog\u00edas en el sector. Para ello, establece que las concesionarias \u2013las empresas del sector petrolero\u2013 deben invertir en I&amp;D en el pa\u00eds el 1 % de los ingresos brutos obtenidos en campos con gran volumen de producci\u00f3n. \u201cCon base en las respuestas, constatamos que la fecha de la \u00faltima inversi\u00f3n en infraestructura supera los cinco a\u00f1os, lo que sugiere una obsolescencia de los laboratorios en el \u00e1rea\u201d, dice la economista Fernanda de Negri, coordinadora del Centro de Investigaci\u00f3n en Ciencia, Tecnolog\u00eda y Sociedad del Ipea, una de las autoras del estudio. \u201cEs probable que esto mismo est\u00e9 ocurriendo en otros sectores\u201d.<\/p>\n<p>Para subsanar la escasez de fondos destinados a proyectos de investigaci\u00f3n, muchas universidades han estimulado la b\u00fasqueda de financiaci\u00f3n internacional y las asociaciones con empresas. Sin embargo, es poco probable que la merma de los recursos p\u00fablicos para CT&amp;I pueda compensarse cabalmente con tales fuentes. \u201cLas compa\u00f1\u00edas a las que recurren las universidades para realizar trabajos en colaboraci\u00f3n invierten en I&amp;D y dependen, o han dependido en el pasado, de un conjunto de programas p\u00fablicos de apoyo a la investigaci\u00f3n destinados a la innovaci\u00f3n\u201d, dice Martins de Melo. \u201cEl problema reside en que no hay muchas empresas con estructuras de I&amp;D s\u00f3lidas, y los programas de apoyo disponibles para ayudarlas se han debilitado debido a los recortes recientes\u201d.<\/p>\n<blockquote><p>El porcentaje de empresas que innovaron en productos o procesos cay\u00f3 de un 36 % a un 33,6 % entre 2014 y 2017<\/p><\/blockquote>\n<p>Uno de los mecanismos m\u00e1s afectados fue el programa de concesi\u00f3n de subvenciones econ\u00f3micas que administra la Finep. Este programa apunta a promover la innovaci\u00f3n y la competitividad de las empresas brasile\u00f1as mediante la asignaci\u00f3n de recursos p\u00fablicos no reembolsables directamente en actividades empresariales de I&amp;D. Esto le permite al Estado compartir con ellas los costos y riesgos del proceso de innovaci\u00f3n. \u201cSe trata de una de las herramientas m\u00e1s avanzadas de est\u00edmulo a la innovaci\u00f3n en Brasil, a trav\u00e9s de la cual se invierte directamente en las empresas, que pueden contratar a universidades e institutos de investigaci\u00f3n p\u00fablicos para alcanzar los objetivos pretendidos\u201d, explica el economista y polit\u00f3logo Luis Fernandes, del Instituto de Relaciones Internacionales de la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de R\u00edo de Janeiro (PUC-R\u00edo) y presidente de la Finep entre 2007 y 2011. \u201cEsta pr\u00e1ctica forma parte de la experiencia de la mayor\u00eda de los pa\u00edses ubicados a la delantera del proceso de innovaci\u00f3n en todo el mundo\u201d.<\/p>\n<p>Empero, los datos de los cinco \u00faltimos a\u00f1os apuntan hacia un escenario de estancamiento en niveles muy bajos de los recursos ofrecidos por este programa a las empresas en Brasil (<em>v\u00e9ase el gr\u00e1fico<\/em>). \u201cEsto se debe fundamentalmente a la retenci\u00f3n de las partidas del FNDCT, que alimenta el programa de la Finep\u201d, explica Fernandes. \u201cLas grandes empresas que hoy en d\u00eda invierten en I&amp;D en Brasil han disminuido sus aportes en el \u00e1rea, debido a la coyuntura de incertidumbre pol\u00edtica y econ\u00f3mica del pa\u00eds, mientras que la peque\u00f1a y mediana empresa agoniza al no haber demanda ni capacidad de inversi\u00f3n\u201d, comenta Martins de Melo. Los datos de la Encuesta de Innovaci\u00f3n del Instituto Brasile\u00f1o de Geograf\u00eda y Estad\u00edstica (Pintec-IBGE) indican que el porcentaje de empresas que emprendieron alg\u00fan tipo de innovaci\u00f3n en productos o procesos en el pa\u00eds cay\u00f3 de un 36 % en 2014 a un 33,6 % en 2017. \u201cAl mismo tiempo, el \u00edndice de empresas beneficiadas con alg\u00fan incentivo del gobierno retrocedi\u00f3 de un 39,9 % a un 26,2 % en id\u00e9ntico per\u00edodo\u201d, resalta Gianna Sagazio, directora de Innovaci\u00f3n de la Confederaci\u00f3n Nacional de la Industria (CNI) y coordinadora de la Movilizaci\u00f3n Empresarial para la Innovaci\u00f3n (MEI). \u201cDe modo tal que Brasil ocupa actualmente la 62\u00aa posici\u00f3n en una lista de 131 pa\u00edses del \u00cdndice Global de Innovaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Para el qu\u00edmico Gustavo Sim\u00f5es, presidente de Nanox, una <em>startup <\/em>de nanotecnolog\u00eda con sede en el municipio de S\u00e3o Carlos, en el interior del estado de S\u00e3o Paulo, no es razonable suponer que las empresas, especialmente las peque\u00f1as y medianas, podr\u00e1n asumir los riesgos tecnol\u00f3gicos por s\u00ed solas. \u201cEn cualquier lugar del mundo, ese riesgo es compartido con el Estado\u201d, dice. Para Fernanda de Negri, y por esa misma raz\u00f3n, es ingenuo esperar que las empresas o los capitales de riesgo vayan a invertir en las etapas iniciales y m\u00e1s riesgosas de una nueva tecnolog\u00eda, ya que ese proceso implica un riesgo alto y retornos inciertos.<\/p>\n<p>El debate acerca de la financiaci\u00f3n p\u00fablica a la CT&amp;I en Brasil se circunscribe generalmente a las vicisitudes econ\u00f3micas del Estado; empero, a juicio de algunos especialistas, tambi\u00e9n deber\u00eda comprender la formulaci\u00f3n de una pol\u00edtica de CT&amp;I m\u00e1s amplia, que incluya prioridades de investigaci\u00f3n en \u00e1reas espec\u00edficas. \u201cBrasil siempre se ha caracterizado por su escasa inversi\u00f3n en proyectos estrat\u00e9gicos que movilicen a la ciencia nacional. Incluso cuando hab\u00eda abundancia de recursos, los esfuerzos de financiaci\u00f3n se hac\u00edan en forma fragmentada\u201d, comenta Negri. Un buen ejemplo, explica, es el promedio del monto de financiaci\u00f3n de proyectos apoyados por el FNDCT en la d\u00e9cada de 2000, que variaba entre 100.000 y 300.000 reales, \u201cmucho menos que lo necesario para los emprendimientos situados en la frontera del conocimiento\u201d.<\/p>\n<p>Para Baeta Neves, de la C\u00e1tedra Paschoal Senise de la USP, es importante reorganizar el sistema de fomento federal de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica, reafirmando la identidad y el prop\u00f3sito de las instituciones que lo integran. \u00c9l propugna, por ejemplo, una reestructuraci\u00f3n conceptual del presupuesto del CNPq, que deber\u00eda concentrarse solamente en la financiaci\u00f3n de proyectos de investigaci\u00f3n, en los que los investigadores podr\u00edan destinar parte del dinero a la formaci\u00f3n de recursos humanos. \u201cEn tanto, la Capes deber\u00eda profundizar su relaci\u00f3n institucional con las universidades e institutos p\u00fablicos de educaci\u00f3n e investigaci\u00f3n, interviniendo en la definici\u00f3n de las pol\u00edticas estrat\u00e9gicas de desarrollo del posgrado y en los mecanismos de la evaluaci\u00f3n de sus resultados\u201d, comenta. \u201cYa no se trata de construir o expandir el sistema nacional de posgrado, sino de perfeccionarlo y financiarlo correctamente para alcanzar la excelencia\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Los sucesivos recortes en el presupuesto atentan contra la capacidad de financiar la investigaci\u00f3n cient\u00edfica en Brasil","protected":false},"author":346,"featured_media":404463,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189,179],"tags":[303],"coauthors":[662],"class_list":["post-404882","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-politica-ct","category-tapa","tag-financiacion","position_at_home-sumario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/404882","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/346"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=404882"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/404882\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":405242,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/404882\/revisions\/405242"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/404463"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=404882"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=404882"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=404882"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=404882"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}