{"id":404917,"date":"2021-08-05T19:50:56","date_gmt":"2021-08-05T22:50:56","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=404917"},"modified":"2021-08-05T19:50:56","modified_gmt":"2021-08-05T22:50:56","slug":"la-contruccion-de-la-salud","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-contruccion-de-la-salud\/","title":{"rendered":"La contrucci\u00f3n de la salud"},"content":{"rendered":"<p>Los productos existentes en las g\u00f3ndolas de los supermercados, las comidas transportadas por los repartidores de aplicaciones y la s\u00edlice extra\u00edda como materia prima para la industria electr\u00f3nica no dicen nada sobre la salud de quienes realizan estas actividades. Sin embargo, estudios recientes tratan de darles voz a los trabajadores de diversos sectores de la econom\u00eda, para entender mejor las razones por las cuales miles de personas sufren accidentes, se enferman o se mueren debido a sus actividades laborales. De acuerdo con el an\u00e1lisis realizado por los investigadores consultados para la elaboraci\u00f3n de este art\u00edculo, el \u00e9xito de las medidas preventivas depende de que se estimule la participaci\u00f3n del personal a la hora de formular las estrategias que han de implementarse, algo que no sucede en la mayor\u00eda de las instituciones y empresas.<\/p>\n<p>\u201cEs necesario establecer canales de di\u00e1logo entre el poder p\u00fablico, los empresarios, los cient\u00edficos y los trabajadores para entender c\u00f3mo sobrevienen las contradicciones en el \u00e1mbito laboral y de qu\u00e9 modo repercuten sobre la salud de los asalariados y los empleados sin contrato de trabajo\u201d, dice la m\u00e9dica sanitarista \u00c9lida Hennington, del Centro de Estudios de Salud del Trabajador y la Ecolog\u00eda Humana de la Fundaci\u00f3n Oswaldo Cruz (Cesteh-Fiocruz), en R\u00edo de Janeiro.<\/p>\n<p>La investigadora explica que, en el modelo est\u00e1ndar adoptado en muchos pa\u00edses, incluso en Brasil, los trabajadores est\u00e1n sometidos a programas de salud y seguridad dise\u00f1ados exclusivamente por t\u00e9cnicos. \u201cLas normas se imponen sin tener en cuenta las demandas y las necesidades de quienes padecen en su propia carne los imprevistos y las adversidades de un determinado oficio\u201d, dice Hennington. \u201cLa pol\u00edtica neoliberal y la retracci\u00f3n de la econom\u00eda, incluso antes de la pandemia, intensificaron fen\u00f3menos tales como la precarizaci\u00f3n del empleo, el deterioro de los derechos laborales y la reducci\u00f3n de las inversiones en acciones preventivas, aumentando el riesgo de accidentes y enfermedades ocupacionales\u201d.<\/p>\n<p>\u201cPor eso, el cuidado de la salud del trabajador debe tener en cuenta tanto los aspectos hist\u00f3ricos como los socioecon\u00f3micos\u201d, argumenta el ingeniero Rodolfo Andrade de Gouveia Vilela, de la Facultad de Salud P\u00fablica de la Universidad de S\u00e3o Paulo (FSP-USP). Seg\u00fan \u00e9l, incluso los accidentes aparentemente sencillos no pueden imput\u00e1rseles a un mero error o a un descuido del empleado. Para Andrade de Gouveia Vilela, los percances inmediatos son la punta del iceberg. \u201cEst\u00e1n lo que se denominan condiciones latentes, es decir, \u2018las causas de las causas\u2019 de los problemas, que se encuadran en el nivel organizacional de la empresa\u201d. Por ende, dice, adjudicarle la responsabilidad a la v\u00edctima es reforzar una perspectiva reduccionista, conveniente para defender a la empresa contra los empleados en los juicios.<\/p>\n<p>La implementaci\u00f3n de una cultura de la seguridad debe incorporar acciones de vigilancia colectiva capaces de transformar eficazmente las condiciones laborales, analiza Andrade de Gouveia Vilela, quien desde 2006 coordina investigaciones abocadas a la b\u00fasqueda de alternativas al modelo convencional de prevenci\u00f3n, generalmente basado en una comunicaci\u00f3n unidireccional, de arriba abajo. Un proyecto financiado por la FAPESP, bajo la coordinaci\u00f3n del investigador, ha obtenido resultados concretos. \u201cEl principal es el perfeccionamiento y la adopci\u00f3n de una nueva metodolog\u00eda tendiente a identificar los riesgos potenciales para la salud de los empleados y, con su participaci\u00f3n, generar respuestas sist\u00e9micas teniendo en cuenta las particularidades de cada entorno laboral\u201d, informa.<\/p>\n<p>Este m\u00e9todo, denominado Laboratorio de Cambios, est\u00e1 lejos de ser una gu\u00eda de recomendaciones est\u00e1ndar, advierte Andrade de Gouveia Vilela. \u201cLa propuesta consiste en que, por medio de talleres, los investigadores act\u00faen como facilitadores de los procesos de aprendizaje y cooperaci\u00f3n entre los diversos actores de una misma instituci\u00f3n o empresa\u201d. Este abordaje se ha implementado en diferentes sectores de la producci\u00f3n y de los servicios y est\u00e1 ganando peso en una unidad de la Fundaci\u00f3n Casa en Campinas, en el interior de S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/078-081_acid-de-trabalho_304-0-desktop.png\" data-tablet_size=\"670x450\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/078-081_acid-de-trabalho_304-0-desktop.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/078-081_acid-de-trabalho_304-0-desktop.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/078-081_acid-de-trabalho_304-0-mobile.png\" \/>\n  <\/picture>\n<p>\u201cEn 2015, recibimos una serie de denuncias de violencia f\u00edsica y psicol\u00f3gica sufrida por los empleados de la instituci\u00f3n\u201d, relata Silvio Beltramelli Neto, fiscal del Ministerio P\u00fablico del Trabajo y docente de la c\u00e1tedra de Derecho en la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de Campinas (PUC-Campinas). \u201cComo ya conoc\u00edamos el trabajo de Andrade de Gouveia Vilela, resolvimos aunar esfuerzos para hallar una soluci\u00f3n a los problemas que aquejaban a la salud de esos trabajadores\u201d.<\/p>\n<p>El primer paso que dio el equipo de la FSP-USP consisti\u00f3 en realizar un seguimiento etnogr\u00e1fico en el establecimiento, con observaciones diarias del ambiente laboral que permitieron elaborar un an\u00e1lisis pormenorizado de la din\u00e1mica entre los directores, el personal y los adolescentes internos. \u201cSe observ\u00f3 un ambiente estresante, caracterizado por el acoso moral y las hostilidades f\u00edsicas y verbales\u201d, dice Beltramelli. En este contexto, los empleados trabajaban como \u201cbomberos\u201d o \u201capagando incendios\u201d en un ambiente de inseguridad.<\/p>\n<p>El grupo de investigadores indag\u00f3 en aspectos hist\u00f3ricos y culturales que pudieran aportar pistas sobre los or\u00edgenes de los conflictos. Se constat\u00f3 que los trabajadores ejecutaban pr\u00e1cticas violentas heredadas del modelo de la antigua Fundaci\u00f3n Estadual para el Bienestar del Menor (Febem), posteriormente sustituida por la Fundaci\u00f3n Casa. \u201cAunque a los internos se les ofrec\u00edan actividades socioeducativas, por ejemplo, cursos de capacitaci\u00f3n laboral, los empleados a cargo reproduc\u00edan pr\u00e1cticas tales como el castigo excesivo y las \u2018medidas de freno\u2019 en su trato con los adolescentes&#8221;, dice Vilela.<\/p>\n<p>Los internos eran sometidos diariamente a registros \u00edntimos exhaustivos. \u201cEsta rutina coh\u00edbe la construcci\u00f3n de v\u00ednculos saludables entre los trabajadores y los adolescentes\u201d, analiza Andrade de Gouveia Vilela, al tiempo que subraya que, sin este v\u00ednculo, la resocializaci\u00f3n se ve comprometida. \u201cTodo esto fomentaba que los empleados se enfermaran, ya que carec\u00edan del apoyo emocional necesario como para afrontar la complejidad de ese ambiente\u201d. Poco a poco, se hizo introdujo un espacio de di\u00e1logo entre los trabajadores, los adolescentes y los profesionales del equipo multidisciplinario de la instituci\u00f3n. \u201cLos internos dejaron de ser vistos como delincuentes por los empleados, quienes, a su vez, empezaron a trabajar de manera m\u00e1s integrada con los pedagogos y los trabajadores sociales de la instituci\u00f3n, colaborando para brindar amparo y en el acompa\u00f1amiento de los j\u00f3venes\u201d, destaca Beltramelli.<\/p>\n<p>Los resultados de esta experiencia a\u00fan se est\u00e1n probando y consolidando, pero ya es pueden vislumbrarse mejoras preliminares en el bienestar de los trabajadores, dice Andrade de Gouveia Vilela, bas\u00e1ndose en los testimonios de los propios empleados. \u201cEstamos siguiendo un proceso de superaci\u00f3n gradual del c\u00edrculo vicioso de violencia all\u00ed imperante.\u201d<\/p>\n<p>El concepto subyacente en el Laboratorio de Cambios fue concebido en la d\u00e9cada de 1990 por investigadores de la Universidad de Helsinki, en Finlandia. Desde entonces, este m\u00e9todo se ha implementado en lugares tales como hospitales, escuelas y obras de infraestructura en m\u00e1s de 30 pa\u00edses. \u201cEste abordaje propicia un espacio para que los participantes de diferentes niveles jer\u00e1rquicos identifiquen las contradicciones generadas hist\u00f3ricamente en un ambiente y prueben soluciones con miras a superar esos obst\u00e1culos\u201d, explica Andrade de Gouveia Vilela. \u201cEse proceso puede dar lugar a sistemas productivos m\u00e1s humanizados\u201d.<\/p>\n<picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/078-081_acid-de-trabalho_304-1-desktop.png\" data-tablet_size=\"670x425\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/078-081_acid-de-trabalho_304-1-desktop.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/078-081_acid-de-trabalho_304-1-desktop.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/078-081_acid-de-trabalho_304-1-mobile.png\" \/>\n  <\/picture>\n<p>El m\u00e9dico Luiz Carlos Fadel, investigador del Departamento de Derechos Humanos, Salud y Diversidad Cultural de la Fiocruz, ve con buenos ojos esta iniciativa. Sin embargo, hace una salvedad: \u201cPara que ganen escala, a punto tal de provocar transformaciones concretas en las grandes empresas, es necesario correlacionar los problemas locales, diagnosticados \u2018en el piso de las f\u00e1bricas\u2019, con los retos globales que influyen directa o indirectamente sobre la salud de los trabajadores, como el avance de lo que los nuevos contextos del capitalismo denominan financierizaci\u00f3n de la econom\u00eda.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Fadel, en este proceso, las empresas adoptan estrategias tendientes a achicar costos y aumentar los beneficios de los accionistas a corto plazo. \u201cEsta l\u00f3gica impone una organizaci\u00f3n del trabajo muy violenta, que estimula la competencia entre los trabajadores, estableciendo metas y cargas horarias cada vez m\u00e1s agresivas&#8221;. En este contexto, dice Fadel, con el paso del tiempo los empleados quedan m\u00e1s propensos a padecer problemas de salud, tales como dolores musculares y la p\u00e9rdida de audici\u00f3n debido al exceso de ruido. \u201cY m\u00e1s a\u00fan: los trabajadores sobrecargados, que trabajan demasiadas horas, tambi\u00e9n pueden desarrollar trastornos mentales, tales como ansiedad y depresi\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Las largas jornadas laborales tambi\u00e9n est\u00e1n asociadas a la aparici\u00f3n de enfermedades cardiovasculares, seg\u00fan consta en un estudio global realizado por la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS) y la Organizaci\u00f3n Internacional del Trabajo (OIT), que sali\u00f3 publicado en mayo en la revista <em>Environment International<\/em>. Estas entidades calculan que, en 2016, murieron 398.000 personas por accidentes cerebrovasculares (ACV) y 347.000 por enfermedades card\u00edacas como consecuencia de trabajar al menos 55 horas semanales. Esto representa un aumento del 29 % en comparaci\u00f3n con las cifras registradas en el a\u00f1o 2000.<\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n concluye que trabajar 55 horas o m\u00e1s a la semana aumenta el riesgo de sufrir ACV en un 35 %, y las posibilidades de muerte por cardiopat\u00edas isqu\u00e9micas en un 17 % en comparaci\u00f3n con las jornadas semanales de 35 a 40 horas.<\/p>\n<p>La degradaci\u00f3n de las condiciones laborales se refleja tambi\u00e9n en el aumento de los accidentes y las enfermedades laborales verificado en Brasil durante los \u00faltimos a\u00f1os. La cifra pas\u00f3 de 512.000 en 2006 a 639.000 casos en 2019, con algunas variaciones en el per\u00edodo (<em>obs\u00e9rvese el gr\u00e1fico<\/em>), seg\u00fan datos del Observatorio de Seguridad y Salud Laboral, una iniciativa del Ministerio P\u00fablico del Trabajo y la Organizaci\u00f3n Internacional del Trabajo (OIT).<\/p>\n<p>En Brasil, adem\u00e1s, entre 2012 y 2020, 21.460 trabajadores sufrieron accidentes fatales, es decir, seis muertes por cada 100.000 v\u00ednculos laborales en el mercado formal. En 2020, el a\u00f1o del inicio de la pandemia de covid-19, los casos graves notificados al Ministerio de Salud aumentaron un 40 %, principalmente debido a los contagios de coronavirus, los accidentes con motocicletas y las lesiones profundas infligidas por maquinarias y equipos.<\/p>\n<picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/078-081_acid-de-trabalho_304-2-desktop.png\" data-tablet_size=\"670x425\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/078-081_acid-de-trabalho_304-2-desktop.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/078-081_acid-de-trabalho_304-2-desktop.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/078-081_acid-de-trabalho_304-2-mobile.png\" \/>\n  <\/picture>\n<p>Entre los sectores con m\u00e1s notificaciones de accidentes entre 2012 y 2020 se encuentran la atenci\u00f3n hospitalaria, el comercio minorista, la construcci\u00f3n civil, el transporte de cargas y los frigor\u00edficos. El estudio (<em>disponible en:<\/em> smartlabbr.org\/sst) utiliza datos recopilados por el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) e incluye registros de los accidentes sufridos exclusivamente por los trabajadores contratados en el marco del r\u00e9gimen de Consolidaci\u00f3n de Leyes del Trabajo (CLT).<\/p>\n<p>El observatorio tambi\u00e9n pone a disposici\u00f3n, por separado, los datos del Sistema de Informaci\u00f3n de Notificaci\u00f3n de Da\u00f1os (Sinan) del Ministerio de Salud. Seg\u00fan esa base de datos, las notificaciones de accidentes pasaron de 62.000 casos en 2007 a m\u00e1s de 200.000 en 2019. \u201cEl Sinan cubre una gama m\u00e1s amplia de la poblaci\u00f3n ocupada\u201d, explica Hennington, de Cesteh-Fiocruz. Esto se debe a que registra la asistencia m\u00e9dica a los trabajadores accidentados realizada en el Sistema \u00danico de Salud (SUS), independientemente del r\u00e9gimen de contrataci\u00f3n. \u201cPodemos suponer, por ende, que los accidentes y las enfermedades en el mercado informal se han notificado m\u00e1s, lo que ha permitido aplicar estrategias eficaces de prevenci\u00f3n y protecci\u00f3n de la salud.<\/p>\n<p>De hecho, se observa una expansi\u00f3n de la mano de obra sin v\u00ednculos formales con las empresas. Seg\u00fan el Instituto Brasile\u00f1o de Geograf\u00eda y Estad\u00edstica (IBGE), la tasa de informalidad en el pa\u00eds alcanz\u00f3 un 39,6\u00a0%, con m\u00e1s de 34 millones de trabajadores en el trimestre que va de diciembre de 2020 a febrero de 2021. En el trimestre anterior, la tasa hab\u00eda sido de un 39,1 %.<\/p>\n<p>El estudio del Observatorio de Seguridad y Salud en el Trabajo tambi\u00e9n muestra que la suma de los gastos por enfermedades y accidentes ha llegado a 100.000 millones de reales desde 2012, y eso s\u00f3lo en gastos por accidentes. En tanto, el total de licencias pagadas por enfermedades, entre ellas depresi\u00f3n, ansiedad y otros trastornos mentales, pasaron de 224.000 en 2019 a 289.000 en 2020. \u201cPor lo tanto, queda claro que los accidentes laborales generan un impacto financiero en el mercado, en la seguridad social y en el SUS\u201d, enfatiza Sayuri Tanaka Maeda, docente de la Escuela de Enfermer\u00eda de la USP, quien investig\u00f3, junto a su entonces estudiante de maestr\u00eda Cl\u00e9ria Silva Marinho, las consecuencias econ\u00f3micas de los accidentes laborales en la localidad de Piracicaba (S\u00e3o Paulo), en colaboraci\u00f3n con el Centro de Referencia en Salud Laboral (Cerest) del municipio.<\/p>\n<p>Los resultados de ese estudio a\u00fan no se han publicado, pero Tanaka Maeda anticipa que los gastos de las redes de salud p\u00fablica y privada sumaron 2,3 millones de reales en el per\u00edodo analizado, entre enero y diciembre de 2014. En total, se investigaron 8.953 y 1.159 accidentes atendidos en hospitales p\u00fablicos y privados, respectivamente. \u201cObservamos que el 75 % de ese monto fue asumido por el SUS, y algo m\u00e1s del 90 % de los casos correspond\u00eda a trabajadores con v\u00ednculos laborales formales\u201d. La mayor\u00eda de los accidentes fueron sufridos por ayudantes de servicios generales, operarios de m\u00e1quinas, choferes, soldadores y alba\u00f1iles.<\/p>\n<p>A menudo, la invisibilidad de estos trabajadores est\u00e1 entre las causas de la enfermedad, tal como se retrata en el minidocumental <em>Varredeiras<\/em>, estrenado en marzo, resultado de una investigaci\u00f3n de maestr\u00eda concluida en 2020 por la psic\u00f3loga Bianca Gafanh\u00e3o Bobadilha, en el marco del proyecto tem\u00e1tico coordinado por Andrade de Gouveia Vilela en la FSP-USP. Ante la sumatoria de casos de accidentes y enfermedades de las mujeres que trabajan barriendo las calles de Piracicaba, Bobadilha cre\u00f3 canales de di\u00e1logo entre las empleadas y los directivos de la empresa de limpieza urbana que las contrataba, en busca de aplicar el m\u00e9todo del Laboratorio de Cambios.<\/p>\n<p>A partir de las reuniones entre la investigadora y un grupo de barrenderas, se constat\u00f3 que parte de las dificultades de las empleadas estaba relacionada con el escaso reconocimiento del servicio que prestan. M\u00e1s all\u00e1 de la falta de seguridad en su trabajo, se verific\u00f3 que los prejuicios sociales configuran un importante factor de desgaste emocional y estr\u00e9s.<\/p>\n<p>Una de las soluciones que se hallaron \u2013adem\u00e1s de entablar un di\u00e1logo con la empresa para negociar mejores condiciones de trabajo\u2013 fue producir el documental como una manera de difundir la rutina diaria de las barrenderas con miras generar conciencia en la poblaci\u00f3n. \u201cLa empresa se sigue resistiendo a escuchar otros planteos que esgrimen las trabajadoras, como la definici\u00f3n del mapa que delimita el tramo de barrido que deben cubrir. Sin embargo, las empleadas han pasado a tener una voz m\u00e1s activa, y esto puede estimular transformaciones organizativas considerables\u201d, dice Andrade de Gouveia Vilela, quien acompa\u00f1\u00f3 el trabajo realizado en Piracicaba. El filme, producido con la participaci\u00f3n de las barrenderas del principio al fin, se difundir\u00e1 en las escuelas y otras instituciones interesadas.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyectos<\/strong><br \/>\n<strong>1.<\/strong> Innovaci\u00f3n y transformaci\u00f3n de la actividad de prevenci\u00f3n de riesgos profesionales \u2013 ITAPAR (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/106134\/inovacao-e-transformacao-da-atividade-de-prevencao-de-riscos-profissionais-itapar\/?q=19\/13525-0\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 19\/13525-0<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Proyecto Tem\u00e1tico; <strong>Investigador responsable<\/strong> Rodolfo Andrade de Gouveia Vilela (USP); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 632.977,56<br \/>\n<strong>2.<\/strong> Accidentes laborales. Del an\u00e1lisis socio-t\u00e9cnico a la construcci\u00f3n social de cambios (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/57830\/acidente-de-trabalho-da-analise-socio-tecnica-a-construcao-social-de-mudancas\/?q=12\/04721-1\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 12\/04721-1<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Proyecto Tem\u00e1tico; <strong>Investigador responsable<\/strong> Rodolfo Andrade de Gouveia Vilela (USP); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 976.019,61<br \/>\n<strong>3.<\/strong> Las consecuencias econ\u00f3micas de los accidentes laborales. La realidad del municipio de Piracicaba (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/93186\/consequencias-economicas-com-acidentes-de-trabalhorealidade-do-municipio-de-piracicaba\/?q=15\/20230-6\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 15\/20230-6<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Ayuda a la Investigaci\u00f3n; <strong>Investigadora responsable<\/strong> Sayuri Tanaka Maeda (USP); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 21.545<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculo cient\u00edfico<\/strong><br \/>\nPEGA, F. <em>et al.<\/em> <a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S0160412021002208\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Global, regional, and national burdens of ischemic heart disease and stroke attributable to exposure to long working hours for 194 countries, 2000\u20132016: A systematic analysis from the WHO\/ILO Joint Estimates of the Work-related Burden of Disease and Injury<\/a>. <strong>Environment International<\/strong>. Mayo. 2021.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Libro<\/strong><br \/>\nVILELA R. <em>et al<\/em>. (org). Desenvolvimento Colaborativo para a Preven\u00e7\u00e3o de Acidentes e Doen\u00e7as Relacionadas ao Trabalho. Laborat\u00f3rio de Mudan\u00e7a na Sa\u00fade do Trabalhador. <strong>Ex Libris SP<\/strong>. 2020. Disponible en:<br \/>\n<a href=\"https:\/\/www.forumat.net.br\/at\/sites\/default\/files\/laboratorio_de_mudanca_digital.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.forumat.net.br\/at\/sites\/default\/files\/laboratorio_de_mudanca_digital.pdf<\/a>. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Investigadores proponen un modelo colaborativo para fortalecer la prevenci\u00f3n de los accidentes en el \u00e1mbito laboral","protected":false},"author":421,"featured_media":404563,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[],"coauthors":[740],"class_list":["post-404917","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-humanidades-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/404917","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/421"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=404917"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/404917\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":405188,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/404917\/revisions\/405188"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/404563"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=404917"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=404917"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=404917"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=404917"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}