{"id":404981,"date":"2021-08-05T19:57:41","date_gmt":"2021-08-05T22:57:41","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=404981"},"modified":"2021-08-05T19:57:41","modified_gmt":"2021-08-05T22:57:41","slug":"la-sombra-de-la-peste-blanca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-sombra-de-la-peste-blanca\/","title":{"rendered":"La sombra de la peste blanca"},"content":{"rendered":"<p>Luego de cuatro a\u00f1os, en abril de 2020, el equipo t\u00e9cnico de la Fundaci\u00f3n Ataulpho de Paiva (FAP), en R\u00edo de Janeiro, reanud\u00f3 la producci\u00f3n de la vacuna BCG (Bacilo de Calmette-Gu\u00e9rin). La interrupci\u00f3n obedeci\u00f3 a los requisitos de calidad requeridos por la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa), hecho que motiv\u00f3 su importaci\u00f3n. La FAP es el \u00fanico fabricante nacional de la vacuna que comenz\u00f3 a utilizarse en 1921 en Francia y seis a\u00f1os m\u00e1s tarde en Brasil, para proteger a los reci\u00e9n nacidos y a los adolescentes contra las principales variantes de la tuberculosis, entre ellas las pulmonares.<\/p>\n<p>La BCG, que en el pa\u00eds se les aplica a los beb\u00e9s reci\u00e9n nacidos o dentro del primer mes de vida, se prepara con una versi\u00f3n viva atenuada de la bacteria <em>Mycobacterium bovis<\/em>, una especie cercana a <em>M. tuberculosis<\/em>, que es la que causa la enfermedad en los seres humanos. \u201cAl igual que el covid-19 en la actualidad, la tuberculosis afectaba a todos los estratos sociales, aunque los m\u00e1s pobres fueron y a\u00fan son los m\u00e1s vulnerables, debido a las condiciones precarias de vivienda, que propician la transmisi\u00f3n de la enfermedad\u201d, dice la m\u00e9dica e historiadora de las enfermedades Dilene Raimundo do Nascimento, de la Fundaci\u00f3n Oswaldo Cruz (Fiocruz) de R\u00edo de Janeiro, autora del libro <em>Funda\u00e7\u00e3o Ataulpho de Paiva \u2013 Liga Brasileira contra a Tuberculose: Um s\u00e9culo de luta <\/em>[Fundaci\u00f3n Ataulpho de Paiva \u2013 Liga Brasile\u00f1a contra la Tuberculosis: Un siglo de lucha] (Quadratim\/Faperj, 2001).<\/p>\n<p>Pese a la efectividad de la BCG \u2013hasta un 80 % en ni\u00f1os y adolescentes\u2013 y a la posibilidad de tratarla con medicamentos, la tuberculosis est\u00e1 lejos de ser erradicada. En 2019 infect\u00f3 a 14 millones de personas y caus\u00f3 la muerte de 1,4 millones, seg\u00fan datos de la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS). En Brasil, en 2020, el Ministerio de Salud registr\u00f3 66.819 casos y 4.500 fallecimientos.<\/p>\n<div id=\"attachment_404599\" style=\"max-width: 1210px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/092-094_memoria_304-2-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-404599 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/092-094_memoria_304-2-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1200\" height=\"730\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/092-094_memoria_304-2-1140.jpg 1200w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/092-094_memoria_304-2-1140-250x152.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/092-094_memoria_304-2-1140-700x426.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/092-094_memoria_304-2-1140-120x73.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Wikimedia Commons<\/span><\/a> Albert Calmette y Jean-Marie Camille Gu\u00e9rin, los creadores de la vacuna contra la tuberculosis, resultado de 13 a\u00f1os de trabajo<span class=\"media-credits\">Wikimedia Commons<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Par\u00eds, Berl\u00edn, Lille, R\u00edo<\/strong><br \/>\nLa tuberculosis fue nombrada as\u00ed en 1839. En un libro publicado ese a\u00f1o, el pat\u00f3logo alem\u00e1n Johann Sch\u00f6nlein (1793-1864), acu\u00f1\u00f3 el t\u00e9rmino a partir de tub\u00e9rculos, la palabra que se utilizaba desde el siglo XVII para denominar a las lesiones nodulares que presentaban los pulmones de los cad\u00e1veres a los que se somet\u00eda a autopsias. Hasta entonces, se la llamaba consunci\u00f3n, porque parec\u00eda consumir a los enfermos, causando una sempiterna y extrema delgadez.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n conocida como peste blanca o enfermedad del pecho, la tuberculosis empez\u00f3 a entenderse desde un punto de vista cient\u00edfico a mediados del siglo XIX. En 1867, el cirujano militar franc\u00e9s Jean-Antoine Villemin (1827-1892) les comunic\u00f3 a sus colegas m\u00e9dicos de la Academia Francesa de Medicina, en Par\u00eds, que la tuberculosis era una enfermedad infecciosa, bas\u00e1ndose para ello en sus experimentos con conejos, conejillos de Indias, perros y gatos, al percatarse de que la enfermedad era habitual en las ciudades densamente pobladas y entre los militares que compart\u00edan una misma tienda de campa\u00f1a, se\u00f1al de que la proximidad pod\u00eda facilitar su transmisi\u00f3n.<\/p>\n<p>Con base en los hallazgos de Villemin, el bacteri\u00f3logo alem\u00e1n Robert Koch (1843-1910) comenz\u00f3 a trabajar en agosto de 1881 en el departamento de salud de Berl\u00edn para hallar la causa de la tuberculosis. Para ello infectaba conejillos de Indias con material extra\u00eddo de los enfermos, aguardaba que los mismos se enfermaran y estudiaba en el microscopio las muestras de tejidos preparadas con diversas t\u00e9cnicas de coloraci\u00f3n para facilitar su visualizaci\u00f3n. En el 271\u00ba intento, detect\u00f3 unos bacilos delgados y con formato espiralado que, al cultivarlos e inocularlos en modelos animales, se revelaron como los responsables de la enfermedad.<\/p>\n<div id=\"attachment_404607\" style=\"max-width: 1210px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/092-094_memoria_304-3-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-404607 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/092-094_memoria_304-3-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1200\" height=\"620\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/092-094_memoria_304-3-1140.jpg 1200w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/092-094_memoria_304-3-1140-250x129.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/092-094_memoria_304-3-1140-700x362.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/092-094_memoria_304-3-1140-120x62.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Colecci\u00f3n FAP  <\/span><\/a> Arlindo Assis, quien adapt\u00f3 las t\u00e9cnicas de cultivo de la bacteria que componen la BCG (<em>al lado<\/em>, en 1952), en R\u00edo de Janeiro<span class=\"media-credits\">Colecci\u00f3n FAP  <\/span><\/p><\/div>\n<p>El 24 de marzo de 1882, en una presentaci\u00f3n en la Sociedad de Fisiolog\u00eda de Berl\u00edn, Koch inform\u00f3 que hab\u00eda hallado en humanos y en animales enfermos lo que denomin\u00f3 como bacilo de la tuberculosis, que era diferente a cualquier otra bacteria conocida. Al mes siguiente, un bolet\u00edn m\u00e9dico de la capital alemana public\u00f3 su conferencia; Koch le envi\u00f3 una copia al cirujano irland\u00e9s John Tyndall (1820-1893), quien viv\u00eda en Londres, y el 22 de abril public\u00f3 un resumen en el peri\u00f3dico <em>The Times<\/em>. A su vez, el 3 de mayo, el peri\u00f3dico estadounidense <em>New York Times<\/em> anunci\u00f3 el descubrimiento consagrando lo que desde entonces se ha llamado bacilo de Koch.<\/p>\n<p>Cinco a\u00f1os despu\u00e9s, Carl Pfl\u00fcgge (1847-1923), colega y coterr\u00e1neo de Koch, demostr\u00f3 que el bacilo pod\u00eda transmitirse a trav\u00e9s de las peque\u00f1as gotas expulsadas al toser o incluso cuando se habla. Sus conclusiones motivaron el uso de mascarillas faciales para evitar la transmisi\u00f3n de la enfermedad, el mismo recurso que ahora se ha adoptado contra el covid-19.<\/p>\n<p>Koch tambi\u00e9n desarroll\u00f3 en 1890 la f\u00f3rmula de una posible vacuna elaborada con las bacterias causantes de la enfermedad, la tuberculina. El compuesto fracas\u00f3, pero se convirti\u00f3 en un m\u00e9todo para diagnosticar la infecci\u00f3n. Como reconocimiento a su labor con la tuberculosis, obtuvo el Premio Nobel de Medicina en 1905.<\/p>\n<div id=\"attachment_404595\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/092-094_memoria_304-1-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-404595 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/092-094_memoria_304-1-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"895\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/092-094_memoria_304-1-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/092-094_memoria_304-1-1140-250x196.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/092-094_memoria_304-1-1140-700x550.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/092-094_memoria_304-1-1140-120x94.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Reproducci\u00f3n del Libro <em>O Mestre Das Sombras \u2013 um raio X hist\u00f3rico de Manoel de Abreu<em>  <\/span><\/a> Hombres aguardando para hacer la abreugraf\u00eda<span class=\"media-credits\">Reproducci\u00f3n del Libro <em>O Mestre Das Sombras \u2013 um raio X hist\u00f3rico de Manoel de Abreu<em>  <\/span><\/p><\/div>\n<p>En 1908, en la unidad del Instituto Pasteur en Lille, en el norte de Francia, el bacteri\u00f3logo Albert Calmette (1863-1933) y el veterinario Jean-Marie Camille Gu\u00e9rin (1872-1961) iniciaron la b\u00fasqueda de una vacuna, a partir de un linaje de <em>M. bovis<\/em> aislado de las ubres (mamas) de una vaca con tuberculosis. Cultivaron la bacteria en bilis (el l\u00edquido que se produce en el h\u00edgado) de vaca, en glicerina y en papas. En 1921, tras haber experimentado con 231 subcultivos con virulencia decreciente, obtuvieron un linaje que, al inocularlo en cobayos, conejos, vacas y caballos, no generaba la enfermedad y activaba los mecanismos de defensa contra las bacterias que la ocasionaban. Ese mismo a\u00f1o se llev\u00f3 a cabo la primera prueba en el Hospital Charit\u00e9 de Par\u00eds en un reci\u00e9n nacido hijo de una mujer con tuberculosis, y dio resultado.<\/p>\n<p>En 1925, el bacteri\u00f3logo uruguayo Julio Elvio Moreau (las fechas de su nacimiento y muerte se desconocen), quien hab\u00eda trabajado en el Instituto Pasteur de Lille, le entreg\u00f3 una muestra del bacilo atenuado de Calmette y Gu\u00e9rin, con la f\u00f3rmula de fabricaci\u00f3n de la vacuna, a un amigo suyo de R\u00edo de Janeiro, el m\u00e9dico bahiano Arlindo Raymundo de Assis (1896-1966), de la Facultad de Medicina de la futura Universidad Federal Fluminense. En primera instancia en el Instituto Vital Brazil, De Assis realiz\u00f3 experimentos con la denominada cepa Moreau en conejos y vacas.<\/p>\n<p>En 1927, se mud\u00f3 con sus bacilos y equipos a la Liga Brasile\u00f1a Contra la Tuberculosis, la denominaci\u00f3n inicial de la FAP, cuyo nombre actual se le impuso en 1936, en homenaje al abogado Ataulpho de Paiva (1865-1955), socio fundador de la Liga. De Assis monitore\u00f3 el primer test de la BCG nacional, cuando el pediatra Almir Rodrigues Madeira (1884-1972) aplic\u00f3 una dosis en la reci\u00e9n nacida Therezinha de Jesus Lopes, el 30 de agosto de 1927.<\/p>\n<p>\u201cEn 1930, con la expansi\u00f3n de los servicios de salud en el estado de R\u00edo de Janeiro, la Liga abandon\u00f3 su labor asistencial de atenci\u00f3n de las personas con tuberculosis, y se centr\u00f3 solamente en la producci\u00f3n de la vacuna, que ya era aplicada por los equipos de los organismos del gobierno\u201d, relata Nascimento. En la isla de Paquet\u00e1, en la bah\u00eda de Guanabara, frente a la ciudad de R\u00edo, la Liga manten\u00eda el Preventorio Rainha Dona Am\u00e9lia, para ni\u00f1os cuyos padres ten\u00edan o hab\u00edan tenido tuberculosis.<\/p>\n<div id=\"attachment_404611\" style=\"max-width: 1210px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/092-094_memoria_304-4-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-404611 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/092-094_memoria_304-4-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1200\" height=\"1200\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/092-094_memoria_304-4-1140.jpg 1200w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/092-094_memoria_304-4-1140-250x250.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/092-094_memoria_304-4-1140-700x700.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/092-094_memoria_304-4-1140-120x120.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Reproducciones<\/span><\/a> La tapa del libro de la Liga Brasile\u00f1a y los sellos postales que se adoptaron para la campa\u00f1a de concientizaci\u00f3n sobre la tuberculosis<span class=\"media-credits\">Reproducciones<\/span><\/p><\/div>\n<p>El m\u00e9dico paulista Manoel Dias de Abreu (1891-1962) obtuvo en 1936 las primeras im\u00e1genes n\u00edtidas a partir de un dispositivo de invenci\u00f3n propia, basado en rayos X, que permit\u00eda visualizar huellas de la tuberculosis, no detectables mediante otras t\u00e9cnicas de diagn\u00f3stico. Dicha t\u00e9cnica, a la cual se denomin\u00f3 abreugraf\u00eda, fue adoptada r\u00e1pidamente para el diagn\u00f3stico masivo de la poblaci\u00f3n (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-retrato-de-los-pulmones\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 228<\/em><\/a>).<\/p>\n<p>La Segunda Guerra Mundial dificult\u00f3 la importaci\u00f3n de suministros para el medio de cultivo de la bacteria que compone la vacuna. \u201cArlindo de Assis elabor\u00f3 otro medio de cultivo con ingredientes puramente brasile\u00f1os y secretos que funcion\u00f3 muy bien y se siguen utilizando hoy en d\u00eda\u201d, relata el m\u00e9dico Luiz Roberto Castello-Branco, director cient\u00edfico del FAP. \u201cEl medio de cultivo habr\u00eda propiciado mutaciones en la cepa Moreau, que causa menos efectos colaterales que las de otros pa\u00edses\u201d. Seg\u00fan \u00e9l, tambi\u00e9n fue a causa de la guerra que en el Instituto Pasteur de Par\u00eds se perdi\u00f3 la cepa francesa y le solicit\u00f3 a la FAP una muestra de la que se usaba en Brasil para poder continuar su producci\u00f3n.<\/p>\n<p>En 1972, la FAP inici\u00f3 la producci\u00f3n de la vacuna liofilizada (deshidratada), que facilita su transporte y conservaci\u00f3n y, una vez reactivada con suero fisiol\u00f3gico, cada dosis de 0,1 mililitro (ml) contiene al menos 200.000 bacterias vivas. La BCG tambi\u00e9n se utiliza para proteger a quienes conviven con pacientes afectados por lepra y para tratar la leishmaniasis.<\/p>\n<p>El m\u00e9todo de producci\u00f3n de la vacuna ha tenido pocos cambios. La bacteria se multiplica en la superficie de un medio de cultivo a base de almid\u00f3n y amino\u00e1cidos, se divide en otros recipientes, sigue creciendo y luego de tres meses se la somete a un proceso de purificaci\u00f3n, liofilizaci\u00f3n y se envasa. La FAP se propone producir 7 millones de dosis de la BGC contra la tuberculosis y 100 millones de una versi\u00f3n que se utiliza para el tratamiento del c\u00e1ncer de vejiga. Seg\u00fan Castello-Branco, como consecuencia de los cuatro a\u00f1os que estuvo suspendida la producci\u00f3n, la fundaci\u00f3n dej\u00f3 de ser el \u00fanico proveedor del Ministerio de Salud, ahora tambi\u00e9n abastecido por el Instituto Serum de la India.<\/p>\n<p>La pandemia del nuevo coronavirus dificult\u00f3 la lucha contra la tuberculosis. \u201cLa pandemia ha acentuado las barreras de acceso al diagn\u00f3stico y tratamiento, ya que los hospitales est\u00e1n priorizando la atenci\u00f3n de los casos de covid-19 y son menos las personas que acuden a consulta en busca de asistencia m\u00e9dica\u201d, dice el psic\u00f3logo Carlos Basilia, coordinador del Observatorio Tuberculosis Brasil, vinculado a la Escuela Nacional de Salud P\u00fablica (Ensp) de la Fiocruz. \u201cLa pandemia anul\u00f3 12 a\u00f1os de progresos en la lucha global contra la tuberculosis\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La tuberculosis persiste, aun cuando la vacuna ya cumple cien a\u00f1os","protected":false},"author":17,"featured_media":404591,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[188],"tags":[316,329],"coauthors":[5968],"class_list":["post-404981","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-memoria-es","tag-medicina-es","tag-salud-publica"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/404981","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=404981"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/404981\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":404982,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/404981\/revisions\/404982"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/404591"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=404981"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=404981"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=404981"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=404981"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}