{"id":409153,"date":"2021-09-10T13:44:19","date_gmt":"2021-09-10T16:44:19","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=409153"},"modified":"2021-09-10T18:16:45","modified_gmt":"2021-09-10T21:16:45","slug":"nestor-garcia-canclini-antropologo-de-la-contemporaneidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/nestor-garcia-canclini-antropologo-de-la-contemporaneidad\/","title":{"rendered":"N\u00e9stor Garc\u00eda Canclini: Antrop\u00f3logo de la contemporaneidad"},"content":{"rendered":"<p>Investigador de la cultura popular mexicana, del impacto de las nuevas tecnolog\u00edas en el campo de la cultura y analista del rol que desempe\u00f1a la juventud en las sociedades contempor\u00e1neas, el antrop\u00f3logo y ensayista argentino N\u00e9stor Garc\u00eda Canclini asumi\u00f3 en septiembre del a\u00f1o pasado como profesor titular de la c\u00e1tedra Olavo Set\u00fabal de Arte, Cultura y Ciencia del Instituto de Estudios Avanzados de la Universidad de S\u00e3o Paulo (IEA-USP). A partir de entonces estudia c\u00f3mo se est\u00e1n reestructurando las instituciones culturales de Brasil, M\u00e9xico y Argentina en una \u00e9poca signada por el desarrollo electr\u00f3nico. Docente de la Universidad Aut\u00f3noma Metropolitana (UAM) de M\u00e9xico, de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) y de la Universidad de Buenos Aires (UBA), estas dos \u00faltimas de Argentina, durante sus 60 a\u00f1os de carrera, Garc\u00eda Canclini \u2212a partir del a\u00f1o 2000 nacionalizado mexicano\u2212 tambi\u00e9n ha ejercido la docencia en instituciones italianas, espa\u00f1olas y estadounidenses. Graduado en Filosof\u00eda, sus objetos de investigaci\u00f3n cient\u00edfica no se ci\u00f1en al campo de las ideas, sino que surgen del deseo de reflexi\u00f3n sobre la realidad concreta. Este inter\u00e9s ha derivado en estudios pioneros que abarcan una diversidad de tem\u00e1ticas, entre ellas, las vanguardias art\u00edsticas, la modernidad latinoamericana y la globalizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Garc\u00eda Canclini naci\u00f3 en La Plata, en Argentina, pero debi\u00f3 exiliarse en M\u00e9xico tras el golpe militar de 1976. Desde su hogar en la capital mexicana, el investigador, cuya trayectoria ha estado signada por el frecuente tr\u00e1nsito entre fronteras, lamenta la imposibilidad de venir a Brasil, debido a las limitaciones que ha impuesto la pandemia. En esta entrevista concedida a <em>Pesquisa FAPESP<\/em>, \u00e9l se explaya sobre su relaci\u00f3n con Brasil, que ya lleva m\u00e1s de medio siglo, aborda los resultados preliminares de su investigaci\u00f3n desarrollada en el Instituto de Estudios Avanzados (IEA) y reflexiona sobre sus estudios relacionados con fen\u00f3menos emergentes, tales como los medios sociales y los algoritmos.<\/p>\n<div class=\"box-lateral\"><strong>Edad<\/strong> 81 a\u00f1os<br \/>\n<strong>Especialidad<\/strong><br \/>\nAntropolog\u00eda cultural, pol\u00edticas culturales y sociedades latinoamericanas<br \/>\n<strong>Instituci\u00f3n<\/strong><br \/>\nUniversidad Aut\u00f3noma Metropolitana de M\u00e9xico<br \/>\n<strong>Estudios<\/strong><br \/>\nT\u00edtulo de grado (1966) y doctorado en filosof\u00eda (1975) otorgados por la Universidad Nacional de La Plata y doctorado en filosof\u00eda (1978) por la Universidad de Par\u00eds X Nanterre<br \/>\n<strong>Producci\u00f3n<\/strong><br \/>\n49 libros (28 colectivos y 21 individuales) y 135 art\u00edculos cient\u00edficos<\/div>\n<p><strong>Usted se gradu\u00f3 en filosof\u00eda, pero en los \u00faltimos 40 a\u00f1os se ha dedicado a las investigaciones antropol\u00f3gicas. \u00bfC\u00f3mo fue el tr\u00e1nsito entre ambas disciplinas?<\/strong><br \/>\nMi t\u00edtulo de grado y mis dos doctorados son en filosof\u00eda. Las tesis que defend\u00ed en 1975 en la Universidad de La Plata y en 1978 en la Universidad de Par\u00eds X Nanterre, ad\u00f3nde fui gracias a una beca de estudios del Conicet [el Consejo Nacional de Investigaciones Cient\u00edficas y Tecnol\u00f3gicas, de Argentina], analizan la relaci\u00f3n entre la fenomenolog\u00eda, el estructuralismo y el marxismo. Estas eran en aquella \u00e9poca las tres grandes corrientes filos\u00f3ficas de las ciencias sociales. La filosof\u00eda me interes\u00f3 desde un principio porque propicia el desarrollo de reflexiones te\u00f3ricas, pero yo quer\u00eda tener objetos de estudio emp\u00edricos, y eso me llev\u00f3 a las ciencias sociales y a los movimientos art\u00edsticos. Las ciencias sociales nos permiten analizar la estructura y el funcionamiento del mundo real, mientras que las corrientes art\u00edsticas sacan a la luz cuestiones pertenecientes al campo de lo imaginario. A comienzos de la d\u00e9cada de 1970, cuando empec\u00e9 a dar clases en la Universidad Nacional de La Plata, ense\u00f1aba antropolog\u00eda filos\u00f3fica. Para poder tender un puente entre ambas disciplinas estudi\u00e9 obras de antrop\u00f3logos, especialmente la del franc\u00e9s Claude L\u00e9vi-Strauss [1908-2009]. Hasta que arrib\u00e9 a M\u00e9xico, en 1976, nunca hab\u00eda hecho un trabajo de campo. Pero r\u00e1pidamente me encant\u00e9 con la artesan\u00eda y las fiestas populares mexicanas. Con mis alumnos mont\u00e9 un equipo de investigadores y viajamos en varias oportunidades a Michoac\u00e1n, un estado en el que hay una gran comunidad ind\u00edgena de la etnia pur\u00e9pecha. Comenc\u00e9 a estudiar algo que era poco conocido, aunque ya exist\u00edan varios estudios antropol\u00f3gicos sobre las comunidades productoras de artesan\u00edas. Me bas\u00e9 en esos conocimientos para ir m\u00e1s all\u00e1 e investigar la circulaci\u00f3n de esos productos. Y descubr\u00ed que los artesanos dise\u00f1aban sus obras pensando en los compradores, en los turistas y en los mercados urbanos. Sab\u00edan que las m\u00e1scaras que se utilizaban en las fiestas tradicionales luego las colgar\u00edan en las paredes de modernos apartamentos. Analic\u00e9 los procesos de producci\u00f3n, circulaci\u00f3n, consumo y apropiaci\u00f3n de esas artesan\u00edas y eso me dio otra mirada para trabajar con el arte contempor\u00e1neo. Parte de los resultados de ese estudio se publicaron en el libro intitulado <em>Las culturas populares en el capitalismo <\/em>[editorial Nueva Imagen, 1978], editado en Brasil por Editora Brasiliense en 1989, que recibi\u00f3 el Premio Literario Casa de las Am\u00e9ricas en la categor\u00eda Ensayo, en 1981. Simult\u00e1neamente, nunca abandon\u00e9 la filosof\u00eda porque la teor\u00eda me interesa. Pero pienso que es una disciplina que necesita una base de objetos emp\u00edricos, en espacios que no pueden reducirse a las ideas.<\/p>\n<p><strong>Las paradojas de la modernidad latinoamericana constituyen uno de sus principales temas de investigaci\u00f3n. \u00bfCu\u00e1les son?<\/strong><br \/>\nEse tema lo desarroll\u00e9 en <em>Culturas h\u00edbridas. Estrategias para entrar y salir de la modernidad <\/em>[editorial Grijalbo, 1990; editado en portugu\u00e9s por Edusp, en 1998], que obtuvo el reconocimiento de la Asociaci\u00f3n de Estudios Latinoamericanos [Lasa] como el mejor libro en espa\u00f1ol sobre Am\u00e9rica Latina publicado entre 1991 y 1992. Para elaborar esta obra encontr\u00e9 un apoyo importante en un texto cl\u00e1sico del cr\u00edtico literario Roberto Schwartz: <em>As ideias fora do lugar <\/em>[Las ideas fuera de lugar], publicado por primera vez en 1973 en la revista <em>Estudos<\/em>, del Centro Brasile\u00f1o de An\u00e1lisis y Planificaci\u00f3n [Cebrap]. Este ensayo plantea un debate precursor sobre el descomp\u00e1s existente entre la modernidad intelectual y cultural brasile\u00f1a basada en las leyes y principios formales y en la permanencia de lo que Schwartz denomina \u201ccultura del favor\u201d, o cultura de la informalidad, que contradice la pretendida estructuraci\u00f3n moderna de la sociedad. Una de las l\u00edneas centrales de mis argumentos es que, en Am\u00e9rica Latina, la modernidad no ha sustituido a las tradiciones, sino que ellas coexisten. Tenemos que entender c\u00f3mo se da esta convivencia dentro de la estructura social y en los propios sujetos. La tensi\u00f3n entre la realidad social y las leyes pretendidamente modernas tambi\u00e9n est\u00e1 presente en otros pa\u00edses latinoamericanos. Cada uno pudo administrar esa contradicci\u00f3n de una manera diferente. En aquellas naciones donde la poblaci\u00f3n tiene un amplio componente ind\u00edgena, tales como Bolivia, Per\u00fa, Guatemala y, en cierto modo, M\u00e9xico, los h\u00e1bitos y las costumbres tradicionales fueron incorporados a sus legislaciones y coexisten con la modernidad. Si lo comparamos con Brasil es distinto, porque la poblaci\u00f3n ind\u00edgena es minoritaria y est\u00e1 circunscrita a sus territorios. En el campo de las ciencias sociales, especialmente en la antropolog\u00eda, las investigaciones vienen haciendo un esfuerzo desde hace tiempo para conocer la situaci\u00f3n de los pueblos originarios de Brasil. Pero solo recientemente se la ha reconocido como una cuesti\u00f3n de inter\u00e9s p\u00fablico importante.<\/p>\n<blockquote><p>En Am\u00e9rica Latina existe una contradicci\u00f3n. La modernidad no sustituye a las tradiciones, sino que ambas coexisten<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo se ve reflejada esta tensi\u00f3n en las sociedades latinoamericanas?<\/strong><br \/>\nLa tensi\u00f3n entre la formalidad y la informalidad perdura y nos obliga a considerarla como una caracter\u00edstica de las naciones latinoamericanas. En las \u00faltimas d\u00e9cadas, la cultura de la informalidad se fue desviando cada vez m\u00e1s hacia la ilegalidad, de manera tal que las mafias ampliaron su control sobre territorios, adquiriendo mayor influencia en la organizaci\u00f3n de la sociedad y de la propia cultura. En el norte de M\u00e9xico, por ejemplo, el g\u00e9nero musical m\u00e1s popular es el narcocorrido, con canciones que exaltan los logros de los narcotraficantes u otras formas de ilegalidad. No podemos simplemente rechazar el g\u00e9nero musical. Debemos preguntarnos a qu\u00e9 se debe esa permeabilidad social.<\/p>\n<p><strong>Aparte de la modernidad latinoamericana, la globalizaci\u00f3n tambi\u00e9n ha sido uno de los temas centrales de sus reflexiones.<\/strong><br \/>\nEmpec\u00e9 a trabajar con ese tema hace 20 a\u00f1os, cuando constat\u00e9 un aumento de los procesos segregacionistas apoyados en ret\u00f3ricas nacionalistas y en la exaltaci\u00f3n de los regionalismos que se propagaron en diversas partes del mundo. Este es el caso del Brexit, la separaci\u00f3n del Reino Unido de la Uni\u00f3n Europea, y del movimiento sociopol\u00edtico emergente en Argentina hace 20 a\u00f1os, para que la provincia de Mendoza \u2013la principal de la zona productora de vinos del pa\u00eds con una econom\u00eda pujante\u2013 se declare independiente. La pandemia vino a profundizar este cuadro. Al mismo tiempo, la globalizaci\u00f3n financiera y econ\u00f3mica prosigue su ritmo de expansi\u00f3n. Hay diversas explicaciones para el anhelo de desglobalizaci\u00f3n. Una de ellas es la persistencia de antiguos sentimientos nacionalistas o regionalistas. Otra indica que la globalizaci\u00f3n perjudic\u00f3 a ciertos sectores de la poblaci\u00f3n. El ascenso de los movimientos de derecha o ultraderecha en Europa y la elecci\u00f3n de l\u00edderes pol\u00edticos como Donald Trump y Jair Bolsonaro parecen ser el resultado, entre otros motivos, del crecimiento de un malestar generado por la globalizaci\u00f3n. Las ciencias sociales vienen estudiando estas cuestiones desde hace 25 a\u00f1os. El libro <em>\u00bfQu\u00e9 es la globalizaci\u00f3n? \u2013 Falacias del globalismo, respuestas a la globalizaci\u00f3n<\/em>, del soci\u00f3logo alem\u00e1n Ulrich Beck [1944-2015], sit\u00faa en el centro del debate los traslados de las f\u00e1bricas de las metr\u00f3polis norteamericanas y europeas a pa\u00edses asi\u00e1ticos o africanos, en donde la explotaci\u00f3n de los trabajadores es mayor. En este marco, en todo el mundo hubo una disminuci\u00f3n de los puestos laborales y una profundizaci\u00f3n de las desigualdades sociales. Esto ha generado un malestar social y afectivo, suscitando el anhelo de organizarse contra la globalizaci\u00f3n. La din\u00e1mica de la desglobalizaci\u00f3n ha vuelto a manifestarse con la pandemia. La acumulaci\u00f3n de vacunas en 10 pa\u00edses centrales es un esc\u00e1ndalo que contradice la l\u00f3gica de la globalizaci\u00f3n.<\/p>\n<div id=\"attachment_408621\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/026-031_Entrev-Canclini_305-1-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-408621 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/026-031_Entrev-Canclini_305-1-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"598\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/026-031_Entrev-Canclini_305-1-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/026-031_Entrev-Canclini_305-1-1140-250x131.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/026-031_Entrev-Canclini_305-1-1140-700x367.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/026-031_Entrev-Canclini_305-1-1140-120x63.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Reproducci\u00f3n<\/span><\/a> Garc\u00eda Canclini en el acto de toma de posesi\u00f3n de la c\u00e1tedra Olavo Set\u00fabal de Arte, Cultura y Ciencia del IEA-USP, en el marco de una ceremonia virtual, en septiembre de 2020<span class=\"media-credits\">Reproducci\u00f3n<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Vanguardias art\u00edsticas, algoritmos y redes sociales. \u00bfDe d\u00f3nde surge su inter\u00e9s por estudiar fen\u00f3menos emergentes como estos?<\/strong><br \/>\nTengo varias motivaciones para trabajar con estos temas. Al principio de mi carrera profesional investigu\u00e9 las vanguardias art\u00edsticas, literarias y cinematogr\u00e1ficas, atra\u00eddo por el movimiento de innovaci\u00f3n y por la curiosidad de entender cu\u00e1les son los recursos necesarios para innovar. Eso me llev\u00f3 a estudiar la sociolog\u00eda del arte. Una de mis primeras investigaciones consisti\u00f3 en establecer correlaciones entre las vanguardias art\u00edsticas y el desarrollo econ\u00f3mico en Argentina, durante la d\u00e9cada de 1970. Trat\u00e9 de estudiar no solo las vanguardias, sino tambi\u00e9n sus implicaciones en la sociedad. Existen analog\u00edas entre los casos de Argentina y Brasil. Las vanguardias art\u00edsticas fueron impulsadas en ambos pa\u00edses por los sectores econ\u00f3micos ligados a la innovaci\u00f3n industrial. En Argentina, el grupo Di Tella, fabricante de electrodom\u00e9sticos y autom\u00f3viles, financi\u00f3 las primeras actividades de vanguardia. En Brasil, la primera Bienal de S\u00e3o Paulo, en 1951, se nutri\u00f3 con recursos aportados por el empresario y mecenas Francisco Matarazzo Sobrinho [1898-1977]. Un segundo aspecto que me impulsa a estudiar temas emergentes es la percepci\u00f3n de que el sistema internacional de los partidos pol\u00edticos se encuentra en decadencia. Muchos partidos han dejado de representar a los sectores sociales mayoritarios de la poblaci\u00f3n y hacen alianzas corruptas con los empresarios. Esto ha conducido a la despolitizaci\u00f3n y la desciudadanizaci\u00f3n. La ciudadan\u00eda ha buscado reorganizarse por medio de movimientos sociales, feministas, ecologistas, de etnia o de raza. El anacronismo de unas instituciones pol\u00edticas incapaces de adaptarse a la complejidad actual de nuestras sociedades hace que esos grupos asuman la representaci\u00f3n de los sectores excluidos, como son las mujeres, los afroamericanos, los ind\u00edgenas y los j\u00f3venes. De ah\u00ed surge mi inter\u00e9s por otro movimiento emergente, que tiene que ver con el rol de las generaciones j\u00f3venes en la vida social durante los \u00faltimos 30 a\u00f1os. A comienzos de la d\u00e9cada de 2010, formamos un equipo de investigadores mexicanos y espa\u00f1oles para analizar las relaciones entre la juventud, la cultura urbana y las redes digitales. Notamos que los j\u00f3venes han ampliado su papel en la organizaci\u00f3n y la movilizaci\u00f3n por la b\u00fasqueda de derechos y en los procesos de innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica, comunicacional, art\u00edstica, literaria y medi\u00e1tica. En primer lugar me intereso por los fen\u00f3menos emergentes porque creo que los j\u00f3venes, los ind\u00edgenas, los afroamericanos y las feministas son fuentes de transformaci\u00f3n de la sociedad. Y tambi\u00e9n por una necesidad afectiva de mantener la esperanza.<\/p>\n<p><strong>A esta altura de su trayectoria acad\u00e9mica, \u00bfpor qu\u00e9 decidi\u00f3 centrarse en las instituciones?<\/strong><br \/>\nMuchos investigadores critican la reorganizaci\u00f3n de la vida p\u00fablica que sobrevino con el neoliberalismo. Por otra parte, en los \u00faltimos a\u00f1os hemos defendido la importancia de salvaguardar las instituciones, especialmente los centros culturales, las universidades, los hospitales p\u00fablicos, los espacios de deliberaci\u00f3n parlamentaria y el sistema judicial. Aunque algunas de estas instituciones est\u00e9n corrompidas, es importante trabajar para la recuperaci\u00f3n de su dignidad. Esto nos pone en una situaci\u00f3n de ambivalencia. Desarrollamos el pensamiento cr\u00edtico y dudamos de la eficacia de las instituciones. Al mismo tiempo, sabemos que no podemos prescindir de ellas. Debemos apostar por su renovaci\u00f3n y, para ello, es necesario comprender mejor la forma en que responden a los conflictos que plantea la vida social contempor\u00e1nea. Las instituciones no solo se enfrentan a una crisis de gobernanza. Los retos tambi\u00e9n comprenden la descomposici\u00f3n de los tejidos institucionales. Asimismo, existe un anacronismo en la manera en que las instituciones se enfrentan a las transformaciones en las sociedades contempor\u00e1neas. Esta comprobaci\u00f3n implica la b\u00fasqueda de acciones concretas. Por ejemplo, es necesario definir c\u00f3mo reducir la burocracia mediante el uso de recursos digitales que permitan agilizar los tr\u00e1mites. Estos recursos existen, pero son insuficientes y se ven obstaculizados por el hecho de que solamente una parte de la poblaci\u00f3n dispone de acceso a una conexi\u00f3n digital.<\/p>\n<p><strong>\u00bfDe qu\u00e9 se trata la investigaci\u00f3n que se lleva adelante en el IEA?<\/strong><br \/>\nLa investigaci\u00f3n se centra en las instituciones culturales. Pretendemos entender c\u00f3mo se reestructura su rol en esta \u00e9poca de desarrollo electr\u00f3nico y los nuevos significados de las reivindicaciones territoriales. El tema es objeto de una investigaci\u00f3n desarrollada desde 2015 en el Centro de Estudios Latinoamericanos Avanzados (Calas), cuya sede funciona en la Universidad de Guadalajara (M\u00e9xico). Los resultados fueron publicados el a\u00f1o pasado en el libro <em>Ciudadanos reemplazados por algoritmos<\/em>, que puede descargarse en forma gratuita en internet. Pronto se publicar\u00e1 la obra en portugu\u00e9s. Despu\u00e9s de cinco ediciones, me enter\u00e9 que soy el primer extranjero que asume la titularidad de la c\u00e1tedra Olavo Set\u00fabal. Entiendo esta iniciativa como un esfuerzo de la USP para estrechar sus relaciones con la vida acad\u00e9mica y social latinoamericana. Esta elecci\u00f3n conlleva ciertos desaf\u00edos debido a la distancia geogr\u00e1fica y al conocimiento parcial que poseo del contexto brasile\u00f1o, pese a que he visitado el pa\u00eds m\u00e1s de dos decenas de veces. Nos enfrentamos a estas limitaciones ofreciendo dos puestos para investigadores de posdoctorado, que est\u00e1n trabajando conmigo en esta investigaci\u00f3n cient\u00edfica. Se inscribieron 41 postulantes. Y los elegidos fueron Juan Ignacio Brizuela, un argentino graduado en relaciones internacionales, y Sharine Machado Cabral Melo, graduada en comunicaci\u00f3n social y administradora cultural de la Fundaci\u00f3n Nacional de las Artes (Funarte), de S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<blockquote><p>La informalidad se ha ido desviando hacia la ilegalidad. Las mafias ampliaron su influencia sobre territorios y culturas<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo ha impactado la pandemia en la investigaci\u00f3n?<\/strong><br \/>\nBrizuela y Cabral Melo trabajan en proyectos distintos pero complementarios. Brizuela estudia los Puntos de Cultura, un programa creado por el gobierno federal brasile\u00f1o en 2004 que prev\u00e9 el desarrollo de una red capilar de espacios culturales, especialmente en las comunidades y territorios vulnerables. Ese fue el tema de su tesis doctoral y actualmente \u00e9l analiza c\u00f3mo est\u00e1n operando esos espacios ante las condiciones impuestas por la pandemia. Al pensar en una instituci\u00f3n cultural, generalmente nos viene a la mente un museo, un cine o un teatro, que funcionan en lugares fijos. A diferencia de eso, gran parte de los espacios de este programa est\u00e1n organizados de manera abierta y flexible, en busca de dar una respuesta a las necesidades locales, proporcionando diferentes tipos de equipamientos musicales, culturales o tecnol\u00f3gicos. En tanto, Cabral Melo estudia la Ley Aldir Blanc, sancionada por el Congreso de Brasil en junio del a\u00f1o pasado como resultado de la movilizaci\u00f3n de artistas, trabajadores y gestores de la cultura. Esta legislaci\u00f3n prev\u00e9 una asignaci\u00f3n de 3.000 millones de reales a los estados y municipios para que elaboren actividades de emergencia para el sector cultural durante el tiempo que dure el estado calamidad p\u00fablica ocasionado por la pandemia. Se trata de una ley innovadora, tanto por el amplio monto de los recursos previstos como por sus reglas de funcionamiento. Para poder acceder a ese dinero, los municipios deben disponer de consejos de cultura. Si cumplen con esta condici\u00f3n, pueden administrar el fondo atendiendo a las necesidades y demandas locales. En la investigaci\u00f3n hemos verificado que esa exigencia motiv\u00f3 la creaci\u00f3n de cientos de consejos de cultura. Esto significa que el incentivo econ\u00f3mico tambi\u00e9n sirvi\u00f3 para estimular la articulaci\u00f3n social de artistas y profesionales del \u00e1rea. La aprobaci\u00f3n de esta ley es contradictoria: se produce en un momento en que Brasil y otros pa\u00edses latinoamericanos est\u00e1n reduciendo su presupuesto para el sector. Esto configura un buen ejemplo sobre c\u00f3mo un movimiento de resistencia de la sociedad civil puede traer innovaciones, a contramano de las pol\u00edticas tradicionales. Yo sigo el progreso de las investigaciones en Brasil desde aqu\u00ed en Ciudad de M\u00e9xico, mediante reuniones peri\u00f3dicas con los becarios. Tambi\u00e9n investigo lo que ocurre en M\u00e9xico en relaci\u00f3n con los movimientos sociales y las pol\u00edticas de atenci\u00f3n de la emergencia art\u00edstica causada por la pandemia. El estudio se centra en Brasil, pero estamos llevando adelante una labor comparativa que incluye el an\u00e1lisis de la situaci\u00f3n mexicana y argentina.<\/p>\n<p><strong>\u00bfYa se puede hablar de resultados preliminares? \u00bfCu\u00e1les son?<\/strong><br \/>\nLo que ya se ha comprobado es que, a ejemplo de otros pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina, en Brasil tambi\u00e9n hay un movimiento de desinstitucionalizaci\u00f3n de la cultura, es decir, de debilitamiento de las instituciones tradicionales, tales como los museos, centros culturales, teatros y cines, acompa\u00f1ado de una p\u00e9rdida de espacio para ejercer la ciudadan\u00eda. Al mismo tiempo, existen procesos de reactivaci\u00f3n de la vida social y cultural, como el que ha generado la Ley Aldir Blanc, desencadenados por organizaciones de base comunitaria a partir de contextos locales. En M\u00e9xico estamos viviendo una situaci\u00f3n curiosa. En 2015, el antiguo Consejo Nacional para la Cultura y las Artes se transform\u00f3 en la Secretar\u00eda de Cultura, adquiriendo otro estatus dentro del organigrama gubernamental. Sin embargo, el presupuesto de la cartera se mantuvo igual. En este per\u00edodo de pandemia no se han generado programas para asistir a estos sectores.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo empez\u00f3 su relaci\u00f3n con Brasil?<\/strong><br \/>\nComenc\u00e9 a viajar a Brasil desde muy joven, cuando ten\u00eda alrededor de 20 a\u00f1os. Mi familia es evang\u00e9lica, de la Iglesia Bautista, a la que asist\u00ed hasta los 16 a\u00f1os. Despu\u00e9s me incorpor\u00e9 a un movimiento estudiantil cristiano ecum\u00e9nico, presente en varios pa\u00edses y con un fuerte compromiso social. En ese ambiente comenc\u00e9 a reflexionar sobre temas que en la universidad se trataban de manera deficiente, como la relaci\u00f3n entre el cristianismo y el marxismo. Ese movimiento era muy fuerte en Brasil, relacionado con las campa\u00f1as de alfabetizaci\u00f3n impulsadas por Paulo Freire [1921-1997] (<em>lea el art\u00edculo intitulado \u201cPedagogo universal\u201d, en la p\u00e1gina 74<\/em>). Conoc\u00ed a mucha gente implicada en esas actividades y particip\u00e9 en congresos en el pa\u00eds. Varias veces estuve en Brasil como parte de mi trabajo acad\u00e9mico. Pronto me interes\u00e9 por la sociedad y por la cultura brasile\u00f1a, sobre todo por su m\u00fasica. Aprend\u00ed portugu\u00e9s leyendo libros de ciencias sociales y escuchando hablar a la gente. Dict\u00e9 conferencias e impart\u00ed cursos en S\u00e3o Paulo, R\u00edo de Janeiro, Brasilia y Salvador. Particip\u00e9 en dos oportunidades en la Bienal del Mercosur, en Porto Alegre. En 1967 presenci\u00e9, por primera vez, una producci\u00f3n de teatro experimental. Era una obra de Augusto Boal [1931-2009], y luego nos hicimos amigos en 1971, cuando \u00e9l tuvo que exiliarse en Argentina. Lo invit\u00e9 a participar en mis clases de est\u00e9tica y arte contempor\u00e1neo. En los comienzos de mi carrera acad\u00e9mica me acerqu\u00e9 a varios intelectuales brasile\u00f1os, entre ellos, la cr\u00edtica literaria Helo\u00edsa Buarque de Holanda, los soci\u00f3logos S\u00e9rgio Miceli y Renato Ortiz, el antrop\u00f3logo Antonio Augusto Arantes y el cr\u00edtico de arte Jos\u00e9 Teixeira Coelho Netto, adem\u00e1s de artistas como Regina Silveira. En la d\u00e9cada de 1990 particip\u00e9 en un estudio comparativo sobre el consumo cultural en S\u00e3o Paulo, Ciudad de M\u00e9xico, Buenos Aires y Santiago (Chile), con el apoyo del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (Clacso). En S\u00e3o Paulo, Miceli y Arantes lideraron ese trabajo. Tuve muchos alumnos y fui supervisor de varios estudiantes brasile\u00f1os que vinieron a M\u00e9xico a realizar estudios de posgrado en el Departamento de Antropolog\u00eda de la Universidad Aut\u00f3noma Metropolitana.<\/p>\n<blockquote><p>Las sociedades no se movilizan solamente por las regularidades que abordan las ciencias sociales, sino tambi\u00e9n por imaginarios<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1l fue el impacto de la pandemia en la vida de un intelectual como usted, habituado a moverse entre fronteras?<\/strong><br \/>\nLa pandemia modific\u00f3 la manera de trabajar en todas las profesiones y oficios. Quienes pueden hacerlo en forma remota est\u00e1n m\u00e1s protegidos, pero esta clase de actividad acarrea problemas de todo tipo, incluso de salud mental. Todos tuvimos que suspender viajes y poner un par\u00e9ntesis a las interacciones internacionales, en un momento en que son m\u00e1s necesarias que nunca. Para m\u00ed, la p\u00e9rdida principal fue no haber podido estar presente en la inauguraci\u00f3n de los trabajos de la c\u00e1tedra, el pasado mes de septiembre. La titularidad dura un a\u00f1o y dudo que se pueda viajar a Brasil antes de agosto. Sabemos que la vacuna disminuye los riesgos, pero no los elimina, y tanto M\u00e9xico como Brasil viven una situaci\u00f3n de contagios no controlada. En este contexto de pandemia, la c\u00e1tedra ha sido un aliciente important\u00edsimo y ha dado sentido a mi labor cotidiana. El apoyo del IEA-USP y el intercambio con los becarios ha sido fundamental para poderme sentir vivo intelectual y afectivamente. En un sentido m\u00e1s amplio, dir\u00eda que la situaci\u00f3n pand\u00e9mica constituye un est\u00edmulo para repensar c\u00f3mo en nuestros pa\u00edses tantas contradicciones se convierten en cat\u00e1strofes. Esto tambi\u00e9n nos lleva a reflexionar sobre un tema que me interesa desde hace a\u00f1os y que forma parte del meollo de mis investigaciones: la relaci\u00f3n entre las instituciones, las aplicaciones y las plataformas. \u00bfSer\u00e1 que las aplicaciones van a sustituir a las instituciones? Creo que no, pero es necesario estudiarlo. Mucho de lo que hac\u00edamos en las instituciones ya no lo hacemos m\u00e1s. Por ejemplo, en varios pa\u00edses no podemos ir al cine o al teatro. Estas instituciones no reabrir\u00e1n, o lo har\u00e1n parcialmente. Nos refugiamos en las aplicaciones y los due\u00f1os de las plataformas <em>online<\/em> se han fortalecido. A finales de 2019, Zoom ten\u00eda 10 millones de usuarios, y en marzo de 2020 esa cifra creci\u00f3 hasta llegar a 300 millones. No se trata simplemente de un cambio econ\u00f3mico, sino de toda una transformaci\u00f3n en la manera de organizarnos socialmente.<\/p>\n<p><strong>Usted es un acad\u00e9mico que escribe obras de ficci\u00f3n. \u00bfQu\u00e9 interlocuci\u00f3n tienen esos trabajos?<\/strong><br \/>\nTengo objetos emp\u00edricos que se analizan cient\u00edficamente con rigurosidad acad\u00e9mica y, al mismo tiempo, trabajo con imaginarios sociales. Mi libro <em>La globalizaci\u00f3n imaginada<\/em> [editorial Paid\u00f3s, 1999; que en Brasil fue editado en portugu\u00e9s por Iluminuras, en 2003] aborda imaginarios que impulsan y se oponen a la globalizaci\u00f3n y a las configuraciones socioculturales que construimos a trav\u00e9s de la imaginaci\u00f3n y la creatividad. Mi argumento se basa en que las sociedades no se movilizan solamente por las regularidades que estudian las ciencias sociales, sino tambi\u00e9n por los imaginarios, un material sobre el cual trabajan los escritores, los artistas visuales y los cineastas. Yo ya hab\u00eda escrito ficci\u00f3n y poemas e inclu\u00ed peque\u00f1os episodios de ficci\u00f3n en algunos ensayos acad\u00e9micos, principalmente en el libro <em>El mundo entero como lugar extra\u00f1o <\/em>[editorial Gedisa, 2014; editado en portugu\u00e9s por Edusp, en 2020]. En tanto, <em>Pistas falsas: Una ficci\u00f3n antropol\u00f3gica <\/em>[editorial Sexto Piso, 2018; editado en portugu\u00e9s por Ita\u00fa Cultural\/Iluminuras, en 2020] es una novela que relata la historia de un arque\u00f3logo chino que llega a Am\u00e9rica Latina. Es una historia ficticia que se nutre de hechos emp\u00edricamente verificables y conversaciones que escuch\u00e9 durante mis investigaciones. El juego de la ficci\u00f3n no es simplemente un juego de irrealizaci\u00f3n, donde se relatan cosas que no han sucedido. Implica la b\u00fasqueda de distintos tipos de acceso a lo que vivenciamos y estudiamos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El intelectual elabora an\u00e1lisis pioneros sobre las paradojas de la modernidad latinoamericana","protected":false},"author":601,"featured_media":408613,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[183],"tags":[270],"coauthors":[1600],"class_list":["post-409153","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-entrevista-es","tag-antropologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/409153","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/601"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=409153"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/409153\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":409288,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/409153\/revisions\/409288"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/408613"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=409153"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=409153"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=409153"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=409153"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}