{"id":409156,"date":"2021-09-10T13:45:37","date_gmt":"2021-09-10T16:45:37","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=409156"},"modified":"2021-09-10T18:14:09","modified_gmt":"2021-09-10T21:14:09","slug":"un-circulo-virtuoso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-circulo-virtuoso\/","title":{"rendered":"Un c\u00edrculo virtuoso"},"content":{"rendered":"<p>En v\u00edsperas del 150\u00ba aniversario de su primera edici\u00f3n, que se celebrar\u00e1 en 2022, la realizaci\u00f3n del pr\u00f3ximo Censo Demogr\u00e1fico a cargo del Instituto Brasile\u00f1o de Geograf\u00eda y Estad\u00edstica (IBGE) sigue siendo una inc\u00f3gnita. No caben dudas de la ayuda que provee para la elaboraci\u00f3n de pol\u00edticas p\u00fablicas y las 11 ediciones que se han llevado a cabo han contribuido con numerosos descubrimientos cient\u00edficos en diversos campos del conocimiento. Al analizar sus datos, por ejemplo, en 2010 se identific\u00f3 que Brasil es el segundo pa\u00eds del mundo en t\u00e9rminos de sociodiversidad nativa: en el territorio nacional viven 305 etnias ind\u00edgenas. Con base en la informaci\u00f3n que aporta el Censo, investigaciones tambi\u00e9n revelaron que, durante d\u00e9cadas, el env\u00edo de remesas de dinero de brasile\u00f1os residentes en el extranjero asegur\u00f3 la supervivencia econ\u00f3mica de peque\u00f1as localidades de los estados de Minas Gerais y Rond\u00f4nia. Asimismo, pudo constatarse que, durante muchos a\u00f1os, incluso despu\u00e9s de obtener el derecho al voto, las mujeres siguieron excluidas del proceso electoral. Por otra parte, la escolarizaci\u00f3n de la poblaci\u00f3n femenina vivi\u00f3 un punto de inflexi\u00f3n en la d\u00e9cada de 1970, de manera tal que para el decenio de 2000 ellas pasaron a ser mayor\u00eda en cuanto al acceso y permanencia en las instituciones educativas de nivel superior.<\/p>\n<p>El Censo, que tiene lugar cada 10 a\u00f1os, es la \u00fanica encuesta que recaba informaci\u00f3n sobre la totalidad de los domicilios de los 5.570 municipios brasile\u00f1os. Para ello se emplean dos cuestionarios. Uno b\u00e1sico, para todos los domicilios nacionales, y otro m\u00e1s amplio, que se aplica mediante la modalidad de muestreo, en alrededor del 10 % de los hogares del pa\u00eds. \u201cM\u00e1s all\u00e1 de computar y mapear las condiciones de vida de la poblaci\u00f3n brasile\u00f1a, el Censo actualiza la red cartogr\u00e1fica y el registro nacional de domicilios, que se utilizan con fines estad\u00edsticos. En la \u00faltima edici\u00f3n, en 2010, el registro introdujo innovaciones al recabar datos georreferenciados de m\u00e1s de 60 millones de hogares\u201d, explica el dem\u00f3grafo Paulo de Martino Januzzi, de la Escuela Nacional de Ciencias Estad\u00edsticas (Ence), del IBGE. Entre los aparatos incluidos en el Censo figuran edad, sexo, color y raza de la poblaci\u00f3n, condiciones habitacionales, nivel de escolaridad y de ingresos, acceso a la salud y procesos migratorios, entre otros. El nuevo mapeo estaba previsto para realizarse en 2020, pero debi\u00f3 ser aplazado debido a la pandemia del covid-19. Se espera poder realizarlo el a\u00f1o que viene, a un costo de 2.300 millones de reales, dado que al presupuesto inicial, de 3.400 millones se le introdujeron recortes desde el Ministerio de Econom\u00eda, lo que ha obligado a la exclusi\u00f3n de algunos temas o a recabar menos detalles en los bloques tem\u00e1ticos sobre migraci\u00f3n internacional, ingresos domiciliarios y alquileres, entre otros. Los investigadores de \u00e1reas tales como la demograf\u00eda y la antropolog\u00eda esperan que esos recortes sean revisados antes de la diagramaci\u00f3n final del cuestionario.<\/p>\n<div class=\"box-lateral\"><strong>Lea m\u00e1s:<\/strong><br \/>\n&#8211; <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-pais-en-transformacion\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Un pa\u00eds en transformaci\u00f3n<\/a><br \/>\n&#8211; <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/tendencias-complementarias\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Tendencias complementarias<\/a><br \/>\n<\/div>\n<p>Con las cifras disponibles del \u00faltimo Censo, investigadores de la Fundaci\u00f3n Sistema Estadual de An\u00e1lisis de Datos (Seade) trabajaban en 2011 en la elaboraci\u00f3n de escenarios de crecimiento de la poblaci\u00f3n para las 645 ciudades del estado de S\u00e3o Paulo cuando se produjo un hallazgo: en algunos municipios peque\u00f1os del interior, la poblaci\u00f3n hab\u00eda duplicado su tama\u00f1o y gran parte de ese aumento estaba dado por un mayor n\u00famero de varones. \u201cEsa fue una expansi\u00f3n inesperada, que escapa al patr\u00f3n que se observa en otras ciudades\u201d, comenta la dem\u00f3grafa Bernadette Cunha Waldvogel, de la Gerencia Demogr\u00e1fica de la Seade.<\/p>\n<p>Al cotejar las cifras, Waldvogel descubri\u00f3 que el avance poblacional se relacionaba con la instalaci\u00f3n de institutos penitenciarios en esos municipios peque\u00f1os, como parte del proceso de desactivaci\u00f3n de la Casa de Detenci\u00f3n de S\u00e3o Paulo \u2013Carandiru\u2013 nueve a\u00f1os antes. \u201cSab\u00edamos que se estaban construyendo presidios en esos lugares, pero no conoc\u00edamos su impacto real sobre la din\u00e1mica poblacional, algo que s\u00ed pudo captar el Censo\u201d, comenta.<\/p>\n<p>Ella explica que tambi\u00e9n bas\u00e1ndose en estimaciones poblacionales elaboradas por la Seade a partir de los datos del Censo y con la informaci\u00f3n de los nacimientos y defunciones proporcionada por las oficinas del Registro Civil, la gobernaci\u00f3n del estado de S\u00e3o Paulo diagram\u00f3 su estrategia de vacunaci\u00f3n contra el covid-19. \u201cPara implementar un plan de vacunaci\u00f3n con la mayor asertividad posible, realizamos proyecciones simplemente por edad y calculamos la poblaci\u00f3n categorizando a los mayores de 60 a\u00f1os\u201d, explica. Seg\u00fan ella, el reto ha sido elaborar proyecciones con informaci\u00f3n desactualizada, recabada hace m\u00e1s de una d\u00e9cada. Al mencionar la importancia de la realizaci\u00f3n de una nueva edici\u00f3n de la encuesta, Waldvogel se\u00f1ala que, en el caso paulista, entre los datos m\u00e1s esperados figuran aquellos que se refieren a la migraci\u00f3n y a la fecundidad de las mujeres. \u201cEl \u00faltimo Censo revel\u00f3 que el saldo migratorio hab\u00eda disminuido bastante y que el \u00edndice de natalidad era de 1,7 hijos por mujer, es decir, por debajo del nivel de renovaci\u00f3n de la poblaci\u00f3n, que ser\u00eda de dos hijos por mujer. Necesitamos disponer de informaci\u00f3n actualizada sobre los habitantes del estado de S\u00e3o Paulo para comprender los efectos de estas tendencias sobre las estad\u00edsticas poblacionales\u201d, afirma.<\/p>\n<div id=\"attachment_408633\" style=\"max-width: 685px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/032-041_capa_censo_305-2-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-408633 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/032-041_capa_censo_305-2-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"675\" height=\"1120\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/032-041_capa_censo_305-2-1140.jpg 675w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/032-041_capa_censo_305-2-1140-250x415.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/032-041_capa_censo_305-2-1140-120x199.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 675px) 100vw, 675px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Fotos: L\u00e9o Ramos Chaves\u2002y Marcos Oliveira \/ Ag\u00eancia Senado<\/span><\/a> A partir de la informaci\u00f3n recopilada por el Censo, las investigaciones posteriores pueden detectar la cantidad de ni\u00f1os sin escolarizar, medir los progresos en la educaci\u00f3n y la participaci\u00f3n femenina en los procesos electorales<span class=\"media-credits\">Fotos: L\u00e9o Ramos Chaves\u2002y Marcos Oliveira \/ Ag\u00eancia Senado<\/span><\/p><\/div>\n<p>Los an\u00e1lisis de la fecundidad femenina permiten medir el ritmo de envejecimiento de la poblaci\u00f3n y son fundamentales para la planificaci\u00f3n del sistema educativo. En este sentido, la economista y dem\u00f3grafa Raquel Guimar\u00e3es, de la Universidad Federal de Paran\u00e1 (UFPR), informa que en 2015 llev\u00f3 a cabo un estudio para el Instituto Nacional de Estudios e Investigaciones (Inep, por sus siglas en portugu\u00e9s), del Ministerio de Educaci\u00f3n (MEC) de Brasil, con el prop\u00f3sito de estimar cu\u00e1l era la poblaci\u00f3n de hasta 3 a\u00f1os de edad que podr\u00eda demandar lugares en los jardines maternales durante los nueve a\u00f1os posteriores. A partir de los datos del Censo, ella verific\u00f3 una tendencia a la baja de la fecundidad en todas las ciudades brasile\u00f1as, a semejanza de lo que ocurre en S\u00e3o Paulo. \u201cEsto significa que la cantidad de ni\u00f1os tiende a disminuir. Sin embargo, como cada vez son m\u00e1s las mujeres que acceden al mercado laboral, se registra un incremento en la demanda de guarder\u00edas. Estos dos componentes deben tenerse en cuenta en la planificaci\u00f3n del sistema escolar para los pr\u00f3ximos a\u00f1os\u201d, enfatiza, recordando que solamente el Censo del IBGE es capaz de detectar a los ni\u00f1os y j\u00f3venes sin escolaridad. Sucede que los censos espec\u00edficos elaborados para el \u00e1mbito de la educaci\u00f3n, como son el Censo de la Educaci\u00f3n Superior o el Censo Escolar, basan sus an\u00e1lisis en los alumnos que est\u00e1n inscritos en las escuelas.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de los estudios demogr\u00e1ficos, los datos del Censo han propiciado descubrimientos importantes en cuanto a la condici\u00f3n de la mujer en la sociedad brasile\u00f1a. A partir de un an\u00e1lisis de todas las ediciones del mapeo nacional y del Censo de la Educaci\u00f3n Superior de 2017, del Inep, la economista Lucilene Morandi, de la Universidad Federal Fluminense (UFF), verific\u00f3 que las mujeres mejoraron sus indicadores educativos de nivel superior en las tres \u00faltimas d\u00e9cadas del siglo XX. \u201cHoy en d\u00eda, ellas son mayor\u00eda en t\u00e9rminos de ingreso y permanencia en las universidades, pese a que a\u00fan no se han superado las desigualdades en el acceso a la pol\u00edtica, al mercado laboral y en cuanto al ascenso en las carreras cient\u00edficas y tecnol\u00f3gicas\u201d, dice.<\/p>\n<p>Morandi explica que, entre 1871 y 1889, tan solo el 1,6 % de la poblaci\u00f3n brasile\u00f1a estaba matriculada en escuelas de ense\u00f1anza fundamental y media, y en su gran mayor\u00eda eran varones blancos y de un nivel socioecon\u00f3mico alto. Ese panorama empez\u00f3 a modificarse en las primeras d\u00e9cadas del siglo XX, cuando aument\u00f3 la cantidad de mujeres que salieron a trabajar fuera del hogar y las demandas del movimiento feminista por un mayor acceso a sus derechos cobraron visibilidad. \u201cLos an\u00e1lisis de los datos proporcionados por el Censo revelaron que reci\u00e9n en la d\u00e9cada de 1970 la proporci\u00f3n de mujeres alfabetizadas super\u00f3 a la masculina\u201d, dice. En 1960, las mujeres de hasta 19 a\u00f1os registraban un promedio de 1,7 a\u00f1os de estudio y los varones 1,9. Pero en 2010, las cifras correspondientes pasaron a ser 5,2 y 4,8 a\u00f1os, respectivamente. En lo que respecta a la educaci\u00f3n superior, la entrada en vigencia de la primera Ley de Directrices y Bases [LDB], en 1961, represent\u00f3 un punto de inflexi\u00f3n para la educaci\u00f3n femenina\u201d, analiza Morandi. Al equiparar escuela normal \u2013un curso secundario de formaci\u00f3n profesional docente para la educaci\u00f3n b\u00e1sica al que asist\u00edan mayoritariamente las mujeres\u2013 a la escuela cient\u00edfica, correspondiente a la actual ense\u00f1anza media, la legislaci\u00f3n posibilit\u00f3 la igualdad de condiciones en cuanto al acceso al examen de admisi\u00f3n. \u201cA partir de ah\u00ed hubo m\u00e1s mujeres inscribi\u00e9ndose para ingresar a la universidad\u201d, explica.<\/p>\n<div id=\"attachment_408637\" style=\"max-width: 1210px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/032-041_capa_censo_305-3-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-408637 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/032-041_capa_censo_305-3-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1200\" height=\"764\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/032-041_capa_censo_305-3-1140.jpg 1200w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/032-041_capa_censo_305-3-1140-250x159.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/032-041_capa_censo_305-3-1140-700x446.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/032-041_capa_censo_305-3-1140-120x76.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Fotos: Sergio Amaral \/ MDS, L\u00e9o Ramos Chaves y Fellipe Abreu<\/span><\/a> El mapeo de la poblaci\u00f3n de palenques comenz\u00f3 en 2010. La pr\u00f3xima edici\u00f3n del Censo aportar\u00e1 datos para poder comprender los cambios en los patrones migratorios internos e internacionales<span class=\"media-credits\">Fotos: Sergio Amaral \/ MDS, L\u00e9o Ramos Chaves y Fellipe Abreu<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>El proceso electoral<\/strong><br \/>\nAl cotejar las bases de datos de los censos realizados desde 1930 con informaciones del Tribunal Superior Electoral (TSE), el polit\u00f3logo Fernando Limongi, profesor jubilado de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) y docente de la Escuela de Econom\u00eda de S\u00e3o Paulo de la Fundaci\u00f3n Getulio Vargas (Eesp-FGV), pudo recuperar los resultados de los comicios que se llevaron a cabo en todos los municipios del pa\u00eds para la elecci\u00f3n de cargos del Ejecutivo y del Legislativo entre 1932 y 1965, e hizo otro descubrimiento importante al respecto de la participaci\u00f3n femenina en el proceso electoral. \u201cPude comprobar que, en el per\u00edodo analizado, el principal grupo de electores que qued\u00f3 fuera de la votaci\u00f3n no fue el conformado por los pobres y analfabetos, tal como se supon\u00eda, sino el de las mujeres\u201d, informa. En 1927, el estado de Rio Grande do Norte les concedi\u00f3 el derecho al voto a las mujeres. Este derecho se ampli\u00f3 a todas las mujeres del pa\u00eds en 1932 y ellas pudieron ejercerlo en las elecciones para la Asamblea Nacional Constituyente, en 1933. Con la elecci\u00f3n indirecta de Get\u00falio Vargas (1882-1954) para la presidencia de la Rep\u00fablica, en 1934, la participaci\u00f3n femenina en las elecciones presidenciales solamente se produjo en 1945.<\/p>\n<p>\u201cAl analizar los padrones electorales municipales y cruzando esta informaci\u00f3n con los datos surgidos de los censos, verifiqu\u00e9 que las mujeres fueron excluidas de participar en las elecciones. No hay indicios de que se haya discriminado a otros grupos sociales\u201d, especifica. Seg\u00fan Limongi, entre 1932 y 1964, el promedio del padr\u00f3n femenino sobre el total de los electores rondaba el 34 %, lo que significa que por cada dos varones empadronados hab\u00eda una mujer en condiciones de ejercer su derecho al voto. \u201cEsa fue una de las formas a las que apelaron los varones para mantener la autoridad masculina en el seno de la familia. El Estado se abstuvo de cuestionarla\u201d.<\/p>\n<p>Al remitirse a las series hist\u00f3ricas del IBGE como punto de partida para las investigaciones sobre la inmigraci\u00f3n, el dem\u00f3grafo Duval Magalh\u00e3es Fernandes, de la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de Minas Gerais (PUC-MG), recuerda que ya desde la primera edici\u00f3n del Censo, en 1872, se les preguntaba a las personas su lugar de nacimiento. \u201cLa idea de establecer un registro de los extranjeros siempre estuvo presente, pero el uso de esa informaci\u00f3n fue cambiando. A partir de 1938, durante el gobierno de Vargas, por ejemplo, los datos de los inmigrantes sirvieron como base para formular una pol\u00edtica de cupos que buscaba limitar el arribo de extranjeros al pa\u00eds\u201d, relata.<\/p>\n<p>En 1940 el IBGE contrat\u00f3 al dem\u00f3grafo y estad\u00edstico italiano Giorgio Mortara (1885-1967) y eso se tradujo en una modernizaci\u00f3n del cuestionario, que entonces pas\u00f3 a incluir preguntas para mapear las migraciones intermunicipales y estaduales. Y en 2010, el Censo comenz\u00f3 a detallar informaci\u00f3n sobre los brasile\u00f1os que emigraban al exterior. \u201cLa encuesta conten\u00eda un \u00edtem en el que el responsable del domicilio respond\u00eda si alg\u00fan miembro del hogar se hab\u00eda ido a vivir al exterior, en qu\u00e9 pa\u00eds se encontraba, adem\u00e1s de otras caracter\u00edsticas, tales como el sexo y la edad. Esa fue la primera vez que pudimos conectar el origen municipal y el destino internacional de los brasile\u00f1os\u201d, refiere. Estos datos, hasta entonces desconocidos, dice Fernandes, fueron el puntapi\u00e9 inicial para que los investigadores pudieran analizar las din\u00e1micas de las redes migratorias en Brasil y en el exterior. Desde entonces, ha utilizado esos datos para identificar los distintos aspectos del proceso de emigraci\u00f3n de los brasile\u00f1os.<\/p>\n<p>\u201cEl pa\u00eds de destino y el sexo del inmigrante var\u00edan seg\u00fan cada regi\u00f3n de Brasil. Las mujeres que se van a Espa\u00f1a, por ejemplo, salen mayormente de los estados de Tocantins y Goi\u00e1s, mientras que aquellos que emigran a Estados Unidos y a Portugal suelen ser del este de Minas Gerais\u201d, revela. En cuanto a esta regi\u00f3n de Minas Gerais en particular, Fernandes se\u00f1ala que, atra\u00eddos por la pujanza del agronegocio, antes de dejar el pa\u00eds muchos brasile\u00f1os que viven all\u00ed pasan por Rond\u00f4nia. \u201cEn 2011 empezamos a analizar ese recorrido para entender por qu\u00e9 en la regi\u00f3n cercana al municipio de Ji-Paran\u00e1, en Rond\u00f4nia, los individuos provenientes del este de Minas Gerais no regresaban a sus lugares de origen\u201d, relata, haciendo alusi\u00f3n a que en otras zonas cercanas no se registraba ese mismo fen\u00f3meno. Al mapear la salida de brasile\u00f1os al exterior, el Censo de 2010, dice el dem\u00f3grafo, permiti\u00f3 constatar que buena parte de los <em>mineiros <\/em>que sal\u00edan de la regi\u00f3n oriental del estado con destino a Rond\u00f4nia, posteriormente se marchaban a Estados Unidos, donde comenzaban a trabajar y enviaban remesas de dinero a sus familiares que hab\u00edan quedado en Brasil. \u201cEn Rond\u00f4nia y en el este de Minas Gerais hay peque\u00f1as localidades que sobreviven gracias a los giros de dinero enviados por sus parientes que viven afuera\u201d.<\/p>\n<p>La verificaci\u00f3n de este fen\u00f3meno migratorio sirvi\u00f3 para comprender las dificultades econ\u00f3micas que enfrentan algunos municipios de la regi\u00f3n como reflejo de la crisis estadounidense de 2010. \u201cLos comercios de algunas ciudades como Pot\u00e9, en Minas Gerais, funcionaban con base en las transferencias provenientes de Estados Unidos. Cuando estas menguaron o cesaron, muchos de ellos quebraron y eso aument\u00f3 el desempleo\u201d, relata, recordando que hay m\u00e1s de 4 millones de brasile\u00f1os viviendo en el exterior, y alrededor de 1,5 millones de extranjeros residentes en Brasil.<\/p>\n<div id=\"attachment_408641\" style=\"max-width: 685px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/032-041_capa_censo_305-4-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-408641 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/032-041_capa_censo_305-4-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"675\" height=\"1136\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/032-041_capa_censo_305-4-1140.jpg 675w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/032-041_capa_censo_305-4-1140-250x421.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/032-041_capa_censo_305-4-1140-120x202.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 675px) 100vw, 675px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos Chaves<\/span><\/a> Los datos censales sobre el envejecimiento de la poblaci\u00f3n y la movilidad urbana constituyen la base de estudios en distintos campos del conocimiento<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos Chaves<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Las migraciones internacionales<\/strong><br \/>\nEl siglo XXI inaugur\u00f3 un nuevo cap\u00edtulo en la historia de las migraciones internacionales. \u201cEn Brasil, por ejemplo, solo el Censo podr\u00e1 medir el impacto de la llegada de haitianos a las ciudades peque\u00f1as durante la \u00faltima d\u00e9cada\u201d, estima la dem\u00f3grafa Roberta Guimar\u00e3es Peres, de la Universidad Federal del ABC (UFABC). Como resultado de una investigaci\u00f3n financiada por la FAPESP, que utiliz\u00f3 datos de los censos, Guimar\u00e3es Peres descubri\u00f3 que hasta mediados del siglo XX, las migraciones internas fueron desde ciudades del nordeste hacia otras del sudeste brasile\u00f1o, especialmente S\u00e3o Paulo, R\u00edo de Janeiro y Belo Horizonte. \u201cEn la edici\u00f3n de 2000 del Censo, comprobamos un cambio importante en esta distribuci\u00f3n. Las migraciones empezaron a incluir desplazamientos m\u00e1s cortos y localidades menores, ya no solamente las capitales del sudeste, y pasaron a recibir un mayor volumen de migrantes internos. En tanto, el Censo de 2010, marc\u00f3 una mayor presencia de migraciones internacionales, incluso en ciudades medianas, apuntando a nuevos polos de concentraci\u00f3n de la poblaci\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 de las regiones metropolitanas\u201d, comenta. Ella remarca que el pr\u00f3ximo censo podr\u00eda registrar las tendencias recientes de migraciones internacionales, que en la segunda d\u00e9cada del siglo XXI han experimentado importantes cambios en Brasil.<\/p>\n<p>Las transformaciones de los centros urbanos han venido siendo captadas sucesivamente por los censos. El dem\u00f3grafo Roberto Luiz do Carmo, director asociado del Instituto de Filosof\u00eda y Ciencias Humanas de la Universidad de Campinas (IFCH-Unicamp), quien desde hace m\u00e1s de una d\u00e9cada investiga el tema, comenta que el avance de las \u00e1reas cultivadas en las regiones fronterizas del centro-oeste de Brasil gener\u00f3 un crecimiento de la poblaci\u00f3n de las zonas urbanas de la regi\u00f3n. Seg\u00fan Do Carmo, al comparar los panoramas puestos de relieve por los cinco censos que se realizaron entre 1970 y 2010, se pudo detectar que, con la concentraci\u00f3n de tierras como resultado de la expansi\u00f3n del cultivo de la soja, se produjo un desplazamiento de aquellos que viv\u00edan y trabajaban en peque\u00f1as propiedades rurales hacia los n\u00facleos urbanos. \u201cLos datos muestran una conexi\u00f3n entre la expansi\u00f3n del agronegocio y la consolidaci\u00f3n de las ciudades en las zonas de frontera\u201d, dice Do Carmo, actual presidente de la Asociaci\u00f3n Brasile\u00f1a de Estudios Poblacionales (Abep). \u201cNuestro pa\u00eds ha experimentado recientemente una gran transformaci\u00f3n, especialmente despu\u00e9s del retorno de la democracia. El Censo y sus series hist\u00f3ricas constituyen la base para la comprensi\u00f3n de estos cambios\u201d, dice Limongi, de la Eesp-FGV.<\/p>\n<p>El apartado del Censo que ha sufrido m\u00e1s transformaciones durante las \u00faltimas d\u00e9cadas es el que registra la raza y el color, que ha permitido incluir a los pueblos ind\u00edgenas en las estad\u00edsticas oficiales reci\u00e9n a partir de 1991. Antes, simplemente se los clasificaba como pardos y solo se los registraba en el censo si viv\u00edan dentro de misiones religiosas o en las aldeas de la Fundaci\u00f3n Nacional Ind\u00edgena (Funai). \u201cLa categor\u00eda \u2018ind\u00edgena\u2019 fue incluida por el IBGE en el apartado referente a color y raza hace 30 a\u00f1os. En aquella \u00e9poca, los censistas no llegaban a todas las aldeas, pero empezamos a tener una noci\u00f3n del n\u00famero de estos habitantes\u201d, explica la dem\u00f3grafa y antrop\u00f3loga Marta Maria do Amaral Azevedo, del N\u00facleo de Estudios de la Poblaci\u00f3n (Nepo), de la Unicamp.<\/p>\n<p>Desde hace dos d\u00e9cadas, Do Amaral Azevedo viene trabajando con el IBGE para encontrar formas de mejorar la metodolog\u00eda de registro de informaci\u00f3n sobre los pueblos abor\u00edgenes. Como parte de este proceso, en 2010, la red cartogr\u00e1fica de territorios ind\u00edgenas, elaborada por la Funai, comenz\u00f3 a ser utilizada por el instituto para definir los sectores que deb\u00edan recorrer los censistas para realizar la encuesta a los pueblos ind\u00edgenas. \u201cEn el \u00faltimo Censo, si la persona se autodeclaraba ind\u00edgena, el cuestionario inclu\u00eda una nueva pregunta referente a su etnia y a las lenguas que hablaba\u201d, dice. Solo as\u00ed se pudo identificar la existencia de los 305 pueblos ind\u00edgenas que viven en el pa\u00eds, cuando las estimaciones preliminares suger\u00edan que eran 200. \u201cPasamos a ser el segundo pa\u00eds del mundo en cuanto a la sociodiversidad nativa, tan solo detr\u00e1s de Indonesia\u201d, refiere Do Amaral Azevedo, expresidente de la Funai. Este descubrimiento llev\u00f3 a la apertura de nuevos frentes de investigaci\u00f3n acerca de la tem\u00e1tica ind\u00edgena en las instituciones de educaci\u00f3n superior de diversas regiones del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Do Amaral Azevedo recuerda los resultados de su tesis doctoral, defendida en 2003 en la Unicamp, cuando analiz\u00f3 la fecundidad de algunas etnias a partir de los datos recabados en 1992 por la Federaci\u00f3n de Organizaciones Ind\u00edgenas del R\u00edo Negro, una regi\u00f3n en la que exist\u00edan alrededor de 400 aldeas. \u201cColabor\u00e9 en la elaboraci\u00f3n de esa investigaci\u00f3n y, al analizarla, detect\u00e9 que los pueblos ind\u00edgenas de aquella regi\u00f3n presentaban una tasa de fecundidad m\u00e1s alta, de 5,4 hijos por mujer en 1992, en comparaci\u00f3n con el promedio nacional, que era de 2,8. Este hallazgo permiti\u00f3 comprobar que aquellos pueblos estaban recuperando la poblaci\u00f3n perdida a lo largo del siglo XX\u201d, dice. Los datos del Censo de 2010 llevaron a otros investigadores a verificar algo similar en relaci\u00f3n con otros pueblos originarios en distintas regiones del pa\u00eds.<\/p>\n<p>A partir de los resultados del Censo, la salud de la poblaci\u00f3n ind\u00edgena se ha transformado en un \u00e1rea de estudios fundamental para instituciones como la Fundaci\u00f3n Oswaldo Cruz (Fiocruz), dice el antrop\u00f3logo Ricardo Ventura Santos, de la Escuela Nacional de Salud P\u00fablica (Ensp-Fiocruz) y del Museo Nacional de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ). \u201cLas estad\u00edsticas oficiales revelaron que la mortalidad ind\u00edgena es la m\u00e1s alta del pa\u00eds, lo que ha llevado a profundizar el debate sobre la inequidad y la justicia social\u201d, puntualiza. Seg\u00fan \u00e9l, el grupo de estudios de la salud de los pueblos ind\u00edgenas de la Fiocruz ha promovido la inserci\u00f3n de este debate en los circuitos internacionales, comparando la situaci\u00f3n de los pueblos originarios de Brasil con los de pa\u00edses tales como Australia, Canad\u00e1, Nueva Zelanda y otros. \u201cLas desigualdades que afectan a los ind\u00edgenas se registran en diversas regiones del mundo. Los datos de los censos constituyen la base para poder efectuar estas comparaciones internacionales y para poder revertir el panorama de inequidades a trav\u00e9s de la adopci\u00f3n de pol\u00edticas p\u00fablicas.\u201d<\/p>\n<p>Tras 20 a\u00f1os de seguimiento, el estudio \u201cSalud, bienestar y envejecimiento (Sabe)\u201d, una investigaci\u00f3n longitudinal de cohortes m\u00faltiples sobre las condiciones de vida y salud de los ancianos residentes en la ciudad de S\u00e3o Paulo, utiliza los datos del Censo para generar muestras representativas de los habitantes mayores de 60 a\u00f1os, estimados en 1,8 millones en la capital paulista. La enfermera Yeda Aparecida de Oliveira Duarte, de la Facultad de Salud P\u00fablica (FSP) de la USP y coordinadora de la iniciativa financiada por la FAPESP, explica que la investigaci\u00f3n toma como base los sectores censales definidos por el IBGE. Estas zonas, que congregan entre 200 y 300 hogares, se agrupan de acuerdo a sus caracter\u00edsticas socioecon\u00f3micas y se distribuyen entre los censistas, durante el per\u00edodo de aplicaci\u00f3n de la encuesta. \u201cA partir de los sectores censales, seleccionamos las muestras de la poblaci\u00f3n que entrar\u00e1n en el rango de nuestro trabajo seg\u00fan el sexo, la edad y las condiciones socioecon\u00f3micas y de vivienda\u201d, describe.<\/p>\n<p>Los resultados de este sondeo, concluidos en 2019, revelaron que, en S\u00e3o Paulo, los ancianos estaban aumentando progresivamente la b\u00fasqueda de servicios privados de salud y usaban menos el Sistema \u00danico de Salud (SUS). Esto ocurre, seg\u00fan ella, porque la ciudad tiene menos programas de salud de la familia, la atenci\u00f3n suele ser lenta en la red p\u00fablica y la iniciativa privada ofrece convenios espec\u00edficos para ese rango de edad, lo que constituye una realidad muy diferente a la que se observa en otros municipios brasile\u00f1os, en los cuales predomina la atenci\u00f3n por el SUS.<\/p>\n<p>Los sectores censales tambi\u00e9n constituyeron la base de dos estudios conducidos por la matem\u00e1tica Celia Landmann Szwarcwald, del Laboratorio de Informaci\u00f3n y Salud del Instituto de Comunicaci\u00f3n e Informaci\u00f3n Cient\u00edfica y Tecnol\u00f3gica en Salud (LIS\/Icict) de la Fiocruz. En 2013, ella coordin\u00f3 la Investigaci\u00f3n Nacional de Salud (PNS). Actualmente est\u00e1 realizando una encuesta sobre el tracoma, una enfermedad infecciosa ocular que causa ceguera y est\u00e1 relacionada con la desigualdad social, como parte de un proyecto financiado por la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS) y la Organizaci\u00f3n Panamericana de la Salud (Opas). \u201cPara ambos trabajos elaboramos muestreos poblacionales basados en la estratificaci\u00f3n de los sectores censales. Sin esos datos los estudios no habr\u00edan sido viables\u201d, informa. \u201cLa investigaci\u00f3n sobre el tracoma nos ha tra\u00eddo buenas noticias: la enfermedad ha sido erradicada en las zonas rurales y empobrecidas del norte y el nordeste de Brasil\u201d.<\/p>\n<p>La economista Wasm\u00e1lia Socorro Barata Bivar, expresidenta del IBGE y directora de investigaciones de la instituci\u00f3n entre 2004 y 2011, explica que algunas estad\u00edsticas solo pueden generarse a partir de las interacciones con el \u00e1mbito acad\u00e9mico. \u201cAntes de proceder a censar a la poblaci\u00f3n ind\u00edgena, por ejemplo, se realizan estudios antropol\u00f3gicos que permiten identificar a esas comunidades y delimitar las zonas donde habitan\u201d, comenta Barata Bivar, recordando que el IBGE es uno de los pocos institutos del mundo que congrega a ambos campos: geograf\u00eda y estad\u00edstica. La economista, que tambi\u00e9n es profesora en la PUC-RJ, informa que cada edici\u00f3n del Censo cuenta con el apoyo de comit\u00e9s consultivos integrados por expertos de diversas \u00e1reas del conocimiento. \u201cEl IBGE no puede existir sin la academia y esta tampoco sin el IBGE. Necesitamos recurrir a la ciencia en el proceso de definici\u00f3n sobre qu\u00e9 datos recabar y c\u00f3mo hacerlo. Luego, esa informaci\u00f3n retorna a los investigadores, abasteciendo sus investigaciones en un c\u00edrculo virtuoso\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Los censos demogr\u00e1ficos constituyen la base para la comprensi\u00f3n de la sociedad brasile\u00f1a, e impulsan el conocimiento cient\u00edfico, al propiciar un di\u00e1logo permanente con el \u00e1mbito acad\u00e9mico","protected":false},"author":601,"featured_media":408625,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[179],"tags":[1638,294,330],"coauthors":[1600],"class_list":["post-409156","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-tapa","tag-demografia-es","tag-economia-es","tag-sociologia-es","position_at_home-sumario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/409156","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/601"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=409156"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/409156\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":409287,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/409156\/revisions\/409287"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/408625"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=409156"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=409156"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=409156"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=409156"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}