{"id":409248,"date":"2021-09-10T14:21:48","date_gmt":"2021-09-10T17:21:48","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=409248"},"modified":"2021-09-10T18:33:02","modified_gmt":"2021-09-10T21:33:02","slug":"entre-la-poesia-y-la-tecnica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/entre-la-poesia-y-la-tecnica\/","title":{"rendered":"Entre la poes\u00eda y la t\u00e9cnica"},"content":{"rendered":"<p>El arquitecto Paulo Mendes da Rocha, fallecido el 23 de mayo, tuvo una carrera acad\u00e9mica peculiar. En 1969, la dictadura militar (1964-1985) lo cesante\u00f3, al igual que a otros 65 docentes de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP). Con la apertura pol\u00edtica, en 1980 regres\u00f3 a la Facultad de Arquitectura y Urbanismo (FAU) de esa instituci\u00f3n como auxiliar de ense\u00f1anza, condici\u00f3n que mantuvo hasta convertirse en profesor titular, en 1998, y ese mismo a\u00f1o tuvo que jubilarse obligatoriamente, cuando cumpli\u00f3 70 a\u00f1os. En 2010 se le otorg\u00f3 el t\u00edtulo de profesor em\u00e9rito. \u201cPaulo no obtuvo ni un m\u00e1ster ni un doctorado, pero incluso sin una carrera acad\u00e9mica formal ayud\u00f3 a formar a generaciones de arquitectos. M\u00e1s adelante, incluso trabajar\u00eda en colaboraci\u00f3n con algunos de esos exalumnos\u201d, dice Helena Ayoub, docente del Departamento de Dise\u00f1o de la FAU-USP. \u201cDemostr\u00f3 que el proyecto de una obra puede ser tambi\u00e9n una instancia de investigaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Otra docente de la FAU-USP, Ana Maria de Moraes Belluzzo, coincide con ella. \u201cPaulo fue un gran pensador y un f\u00e9rreo defensor de la funci\u00f3n social de la arquitectura y el urbanismo en el mundo contempor\u00e1neo. No es casual que su obra haya inspirado tesis doctorales, tesinas de maestr\u00eda y art\u00edculos acad\u00e9micos en Brasil y en el exterior\u201d. Las maneras elocuentes y sagaces del profesor, conocido por su temperamento fuerte y \u00e1cido, tambi\u00e9n sol\u00edan inspirar a los estudiantes de arquitectura. \u201cEra un excelente narrador y no solo hablaba de arquitectura, sino de temas tales como las artes visuales y la pol\u00edtica. Cuando se paraba a charlar en las rampas o en los espacios colectivos de la FAU, enseguida se juntaba un grupo enorme para escuchar su voz\u201d, dice el exalumno suyo Leandro Medrano, ahora profesor de la misma instituci\u00f3n. \u201cPaulo ten\u00eda una manera \u00fanica e inspiradora de ver el mundo y sobre la realidad. Era capaz de hallar nuevas perspectivas para cualquier tema\u201d, dice Luiz Eugenio Mello, actual director cient\u00edfico de la FAPESP, quien en 2010 contrat\u00f3 a Mendes da Rocha para que este realizara el proyecto arquitect\u00f3nico del Instituto Tecnol\u00f3gico Vale.<\/p>\n<p>Paulo Archias Mendes da Rocha naci\u00f3 en Vit\u00f3ria, estado de Esp\u00edrito Santo (ES), el 25 de octubre de 1928. Cuando ten\u00eda alrededor de 6 a\u00f1os se mud\u00f3 con su familia a S\u00e3o Paulo. El aprecio por el acto de construir estaba presente en la familia. Su padre, el ingeniero Paulo de Menezes Mendes da Rocha (1887-1967), fue director de la Escuela Polit\u00e9cnica de la USP entre 1943 y 1947; su abuelo materno, Serafim Derenzi (1863-1941), trabaj\u00f3 como contratista en Esp\u00edrito Santo.<\/p>\n<p>Mendes da Rocha se gradu\u00f3 en 1954 en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Presbiteriana Mackenzie (FAU-UPM). Cuatro a\u00f1os m\u00e1s tarde gan\u00f3, junto a quien entonces era su socio, el arquitecto Jo\u00e3o Eduardo de Gennaro (1928-2013), el concurso para dise\u00f1ar el gimnasio del Clube Athletico Paulistano. \u201cEs una obra que contiene los elementos fundamentales de su manera de proyectar. Ah\u00ed la expresa en toda su dimensi\u00f3n\u201d, dice el arquitecto Ciro Pirondi, uno de los fundadores de la Escola da Cidade, una instituci\u00f3n educativa privada sin fines de lucro, donde seg\u00fan \u00e9l, alrededor del 90 % de los docentes fueron alumnos de Mendes da Rocha. \u201cEra extremadamente riguroso con la t\u00e9cnica, pero nunca dejaba de lado la poes\u00eda\u201d.<\/p>\n<p>En 1961, la estructura circular, de laterales abiertos, revestida en madera, con tejas met\u00e1licas, y sostenida por seis columnas, obtuvo el gran premio internacional de arquitectura en la 6\u00aa Bienal de S\u00e3o Paulo. Este logro proyect\u00f3 el nombre del joven disc\u00edpulo de la denominada escuela paulista de arquitectura en la escena de S\u00e3o Paulo. \u201cPaulo era cultor de una arquitectura de formas elementales y muy l\u00f3gica, en la que nada era casual. Todos los elementos constructivos estaban all\u00ed por una raz\u00f3n\u201d, dice Edson Mahfuz, de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Federal de Rio Grande do Sul (FAU-UFRGS).<\/p>\n<p>Ese mismo a\u00f1o fue invitado a dar clases en la FAU-USP por el arquitecto Jo\u00e3o Batista Vilanova Artigas (1915-1985), se\u00f1alado como el mentor de la escuela paulista de arquitectura y uno de sus grandes maestros. De esta \u00e9poca son proyectos tales como la Casa Butantan (1964), donde vivi\u00f3 con su primera esposa, Virginia Ferraz Navarro, y sus hijos. Poco despu\u00e9s lleg\u00f3 la persecuci\u00f3n a Mendes da Rocha y Vilanova Artigas. \u201cEn aquella \u00e9poca, mi padre era un arquitecto en ascenso y la anulaci\u00f3n de sus derechos civiles fue un obst\u00e1culo para su carrera dentro y fuera de la universidad\u201d, dice su hijo, tambi\u00e9n arquitecto, Pedro Mendes da Rocha.<\/p>\n<p>Cuando fue cesanteado por el r\u00e9gimen militar, se le prohibi\u00f3 trabajar para organismos gubernamentales. Sin embargo, por esas iron\u00edas del destino, gan\u00f3 el concurso para dise\u00f1ar el Pabell\u00f3n de Osaka, que albergar\u00eda la sede de Brasil en la Exposici\u00f3n Internacional de Jap\u00f3n, a celebrarse en 1970. \u201cTuvo que ir a Jap\u00f3n para desarrollar el trabajo y viaj\u00f3 con mucho miedo a sufrir un atentado por parte del r\u00e9gimen brasile\u00f1o\u201d, contin\u00faa su hijo. \u201cDespu\u00e9s de la feria, el pabell\u00f3n iba a ser demolido, pero \u00e9l manifest\u00f3 que hab\u00eda recibido una propuesta de una universidad que estaba interesada en transformar ese espacio en una escuela de m\u00fasica, algo que le encantaba. Sin embargo, los militares rechazaron la oferta y el pabell\u00f3n acab\u00f3 siendo demolido. Sol\u00eda decir que esa fue su segunda proscripci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>A partir de la d\u00e9cada de 1980, con el debilitamiento de la dictadura, el arquitecto llev\u00f3 a cabo una serie de proyectos que se volvieron emblem\u00e1ticos, como el Museo Brasile\u00f1o de Escultura y Ecolog\u00eda (MuBE), en S\u00e3o Paulo. En los a\u00f1os 1990, cuando lo contrataron para reformar la Pinacoteca del Estado, ubicada en un edificio neocl\u00e1sico dise\u00f1ado por el ingeniero y arquitecto Francisco de Paula Ramos de Azevedo (1851-1928), resolvi\u00f3 desarrollar el proyecto <em>in situ<\/em>, junto al tambi\u00e9n arquitecto Eduardo Colonelli. Pero nunca abandon\u00f3 su oficina que funciona desde 1973 en la misma direcci\u00f3n: un edificio comercial ubicado en el centro de la ciudad.<\/p>\n<p>\u201cEn aquella \u00e9poca, muchos estudios de arquitectura reemplazaron el tablero de dibujo por la computadora, pero a \u00e9l le gustaba desarrollar sus ideas en dibujos a mano alzada, en papel manteca o en maquetas de papel\u201d, relata Catherine Otondo, docente de la FAU-UPM y autora de la tesis doctoral intitulada \u201cDise\u00f1o y espacio construido. Relaciones entre el pensar y el hacer en la obra de Paulo Mendes da Rocha\u201d, defendida en 2013 en la FAU-USP. \u201cComo la computadora no formaba parte de su proceso creativo, decidi\u00f3 no llevar equipos tecnol\u00f3gicos a su despacho. Por la misma \u00e9poca, despidi\u00f3 a su equipo y empez\u00f3 a desarrollar sus proyectos como asociado de otros estudios abiertos por exalumnos o antiguos colaboradores\u201d, informa.<\/p>\n<p>El reconocimiento internacional sobrevino en la segunda mitad de la d\u00e9cada de 1990. Es curioso observar que el primer libro publicado sobre la obra del arquitecto, cuyo t\u00edtulo es <em>Mendes da Rocha<\/em> (1996), haya sido publicado por una editorial extranjera, la espa\u00f1ola Gustavo Gigli. La autor\u00eda de publicaci\u00f3n fue compartida entre el cr\u00edtico de arquitectura catal\u00e1n Josep Maria Montaner y la arquitecta brasile\u00f1a Maria Isabel Villac, quien en ese momento estaba haciendo su doctorado sobre la obra de Mendes da Rocha en la Universitat Politecnica de Catalunya en Barcelona. Seg\u00fan ella, la obra del arquitecto era entonces pr\u00e1cticamente desconocida en Europa. \u201cCuando present\u00e9 la obra de Paulo a mis profesores, uno de los cuales era Montaner, quedaron muy sorprendidos por la calidad de los proyectos\u201d, dice Villac, quien en la actualidad es docente de la FAU-UPM, y que a\u00f1ade: \u201cEn Brasil, Paulo Mendes da Rocha era muy conocido en el medio arquitect\u00f3nico, pero vale recordar que las obras de estos arquitectos que, como \u00e9l, formaban parte de la escuela paulista de arquitectura, perdieron espacio frente a la arquitectura posmoderna y desaparecieron de las revistas especializadas a principios del decenio de 1980\u201d.<\/p>\n<p>Poco despu\u00e9s de la presentaci\u00f3n del libro, el arquitecto fue homenajeado en 1997 con la Sala Especial Mendes da Rocha, en la 10\u00aa Documenta de Kassel. En el a\u00f1o 2000, recibi\u00f3 el Premio Mies van der Rohe de Arquitectura Latinoamericana por el proyecto de reforma de la Pinacoteca de S\u00e3o Paulo. \u201c\u00c9l le aport\u00f3 nobleza a los proyectos de renovaci\u00f3n, considerados como trabajos menores\u201d, dice Belluzzo. En 2006 se convirti\u00f3 en el segundo arquitecto brasile\u00f1o en ganar el Pritzker, conocido como el Premio Nobel de la Arquitectura. En 2015 recibi\u00f3 el t\u00edtulo de doctor <em>honoris causa<\/em> de la Universidad de Lisboa, en Portugal. A estas distinciones le siguieron, entre otras, el Le\u00f3n de Oro de la Bienal de Venecia (2016), y las medallas de oro del Royal Institute of British Architects (2017) y de la Uni\u00f3n Internacional de Arquitectos (2021).<\/p>\n<p>La consecuci\u00f3n de estos honores no afect\u00f3 su rutina, seg\u00fan dice su hijo, Pedro. \u201cSigui\u00f3 realizando algunos proyectos, lo que le permit\u00eda conservar una relaci\u00f3n estrecha con la producci\u00f3n de cada uno de ellos, y mantenerse firme en su idea de hacer tan solo aquello en lo que realmente cre\u00eda y en forma artesanal\u201d, comenta. \u201cAdem\u00e1s, era cultor de un estilo de vida austero, sin tel\u00e9fonos m\u00f3viles, p\u00e1ginas web ni autom\u00f3vil. Era un gran defensor del transporte p\u00fablico, le encantaba caminar, le gustaba mucho la calle\u201d.<\/p>\n<p>Un reflejo de esto est\u00e1 presente en uno de sus \u00faltimos proyectos, el centro cultural Sesc 24 de Maio (2017), que firma en colaboraci\u00f3n con el estudio MMBB Arquitetos. Situado en medio del bullicio del centro de S\u00e3o Paulo, el edificio fue adaptado para albergar 13 plantas, conectadas por una rampa, que conducen a una piscina abierta en la azotea. \u201cLa planta baja es una continuidad de la calle y se erige como una especie de plaza, que invita a la ciudad a adentrarse en el edificio\u201d, analiza la arquitecta Raquel Rolnik, docente de la FAU-USP. \u201cMendes da Rocha cre\u00eda que disfrutar de la arquitectura era un derecho de todos y que esta deb\u00eda formar parte del paisaje urbano de manera abierta y fraternal\u201d.<\/p>\n<p>Paulo Mendes da Rocha muri\u00f3 a los 92 a\u00f1os, v\u00edctima de un c\u00e1ncer de pulm\u00f3n. Deja a su esposa, la arquitecta y dise\u00f1adora de joyas Helene Afanasieff, y seis hijos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Paulo Mendes da Rocha influy\u00f3 sobre varias generaciones y se consagr\u00f3 en el mundo como uno de los arquitectos m\u00e1s importantes de Brasil","protected":false},"author":689,"featured_media":408813,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[1349],"tags":[272],"coauthors":[3453],"class_list":["post-409248","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-necrologia","tag-arquitectura"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/409248","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/689"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=409248"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/409248\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":409301,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/409248\/revisions\/409301"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/408813"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=409248"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=409248"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=409248"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=409248"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}