{"id":412455,"date":"2021-10-07T17:30:56","date_gmt":"2021-10-07T20:30:56","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=412455"},"modified":"2021-10-07T17:30:56","modified_gmt":"2021-10-07T20:30:56","slug":"sergio-pena-por-debajo-de-la-piel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/sergio-pena-por-debajo-de-la-piel\/","title":{"rendered":"S\u00e9rgio Pena: Por debajo de la piel"},"content":{"rendered":"<p>No importa cu\u00e1l sea el color de la piel. En Brasil, gran parte de los blancos, negros e ind\u00edgenas tuvo o tiene antepasados paternos europeos y maternos de origen africano o amerindio. La coloraci\u00f3n de la piel, algo que est\u00e1 determinado por unos 20 \u00f3 30 genes, una cifra m\u00ednima frente a los m\u00e1s de 20.000 que componen el genoma humano, no se relaciona en nada con la capacidad intelectual del individuo. \u201cLa tonalidad de la piel es tan solo una adaptaci\u00f3n geogr\u00e1fica. Hay personas con la piel oscura en todas las regiones ecuatoriales del planeta, donde la insolaci\u00f3n es mayor\u201d, dice el m\u00e9dico genetista S\u00e9rgio Danilo Junho Pena.<\/p>\n<p>Luego de haber trabajado durante 12 a\u00f1os como m\u00e9dico, investigador y docente universitario en Estados Unidos, Inglaterra y Canad\u00e1, el investigador comenz\u00f3 a estudiar los or\u00edgenes gen\u00e9ticos del pueblo brasile\u00f1o a finales de la d\u00e9cada de 1980. Sus trabajos cobraron relevancia al demostrar que, en Brasil, la poblaci\u00f3n tiene una herencia trih\u00edbrida y que la asociaci\u00f3n entre el color y su ancestralidad es leve. As\u00ed fue que el cantante y compositor de samba carioca Luiz Ant\u00f4nio Feliciano Marcondes, quien, pese a haber incorporado el color de la piel en su nombre art\u00edstico \u2013Neguinho da Beija-flor\u2013, descubri\u00f3 que ten\u00eda un 67,1 % de antepasados europeos y solamente un 31,5 % de africanos, luego de someterse a un an\u00e1lisis con el equipo de Pena.<\/p>\n<p>En 2020, a los 72 a\u00f1os, el genetista pidi\u00f3 la jubilaci\u00f3n en la Universidad en la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG), pero no por ello pens\u00f3 en dejar de trabajar. Desde su hogar, sigue las investigaciones del grupo que mantiene en la universidad y el trabajo de sus dos empresas que realizan test gen\u00e9ticos, una de las cuales, Laborat\u00f3rio Gene, la administra su esposa Bet\u00e2nia, que es citogenetista. Ambos tienen un hijo que vive en S\u00e3o Paulo y cuatro nietos. Pena mantuvo una charla con los editores de <em>Pesquisa FAPESP<\/em> a trav\u00e9s de una plataforma de video mientras aguarda el ansiado momento de poder retomar la atenci\u00f3n personal en su consultorio, en lugar de la virtualidad que ha impuesto la pandemia. \u201cMe hace mucha falta el contacto personal con los pacientes\u201d, dice.<\/p>\n<div class=\"box-lateral\"><strong>Edad<\/strong> 72 a\u00f1os<br \/>\n<strong>Especialidad<\/strong><br \/>\nGen\u00e9tica m\u00e9dica<br \/>\n<strong>Instituci\u00f3n<\/strong><br \/>\nUniversidad Federal de Minas Gerais (UFMG)<br \/>\n<strong>Estudios<\/strong><br \/>\nT\u00edtulo de grado en medicina otorgado por la UFMG (1970) y doctorado en gen\u00e9tica humana por la Universidad de Manitoba, en Canad\u00e1 (1977)<br \/>\n<strong>Producci\u00f3n<\/strong><br \/>\n305 art\u00edculos cient\u00edficos y 6 libros<\/div>\n<p><strong>Usted y otros dos profesores de la UFMG, Fabr\u00edcio Santos y Eduardo Tarazona-Santos, publicaron un art\u00edculo en <\/strong><strong>American Journal of Medical Genetics en noviembre de 2020 sobre el tema de la mezcla gen\u00e9tica de los brasile\u00f1os. \u00bfC\u00f3mo dialoga ese trabajo con su primer estudio en ese campo, publicado en la revista Ci\u00eancia Hoje en abril del a\u00f1o 2000?<\/strong><br \/>\nLo que vino despu\u00e9s complement\u00f3, pero no contradijo ning\u00fan hallazgo hecho en aquel momento. Fuimos los primeros en comprobar que los brasile\u00f1os tenemos una herencia trih\u00edbrida con asimetr\u00eda sexual. El cromosoma Y, del linaje paterno, es predominantemente de los colonizadores europeos, y el ADN mitocondrial, de la l\u00ednea materna, es principalmente amerindio o africano. En <em>Ci\u00eancia Hoje<\/em> revelamos que en Am\u00e9rica Latina exist\u00edan pa\u00edses con dos perfiles gen\u00e9ticos distintos: un grupo con la poblaci\u00f3n trih\u00edbrida, como Brasil, Colombia y Venezuela, y otro con poblaci\u00f3n dih\u00edbrida, como Bolivia y Per\u00fa, en los cuales hubo muy poco tr\u00e1fico de africanos esclavizados. Nuestros resultados fueron reproducidos y confirmados en varios pa\u00edses de Am\u00e9rica del Sur, el Caribe y, en cierto modo, incluso en Estados Unidos, un pa\u00eds que presenta una peculiaridad. Cuando se estudia la constituci\u00f3n gen\u00e9tica del negro estadounidense, se observa una introgresi\u00f3n [incorporaci\u00f3n] de genes europeos, principalmente en el cromosoma Y. Al analizar a los blancos no se detecta la esperada herencia mitocondrial africana. Una de las razones es el sistema de clasificaci\u00f3n racial, basado en la ancestralidad y no en los criterios fenot\u00edpicos, la apariencia, tal como ocurre en Brasil. En Estados Unidos, se considera que un individuo es negro si tiene alguna ascendencia africana, independientemente de su apariencia f\u00edsica. As\u00ed, incluso hay personas con apariencia blanca a las que socialmente se las clasifica como negras. Como solo se considera blancos a los individuos sin antepasados africanos, en su material gen\u00e9tico no se encuentra ning\u00fan rasgo de origen africano. Adem\u00e1s, Estados Unidos recibi\u00f3 menos de 1 mill\u00f3n de africanos esclavizados, mientras que a Brasil llegaron entre 4 y 5 millones.<\/p>\n<p><strong>En Brasil, durante el per\u00edodo colonial e imperial, el mestizaje fue el resultado de una asimetr\u00eda de poder, \u00bfcierto?<\/strong><br \/>\nExactamente. El cromosoma Y era predominantemente europeo y el ADN mitocondrial principalmente amerindio por dos razones. La primera es que los portugueses no trajeron a sus esposas. La otra radica en que hubo explotaci\u00f3n sexual, porque es un hecho que generalmente las relaciones no eran consentidas. No existe otro pa\u00eds en el mundo con tanto mestizaje como Brasil. Ya he escrito que el pa\u00eds fue el punto donde confluyeron la totalidad de los grupos de la di\u00e1spora que vivi\u00f3 \u00c1frica hace alrededor de 100.000 a\u00f1os. El <em>Homo sapiens<\/em> tuvo un origen \u00fanico en el continente africano, pero despu\u00e9s pobl\u00f3 Ocean\u00eda, Asia, Europa y, finalmente, el continente americano. Todos los pueblos de estos or\u00edgenes se reencontraron en Brasil.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo evolucionaron las t\u00e9cnicas de an\u00e1lisis de la ancestralidad desde sus primeros trabajos?<\/strong><br \/>\nEn 2003 dejamos de trabajar solamente con el ADN mitocondrial y el cromosoma Y, y empezamos a analizar la herencia autos\u00f3mica, es decir, casi todo el genoma. A partir de este abordaje, demostramos que en Brasil, la asociaci\u00f3n entre el color y la ascendencia es leve. Por debajo de la piel hay un mestizaje extremadamente heterog\u00e9neo. En 2007, en un estudio que encarg\u00f3 la BBC sobre algunos negros brasile\u00f1os famosos, surgi\u00f3 el tema del sambista carioca Neguinho da Beija-flor [el nombre art\u00edstico de Luiz Ant\u00f4nio Feliciano Marcondes]. Incluso habiendo incorporado el color de la piel a su nombre art\u00edstico, constatamos que \u00e9l pose\u00eda un 67,1 % de ascendencia europea y tan solo un 31,5 % africana. No se lo esperaba. Pero la gen\u00e9tica es descriptiva, nunca prescriptiva. Es una descripci\u00f3n cient\u00edfica, no lo que cada individuo tiene que ser. La identificaci\u00f3n con uno u otro grupo social es una elecci\u00f3n personal.<\/p>\n<p><strong>Su trabajo con habitantes de distintas regiones de Brasil tambi\u00e9n desarticul\u00f3 algunos supuestos.<\/strong><br \/>\nAs\u00ed es. En Brasil, se daba por cierto que se pod\u00eda deducir la ancestralidad de las personas con solo observar su fenotipo. En el norte y el nordeste del pa\u00eds, donde existe un mayor porcentaje de individuos que se reconocen a s\u00ed mismos como pardos, cab\u00eda esperar que la poblaci\u00f3n concentrara una mayor cantidad de mestizos que en el sur, donde hay una proporci\u00f3n mayor de blancos. Pero al estudiar el ADN, demostramos que las distintas regiones brasile\u00f1as presentan una ancestralidad similar. Esta homogeneidad es resultado del arribo de casi 6 millones de inmigrantes europeos al pa\u00eds a partir de 1870. Esos inmigrantes vinieron como consecuencia de un proceso racista, porque el gobierno brasile\u00f1o de aquella \u00e9poca solo aceptaba europeos y hab\u00eda prohibido el ingreso de africanos y asi\u00e1ticos. Esa discriminaci\u00f3n comenz\u00f3 con Pedro II, que se dej\u00f3 influir por las teor\u00edas racistas que preconizaban la idea de \u2018blanquear\u2019 a Brasil. Quer\u00edan traer gente blanca para transformarlo en una naci\u00f3n blanca y no de personas oscuras. No pudieron lograrlo a nivel del fenotipo, pero s\u00ed a nivel del genoma, porque el genoma de los brasile\u00f1os es predominantemente de origen europeo. Como consecuencia de esa ingente inmigraci\u00f3n europea, el brasile\u00f1o, en general, termin\u00f3 siendo europeo aproximadamente en un 70 %, independientemente de la zona de residencia. La preponderancia de los pardos en el norte y en el nordeste se debe a un fen\u00f3meno geogr\u00e1fico: los individuos de estas regiones est\u00e1n m\u00e1s expuestos al sol. Podemos hallar habitantes de Porto Alegre, de piel blanca, con los mismos niveles de ascendencia africana de los pardos del norte. Lo que los hace m\u00e1s blancos o m\u00e1s pardos es un factor ambiental, la exposici\u00f3n al sol. El \u00fanico criterio aceptable para el color del brasile\u00f1o es su autodeclaraci\u00f3n. No existen criterios objetivos para determinar el color, especialmente si consideramos los factores ambientales y culturales.<\/p>\n<blockquote><p>Los habitantes de piel blanca de Porto Alegre tienen los mismos niveles de ancestralidad africana que los individuos pardos del norte de Brasil<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1les han sido las consecuencias de este mestizaje?<\/strong><br \/>\nEl mestizaje hace posible que en Brasil haya personas blancas con anemia falciforme, una enfermedad gen\u00e9tica caracter\u00edstica de las regiones donde hay una alta prevalencia de paludismo, como ocurre en gran parte de \u00c1frica, e individuos negros o pardos con fibrosis qu\u00edstica, una dolencia gen\u00e9tica caracter\u00edstica de los europeos. En Brasil somos 220 millones de personas igualmente diferentes. Al demostrar la mezcla gen\u00e9tica de los brasile\u00f1os esper\u00e1bamos mitigar el racismo existente en el pa\u00eds, pero no s\u00e9 si lo hemos logrado. No deber\u00eda existir una clasificaci\u00f3n de grupos determinados ni por el color, ni por el sexo. Tanto varones como mujeres deber\u00edan brindar contribuciones equitativas a la sociedad y se los deber\u00eda tratar de una misma manera. No deber\u00eda existir discriminaci\u00f3n sexual ni homofobia, que son c\u00f3mplices del racismo. Tan solo existen 20 \u00f3 30 genes implicados en la determinaci\u00f3n del color de la piel, entre alrededor de 20 mil genes que componen el genoma. Como ya he dicho, esos genes vinculados al color de la piel nada tienen que ver con la capacidad intelectual del individuo. El color de la piel es solamente una adaptaci\u00f3n geogr\u00e1fica. Hay personas con la piel oscura en las regiones ecuatoriales de todo el globo, que es donde se registra una mayor insolaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 tiene tanta importancia el color de la piel en Brasil?<\/strong><br \/>\nEn el siglo XVI, los pa\u00edses que dedicados a la trata de personas esclavizadas eran cristianos: Inglaterra, Espa\u00f1a y Portugal. Como para un cristiano era dif\u00edcil tratar a otro como un individuo de una categor\u00eda menor, urdieron el mito de que los africanos eran inferiores a los blancos porque ser\u00edan los descendientes de Cam, uno de los hijos de No\u00e9. La Biblia cuenta que cierto d\u00eda, No\u00e9 bebi\u00f3 demasiado vino, se embriag\u00f3 y se durmi\u00f3 desnudo dentro de su tienda. Cam descubri\u00f3 a su padre desnudo y fue a cont\u00e1rselo a sus dos hermanos. Al enterarse, No\u00e9 maldijo a Cana\u00e1n, el hijo de Cam y a toda su descendencia espet\u00e1ndole: \u201cSer\u00e1s el siervo de los siervos de tus hermanos\u201d. Esto sirvi\u00f3 como justificaci\u00f3n moral para el tr\u00e1fico de africanos esclavizados, cuyos beneficios econ\u00f3micos eran cuantiosos. Para dar un ejemplo, la revoluci\u00f3n industrial y la revoluci\u00f3n cient\u00edfica de Inglaterra fueron solventadas en gran parte mediante la trata de esclavizados. Lamentablemente, la ciencia a\u00fan no ha podido lograr que desaparezca esta clasificaci\u00f3n del valor de los individuos basada en el color de la piel. La gen\u00e9tica demuestra que las razas humanas no existen. El racismo es una construcci\u00f3n cultural y, as\u00ed como la inventamos, podemos y debemos desinventarla. Podemos y debemos erigir una sociedad sin razas.<\/p>\n<p><strong>\u00bfLos genetistas nunca fueron racistas?<\/strong><br \/>\nSolo cuando les ha redituado trabajar con el concepto de la raza. Desgraciadamente, los cient\u00edficos est\u00e1n al servicio de los due\u00f1os del dinero y de sus patrones. En el siglo XIX concibieron las teor\u00edas racistas para agradar a los pol\u00edticos, que eran quienes controlaban el dinero. Es triste comprobar que, hoy en d\u00eda, algunos de los personajes m\u00e1s valorados de la gen\u00e9tica como, por ejemplo, James Watson [codescubridor de la mol\u00e9cula de ADN en 1953 y uno de los ganadores del Premio Nobel de Fisiolog\u00eda o Medicina en 1962], son racistas. Watson ha vertido varias declaraciones recientes en las que expresa que considera a los africanos como individuos intelectualmente inferiores, una cosa rid\u00edcula.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 lo impuls\u00f3 a estudiar las ra\u00edces gen\u00e9ticas de los brasile\u00f1os?<\/strong><br \/>\nHe vivido 12 a\u00f1os en el exterior. Hice una residencia m\u00e9dica en Estados Unidos y otra en Canad\u00e1, donde tambi\u00e9n conclu\u00ed mi doctorado en gen\u00e9tica humana. Despu\u00e9s hice un posdoctorado en Inglaterra, antes de regresar a Canad\u00e1 y convertirme en docente universitario. Y un buen d\u00eda mi esposa dijo: \u201cYa no m\u00e1s. Volvamos a Brasil\u201d. Y yo como buen marido, obedec\u00ed. Regresamos en 1982 y, como genetista que soy, empec\u00e9 a trabajar con los test de paternidad y HLA [ant\u00edgenos leucocitarios humanos, que intervienen en la respuesta del organismo contra los virus, bacterias y protozoarios]. A causa de las limitaciones del HLA, en 1988 adoptamos la metodolog\u00eda del ADN. De hecho, fuimos los primeros en realizar pruebas de ADN para determinar la paternidad en Brasil y en Am\u00e9rica Latina. Por aquella \u00e9poca tambi\u00e9n se invent\u00f3 la t\u00e9cnica de reacci\u00f3n en cadena de la polimerasa (PCR) y fuimos de los primeros en todo el mundo que la utilizamos para la caracterizaci\u00f3n de los polimorfismos gen\u00e9ticos del cromosoma Y humano. Aplicamos el PCR para estudiar la gen\u00e9tica de los amerindios, desde la Patagonia hasta Estados Unidos. Descubrimos una homogeneidad muy alta en el cromosoma Y: m\u00e1s del 90 % pertenec\u00eda a un mismo linaje. Fuimos los primeros en identificar esta caracter\u00edstica, resultado de un efecto fundador. El primer grupo de seres humanos que arrib\u00f3 a Am\u00e9rica trajo un linaje del cromosoma Y que se propag\u00f3 por todos los pa\u00edses del continente. Posteriormente, Fabr\u00edcio Santos, alumno m\u00edo de doctorado a principios de la d\u00e9cada de 1990, utiliz\u00f3 las caracter\u00edsticas gen\u00e9ticas de ese cromosoma Y fundador para demostrar que los amerindios de todo el continente eran descendientes de individuos provenientes de Siberia central. Por el a\u00f1o 2000, cuando se conmemoraban los 500 a\u00f1os de la llegada de los europeos, a\u00f1adimos la metodolog\u00eda del PCR del ADN mitocondrial para hacer un estudio de los marcadores de linaje paterno y materno para caracterizar la ascendencia de los brasile\u00f1os blancos. Ah\u00ed descubrimos que el cromosoma Y del brasile\u00f1o blanco era principalmente europeo y el ADN mitocondrial era predominantemente amerindio o africano. Luego ampliamos el trabajo a los marcadores gen\u00e9ticos biparentales en los autosomas humanos. Por entonces estudi\u00e1bamos menos de 100 marcadores. Ahora estudiamos cientos de miles. Pero las conclusiones siguen siendo las mismas. Algo muy importante que hemos descubierto es que la distribuci\u00f3n de los diversos or\u00edgenes ancestrales en el genoma no es uniforme. Los genes se agrupan en bloques denominados haplotipos. En el genoma de los brasile\u00f1os, los bloques de genes de origen amerindio, africano y europeo est\u00e1n segmentados y conforman una especie de mosaico. Hoy en d\u00eda podemos ver el origen de cada tramo del cromosoma, reconociendo si es africano, europeo o amerindio. Esto forma parte de una tecnolog\u00eda refinada, que se denomina ancestralidad local.<\/p>\n<div id=\"attachment_411948\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/026-031_entrev-Sergio-Pena_306-1-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-411948 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/026-031_entrev-Sergio-Pena_306-1-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"769\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/026-031_entrev-Sergio-Pena_306-1-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/026-031_entrev-Sergio-Pena_306-1-1140-250x169.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/026-031_entrev-Sergio-Pena_306-1-1140-700x472.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/026-031_entrev-Sergio-Pena_306-1-1140-120x81.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Archivo personal<\/span><\/a> En Par\u00eds, en 1973, Pena entre James Watson y Francis Crick (<em>a la der.<\/em>)<span class=\"media-credits\">Archivo personal<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo lleg\u00f3 a participar en los primeros proyectos de secuenciaci\u00f3n del genoma en Brasil?<\/strong><br \/>\nEn 1992, como presidente de la Sociedad Brasile\u00f1a de Bioqu\u00edmica, coordin\u00e9 un congreso en la ciudad de Caxambu, estado de Minas Gerais, y trajimos a casi 100 extranjeros pioneros en gen\u00f3mica humana. Como los estadounidenses y los europeos ya estaban secuenciando el genoma humano, resolvimos utilizar las mismas t\u00e9cnicas para estudiar los par\u00e1sitos <em>Schistosoma mansoni<\/em> y <em>Tripanosoma cruzi<\/em>, causantes de la esquistosomiasis y del mal de Chagas, respectivamente, que no eran tan interesantes como el <em>Homo sapiens<\/em> pero eran las dos parasitosis m\u00e1s preponderantes en Brasil. Con ambos pudimos hacer estudios del ADN de las poblaciones parasitarias. Exist\u00edan varias teor\u00edas acerca de la enfermedad de Chagas, algunas sosten\u00edan que era el par\u00e1sito el que la causaba y otras, que el par\u00e1sito ocasionaba una enfermedad autoimune. Al estudiar las diferentes formas de la enfermedad de Chagas (card\u00edaca o gastrointestinal), descubrimos que los linajes de los par\u00e1sitos ten\u00edan preferencia por un \u00f3rgano u otro. Los par\u00e1sitos hallados en el es\u00f3fago eran distintos, gen\u00e9ticamente hablando, a los protozoos encontrados en el coraz\u00f3n de los pacientes con la variante card\u00edaca.<\/p>\n<p><strong>Y con <\/strong><strong><em>S. mansoni<\/em>, \u00bfc\u00f3mo fue?<\/strong><br \/>\nUno de los invitados al congreso de 1992 era Craig Venter [bioqu\u00edmico y empresario estadounidense, uno de los pioneros en la secuenciaci\u00f3n privada del genoma humano], quien estaba desarrollando una t\u00e9cnica de secuenciaci\u00f3n llamada EST [<em>Expressed Sequence Tags<\/em>, o etiquetas de secuencias expresadas]. Yo ya colaboraba con el bioqu\u00edmico brit\u00e1nico Andrew Simpson, quien hab\u00eda trabajado con la esquistosomiasis en Inglaterra y en aquella \u00e9poca estaba en la Fiocruz [Fundaci\u00f3n Oswaldo Cruz] de Belo Horizonte. Formalmente, ese fue el primer proyecto con metodolog\u00eda gen\u00f3mica en Brasil y funcion\u00f3 muy bien. Despu\u00e9s, Simpson se fue a trabajar a S\u00e3o Paulo y coordin\u00f3 los proyectos de secuenciaci\u00f3n del genoma de la bacteria <em>Xylella fastidiosa<\/em> y del Genoma Humano del C\u00e1ncer [ambos financiados por la FAPESP].<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 opina de la secuenciaci\u00f3n del genoma humano, concluida en 2003?<\/strong><br \/>\nEl genoma tiene cosas fant\u00e1sticas. Por ejemplo, el 8 % del genoma humano est\u00e1 compuesto por retrovirus end\u00f3genos, que han insertado su material gen\u00e9tico en el ADN humano. Como en la arqueolog\u00eda, podemos desenterrar f\u00f3siles gen\u00f3micos, elementos que han sido \u00fatiles en el pasado y se conservan, simplemente porque el genoma nunca descarta nada. Por eso es que no me agrada que se lo denomine ADN basura. Prefiero llamarlo cachivache, porque la basura uno la tira, pero un cachivache, como una bicicleta antigua, uno la guarda, porque m\u00e1s adelante podr\u00eda servir para algo. Pero como consider\u00e1bamos que el ser humano es el \u00e1pice de la evoluci\u00f3n, fue humillante descubrir que pose\u00edamos la misma cantidad de genes que algunos helmintos nematodos o que las moscas de la fruta. Existen amebas cuyo genoma es centenas de veces mayor que el humano. Lo que redimi\u00f3 en parte nuestro orgullo herido fue haber descubierto que, por medio de un proceso denominado edici\u00f3n alternativa, podemos generar cientos de miles de transcripciones diferentes a partir de los 20.000 genes existentes en el genoma. Otra conquista importante fue el cambio en el propio concepto de lo que es un gen. Percib\u00edamos a los genes simplemente como un segmento del ADN capaz de codificar una prote\u00edna. Pero descubrimos que es algo mucho m\u00e1s complicado. Comprobamos que existen diversos tipos de genes, y que no todos codifican prote\u00ednas. Algunos codifican ARN, el cual no se traducir\u00e1 en prote\u00ednas sino que tendr\u00e1 acci\u00f3n propia, como en el caso de las ribozimas, similares a las enzimas.<\/p>\n<blockquote><p>Al develar la mezcla gen\u00e9tica de los brasile\u00f1os, esper\u00e1bamos poder mitigar el racismo en el pa\u00eds, pero no s\u00e9 si lo hemos logrado<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>En 2001, cuando se public\u00f3 el borrador del genoma humano, usted dijo que est\u00e1bamos empezando a construir la medicina del siglo XXI. Veinte a\u00f1os despu\u00e9s, \u00bfen qu\u00e9 punto se encuentra la medicina basada en el genoma?<\/strong><br \/>\nLa medicina de precisi\u00f3n, que esencialmente consiste en el tratamiento de los pacientes, no de las enfermedades, a\u00fan est\u00e1 en mantillas. Algunos grupos de investigadores, principalmente en Estados Unidos, identifican las mutaciones del ADN de las c\u00e9lulas tumorales para buscar el mejor tratamiento. Como resultado de ello, un paciente con un tumor intestinal, en principio podr\u00eda terminar siendo tratado de la misma manera que otro con c\u00e1ncer de pulm\u00f3n si el evento mutacional que origin\u00f3 esas neoplasias fuera el mismo. Hoy en d\u00eda es relativamente sencillo hallar las variantes gen\u00e9ticas asociadas a distintas enfermedades, lo que no significa que, de hecho, estas sean siempre las causantes. En la gen\u00e9tica, existe un concepto llamado penetrancia, que formalmente es la proporci\u00f3n de individuos que poseen la variante de un gen causante de una enfermedad y que efectivamente la desarrollan. La mayor parte de los genes no son 100 % penetrantes. Por eso, una persona puede portar una mutaci\u00f3n patog\u00e9nica en un gen y no desarrollar la enfermedad. Aparentemente, los factores ambientales y los otros 20.000 genes que componen el genoma pueden modular la acci\u00f3n de ese gen alterado para que no ocurra nada. Los estudios del exoma [segmentos del ADN que inducen la producci\u00f3n de prote\u00ednas] y del genoma nos permiten realizar diagn\u00f3sticos para las enfermedades causadas por un \u00fanico gen (<em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 259<\/em>). Pero la mayor\u00eda de las enfermedades, tales como las cardiopat\u00edas, la diabetes, la hipertensi\u00f3n y los trastornos mentales, son polig\u00e9nicas, es decir, son el resultado de la confluencia de ciertas predisposiciones gen\u00e9ticas y ambientales.<\/p>\n<p><strong>Hace 20 a\u00f1os se hablaba mucho de que los genetistas deber\u00edan estudiar historia, sociolog\u00eda y antropolog\u00eda \u00bfSigue existiendo esa preocupaci\u00f3n?<\/strong><br \/>\nEn efecto, quienes quieran entender la gen\u00e9tica humana deben tener conocimientos de sociolog\u00eda, antropolog\u00eda e historia. Las ciencias humanas ensanchan los horizontes y muestran que, m\u00e1s all\u00e1 de la herencia gen\u00e9tica, tenemos una herencia cultural. En el art\u00edculo publicado en <em>Ci\u00eancia Hoje<\/em> dije que simplemente estaba demostrando cient\u00edficamente lo que Gilberto Freyre [soci\u00f3logo, 1900-1987], Paulo Prado [jurista, 1869-1943], S\u00e9rgio Buarque de Holanda [historiador, 1902-1982] y Darcy Ribeiro [antrop\u00f3logo, 1922-1997] ya hab\u00edan vislumbrado mucho antes. Con la gen\u00e9tica, sus obras cobran mucho m\u00e1s sentido. Cuando hicimos el estudio del cromosoma Y de los brasile\u00f1os del norte, nordeste, sur y sudeste, detectamos en los habitantes de la Amazonia una alta frecuencia de un haplotipo [un tramo] del cromosoma Y muy habitual en los individuos de Medio Oriente. A partir de informaci\u00f3n hist\u00f3rica, descubr\u00ed que hab\u00eda un grupo de jud\u00edos marroqu\u00edes que hab\u00edan emigrado a la Amazonia, estableci\u00e9ndose como poblaciones ribere\u00f1as. En Brasil, el cromosoma Y de origen europeo proviene fundamentalmente del sur de Europa, pero en Pernambuco hay m\u00e1s haplotipos del cromosoma Y del norte de ese continente, que probablemente se haya heredado de la invasi\u00f3n holandesa. La vinculaci\u00f3n de la gen\u00e9tica con la historia, la antropolog\u00eda y la ling\u00fc\u00edstica es fascinante. No sabr\u00eda decir si los estudiantes e investigadores de la gen\u00e9tica le est\u00e1n prestando atenci\u00f3n a las ciencias humanas, pero supe que nuestro art\u00edculo en <em>Ci\u00eancia Hoje <\/em>se estudia en algunas asignaturas de las carreras de sociolog\u00eda y ciencia pol\u00edtica.<\/p>\n<p><strong>Usted fund\u00f3 y gestion\u00f3 dos empresas mientras trabajaba en la universidad. \u00bfLos otros profesores le plantearon reparos?<\/strong><br \/>\nS\u00ed, porque seg\u00fan ellos, uno deb\u00eda ser investigador o cl\u00ednico. Yo decid\u00ed hacer ambas cosas. En Canad\u00e1, era docente universitario y manten\u00eda mi laboratorio de investigaci\u00f3n y mi consultorio dentro del mismo hospital. Ese modelo aqu\u00ed no exist\u00eda. Ni bien regres\u00e9 a Brasil, con 35 a\u00f1os, asum\u00ed como profesor titular de bioqu\u00edmica. Y abr\u00ed una cl\u00ednica. La gente de la universidad se enfureci\u00f3: \u201c\u00bfC\u00f3mo puede ser profesor titular de una c\u00e1tedra b\u00e1sica alguien que hace cl\u00ednica?\u201d Hubo protestas, pero despu\u00e9s me convert\u00ed en una especie de modelo de integraci\u00f3n entre la empresa y la universidad, que en la actualidad es lo habitual. Pero para poder lograrlo ten\u00eda que trabajar el doble, ocho horas en un sitio y otras ocho en otro. Pude congeniar ambas actividades porque en la universidad utilizaba t\u00e9cnicas de administraci\u00f3n de empresas y en la empresa adoptaba los criterios cient\u00edficos de la universidad.<\/p>\n<blockquote><p>Al descifrar el genoma, result\u00f3 humillante descubrir que ten\u00edamos la misma cantidad de genes que algunos helmintos o las moscas de la fruta<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo marchan hoy sus empresas?<\/strong><br \/>\nTanto el Laborat\u00f3rio Gene \u2013 N\u00facleo de Gen\u00e9tica M\u00e9dica, que realiza test y diagn\u00f3sticos gen\u00e9ticos humanos, como Gene-Geneal\u00f3gica, centrada en los test de paternidad del ganado bovino y ovino, son empresas muy exitosas que trabajan en la frontera del conocimiento. Ninguna de las dos fue creada para ser una gran empresa, sino para ser innovadoras. Estamos haciendo varias cosas interesantes, entre ellas, diagn\u00f3sticos cl\u00ednicos moleculares y gen\u00f3mica prenatal. Hemos introducido una serie de pr\u00e1cticas, que incluyen como rutina los estudios gen\u00e9ticos en materia de p\u00e9rdida gestacional y en los fetos que presentan alteraciones en las ecograf\u00edas. Estamos haciendo diagn\u00f3sticos de enfermedades recesivas en equinos, con la idea de poder identificar a los animales sanos heterocigotos con mutaciones indeseables para evitar que se conviertan en reproductores. De esta forma, pueden mejorarse gen\u00e9ticamente los reba\u00f1os.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo est\u00e1 viviendo la pandemia?<\/strong><br \/>\nMi vida ha cambiado poco. Ya trabajaba bastante en mi casa, en la computadora, ocup\u00e1ndome de los tres laboratorios, uno en la universidad y los dos de las empresas. La \u00fanica diferencia reside en que dej\u00e9 de atender presencialmente a los pacientes cuando comenz\u00f3 la pandemia, pero pretendo reanudar eso ni bien sea posible. Me hace mucha falta el contacto personal con los pacientes. Es lo que me motiva. El asesoramiento gen\u00e9tico a distancia es eficiente, pero si dejo de ver al paciente, muchas de las facetas de la medicina dejan de tener sentido.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El genetista de Minas Gerais muestra que, en el interior de sus c\u00e9lulas, los brasile\u00f1os son muy parecidos","protected":false},"author":16,"featured_media":411944,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181,183],"tags":[306],"coauthors":[105,5968],"class_list":["post-412455","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","category-entrevista-es","tag-genetica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/412455","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=412455"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/412455\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":412456,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/412455\/revisions\/412456"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/411944"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=412455"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=412455"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=412455"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=412455"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}