{"id":412562,"date":"2021-10-07T17:35:53","date_gmt":"2021-10-07T20:35:53","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=412562"},"modified":"2021-10-07T17:35:53","modified_gmt":"2021-10-07T20:35:53","slug":"el-final-de-un-ciclo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-final-de-un-ciclo\/","title":{"rendered":"El final de un ciclo"},"content":{"rendered":"<p>Tras 21 a\u00f1os de actividad, en el mes de junio lleg\u00f3 a su fin el Programa de Apoyo a la Propiedad Intelectual (Papi) creado por la FAPESP en el a\u00f1o 2000 para promover en la comunidad cient\u00edfica del estado de S\u00e3o Paulo la protecci\u00f3n de los resultados originales de las investigaciones con potencial de explotaci\u00f3n comercial. La Fundaci\u00f3n resolvi\u00f3 cerrar el programa al entender que el mismo ya hab\u00eda cumplido con su objetivo principal de instaurar una cultura de protecci\u00f3n de la propiedad intelectual en las universidades e instituciones cient\u00edficas que permita la transferencia de conocimiento a la sociedad y al sector productivo. \u201cEl Papi cumpli\u00f3 un importante papel como inductor\u201d, explica la abogada Patricia Tedeschi, gerente de Investigaci\u00f3n para la Innovaci\u00f3n de la Direcci\u00f3n Cient\u00edfica de la FAPESP. \u201cEn 2000, cuando pocos investigadores ten\u00edan en cuenta las aplicaciones comerciales de sus trabajos, la Fundaci\u00f3n demostr\u00f3 que esto era importante y empez\u00f3 a costear las solicitudes de patentes vinculadas a proyectos que hab\u00eda financiado\u201d<\/p>\n<p>El escenario ha cambiado en estas dos d\u00e9cadas. Con la llegada de la Ley de Innovaci\u00f3n, en 2004, y las mejoras en la legislaci\u00f3n de ciencia y tecnolog\u00eda aprobadas en 2016, las universidades y los centros de investigaci\u00f3n asumieron el protagonismo de la protecci\u00f3n de la propiedad intelectual a trav\u00e9s de los N\u00facleos de Innovaci\u00f3n Tecnol\u00f3gica (NIT), instancias encargadas de promover las patentes de las invenciones y expedir las licencias para su explotaci\u00f3n econ\u00f3mica. En 2019, 270 instituciones p\u00fablicas y privadas del pa\u00eds gestionaron sus pol\u00edticas de innovaci\u00f3n por medio de estos n\u00facleos, varios de ellos con formato de agencia, de acuerdo con los datos registrados por el Ministerio de Ciencia, Tecnolog\u00eda e Innovaci\u00f3n (MCTI) de Brasil.<\/p>\n<p>En los \u00faltimos 10 a\u00f1os, el enfoque del Papi fue ajustado para ayudar a las instituciones a adquirir autonom\u00eda. En lugar de atender solamente los pedidos individuales de los investigadores interesados en proteger el conocimiento que generaron, en 2011 el programa pas\u00f3 a ofrecerles recursos a las universidades, reembolsando parte de sus costos con las patentes vinculadas a los proyectos financiados por la FAPESP (Papi \u2013 Institucional) o patrocinando la formaci\u00f3n y la capacitaci\u00f3n de sus gestores (Papi \u2013 Capacitaci\u00f3n).<\/p>\n<p>El cambio gener\u00f3 un impacto en la consolidaci\u00f3n de los n\u00facleos y agencias. \u201cEl programa fue extremadamente importante para la formaci\u00f3n de nuestros t\u00e9cnicos. La redacci\u00f3n de patentes y la promoci\u00f3n de la transferencia de tecnolog\u00eda es un trabajo altamente calificado\u201d, explica Vanderlan Bolzani, docente de la Universidade Estadual Paulista (Unesp), quien dirigi\u00f3 la agencia de innovaci\u00f3n de dicha instituci\u00f3n (Auin), entre 2013 y 2016. \u201cSin la ayuda financiera de la FAPESP, a trav\u00e9s del Papi \u2013 Institucional y del Papi \u2013 Capacitaci\u00f3n, a las universidades les hubiera sido muy dif\u00edcil organizar sus n\u00facleos de innovaci\u00f3n. La Auin fue creada con posterioridad a las agencias de la USP y de la Unicamp\u201d. En los \u00faltimos a\u00f1os, el inter\u00e9s de las instituciones por el programa se hab\u00eda estancado, en una se\u00f1al de que el ciclo hab\u00eda llegado a su fin. \u201cLos investigadores con proyectos financiados por la Fundaci\u00f3n podr\u00e1n utilizar los recursos de la reserva t\u00e9cnica para solventar las patentes\u201d, informa Tedeschi, aludiendo a la porci\u00f3n adicional de recursos de un proyecto destinada a cubrir los gastos no previstos inicialmente.<\/p>\n<p>En los albores del programa, la FAPESP compart\u00eda la titularidad de las patentes con los investigadores e instituciones y el cobro de regal\u00edas se repart\u00eda en tres partes iguales. \u201cEse fue el modelo adoptado por Yissum, una empresa de transferencia de tecnolog\u00eda de la Universidad Hebrea de Jerusal\u00e9n, en Israel\u201d, dice el ingeniero de materiales Edgar Dutra Zanotto, investigador de la Universidad Federal de S\u00e3o Carlos (UFSCar), responsable de la implementaci\u00f3n del Papi en 2000, cuando era miembro de la Coordinaci\u00f3n Adjunta de la Direcci\u00f3n Cient\u00edfica de la FAPESP. La soci\u00f3loga Ren\u00e9e Ben-Israel, graduada en la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) en los a\u00f1os 1970 y entonces coordinadora de Yissum, fue contratada para ayudar a formular el Papi y organizar el N\u00facleo de Patentes y Licencias de Tecnolog\u00eda (Nuplitec), a cargo de la gesti\u00f3n del programa.<\/p>\n<p>\u201cLa percepci\u00f3n que ten\u00edamos entonces era que nuestros cient\u00edficos publicaban sus descubrimientos de impronta tecnol\u00f3gica en revistas cient\u00edficas o en sus tesis doctorales sin preocuparse por su potencial de explotaci\u00f3n comercial. Cuando se daban cuenta ya era tarde y hab\u00edan desperdiciado la oportunidad de solicitar patentes\u201d, dice Dutra Zanotto. Seg\u00fan \u00e9l, la cuesti\u00f3n de la propiedad intelectual apareci\u00f3 en el radar de la Fundaci\u00f3n a mediados de la d\u00e9cada de 1990, cuando se discutieron los criterios acerca de la titularidad de las patentes al crearse dos programas orientados a la investigaci\u00f3n de inter\u00e9s para las empresas, el de Apoyo a la Investigaci\u00f3n en Asociaci\u00f3n para la Innovaci\u00f3n Tecnol\u00f3gica (Pite) y el de Investigaci\u00f3n Innovadora en Peque\u00f1as Empresas (Pipe).<\/p>\n<p>En 2003, las primeras regal\u00edas obtenidas por una patente financiada por la FAPESP se tradujeron en un cheque por valor de 4.150,45 reales, y la Fundaci\u00f3n percibi\u00f3 un tercio de ese monto. La entrega del cheque a quienes eran entonces los directores cient\u00edfico y administrativo de la Fundaci\u00f3n, Jos\u00e9 Fernando Perez y Joaquim de Camargo Engler, fue formalizada por Vladimir Airoldi, f\u00edsico del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (Inpe) y fundador de Clorovale Diamantes, una empresa con sede en S\u00e3o Jos\u00e9 dos Campos (S\u00e3o Paulo), que desarroll\u00f3 y patent\u00f3 fresas odontol\u00f3gicas con punta de diamante artificial.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/046-049_nuplitec_306-1-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1140\" height=\"641\" class=\"alignright size-full wp-image-411960\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/046-049_nuplitec_306-1-1140.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/046-049_nuplitec_306-1-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/046-049_nuplitec_306-1-1140-250x141.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/046-049_nuplitec_306-1-1140-700x394.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/046-049_nuplitec_306-1-1140-120x67.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Patricia Brandstatter<\/span><\/a><\/p>\n<p>En la reorganizaci\u00f3n del Papi, en 2011, la FAPESP renunci\u00f3 a la titularidad de las patentes, para darle valor al rol de los inventores y sus instituciones y evitar inconvenientes burocr\u00e1ticos en la gesti\u00f3n de la propiedad intelectual. Pero conserv\u00f3 el derecho a recibir un porcentaje predeterminado en regal\u00edas por la licencia del conocimiento generado en un proyecto, raz\u00f3n por la cual el a\u00f1o pasado recaud\u00f3 alrededor de 60 mil reales. Con la difusi\u00f3n de los NIT, muchas universidades p\u00fablicas acumularon una gran cantidad de solicitudes de patentes. Como el costo de extender la protecci\u00f3n a otros pa\u00edses por medio del Tratado de Cooperaci\u00f3n de Patentes es alto, estas tuvieron que priorizar la inversi\u00f3n en tecnolog\u00edas que, efectivamente, tuvieran potencial de explotaci\u00f3n. \u201cLa protecci\u00f3n solo tiene sentido si la instituci\u00f3n dispone de una estructura dedicada a posibilitar la transferencia de tecnolog\u00eda y su ingreso al mercado\u201d, explica la abogada Cristina Assimakopoulos, a cargo de la coordinaci\u00f3n del Nuplitec entre 2007 y 2010, y actualmente gerente ejecutiva de Tecnolog\u00eda e Innovaci\u00f3n de la empresa Vale.<\/p>\n<p>El Papi ayud\u00f3 a los administradores de las universidades en este proceso de aprendizaje. La Agencia de Innovaci\u00f3n de la UFSCar, por ejemplo, tuvo dos proyectos contemplados en el programa. A trav\u00e9s de uno de ellos, en 2016, t\u00e9cnicos y directivos pudieron visitar y conocer instituciones de Estados Unidos y de pa\u00edses europeos, algo que les sirvi\u00f3 para encauzar sus estrategias. Seg\u00fan la ingeniera de producci\u00f3n Ana L\u00facia Torkomian, coordinadora del proyecto y por entonces directora ejecutiva de la agencia de la UFSCar, en esos viajes pudieron percibir algo importante: al contrario de lo que ocurr\u00eda en Brasil, las agencias de las universidades estadounidenses y europeas no se limitaban a velar por los aspectos legales de las patentes, una actividad habitual en la que interven\u00edan unos pocos empleados de su estructura. En cambio, se dedicaban a promover la transferencia de tecnolog\u00eda, buscando empresas interesadas en adquirir licencias de la propiedad intelectual. \u201cNo eran oficinas de patentes, sino de comercializaci\u00f3n\u201d, dice, en referencia a los departamentos de universidades tales como la de Bristol, en Inglaterra, y la de Strathclyde, en Escocia, por ejemplo. La experiencia acumulada en esas visitas fue recopilada en un art\u00edculo cient\u00edfico publicado en 2019 donde se demostraba de qu\u00e9 manera las instituciones de siete pa\u00edses se dedicaban a crear un ecosistema de innovaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Torkomian, la UFSCar utiliz\u00f3 ese aprendizaje para elaborar sus estrategias. Uno de los problemas a los que se enfrentaba era el de los costos. Un a\u00f1o despu\u00e9s de la solicitud de una patente a nivel nacional, la instituci\u00f3n ten\u00eda que decidir si extend\u00eda la protecci\u00f3n a nivel internacional, un proceso costoso cuyo mantenimiento solo tiene sentido si la tecnolog\u00eda tiene un potencial concreto de comercializaci\u00f3n. Las universidades del Reino Unido y de Estados Unidos suelen mantener la protecci\u00f3n internacional durante tres a\u00f1os y despu\u00e9s dejan de pagar por aquellas que no se muestran prometedoras. \u201cLuego de intercambiar experiencias con otras agencias brasile\u00f1as, llegamos a la conclusi\u00f3n de que tres a\u00f1os eran muy poco para nuestra realidad, pero cinco a\u00f1os ser\u00edan un plazo razonable. Tambi\u00e9n instauramos una lista de indicadores para medir el potencial de una patente y avalar la decisi\u00f3n al respecto de su mantenimiento\u201d, dice.<\/p>\n<p>Las pasant\u00edas y visitas a instituciones extranjeras tambi\u00e9n fueron inspiradoras para la Agencia de Innovaci\u00f3n Inova Unicamp, una de las m\u00e1s antiguas y consolidadas de Brasil. De acuerdo con el ingeniero de la computaci\u00f3n Roberto Lotufo, quien presidi\u00f3 la agencia entre 2003 y 2013, conocer la experiencia internacional result\u00f3 fundamental para crear el ecosistema de innovaci\u00f3n de la Unicamp. \u201cCreamos un evento anual que premia a inventores de la universidad que est\u00e1 inspirado en lo que vimos en las universidades de Israel. Cuando estuvimos all\u00e1 nos qued\u00f3 claro que una de las formas de estimular la protecci\u00f3n de la propiedad intelectual es premiando a los inventores\u201d, explica.<\/p>\n<p>\u201cDe la Universidad de Oxford, que organiza una cena anual para sus exalumnos devenidos en empresarios, se confirm\u00f3 la idea de honrar a nuestros antiguos alumnos. Los invitamos a sumarse como consejeros de la Agencia de Innovaci\u00f3n y mentores de nuevos emprendedores, y apoyamos cada vez m\u00e1s a Unicamp Ventures, una red que conecta a las \u2018empresas hijas\u2019 de la Unicamp, fundadas por exalumnos emprendedores exitosos\u201d, dice Lotufo. Asimismo, la idea de la agencia de promover conferencias con exalumnos y emprendedores se inspir\u00f3 en la Universidad de Cambridge: incluso el d\u00eda y el horario de las conferencias, los jueves por la noche, son los mismos que los de la instituci\u00f3n brit\u00e1nica. Seg\u00fan \u00e9l, el Papi le permiti\u00f3 a la Unicamp reembolsar las inversiones en patentes de sus investigadores patrocinados por la FAPESP. \u201cEl mantenimiento de una patente activa a nivel internacional es caro. Cuando esto estaba a cargo de los investigadores, a menudo se segu\u00edan pagando patentes por las cuales no hab\u00eda un esfuerzo de comercializaci\u00f3n. Con el trabajo de las agencias de innovaci\u00f3n, eso comenz\u00f3 a realizarse con un criterio y la ayuda financiera fue importante mientras el costo no lo asum\u00eda la universidad, como es ahora\u201d, dice.<\/p>\n<p>Aunque el Papi ha cumplido con sus objetivos, su cierre genera cierta inquietud entre los gestores de la innovaci\u00f3n. \u201cEstoy preocupada por la p\u00e9rdida de una herramienta de financiaci\u00f3n en un momento en que las universidades se enfrentan a una fuerte restricci\u00f3n de recursos. Temo que decidan priorizar otras \u00e1reas y ya no patrocinen la protecci\u00f3n de la propiedad intelectual\u201d, dice Bolzani, de la Unesp. Tambi\u00e9n Assimakopoulos, de la empresa Vale, vislumbra posibles riesgos. \u201cLos NIT necesitan personal muy capacitado y, en muchos de los n\u00facleos que conozco, esto se ha visto comprometido con la rotaci\u00f3n de los t\u00e9cnicos. Esto tal vez no represente un problema para los n\u00facleos consolidados, pero el panorama a\u00fan es bastante heterog\u00e9neo\u201d.<\/p>\n<p>Lotufo, de la Unicamp, considera que el sistema de protecci\u00f3n de la propiedad intelectual en las universidades ha madurado, pero estima necesaria la adopci\u00f3n de nuevos mecanismos para promover la transferencia de conocimientos. De acuerdo con su an\u00e1lisis, as\u00ed como los proyectos disponen de una \u201creserva t\u00e9cnica\u201d de recursos que les permites a los investigadores adquirir equipamiento y mejorar las condiciones de trabajo, ser\u00eda \u00fatil crear una especie de reserva de innovaci\u00f3n vinculada a los proyectos y utilizada para fomentar la licencia de tecnolog\u00edas. \u201cNi siquiera tendr\u00eda que ser un monto alto, pero ser\u00eda importante para estimular a los investigadores a sacar sus novedades al mercado y para ampliar el trabajo de las agencias de innovaci\u00f3n\u201d, dice.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Art\u00edculo cient\u00edfico<\/strong><br \/>\nDe Oliveira, M. R. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/www.scielo.org.co\/pdf\/inno\/v29n71\/0121-5051-inno-29-71-11.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">How to stimulate an entrepreneurial ecosystem? Experiences of north american and european universitie<\/a>s. <strong>Innovar<\/strong>. v.\u200929, n. 71, p. 11-24. 2019.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El cierre del programa de la FAPESP destinado a la protecci\u00f3n de la propiedad intelectual apunta una evoluci\u00f3n en la capacidad de transferir el conocimiento cient\u00edfico a la sociedad","protected":false},"author":11,"featured_media":411956,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[303],"coauthors":[98],"class_list":["post-412562","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-politica-ct","tag-financiacion"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/412562","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=412562"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/412562\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":412563,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/412562\/revisions\/412563"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/411956"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=412562"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=412562"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=412562"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=412562"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}