{"id":412598,"date":"2021-10-07T17:43:56","date_gmt":"2021-10-07T20:43:56","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=412598"},"modified":"2021-10-07T17:43:56","modified_gmt":"2021-10-07T20:43:56","slug":"riqueza-que-emana-de-la-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/riqueza-que-emana-de-la-vida\/","title":{"rendered":"Riqueza que emana de la vida"},"content":{"rendered":"<p>La fuente m\u00e1s prometedora de generaci\u00f3n de riqueza y valor para Brasil en las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas podr\u00eda hallarse justo debajo de nuestros pies y ante nuestros ojos. La biodiversidad de los seis biomas que posee el pa\u00eds \u2013o siete, si tenemos en cuenta el mar\u2013, la disponibilidad de tierras, agua e incidencia del sol y las t\u00e9cnicas de cultivo avanzadas en diversas producciones agr\u00edcolas constituyen la base de un tipo de actividad econ\u00f3mica regenerativa, circular y sostenible que ha cobrado protagonismo en todo el mundo desde hace m\u00e1s de una d\u00e9cada: la bioeconom\u00eda.<\/p>\n<p>La transici\u00f3n hacia una econom\u00eda sostenible le abre una oportunidad \u00fanica a Brasil, pa\u00eds due\u00f1o de la mayor biodiversidad del planeta. Adem\u00e1s de la selva amaz\u00f3nica, famosa por la abundancia de especies vegetales y animales, el Cerrado es la sabana tropical con la mayor biodiversidad del mundo y la Caatinga es la sabana esteparia m\u00e1s biodiversa, seg\u00fan el climat\u00f3logo Carlos Nobre, investigador s\u00e9nior del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (Inpe) y copresidente del Panel Cient\u00edfico para la Amazonia, una iniciativa de la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas (ONU) para recabar conocimiento acerca de la regi\u00f3n. El mar, en sus 8.500 kil\u00f3metros de costa, tambi\u00e9n ofrece un potencial de explotaci\u00f3n inmenso. Pero la coyuntura actual exige un esfuerzo con miras a adaptar los procesos econ\u00f3micos, y se necesita que el cambio sea r\u00e1pido: ante el advenimiento de la crisis clim\u00e1tica y el avance de la deforestaci\u00f3n, el riesgo de perder estos recursos es real.<\/p>\n<p>Existen varias definiciones para la bioeconom\u00eda. En 2009, la Organizaci\u00f3n para la Cooperaci\u00f3n y el Desarrollo Econ\u00f3mico (OCDE) public\u00f3 el documento <em>La bioeconom\u00eda hasta 2030: dise\u00f1o de una agenda de pol\u00edticas<\/em>, que define al t\u00e9rmino como \u201cun mundo en el que la biotecnolog\u00eda representa una porci\u00f3n significativa de la producci\u00f3n econ\u00f3mica, regida por los principios del desarrollo sostenible\u201d. En Brasil, el entonces Ministerio de Ciencia, Tecnolog\u00eda, Innovaci\u00f3n y Comunicaciones (MCTIC, actualmente MCTI), divulg\u00f3 en 2019 un <em>Plan de Acci\u00f3n en Ciencia, Tecnolog\u00eda e Innovaci\u00f3n en Bioeconom\u00eda <\/em>(Pacti Bioeconom\u00eda), en donde define a este concepto como el \u201cconjunto de actividades econ\u00f3micas basadas en el uso sostenible e innovador de los recursos biol\u00f3gicos renovables (biomasa), en reemplazo de las materias primas f\u00f3siles para la producci\u00f3n de alimentos, piensos para animales, materiales, productos qu\u00edmicos, combustibles y energ\u00eda mediante procesos biol\u00f3gicos, qu\u00edmicos, termoqu\u00edmicos o f\u00edsicos\u201d.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el economista Edson Talamini, coordinador del N\u00facleo de Estudios en Bioeconom\u00eda Aplicada al Agronegocio (NEB-Agro) de la Universidad Federal de Rio Grande do Sul (UFRGS), la bioeconom\u00eda comprende un an\u00e1lisis de los procesos de producci\u00f3n basado en un concepto de sostenibilidad m\u00e1s fuerte que la referencia a las emisiones de di\u00f3xido de carbono. Tambi\u00e9n se tienen en cuenta la viabilidad social y econ\u00f3mica y, sobre todo, la propia eficiencia termodin\u00e1mica. \u201cAlgunos procesos pueden parecer sostenibles desde el punto de vista de los precios o de la generaci\u00f3n de empleo, pero cuando los observamos en detalle, el gasto para generar un efecto es mayor, con consecuencias irreversibles\u201d, dice. \u201cLa bioeconom\u00eda se ocupa de los procesos a nivel molecular y permite comparar las actividades productivas en t\u00e9rminos de sostenibilidad\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_412008\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/076-083_bioeconomia_306-3-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-412008 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/076-083_bioeconomia_306-3-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"759\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/076-083_bioeconomia_306-3-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/076-083_bioeconomia_306-3-1140-250x166.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/076-083_bioeconomia_306-3-1140-700x466.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/076-083_bioeconomia_306-3-1140-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Westend61\u2009\/\u2009Getty Images<\/span><\/a> Una vista a\u00e9rea de la selva amaz\u00f3nica en Itaituba, estado de Par\u00e1<span class=\"media-credits\">Westend61\u2009\/\u2009Getty Images<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>La reindustrializaci\u00f3n<\/strong><br \/>\nLos investigadores brasile\u00f1os que trabajan con la bioeconom\u00eda identifican en este concepto no solo una oportunidad de crecimiento econ\u00f3mico, sino tambi\u00e9n el punto de partida de un nuevo ciclo de industrializaci\u00f3n. El epicentro de este dinamismo provendr\u00eda, probablemente, de la selva amaz\u00f3nica. Este bioma ofrece las condiciones como para impulsar industrias basadas en la innovaci\u00f3n y en la sostenibilidad, seg\u00fan el documento <em>Amaz\u00f4nia e bioeconomia<\/em>, publicado recientemente por el Instituto de Ingenier\u00eda con la colaboraci\u00f3n de cient\u00edficos de Embrapa, del Inpe y de las universidades de S\u00e3o Paulo (USP), de Campinas (Unicamp), entre otras.<\/p>\n<p>La Amazonia tambi\u00e9n llama la atenci\u00f3n porque all\u00ed es donde se encuentra el arco de la deforestaci\u00f3n, adem\u00e1s de padecer la degradaci\u00f3n ambiental causada por la construcci\u00f3n de centrales hidroel\u00e9ctricas y la explotaci\u00f3n minera que avanza sin control, incluso sobre territorio ind\u00edgena. Nobre, a quien se lo conoce por ser el autor de la tesis que plantea que, a partir un cierto grado de destrucci\u00f3n de la selva, la regi\u00f3n amaz\u00f3nica podr\u00eda sufrir un proceso de \u201csabanizaci\u00f3n\u201d, al prolongarse la estaci\u00f3n seca, estima que la carrera contrarreloj para mantener el bioma a salvo ya es acuciante. Los datos recolectados por el Inpe sugieren que en las zonas degradadas de la Amazonia, en el norte del estado de Mato Grosso y en el sur del de Par\u00e1, ya se ha perdido la capacidad de absorci\u00f3n de carbono y el bosque se ha convertido en emisor del principal gas causante del efecto invernadero.<\/p>\n<p>Nobre es el creador del proyecto Amazonia 4.0, que sit\u00faa al vasto bioma sudamericano en el centro de una potencial revoluci\u00f3n bioindustrial. El cient\u00edfico se refiere al proyecto como la \u201cbioeconom\u00eda de la selva en pie\u201d, que redundar\u00eda en productos con diferentes grados de complejidad y aplicaciones tecnol\u00f3gicas. Mediante una combinaci\u00f3n entre investigaci\u00f3n biotecnol\u00f3gica y t\u00e9cnicas extractivas, gesti\u00f3n forestal y agricultura regenerativa, la propuesta es abrir una \u201ctercera v\u00eda amaz\u00f3nica\u201d para la ocupaci\u00f3n de la selva. Esta v\u00eda se opone a la idea de reservar simplemente grandes \u00e1reas para su conservaci\u00f3n, dejando que el resto sea objeto de actividades econ\u00f3micas insostenibles (primera v\u00eda) y al planteo que propone intensificar la explotaci\u00f3n agropecuaria, la miner\u00eda y la generaci\u00f3n de energ\u00eda en las zonas ya ocupadas (segunda v\u00eda).<\/p>\n<p>Para Jos\u00e9 Vitor Bomtempo, coordinador del Grupo de Estudios en Bioeconom\u00eda de la Facultad de Qu\u00edmica de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (GEBio-EQ\/UFRJ), la posibilidad de reindustrializar el pa\u00eds sobre nuevas bases constituye una oportunidad \u00fanica. A diferencia de los esfuerzos de modernizaci\u00f3n del siglo pasado, ya no se trata de \u201ccorrer detr\u00e1s\u201d de las tecnolog\u00edas y sectores existentes. Esta vez, tanto la posibilidad como el reto consisten en situar al pa\u00eds en la frontera tecnol\u00f3gica desde el principio.<\/p>\n<p>En 2018, el estudio intitulado <em>A bioeconomia brasileira em n\u00fameros<\/em>, publicado por el Banco Nacional de Desarrollo Econ\u00f3mico y Social (BNDES), calcul\u00f3 que el valor de los negocios atribuibles a la bioeconom\u00eda brasile\u00f1a ascend\u00eda en el pa\u00eds a 285.900 millones de d\u00f3lares, incluyendo las exportaciones. El estudio est\u00e1 firmado por Bomtempo, el ingeniero Martim Francisco de Oliveira e Silva y el ingeniero qu\u00edmico Felipe dos Santos Pereira, ambos del BNDES. En ese momento, el valor correspond\u00eda al 13,8 % del PIB nacional. Es un porcentaje algo inferior al calculado en 2013 para la bioeconom\u00eda practicada en la Uni\u00f3n Europea, que se situaba en un 14,3\u00a0%.<\/p>\n<div id=\"attachment_412000\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/076-083_bioeconomia_306-1-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-412000 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/076-083_bioeconomia_306-1-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"758\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/076-083_bioeconomia_306-1-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/076-083_bioeconomia_306-1-1140-250x166.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/076-083_bioeconomia_306-1-1140-700x465.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/076-083_bioeconomia_306-1-1140-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar<\/span><\/a> Ca\u00f1a de az\u00facar cortada en peque\u00f1os trozos, antes del proceso de producci\u00f3n del etanol<span class=\"media-credits\">Eduardo Cesar<\/span><\/p><\/div>\n<p>Esto no significa que Brasil est\u00e9 aprovechando todo su potencial. \u201cEsa cifra incluye la producci\u00f3n y exportaci\u00f3n de <em>commodities<\/em> agr\u00edcolas, que aportan poco valor. La mentada bioeconom\u00eda avanzada est\u00e1 escasamente desarrollada en el pa\u00eds\u201d, dice Bomtempo. El estudio muestra que el contenido actual de la bioeconom\u00eda en la industria y los servicios suma apenas 101.400 millones de d\u00f3lares, lo que corresponde al 2,6 % del valor de la producci\u00f3n de estos sectores en Brasil. \u201cLo que muestran estos datos es un punto de partida. Es el piso inicial de la bioeconom\u00eda brasile\u00f1a\u201d, a\u00f1ade.<\/p>\n<p>Los ejemplos m\u00e1s conocidos de la bioeconom\u00eda brasile\u00f1a son los de las grandes empresas que explotan la biodiversidad para producir bienes de consumo, combustibles y materiales biodegradables. Es el caso de Natura, en el sector de los cosm\u00e9ticos (<em>lea el art\u00edculo de la p\u00e1gina 83<\/em>). El sector energ\u00e9tico ofrece algunos de los principales casos de \u00e9xito. Ra\u00edzen es una compa\u00f1\u00eda que produce etanol de segunda generaci\u00f3n en una central instalada en Piracicaba (S\u00e3o Paulo), al igual que Granbio, en S\u00e3o Miguel dos Campos (Alagoas). El etanol de segunda generaci\u00f3n se produce a partir del bagazo de la ca\u00f1a de az\u00facar y otros residuos agr\u00edcolas.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Bomtempo, un obst\u00e1culo para el pleno desarrollo de la bioeconom\u00eda reside en el car\u00e1cter todav\u00eda escaso de estas iniciativas. \u00c9l toma como ejemplo a las refiner\u00edas de petr\u00f3leo y a los polos petroqu\u00edmicos para explicar el proceso de agregado de procedimientos industriales que deber\u00eda reproducirse en las llamadas biorrefiner\u00edas. As\u00ed como el sector petrolero extrae una enorme diversidad de productos de las materias primas, desde combustibles hasta principios activos de medicamentos, las biorrefiner\u00edas podr\u00edan aprovechar todos los componentes de los insumos agr\u00edcolas y extractivos (c\u00e1scara, pulpa, bagazo, paja, carozo) para generar alimentos, biocombustibles y otros biomateriales.<\/p>\n<p>Bomtempo tambi\u00e9n apuesta por las biorrefiner\u00edas de segunda generaci\u00f3n, polos en los que varias empresas operan en forma coordinada, con los residuos de una sirviendo de materia prima para otras, y las cadenas integradas en una \u201csimbiosis industrial\u201d. En este sentido, hay un proyecto instalado cerca de la ciudad de Reims, en Francia, llamado ARD (las siglas en franc\u00e9s de Investigaci\u00f3n y Desarrollo Agroindustrial). \u201cAll\u00ed se realizan diferentes actividades que se complementan entre s\u00ed. El residuo de una industria es un insumo para otra. Utilizan trigo, remolacha, alfalfa, productos muy diversos, para producir diferentes tipos de bienes. Se trata de un n\u00facleo industrial armonioso, en donde los distintos espacios se complementan, e incluye una unidad de investigaci\u00f3n\u201d, resume.<\/p>\n<p>El economista y graduado en ingenier\u00eda agron\u00f3mica Jos\u00e9 Maria Ferreira Jardim da Silveira, del Instituto de Econom\u00eda de la Unicamp, se refiere a esta tendencia, que considera esencial para la factibilidad de la bioeconom\u00eda, como un beneficio de la \u201ceconom\u00eda de alcance\u201d, es decir, la eficiencia productiva que resulta de una variedad de productos, y no de su volumen. As\u00ed como hoy en d\u00eda algunas haciendas productoras de ca\u00f1a de az\u00facar generan energ\u00eda quemando la paja y el bagazo, Da Silveira sugiere que se podr\u00eda desarrollar una planta de biog\u00e1s a gran escala, que tambi\u00e9n aproveche la basura de las ciudades. Posteriormente se sumar\u00edan otros procesos. \u201cLa vinaza resultante de la producci\u00f3n del etanol de segunda generaci\u00f3n puede producir biog\u00e1s. Asimismo, la celulosa posee compuestos que tambi\u00e9n proporcionan biocombustibles. Y as\u00ed puede comenzar a desarrollarse una biorrefiner\u00eda eficiente\u201d, a\u00f1ade.<\/p>\n<p>Por ahora, estos modelos a\u00fan son incipientes, con algunos prototipos de biorrefiner\u00edas que funcionan en los laboratorios de universidades y en <em>startups<\/em>. En la Universidad Federal de Rio Grande do Sul (UFRGS), en el laboratorio del Grupo de Intensificaci\u00f3n, Modelado, Simulaci\u00f3n, Control y Optimizaci\u00f3n de Procesos (Gimscop), dirigido por el ingeniero qu\u00edmico Jorge Ot\u00e1vio Trierweiler, los investigadores est\u00e1n desarrollando Unidades Modulares Automatizadas (UMA) con usinas descentralizadas y monitoreadas a distancia por una central. Trierweiler hace hincapi\u00e9 en tres investigaciones que se est\u00e1n desarrollando en estas unidades: la generaci\u00f3n de etanol, az\u00facar y aguardiente a partir de la batata, la pir\u00f3lisis r\u00e1pida (un proceso necesario para la obtenci\u00f3n de aceite a partir de la biomasa), y el desarrollo de microalgas para su uso en la biorremediaci\u00f3n (limpieza) de suelos y aguas, adem\u00e1s de la producci\u00f3n de biocombustibles y otros derivados. Seg\u00fan Trierweiler, los dos primeros procesos se encuentran en sus etapas de madurez TRL (<em>Technological Readiness Level<\/em>) 3 y 4, en una escala que comprende nueve niveles.<\/p>\n<div id=\"attachment_412004\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/076-083_bioeconomia_306-2-800.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-412004 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/076-083_bioeconomia_306-2-800.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"1235\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/076-083_bioeconomia_306-2-800.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/076-083_bioeconomia_306-2-800-250x386.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/076-083_bioeconomia_306-2-800-700x1081.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/076-083_bioeconomia_306-2-800-120x185.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos Chaves<\/span><\/a> An\u00e1lisis de la paja de la ca\u00f1a de az\u00facar en el laboratorio de biolog\u00eda molecular de Granbio<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos Chaves<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Investigaci\u00f3n avanzada<\/strong><br \/>\nLa bioeconom\u00eda requiere algo m\u00e1s que biodiversidad y disponibilidad de recursos. Se trata de una actividad intensiva en conocimientos. Que necesita tanto de la ciencia m\u00e1s avanzada, para investigar nuevos productos y mejorar los existentes, como de los saberes tradicionales, atesorados por las comunidades recolectoras que han gestionado la selva y otros biomas durante generaciones.<\/p>\n<p>En cuanto a la investigaci\u00f3n avanzada, hay tres programas de la FAPESP vinculados a la bioeconom\u00eda, aunque son anteriores al uso de este t\u00e9rmino en Brasil, sostiene el f\u00edsico Carlos Henrique de Brito Cruz, vicepresidente s\u00e9nior de Redes de Investigaci\u00f3n de la editorial acad\u00e9mica Elsevier y director cient\u00edfico de la Fundaci\u00f3n entre 2005 y 2020. El Programa de Investigaci\u00f3n en Caracterizaci\u00f3n, Conservaci\u00f3n, Restauraci\u00f3n y Uso Sostenible de la Biodiversidad (Biota), lanzado en 1999, tiene como objetivo catalogar y caracterizar la biodiversidad brasile\u00f1a. El Programa de Investigaciones en Bioenerg\u00eda (Bioen) estudia desde 2009 fuentes de energ\u00eda tales como el bioetanol, el biodi\u00e9sel y el biog\u00e1s, mientras que el Programa FAPESP de Investigaciones sobre los Cambios Clim\u00e1ticos Globales (PFPMCG), puesto en marcha ese mismo a\u00f1o, tiene como objetivo proponer medidas y tecnolog\u00edas tendientes a mitigar las consecuencias del cambio clim\u00e1tico.<\/p>\n<p>\u201cIncluso antes de que el mundo hablara de bioeconom\u00eda, los cient\u00edficos trajeron este tema a la FAPESP, llamando la atenci\u00f3n a respecto de la importancia de la bioenerg\u00eda, la biodiversidad y el cambio clim\u00e1tico\u201d, dice De Brito Cruz, uno de los participantes en el estudio <em>Amaz\u00f4nia e bioeconomia<\/em>. \u201cSon ejemplos de c\u00f3mo la ciencia muestra un camino para un pa\u00eds, porque el rol del cient\u00edfico es ver m\u00e1s all\u00e1, estudiando lo que est\u00e1 por venir y conect\u00e1ndolo con los problemas actuales\u201d.<\/p>\n<p>\u201cEn un principio, el Bioen se centr\u00f3 en explorar el potencial de la ca\u00f1a de az\u00facar, pero ya con una fuerte preocupaci\u00f3n por la expansi\u00f3n de las fuentes de biomasa, muy abundantes en Brasil\u201d, recuerda la bioqu\u00edmica Glaucia Souza, docente en el Instituto de Qu\u00edmica de la USP e integrante de la coordinaci\u00f3n del programa. \u201cSab\u00edamos que ser\u00eda un tema crucial para el futuro, aqu\u00ed y en el resto del mundo, con la posibilidad de explotar otros biomateriales, incluso sustituyendo al cemento, a partir de la lignina\u201d.<\/p>\n<p>Para el f\u00edsico Paulo Artaxo, docente en el Instituto de F\u00edsica de la USP e integrante de la coordinaci\u00f3n del Programa de Investigaciones sobre Cambios Clim\u00e1ticos, uno de los motivos de su creaci\u00f3n fue la constataci\u00f3n de que \u201cning\u00fan segmento de la econom\u00eda se librar\u00e1 de los impactos del cambio clim\u00e1tico\u201d. Tendremos que cambiar nuestro sistema socioecon\u00f3mico, porque el actual no es sostenible ni siquiera a corto plazo en un planeta con recursos naturales finitos\u201d.<\/p>\n<p>\u201cLa pregunta es: \u00bfc\u00f3mo ser\u00e1 la transici\u00f3n hacia un sistema econ\u00f3mico m\u00e1s sostenible, que utilice los recursos naturales del planeta en forma m\u00e1s inteligente y eficiente y que reduzca las desigualdades sociales? Estos son los interrogantes clave, que la ciencia debe responder. Si la respuesta no tiene una base cient\u00edfica s\u00f3lida, nuestra sociedad estar\u00e1 siempre a merced de los intereses econ\u00f3micos\u201d, expresa.<\/p>\n<div id=\"attachment_412012\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/076-083_bioeconomia_306-4-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-412012 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/076-083_bioeconomia_306-4-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"760\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/076-083_bioeconomia_306-4-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/076-083_bioeconomia_306-4-1140-250x167.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/076-083_bioeconomia_306-4-1140-700x467.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/076-083_bioeconomia_306-4-1140-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Pedro Moraes\u2009\/\u2009Getty Images<\/span><\/a> El Cerrado, la sabana tropical m\u00e1s biodiversa del mundo<span class=\"media-credits\">Pedro Moraes\u2009\/\u2009Getty Images<\/span><\/p><\/div>\n<p>Seg\u00fan De Brito Cruz, la adopci\u00f3n de las tecnolog\u00edas y los conocimientos desarrollados en las universidades y laboratorios brasile\u00f1os ofrece la oportunidad de reflexionar sobre las relaciones entre el sector privado y el Estado. A su juicio, este \u00faltimo debe intervenir all\u00ed donde las empresas no invierten, ya sea por exceso de riesgo, o bien por escasez de rentabilidad. La inversi\u00f3n estatal debe complementar e inducir, pero no sustituir la inversi\u00f3n privada en I&amp;D.<\/p>\n<p>Paulo Camuri, economista s\u00e9nior del World Resources Institute de Brasil (WRI Brasil), considera que la intervenci\u00f3n orientadora del sector p\u00fablico es indispensable, aunque el pa\u00eds atraviese una coyuntura de restricciones fiscales. \u201cEl gobierno imparte las directrices de la pol\u00edtica, con los planes que hay que implementar. Instituciones como el BNDES, por ejemplo, pueden invertir parte de lo que se necesita. Luego intervienen los capitales privados que aportan una porci\u00f3n mayor de recursos. Las empresas buscan proyectos que permitan una econom\u00eda sostenible, pero no siempre saben d\u00f3nde. El gobierno puede reducir esa incertidumbre\u201d, argumenta.<\/p>\n<p>En el estudio intitulado \u201cUna nueva econom\u00eda para una nueva era\u201d, publicado el a\u00f1o pasado, los investigadores del WRI Brasil identificaron los beneficios y potencialidades de la descarbonizaci\u00f3n de la econom\u00eda brasile\u00f1a. La bioeconom\u00eda es un componente importante de la propuesta del WRI. \u201cEl capital natural, bien gestionado, marcar\u00e1 la diferencia en el nuevo modelo de crecimiento del pa\u00eds, con mayor inclusi\u00f3n social. No es necesario elegir entre crecer m\u00e1s, con m\u00e1s inclusi\u00f3n social, y ser m\u00e1s sostenible a nivel medioambiental. La descarbonizaci\u00f3n conduce a un mayor crecimiento y a una mayor inclusi\u00f3n social que si seguimos haciendo lo mismo que se ha hecho hasta ahora\u201d, dice Camuri.<\/p>\n<p>En el \u00e1mbito rural, un ejemplo de c\u00f3mo el sector p\u00fablico puede orientar la actividad del sector privado es el Plan Sectorial de Mitigaci\u00f3n y Adaptaci\u00f3n a los Cambios Clim\u00e1ticos para la Consolidaci\u00f3n de una Econom\u00eda de Bajas Emisiones de Carbono en la Agricultura (Plan ABC), se\u00f1ala Camuri. Este plan, lanzado en 2010 por el Ministerio de Agricultura, tiene una nueva versi\u00f3n a partir de abril de este a\u00f1o, el ABC+. \u201cEl plan facilita el acceso a diversas tecnolog\u00edas que reducen las emisiones, como la integraci\u00f3n entre cultivos, ganader\u00eda y bosques\u201d, dice. Los mayores obst\u00e1culos para su puesta en marcha, explica el economista, han sido la asistencia t\u00e9cnica insuficiente y la falta de recursos. La pol\u00edtica federal de financiaci\u00f3n de la producci\u00f3n agr\u00edcola (el plan Safra), moviliz\u00f3 236.000 millones de reales en 2020, un tercio de lo que se necesita para la producci\u00f3n agropecuaria en Brasil. El plan ABC representa poco m\u00e1s del 1 % de ese monto: 2.500 millones de reales en 2020. Para Camuri, la transici\u00f3n hacia la bioeconom\u00eda pasa por reforzar el Plan ABC+, \u201ccon miras a convertirlo pr\u00e1cticamente en todo el plan Safra\u201d. Esa ser\u00eda una se\u00f1al importante para el sector privado\u201d.<\/p>\n<p>El producto que m\u00e1s se destaca como un ejemplo exitoso de extracci\u00f3n y gesti\u00f3n forestal es el aza\u00ed. En la Amazonia, este fruto de la palma mueve 3.000 millones de reales al a\u00f1o, con un impacto econ\u00f3mico local de 144 millones de reales en la extracci\u00f3n y 146 millones de reales en el cultivo, seg\u00fan el \u00faltimo balance social publicado por la estatal Empresa Brasile\u00f1a de Investigaci\u00f3n Agropecuaria (Embrapa), en 2019. Originalmente consumido con harina y pescado, este producto gan\u00f3 nuevas formulaciones en otras regiones de Brasil y en la \u00faltima d\u00e9cada comenz\u00f3 a exportarse. Si se suman el aza\u00ed (<em>Euterpe oleracea<\/em>) y otros productos, tales como el babas\u00fa (<em>Attalea speciosa<\/em>), la casta\u00f1a de monte (<em>Bertholletia excelsa<\/em>) y el cumar\u00fa (<em>Dipteryx odorata<\/em>), la regi\u00f3n norte de Brasil se destaca por su producci\u00f3n forestal no maderera, que llega al 45 % de la producci\u00f3n nacional, totalizando m\u00e1s de 700 millones de reales al a\u00f1o. En segundo lugar figura la regi\u00f3n sur, con el 29 % de la producci\u00f3n extractiva, es decir, 445 millones de reales anuales.<\/p>\n<p>En total, la extracci\u00f3n no maderera mueve 1.600 millones de reales al a\u00f1o en el pa\u00eds, seg\u00fan datos del Instituto Brasile\u00f1o de Geograf\u00eda y Estad\u00edstica (IBGE). La ingeniera agr\u00f3noma Sandra Regina Afonso, investigadora del Servicio Forestal Brasile\u00f1o y docente de la Universidad de Brasilia (UnB), objeta que estos datos no son exactos y, sin duda, subestiman el valor generado por estas actividades. En el caso de productos como el pequi o nuez souari (<em>Caryocar brasiliense<\/em>), cosechado en el norte del estado de Minas Gerais y en el centro-oeste y el nordeste del pa\u00eds, hasta 2014 solo se contabilizaba el pequi utilizado para la producci\u00f3n de aceite, pero no la fruta destinada a la alimentaci\u00f3n. En el caso del babas\u00fa, cultivado en el nordeste y en el norte, solo se incluye en el c\u00e1lculo la semilla, pero no los productos derivados del fruto completo.<\/p>\n<div id=\"attachment_412016\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/076-083_bioeconomia_306-5-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-412016 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/076-083_bioeconomia_306-5-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"641\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/076-083_bioeconomia_306-5-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/076-083_bioeconomia_306-5-1140-250x141.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/076-083_bioeconomia_306-5-1140-700x394.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/076-083_bioeconomia_306-5-1140-120x67.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Heckepics\u2009\/\u2009Getty Images<\/span><\/a> La riqueza de la Caatinga, considerada como la sabana esteparia con mayor biodiversidad del planeta<span class=\"media-credits\">Heckepics\u2009\/\u2009Getty Images<\/span><\/p><\/div>\n<p>Afonso compil\u00f3 el libro intitulado <em>Bioeconomia da floresta: A conjuntura da produ\u00e7\u00e3o florestal n\u00e3o madeireira no Brasil <\/em>[La bioeconom\u00eda de la selva. La situaci\u00f3n de la producci\u00f3n forestal no maderera en Brasil], publicado por el Servicio Forestal Brasile\u00f1o. La publicaci\u00f3n contiene informaci\u00f3n sobre los principales productos no madereros y aborda pol\u00edticas y programas que tratan el tema, tales como el Plan Nacional de Promoci\u00f3n de las Cadenas de Productos de la Sociobiodiversidad, de 2009, y el Programa Bioeconom\u00eda Brasil Sociobiodiversidad, de 2019. \u201cHoy en d\u00eda, la extracci\u00f3n de productos forestales no madereros est\u00e1 relacionada con el manejo de la selva. El uso de los productos est\u00e1 ligado a la cultura de la gente\u201d, comenta. \u201cLa palabra sociobiodiversidad expresa esta nueva comprensi\u00f3n. Cuando la palabra \u2018bioeconom\u00eda\u2019 entra en escena, se le suma el tema de la tecnolog\u00eda y la innovaci\u00f3n. Los productos de la selva empiezan a adquirir valor agregado y calidad, para poder comercializ\u00e1rselos a mayor escala\u201d.<\/p>\n<p><strong>Los retos<\/strong><br \/>\nLos investigadores advierten que no ser\u00e1 sencillo promover el desarrollo y la reindustrializaci\u00f3n a trav\u00e9s de la bioeconom\u00eda en Brasil. Esta iniciativa requerir\u00e1 la convergencia de un Estado comprometido, del sector empresarial privado y de las instituciones cient\u00edficas. \u201cLa bioeconom\u00eda es una bandera, un principio de acci\u00f3n que genera pol\u00edticas p\u00fablicas e incentivos para los actores privados\u201d, sintetiza Silveira, de la Unicamp. Para ejemplificarlo, el economista se\u00f1ala la importancia de adaptar la normativa legal al avance de las tecnolog\u00edas. A trav\u00e9s de la regulaci\u00f3n, se alcanza el nivel de estandarizaci\u00f3n necesario para el desarrollo de mercados. El ejemplo de Silveira alude al biog\u00e1s, que en su modalidad m\u00e1s sencilla se obtiene a partir de residuos vegetales y animales, y sirve \u00fanicamente para quem\u00e1rselo. \u201cCon la evoluci\u00f3n de la tecnolog\u00eda, surgi\u00f3 el biometano que puede insuflarse en las redes de gas natural, que abastecen a las ciudades, por ejemplo. Para esto, fue necesaria una normativa y una estandarizaci\u00f3n, que posibilit\u00f3 escalar su producci\u00f3n\u201d, dice.<\/p>\n<p>Para Souza, de la USP, uno de los obst\u00e1culos principales para el avance de la bioeconom\u00eda es la falta de \u201cun esquema claro, transparente, estable y previsible de pol\u00edticas p\u00fablicas a escala global\u201d, que armonice las normas y las leyes, proporcionando la seguridad necesaria para que las empresas inviertan. \u201cSi una gran compa\u00f1\u00eda naviera quisiera adoptar un biocombustible, por ejemplo, \u00bfc\u00f3mo podr\u00edamos garantizar que habr\u00e1 un mercado capaz de prove\u00e9rselo a una escala suficiente?\u201d. Souza tambi\u00e9n considera que es necesaria una evoluci\u00f3n en materia de mecanismos de certificaci\u00f3n y rastreo de los productos, para evitar que la bandera de la sostenibilidad se utilice a la ligera para comercializar productos contaminantes.<\/p>\n<p>A lo largo de las \u00faltimas d\u00e9cadas, las leyes vigentes han sido un gran obst\u00e1culo para el desarrollo del sector en Brasil, seg\u00fan el bi\u00f3logo Carlos Alfredo Joly, docente del Instituto de Biolog\u00eda de la Unicamp y miembro del comit\u00e9 de coordinaci\u00f3n del programa Biota FAPESP. \u201cDesde sus inicios, este programa contempla una dimensi\u00f3n importante de bioprospecci\u00f3n [b\u00fasqueda e identificaci\u00f3n de mol\u00e9culas y procesos metab\u00f3licos de plantas, animales y microorganismos con potencial utilidad econ\u00f3mica] con utilidades econ\u00f3micas directas. Pero las medidas provisionales que regularon la materia [2.052\/2000 y 2.186-16\/2001] generaron incertidumbre jur\u00eddica y ahuyentaron al sector productivo. Manten\u00edamos contactos con la industria farmac\u00e9utica y la de cosm\u00e9ticos, pero esa regulaci\u00f3n les asest\u00f3 un golpe casi mortal\u201d, lamenta. \u201cEso cambi\u00f3 al promulgarse la Ley de Biodiversidad [13.123\/2015] y el Decreto que la regul\u00f3 [8.772\/2016]\u201d. Empero, si bien disminuyeron, las dificultades persisten, comenta el bi\u00f3logo, aludiendo a la lentitud para la puesta en marcha del Sistema Nacional de Gesti\u00f3n del Patrimonio Gen\u00e9tico y del Conocimiento Tradicional Asociado (SisGen).<\/p>\n<div id=\"attachment_412020\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/076-083_bioeconomia_306-6-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-412020 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/076-083_bioeconomia_306-6-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"758\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/076-083_bioeconomia_306-6-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/076-083_bioeconomia_306-6-1140-250x166.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/076-083_bioeconomia_306-6-1140-700x465.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/076-083_bioeconomia_306-6-1140-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar<\/span><\/a> El desarrollo de la bioeconom\u00eda amaz\u00f3nica implica la instalaci\u00f3n de \u201claboratorios creativos\u201d para producir derivados del cacao, por ejemplo<span class=\"media-credits\">Eduardo Cesar<\/span><\/p><\/div>\n<p>Para Nobre, el desarrollo de la bioeconom\u00eda amaz\u00f3nica pasa por la instalaci\u00f3n de \u201claboratorios creativos\u201d en la regi\u00f3n, en conjunto con el ecosistema de universidades y centros de investigaci\u00f3n actualmente infrautilizados. El proyecto Amazonia 4.0 cuenta con instalaciones experimentales en el municipio de S\u00e3o Jos\u00e9 dos Campos, estado de S\u00e3o Paulo, y est\u00e1 buscando financiaci\u00f3n para operar en la propia Amazonia. Estos laboratorios ya est\u00e1n produciendo derivados del cacao (<em>Theobroma cacao<\/em>) y del cupuaz\u00fa (<em>Theobroma grandiflorum<\/em>) (chocolate y cupulate, respectivamente), adem\u00e1s de aceites <em>gourmet<\/em> a partir de frutos de plantas, tales como la casta\u00f1a de monte, el <em>tucum\u00e3<\/em> (<em>astrocaryum aculeatum<\/em>), el bacur\u00ed (<em>Platonia insignis<\/em>) y el patab\u00e1 (<em>Oenocarpus bataua<\/em>).<\/p>\n<p>Pese a la existencia del Pacti Bioeconomia, Talamini, de la UFRGS lamenta que los planes de pol\u00edticas p\u00fablicas sean modestos. \u201cPara el potencial que posee, Brasil se est\u00e1 despertando tarde para la bioeconom\u00eda. Existen iniciativas interesantes, en Embrapa, en las universidades, en empresas, pero no hay una coordinaci\u00f3n central\u201d, advierte. \u201cComo es un pa\u00eds con una base agr\u00edcola fuerte, se habla de aprovechar los residuos, de generar energ\u00eda, pero no mucho m\u00e1s all\u00e1 que esto. La producci\u00f3n de conocimiento est\u00e1 escasamente explotada\u201d, enumera Talamini, quien propone una comparaci\u00f3n: en Europa, las investigaciones est\u00e1n enfocadas en las distintas maneras de aprovechar la biomasa. En Estados Unidos, el \u00e9nfasis recae sobre la biotecnolog\u00eda. \u201cEn Brasil se podr\u00eda invertir en ambos frentes, porque el pa\u00eds posee agua, luz y tierras para producir biomasa. Existe ac\u00e1 una biodiversidad asombrosa. Y se cuenta con cient\u00edficos para desarrollar tecnolog\u00edas que puedan transformar la biodiversidad en valor\u201d, sostiene.<\/p>\n<p>A su vez, Bomtempo pone de relieve las iniciativas recientes del proyecto Oportunidades y Desaf\u00edos de la Bioeconom\u00eda (ODBio), derivadas del Pacti y conducidas por el Centro de Gesti\u00f3n y Estudios Estrat\u00e9gicos (CGEE) del Ministerio. Seg\u00fan el profesor de la UFRJ, el ODBio es un esfuerzo tendiente a acelerar los progresos en el sector.<\/p>\n<p>Para Talamini, la pandemia le abri\u00f3 los ojos al mundo acerca de la necesidad de una recuperaci\u00f3n econ\u00f3mica ecol\u00f3gica, algo que plantea una oportunidad enorme para Brasil. Sin embargo, el potencial de la bioeconom\u00eda depender\u00e1 de las decisiones que tome el pa\u00eds. \u201cEn el pasado, elegimos ser exportadores de materias primas. Temo que ocurra lo mismo con la bioeconom\u00eda. Si nos centramos solo en los insumos, vamos a exportar biodiversidad e importaremos productos de alto valor agregado. Es necesario recordar los procesos. Esto implica integraci\u00f3n, fomento y promoci\u00f3n del conocimiento\u201d, dice.<\/p>\n<div class=\"box\"><strong>En la piel y en el pelo<\/strong><br \/>\n<em>Una empresa brasile\u00f1a pionera en cosm\u00e9tica natural invierte en bioingredientes<\/em><\/p>\n<p><div id=\"attachment_412024\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/076-083_bioeconomia_306-7-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-412024 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/076-083_bioeconomia_306-7-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"641\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/076-083_bioeconomia_306-7-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/076-083_bioeconomia_306-7-1140-250x141.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/076-083_bioeconomia_306-7-1140-700x394.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/076-083_bioeconomia_306-7-1140-120x67.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">P.\u2009S. Sena\u2009\/\u2009Wikimedia Commons<\/span><\/a> <em>Tucum\u00e3<\/em>: frutos comestibles y semillas que pueden utilizarse en productos hidratantes y antiarrugas<span class=\"media-credits\">P.\u2009S. Sena\u2009\/\u2009Wikimedia Commons<\/span><\/p><\/div><\/p>\n<p>El caso m\u00e1s renombrado de una iniciativa empresarial exitosa que utiliza insumos provenientes de la sociobiodiversidad en productos que exporta al mundo es el de Natura, una compa\u00f1\u00eda brasile\u00f1a del segmento de cosm\u00e9tico fundada en 1969. \u201cSe trata de un caso interesante, pues, de hecho, los cosm\u00e9ticos constituyen un sector en el que Brasil tiene gran potencial para avanzar en productos de base biol\u00f3gica\u201d, dice el economista e ingeniero qu\u00edmico Jos\u00e9 Vitor Bomtempo, coordinador del Grupo de Estudios en Bioeconom\u00eda de la Escuela de Qu\u00edmica de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (GEBio-EQ\/UFRJ). De acuerdo con la consultora Euromonitor, el segmento de higiene personal, perfumer\u00eda y cosm\u00e9ticos factur\u00f3 el a\u00f1o pasado 122.400 millones en Brasil, con un crecimiento de un 4,7 % en comparaci\u00f3n con 2019, mientras que el PIB del pa\u00eds se contrajo en un 4,1 %.<\/p>\n<p>La principal marca de la empresa vinculada a la sociobiodiversidad es la l\u00ednea Ekos, lanzada en 2000, con productos para el cuidado del cuerpo y el cabello que emplean ingredientes naturales. Estos materiales est\u00e1n sustituyendo a los sint\u00e9ticos, en un proceso al cual se lo ha denominado \u201cvegetalizaci\u00f3n de los ingredientes\u201d. Seg\u00fan un estudio de la consultora Grand View Research, el mercado global de cosm\u00e9ticos naturales llegar\u00e1 a movilizar 48.000 millones de d\u00f3lares en 2025.<\/p>\n<p>El enfoque de Natura en la regi\u00f3n amaz\u00f3nica data de este per\u00edodo, que culmin\u00f3 en 2011 con la creaci\u00f3n del Programa Amazonia, gracias al cual la empresa afirma haber conseguido preservar un territorio de 2 millones de hect\u00e1reas en el bioma, contabilizando las \u00e1reas de abastecimiento de las comunidades con las cuales mantiene colaboraciones y la superficie sumada de tres unidades de conservaci\u00f3n, las reservas de Desarrollo Sostenible Uacari (estado de Amazonas) y Rio Iratapuru (en Amap\u00e1) y la reserva extractiva de M\u00e9dio Juru\u00e1 (en Amazonas).<\/p>\n<p>El programa pone en acci\u00f3n diversos aparatados que los investigadores asocian con la bioeconom\u00eda, con relieve para la inversi\u00f3n en investigaci\u00f3n de punta y los convenios con productores locales y cooperativas agroextractivas. El emblema principal de la inversi\u00f3n en investigaci\u00f3n cient\u00edfica es el complejo industrial Ecoparque, instalado en el municipio paraense de Benavides, en un predio de 172 hect\u00e1reas. Adem\u00e1s de fabricar jab\u00f3n en barra, este centro estudia el desarrollo de nuevas cadenas productivas a partir de especies vegetales que a\u00fan no han sido aprovechadas. Otras empresas tambi\u00e9n se han instalado en dicho lugar para desarrollar investigaciones, como la alemana Symrise.<\/p>\n<p>El complejo est\u00e1 vinculado al N\u00facleo de Innovaci\u00f3n Natura en la Amazonia (Nina), que colabora con entidades tales como la Universidad Federal de Amazonas (Ufam), el Instituto Nacional de Investigaciones de la Amazonia (Inpa), la Fundaci\u00f3n de Apoyo a la Investigaci\u00f3n Cient\u00edfica del Estado de Amazonas (Fapeam) y la Empresa Brasile\u00f1a de Investigaci\u00f3n Agropecuaria (Embrapa).<\/p>\n<p>En 2020, Natura declar\u00f3 un volumen de negocios vinculados a la sociobiodiversidad del orden de los 2.140 millones de reales. Seg\u00fan informa la empresa, sus productos emplearon 38 bioingredientes, con un 17,8 % de los insumos oriundos de la Amazonia, obtenidos mediante acuerdos con comunidades proveedoras que suman 7.039 familias. El primer contrato se firm\u00f3 con la Cooperativa Mixta de Productores y Extractores del R\u00edo Iratapuru (Comaru), del municipio de Laranjal do Jari, en el estado de Amap\u00e1. La cooperativa gestiona la producci\u00f3n de casta\u00f1a de monte y de la resina del \u00e1rbol llamado localmente <em>breu branco <\/em>(<em>Protium heptaphyllum<\/em>), que la empresa utiliza en su l\u00ednea Ekos. En todo el pa\u00eds, la compa\u00f1\u00eda mantiene colaboraciones con 40 comunidades en cadenas productivas de sociobiodiversidad, que involucran a 8.300 familias.<\/p>\n<p>El a\u00f1o pasado, Natura anunci\u00f3 el lanzamiento de la iniciativa \u201cN\u00f3s da Floresta\u201d junto a la organizaci\u00f3n Rede Jirau Agroecologia y las organizaciones no gubernamentales Sa\u00fade e Alegria y Conex\u00f5es Sustent\u00e1veis (Conexsus), que busca consolidar el ecosistema de innovaci\u00f3n y emprendimientos en la regi\u00f3n. La propuesta se\u00f1ala tres retos que deben superarse para promover el avance de la bioeconom\u00eda: fomentar la creaci\u00f3n de empresas locales, solucionar los problemas de las cadenas productivas e incrementar la facturaci\u00f3n de las organizaciones comunitarias.<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La biodiversidad puede alimentar un nuevo ciclo de industrializaci\u00f3n en Brasil","protected":false},"author":613,"featured_media":411996,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[275,294],"coauthors":[1619],"class_list":["post-412598","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-humanidades-es","tag-biodiversidad","tag-economia-es","position_at_home-sumario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/412598","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/613"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=412598"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/412598\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":412600,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/412598\/revisions\/412600"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/411996"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=412598"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=412598"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=412598"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=412598"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}