{"id":415027,"date":"2021-11-16T13:11:24","date_gmt":"2021-11-16T16:11:24","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=415027"},"modified":"2021-11-16T18:04:39","modified_gmt":"2021-11-16T21:04:39","slug":"el-clima-en-el-antropoceno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-clima-en-el-antropoceno\/","title":{"rendered":"El clima en el Antropoceno"},"content":{"rendered":"<p>En 2007, en su cuarto informe, el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Clim\u00e1tico (IPCC) expresaba que \u201cel calentamiento del sistema clim\u00e1tico es innegable\u201d. Ese documento, en su quinta versi\u00f3n, en 2013, dio un paso m\u00e1s al afirmar que \u201cla injerencia humana en el sistema clim\u00e1tico es evidente. La primera parte del sexto informe de evaluaci\u00f3n del panel (WG1-AR6), divulgada el 9 de agosto de 2021, resume el estado del arte sobre el conocimiento cient\u00edfico al respecto de los cambios clim\u00e1ticos y ya no deja dudas en cuanto al papel de la civilizaci\u00f3n contempor\u00e1nea en este fen\u00f3meno: \u201cEs inequ\u00edvoco que la influencia humana ha calentado la atm\u00f3sfera, el oc\u00e9ano y la superficie terrestre\u201d. El documento tambi\u00e9n asegura que \u201clos aumentos que se han registrado en las concentraciones de gases de efecto invernadero (GEI) a partir de 1750, aproximadamente, han sido causados indiscutiblemente por las actividades humanas\u201d. El calentamiento global es provocado por el aumento progresivo de los \u00edndices de los GEI en la atm\u00f3sfera, la firma m\u00e1s evidente que est\u00e1 dejando en el clima el Antropoceno, la era de los seres humanos.<\/p>\n<p>Ning\u00fan sitio del planeta se encuentra a salvo de las consecuencias del aumento de la temperatura media de la atm\u00f3sfera y de las alteraciones derivadas o asociadas a este proceso. \u201cLos cambios clim\u00e1ticos ya afectan a todas las regiones de la Tierra de m\u00faltiples maneras. Las alteraciones que venimos experimentando van a intensificarse con el aumento adicional de la temperatura\u201d, coment\u00f3 Panmao Zhai, de la Academia China de Ciencias Meteorol\u00f3gicas y copresidente del grupo 1 de trabajo del AR6, durante la presentaci\u00f3n del informe. Este grupo estuvo a cargo de la producci\u00f3n de la primera parte del informe de evaluaci\u00f3n del IPCC, dedicado a actualizar el conocimiento cient\u00edfico sobre los cambios clim\u00e1ticos. En el primer trimestre de 2022, el grupo de expertos divulgar\u00e1 las dos partes siguientes del AR6. El segundo documento versar\u00e1 sobre los impactos y vulnerabilidades causados por los cambios clim\u00e1ticos y sobre lo que puede hacerse para adaptarse a ellos. El tercero abordar\u00e1 las formas de mitigar el cambio clim\u00e1tico.<\/p>\n<div class=\"box-lateral\"><strong>Lea m\u00e1s:<\/strong><br \/>\n&#8211; <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/atmosfera-turbulenta\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Atm\u00f3sfera turbulenta<\/a><br \/>\n&#8211; <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/las-ciudades-contra-la-crisis-climatica\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Las ciudades contra la crisis clim\u00e1tica<\/a><br \/>\n<\/div>\n<p>El IPCC, un panel coordinado por la Organizaci\u00f3n Meteorol\u00f3gica Mundial (OMM) y por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma), no realiza ni patrocina investigaciones cient\u00edficas. Tampoco sugiere pol\u00edticas ambientales. Sin embargo, publica un resumen de sus informes en un lenguaje sencillo, llamado Sumario para los Tomadores de Decisiones, que proporciona las bases cient\u00edficas sobre el clima para ayudar a los pa\u00edses a definir sus acciones. El IPCC re\u00fane a expertos de m\u00faltiples campos para recopilar y evaluar la producci\u00f3n cient\u00edfica con el prop\u00f3sito de elaborar informes de evaluaci\u00f3n peri\u00f3dicos sobre la situaci\u00f3n actual y pron\u00f3sticos sobre el futuro del clima. La primera parte del AR6 fue redactada a lo largo de tres a\u00f1os por un conjunto de 234 autores de 66 pa\u00edses y tambi\u00e9n participaron en la elaboraci\u00f3n del documento otros 567 colaboradores. Inicialmente, su publicaci\u00f3n estaba prevista para el mes de abril de este a\u00f1o, pero fue aplazada debido a la pandemia de covid-19. El texto del informe, aprobado por los 195 pa\u00edses que forman parte del grupo, hace referencia a m\u00e1s de 14.000 estudios cient\u00edficos que respaldan sus conclusiones.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el WG1-AR6, \u201ces muy probable\u201d que la temperatura media de la atm\u00f3sfera aumente 1,5 grados Celsius (\u00baC) en comparaci\u00f3n con los valores registrados entre 1850 y 1900 hacia comienzos de la pr\u00f3xima d\u00e9cada. Ese per\u00edodo del siglo XIX se considera representativo de la etapa preindustrial del planeta, cuando la atm\u00f3sfera no acusaba efectos significativos de la actividad humana, particularmente, la quema de combustibles f\u00f3siles que liberan gases de efecto invernadero. El nuevo plazo estimado para llegar a ese aumento de 1,5 \u00baC est\u00e1 fijado en unos 10 a\u00f1os antes de lo que preve\u00edan los informes anteriores. De acuerdo con las definiciones adoptadas por el IPCC, un evento clim\u00e1tico o el resultado de un proceso se considera como \u201cmuy probable\u201d cuando la probabilidad de que se produzca se ubica entre el 90 % y el 100 % (<em>v\u00e9ase el apartado sobre el lenguaje adoptado por el panel en la versi\u00f3n <\/em>online<em> de este art\u00edculo<\/em>). Los cinco escenarios futuros proyectados por los modelos clim\u00e1ticos adoptados por el IPCC, desde el m\u00e1s optimista hasta el m\u00e1s pesimista, convergen en ese nivel de aumento de la temperatura global para la d\u00e9cada de 2030.<\/p>\n<p>La meta principal del Acuerdo de Par\u00eds sobre el Cambio Clim\u00e1tico, suscrito en diciembre de 2015 en la ONU por 195 pa\u00edses, es limitar el calentamiento global en los pr\u00f3ximos a\u00f1os a un incremento de 2 \u00baC, preferentemente 1,5 \u00baC. Este nivel de aumento de la temperatura se considera elevado, pero con impactos socioecon\u00f3micos potenciales a\u00fan manejables. \u201cEl informe del IPCC deja en claro que ser\u00e1 muy dif\u00edcil lograr esa meta si no reducimos dr\u00e1stica e inmediatamente las emisiones de gases de efecto invernadero\u201d, dice el f\u00edsico Paulo Artaxo, de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), uno de los siete cient\u00edficos brasile\u00f1os que participaron en la elaboraci\u00f3n del WG1-AR6 y uno de los coordinadores del Programa FAPESP de Investigaciones sobre Cambios Clim\u00e1ticos Globales (PFPMCG). El informe del IPCC tambi\u00e9n se divulg\u00f3 en Brasil el 9 de agosto, en el marco de un seminario web organizado por la FAPESP.<\/p>\n<\/div><div class='overflow-responsive-img' style='text-align:center'><picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/032-039_capa_ipcc_307-0-desktop-true.png\" data-tablet_size=\"1140x480\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/032-039_capa_ipcc_307-0-desktop-true.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/032-039_capa_ipcc_307-0-desktop-true.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/032-039_capa_ipcc_307-0-mobile.png\" \/>\n  <\/picture><\/div><div class=\"post-content sequence\">\n<p>El planeta ya se encuentra muy cerca de traspasar el l\u00edmite de 1,5\u00a0\u00baC de calentamiento global. Desde el per\u00edodo preindustrial, la temperatura promedio en toda la superficie del planeta ha aumentado alrededor de 1,1 \u00baC. Se trata de un nivel de calentamiento sin precedentes en el curso de los \u00faltimos dos milenios, seg\u00fan expresa el informe. El aumento promedio ha sido mayor en las zonas continentales (1,6 \u00baC), donde vive la poblaci\u00f3n humana, que en los oc\u00e9anos (0,9 \u00baC). Las regiones polares fr\u00edas, especialmente el \u00c1rtico, fueron las que m\u00e1s se han calentado desde el per\u00edodo preindustrial (unos 3 \u00baC).<\/p>\n<p>El documento tambi\u00e9n apunta que si en un corto tiempo no se invierte la tendencia de aumento de la temperatura global del planeta, los glaciares seguir\u00e1n fundi\u00e9ndose, el nivel del mar continuar\u00e1 elev\u00e1ndose, los oc\u00e9anos se volver\u00e1n m\u00e1s \u00e1cidos y los denominados fen\u00f3menos clim\u00e1ticos extremos, tales como las fuertes olas de calor, lluvias torrenciales y sequ\u00edas severas, ser\u00e1n todav\u00eda m\u00e1s frecuentes e intensos en el curso de este siglo. En realidad, seg\u00fan los estudios citados por el IPCC, estos fen\u00f3menos con gran potencial de causar muertes y da\u00f1os socioecon\u00f3micos ya se han hecho m\u00e1s habituales y exacerbados en las \u00faltimas d\u00e9cadas y solo tienden a aumentar a medida que el planeta se calienta.<\/p>\n<p>Las olas de calor extremadamente fuertes que se produc\u00edan una vez cada 100 a\u00f1os antes del siglo XX, cuando la influencia humana sobre el clima era poco significativa, actualmente se han tornado 4,8 veces m\u00e1s frecuentes y 1,2 \u00baC m\u00e1s c\u00e1lidas, seg\u00fan los datos del IPCC. Si la temperatura global aumenta 1,5 \u00baC, estos eventos extremos ser\u00e1n 8,6 veces m\u00e1s comunes y 2 \u00baC m\u00e1s c\u00e1lidos que hace 150 a\u00f1os, seg\u00fan los pron\u00f3sticos del panel. Otro incremento de medio grado en la temperatura media del planeta, que supondr\u00eda un aumento de 2 \u00baC, probablemente har\u00e1 que estas olas de calor se vuelvan 13,9 veces m\u00e1s frecuentes y 2,7 \u00baC m\u00e1s t\u00f3rridas. Si la atm\u00f3sfera terrestre llegara a calentarse 4 \u00baC, una hip\u00f3tesis desoladora, estos episodios de can\u00edcula exacerbada tender\u00e1n a ser 39,2 veces m\u00e1s recurrentes y 5,2 veces m\u00e1s c\u00e1lidos que en el siglo pasado. El informe describe tendencias similares en lo que ata\u00f1e a los fen\u00f3menos extremos con lluvias y sequ\u00edas severas.<\/p>\n<p>La manifestaci\u00f3n cada vez m\u00e1s habitual de estos eventos clim\u00e1ticos superlativos \u2013tales como las marcas r\u00e9cord de temperatura, del orden de los 50 \u00baC, en el \u00faltimo verano norteamericano y europeo y la mayor creciente en casi 120 a\u00f1os del r\u00edo Negro, en la Amazonia, como resultado de las copiosas lluvias que se produjeron a mediados de este a\u00f1o\u2013 ha dado origen a un nuevo campo de investigaci\u00f3n: estudios espec\u00edficos sobre un evento extremo con el prop\u00f3sito de determinar si su ocurrencia ha sido causada, siquiera en parte, por alteraciones inducidas por el hombre o se deben a un vaiv\u00e9n natural del clima. \u201cA\u00fan son pocos los estudios de este tipo en Am\u00e9rica del Sur, pero se trata de un \u00e1rea de investigaci\u00f3n cient\u00edfica en crecimiento\u201d, comenta el climat\u00f3logo Jos\u00e9 Marengo, coordinador de investigaci\u00f3n y desarrollo del Centro Nacional de Monitoreo y Alerta de Desastres Naturales (Cemaden), quien se ha desempe\u00f1ado como revisor-editor en el \u00faltimo informe del IPCC (<em>lea el art\u00edculo sobre este campo de investigaciones en la p\u00e1gina 38<\/em>).<\/p>\n<\/div><div class='overflow-responsive-img' style='text-align:center'><picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/032-039_capa_ipcc_307-1-desktop-true.png\" data-tablet_size=\"1140x880\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/032-039_capa_ipcc_307-1-desktop-true.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/032-039_capa_ipcc_307-1-desktop-true.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/032-039_capa_ipcc_307-1-mobile.png\" \/>\n  <\/picture><\/div><div class=\"post-content sequence\">\n<p><strong>De bruces con la realidad<\/strong><br \/>\n\u201cEste informe es un <em>shock<\/em> de realidad\u201d, coment\u00f3 la paleoclimat\u00f3loga francesa Val\u00e9rie Masson-Delmotte, de la Universidad Par\u00eds-Saclay, tambi\u00e9n copresidenta del grupo 1 de trabajo del IPCC, en el material de divulgaci\u00f3n del documento. \u201cAhora disponemos de una imagen mucho m\u00e1s clara del clima en el pasado, en el presente y en el futuro. Esto es esencial para entender hacia d\u00f3nde estamos yendo, qu\u00e9 puede hacerse y c\u00f3mo debemos prepararnos\u201d. Los avances en cuanto a la determinaci\u00f3n de la injerencia de las actividades humanas como motor del cambio clim\u00e1tico son el resultado de una serie de mejoras en los estudios sobre el clima instauradas en los \u00faltimos siete a\u00f1os.<\/p>\n<p>Mejores reconstrucciones paleoclim\u00e1ticas, datos m\u00e1s fiables y minuciosos sobre la evoluci\u00f3n de las temperaturas y de los reg\u00edmenes pluviales actuales y modelos computacionales m\u00e1s aptos para elaborar reconstrucciones del clima del pasado y proyecciones sobre el clima de las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas son todos perfeccionamientos que posibilitaron que las conclusiones del \u00faltimo informe del panel sean m\u00e1s incisivas que sus versiones anteriores. \u201cHay mucho menos incertidumbre en este informe en cuanto a lo que tiene que ver con las actividades humanas y a aquello que depende de las fluctuaciones clim\u00e1ticas naturales\u201d, explica la ocean\u00f3grafa Let\u00edcia Cotrim, de la Universidad del Estado de R\u00edo de Janeiro (Uerj), una de las autoras brasile\u00f1as del WG1-AR6.<\/p>\n<p>El calentamiento global es causado por un aumento de la emisi\u00f3n de gases de efecto invernadero, entre ellos, el \u00f3xido n\u00edtrico (N<sub>2<\/sub>O), el metano (CH<sub>4<\/sub>) y, sobre todo, el di\u00f3xido de carbono (CO<sub>2<\/sub>). El nuevo informe hace hincapi\u00e9 en el hecho de que, desde mediados del siglo XVIII, el aumento de las concentraciones de gases de efecto invernadero en la atm\u00f3sfera ha sido \u201cinequ\u00edvocamente\u201d causado por las actividades humanas, especialmente aquellas asociadas a la quema de combustibles f\u00f3siles. Esta conclusi\u00f3n surge de estudios que simulan la evoluci\u00f3n de la temperatura promedio de la atm\u00f3sfera terrestre con y sin emisiones de GEI derivados de las actividades humanas. En los escenarios en los que hay emisi\u00f3n de gases de efecto invernadero solamente debido a procesos naturales, el planeta no se calienta, lo que indica un equilibrio en el sistema clim\u00e1tico. Cuando a ese proceso se le suma la incidencia humana, la temperatura media del planeta acusa los niveles actuales. Hoy en d\u00eda, la concentraci\u00f3n de CO<sub>2<\/sub>, el principal GEI, es de casi 420 partes por mill\u00f3n (ppm), alrededor de un 50 % m\u00e1s que hace 170 a\u00f1os, en el per\u00edodo preindustrial.<\/p>\n<p>Una vez emitidos, los gases de efecto invernadero tienen tres destinos posibles: la atm\u00f3sfera, los oc\u00e9anos y la superficie terrestre. Si se acumulan en el aire, causan el calentamiento global. En los mares, provocan la acidificaci\u00f3n de las aguas y amenazan el ciclo de vida de muchas especies. El camino m\u00e1s benigno es que lo absorban las plantas, v\u00eda fotos\u00edntesis, y se transformen en biomasa, tal como, por ejemplo, el tronco de un \u00e1rbol. Desde la revoluci\u00f3n industrial hasta nuestros d\u00edas, el 41 % de los GEI ha ido a parar a la atm\u00f3sfera y el 59 % a la superficie terrestre y los oc\u00e9anos. \u201cPero la atm\u00f3sfera muestra una tendencia a absorber m\u00e1s CO<sub>2<\/sub> que los oc\u00e9anos y la superficie terrestre, tanto en t\u00e9rminos proporcionales como absolutos, si las emisiones de este gas no decaen hacia finales de siglo\u201d, explica el climat\u00f3logo Marcos Heil Costa, de la Universidad Federal de Vi\u00e7osa (UFV), de Minas Gerais, quien estudia las interacciones del clima con la agricultura y es uno m\u00e1s de los autores del WG1-AR6. En un escenario pesimista proyectado por el IPCC, en el cual los niveles actuales de emisiones de di\u00f3xido de carbono se duplicar\u00edan hacia el final de este siglo, la atm\u00f3sfera estar\u00eda almacenando el 54 % del CO<sub>2<\/sub> liberado. En un panorama muy pesimista, en el que las emisiones se dupliquen para mediados de siglo, el porcentaje de CO<sub>2<\/sub> atrapado en la atm\u00f3sfera crecer\u00eda hasta el 62 %.<\/p>\n<p>Los cambios clim\u00e1ticos exacerban el ciclo del agua. Esto provoca tanto lluvias m\u00e1s intensas como per\u00edodos \u00e1ridos y c\u00e1lidos, generando desastres naturales, tales como inundaciones, deslizamientos de tierra y sequ\u00edas m\u00e1s severas en muchas regiones. En las \u00e1reas costeras, por ejemplo, podr\u00e1 observarse c\u00f3mo contin\u00faa elev\u00e1ndose el nivel del mar durante todo el siglo XXI, un fen\u00f3meno que, combinado con tempestades m\u00e1s violentas, acentuar\u00e1 la erosi\u00f3n y propiciar\u00e1 inundaciones cada vez m\u00e1s frecuentes y voluminosas en el litoral y en vastas zonas bajas. Los eventos extremos asociados con el aumento del nivel del mar, que anteriormente ocurr\u00edan una vez cada 100 a\u00f1os, podr\u00e1n convertirse en fen\u00f3menos anuales hacia finales de este siglo. Entre 1901 y 2018, el nivel medio de los oc\u00e9anos se elev\u00f3 20 cent\u00edmetros. Pero en los a\u00f1os recientes este ritmo se ha acelerado. Fue de 1,3 mil\u00edmetros (mm) al a\u00f1o entre 1901 y 1971, y pas\u00f3 a ser de 3,7 mm al a\u00f1o entre 2006 y 2018. El calentamiento progresivo del clima global intensificar\u00e1 el deshielo de los glaciares estacionales, del hielo marino de verano en el oc\u00e9ano Glacial \u00c1rtico, y del permafrost \u2013la capa del suelo permanentemente congelada de la regi\u00f3n \u00e1rtica\u2013 que contiene mucho metano, un gas de efecto invernadero que, de liberarse hacia la atm\u00f3sfera, acelerar\u00e1 todav\u00eda m\u00e1s el calentamiento global.<\/p>\n<p>Cada incremento de 0,5 \u00baC en la temperatura promedio del planeta repercute en forma no lineal en la frecuencia y la intensidad de las olas de calor y los fen\u00f3menos de sequ\u00eda o lluvias exacerbadas. \u201cUn aumento de la temperatura de ese calibre duplica o triplica algunos fen\u00f3menos clim\u00e1ticos extremos\u201d, ponder\u00f3 el climat\u00f3logo Lincoln Muniz Alves, del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (Inpe) de Brasil, otro de los miembros del grupo 1 de trabajo del IPCC. Muniz Alves form\u00f3 parte del equipo que elabor\u00f3 un atlas interactivo, una novedad del WG1-AR6, al que <a href=\"http:\/\/www.ipcc.ch\/report\/ar6\/wg1\/#InteractiveAtlas\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">se puede acceder en internet<\/a>.<\/p>\n<div id=\"attachment_415036\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/032-039_capa_ipcc_307-1-1140-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-415036 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/032-039_capa_ipcc_307-1-1140-1.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"698\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/032-039_capa_ipcc_307-1-1140-1.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/032-039_capa_ipcc_307-1-1140-1-250x153.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/032-039_capa_ipcc_307-1-1140-1-700x429.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/032-039_capa_ipcc_307-1-1140-1-120x73.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Ulrik Pedersen\u2009\/\u2009Nurphoto v\u00eda Getty Images<\/span><\/a> Los glaciares polares, como los del \u00c1rtico, se est\u00e1n derritiendo debido al calentamiento<span class=\"media-credits\">Ulrik Pedersen\u2009\/\u2009Nurphoto v\u00eda Getty Images<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Las consecuencias en Brasil<\/strong><br \/>\nEl informe del IPCC no incluye previsiones sobre el clima espec\u00edfico de un pa\u00eds, solamente para el planeta en su conjunto, o bien por regiones. No obstante, con base en esas proyecciones regionales, es posible tener una noci\u00f3n de lo que la literatura cient\u00edfica apunta como las tendencias clim\u00e1ticas actuales y futuras para Am\u00e9rica del Sur y para el territorio brasile\u00f1o. A grandes rasgos, la tendencia marca que la temperatura promedio en el continente seguir\u00e1 creciendo a un ritmo m\u00e1s acelerado que la media global. El nivel del mar en el Atl\u00e1ntico Sur (no as\u00ed en el Pac\u00edfico) creci\u00f3 de manera m\u00e1s acentuada que el promedio global en las \u00faltimas d\u00e9cadas, una tendencia que se mantendr\u00eda a lo largo de este siglo y que propiciar\u00eda las inundaciones costeras. Si el calentamiento global aumenta al menos 2 \u00baC, las perspectivas para la vasta regi\u00f3n que abarca Brasil indican una combinaci\u00f3n de mayor volumen de lluvias y m\u00e1s episodios de sequ\u00eda, un virtual vaiv\u00e9n clim\u00e1tico exacerbado cuyos efectos ser\u00edan potencialmente desastrosos.<\/p>\n<p>Las proyecciones indican que, en la Amazonia, con un \u00edndice alto de certeza, sobrevendr\u00e1n m\u00e1s d\u00edas sin precipitaciones y etapas de sequ\u00eda y, con un menor grado de fiabilidad, m\u00e1s episodios de lluvias torrenciales e inundaciones. En el escenario m\u00e1s pesimista, en el cual las emisiones globales de CO<sub>2<\/sub> se duplicar\u00edan en 2050, habr\u00eda m\u00e1s de 150 d\u00edas al a\u00f1o con temperaturas superiores a 35\u00a0\u00baC hacia finales de siglo. Para el nordeste brasile\u00f1o, una regi\u00f3n naturalmente mucho menos h\u00fameda, el escenario pronosticado es similar, con un marcado aumento de la duraci\u00f3n de la estaci\u00f3n seca.<\/p>\n<p>Para el centro-oeste, no hay datos confiables que apunten una disminuci\u00f3n en la cantidad de precipitaciones atmosf\u00e9ricas, pero se retrasar\u00eda el comienzo de la estaci\u00f3n lluviosa. Eventualmente, se esperan m\u00e1s fen\u00f3menos de lluvias extremas y tambi\u00e9n de sequ\u00edas, adem\u00e1s de una mayor posibilidad de incendios forestales, que afectar\u00e1n a la agricultura y a biomas tales como el Pantanal y el Cerrado, la sabana brasile\u00f1a. En el sudeste y en el sur, donde vive el 60 % de la poblaci\u00f3n del pa\u00eds, ha habido un aumento evidente del nivel medio de precipitaciones y de episodios de lluvias extremas desde la d\u00e9cada de 1960, tendencias que se acentuar\u00e1n durante las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas en caso de que en el planeta aumente la temperatura media en 2 \u00baC. \u201cLas previsiones de aumento de la temperatura siempre son m\u00e1s confiables que las de lluvias\u201d, compara Muniz Alves. Esto se debe a que el calentamiento del clima es un proceso m\u00e1s directo, que depende de una cantidad menor de variables que la formaci\u00f3n de nubes y lluvias. \u201cEl modelado de la formaci\u00f3n de nubes y lluvias en la atm\u00f3sfera y sus interacciones con el resto de los par\u00e1metros del clima todav\u00eda reviste un desaf\u00edo\u201d, comenta Marengo.<\/p>\n<p>No es casual que haya m\u00e1s y mejor informaci\u00f3n acerca del aumento de la temperatura que de las precipitaciones en pr\u00e1cticamente todas las regiones del globo. En el atlas del IPCC, que divide a los sectores habitados de los continentes en 45 zonas, figuran 41 regiones que han experimentado un aumento de las olas de calor desde 1950 en adelante. Para la mayor\u00eda de esas \u00e1reas existe un grado de certeza alto o mediano de que las actividades humanas han contribuido a la aparici\u00f3n de este fen\u00f3meno. En cuanto a los episodios de lluvias fuertes, tan solo en 19 regiones se ha comprobado un incremento de fen\u00f3menos extremos en ese per\u00edodo, casi siempre con un grado bajo de certeza de que el hombre haya desempe\u00f1ado alg\u00fan papel determinante para esa tendencia. Para las 26 regiones restantes, no se dispon\u00eda de datos en cantidad o calidad suficientes como para determinar una tendencia. \u201cEl atlas deja en claro que la mayor parte de estos datos y estudios sobre el clima se circunscriben a los pa\u00edses del hemisferio norte. Necesitamos desarrollar m\u00e1s investigaciones sobre los cambios clim\u00e1ticos en Am\u00e9rica del Sur y en Brasil en particular, comenta Muniz Alves.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Las actividades humanas constituyen el motor del calentamiento global y amplifican las sequ\u00edas extremas y las lluvias concentradas, seg\u00fan afirma el IPCC","protected":false},"author":13,"featured_media":415032,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181,179],"tags":[286,269],"coauthors":[101],"class_list":["post-415027","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","category-tapa","tag-clima-es","tag-ambiente-es","position_at_home-sumario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/415027","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=415027"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/415027\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":415728,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/415027\/revisions\/415728"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/415032"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=415027"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=415027"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=415027"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=415027"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}