{"id":415087,"date":"2021-11-16T13:25:57","date_gmt":"2021-11-16T16:25:57","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=415087"},"modified":"2021-11-16T14:41:46","modified_gmt":"2021-11-16T17:41:46","slug":"las-ciudades-contra-la-crisis-climatica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/las-ciudades-contra-la-crisis-climatica\/","title":{"rendered":"Las ciudades contra la crisis clim\u00e1tica"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_415060\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/040-045_capa_dim-humanas_307-4-800-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-415060 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/040-045_capa_dim-humanas_307-4-800-1.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"1120\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/040-045_capa_dim-humanas_307-4-800-1.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/040-045_capa_dim-humanas_307-4-800-1-250x350.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/040-045_capa_dim-humanas_307-4-800-1-700x980.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/040-045_capa_dim-humanas_307-4-800-1-120x168.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos Chaves<\/span><\/a> Aviso a los automovilistas: alerta por riesgo de inundaci\u00f3n en un barrio de S\u00e3o Paulo<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos Chaves<\/span><\/p><\/div>\n<p>La preocupaci\u00f3n por la crisis clim\u00e1tica es cada vez mayor entre los gestores municipales que, impulsados por la experiencia de otras ciudades en pa\u00edses emergentes, buscan incorporar estrategias con miras a mitigar los efectos del calentamiento global a la hora de formular pol\u00edticas p\u00fablicas. En una tendencia que ha cobrado fuerza a partir de la d\u00e9cada de 2000, los investigadores del campo de las ciencias humanas y sociales han desarrollado estudios para mostrar los impactos de este fen\u00f3meno en la vida cotidiana, identificar desaf\u00edos y proponer caminos para que las ciudades brasile\u00f1as elaboren planes de adaptaci\u00f3n teniendo en cuenta los escenarios futuros.<\/p>\n<div class=\"box-lateral\"><strong>Lea m\u00e1s:<\/strong><br \/>\n&#8211; <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-clima-en-el-antropoceno\/\" rel=\"noopener\" target=\"_blank\">El clima en el Antropoceno<\/a><br \/>\n&#8211; <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/atmosfera-turbulenta\/\" rel=\"noopener\" target=\"_blank\">Atm\u00f3sfera turbulenta<\/a><br \/>\n<\/div>\n<p>\u201cLa agenda de adaptaci\u00f3n de las ciudades brasile\u00f1as a la crisis clim\u00e1tica a\u00fan es incipiente porque compite con otras cuestiones urgentes en materia de salud y educaci\u00f3n\u201d, dice Gabriela Marques Di Giulio, de la Facultad de Salud P\u00fablica de la Universidad de S\u00e3o Paulo (FSP-USP). En el marco de un proyecto que viene desarrollando desde 2015, Marques Di Giulio investiga c\u00f3mo est\u00e1n avanzando las ciudades brasile\u00f1as en sus agendas de adaptaci\u00f3n, alineando las acciones clim\u00e1ticas con las pol\u00edticas de desarrollo sostenible. En su primera etapa, el estudio, en el que adem\u00e1s de los cient\u00edficos de la USP tambi\u00e9n participaron investigadores de la Universidad de Campinas (Unicamp), la Universidad Federal de Itajub\u00e1 (Unifei) y la Universidad de Michigan, en Estados Unidos, con la colaboraci\u00f3n de cient\u00edficos de otras universidades brasile\u00f1as, identific\u00f3 la comprensi\u00f3n de seis grandes ciudades (S\u00e3o Paulo, Curitiba, Porto Alegre, Manaos, Vit\u00f3ria y Natal) en materia de vulnerabilidad urbana, analizando las acciones ya ejecutadas y las barreras existentes para ponerlas en pr\u00e1ctica. La evaluaci\u00f3n de los planes directores y los andamiajes regulatorios formaron parte del alcance del trabajo, lo que permiti\u00f3 determinar en qu\u00e9 medida las cuestiones clim\u00e1ticas forman parte de la rutina administrativa diaria y se las tiene en cuenta a la hora de formular pol\u00edticas p\u00fablicas.<\/p>\n<p>Posteriormente, se ampli\u00f3 el abanico de la investigaci\u00f3n y se evaluaron las 645 ciudades del estado de S\u00e3o Paulo, verific\u00e1ndose, por ejemplo, si los municipios disponen de herramientas para prevenir inundaciones y deslaves y si tienen planes para mitigar los riesgos. Se constat\u00f3 si existen programas de est\u00edmulo a la agricultura familiar y comunitaria y si hay alguna legislaci\u00f3n o instrumento de gesti\u00f3n ambiental que contemple la adaptaci\u00f3n y atenuaci\u00f3n del cambio clim\u00e1tico. Para evaluar el potencial de adaptaci\u00f3n de los municipios, los investigadores que tomaron parte en el proyecto crearon el \u00cdndice de Adaptaci\u00f3n Urbana (UAI), compuesto por 26 indicadores sobre pol\u00edticas p\u00fablicas en \u00e1reas tales como vivienda, movilidad urbana, agricultura sostenible y gesti\u00f3n ambiental. Dicho \u00edndice interact\u00faa con los par\u00e1metros establecidos por el Plan Nacional de Adaptaci\u00f3n Clim\u00e1tica, publicado en 2016 como complemento a la Ley n\u00ba 12.187\/2009, que establece las directrices por seguirse en los distintos niveles de gobierno para mitigar las consecuencias del aumento de la temperatura del planeta. \u201cPor medio de este \u00edndice, podemos medir la capacidad adaptativa actual de los municipios\u201d, comenta Marques Di Giulio. \u201cSe lo aplic\u00f3 en la evaluaci\u00f3n de los 645 municipios paulistas y permiti\u00f3 constatar que m\u00e1s de la mitad presentan poca capacidad de adaptaci\u00f3n\u201d, relata la investigadora. La pr\u00f3xima etapa del proyecto incluir\u00e1 la extensi\u00f3n del an\u00e1lisis a la totalidad de los 5.500 municipios de Brasil.<\/p>\n<div id=\"attachment_415048\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/040-045_capa_dim-humanas_307-1-1140-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-415048 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/040-045_capa_dim-humanas_307-1-1140-1.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"641\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/040-045_capa_dim-humanas_307-1-1140-1.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/040-045_capa_dim-humanas_307-1-1140-1-250x141.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/040-045_capa_dim-humanas_307-1-1140-1-700x394.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/040-045_capa_dim-humanas_307-1-1140-1-120x67.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Ayuntamiento de Santos  <\/span><\/a> El proyecto desarrollado en Santos, en el litoral paulista, utiliza bolsas de arena para contener la erosi\u00f3n en la zona de Ponta da Praia<span class=\"media-credits\">Ayuntamiento de Santos  <\/span><\/p><\/div>\n<p>Tambi\u00e9n con base en el an\u00e1lisis de las agendas de adaptaci\u00f3n de las ciudades brasile\u00f1as, la soci\u00f3loga Fabiana Barbi Seleguim, del N\u00facleo de Estudios e Investigaciones Ambientales (Nepam, en portugu\u00e9s) de la Unicamp, comprob\u00f3 que los planes municipales comenzaron a publicarse efectivamente hace cinco a\u00f1os, pero a\u00fan son incipientes. \u201cEl municipio de Santos (S\u00e3o Paulo) fue uno de los primeros del pa\u00eds que elabor\u00f3 un plan de este tipo, en 2016. Desde 2018 se lo ha estado reformulando, a partir de la participaci\u00f3n en el proyecto ProAdapta, que promueve la adaptaci\u00f3n de los centros urbanos a los cambios clim\u00e1ticos y cuenta con aportes de la Sociedad Alemana para la Cooperaci\u00f3n Internacional (GIZ)\u201d, dice.<\/p>\n<p>Mediante el aporte de 27 millones de reales en recursos, compartidos con Salvador, otra ciudad que forma parte de la iniciativa, Santos puso en marcha acciones tales como la instalaci\u00f3n de 49 grandes bolsas de arena en el lecho marino en Ponta da Praia, una zona de la ciudad que ven\u00eda padeciendo con la erosi\u00f3n; entre 2013 y 2016, ese tramo de la playa perdi\u00f3 casi 80.000 metros c\u00fabicos de arena (<em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, ediciones n\u00ba <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-prevencion-vale-la-pena\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">238<\/a> y <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/destruccion-progresiva-de-las-playas-brasilenas\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">274<\/a><\/em>). \u201cPese a que a\u00fan no posee una pol\u00edtica clim\u00e1tica aprobada, el municipio decidi\u00f3 avanzar en su agenda y cuenta con una comisi\u00f3n a cargo del tema, que trabaja directamente con el despacho del alcalde\u201d, informa la soci\u00f3loga. Como resultado de estas acciones, hoy en d\u00eda la preocupaci\u00f3n por las cuestiones clim\u00e1ticas est\u00e1 presente en varias de las carteras municipales. La Comisi\u00f3n Municipal de Adaptaci\u00f3n a los Cambios Clim\u00e1ticos (CMMC, en portugu\u00e9s), compuesta por funcionarios de distintas secretar\u00edas, por ejemplo, viene desarrollando desde el a\u00f1o pasado un proyecto para adaptar la zona del cerro Monte Serrat, que lleva muchos a\u00f1os sufriendo problemas de deslaves como consecuencia de la deforestaci\u00f3n y la densificaci\u00f3n de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cEl gobierno municipal est\u00e1 invirtiendo en la revitalizaci\u00f3n del ecosistema e involucrando a la poblaci\u00f3n a trav\u00e9s de seminarios y <em>workshops<\/em> de concientizaci\u00f3n al respecto de la importancia de la cobertura forestal para reducir los riesgos de cat\u00e1strofes naturales\u201d, explica Seleguim, quien menciona a Recife (Pernambuco), Sorocaba (S\u00e3o Paulo), Extrema (Minas Gerais), Fortaleza (Cear\u00e1), Porto Alegre (Rio Grande do Sul), Curitiba (Paran\u00e1), Salvador (Bah\u00eda), R\u00edo de Janeiro (R\u00edo de Janeiro) y S\u00e3o Paulo (S\u00e3o Paulo) como municipios que han logrado avances en su agenda de adaptaci\u00f3n y cuyos planes han involucrado principalmente a los sectores de Defensa Civil y planificaci\u00f3n urbana. En el caso de la capital paulista, que tambi\u00e9n cuenta con un comit\u00e9 del clima que asesora al gobierno municipal, acaba de publicarse un plan de acci\u00f3n clim\u00e1tica, un documento estrat\u00e9gico que muestra c\u00f3mo el municipio se propone alinear sus iniciativas con los compromisos asumidos en el Acuerdo de Par\u00eds, el tratado mundial que entr\u00f3 en vigencia en 2016, con la participaci\u00f3n de Brasil y de otros 194 pa\u00edses, que busca atenuar el calentamiento global. M\u00e1s all\u00e1 del plan nacional vigente desde hace cinco a\u00f1os, Seleguim constat\u00f3 en su estudio que la filiaci\u00f3n de las ciudades brasile\u00f1as a redes transnacionales de municipios, tales como Gobiernos Locales por la Sostenibilidad (Iclei), fundada en 1990 y que agrupa a 2.500 ciudades de 125 pa\u00edses, han cooperado para el avance de la agenda clim\u00e1tica en el pa\u00eds.<\/p>\n<p>En busca de contribuir para el desarrollo de planes municipales, la historiadora Silvia Helena Zanirato, de la USP, estudia desde 2012 peque\u00f1as ciudades de la zona de Vale do Para\u00edba y de la costa norte del estado de S\u00e3o Paulo. Su investigaci\u00f3n identifica las vulnerabilidades y comparte la informaci\u00f3n recopilada con los funcionarios p\u00fablicos de los 31 municipios involucrados en el proyecto. \u201cLas ciudades de la regi\u00f3n se desarrollaron hace tres siglos en funci\u00f3n de la producci\u00f3n de caf\u00e9, con muchas viviendas construidas en los cerros, a\u00fan en el siglo XIX. Naturalmente, al erigirlas no se tuvo en cuenta el aumento de la temperatura y las precipitaciones a causa de la crisis clim\u00e1tica\u201d, dice. Estas vulnerabilidades, sumadas a las formas de uso y ocupaci\u00f3n del suelo, con una intensa deforestaci\u00f3n y el pastoreo del ganado bovino pisoteando grandes extensiones del terreno, acent\u00faan los riesgos de deslizamientos de tierra. \u201cLa idea es que los administradores locales tengan en cuenta esta realidad, patente en la informaci\u00f3n recabada tras el mapeo, para el desarrollo de pol\u00edticas p\u00fablicas\u201d, dice Zanirato.<\/p>\n<div id=\"attachment_415052\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/040-045_capa_dim-humanas_307-2-1140-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-415052 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/040-045_capa_dim-humanas_307-2-1140-1.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"807\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/040-045_capa_dim-humanas_307-2-1140-1.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/040-045_capa_dim-humanas_307-2-1140-1-250x177.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/040-045_capa_dim-humanas_307-2-1140-1-700x496.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/040-045_capa_dim-humanas_307-2-1140-1-120x85.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Antonio Scorza \/ AFP v\u00eda Getty Images<\/span><\/a> En 2010, un deslizamiento de tierra en el municipio de Niter\u00f3i, en el estado de R\u00edo de Janeiro, caus\u00f3 la muerte de alrededor de 200 personas<span class=\"media-credits\">Antonio Scorza \/ AFP v\u00eda Getty Images<\/span><\/p><\/div>\n<p>Por un lado, la preocupaci\u00f3n por los problemas cotidianos m\u00e1s urgentes en materia de salud y educaci\u00f3n dificulta la planificaci\u00f3n de agendas de adaptaci\u00f3n a largo plazo, por otro la escasez de datos aparece como un reto no menos importante para hacer frente a la crisis ambiental. Esto incluye desde el mapeo de las comunidades costeras, que podr\u00edan verse afectadas por la elevaci\u00f3n del nivel del mar, hasta el faltante de conocimiento acerca de los impactos locales relacionados con los fen\u00f3menos clim\u00e1ticos. Esta fue una de las conclusiones de la investigaci\u00f3n posdoctoral del soci\u00f3logo Pedro Henrique Campello Torres, de la Escuela de Artes, Ciencias y Humanidades (EACH), realizada en el Instituto de Energ\u00eda y Medio Ambiente (IEE), ambas unidades de la USP, como parte de un proyecto tem\u00e1tico financiado por la FAPESP.<\/p>\n<p>En dicho trabajo, que se llev\u00f3 a cabo en lo que se conoce como la macrometr\u00f3polis paulista \u2013una regi\u00f3n que abarca 175 ciudades que, en conjunto, suman 35 millones de habitantes\u2013, Campello Torres se propuso identificar las pr\u00e1cticas de innovaci\u00f3n para la gobernanza ambiental, tomando como base la experiencia de otros pa\u00edses en desarrollo. \u201cPara formular sus estrategias, Brasil puede verse reflejado en las iniciativas de otras naciones del hemisferio sur con caracter\u00edsticas similares en materia de desigualdades y vulnerabilidad de la poblaci\u00f3n\u201d, informa el investigador. Asimismo, seg\u00fan \u00e9l, el concepto de justicia clim\u00e1tica, que considera c\u00f3mo impacta el calentamiento global en forma desigual en las sociedades, tambi\u00e9n puede orientar nuevas acciones. \u201cEste concepto fue acu\u00f1ado en el marco de la conferencia sobre el clima que se llev\u00f3 a cabo en 2001 en Europa, y se consolid\u00f3 tras el paso del hurac\u00e1n Katrina, que caus\u00f3 devastaci\u00f3n en una regi\u00f3n de Estados Unidos en 2005 y mat\u00f3 a unas 1.800 personas. Ah\u00ed qued\u00f3 en evidencia para todo el mundo c\u00f3mo la crisis clim\u00e1tica afecta de manera m\u00e1s intensa a los m\u00e1s vulnerables\u201d, dice.<\/p>\n<p>El soci\u00f3logo y economista Pedro Roberto Jacobi, del Programa de Posgrado en Ciencia Ambiental de la USP, coordinador del proyecto en el que se enmarca la investigaci\u00f3n de Campello Torres, explica que la misma abarca los diferentes impactos de los eventos relacionados con los cambios clim\u00e1ticos, en dos tipos de \u00e1reas urbanas de la macrometr\u00f3polis paulista, una regi\u00f3n que se caracteriza por las desigualdades ambientales y sociales. En un art\u00edculo publicado el a\u00f1o pasado, los investigadores que trabajan en el proyecto analizaron 61 eventos pluviales y 47 muertes relacionadas con ellos que ocurrieron entre 2016 y 2019. \u201cHay dos patrones predominantes en los decesos causados por las lluvias, especialmente en su forma extrema. En las zonas no vulnerables, la mayor\u00eda se relaciona con las crecientes de los r\u00edos que han sido canalizados y las llanuras de inundaci\u00f3n ocupadas por avenidas en cuencas impermeables\u201d, informa. M\u00e1s all\u00e1 del problema de infraestructura, las muertes pueden asociarse al desconocimiento de los peligros de transitar por zonas inundadas y por la ausencia de una estructura de socorro lo suficientemente \u00e1gil como para poder salvar vidas.<\/p>\n<p>En tanto, en los sectores vulnerables, las muertes tienen que ver con la precariedad de las viviendas, construidas en zonas proclives a sufrir deslizamientos de tierra. \u201cSi la infraestructura de las regiones de clase media y alta es inadecuada frente a la incertidumbre que acarrean los cambios clim\u00e1ticos, en la periferia es incompleta o incluso inexistente\u201d, dice Jacobi. \u201cLa realidad que evidencian estos datos debe tenerse en cuenta a la hora de elaborar estrategias municipales de adaptaci\u00f3n y gobernanza\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_415044\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/040-045_capa_dim-humanas_307-0-1140-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-415044 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/040-045_capa_dim-humanas_307-0-1140-1.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"641\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/040-045_capa_dim-humanas_307-0-1140-1.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/040-045_capa_dim-humanas_307-0-1140-1-250x141.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/040-045_capa_dim-humanas_307-0-1140-1-700x394.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/040-045_capa_dim-humanas_307-0-1140-1-120x67.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Barry Williams \/ Getty Images<\/span><\/a> El concepto de justicia clim\u00e1tica se consolid\u00f3 tras el suceso del hurac\u00e1n Katrina, que asol\u00f3 parte de Estados Unidos en 2005. En la foto, un habitante de la ciudad de Biloxi, en el estado de Misisipi, observa los destrozos que sufri\u00f3 su vivienda<span class=\"media-credits\">Barry Williams \/ Getty Images<\/span><\/p><\/div>\n<p>Seg\u00fan el investigador, cuando en 1988 se cre\u00f3 el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Clim\u00e1tico (IPCC), en el \u00e1mbito de la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas (ONU) se priorizaba el debate acerca de las m\u00e9tricas que comprend\u00edan los efectos del cambio clim\u00e1tico sobre la temperatura del planeta. Hoy en d\u00eda, esta organizaci\u00f3n integrada por cient\u00edficos de unos 40 pa\u00edses reconoce la existencia de una brecha en la comunicaci\u00f3n con la sociedad en lo que tiene que ver con la crisis clim\u00e1tica. \u201cEn este sentido, las investigaciones en ciencias humanas y sociales tambi\u00e9n tratan de contextualizar c\u00f3mo se sienten los impactos en la materialidad de la vida cotidiana\u201d, informa Marques Di Giulio, de la USP.<\/p>\n<p>Para el investigador Danilo Rothberg, de la Universidade Estadual Paulista (Unesp), en su campus de la localidad de Bauru, aunque las investigaciones en ciencias naturales han venido alertando sobre las consecuencias de la crisis ambiental, la poblaci\u00f3n parece poco preparada para modificar sus h\u00e1bitos. \u201cLos cient\u00edficos del campo de las humanidades pueden ayudar a proyectar el tema en la sociedad\u201d, sostiene. Con esta premisa en su horizonte y en el marco de un proyecto de investigaci\u00f3n financiado por la FAPESP, \u00e9l entrevist\u00f3 a 45 miembros del Comit\u00e9 de la Cuenca Hidrogr\u00e1fica del Alto Tiet\u00ea, entre los que hab\u00eda representantes de movimientos sociales, empresarios, ejecutivos de la industria e integrantes del poder p\u00fablico. \u201cPudimos constatar que entre los sectores involucrados en la gobernanza de las aguas la preocupaci\u00f3n por la crisis clim\u00e1tica va en aumento. Pese a ello, se est\u00e1n topando con dificultades para transformar esta inquietud en pol\u00edticas efectivas\u201d, dice Rothberg. \u201cAlgunos representantes relataron que sus sectores solo se movilizan en casos de emergencia\u201d.<\/p>\n<p>Para el antrop\u00f3logo Renzo Romano Taddei, de la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp), el formato cient\u00edfico del mensaje clim\u00e1tico, al poner el \u00e9nfasis en sus indicadores f\u00edsicos a escala global, llega a los actores locales en forma demasiado abstracta, dificultando su integraci\u00f3n con los procesos de decisi\u00f3n. \u201cEl mayor reto consiste en mostrar de qu\u00e9 manera se despliega la informaci\u00f3n global en consecuencias locales contextualizadas. Para que el mensaje sea m\u00e1s efectivo, en lugar de hablar de un aumento del nivel promedio del mar, por ejemplo, ser\u00eda mejor elaborar diagn\u00f3sticos espec\u00edficos de sus efectos sobre las infraestructuras costeras\u201d, reflexiona el antrop\u00f3logo, quien viene investigando el tema desde el a\u00f1o 2002.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Taddei, el compromiso de los investigadores brasile\u00f1os del \u00e1mbito de las ciencias humanas y sociales con el tema del cambio clim\u00e1tico es menor que el que se observa en Estados Unidos y en Europa. En el pa\u00eds, cobr\u00f3 gran impulso tras la publicaci\u00f3n del libro <em>H\u00e1 mundo por vir? Ensaio sobre os medos e os fins<\/em> \/ \u00bfHay un mundo por venir? Ensayo sobre los miedos y los fines (Instituto Socioambiental, 2014; Caja Negra, 2019), cuyos autores son el antrop\u00f3logo Eduardo Viveiros de Castro y la fil\u00f3sofa D\u00e9borah Danowski. \u201cEn el campo de los estudios sociales de la ciencia y la tecnolog\u00eda, las comunidades cient\u00edficas y los procesos de producci\u00f3n de conocimiento del clima se investigan desde el punto de vista de la sociolog\u00eda, la antropolog\u00eda, la historia y la filosof\u00eda\u201d, dice. Taddei explica que una de las pautas de la antropolog\u00eda ha sido el desarrollo de estudios emp\u00edricos con comunidades tradicionales como las campesinas, ind\u00edgenas y de pescadores para entender c\u00f3mo repercuten y se interpretan tales cambios. El antrop\u00f3logo recuerda que la discusi\u00f3n en torno al concepto d Antropoceno \u2013una nueva era geol\u00f3gica en la que los seres humanos, seg\u00fan algunos autores, se habr\u00edan vuelto capaces de alterar las condiciones biotermodin\u00e1micas del planeta\u2013 tambi\u00e9n ha impulsado la participaci\u00f3n de los soci\u00f3logos (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-era-humana\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 243<\/em><\/a>). \u00c9l resalta el rol de los organismos de fomento en este panorama. Cada vez con m\u00e1s frecuencia, instituciones como la FAPESP, han incentivado la participaci\u00f3n de investigadores de las ciencias sociales y humanas en los llamados a concurso de los programas de financiaci\u00f3n sobre el tema.<\/p>\n<div id=\"attachment_415056\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/040-045_capa_dim-humanas_307-3-1140-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-415056 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/040-045_capa_dim-humanas_307-3-1140-1.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"760\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/040-045_capa_dim-humanas_307-3-1140-1.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/040-045_capa_dim-humanas_307-3-1140-1-250x167.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/040-045_capa_dim-humanas_307-3-1140-1-700x467.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/040-045_capa_dim-humanas_307-3-1140-1-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Feng Li \/ Getty Images<\/span><\/a> En China, ciudades como Pek\u00edn estudian estrategias para reducir la contaminaci\u00f3n atmosf\u00e9rica<span class=\"media-credits\">Feng Li \/ Getty Images<\/span><\/p><\/div>\n<p>A partir de la premisa de que las experiencias de los pa\u00edses del hemisferio sur del planeta pueden generar aportes para la agenda clim\u00e1tica brasile\u00f1a, en un proyecto de investigaci\u00f3n que llev\u00f3 a cabo entre 2014 y 2016 con el respaldo de la FAPESP, la ec\u00f3loga y soci\u00f3loga Leila da Costa Ferreira, de la Unicamp, realiz\u00f3 un estudio comparativo de las pol\u00edticas ambientales de Brasil y de China. El proyecto tuvo continuidad en otro estudio que desarroll\u00f3 entre 2017 y 2019, el cual tambi\u00e9n incluy\u00f3 a Mozambique. Da Costa Ferreira explica que, pese a que China sigue siendo el mayor emisor mundial de gases de efecto invernadero, a partir de 2010 ha adoptado medidas para mitigar la contaminaci\u00f3n. Ah\u00ed es donde se incorpora, por ejemplo, la pol\u00edtica nacional de reforestaci\u00f3n, mediante la reposici\u00f3n de \u00e1rboles aut\u00f3ctonos y la participaci\u00f3n de las comunidades locales.<\/p>\n<p>\u201cEl Ej\u00e9rcito chino est\u00e1 replantando \u00e1rboles y le ha pagado a los campesinos para trabajar en esta tarea. Esta iniciativa constituye una estrategia para la creaci\u00f3n de empleo verde que podr\u00eda servirle de ejemplo a Brasil\u201d, enfatiza la soci\u00f3loga. Aunque es uno de los pa\u00edses m\u00e1s contaminantes del planeta, uno de los resultados que ha obtenido, seg\u00fan Da Costa Ferreira, es que ciudades como Pek\u00edn, donde hace 10 a\u00f1os no se pod\u00eda ver el cielo a causa del esmog, ahora se observa que ha disminuido la poluci\u00f3n atmosf\u00e9rica. \u201cChina se ha abocado al proceso de sustituir su matriz energ\u00e9tica, que a\u00fan se basa en el carb\u00f3n, invirtiendo en la construcci\u00f3n de grandes parques e\u00f3licos y solares\u201d, dice. Otro aspecto de la agenda clim\u00e1tica china es la creciente participaci\u00f3n de la sociedad. En 2010, en sus primeros estudios sobre el pa\u00eds, Da Costa Ferreira contabiliz\u00f3 la existencia de 3.000 organizaciones no gubernamentales (ONG) dedicadas a combatir la crisis clim\u00e1tica. Hoy en d\u00eda hay alrededor de 9.000.<\/p>\n<p>En su investigaci\u00f3n posdoctoral, Seleguim identific\u00f3 tres momentos en el proceso de institucionalizaci\u00f3n de la cuesti\u00f3n clim\u00e1tica en Brasil. En el primero, entre 1992 (cuando se celebr\u00f3 la conferencia R\u00edo-92) y 2002, se establecieron las estructuras pol\u00edtico-institucionales y cient\u00edficas centradas en el tema, una instancia que se caracteriz\u00f3 por la articulaci\u00f3n entre el nivel internacional y nacional. Con la propuesta de presentarlo y movilizar a la sociedad, el Foro Brasile\u00f1o sobre el Cambio Clim\u00e1tico (FBMC, en portugu\u00e9s), creado en 2000, fue un hito de la primera etapa. La segunda comprende el per\u00edodo que va de 2003 a 2008 y se destaca por el desarrollo de una agenda pol\u00edtico-cient\u00edfica y por la planificaci\u00f3n de acciones. Por \u00faltimo, el per\u00edodo que arranc\u00f3 en 2009 ha estado signado por la elaboraci\u00f3n de una pol\u00edtica clim\u00e1tica y por el afianzamiento de la agenda cient\u00edfica en torno al tema. \u201cLa Pol\u00edtica Nacional sobre Cambios Clim\u00e1ticos fue aprobada en 2009, y estipula planes sectoriales. En este per\u00edodo, se organizaron eventos p\u00fablicos, llamados a presentaci\u00f3n de propuestas de institutos de investigaci\u00f3n y se conformaron nuevas organizaciones de la sociedad civil\u201d, comenta Da Costa Ferreira, mencionando el lanzamiento del Programa de Investigaciones sobre Cambios Clim\u00e1ticos Globales (PPMCG) de la FAPESP, en 2008. \u201cTanto Brasil como China han volcado gran parte de sus esfuerzos a actividades relacionadas con la mitigaci\u00f3n, es decir, la estabilizaci\u00f3n o la disminuci\u00f3n de las emisiones de gases de efecto invernadero. Pero las estrategias de adaptaci\u00f3n a\u00fan son incipientes en ambos pa\u00edses\u201d, informa, subrayando la importancia de la intervenci\u00f3n municipal para el desarrollo de esta agenda.<\/p>\n<p>Durante el seminario <em>online<\/em> denominado Acciones Subnacionales en la Implementaci\u00f3n de la Contribuci\u00f3n Determinada a Nivel Nacional (NDC) de Brasil, promovido por el PPMCG de la FAPESP a comienzos del mes de julio, Suzana Kahn Ribeiro, de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ), tambi\u00e9n puso de relieve el rol de los gobiernos subnacionales. En opini\u00f3n de la investigadora, tales entidades son fundamentales para la concreci\u00f3n de pol\u00edticas que permitan reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y desarrollar modelos econ\u00f3micos basados en soluciones de baja emisi\u00f3n de carbono, colaborando con el avance de la agenda nacional de lucha contra los cambios clim\u00e1ticos.<\/p>\n<p>El evento tambi\u00e9n abord\u00f3 los resultados del estudio elaborado por la Asociaci\u00f3n Brasile\u00f1a de Entidades Estaduales de Medio Ambiente (Abema) con la Asociaci\u00f3n Estrat\u00e9gica para la Implementaci\u00f3n del Acuerdo de Par\u00eds, de la Agencia Alemana de Cooperaci\u00f3n Internacional, como el hecho de que el 40 % de los estados brasile\u00f1os cuentan con metas de reducci\u00f3n de las emisiones alineadas con el Acuerdo de Par\u00eds. La coordinadora t\u00e9cnica del clima de Abema, Inamara Santos Melo, de la Secretar\u00eda de Medio Ambiente y Sostenibilidad del Estado de Pernambuco, quien particip\u00f3 en el seminario, explic\u00f3 que, por otro lado, el 70 % de los estados del pa\u00eds ya contaban en 2019 con pol\u00edticas al respecto de los cambios clim\u00e1ticos. Santos Melo hizo hincapi\u00e9 en el rol estrat\u00e9gico de las gobernaciones de los estados para el desarrollo de esta agenda, debido a su proximidad, tanto de las instituciones de investigaci\u00f3n cient\u00edfica como de las administraciones municipales.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyectos<\/strong><br \/>\n<strong>1.<\/strong> El desaf\u00edo de la gobernanza del cambio clim\u00e1tico en Brasil: un an\u00e1lisis multinivel y multiactores (el caso del estado de S\u00e3o Paulo) (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/106525\/o-desafio-da-governanca-das-mudancas-climaticas-no-brasil-uma-analise-multinivel-e-multiatores-o-cas\/?q=19\/14867-2\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 19\/14867-2<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Programa de Investigaciones sobre Cambios Clim\u00e1ticos Globales; <strong>Investigadora responsable<\/strong> Leila da Costa Ferreira (Unicamp); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 127.282<br \/>\n<strong>2.<\/strong> El reto de los cambios ambientales globales en el Antropoceno: la cuesti\u00f3n de las dimensiones humanas del cambio clim\u00e1tico (Brasil, China y Mozambique (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/98149\/o-desafio-das-mudancas-ambientais-globais-no-antropoceno-enfase-nas-questoes-das-dimensoes-humanas-d\/?q=17\/06347-3\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 17\/06347-3<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Ayuda de Investigaci\u00f3n \u2013 Regular; <strong>Investigadora responsable<\/strong> Leila da Costa Ferreira (Unicamp); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 140.155<br \/>\n<strong>3.<\/strong> El reto del cambio clim\u00e1tico: la internalizaci\u00f3n pol\u00edtica de la cuesti\u00f3n clim\u00e1tica en Brasil y en China en el per\u00edodo 1992-2012. (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/bolsas\/154999\/o-desafio-das-mudancas-climaticas-a-internalizacao-politica-da-questao-climatica-no-brasil-e-na-chi\/?q=14\/03101-5\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 14\/03101-5<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Beca posdoctoral; <strong>Investigadora responsable<\/strong> Leila da Costa Ferreira (Unicamp); <strong>Beneficiaria<\/strong> Fabiana Barbi Seleguim; <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 315.388,64<br \/>\n<strong>4.<\/strong> Nuevos medios de cooperaci\u00f3n cient\u00edfica para la innovaci\u00f3n en la Gobernanza Socioambiental de la Macrometr\u00f3polis de S\u00e3o Paulo (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/bolsas\/178388\/novos-meios-de-cooperacao-cientifica-para-a-inovacao-na-governanca-socioambiental-da-macrometropole\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 18\/06685-0<\/a>); Modalidad Beca posdoctoral; <strong>Investigador responsable<\/strong> Pedro Roberto Jacobi (USP); <strong>Beneficiario<\/strong> Pedro Henrique Campello Torres; <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 583.696,98<br \/>\n<strong>5.<\/strong> La gobernanza ambiental de la macrometr\u00f3polis paulista de cara a la variabilidad clim\u00e1tica (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/97000\/governanca-ambiental-da-macrometropole-paulista-face-a-variabilidade-climatica\/?q=15\/03804-9\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 15\/03804-9<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Programa de Investigaci\u00f3n sobre el Cambio Clim\u00e1tico Global; <strong>Investigador responsable<\/strong> Pedro Roberto Jacobi (USP); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 5.570.977,41<br \/>\n<strong>6.<\/strong> Governance, sustainability and climate issues in urban environment: the role of scientific knowledge and networks in building adaptive capacity to respond to climate impact (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/86291\/governance-sustainability-and-climate-issues-in-urban-environment-the-role-of-scientific-knowledge-a\/?q=14\/50313-8\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 14\/50313-8<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Ayuda de Investigaci\u00f3n \u2013 Regular; <strong>Convenio<\/strong> Universidad de Michigan; <strong>Investigador responsable<\/strong> Gabriela Marques Di Giulio (USP); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 21.628,31<br \/>\n<strong>7.<\/strong> Comunicaci\u00f3n y memoria en la gobernanza del agua y la adaptaci\u00f3n a los cambios clim\u00e1ticos (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/101571\/comunicacao-e-memoria-na-governanca-da-agua-e-adaptacao-as-mudancas-climaticas\/?q=18\/02270-9\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 18\/02270-9<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Ayuda de Investigaci\u00f3n \u2013 Regular; <strong>Investigador responsable<\/strong> Danilo Rothberg (Unesp); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 78.388,43<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/strong><br \/>\nBARBI, F. <em>et al.<\/em> <a href=\"https:\/\/www.tandfonline.com\/doi\/abs\/10.1080\/23812346.2016.1181598\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Climate change challenges and China\u2019 response: mitigation and governance<\/a>. <strong>Journal of Chinese Governance<\/strong>. v. 1. n. 2, p. 324-339, 2016.<br \/>\nNEDER, E. A. <a href=\"https:\/\/link.springer.com\/article\/10.1007\/s10584-021-03113-0\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Urban adaptation index: assessing cities readiness to deal with climate change<\/a>. <strong>Climatic Change<\/strong>, n. 166, 2021.<br \/>\nTRAVASSOS, L. <em>et al.<\/em> <a href=\"https:\/\/www.tandfonline.com\/doi\/full\/10.1080\/19463138.2020.1762197\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Why do extreme events still kill in the S\u00e3o Paulo Macro Metropolis Region? Chronicle of a death foretold in the global South<\/a>. <strong>International Journal of Urban Sustainable Development<\/strong>. 13:1, p. 1-16, mayo, 2020.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Libros<\/strong><br \/>\nFERREIRA, L. C. <em>et al<\/em> (org.). <strong>Dimens\u00f5es Humanas das Mudan\u00e7as Clim\u00e1ticas no Sul Global<\/strong>. Curitiba: editorial CRV, S\u00e3o Paulo: FAPESP, 2020.<br \/>\nTADDEI, R. <strong>Meteorologistas e profetas da chuva: Conhecimentos, pr\u00e1ticas e pol\u00edticas da atmosfera<\/strong>. S\u00e3o Paulo: Terceiro Nome, 2017.<br \/>\nTORRES, P. H. C; JACOBI, P. R. (orgs.). <strong>Towards a just climate change resilience: Developing resilient, anticipatory and inclusive community response<\/strong>. Palgrave Studies in Climate Resilient Societies, Palgrave Macmillan, 2021.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Investigaciones en ciencias humanas y sociales ayudan a los municipios a elaborar planes de adaptaci\u00f3n a la nueva realidad del planeta","protected":false},"author":601,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[179],"tags":[269,330],"coauthors":[1600],"class_list":["post-415087","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tapa","tag-ambiente-es","tag-sociologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/415087","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/601"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=415087"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/415087\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":415711,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/415087\/revisions\/415711"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=415087"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=415087"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=415087"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=415087"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}