{"id":415119,"date":"2021-11-16T13:33:40","date_gmt":"2021-11-16T16:33:40","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=415119"},"modified":"2021-11-16T19:13:28","modified_gmt":"2021-11-16T22:13:28","slug":"el-efecto-sci-hub","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-efecto-sci-hub\/","title":{"rendered":"El efecto Sci-Hub"},"content":{"rendered":"<p>Seg\u00fan un an\u00e1lisis a cargo de un grupo internacional de investigadores que trabajan en diversas instituciones, entre ellas la Universidad Federal de Sergipe (UFS), los art\u00edculos obtenidos a trav\u00e9s de Sci-Hub, un repositorio pirata que ofrece acceso a millones de publicaciones normalmente disponibles en formato pago y cerrado, tienen m\u00e1s impacto y visibilidad. Un estudio publicado en la revista <em>Scientometrics<\/em> sugiere que los art\u00edculos descargados por medio de esta plataforma son dos veces m\u00e1s citados que otros. Esta conclusi\u00f3n surge de una evaluaci\u00f3n de los registros de acceso de 4.015 art\u00edculos computados por el repositorio entre septiembre de 2015 y febrero de 2016, divulgados en 2017 por la programadora kazaja Alexandra Elbakyan, fundadora del servicio virtual que pone a disposici\u00f3n copias de art\u00edculos cient\u00edficos sin mediar el pago de derechos de autor. Los registros recopilan informaciones tales como el c\u00f3digo identificador de los trabajos \u2013el Digital Object Identifier (DOI), por medio del cual es posible identificar a los peri\u00f3dicos cient\u00edficos donde han sido publicados y las citas que recibieron\u2013 y la geolocalizaci\u00f3n aproximada de las descargas.<\/p>\n<p>Los art\u00edculos analizados en el estudio salieron publicados en 12 revistas cient\u00edficas, entre ellas, <em>Nature <\/em>y <em>Science<\/em>. Los autores utilizaron el DOI de esos trabajos para obtener la cantidad de citas que recibieron. Luego cotejaron estos datos con las variables tradicionales relacionadas con los estudios de alto impacto, tales como el n\u00famero de coautores, el \u00edndice h del investigador principal y el factor de impacto de la revista en cuesti\u00f3n, entre otros. \u201cLa idea era aislar las variables que pudieran interferir en el rendimiento de los art\u00edculos y detectar la que explicara mejor la cantidad de citas\u201d, precisa el psic\u00f3logo colombiano Juli\u00e1n Tejada, del Departamento de Psicolog\u00eda de la UFS, uno de los autores del estudio. Los investigadores compararon entonces el desempe\u00f1o de los art\u00edculos descargados por medio del Sci-Hub con el de otros 4.646 estudios publicados en las mismas revistas en igual per\u00edodo, pero que no hab\u00edan sido provistos por esta plataforma. Pudieron constatar que los <em>papers<\/em> obtenidos v\u00eda Sci-Hub recibieron 2,2 veces m\u00e1s citas que los otros y determinaron que el acceso al repositorio result\u00f3 decisivo para justificar ese desempe\u00f1o.<\/p>\n<p>El trabajo gan\u00f3 repercusi\u00f3n entre los adeptos del acceso abierto \u2013un movimiento surgido al comienzo del decenio de 2000 con el prop\u00f3sito de lograr que la producci\u00f3n cient\u00edfica disponible en formato <em>online<\/em> no tenga ning\u00fan costo para los lectores\u2013, pero tambi\u00e9n recibi\u00f3 cr\u00edticas en cuanto a la metodolog\u00eda empleada y las conclusiones obtenidas. Para el odont\u00f3logo Sigmar de Mello Rode, presidente de la Asociaci\u00f3n Brasile\u00f1a de Editores Cient\u00edficos (Abec) e investigador de la Universidade Estadual Paulista (Unesp), campus de S\u00e3o Jos\u00e9 dos Campos, el estudio deber\u00eda haber contrastado los registros de descarga del Sci-Hub con los datos oficiales de las revistas que publicaron los art\u00edculos evaluados, comparando su rendimiento en cada plataforma. \u201cSolo as\u00ed podr\u00eda comprobarse si efectivamente Sci-Hub es responsable de ampliar el impacto de los trabajos o tan solo es un componente asociado a la calidad de los estudios\u201d, dice. El profesor Jos\u00e9 Roberto de Fran\u00e7a Arruda, de la Facultad de Ingenier\u00eda Mec\u00e1nica de la Universidad de Campinas (Unicamp) y miembro de la Coordinaci\u00f3n Adjunta de Ciencias Exactas e Ingenier\u00eda de la Direcci\u00f3n Cient\u00edfica de la FAPESP, comparte esta cr\u00edtica. \u201cLos autores sugieren que algunos art\u00edculos han tenido mayor impacto porque fueron descargados v\u00eda Sci-Hub, pero posiblemente hayan sido descargados precisamente porque son de mayor calidad y, por ende, concentran m\u00e1s atenci\u00f3n, de modo tal que es natural que se los busque y se los descargue con mayor frecuencia\u201d, comenta.<\/p>\n<p>Tejada reconoce que los resultados pueden generar controversia, pero defiende la metodolog\u00eda empleada en el estudio. \u201cAplicamos t\u00e9cnicas de econometr\u00eda que se usan espec\u00edficamente para determinar las relaciones de causalidad en conjuntos de datos aparentemente no correlacionados\u201d, informa el investigador. Estas t\u00e9cnicas, a\u00f1ade, se utilizan a menudo en los estudios econ\u00f3micos, en los que no es posible efectuar experimentos. \u201cLas investigaciones en materia de econom\u00eda parten de eventos pasados y recurren a t\u00e9cnicas espec\u00edficas para identificar posibles relaciones de causalidad entre ellas. Eso es lo que hicimos en nuestro estudio y por eso sostenemos que existe una relaci\u00f3n causal entre los art\u00edculos descargados a trav\u00e9s de Sci-Hub y una mayor cantidad de citas\u201d.<\/p>\n<p>El estudio publicado en <em>Scientometrics<\/em> tal vez sea el primero que trata de calcular la influencia del Sci-Hub sobre la cantidad de citas de los art\u00edculos cient\u00edficos, pero el debate en el cual se centra es antiguo. Desde comienzos de la d\u00e9cada de 2000, investigadores de distintas \u00e1reas han tratado de descubrir si los art\u00edculos disponibles en acceso abierto \u2013sin tener que pagar para obtenerlos\u2013 generan m\u00e1s impacto que los publicados en revistas solo para suscriptores. Al cabo de m\u00e1s de dos d\u00e9cadas, todav\u00eda no parece haber consenso. Esto es lo que sugiere un estudio publicado en junio por investigadores de la Universidad de Minnesota (Estados Unidos), en la revista <em>PLOS ONE<\/em>. Los cient\u00edficos realizaron un estudio de los trabajos producidos desde 2001 que se propusieron estimar el impacto de los art\u00edculos en acceso abierto en comparaci\u00f3n con los publicados en revistas cerradas: de los 134 trabajos analizados, 64 (el 47,8 %) concluyeron que los art\u00edculos en acceso abierto tienen mayor visibilidad y reciben m\u00e1s citas, mientras que 37 (el 27,6 %) no identificaron evidencias en ese sentido. Otros 32 (el 23,9 %) verificaron que las ventajas asociadas a esa pr\u00e1ctica se limitan a algunas \u00e1reas.<\/p>\n<p>Una de las dificultades para arribar a una conclusi\u00f3n reside en que existen modelos diferentes de acceso abierto y la cantidad de citas de un art\u00edculo tiende a variar de acuerdo con cada uno de ellos. Un estudio publicado en 2018 en la revista <em>PeerJ<\/em> por la programadora estadounidense Heather Piwowar, de la Universidad de Pittsburgh, constat\u00f3 que los art\u00edculos disponibles en los modelos de v\u00eda verde \u2013en donde el autor puede archivar en el banco de datos de su instituci\u00f3n el manuscrito revisado y aceptado para su publicaci\u00f3n en revistas cerradas y ponerlo a disposici\u00f3n tras un per\u00edodo de embargo\u2013 e h\u00edbridos \u2013una modalidad en la que las revistas de acceso cerrado le cobran una tarifa al autor para que su trabajo quede a disposici\u00f3n en acceso abierto\u2013 ostentan un desempe\u00f1o un 30 % superior al promedio global de citas. En tanto, el rendimiento de los art\u00edculos publicados bajo el modelo denominado v\u00eda dorada, totalmente abierto, es un 17 % inferior al promedio mundial (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/produccion-cientifica-accesible\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 259<\/em><\/a>).<\/p>\n<p>El surgimiento de diversos formatos refleja el esfuerzo de las editoriales para tratar de adecuar sus modelos de negocio al avance del acceso abierto y mitigar el da\u00f1o causado por sitios web como Sci-Hub. En este sentido, una de las modalidades m\u00e1s recientes que se han creado es la v\u00eda bronce, en la cual las editoriales de revistas de acceso cerrado liberan el acceso a algunos art\u00edculos en internet sin que exista una licencia formal para ello. \u201cSeleccionan los art\u00edculos con mayor potencial de impacto y los ponen a disposici\u00f3n en acceso abierto, generalmente por un per\u00edodo limitado, para tratar de impulsar su alcance y darle visibilidad a la propia publicaci\u00f3n\u201d, explica Raphael Xavier, bibliotecario del repositorio digital de la Fundaci\u00f3n Getulio Vargas (FGV), en S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<p>La creadora de Sci-Hub, Alexandra Elbakyan, ten\u00eda 22 a\u00f1os cuando lanz\u00f3 la plataforma, en 2011. Al igual que muchos estudiantes en Kazajist\u00e1n, no ten\u00eda dinero para acceder a los art\u00edculos protegidos por <em>paywall<\/em>, donde se requiere que los lectores se avengan a un sistema de pago de una tasa o suscripci\u00f3n. La soluci\u00f3n era recurrir a los colegas de las universidades con acceso a esas revistas o a las redes sociales, con la esperanza de que alguien les cediera una copia del trabajo de inter\u00e9s. Fue entonces cuando decidi\u00f3 crear el sitio web. La iniciativa cobr\u00f3 impulso e inmediatamente se convirti\u00f3 en el mayor repositorio mundial de art\u00edculos cient\u00edficos en acceso abierto. Hasta el mes de agosto pasado, sumaba m\u00e1s de 85 millones de trabajos disponibles incluyendo pr\u00e1cticamente todos los temas de investigaci\u00f3n, desde experimentos de f\u00edsica publicados hace d\u00e9cadas hasta los avances recientes en biotecnolog\u00eda. Cuando alguien busca un art\u00edculo que no figura en la plataforma, la misma sale autom\u00e1ticamente en busca de una copia del estudio y la agrega a su base de datos.<\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda, el uso de esta plataforma se ha extendido, incluso en las naciones ricas que disponen de amplio acceso a revistas cient\u00edficas. En 2017, Estados Unidos figuraba quinto en la lista de los pa\u00edses que m\u00e1s utilizaban el Sci-Hub para descargar <em>papers<\/em>, seg\u00fan los datos divulgados por Elbakyan. En total, una cuarta parte de las descargas computadas por la plataforma se realizaron desde los Protocolos de Internet (IP) de universidades de los pa\u00edses miembros de la Organizaci\u00f3n para la Cooperaci\u00f3n y el Desarrollo Econ\u00f3mico (OCDE), que agrupa a las 37 naciones m\u00e1s industrializadas. La mayor\u00eda abona suscripciones a las principales publicaciones cient\u00edficas para que sus alumnos, docentes e investigadores puedan acceder a los art\u00edculos en forma gratuita. Entonces, \u00bfpor qu\u00e9 recurren al Sci-Hub? Seg\u00fan Tejada, la practicidad que ofrece la plataforma para acceder al art\u00edculo de inter\u00e9s ayuda a explicar este comportamiento. \u201cEn Sci-Hub, bastan unos pocos clics para encontrar casi cualquier trabajo. En cambio, para acceder a un <em>paper<\/em> por medio del sistema de las universidades, hay que conectarse a la red de la instituci\u00f3n, buscar el art\u00edculo en el sitio web de la revista y descargarlo\u201d.<\/p>\n<p>Nadie sabe c\u00f3mo Elbakyan y sus colaboradores obtienen las copias de los art\u00edculos. La programadora solamente menciona que el proceso implica el uso de ID (identificaci\u00f3n) y contrase\u00f1as de personas o instituciones con acceso a las revistas. Por su parte, las editoriales la acusan de robarles esos datos enviando correos electr\u00f3nicos a investigadores con enlaces a p\u00e1ginas web de revistas inexistentes. Sin embargo, ella alega que muchas de las acreditaciones que utiliza el repositorio fueron cedidas por cient\u00edficos afines a la iniciativa.<\/p>\n<p>En 2017, un tribunal de distrito de Nueva York le dio la raz\u00f3n a Elsevier en una demanda presentada por esa editorial cient\u00edfica neerlandesa contra el repositorio y otros sitios web que ponen a disposici\u00f3n en forma ilegal art\u00edculos de acceso pago y cerrado. La sentencia estipula que ellos deben pagar 15 millones de d\u00f3lares por violar los derechos de autor asociados a los art\u00edculos pirateados. Elsevier tambi\u00e9n ha demandado a Elbakyan por <em>hacking<\/em> ilegal. \u201cNo se trata solamente de robar contenidos y ofrecerlos gratis. El caso es qui\u00e9n est\u00e1 financiando al Sci-Hub y qu\u00e9 m\u00e1s les est\u00e1 robando a las universidades y a los investigadores\u201d, dijo Youngsuk Chi, presidente de Elsevier, en una entrevista publicada en julio de 2019 (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/youngsuk-chi-la-transicion-sostenible\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 281<\/em><\/a>). Se estima que el veredicto haya servido como advertencia para quienes comparten la literatura cient\u00edfica, pero en la pr\u00e1ctica, la resoluci\u00f3n ha surtido poco efecto. Los sitios web como Sci-Hub cambian constantemente de direcci\u00f3n en internet, se almacenan en servidores fuera de Estados Unidos y sus creadores suelen evitar a los pa\u00edses donde son objeto de demandas judiciales. \u201cEs poco probable que una demanda impida que estas plataformas sigan funcionando\u201d, dice la f\u00edsica M\u00e1rcia Bernardes Barbosa, docente del Instituto de F\u00edsica de la Universidad Federal de Rio Grande do Sul (UFRGS). \u201cHan llegado para quedarse\u201d.<\/p>\n<p>Este acaso haya sido el impacto principal de Sci-Hub en los \u00faltimos a\u00f1os. \u201cLa plataforma ha influido en el ecosistema de la comunicaci\u00f3n cient\u00edfica, present\u00e1ndose como una alternativa viable para aquellos que no disponen de acceso a los art\u00edculos\u201d, comenta Fabiano Couto Corr\u00eaa da Silva, docente de la Facultad de Biblioteconom\u00eda y Comunicaci\u00f3n de la UFRGS. Seg\u00fan algunos expertos, el repositorio ha ido m\u00e1s all\u00e1, presionando a las editoriales a reorganizar su modelo de operaci\u00f3n comercial. \u201cSe viene hablando del acceso abierto desde comienzos de la d\u00e9cada de 2000, pero solo en la \u00faltima d\u00e9cada las editoriales se han involucrado de manera m\u00e1s incisiva en el debate acerca de c\u00f3mo adecuarlo a su din\u00e1mica empresarial\u201d, comenta Bernardes Barbosa. Seg\u00fan ella, este cambio de postura se debe en parte al hecho de que las empresas se han dado cuenta que las transformaciones promovidas por Sci-Hub pueden llegar a ser tan disruptivas como las que emprendiera Napster \u2013un sistema de intercambio ilegal de archivos en internet\u2013 a comienzos de este siglo en el mercado fonogr\u00e1fico. \u201cSci-Hub ha ayudado a catalizar este cambio demostrando que piratear art\u00edculos es sencillo y que si las editoriales deciden mirar hacia otro lado perder\u00e1n sus contenidos a mano de estos sitios web y no ganar\u00e1n nada con eso\u201d, comenta Couto Corr\u00eaa da Silva.<\/p>\n<p>Empero, la soluci\u00f3n que hallaron las editoriales puede suscitar otro problema. \u201cLa tendencia indica que sus sistemas de acceso h\u00edbrido y cerrado migren hacia el de acceso abierto. Y para compensar la p\u00e9rdida de ingresos por suscripciones, est\u00e1n cobr\u00e1ndoles a los autores una tasa de publicaci\u00f3n\u201d, subraya Bernardes Barbosa. Ella recuerda que Brasil no dispone de una pol\u00edtica de financiaci\u00f3n de publicaciones en acceso abierto. En noviembre de 2020, un grupo integrado por 32 revistas de la colecci\u00f3n <em>Nature<\/em> present\u00f3 una estrategia para la publicaci\u00f3n de art\u00edculos en acceso abierto basada en el cobro de 9.500 euros por <em>paper<\/em>. Para Abel Packer, coordinador general de la biblioteca SciELO Brasil, Sci-Hub ha ayudado a establecer un consenso al respecto de la importancia del acceso abierto y llam\u00f3 la atenci\u00f3n hacia en una cuesti\u00f3n importante: los costos de financiaci\u00f3n de las publicaciones cient\u00edficas no deben recaer en quienes las leen. \u201cSin embargo, tal como las cosas est\u00e1n evolucionando, corremos el riesgo de trasladarles esa factura a los investigadores\u201d.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/strong><br \/>\nLANGHAM-PUTROW, A. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/journals.plos.org\/plosone\/article?id=10.1371\/journal.pone.0253129\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Is the open access citation advantage real? A systematic review of the citation of open access and subscription-based articles<\/a>. <strong>PLOS ONE<\/strong>. jun. 2021.<br \/>\nCORREA, J. C. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/link.springer.com\/article\/10.1007\/s11192-020-03806-w\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">The Sci-Hub effect on papers\u2019 citations<\/a>. <strong>Scientometrics<\/strong>. ene. 2021.<br \/>\nPIWOWAR, H. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/peerj.com\/articles\/4375\/?utm_source=TrendMD&amp;utm_campaig\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">The State of OA: A large-scale analysis of the prevalence and impact of open access articles<\/a>. <strong>PeerJ<\/strong>. feb. 2018.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un estudio sugiere que los art\u00edculos que se bajan desde ese sitio web pirata reciben m\u00e1s citas","protected":false},"author":346,"featured_media":415124,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[284],"coauthors":[662],"class_list":["post-415119","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-politica-ct","tag-cienciometria-es","keywords-acceso-abierto"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/415119","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/346"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=415119"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/415119\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":415743,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/415119\/revisions\/415743"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/415124"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=415119"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=415119"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=415119"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=415119"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}