{"id":419710,"date":"2022-01-12T18:07:28","date_gmt":"2022-01-12T21:07:28","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=419710"},"modified":"2022-01-12T18:07:28","modified_gmt":"2022-01-12T21:07:28","slug":"vias-para-estimular-conductas-responsables","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/vias-para-estimular-conductas-responsables\/","title":{"rendered":"V\u00edas para estimular conductas responsables"},"content":{"rendered":"<p>Muchas universidades les ofrecen en sus planes de estudio alg\u00fan tipo de formaci\u00f3n sobre \u00e9tica e integridad cient\u00edfica a sus alumnos. Pero a\u00fan se sabe poco sobre el alcance y la eficacia de los diferentes abordajes did\u00e1cticos disponibles, que van desde herramientas <em>online<\/em> hasta actividades presenciales en grupo, y abarcan desde la prevenci\u00f3n del plagio hasta la gesti\u00f3n de datos de investigaci\u00f3n o el uso adecuado de los animales de laboratorio. Un equipo integrado por especialistas de las universidades de Z\u00farich y Utrecht, en Suiza y Pa\u00edses Bajos, respectivamente, logr\u00f3 identificar algunas de las intervenciones m\u00e1s exitosas mediante el an\u00e1lisis de una colecci\u00f3n de 30 art\u00edculos cient\u00edficos publicados entre 1990 y 2020 sobre las estrategias educativas capaces de estimular conductas responsables en la investigaci\u00f3n cient\u00edfica.<\/p>\n<p>En un trabajo de revisi\u00f3n divulgado en la edici\u00f3n de septiembre de la revista <em>Educational Psychology Review<\/em>, los autores evaluaron los efectos de varios tipos de cursos en cinco aspectos del aprendizaje: adquisici\u00f3n de conocimientos, adopci\u00f3n de actitudes, reconocimiento de problemas, capacidad de juicio y conductas concretas; y observaron diferentes impactos. Cuando se trata de la adquisici\u00f3n de conocimientos en buenas pr\u00e1cticas de investigaci\u00f3n cient\u00edfica, los mayores beneficios pueden verse en el aprendizaje individual y en los debates sobre la pr\u00e1ctica de est\u00e1ndares \u00e9ticos. En tanto, cuando el objetivo es promover la capacidad de juicio de los alumnos y generar conductas responsables, son m\u00e1s eficaces los abordajes basados en la experiencia, en los cuales los j\u00f3venes se involucran emocionalmente en la toma de decisiones y en la resoluci\u00f3n de problemas.<\/p>\n<p>Para organizar el trabajo, los autores formularon 11 hip\u00f3tesis. Algunas de ellas pudieron confirmarse, como en el caso de la que atribu\u00eda a los cursos en situaciones concretas una mayor capacidad para estimular la habilidad de juicio de los alumnos, tales como las dramatizaciones y el entrenamiento interactivo. Como contrapartida, la formaci\u00f3n que introduce reglas, normas y directrices de integridad cient\u00edfica se mostr\u00f3 \u00fatil para promover el conocimiento de esos conceptos, pero no para generar conductas. \u201cEsto contradice la idea generalizada de que los alumnos necesitan comprender las directrices antes a la adquisici\u00f3n de habilidades para la toma de decisiones. En lugar de ello, podr\u00eda ser necesario identificar abordajes que permitan una incorporaci\u00f3n constructiva de directrices \u00e9ticas, haciendo que los estudiantes las apliquen en casos complejos que exigen una capacidad de juicio individual\u201d, indicaron los autores.<\/p>\n<p>Otras hip\u00f3tesis no se confirmaron. Los investigadores supon\u00edan que la eficacia de los cursos estar\u00eda relacionada con su duraci\u00f3n. Una revisi\u00f3n de la literatura disponible sugiere que los cursos muy breves, con menos de cinco horas de actividades, parecen ser menos eficaces que los m\u00e1s largos, pero al mismo tiempo revel\u00f3 que las intervenciones r\u00e1pidas, cuando son lo suficientemente interactivas, pueden tener buenos efectos sobre el aprendizaje. Investigadores de la Universidad de California en Santa Cruz (EE. UU.), desarrollaron un ejemplo: el videojuego interactivo Academical, que les permite a los estudiantes realizar elecciones relacionadas con nueve tipos de conductas de investigaci\u00f3n cient\u00edfica responsables y basadas en situaciones reales, que pueden experimentarse desde diferentes perspectivas. En cada una de las etapas, se entabla un di\u00e1logo entre dos personas. El alumno solo controla a una de ellas y se lo insta a tomar actitudes que lo acaben conduciendo a un final exitoso. A continuaci\u00f3n, realiza el mismo recorrido pero asumiendo el lugar del otro personaje en el di\u00e1logo.<\/p>\n<p>Una de las conversaciones propuestas en el videojuego remite a un alumno universitario que expone ante un docente muy ocupado sus sospechas de que un becario de posdoctorado ha fabricado los resultados de una investigaci\u00f3n. Los responsables del juego, que fue presentado en 2020, en el marco de una conferencia internacional, compararon el rendimiento de los estudiantes que utilizaron Academical con el de otros que utilizaron material educativo disponible en internet. Se lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que el juego gener\u00f3 un mayor compromiso y mejores puntajes en las pruebas de conocimiento de conductas de investigaci\u00f3n responsables y de habilidades de razonamiento moral.<\/p>\n<p>Al contrario de lo que se esperaba, los cursos que pusieron a prueba a los estudiantes para practicar sus habilidades en forma repetitiva no se mostraron m\u00e1s eficaces que aquellos que recurr\u00edan a pocas o a ninguna repetici\u00f3n. La supuesta superioridad de los cursos que combinan la formaci\u00f3n presencial con m\u00f3dulos <em>online<\/em> tampoco pudo confirmarse: sus resultados no fueron m\u00e1s significativos que los de los cursos totalmente virtuales o que los \u00edntegramente presenciales.<\/p>\n<p>La obligatoriedad de los cursos tiene un impacto negativo en la adquisici\u00f3n de conocimientos e impacto nulo sobre los otros cuatro resultados de aprendizaje. Los alumnos que asisten a una capacitaci\u00f3n en forma voluntaria suelen adquirir m\u00e1s conocimientos que quienes son obligados. Para dos de los autores del estudio, Johannes Katsarov y Roberto Andorro, investigadores de la Universidad de Z\u00farich, esta conclusi\u00f3n no fue para nada sorprendente. En 2019, ellos formaron parte de un estudio encomendado por el proyecto Integrity, vinculado al programa de investigaci\u00f3n e innovaci\u00f3n Horizonte 2020, de la Uni\u00f3n Europea, que procuraba entender, entre otros objetivos, las razones de la falta de compromiso de una parte significativa de los estudiantes de grado que se ven obligados a capacitarse en conducta responsable de investigaci\u00f3n cient\u00edfica.<\/p>\n<p>Los autores se\u00f1alaron que las razones pueden ser diversas: van desde la autopercepci\u00f3n de algunos alumnos que se sienten maduros desde un punto de vista \u00e9tico y creen que no obtendr\u00edan ning\u00fan beneficio con la capacitaci\u00f3n, hasta el desinter\u00e9s puro y simple en el tema, algo notorio entre los j\u00f3venes que no est\u00e1n interesados en seguir la carrera acad\u00e9mica. La encuesta fue \u00fatil para generar estrategias innovadoras que se est\u00e1n aplicando en los nuevos cursos. \u201cUn m\u00e9todo poderoso para mantener el inter\u00e9s de los participantes consiste en brindarles cierta autonom\u00eda, dej\u00e1ndolos escoger los casos que desean debatir o invit\u00e1ndolos a sugerir los temas prioritarios\u201d, afirm\u00f3 Katsarov en un texto informativo elaborado para el sitio web del proyecto Integrity. \u201cAl ofrecerles algunas opciones, se puede elevar la motivaci\u00f3n de los alumnos, garantiz\u00e1ndoles que aprendan los temas en los que est\u00e1n m\u00e1s interesados y que puedan experimentar el curso de una manera positiva. El aprendizaje debe asociarse a emociones positivas para conseguir que sea relevante\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un estudio eval\u00faa el impacto de las diferentes estrategias de ejercicio de la integridad cient\u00edfica orientadas hacia los estudiantes","protected":false},"author":11,"featured_media":411083,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[178],"tags":[299],"coauthors":[98],"class_list":["post-419710","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-buenas-practicas","tag-etica-es","keywords-buenas-practicas","keywords-integridad-cientifica"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/419710","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=419710"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/419710\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":419711,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/419710\/revisions\/419711"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/411083"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=419710"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=419710"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=419710"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=419710"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}