{"id":420273,"date":"2022-01-12T18:25:58","date_gmt":"2022-01-12T21:25:58","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=420273"},"modified":"2022-01-12T18:25:58","modified_gmt":"2022-01-12T21:25:58","slug":"carlos-alfredo-joly-es-el-tiempo-de-la-biodiversidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/carlos-alfredo-joly-es-el-tiempo-de-la-biodiversidad\/","title":{"rendered":"Carlos Alfredo Joly: Es el tiempo de la biodiversidad"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/026-031_Entrevista-Joly_308-0-800.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"1120\" class=\"alignright size-full wp-image-419790\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/026-031_Entrevista-Joly_308-0-800.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/026-031_Entrevista-Joly_308-0-800.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/026-031_Entrevista-Joly_308-0-800-250x350.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/026-031_Entrevista-Joly_308-0-800-700x980.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/026-031_Entrevista-Joly_308-0-800-120x168.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos Chaves<\/span><\/a>Hace m\u00e1s de dos d\u00e9cadas que el nombre de Carlos Alfredo Joly est\u00e1 directamente asociado al Programa Biota FAPESP, que desde marzo de 1999 se ha venido dedicando a mapear las especies animales y vegetales del estado de S\u00e3o Paulo y de Brasil. Ideador y uno de los l\u00edderes principales de esta iniciativa, que abarca alrededor de 300 proyectos, entre los concluidos y los que a\u00fan est\u00e1n en curso, y articula el trabajo de 1.200 investigadores, el bot\u00e1nico de la Universidad de Campinas (Unicamp) se alegra al comentar las contribuciones del Biota a la formulaci\u00f3n de pol\u00edticas p\u00fablicas ambientales y a la formaci\u00f3n de recursos humanos (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/en\/policies-for-protecting-nature\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en<\/em> Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 298<\/em><\/a>). Sin embargo, su voz adquiere un tono m\u00e1s grave, casi de indignaci\u00f3n, cuando comprueba que la biodiversidad paulista, pese de todos los esfuerzos, se encuentra en una situaci\u00f3n a\u00fan m\u00e1s cr\u00edtica que hace 20 a\u00f1os. \u201cEl estado est\u00e1 m\u00e1s degradado\u201d, dice.<\/p>\n<p>Una estrategia para impulsar la conservaci\u00f3n de las especies consiste en asociar la preservaci\u00f3n de la biodiversidad a la lucha contra el cambio clim\u00e1tico, dos temas contempor\u00e1neos que, en su opini\u00f3n, deben ir de la mano de manera indisociable. Joly es miembro de la Intergovernamental Science-Policy Platform on Biodiversity and Ecosystem Services (IPBES), una iniciativa internacional sobre biodiversidad que sigue la misma l\u00ednea de trabajo del IPCC, el Grupo Intergubernamental de Espertos sobre el Cambio Clim\u00e1tico. Tambi\u00e9n es uno de los coordinadores de la Plataforma Brasile\u00f1a de Biodiversidad y Servicios Ecosist\u00e9micos (BPBES).<\/p>\n<p>En la entrevista que viene a continuaci\u00f3n, Joly habla de biodiversidad, del Biota y rememora su infancia y su juventud transcurridas en una barriada casi rural de la antigua zona oeste de la ciudad de S\u00e3o Paulo, la regi\u00f3n aleda\u00f1a al r\u00edo Pinheiros antes de que se construyera la avenida hom\u00f3nima. Tambi\u00e9n recuerda los constantes viajes en coche a la costa norte paulista y otros lugares de Brasil junto a su padre, el bot\u00e1nico Aylthon Brand\u00e3o Joly (1924-1975), quien era profesor de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP). El bot\u00e1nico tiene dos nietos y dos hijas de su primer matrimonio, una ge\u00f3grafa y la otra periodista. Esta \u00faltima est\u00e1 por inaugurar pr\u00f3ximamente una tienda de venta de plantas. \u201cEl v\u00ednculo de la familia con la bot\u00e1nica y el medio ambiente continuar\u00e1 al menos durante otra generaci\u00f3n\u201d, comenta.<\/p>\n<div class=\"box-lateral\"><strong>Edad<\/strong> 66 a\u00f1os<br \/>\n<strong>Especialidad<\/strong><br \/>\nEcofisiolog\u00eda vegetal y conservaci\u00f3n de la biodiversidad<br \/>\n<strong>Instituci\u00f3n<\/strong><br \/>\nUniversidad de Campinas (Unicamp)<br \/>\n<strong>Estudios<\/strong><br \/>\nT\u00edtulo de grado en biolog\u00eda otorgado por la Universidad de S\u00e3o Paulo (1976), maestr\u00eda en biolog\u00eda vegetal por la Unicamp (1979) y doctorado en ecofisiolog\u00eda vegetal por la Universidad de St. Andrews, Escocia (1982)<br \/>\n<strong>Producci\u00f3n<\/strong><br \/>\n129 art\u00edculos cient\u00edficos, 15 libros publicados u organizados<br \/>\n<\/div>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo eval\u00faa la situaci\u00f3n de la biodiversidad en el estado de S\u00e3o Paulo y en el pa\u00eds en relaci\u00f3n con la \u00e9poca en que se cre\u00f3 el Biota?<\/strong><br \/>\nEl a\u00f1o pasado, con motivo de la celebraci\u00f3n de los 20 a\u00f1os del Biota, organizamos varias reuniones para tratar diversos temas. En t\u00e9rminos de biodiversidad, hemos llegado a la conclusi\u00f3n de que el estado de S\u00e3o Paulo est\u00e1 peor que hace 20 a\u00f1os. Est\u00e1 m\u00e1s degradado, pero tambi\u00e9n concluimos que estar\u00eda mucho peor si no existiera el Biota. Seguimos teniendo graves problemas de fragmentaci\u00f3n excesiva de las \u00e1reas de vegetaci\u00f3n nativa. Son pocos los fragmentos del Cerrado [la sabana tropical brasile\u00f1a], por ejemplo, que tienen el tama\u00f1o suficiente como para mantener poblaciones de mam\u00edferos, tales como el aguar\u00e1 guaz\u00fa o el oso hormiguero. El estado est\u00e1 perdiendo la capacidad de conservar a esos animales. Todav\u00eda tenemos buenos remanentes de Bosque Atl\u00e1ntico, pero muchas zonas exhiben deficiencias de fauna. En estos sitios nunca se ha controlado cabalmente la caza. Varios estudios muestran que la ausencia de peque\u00f1os roedores, important\u00edsimos para la dispersi\u00f3n de semillas, afecta a la din\u00e1mica de regeneraci\u00f3n de la propia selva. En ciertos momentos hemos logrado algunos avances, pero actualmente esta preocupaci\u00f3n no existe en la gobernaci\u00f3n del estado. Hoy en d\u00eda somos conscientes de que las agendas de la biodiversidad y del cambio clim\u00e1tico son inseparables.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPodr\u00eda brindar un ejemplo?<\/strong><br \/>\nLa recomposici\u00f3n de los montes podr\u00eda compensar parte de las emisiones de CO<sub>2<\/sub> [di\u00f3xido de carbono], el principal de los gases de efecto invernadero, que provoca el calentamiento global. El estado podr\u00eda promover estas pol\u00edticas con mayor intensidad. La implementaci\u00f3n efectiva del c\u00f3digo forestal obligar\u00eda a las propiedades rurales a mantener el 20 % de reserva legal y de las \u00e1reas de conservaci\u00f3n permanente. Pero no se puede permitir el uso abusivo del mecanismo de compensaci\u00f3n de las superficies deforestadas. Si el \u00e1rea de reserva legal deforestada se encuentra dentro de los l\u00edmites del estado de S\u00e3o Paulo, en el bioma del Bosque Atl\u00e1ntico, no es correcto cumplir con la compensaci\u00f3n ambiental mediante la restauraci\u00f3n de un \u00e1rea en el estado de Piau\u00ed, aunque forme parte del mismo bioma. Esto puede ser bueno para Piau\u00ed, pero no para S\u00e3o Paulo. Seguimos teniendo poca vegetaci\u00f3n. Es incre\u00edble, pero a muchos de los administradores p\u00fablicos no les entra en la cabeza que las sequ\u00edas c\u00edclicas est\u00e1n relacionadas con la destrucci\u00f3n de la cobertura vegetal. Para ellos, la soluci\u00f3n se plantea siempre como una obra de ingenier\u00eda: construir otra represa para que no falte agua en la ciudad. Pero bastar\u00eda con cumplir con el c\u00f3digo forestal y restaurar la vegetaci\u00f3n aut\u00f3ctona para que se reanude el ciclo hidrol\u00f3gico natural, con una mejor distribuci\u00f3n de las lluvias en todo el estado. Necesitamos esos servicios ecosist\u00e9micos aqu\u00ed. Algunos propietarios de tierras tendr\u00edan que ceder \u00e1reas hoy en d\u00eda destinadas a la explotaci\u00f3n agr\u00edcola para su restauraci\u00f3n. Estos cambios estar\u00edan afectar\u00edan a algunos intereses econ\u00f3micos, pero se trata de un bien com\u00fan mayor, para la totalidad de la poblaci\u00f3n del estado.<\/p>\n<p><strong>\u00bfLos estudios que ha elaborado el Biota no han tenido un gran impacto en las pol\u00edticas p\u00fablicas ambientales de los \u00faltimos a\u00f1os?<\/strong><br \/>\nComo ya he dicho, la situaci\u00f3n probablemente ser\u00eda peor si no existiera el Biota, que ha tenido y a\u00fan tiene un gran impacto. Pero no hemos podido revertir el panorama general. Eso lo tenemos bien claro. Por otra parte, hemos formado a un ej\u00e9rcito de investigadores, j\u00f3venes doctores con esa idea de colaboraci\u00f3n, para trabajar en grandes equipos multidisciplinarios de diferentes instituciones y con intereses diversos. Estos profesionales son los que van a marcar la diferencia en el futuro. En este aspecto, el Biota es todo un \u00e9xito.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEl conocimiento sobre la biodiversidad no han cambiado de nivel en los \u00faltimos veinte a\u00f1os? \u00bfNo se han registrado avances en este sector?<\/strong><br \/>\nHoy en d\u00eda, sabemos d\u00f3nde est\u00e1 y con qu\u00e9 contamos en t\u00e9rminos de biodiversidad, pero el avance principal del conocimiento ha sido en cuanto al funcionamiento de los ecosistemas. Ahora tenemos la posibilidad de elaborar modelos y prever cu\u00e1l ser\u00e1 el impacto del cambio clim\u00e1tico en el Bosque Atl\u00e1ntico, o del uso indiscriminado de los pesticidas sobre los polinizadores, por ejemplo.<\/p>\n<div id=\"attachment_419798\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/026-031_Entrevista-Joly_308-2-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-419798 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/026-031_Entrevista-Joly_308-2-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"772\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/026-031_Entrevista-Joly_308-2-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/026-031_Entrevista-Joly_308-2-1140-250x169.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/026-031_Entrevista-Joly_308-2-1140-700x474.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/026-031_Entrevista-Joly_308-2-1140-120x81.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Colecci\u00f3n personal<\/span><\/a> Joly en 1999, en el lanzamiento del programa Biota<span class=\"media-credits\">Colecci\u00f3n personal<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>\u00bfLos legos y los productores rurales son receptivos a este tipo de estudios?<\/strong><br \/>\nCuando notan que los datos se basan en la realidad, los aceptan. Esto no es divagaci\u00f3n ni romanticismo. Los ecosistemas son multifuncionales. Por ejemplo, cuando se conserva al menos una parte de la biodiversidad nativa, aumentan los niveles de polinizaci\u00f3n y esto es bueno para la productividad agr\u00edcola. Un cafetal pr\u00f3ximo a un monte produce m\u00e1s que una finca aislada, rodeada solamente por cafetos. En el estado de S\u00e3o Paulo, el impacto econ\u00f3mico no es tanto porque somos sumamente dependientes del cultivo de la ca\u00f1a de az\u00facar. Pero en las zonas donde se produce soja esto es mucho m\u00e1s evidente. En las \u00e1reas aleda\u00f1as a los bosques preservados, las semillas de soja son m\u00e1s pesadas y es posible convertir menos \u00e1reas y producir m\u00e1s. Tenemos todo el estado mapeado en t\u00e9rminos de disponibilidad de zonas donde mantener la reserva legal. Sabemos que en S\u00e3o Paulo no hay \u00e1reas suficientes de Cerrado como para hacer compensaci\u00f3n ambiental. En este caso, nuestra recomendaci\u00f3n es hacer esa compensaci\u00f3n en estados lim\u00edtrofes, como Minas Gerais, donde se encuentran las cabeceras de las cuencas hidrogr\u00e1ficas de importancia para nuestro abastecimiento de agua. Estas pol\u00edticas no tienen un costo muy elevado. Basta con restaurar y utilizar preferentemente las zonas perif\u00e9ricas, que generalmente son de baja productividad agr\u00edcola.<\/p>\n<p><strong>\u00bfLa coincidencia de la agenda de la biodiversidad y la del cambio clim\u00e1tico no es beneficiosa para ambas?<\/strong><br \/>\nS\u00ed, generalmente lo es. Pero Itamaraty [el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil\/ ha mantenido hist\u00f3ricamente una postura equivocada, no solo en el actual gobierno federal, sosteniendo que mezclar las dos agendas de manera oficial en los acuerdos internacionales es malo para Brasil a mediano y largo plazo. Ellos creen que el pa\u00eds puede enfrentarse a problemas comerciales si se acepta que el cambio clim\u00e1tico tiene un gran impacto sobre la biodiversidad. Hay bastante convergencia, pero no todo es bueno tanto para la biodiversidad como para el cambio clim\u00e1tico. Dar\u00e9 un ejemplo: en principio, plantar bosques es positivo para la biodiversidad y para combatir el cambio clim\u00e1tico. La selva perenne extrae CO<sub>2<\/sub> de la atm\u00f3sfera. Pero no podemos plantar \u00e1rboles en la Pampa, un bioma predominantemente herb\u00e1ceo. Eso ser\u00eda mal\u00edsimo para la biodiversidad de ese ecosistema. Ah\u00ed no crecen \u00e1rboles. Lo correcto es restaurar bosques donde hab\u00eda bosques. Hay varias decisiones de este tipo que son propicias para mitigar el cambio clim\u00e1tico, pero son perjudiciales para la biodiversidad. Por eso, el an\u00e1lisis debe hacerse en forma conjunta.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEst\u00e1 de acuerdo con la impresi\u00f3n de que las repercusiones del trabajo de la IPBES parecen relativamente modestas si se las compara con las del IPCC?<\/strong><br \/>\nAntes de la IPBES hubo otras iniciativas internacionales relacionadas con la biodiversidad, pero todas han quedado encerradas en la burocracia. La IPBES fue creada por m\u00e1s de 100 naciones en 2012, es decir, somos m\u00e1s j\u00f3venes y menos conocidos que el IPCC, que fue fundado en 1988. Nuestro primer informe sobre la biodiversidad fue publicado en mayo de 2019. En comparaci\u00f3n con el IPCC, estamos m\u00e1s atrasados. Pero quisiera destacar que la comunidad cient\u00edfica brasile\u00f1a ha tenido una participaci\u00f3n muy activa en la IPBES. Somos el \u00fanico pa\u00eds con representantes en todos los grupos de trabajo e informes de diagn\u00f3stico de la organizaci\u00f3n. En la elaboraci\u00f3n del \u00faltimo diagn\u00f3stico sobre la biodiversidad del continente americano participaron alrededor de 25 cient\u00edficos brasile\u00f1os, casi la cuarta parte del total. El primer informe global fue coordinado, entre otros, por un brasile\u00f1o, Eduardo S. Brondizio, actualmente en la Universidad de Indiana, en Estados Unidos. Una de las coordinadoras del informe sobre Am\u00e9rica fue Cristina S. Seixas, de la Unicamp, y miembro de la comunidad de investigadores del Biota. Lo mismo ha sucedido con el informe sobre la polinizaci\u00f3n, que tuvo a Vera Imperatriz Fonseca, del Instituto de Biociencias de la USP como una de las coordinadoras. Hemos tenido una amplia participaci\u00f3n. Por eso convocamos a los cient\u00edficos brasile\u00f1os con esta experiencia de trabajo en la elaboraci\u00f3n de diagn\u00f3sticos internacionales y creamos la Plataforma Brasile\u00f1a de Biodiversidad y Servicios Ecosist\u00e9micos (BPBES).<\/p>\n<blockquote><p>Muchos administradores p\u00fablicos no conciben que las sequ\u00edas c\u00edclicas est\u00e9n asociadas a la destrucci\u00f3n de la cobertura forestal<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 ha hecho la BPBES?<\/strong><br \/>\nEn 2019, elaboramos el primer diagn\u00f3stico nacional sobre la biodiversidad y los servicios ecosist\u00e9micos. Tambi\u00e9n hemos producido informes tem\u00e1ticos, centrados en la restauraci\u00f3n de la selva, la polinizaci\u00f3n y el agua. Ahora estamos desarrollando un informe sobre agricultura, biodiversidad y servicios ecosist\u00e9micos, otro sobre la regi\u00f3n costera y marina, la interfaz entre la tierra y el mar, y un tercero sobre las especies invasoras. Estos tres nuevos informes est\u00e1n en marcha y saldr\u00e1n en 2023, o a m\u00e1s tardar en 2024. El prop\u00f3sito de los mismos, y de los respectivos Sumarios para los Responsables de la Toma de Decisiones, es mejorar las pol\u00edticas p\u00fablicas de conservaci\u00f3n, recuperaci\u00f3n y uso sostenible de la biodiversidad y de los servicios ecosist\u00e9micos, con base en los mejores conocimientos disponibles, tanto los de car\u00e1cter cient\u00edfico como los relacionados con el saber de las comunidades ind\u00edgenas y tradicionales.<\/p>\n<p><strong>Hoy en d\u00eda se dice que el futuro de algunas regiones de Brasil, sobre todo de la Amazonia, depende del desarrollo de la bioeconom\u00eda, la riqueza derivada de la biodiversidad. \u00bfCu\u00e1l es su opini\u00f3n sobre este tema?<\/strong><br \/>\nUno de los problemas es que existen varios conceptos y definiciones de bioeconom\u00eda. Hay mucha confusi\u00f3n en este campo. Sabemos que la selva amaz\u00f3nica en pie vale mucho m\u00e1s que la talada y transformada. Pero lo complicado es saber c\u00f3mo transformar este valor potencial en una mejora econ\u00f3mica y de las condiciones de vida de las poblaciones amaz\u00f3nicas. Esta gente posee una cultura espec\u00edfica y tienen el derecho a una asistencia sanitaria y a un sistema educativo que realmente funcionen, m\u00e1s all\u00e1 de poder tener acceso a todos los bienes de consumo que deseen. Cuando nosotros, desde el campo de la biodiversidad, pensamos en la bioeconom\u00eda, reivindicamos el pago por servicios ambientales como forma de hacerla viable. Actualmente se est\u00e1 llevando a cabo un gran experimento en el municipio de Extrema, en el l\u00edmite con S\u00e3o Paulo, en el cual se paga a los propietarios de las tierras para que protejan los recursos h\u00eddricos. Hay otro proyecto similar en desarrollo en Vale do Para\u00edba, que cuenta con el apoyo de la FAPESP. Esta es una forma de valorar la selva. Lo que no puede ocurrir es que alguien, generalmente de afuera, adquiera sencillamente y por un monto irrisorio los productos no madereros de la selva y se crea que eso es la bioeconom\u00eda.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPodr\u00eda destacar alguna buena iniciativa de la llamada bioeconom\u00eda?<\/strong><br \/>\nEn la Amazonia hay un ejemplo fant\u00e1stico: el Instituto de Desarrollo Sostenible Mamirau\u00e1, en el estado de Amazonas. Este proyecto comenz\u00f3 con el desarrollo del manejo de pescado, particularmente del piraruc\u00fa [tambi\u00e9n llamado paiche o arapaima (<em>Arapaima gigas<\/em>)], pero hoy en d\u00eda es mucho m\u00e1s que eso. Para limitar la explotaci\u00f3n de este pez, se necesita complementar los ingresos de los pobladores de otras maneras, con productos diversificados, como las artesan\u00edas. Entonces surge una pregunta: \u00bfpodemos extrapolar este abordaje a otras regiones de la Amazonia? Ah\u00ed radica nuestro problema principal. Estas experiencias, que han funcionado en un \u00e1mbito determinado, no son reproducibles a escalas mayores. Nos devanamos los sesos para buscar la forma de que ese enfoque funcione a otras escalas. La empresa de cosm\u00e9ticos Natura posee un buen sistema de utilizaci\u00f3n de frutos, ra\u00edces y hojas para esa \u00e1rea de la industria, cuya recolecci\u00f3n la administran las comunidades locales. Es algo que ha llevado mucho tiempo conseguir, porque fue necesario planificar las actividades para que las comunidades tuvieran recursos durante todo el a\u00f1o. El casta\u00f1o, por ejemplo, fructifica en un determinado per\u00edodo. Hay que pensar en los ingresos de la poblaci\u00f3n que vive de la explotaci\u00f3n de la casta\u00f1a de monte durante el resto del a\u00f1o. Por eso es importante establecer un acuerdo para trabajar con distintos productos y garantizarles los ingresos durante los 12 meses del a\u00f1o. Me preocupa cuando escucho decir que la bioeconom\u00eda va a solucionar los problemas de la Amazonia. No podemos dejar que se repita lo que ocurre con el asa\u00ed, que ya est\u00e1 siendo explotado en exceso en ciertas regiones de la Amazonia. Es un producto excelente, que genera ingresos a las poblaciones locales. Pero necesitamos m\u00e1s estudios sobre su explotaci\u00f3n y, tal vez, mejorar la cadena productiva, disminuir la injerencia de los intermediarios y crear cooperativas y asociaciones locales.<\/p>\n<blockquote><p>El principal avance en el conocimiento que ha generado el Biota consisten en saber c\u00f3mo funcionan nuestros ecosistemas<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo afect\u00f3 la pandemia a los proyectos del Biota y a las investigaciones sobre la biodiversidad?<\/strong><br \/>\nLos proyectos que dependen de las actividades de campo, de la colecta de especies, tuvieron que suspender sus actividades. Las propias unidades de conservaci\u00f3n quedaron cerradas por disposici\u00f3n de la gobernaci\u00f3n del estado y ahora est\u00e1n reabriendo. Creo que van a poder reanudarse algunas de las actividades de campo, pero obviamente ha habido un perjuicio. Para quienes trabajan con los ciclos de la naturaleza y emplean an\u00e1lisis que dependen de las visitas peri\u00f3dicas se est\u00e1n realizando adaptaciones en los protocolos de investigaci\u00f3n. La pandemia tambi\u00e9n ha perjudicado a quienes trabajan con colecciones y en los laboratorios, porque el acceso a estos lugares se ha vuelto muy restringido. Todav\u00eda no hemos elaborado un an\u00e1lisis completo acerca del impacto, pero la coordinaci\u00f3n del Biota est\u00e1 procurando realizar una evaluaci\u00f3n de la situaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEl Biota tiene proyectos que estudian el tema de la biodiversidad y la emergencia de nuevas enfermedades procedentes de especies silvestres, como parece ser el caso del covid-19?<\/strong><br \/>\nLa pandemia apunta nuevas fronteras, que el programa ha explorado muy poco. En ocasiones hemos intentado trabajar en la interfaz entre salud y biodiversidad, pero este abordaje nunca funcion\u00f3 realmente. Tenemos investigadores estudiando el paludismo, la fiebre amarilla y los vectores de enfermedades y es necesario mejorar estas colaboraciones. Pero en el Biota no tenemos, por ejemplo, ning\u00fan proyecto que est\u00e9 trabajando en el estudio de los virus de una manera general, con o sin impacto sobre la salud humana. En nuestras \u00faltimas discusiones hemos charlado sobre este tema con la coordinadora de un proyecto internacional para el estudio y el mapeo de la distribuci\u00f3n de los virus. Querr\u00edamos que hubiera cient\u00edficos del Biota implicados en este tipo de investigaciones. Debemos estudiar la conexi\u00f3n potencial de los virus y otros pat\u00f3genos con las \u00e1reas verdes urbanas, para anticiparnos al eventual surgimiento de problemas sanitarios.<\/p>\n<p><strong>Quisiera retroceder un poco y preguntarle sobre los comienzos de su carrera. \u00bfC\u00f3mo fue que lleg\u00f3 a interesarse por la biolog\u00eda?<\/strong><br \/>\nIndudablemente, mi padre fue una gran influencia, no solo por su carrera, sino tambi\u00e9n porque viaj\u00e1bamos mucho en autom\u00f3vil y siempre me explicaba la importancia y las diferencias entre un monte, un manglar o una vegetaci\u00f3n de dunas. No se limitaba a ser un bi\u00f3logo cuando ense\u00f1aba en la facultad, tambi\u00e9n lo era cuando nos ense\u00f1aba sobre la naturaleza. Tuve la oportunidad de viajar con \u00e9l al nordeste brasile\u00f1o en autob\u00fas, y fui aprendiendo a lo largo de todo el viaje. En ese entonces, mi padre ten\u00eda un gran temor a viajar en avi\u00f3n. Por eso viajaba regularmente en \u00f3mnibus o en coche a los congresos nacionales de bot\u00e1nica, que se realizaban cada vez en una ciudad diferente. Cuando cumpl\u00ed 15 a\u00f1os, me dio como regalo el derecho a acompa\u00f1arlo al congreso que se celebr\u00f3 en Jo\u00e3o Pessoa. Fuimos y volvimos en autob\u00fas, en compa\u00f1\u00eda de dos alumnos suyos. Tambi\u00e9n influy\u00f3 mucho mi profesor de biolog\u00eda, Albrecht Tabor, del Col\u00e9gio Visconde de Porto Seguro [una escuela privada de la ciudad de S\u00e3o Paulo], donde curs\u00e9 el bachillerato, hoy equivalente a la ense\u00f1anza media. \u00c9l era un apasionado de la biolog\u00eda, como mi padre. Sus clases eran fant\u00e1sticas y, en las vacaciones, viajaba a lugares que en ese entonces eran totalmente ex\u00f3ticos, tales como Australia y Sud\u00e1frica. Cuando volv\u00edamos de las vacaciones, siempre ofrec\u00eda una o dos charlas donde hablaba de sus viajes, de las plantas y animales que hab\u00eda visto.<\/p>\n<div id=\"attachment_419802\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/026-031_Entrevista-Joly_308-3-800.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-419802 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/026-031_Entrevista-Joly_308-3-800.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"1205\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/026-031_Entrevista-Joly_308-3-800.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/026-031_Entrevista-Joly_308-3-800-250x377.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/026-031_Entrevista-Joly_308-3-800-700x1054.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/026-031_Entrevista-Joly_308-3-800-120x181.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Miguel Boyayan<\/span><\/a> El bot\u00e1nico en la Unicamp, en 2004<span class=\"media-credits\">Miguel Boyayan<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo fue crecer a orillas del r\u00edo Pinheiros antes que existiera la avenida ribere\u00f1a?<\/strong><br \/>\nViv\u00eda en el l\u00edmite de la ciudad, pr\u00e1cticamente en la zona rural. La leche la tra\u00eda un lechero que ven\u00eda en un carro tirado por caballos. La calle Hungr\u00eda, donde viv\u00edamos, ten\u00eda b\u00e1sicamente dos cuadras pavimentadas, el resto era de tierra. En frente hab\u00eda una franja de bosque, y despu\u00e9s estaban las v\u00edas del tren y el r\u00edo Pinheiros. Al otro lado del r\u00edo se divisaba el muro del Jockey Club. Mi familia fue espectadora de todo el desarrollo de esa zona hasta que la calle Hungr\u00eda se convirti\u00f3 en el carril local de la avenida Marginal Pinheiros. Desde ni\u00f1o me interesaba mucho coleccionar animales. Tuve colecciones de ara\u00f1as y escorpiones, en gran parte capturados cerca de mi casa, y m\u00e1s adelante de mariposas, la mayor\u00eda de la costa norte de S\u00e3o Paulo. Desde peque\u00f1o, pasaba las vacaciones en Ilhabela, donde mi abuelo ten\u00eda una casa. Cuando cumpl\u00ed 8 a\u00f1os, mis padres edificaron una casa en la playa de L\u00e1zaro, en Ubatuba. Aparte de las vacaciones, sol\u00edamos ir a Ubatuba cada 15 d\u00edas. Mis mejores amigos viv\u00edan all\u00ed. Sal\u00eda con ellos a recorrer senderos, a bucear, hac\u00edamos caza submarina, jug\u00e1bamos al f\u00fatbol y captur\u00e1bamos mariposas. Me gustaba identificar los huevos o las orugas en sus fases tempranas. Me las llevaba para criarlas en mi casa y, as\u00ed, ten\u00eda mariposas reci\u00e9n nacidas, con las alas perfectas, sin descamaciones, para sumar a mi colecci\u00f3n. Junto a mi padre, aprend\u00ed a recolectar los insectos, a sacrificarlos y a prepararlos para formar parte de una colecci\u00f3n. Posteriormente don\u00e9 ese material al Museo de la Diversidad Biol\u00f3gica de la Unicamp.<\/p>\n<p><strong>Cuando ingres\u00f3 a la carrera de biolog\u00eda en la USP, tuvo a su padre como docente \u00bfQu\u00e9 tal fue ese per\u00edodo?<\/strong><br \/>\nFui parte del \u00faltimo curso en el que dio clases mi padre. \u00c9l falleci\u00f3 cuando yo estaba en segundo a\u00f1o de la facultad. Fue un per\u00edodo muy complicado. Mi pap\u00e1 se enter\u00f3 que ten\u00eda c\u00e1ncer en abril de 1975 y falleci\u00f3 en agosto, poco antes de cumplir 51 a\u00f1os. En los dos primeros a\u00f1os de la carrera, fui miembro de la conducci\u00f3n del centro de estudiantes y mi padre era el vicedirector del Instituto de Biociencias. Cada tanto surg\u00edan conflictos inevitables entre quien estaba intentando administrar una unidad de ense\u00f1anza e investigaci\u00f3n y mi grupo, que agitaba, interrump\u00eda las clases, distribu\u00eda panfletos. Pero en general, la convivencia fue muy buena. Mi padre estaba de acuerdo con nuestras ideas, pese a que, obviamente, a menudo no apoyaba nuestra manera de actuar. Despu\u00e9s de su fallecimiento, empec\u00e9 a concentrarme m\u00e1s en los estudios. Quer\u00eda recibirme r\u00e1pido y conseguir trabajo. Mi forma de pensar y de ver el mundo cambi\u00f3 bastante. Me organic\u00e9 para cursar en el horario nocturno y ponerme al d\u00eda con algunas materias que hab\u00eda perdido. Finalmente, pude graduarme en cuatro a\u00f1os, a pesar de los percances vividos al comienzo de la carrera.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 dej\u00f3 la USP y se fue a hacer una maestr\u00eda en la Unicamp?<\/strong><br \/>\nTras la muerte de mi padre, hubo bastantes cambios en mi entorno acad\u00e9mico. Algunas personas me decepcionaron mucho. Aparentemente eran muy amigos de mi padre, pero despu\u00e9s de su muerte se alejaron por completo. El profesor Eurico Cabral de Oliveira Filho fue una excepci\u00f3n: hab\u00eda sido alumno de mi padre y continu\u00f3 siendo amigo de la familia. En ese ambiente, pens\u00e9 que era mejor ir a perfeccionarme en la Unicamp, donde todav\u00eda no exist\u00eda la carrera de posgrado en bot\u00e1nica. Fui espectador de los comienzos de la construcci\u00f3n de la Unicamp porque a mi padre lo hab\u00edan invitado para organizar el Departamento de Bot\u00e1nica. El Instituto de Biolog\u00eda de la universidad apenas era una sala, donde hoy en d\u00eda se encuentra el edificio del Consejo Administrativo. A trav\u00e9s de mi pap\u00e1, trab\u00e9 contacto con los docentes de la Unicamp. En un momento dado mantuve una conversaci\u00f3n con el profesor Gil Martins Felippe, quien era del campo de la fisiolog\u00eda vegetal, sobre la posibilidad de hacer mi perfeccionamiento con \u00e9l, que acept\u00f3 dirigirme. Entonces definimos un proyecto y lo presentamos a la FAPESP. En el segundo semestre de 1976, el Instituto de Biolog\u00eda resolvi\u00f3 crear la carrera de posgrado en biolog\u00eda vegetal. Como ya contaba con un proyecto aprobado por la FAPESP, introduje algunas modificaciones en la propuesta y ese pas\u00f3 a ser mi proyecto de maestr\u00eda. Al cabo de dos a\u00f1os, complet\u00e9 mi tesina sobre la germinaci\u00f3n de especies en el Cerrado. En agosto de 1978 fui contratado por el Departamento de Bot\u00e1nica del IB\/Unicamp. Defend\u00ed la maestr\u00eda en junio de 1979 y, en septiembre, part\u00ed para hacer el doctorado en la Universidad de St. Andrews, en Escocia. En octubre de 1982 regres\u00e9 a mi departamento ya como doctor.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 fue a estudiar all\u00e1?<\/strong><br \/>\nEstudi\u00e9 los mecanismos de adaptaci\u00f3n de algunos \u00e1rboles brasile\u00f1os a los per\u00edodos de creciente de los r\u00edos, cuando se producen inundaciones y hay una saturaci\u00f3n h\u00eddrica del suelo. Durante las etapas de crecida, en el suelo no hay ox\u00edgeno para que las ra\u00edces respiren. Las especies que ocupan estos ambientes presentan adaptaciones espec\u00edficas para sobrevivir en tales condiciones.<\/p>\n<p><strong>Pero, \u00bfc\u00f3mo se estudian los \u00e1rboles tropicales en el clima fr\u00edo de Escocia?<\/strong><br \/>\nNo fue nada f\u00e1cil. Cultivaba mis plantines y hac\u00eda los experimentos en el invernadero tropical del Jard\u00edn Bot\u00e1nico de St. Andrews, que posiblemente era el \u00fanico sitio con temperaturas superiores a los 20 \u00baC del invierno escoc\u00e9s.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El bot\u00e1nico e ideador del programa Biota FAPESP sostiene que la defensa de la preservaci\u00f3n de la riqueza biol\u00f3gica es indisociable del combate contra el cambio clim\u00e1tico","protected":false},"author":13,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[183],"tags":[275,282,269],"coauthors":[101],"class_list":["post-420273","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-entrevista-es","tag-biodiversidad","tag-botanica-es","tag-ambiente-es","keywords-biota-es","keywords-cambio-climatico","keywords-ecofisiologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/420273","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=420273"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/420273\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":420274,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/420273\/revisions\/420274"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=420273"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=420273"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=420273"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=420273"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}