{"id":420321,"date":"2022-01-12T18:58:52","date_gmt":"2022-01-12T21:58:52","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=420321"},"modified":"2022-01-12T18:58:52","modified_gmt":"2022-01-12T21:58:52","slug":"marsupiales-de-la-selva","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/marsupiales-de-la-selva\/","title":{"rendered":"Marsupiales de la selva"},"content":{"rendered":"<p>La hip\u00f3tesis de que la regi\u00f3n amaz\u00f3nica, actualmente rica en biodiversidad, tambi\u00e9n haya funcionado en un pasado remoto como generadora de diversas formas de vida que se expandieron hacia otras zonas geogr\u00e1ficas tiene ahora otro cap\u00edtulo. Con base en el an\u00e1lisis de f\u00f3siles y de la distribuci\u00f3n geogr\u00e1fica de especies vivas y extintas de la familia de los did\u00e9lfidos, popularmente conocidos con el nombre de zarig\u00fceyas, a lo largo de las eras geol\u00f3gicas, la bi\u00f3loga Mariela Castro, de la Universidad Federal de Catal\u00e3o (UFCAT), en el estado brasile\u00f1o de Goi\u00e1s, y colaboradores, presentaron indicios de que este grupo de marsupiales habr\u00eda surgido en la Amazonia hace aproximadamente 40 millones de a\u00f1os.<\/p>\n<p>Seg\u00fan este estudio, publicado en junio en la revista <em>Journal of Mammalian Evolution<\/em>, las zarig\u00fceyas se habr\u00edan originado en el norte de Am\u00e9rica del Sur, donde posteriormente se fueron diversificando durante tres cuartas partes de su historia evolutiva. Solamente despu\u00e9s fue que colonizaron otras zonas del continente, incluida Am\u00e9rica del Norte. Las zarig\u00fceyas conforman el principal grupo de marsupiales \u2013mam\u00edferos que suelen poseer un pliegue en su epidermis en forma de bolsa para cargar a sus cr\u00edas\u2013 surgidos fuera de Australia y Nueva Zelanda. Excepto una especie que habita en Am\u00e9rica del Norte, el resto de las variedades de did\u00e9lfidos, clasificadas en 18 g\u00e9neros y unas 130 especies, hoy en d\u00eda tan solo est\u00e1n presentes en Am\u00e9rica del Sur y, a menor escala, en Am\u00e9rica Central. Alrededor de un 70 % de los marsupiales son end\u00e9micos de Ocean\u00eda, un continente asociado a este tipo de mam\u00edferos, y el resto se encuentran en Am\u00e9rica.<\/p>\n<p>Las zarig\u00fceyas ser\u00edan descendientes de otros grupos de mam\u00edferos hoy en d\u00eda extintos que exist\u00edan en Am\u00e9rica hace unos 70 millones de a\u00f1os. Esos antepasados de las primeras zarig\u00fceyas desaparecieron de Am\u00e9rica del Norte, pero prosperaron en Am\u00e9rica del Sur. \u201cLa evoluci\u00f3n del grupo de los did\u00e9lfidos qued\u00f3 acotada exclusivamente a la regi\u00f3n amaz\u00f3nica durante aproximadamente 30 millones de a\u00f1os\u201d, dice Castro. \u201cEn ese per\u00edodo, ya estaba presente la selva tropical h\u00fameda\u201d. En el modelo presentado en el art\u00edculo cient\u00edfico, 36 de los 43 eventos evolutivos que culminaron en el surgimiento de las subfamilias y tribus actuales de zarig\u00fceyas tuvieron lugar en la Amazonia hace m\u00e1s de 10 millones de a\u00f1os. No por ello ha sido menos importante para este g\u00e9nero de mam\u00edferos el per\u00edodo m\u00e1s reciente, comprendido entre 10 millones y 2,7 millones de a\u00f1os atr\u00e1s. En realidad, la diversificaci\u00f3n del grupo, de acuerdo con el trabajo del equipo de investigadores brasile\u00f1os, ocurri\u00f3 a la par de las modificaciones geol\u00f3gicas y clim\u00e1ticas que tambi\u00e9n se produjeron en el subcontinente sudamericano.<\/p>\n<p>La lista de eventos transformadores m\u00e1s recientes en el norte de Am\u00e9rica del Sur est\u00e1 lejos de ser desde\u00f1able. Mientras que las zarig\u00fceyas continuaban con su evoluci\u00f3n tan solo en el interior de la Amazonia, ya se hab\u00edan producido lo que se denominan transgresiones marinas (elevaciones del nivel de los oc\u00e9anos) en la propia regi\u00f3n y en la cuenca del Paran\u00e1. Poco despu\u00e9s, sobrevendr\u00eda otro evento geol\u00f3gico crucial. \u201cHace aproximadamente entre 10 millones y 7 millones de a\u00f1os, hubo un aumento de la elevaci\u00f3n de la parte norte de los Andes y la propia formaci\u00f3n del r\u00edo Amazonas, tal como lo conocemos actualmente\u201d, comenta Castro. Los registros paleoclim\u00e1ticos muestran que sobrevino un descenso generalizado de las temperaturas medias globales y hubo una expansi\u00f3n de las \u00e1reas de sabana hacia el sur, donde ahora se encuentran los biomas brasile\u00f1os de la Caatinga (matorral xer\u00f3filo) y el Cerrado (sabana tropical), adem\u00e1s de las zonas secas presentes entre Paraguay y el norte de Argentina. Casi todos los g\u00e9neros actuales de zarig\u00fceyas surgieron despu\u00e9s de estas grandes transformaciones.<\/p>\n<div id=\"attachment_419838\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/058-059_gambas_308-1-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-419838 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/058-059_gambas_308-1-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"683\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/058-059_gambas_308-1-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/058-059_gambas_308-1-1140-250x150.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/058-059_gambas_308-1-1140-700x419.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/058-059_gambas_308-1-1140-120x72.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Andrew C \/ Wikimedia Commons<\/span><\/a> Zarig\u00fceya de Virginia (<em>Didelphis virginiana<\/em>), la \u00fanica especie presente en Am\u00e9rica del Norte<span class=\"media-credits\">Andrew C \/ Wikimedia Commons<\/span><\/p><\/div>\n<p>El modelo propuesto por el estudio delimita nueve zonas biogeogr\u00e1ficas en Am\u00e9rica del Sur para probar la hip\u00f3tesis de en cu\u00e1l de ellas se habr\u00edan originado los did\u00e9lfidos y hacia d\u00f3nde expandieron sus h\u00e1bitats. Las \u00faltimas zonas ocupadas por las zarig\u00fceyas habr\u00edan sido la Pampa y Am\u00e9rica del Norte. \u201cHace 3 millones de a\u00f1os, debido al surgimiento del istmo de Panam\u00e1, que conect\u00f3 las tres partes del continente, las zarig\u00fceyas consiguieron pasar a Norteam\u00e9rica\u201d, comenta Castro. Este arribo tard\u00edo a territorios m\u00e1s septentrionales probablemente explique por qu\u00e9 hoy en d\u00eda existe solamente una especie de este grupo en estados Unidos y en Canad\u00e1, la zarig\u00fceya de Virginia \u2013o tlacuache norte\u00f1o\u2013 (<em>Didelphis virginiana<\/em>).<\/p>\n<p>\u201cEl art\u00edculo hace un aporte interesante\u201d, dice la bi\u00f3loga Ana Paula Carmignotto, de la Universidad Federal de S\u00e3o Carlos (UFSCar), quien no forma parte del grupo que firma el estudio. Seg\u00fan ella, los trabajos previos sobre la reconstrucci\u00f3n biogeogr\u00e1fica de la historia evolutiva de los did\u00e9lfidos, apuntaban que su cuna hab\u00edan sido las selvas de Sudam\u00e9rica, pero sin delimitar exactamente en cu\u00e1l o cu\u00e1les biomas habr\u00eda ocurrido su g\u00e9nesis. \u201cLo m\u00e1s destacado del estudio, m\u00e1s all\u00e1 de la historia evolutiva, es la identificaci\u00f3n, por primera vez, de la Amazonia como lugar de origen de este grupo\u201d, dice Carmignotto.<\/p>\n<p>El trabajo que postula a la Amazonia como lugar de origen de las zarig\u00fceyas est\u00e1 lejos de agotar las ideas para la realizaci\u00f3n de nuevos estudios. Para quienes se dedican a este tema, uno de los grandes retos consiste en lograr conectar los resultados biogeogr\u00e1ficos con los registros paleontol\u00f3gicos. En el <em>paper<\/em> publicado ahora, los autores han realizado esa conexi\u00f3n. En la mayor\u00eda de los casos, las informaciones coincidieron, es decir, las edades de los f\u00f3siles concordaban con las aportadas por la biogeograf\u00eda. De cualquier modo, quedan lagunas por cubrir.<\/p>\n<p>Hay pocos f\u00f3siles de zarig\u00fceyas conservados en el norte de Am\u00e9rica del Sur, una limitaci\u00f3n que dificulta a\u00fan m\u00e1s hacer esta comparaci\u00f3n de los datos paleontol\u00f3gicos con la historia evolutiva impresa en partes del material gen\u00e9tico. \u201cEs dif\u00edcil que acontezca el proceso de fosilizaci\u00f3n en la Amazonia y en el Bosque Atl\u00e1ntico, que son ambientes muy h\u00famedos\u201d, dice la bi\u00f3loga de la UFCAT. En el caso de las zarig\u00fceyas, existe otra dificultad. Los primeros ejemplares del grupo, es muy probable que no hayan superado los 30 gramos de peso. Aun cuando eso haya ocurrido, su registro f\u00f3sil, de dimensiones peque\u00f1as, puede f\u00e1cilmente pasar desapercibido en una recolecci\u00f3n de campo. Para aumentar las posibilidades de hallar restos de los primeros linajes de zarig\u00fceyas, es necesario invertir m\u00e1s en trabajos paleontol\u00f3gicos en el norte de Sudam\u00e9rica, y tener una buena dosis de suerte.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Art\u00edculo cient\u00edfico<\/strong><br \/>\nCASTRO, M. C<em>. et al<\/em>. Amazonia as the origin and diversification area of didelphidae (Mammalia: Metatheria), and a review of the fossil record of the clade. <strong>Journal of Mammalian Evolution<\/strong>. 23 jun. 2021.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un estudio sugiere que las zarig\u00fceyas surgieron en la Amazonia hace unos 40 millones de a\u00f1os","protected":false},"author":112,"featured_media":419834,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[275,278,300,308,309,335],"coauthors":[417],"class_list":["post-420321","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-biodiversidad","tag-biologia-es","tag-evolucion","tag-geografia-es","tag-geologia-es","tag-zoologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/420321","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/112"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=420321"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/420321\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":420322,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/420321\/revisions\/420322"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/419834"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=420321"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=420321"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=420321"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=420321"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}