{"id":420369,"date":"2022-01-12T19:12:45","date_gmt":"2022-01-12T22:12:45","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=420369"},"modified":"2022-01-12T19:12:45","modified_gmt":"2022-01-12T22:12:45","slug":"arqueologia-de-la-mentalidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/arqueologia-de-la-mentalidad\/","title":{"rendered":"Arqueolog\u00eda de la mentalidad"},"content":{"rendered":"<p>Con base en los an\u00e1lisis de los grafos de 734 textos literarios que abarcan un recorte temporal de 4.500 a\u00f1os, un estudio coordinado por investigadores de la Universidad Federal de Rio Grande do Norte (UFRN) identific\u00f3 paralelos entre el desarrollo de la estructura del discurso de los individuos en el per\u00edodo actual y el progreso de esta misma estructura en las sociedades humanas a lo largo de la historia. Los grafos aplicados al discurso son representaciones gr\u00e1ficas seg\u00fan las cuales cada palabra corresponde a un elemento fundamental llamado nodo, que se conecta mediante flechas denominadas aristas, cuyo sentido sigue el orden en que aparecen los vocablos en el discurso. La investigaci\u00f3n sugiere similitudes en la estructura sem\u00e1ntica de los textos que datan de hace 3.000 a\u00f1os y el relato oral de los ni\u00f1os, los adultos analfabetos y participantes con diagn\u00f3stico de psicosis. Los relatos orales de los pueblos amerindios y los textos po\u00e9ticos de la literatura occidental poseen estructuras que difieren a las de todos estos grupos.<\/p>\n<p>El trabajo, que sali\u00f3 publicado en la edici\u00f3n de diciembre de 2020 de la revista <em>Trends in Neuroscience and Education<\/em>, es una continuaci\u00f3n de la investigaci\u00f3n encabezada por el neurocient\u00edfico Sidarta Ribeiro, vicedirector del Instituto del Cerebro (ICe) de la UFRN, la psiquiatra Natalia Mota, quien realiza un posdoctorado en el ICe, la bi\u00f3loga Sylvia Pinheiro, durante su maestr\u00eda en el ICe, y el f\u00edsico Mauro Copelli, de la Universidad Federal de Pernambuco (UFPE). Ribeiro y Copelli tambi\u00e9n son miembros del equipo del Centro de Investigaci\u00f3n, Innovaci\u00f3n y Difusi\u00f3n en Neuromatem\u00e1tica (NeuroMat), uno de los Centros de Investigaci\u00f3n, Innovaci\u00f3n y Difusi\u00f3n (Cepid) financiados por la FAPESP. En la primera etapa de la investigaci\u00f3n, el objetivo consisti\u00f3 en crear modelos para medir la desorganizaci\u00f3n del discurso en pacientes portadores de esquizofrenia (<em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 194<\/em>).<\/p>\n<p>El trabajo publicado recientemente incluye textos tales como el <em>Libro de los muertos del Antiguo Egipto<\/em>, los primeros libros de las civilizaciones mesopot\u00e1micas, cl\u00e1sicos de la literatura grecorromana, judeocristiana, hind\u00fa, persa, medieval e incluso de la Edad Moderna y la edad Contempor\u00e1nea e incluyendo la literatura que actualmente se publica en blogs. Una vez traducidos al idioma ingl\u00e9s, los textos fueron transformados en grafos y se los someti\u00f3 a un an\u00e1lisis por computadora en el N\u00facleo de Procesamiento de Alto Rendimiento (NPAD, en portugu\u00e9s) de la UFRN. \u201cDe este modo, una gran cantidad de nodos evidencia, por ejemplo, que el individuo o el texto en cuesti\u00f3n emplea un vocabulario variado en su estructura discursiva\u201d, puntualiza Ribeiro, quien coordin\u00f3 el trabajo.<\/p>\n<blockquote><p>Un estudio sugiere que, en el proceso de alfabetizaci\u00f3n, los ni\u00f1os reproducen el camino recorrido por la especie humana hasta adquirir las formas de conciencia contempor\u00e1neas<\/p><\/blockquote>\n<p>\u201cLas investigaciones en arqueolog\u00eda de la mentalidad utilizan los textos antiguos como si fueran f\u00f3siles del pensamiento humano\u201d, explica el f\u00edsico Mariano Sigman, del Consejo Nacional de Investigaciones Cient\u00edficas y T\u00e9cnicas (Conicet), de Argentina, y miembro del Human Brain Project, centrado en el desarrollo de estudios en las \u00e1reas de la neurociencia, la medicina y la computaci\u00f3n. Sigman, quien tambi\u00e9n particip\u00f3 en el estudio coordinado por los docentes de la UFRN, sostiene que las investigaciones en materia de arqueolog\u00eda del pensamiento humano pueden generar resultados controvertidos. \u201cCuando afirmamos, por ejemplo, que el discurso infantil presenta singularidades similares a las de los participantes diagnosticados con psicosis, se nos podr\u00eda malinterpretar. No obstante, cuando sostenemos la existencia de estas similitudes no estamos diciendo que los ni\u00f1os sean enfermos\u201d, enfatiza.<\/p>\n<p>Al analizar los textos seleccionados, los investigadores intentaron efectuar un rescate hist\u00f3rico del funcionamiento de la mentalidad humana, al determinar que los registros de la Edad del Bronce (2.500 a 1.000 a. C.) son estructuralmente similares a los relatos orales de los ni\u00f1os alfabetizados y de los adultos con diagn\u00f3stico de psicosis actuales. Esta semejanza implica una estructura repetitiva del discurso, una caracter\u00edstica del lenguaje oral que se modifica con la educaci\u00f3n formal. \u201cEsto sugiere que la educaci\u00f3n formal impacta en la maduraci\u00f3n cognitiva de los pensamientos de los seres humanos desde hace miles de a\u00f1os\u201d, dice Mota. Seg\u00fan ella, esta estructura de repetici\u00f3n del discurso tambi\u00e9n aparece en el habla de los individuos que pierden la capacidad de ordenar sus propios pensamientos, como es el caso de los pacientes diagnosticados con esquizofrenia. \u201cTrabajamos con la hip\u00f3tesis de que distintos tipos de registro conducen a tipos de discursos diferentes. Y esto, a su vez, influye posteriormente sobre la cognici\u00f3n\u201d, explica Ribeiro.<\/p>\n<p>Durante la Era Axial (800 a 200 a. C.), un per\u00edodo de la historia antigua que se caracteriz\u00f3 por una expansi\u00f3n del conocimiento en distintas \u00e1reas de \u00c1frica y Eurasia, la mentalidad humana madur\u00f3, seg\u00fan sugieren los resultados de la investigaci\u00f3n. \u201cEn aquella \u00e9poca, el desarrollo cognitivo del pensamiento humano se volvi\u00f3 m\u00e1s articulado, algo manifiesto en la literatura del per\u00edodo, que pas\u00f3 a incluir relatos m\u00e1s complejos\u201d, sostiene Mota, quien incluso afirma que fue durante ese per\u00edodo que la mentalidad se consolid\u00f3 en su formato actual, es decir fue en ese entonces que adquiri\u00f3 capacidad reflexiva y argumentativa.<\/p>\n<p>Ribeiro explica que el estudio busc\u00f3 probar las hip\u00f3tesis formuladas por el psic\u00f3logo estadounidense Julian Jaynes (1920-1997), quien sosten\u00eda que la autoconciencia humana reflexiva, aquella que funciona como un yo narrador en di\u00e1logo introspectivo, es una habilidad reciente, adquirida durante la Era Axial. \u201cJaynes sosten\u00eda que antes de ese per\u00edodo los pensamientos humanos eran concebidos como una realidad externa, es decir, se los habr\u00eda considerado como manifestaciones de los esp\u00edritus. Las personas no pensaban que hablaba consigo mismas, sino con entidades\u201d, sostiene.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/078-081_parentesco-textos_308-1-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1140\" height=\"1523\" class=\"alignright size-full wp-image-419886\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/078-081_parentesco-textos_308-1-1140.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/078-081_parentesco-textos_308-1-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/078-081_parentesco-textos_308-1-1140-250x334.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/078-081_parentesco-textos_308-1-1140-700x935.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/078-081_parentesco-textos_308-1-1140-120x160.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Hel\u00f4 Sanvoy<\/span><\/a>Asimismo, el estudio demuestra que, cuando los ni\u00f1os se alfabetizan, reproducen el trayecto recorrido por la especie humana hasta adquirir las formas de conciencia contempor\u00e1neas. Es decir, el aprendizaje de los ni\u00f1os actuales alcanza en un per\u00edodo de 12 a\u00f1os una estructura discursiva que tard\u00f3 4.500 a\u00f1os en madurar. Para arribar a esta conclusi\u00f3n, el estudio tambi\u00e9n incluy\u00f3 la recopilaci\u00f3n de relatos orales de ni\u00f1os y adolescentes de diferentes niveles de escolaridad durante el proceso de alfabetizaci\u00f3n escolar. \u201cLa posibilidad de incorporar la memoria social en los libros contribuye al desarrollo de un discurso con una estructura m\u00e1s extensa y menos repetitiva, puesto que ya no es necesario memorizar los detalles de la historia, tal como ocurre en el caso de las tradiciones orales, por ejemplo, entre las poblaciones amerindias\u201d, compara Ribeiro, quien aclara que, para ser eficaz, el uso de la oralidad al servicio de resguardar la cultura de un pueblo necesita valerse de la repetici\u00f3n de vocablos en la estructura de las frases.<\/p>\n<p>En este sentido, otro de los hallazgos del trabajo tiene que ver con las culturas amerindias. Seg\u00fan Ribeiro, entre las poblaciones con tradici\u00f3n oral, los individuos parecen haber adquirido complejidad y un grado mayor de repetici\u00f3n de palabras en tramos breves de frases, algo relacionado con la necesidad de memorizar los vocablos. \u201cEl desarrollo del discurso est\u00e1 asociado a la cultura de los individuos. Si esta fuera es oral, el discurso se desarrolla hacia la repetici\u00f3n de palabras incluso en partes cortas del enunciado. En las culturas que han desarrollado la escritura, esta tendencia a reiterar vocablos se espacia m\u00e1s, en tanto y en cuanto no se necesita utilizar tanto la memoria funcional\u201d, compara. Los resultados no corroboran los argumentos que aluden a una inferioridad del discurso oral de las culturas amerindias en comparaci\u00f3n con el habla letrada, subraya Ribeiro. \u201cSus trayectorias madurativas presentan estructuras dis\u00edmiles. Mientras que en el medio alfabetizado los individuos necesitan varios a\u00f1os de instrucci\u00f3n para aprender a hablar con recursividad de larga distancia, o sea, repitiendo un mismo t\u00e9rmino solamente despu\u00e9s de muchas otras palabras, las poblaciones ind\u00edgenas necesitan a\u00f1os de entrenamiento para aprender a hablar con recursividad de corta distancia, es decir, repitiendo un mismo vocablo despu\u00e9s de pocas palabras. Las culturas amerindias son orales y el empleo exacerbado de la memoria operativa propicia el desarrollo de construcciones ling\u00fc\u00edsticas repetitivas\u201d, a\u00f1ade el neurocient\u00edfico.<\/p>\n<p>El antrop\u00f3logo Antonio Guerreiro, de la Universidad de Campinas (Unicamp), explica que una gran parte de los estudios recientes sobre las tradiciones orales ind\u00edgenas se concentra en las cuestiones ling\u00fc\u00edsticas y socioculturales, mientras que el trabajo coordinado por Ribeiro se ocupa de los aspectos no sem\u00e1nticos y estructurales que involucran a algunos g\u00e9neros verbales de esas sociedades. Seg\u00fan Guerreiro, la investigaci\u00f3n indica que en los datos de las tradiciones orales amerindias analizadas se encuentran propiedades formales similares a las halladas en los discursos provenientes de otros grupos de la poblaci\u00f3n, entre ellos, los ni\u00f1os no alfabetizados no amerindios. \u201cA pesar de compartir estas propiedades, el estudio no rebaja las artes verbales ind\u00edgenas al grado de elementales e inferiores a otras formas discursivas, ya que dichas artes son extremadamente variadas, valoradas y altamente complejas\u201d, subraya. A juicio de Guerreiro, estos hallazgos abren posibilidades de investigaci\u00f3n acerca de los impactos actuales de la escritura sobre las tradiciones orales ind\u00edgenas y el modo de pensar de esas poblaciones. \u201cLa metodolog\u00eda desarrollada permitir\u00eda estudiar el impacto de la introducci\u00f3n de la escritura en las sociedades amerindias a partir de la comparaci\u00f3n con sus efectos en otras sociedades en el transcurso del tiempo\u201d, pondera. \u201cLas investigaciones que incluyen el mapeo del discurso a trav\u00e9s de grafos han proliferado en los \u00faltimos a\u00f1os y se muestran prometedoras como ayuda al diagn\u00f3stico en el \u00e1rea cl\u00ednica, como as\u00ed tambi\u00e9n para contribuir con la investigaci\u00f3n aplicada y b\u00e1sica en campos tales como la educaci\u00f3n y la neurociencia\u201d, sostiene Mota.<\/p>\n<p>Al enterarse de los resultados del estudio, el ling\u00fcista Luiz Carlos Cagliari, del Departamento de Ling\u00fc\u00edstica de la Facultad de Ciencias y Letras de la Universidade Estadual Paulista (Unesp), en su campus de la localidad de Araraquara, sostiene que esta es una disciplina nueva y que el di\u00e1logo entre las investigaciones las \u00e1reas de la ling\u00fc\u00edstica y la neurociencia a\u00fan es escaso. Los cient\u00edficos suelen trabajar en forma independiente. Por eso, los an\u00e1lisis de ambos campos del conocimiento no siempre consiguen sacar provecho de los buenos resultados obtenidos por los profesionales que trabajan con los dos temas\u201d, explica. En este sentido, Cagliari plantea algunas contradicciones y la primera de ellas tiene que ver con la Edad Axial. \u201cEn esa era, se produjeron muchos textos largos basados en la elaboraci\u00f3n mental de referencias complejas y no solamente a causa de la memorizaci\u00f3n del discurso fuera de la mente y con la ayuda de la escritura. El lenguaje escrito surge necesariamente de la mente de alguien que, previamente, ha elaborado el texto en el lenguaje oral. Tan solo transforma un pensamiento en un recuerdo fuera de la mente\u201d, se\u00f1ala.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/078-081_parentesco-textos_308-2-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1140\" height=\"641\" class=\"alignright size-full wp-image-419890\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/078-081_parentesco-textos_308-2-1140.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/078-081_parentesco-textos_308-2-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/078-081_parentesco-textos_308-2-1140-250x141.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/078-081_parentesco-textos_308-2-1140-700x394.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/078-081_parentesco-textos_308-2-1140-120x67.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Hel\u00f4 Sanvoy<\/span><\/a>Cagliari considera que la escritura es un relato reduccionista en comparaci\u00f3n con el lenguaje oral, y sirve a prop\u00f3sitos sociocontextuales convenientes para la finalidad de su uso. \u201cEl lenguaje es principalmente oral y, como tal, es mucho m\u00e1s de lo que la evoluci\u00f3n de la escritura puede revelar. Tan solo en el uso oral se moviliza plenamente el lenguaje\u201d, reflexiona. Seg\u00fan el ling\u00fcista, todos los seres humanos pasan por un proceso de adquisici\u00f3n del lenguaje similar. \u201cA medida que crecen, su lenguaje oral se va enriqueciendo, el uso de la mente se sofistica y, como consecuencia de ello, tambi\u00e9n sucede lo propio con el pensamiento\u201d, especifica.<\/p>\n<p>Otro punto controvertido es la idea de que los vocablos repetidos son recursos de memorizaci\u00f3n del lenguaje. \u201cLas estructuras ling\u00fc\u00edsticas con rima o ritmo metrificado no ayudan a la memorizaci\u00f3n. La prosa siempre se ha usado en el teatro, desde la antig\u00fcedad cl\u00e1sica, con los griegos. Cuando un actor memoriza un texto en prosa, se gu\u00eda m\u00e1s por la l\u00f3gica de la redacci\u00f3n que por la secuencia de las palabras. Cuando adem\u00e1s necesita respetar una m\u00e9trica, el trabajo de la memoria se sobrecarga\u201d, concluye.<\/p>\n<p>Aunque la l\u00ednea de investigaci\u00f3n con grafos no sem\u00e1nticos de palabras est\u00e1 logrando buena aceptaci\u00f3n entre algunos ling\u00fcistas, Ribeiro resalta que las conclusiones del estudio actual no est\u00e1n consensuadas, puesto que representan nuevos enfoques, basados en estudios en el campo de la matem\u00e1tica y no de la ling\u00fc\u00edstica.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyecto<\/strong><br \/>\nCentro de Investigaci\u00f3n, Innovaci\u00f3n y Difusi\u00f3n en Neuromatem\u00e1tica \u2013 NeuroMat (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/58573\/centro-de-pesquisa-inovacao-e-difusao-em-neuromatematica-neuromat\/?q=13\/07699-0\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 13\/07699-0<\/a>); <strong>Modalidad <\/strong>Centros de Investigaci\u00f3n, Innovaci\u00f3n y Difusi\u00f3n (Cepid); <strong>Investigador responsable<\/strong> Jefferson Antonio Galves (USP); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 28.209.502,86<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculo cient\u00edfico<\/strong><br \/>\nPINHEIRO, S. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S2211949320300181\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">The history of writing reflects the effects of education on discourse structure: Implications for literacy, orality, psychosis and the Axial Age<\/a>. <strong>Trends in Neuroscience and Education<\/strong>. v. 21. dic. 2020.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Con base en modelos matem\u00e1ticos, una investigaci\u00f3n indaga en el desarrollo del pensamiento humano en el transcurso de miles de a\u00f1os","protected":false},"author":601,"featured_media":419882,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[310,1169,319,327],"coauthors":[1600],"class_list":["post-420369","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-humanidades-es","tag-historia-es","tag-matematica-es","tag-neurociencia-es","tag-psiquiatria-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/420369","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/601"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=420369"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/420369\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":420563,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/420369\/revisions\/420563"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/419882"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=420369"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=420369"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=420369"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=420369"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}