{"id":421734,"date":"2022-01-20T16:56:34","date_gmt":"2022-01-20T19:56:34","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=421734"},"modified":"2022-01-20T16:56:34","modified_gmt":"2022-01-20T19:56:34","slug":"la-guerra-contra-el-photoshop","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-guerra-contra-el-photoshop\/","title":{"rendered":"La guerra contra el Photoshop"},"content":{"rendered":"<p>Un grupo de empresas de comunicaci\u00f3n cient\u00edfica dio a conocer en el mes de septiembre un manual de buenas pr\u00e1cticas para ayudar a sus editores a afrontar un tipo de mala conducta que suele ser dif\u00edcil de detectar: la alteraci\u00f3n o la duplicaci\u00f3n de im\u00e1genes en art\u00edculos y trabajos acad\u00e9micos. El documento, que se encuentra <a href=\"http:\/\/osf.io\/xp58v\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">disponible en el repositorio OSF<\/a>, est\u00e1 recibiendo sugerencias para mejorarlo y su versi\u00f3n definitiva saldr\u00e1 en el mes de diciembre.<\/p>\n<p>La gu\u00eda ofrece directrices precisas para tres niveles diferentes de manipulaci\u00f3n. El nivel 1 se refiere a las fotograf\u00edas que han sido duplicadas o levemente modificadas, pero sin que esos cambios tengan influencia sobre las conclusiones del trabajo. Esto incluye, por ejemplo, los ajustes del contraste o de los colores para realzar alg\u00fan hallazgo, o bien la divulgaci\u00f3n de una misma imagen en dos oportunidades en un mismo manuscrito para ilustrar experimentos diferentes. Si el problema se descubre antes de la publicaci\u00f3n del art\u00edculo y los autores prueban que no actuaron de mala fe, se recomienda que el editor de la revista acepte una versi\u00f3n corregida de las im\u00e1genes y de por cerrado el caso. No obstante, esta correcci\u00f3n debe inform\u00e1rseles a todos los coautores del trabajo y estos deben estar de acuerdo con ella. En caso de que la alteraci\u00f3n se identifique con posterioridad a la publicaci\u00f3n y no fuera malintencionada, el art\u00edculo deber\u00e1 corregirse.<\/p>\n<p>El nivel 2 incluye a las modificaciones significativas, re\u00f1idas con los est\u00e1ndares normalmente aceptables, que alteran las caracter\u00edsticas cr\u00edticas de una foto. Un ejemplo es la inversi\u00f3n o el cambio de posici\u00f3n de las \u201cbandas\u201d en los resultados de las pruebas de <em>western blot <\/em>o electrotransferencia, un m\u00e9todo que se utiliza en la biolog\u00eda molecular para identificar a las prote\u00ednas. En este caso, se debe notificar a la instituci\u00f3n de origen de los autores para investigar una posible mala conducta y todo intercambio de mensajes e informaci\u00f3n entre los autores y el editor deber\u00e1 registrarse en el expediente de la revisi\u00f3n por pares. Si los responsables logran demostrar que se trat\u00f3 de un error y no de un fraude, los editores podr\u00e1n aceptar una versi\u00f3n corregida de la imagen. Si el trabajo ya fue publicado, la soluci\u00f3n podr\u00eda ser retractarlo y volver a publicarlo, o simplemente retractarlo, en el caso de que la manipulaci\u00f3n fuera injustificada.<\/p>\n<p>El nivel 3 se ocupa de los art\u00edculos con modificaciones de varias fotos, mediante herramientas de edici\u00f3n, en donde la intenci\u00f3n de adulterarlas es evidente y los datos originales ya no se encuentran representados debido al recorte selectivo. A menos que los investigadores tengan excelentes justificaciones, el manuscrito debe rechazarse y hay que informar a las instituciones de los autores para que inicien la investigaci\u00f3n pertinente. Si el fraude es descubierto despu\u00e9s de la publicaci\u00f3n, el <em>paper <\/em>debe marcarse con una \u201cexpresi\u00f3n de preocupaci\u00f3n\u201d, en se\u00f1al de que podr\u00eda contener errores y que se lo est\u00e1 reevaluando; y posteriormente se lo retracta.<\/p>\n<p>El documento fue elaborado por representantes de las editoriales Elsevier, Wiley, Springer Nature, Embo Press y Taylor &amp; Francis, de las colecciones de revistas <em>Jama <\/em>y <em>Cell<\/em>, y <em>American Chemical Society<\/em>, con la coordinaci\u00f3n de la Asociaci\u00f3n Internacional de Editores Cient\u00edficos, T\u00e9cnicos y M\u00e9dicos (STM), con sede en el Reino Unido. Ofrece orientaciones m\u00e1s precisas que las directrices creadas en 2018 por el Committee on Publication Ethics (Cope), un foro de editores del Reino Unido que debate los temas relacionados con la integridad en la ciencia. El trabajo del Cope establece un diagrama de flujo al que deben ajustarse los editores, un paso a paso que establece qu\u00e9 hacer cuando surge alguna sospecha. Pero no distingue categor\u00edas de manipulaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La microbi\u00f3loga Elizabeth Bik, experta en la identificaci\u00f3n de adulteraciones en im\u00e1genes cient\u00edficas, ve avances en el nuevo manual. Seg\u00fan ella, no es raro que las instituciones a las que los autores est\u00e1n vinculados demoren en analizar las quejas y eximan de culpa a los investigadores incluso cuando la falsificaci\u00f3n es evidente, o bien que no informen a los editores acerca de los resultados de las averiguaciones internas. \u201cLas recomendaciones establecen que las revistas pueden tomar medidas por su cuenta, aun en desacuerdo con las conclusiones de las instituciones\u201d, dijo Bik a la revista <em>Nature<\/em>. \u201cPuede ser que estas reglas no impidan la mala conducta, pero establecen un escrutinio estricto tanto en la fase de presentaci\u00f3n del art\u00edculo como despu\u00e9s de su publicaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>La gu\u00eda propone que las acusaciones robustas de adulteraciones se investiguen aun cuando hayan sido hechas en forma an\u00f3nima, y expresa que es un deber de los editores proteger la identidad de los denunciantes. Es com\u00fan que las sospechas se informen en plataformas de debate de trabajos cient\u00edficos en internet e incluso en las redes sociales. Los editores est\u00e1n habilitados, seg\u00fan su criterio, a responder dichos comentarios.<\/p>\n<p>La alteraci\u00f3n y la duplicaci\u00f3n de im\u00e1genes son problemas recurrentes en la rutina de los editores de revistas cient\u00edficas. En 2016, Elizabeth Bik realiz\u00f3 un an\u00e1lisis manual para escrutar m\u00e1s de 20.000 art\u00edculos del \u00e1rea de la biomedicina y hall\u00f3 alg\u00fan tipo de adulteraci\u00f3n en el 4 % de los <em>papers<\/em> (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-espectro-de-las-imagenes-duplicadas\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 245<\/em><\/a>). Para detectar esta clase de fraude todav\u00eda se depende, en gran medida, de la revisi\u00f3n humana, aunque ya se est\u00e1 desarrollando <em>software<\/em> que podr\u00eda ayudar en esta tarea.<\/p>\n<p>Los casos de mala conducta concernientes a im\u00e1genes falsificadas pueden ser sofisticados y no siempre se trata de cambios exorbitantes. En la actualidad, uno de los retos principales para los editores consiste en identificar a los manuscritos elaborados por \u201cf\u00e1bricas de <em>papers<\/em>\u201d, servicios ilegales que venden trabajos cient\u00edficos hechos a pedido, a menudo con datos falsificados (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/sanciones-contra-las-fabricas-de-papers\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 296<\/em><\/a>). Recientemente, un grupo de investigadores identific\u00f3 400 art\u00edculos con im\u00e1genes tan similares que suger\u00edan un origen com\u00fan: una f\u00e1brica de <em>papers<\/em>. Para detectar este tipo de fraude, el ojo humano no resulta suficiente. Hay que analizar todas las im\u00e1genes de un art\u00edculo en forma autom\u00e1tica y compararlas con las disponibles en los bancos de datos de otros trabajos. \u201cExisten maneras de realizar ese cribado en forma sistem\u00e1tica y universal utilizando, por ejemplo, m\u00e9todos algor\u00edtmicos disponibles <em>online<\/em>, cuya eficacia a\u00fan debe comprobarse, compar\u00e1ndolos con los resultados del cotejo visual\u201d, escribi\u00f3 Mike Rossner, quien fuera editor dela revista <em>Journal of Cell Biology<\/em>, en el espacio para las propuestas de mejora de la gu\u00eda de buenas pr\u00e1cticas. Rossner es el presidente de la empresa estadounidense Image Data Integrity, que asesora a instituciones de investigaci\u00f3n, agencias de financiaci\u00f3n y revistas cient\u00edficas al respecto de la manipulaci\u00f3n de fotograf\u00edas en estudios del campo de las ciencias biom\u00e9dicas (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/control-de-calidad-tercerizado\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 287<\/em><\/a>). \u201cEl grupo de trabajo de las editoriales podr\u00eda considerar la posibilidad de formular recomendaciones para este proceso de cribado\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Editoriales cient\u00edficas crean un manual para identificar art\u00edculos con im\u00e1genes adulteradas o duplicadas y combatir este tipo de malas conductas","protected":false},"author":11,"featured_media":420636,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[178],"tags":[299],"coauthors":[98],"class_list":["post-421734","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-buenas-practicas","tag-etica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/421734","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=421734"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/421734\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":421735,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/421734\/revisions\/421735"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/420636"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=421734"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=421734"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=421734"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=421734"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}