{"id":422187,"date":"2022-01-20T17:15:31","date_gmt":"2022-01-20T20:15:31","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=422187"},"modified":"2022-01-20T17:15:31","modified_gmt":"2022-01-20T20:15:31","slug":"marilda-sotomayor-una-pensadora-de-los-juegos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/marilda-sotomayor-una-pensadora-de-los-juegos\/","title":{"rendered":"Marilda Sotomayor: Una pensadora de los juegos"},"content":{"rendered":"<p>A principios de la d\u00e9cada de 1980, la matem\u00e1tica carioca Marilda Antonia de Oliveira Sotomayor, que en ese entonces ten\u00eda 39 a\u00f1os, parti\u00f3 rumbo a Estados Unidos para hacer un posdoctorado en la Universidad de California en Berkeley, con la esperanza de poder trabajar con el matem\u00e1tico estadounidense David Gale (1921-2008) y obtener independencia cient\u00edfica en una rama de la matem\u00e1tica econ\u00f3mica conocida como la teor\u00eda del crecimiento econ\u00f3mico, el \u00e1rea de investigaci\u00f3n de su doctorado. Sus expectativas se vieron frustradas cuando en su primer encuentro con Gale, este le dijo: \u201cYa no trabajo en esa \u00e1rea\u201d.<\/p>\n<p>Con su decepci\u00f3n a cuestas, pas\u00f3 los dos meses siguientes en la biblioteca en busca de un problema nuevo en materia de crecimiento econ\u00f3mico para abordarlo en su posdoctorado, hasta que decidi\u00f3 seguir una sugerencia de su marido. Convers\u00f3 con Gale y le pregunt\u00f3 en qu\u00e9 estaba trabajando. \u00c9l le dijo que estaba intrigado con un problema en \u00e1rea del <em>matching<\/em>, emparejamiento o asignaci\u00f3n bilateral, que cre\u00eda que ten\u00eda soluci\u00f3n, pero no hab\u00eda conseguido demostrarla. Sotomayor puso manos a la obra durante el fin de semana siguiente y, el lunes, le present\u00f3 el resultado al economista. As\u00ed fue que se introdujo en el tema y poco a poco se erigi\u00f3 en una referente mundial en el campo al que se conoce como mercados de <em>matching<\/em>, una rama de la teor\u00eda de juegos con aplicaciones en la econom\u00eda, en la que los participantes pueden parearse de acuerdo con sus preferencias.<\/p>\n<p>Inspir\u00e1ndose en la carrera de su madre, Sotomayor se gradu\u00f3 como matem\u00e1tica y pensaba convertirse en profesora de educaci\u00f3n superior. Sin embargo, a instancias de su marido, Jorge Sotomayor, peruano nacionalizado brasile\u00f1o y matem\u00e1tico como ella, ingres\u00f3 de lleno a la vida acad\u00e9mica. Organiz\u00f3 congresos sobre la teor\u00eda de juegos dentro y fuera de Brasil y colabor\u00f3 para dar a conocer esta \u00e1rea en el pa\u00eds e internacionalizarla. Tres de los congresos se celebraron en la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) \u2212en donde ejerci\u00f3 la docencia durante 17 a\u00f1os\u2212, en los cuales participaron seis premios Nobel de Econom\u00eda con quienes mantuvo una relaci\u00f3n de amistad. Con uno de ellos, Alvin Roth, escribi\u00f3 un libro al que considera \u201cla obra m\u00e1s importante de su carrera\u201d.<\/p>\n<p>El a\u00f1o pasado, en medio de la pandemia, Sotomayor result\u00f3 elegida miembro de la Asociaci\u00f3n Americana para el Avance de la Ciencia (Aaas), seleccionada en la categor\u00eda de ciencias sociales, en el \u00e1rea de la econom\u00eda. \u201cEsta distinci\u00f3n demuestra la alta consideraci\u00f3n que los expertos de su campo y los dem\u00e1s miembros de todo el pa\u00eds le profesan\u201d, inform\u00f3 la instituci\u00f3n al comunicarle el reconocimiento. Madre de gemelos que hoy tienen 34 a\u00f1os, la matem\u00e1tica concedi\u00f3 v\u00eda correo electr\u00f3nico la entrevista que se transcribe a continuaci\u00f3n, en medio de una larga reforma en su casa de R\u00edo de Janeiro.<\/p>\n<div class=\"box-lateral\"><strong>Edad<\/strong> 77 a\u00f1os<br \/>\n<strong>Especialidad<\/strong><br \/>\nMercados de matching, una rama de la teor\u00eda de juegos<br \/>\n<strong>Instituci\u00f3n<\/strong><br \/>\nUSP, UFRJ y FGV-RJ<br \/>\n<strong>Estudios<\/strong><br \/>\nT\u00edtulo de grado en matem\u00e1tica otorgado por la UFRJ (1967), m\u00e1ster en matem\u00e1tica en el Impa (1972), doctorado en matem\u00e1tica en la PUC-RJ y en el Impa (1981) y posdoctorado en la Universidad de California en Berkeley<br \/>\n<strong>Producci\u00f3n<\/strong><br \/>\nAlrededor de 50 art\u00edculos cient\u00edficos, un libro en coautor\u00eda y cuatro cap\u00edtulos de libros<br \/>\n<\/div>\n<p><strong>\u00bfPodr\u00eda explicar de manera sencilla qu\u00e9 es la teor\u00eda de juegos y la rama de la misma en la que usted trabaja, los mercados de <\/strong><strong>matching?<\/strong><br \/>\nLa teor\u00eda de juegos es una teor\u00eda matem\u00e1tica que estudia las situaciones de decisi\u00f3n, en las que dos o m\u00e1s agentes interact\u00faan entre s\u00ed, de acuerdo con reglas bien determinadas. Ha sido aplicada a diversos campos, tales como la econom\u00eda, la biolog\u00eda y la computaci\u00f3n. En la econom\u00eda, una de las ramas en las que ha tenido m\u00e1s aplicaciones es la teor\u00eda de los mercados de emparejamiento o <em>matching<\/em>, que se origin\u00f3 en 1962 a partir del art\u00edculo \u201c<em>College admissions and stability of marriage<\/em>\u201d, cuya autor\u00eda pertenece a David Gale y al matem\u00e1tico Lloyd Shapley (1923-2016), publicado en la revista cient\u00edfica <em>The American Mathematical Monthly<\/em>. En ese trabajo, los autores describen el mercado de admisi\u00f3n de los alumnos en las universidades de Estados Unidos.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1l es la relaci\u00f3n entre los estudiantes que ingresan a la universidad y la teor\u00eda de juegos y el emparejamiento?<\/strong><br \/>\nDesde el punto de vista de la teor\u00eda de juegos, un mercado de <em>matching<\/em> se configura como un juego cooperativo. Se trata de un modelo matem\u00e1tico que representa situaciones que ocurren en un ambiente en el que los participantes pueden comunicarse libremente unos con otros y realizar ofertas y contraofertas con el objetivo principal de formar parejas. En algunas situaciones, un mismo agente puede formar parte de varias parejas. Si se forma una pareja, sus integrantes negocian un contrato o convenio acerca de los t\u00e9rminos que definen su participaci\u00f3n en esa sociedad. Naturalmente, cada participante tiene preferencias sobre las posibles transacciones en las que podr\u00eda intervenir. Un resultado del funcionamiento de un mercado de este tipo puede ser solamente un <em>matching<\/em>, es decir, un conjunto de pares que no violan las reglas del mercado.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPodr\u00eda dar un ejemplo?<\/strong><br \/>\nEs el caso del mercado de la admisi\u00f3n de estudiantes en las universidades. Este mercado consiste en un conjunto de universidades y otro de estudiantes. Estos \u00faltimos tienen preferencias en cuanto a las universidades en las cuales les gustar\u00eda ingresar y [de acuerdo con el sistema estadounidense] las universidades tienen sus preferencias en cuanto a los alumnos que desear\u00edan admitir. Estas preferencias pueden llevarse a la pr\u00e1ctica, por ejemplo, mediante un examen de ingreso o a trav\u00e9s de diversas pruebas, tal como ocurre en el mercado de admisi\u00f3n de los postulantes a las carreras de maestr\u00eda en Brasil. Por supuesto, cada universidad dispone de una cantidad m\u00e1ximo de alumnos que podr\u00eda admitir. En este mercado, un emparejamiento o <em>matching<\/em> es la distribuci\u00f3n de los alumnos en las universidades, que respeta el n\u00famero de vacantes de cada universidad de manera tal que ning\u00fan estudiante est\u00e9 asociado a m\u00e1s de una universidad. Un estudiante puede quedarse sin escuela y una universidad puede quedarse sin cubrir todas sus plazas.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1les son los conceptos claves para entender estas situaciones?<\/strong><br \/>\nLa noci\u00f3n clave es la de estabilidad, establecida por Gale y Shapley, que capta la idea del equilibrio de mercado. En el ejemplo de las universidades y los alumnos, un emparejamiento es estable siempre y cuando la distribuci\u00f3n de los postulantes entre las vacantes disponibles se realice de manera tal que ambos grupos queden satisfechos, en el sentido de que no le sea posible a ninguno de los actores obtener un compa\u00f1ero m\u00e1s preferible. En otras palabras, existe estabilidad si no hay ninguna universidad y ning\u00fan estudiante que no est\u00e9n asociados entre s\u00ed por el <em>matching<\/em>, pero tal que el estudiante prefiera la universidad a la que fue asignado o prefiera la universidad antes que quedarse sin escuela, en el caso de que se hubiera quedado sin escuela por el emparejamiento. Por otra parte, la universidad puede preferir a ese estudiante antes que a alg\u00fan otro admitido o preferir\u00e1 a ese estudiante antes que quedarse con una plaza sin cubrir, en caso de que eso sea lo que haya ocurrido en el <em>matching.<\/em> Gale y Shapley demostraron que siempre existe un emparejamiento estable para el mercado de ingreso de alumnos en las universidades y propusieron un procedimiento matem\u00e1tico para determinarlo.<\/p>\n<blockquote><p>La importancia de la teor\u00eda de <em>matchings <\/em>ha sido reconocida con el Premio Nobel concedido a Shapley y Roth en 2012<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfEsta idea tiene otras aplicaciones?<\/strong><br \/>\nEn otros mercados, m\u00e1s all\u00e1 del <em>matching<\/em>, se especifican los beneficios monetarios que obtiene cada participante en las negociaciones realizadas. Es lo que ocurre en un mercado laboral, integrado por empresas y trabajadores. Cada empresa desea contratar una cierta cantidad de empleados y cada trabajador desea conseguir empleo en una compa\u00f1\u00eda. Si una empresa y un trabajador acuerdan, ambos agentes deben negociar el sueldo del trabajador con base en su productividad, teniendo en cuenta lo que negociaron sus pares de mercado. Por supuesto, existe un monto base o de reserva para cada actor [la empresa y el empleado] que representa el beneficio monetario m\u00ednimo que aceptar\u00eda recibir en cada asociaci\u00f3n que establezca: para el trabajador, el valor base es el menor sueldo que aceptar\u00eda percibir de una firma; para la compa\u00f1\u00eda, es el menor beneficio neto que estar\u00eda dispuesta a obtener al contratar al trabajador. Un resultado para este mercado es un <em>matching<\/em> o asignaci\u00f3n bilateral, que determina quien trabaja para quien, junto con los sueldos de los empleados y las ganancias netas de las empresas. Dicho resultado es estable si todos los agentes implicados obtienen un valor mayor o igual que su valor de reserva y, adem\u00e1s, no existen ni una empresa ni un trabajador que no hayan sido asociados entre s\u00ed por el emparejamiento, de manera tal que la empresa puede pagarle al trabajador un sueldo mayor que el que este est\u00e1 percibiendo y aun as\u00ed obtener un beneficio neto mayor que el que est\u00e1 obteniendo con alguno de sus trabajadores actuales, en este caso, con todos los trabajadores asociados a ella por el <em>matching<\/em>.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 los emparejamientos son interesantes para la econom\u00eda?<\/strong><br \/>\nPorque reflejan el comportamiento de la gente en los mercados de la vida real. La teor\u00eda de <em>matchings<\/em> suministra modelos matem\u00e1ticos para estos mercados. Gracias a esos modelos podemos comprender y detectar sus fallas, lo que puede ayudar a organizarlos mejor o a recomponerlos cuando se derrumban. En 2012, la teor\u00eda de <em>matchings<\/em> obtuvo el reconocimiento a su importancia para la econom\u00eda con el premio Nobel de Econom\u00eda concedido a los matem\u00e1ticos Alvin Roth y Lloyd Shapley. Este \u00faltimo, junto con Gale, fue el creador de la teor\u00eda, y Roth encabez\u00f3 su aplicaci\u00f3n a los mercados de la vida real. Gale tambi\u00e9n habr\u00eda ganado el premio si hubiera estado vivo, pero falleci\u00f3 en 2008.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo fue trabajar y ser amiga de Gale y de Roth?<\/strong><br \/>\nJunto a Roth escrib\u00ed la que fue la obra m\u00e1s importante de mi carrera: <em>Two-sided matching: A study in game-theoretic modeling and analysis<\/em>. El libro fue publicado en 1990 y obtuvo el premio Lanchester, de la Operations Research Society of America, el m\u00e1s codiciado en el campo de la investigaci\u00f3n operativa. Mantengo una relaci\u00f3n de amistad con \u00e9l y con Robert Aumann, Eric Maskin, Roger Myerson y Paul Milgrom, todos ganadores del Nobel. Tambi\u00e9n era muy amiga de Shapley y de John Nash (1928-2015) y constru\u00ed una relaci\u00f3n muy especial con Gale, con quien escrib\u00ed varios trabajos. Mi primer art\u00edculo sobre <em>matchings<\/em> fue en coautor\u00eda con \u00e9l en 1983, durante mi posdoctorado en la Universidad de California en Berkeley. El art\u00edculo sali\u00f3 publicado al a\u00f1o siguiente en el peri\u00f3dico cient\u00edfico <em>American Mathematical Monthly<\/em>.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo conoci\u00f3 a todos esos acad\u00e9micos?<\/strong><br \/>\nA excepci\u00f3n de Nash, con quien me encontr\u00e9 por primera vez en 1995, durante un congreso en Jerusal\u00e9n para celebrar el 65\u00ba cumplea\u00f1os de Aumann, todos los dem\u00e1s a\u00fan no eran Premios Nobel cuando los conoc\u00ed. Excepto Alvin y Gale, el primer contacto con ellos fue en las conferencias de la teor\u00eda de juegos en Stony Brook, el evento internacional m\u00e1s importante de este campo, que comenz\u00f3 a celebrarse en la d\u00e9cada de 1980. En 1991 me invitaron a dictar una conferencia plenaria y, a partir de ah\u00ed, comenc\u00e9 a frecuentarlo. Fui la organizadora cient\u00edfica del congreso que se llev\u00f3 a cabo en 2006, y al a\u00f1o siguiente organic\u00e9, para una nueva edici\u00f3n del congreso, un evento de un d\u00eda denominado Gale\u2019s Feast, en homenaje al 86\u00ba cumplea\u00f1os de David Gale. \u00c9l asisti\u00f3 junto a su familia. Casi todos vinieron a Brasil para los congresos de la teor\u00eda de juegos que organic\u00e9 en la USP [Universidad de S\u00e3o Paulo], y algunos m\u00e1s de una vez.<\/p>\n<div id=\"attachment_421948\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/028-033_entrev-marilda-sotomayor_309-1-1140-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-421948 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/028-033_entrev-marilda-sotomayor_309-1-1140-1.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"642\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/028-033_entrev-marilda-sotomayor_309-1-1140-1.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/028-033_entrev-marilda-sotomayor_309-1-1140-1-250x141.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/028-033_entrev-marilda-sotomayor_309-1-1140-1-700x394.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/028-033_entrev-marilda-sotomayor_309-1-1140-1-120x68.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Archivo personal<\/span><\/a> La investigadora y el matem\u00e1tico Alvin Roth, con quien escribi\u00f3 un libro en coautor\u00eda en 1990<span class=\"media-credits\">Archivo personal<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo fue su trayectoria hasta llegar al <\/strong><strong><em>matching<\/em>?<\/strong><br \/>\nMi trayecto luego de graduarme en la UFRJ [Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro] hasta la maestr\u00eda en el Impa [Instituto de Matem\u00e1tica Pura y Aplicada] fue natural y estuvo motivado por mi anhelo de aprender m\u00e1s y poder ser profesora de educaci\u00f3n superior. Hab\u00eda o\u00eddo hablar del Impa durante el \u00faltimo a\u00f1o del profesorado. La cohorte de la cual formaba parte invit\u00f3 al profesor Lindolpho de Carvalho Dias, quien en ese entonces era el director del Instituto de Matem\u00e1tica de la UFRJ, para dictar una charla informal. En aquella conversaci\u00f3n supe que \u00e9l tambi\u00e9n era el director del Impa y que ah\u00ed pod\u00eda realizar cursos de iniciaci\u00f3n a la investigaci\u00f3n cient\u00edfica como complemento del profesorado, con miras a un ingreso posterior en el programa de maestr\u00eda en matem\u00e1tica. Qued\u00e9 muy entusiasmada con la posibilidad de poder continuar mis estudios y al a\u00f1o siguiente empec\u00e9 a estudiar en el Impa merced a una beca que obtuve de la Capes [Coordinaci\u00f3n de Perfeccionamiento del Personal de Nivel Superior] mediante un convenio con la Fundaci\u00f3n Ford. Durante la maestr\u00eda, a comienzos de la d\u00e9cada de 1970, fui contratada por la PUC [Pontificia Universidad Cat\u00f3lica] de R\u00edo de Janeiro, donde trabaj\u00e9 durante 25 a\u00f1os. El ambiente laboral intelectualmente estimulante en el Departamento de Matem\u00e1tica de la instituci\u00f3n, donde di clases, y mi matrimonio con un profesor del Impa, gran entusiasta de la carrera cient\u00edfica, influyeron en mi decisi\u00f3n de ingresar al programa de doctorado del Departamento de Matem\u00e1tica de la PUC-RJ, en colaboraci\u00f3n con el Impa. All\u00ed obtuve el t\u00edtulo de doctora en ciencias matem\u00e1ticas con una tesis en el \u00e1rea de la econom\u00eda matem\u00e1tica. Mi inter\u00e9s por convertirme en investigadora de los mercados de <em>matching<\/em> surgi\u00f3 durante el posdoctorado en la Universidad de California en Berkeley.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 tal era su trabajo en la PUC-RJ?<\/strong><br \/>\nLa ense\u00f1anza siempre fue para m\u00ed una labor muy absorbente y gratificante. Cuando regres\u00e9 de Berkeley, necesitaba espacio para desarrollar mi campo de investigaciones. No obstante, la teor\u00eda de juegos no era un tema de inter\u00e9s para mi departamento en la PUC. De todas maneras, y asumiendo una sobrecarga laboral, pude impartir un curso de <em>matching<\/em> que atrajo a la mejor alumna del Departamento de Matem\u00e1tica, que elabor\u00f3 su tesina de maestr\u00eda en mercados de asignaci\u00f3n bilateral bajo mi direcci\u00f3n. Segu\u00ed trabajando en la PUC hasta 1993, cuando mediante un concurso para docente titular, me traslad\u00e9 al Departamento de Econom\u00eda de la UFRJ. Cuando me jubil\u00e9 ah\u00ed, pas\u00e9 al Departamento de Econom\u00eda de la USP, en 1997.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEn qu\u00e9 momento se interes\u00f3 por la teor\u00eda de mercados de <\/strong><strong><em>matching<\/em>?<\/strong><br \/>\nMe propon\u00eda hacer mi doctorado en procesos estoc\u00e1sticos [procesos que evolucionan conforme a variables aleatorias, en el marco de la teor\u00eda de las probabilidades]. Luego de dos meses de lectura sobre ese campo, mi supervisor Jack Schechtman me plante\u00f3 un problema en el \u00e1rea del crecimiento econ\u00f3mico: \u201cNo tiene que ver con los procesos estoc\u00e1sticos\u201d, me dijo. \u201cPero no te preocupes, solo quiero saber c\u00f3mo te va en econom\u00eda matem\u00e1tica\u201d. El modelo econ\u00f3mico estaba listo y solo ten\u00eda que incorporar la matem\u00e1tica. Se trataba de una generalizaci\u00f3n del problema de la tesis de Schechtman, quien hab\u00eda hecho su doctorado con Gale, por entonces profesor titular del Departamento de Matem\u00e1tica en la Universidad de California. Y as\u00ed fue como ese problema gener\u00f3 mi tesis doctoral en 1981, que sali\u00f3 publicada en 1984 en la revista <em>Journal of Economic Theory<\/em>, bajo el t\u00edtulo \u201cOn income fluctuations and capital gains\u201d. Tras el doctorado, me di cuenta que para continuar trabajando en ese campo deb\u00eda adquirir independencia cient\u00edfica. Finalmente, surgi\u00f3 la idea de hacer un posdoctorado con Gale. Solicit\u00e9 una beca de posdoctorado al CNPq [Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico] y me fui a Berkeley en febrero de 1983, con la esperanza de aprender m\u00e1s sobre crecimiento econ\u00f3mico y obtener la independencia cient\u00edfica anhelada. Al arribar all\u00ed, le present\u00e9 mi tesis a Gale. Cuando termin\u00e9, \u00e9l me felicit\u00f3, pero para mi decepci\u00f3n me comunic\u00f3 en tono solemne: \u201cYa no me interesa esa \u00e1rea\u201d.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY qu\u00e9 hizo?<\/strong><br \/>\nMe pas\u00e9 dos meses yendo a la biblioteca e intentando hallar un nuevo problema de crecimiento econ\u00f3mico que me interesara. Hasta que un d\u00eda, mi marido, quien tambi\u00e9n estaba en un programa de posdoctorado en Berkeley, me llam\u00f3 la atenci\u00f3n sobre el hecho de que no estaba aprovechando la oportunidad de estar tan cerca de un matem\u00e1tico tan notable como Gale. \u201c\u00bfPor qu\u00e9 no le preguntas en qu\u00e9 tema est\u00e1 interesado e intentas aprender eso, sea lo que sea?\u201d, me sugiri\u00f3. Por m\u00e1s absurda que pudiera parecerme la idea de aprender algo nuevo en matem\u00e1tica en tan poco tiempo, hice lo que \u00e9l me hab\u00eda sugerido. Gale me respondi\u00f3 que estaba interesado en los mercados de <em>matching, <\/em>y me entreg\u00f3 tres art\u00edculos y un libro para que los leyera. Uno de los art\u00edculos era el que hab\u00edan escrito \u00e9l y Shapley sobre los estudiantes y las universidades. Trat\u00e9 de entender las definiciones y las demostraciones de los resultados. Unas semanas despu\u00e9s le devolv\u00ed a Gale el material que me hab\u00eda prestado. No ten\u00eda la menor idea de qu\u00e9 hacer con todo ese conocimiento nuevo, pero estaba esperanzada en que \u00e9l pudiera orientarme en alguna direcci\u00f3n. Entonces tuve otra decepci\u00f3n: \u201cBueno, no tengo ning\u00fan problema para darte\u201d. Cuando ya me estaba yendo de su despacho, me llam\u00f3 nuevamente con un papel en las manos: \u201cEl \u00fanico problema que tengo es esta proposici\u00f3n, que llevo tiempo intentando demostrar sin \u00e9xito. De estar en lo cierto, ser\u00e1 posible demostrar el teorema de Lester Dubins [1920-2010] y David Freedman [1938-2008] en tres l\u00edneas. Ser\u00eda estupendo contar con una demostraci\u00f3n m\u00e1s breve de este resultado porque entonces se lo podr\u00eda ense\u00f1ar en una sola clase\u201d, dijo.<\/p>\n<blockquote><p>Siempre fui buena alumna en matem\u00e1tica. A los 9 a\u00f1os, recib\u00ed un premio por haber obtenido la mejor nota en el examen final<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfY usted lo logr\u00f3?<\/strong><br \/>\nAunque no me di cuenta de la importancia de ese resultado, tanto en el orden te\u00f3rico como pr\u00e1ctico, hallar una prueba m\u00e1s corta para \u00e9l era un gran reto. Me fui a mi casa con el papel y me dediqu\u00e9 a trabajar con ah\u00ednco durante el fin de semana. Me result\u00f3 dif\u00edcil esperar hasta el lunes para mostrarle mi demostraci\u00f3n a Gale. Cuando estaba finalizando mi presentaci\u00f3n, empez\u00f3 a aplaudir y exclam\u00f3 alborozado: \u201c\u00a1Lo has demostrado! \u00a1Lo has demostrado!\u201d. Ah\u00ed arranc\u00f3 mi trayecto en un campo de investigaciones hasta entonces casi inexplorado, que solamente contaba con una media docena de art\u00edculos, pero que abr\u00eda las puertas al surgimiento de una nueva teor\u00eda matem\u00e1tica, con vastas aplicaciones a la econom\u00eda, y que recibir\u00eda, a lo largo de los a\u00f1os, el aporte de innumerables matem\u00e1ticos y economistas, obteniendo finalmente su reconocimiento con el Nobel de Econom\u00eda en 2012.<\/p>\n<p><strong>\u00bfSu marido tambi\u00e9n es matem\u00e1tico?<\/strong><br \/>\nAs\u00ed es. En 1970, cuando ya era docente de la PUC-RJ, me cas\u00e9 con \u00e9l, quien ya era un matem\u00e1tico de renombre y me dio su ejemplo, comparti\u00f3 conmigo las labores dom\u00e9sticas, criamos dos hijos y fue quien m\u00e1s me estimul\u00f3 en mi carrera. Ahora \u00e9l es profesor titular jubilado de la USP. Trabaja en el campo de los sistemas din\u00e1micos [una especie de funci\u00f3n que representa los valores que asume una variable a lo largo del tiempo, como la que representa la oscilaci\u00f3n del p\u00e9ndulo de un reloj]. Lo conoc\u00ed en el Impa, en 1970, donde \u00e9l fue profesor titular durante m\u00e1s de 20 a\u00f1os. Es peruano, hoy en d\u00eda naturalizado brasile\u00f1o. Vino a Brasil en 1962 para estudiar los sistemas din\u00e1micos con Maur\u00edcio Peixoto [1921-2019], docente y uno de los fundadores del Impa. Obtuvo su doctorado en 1964.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1ndo surgi\u00f3 su inter\u00e9s por la matem\u00e1tica?<\/strong><br \/>\nYa desde ni\u00f1a era buena alumna en matem\u00e1tica. A los 9 a\u00f1os recib\u00ed un premio en efectivo por haber obtenido la mayor calificaci\u00f3n en la prueba final de matem\u00e1tica entre los alumnos de cuarto grado de la primaria [los primeros cuatro a\u00f1os, sin el inicial, de la actual ense\u00f1anza fundamental en Brasil] del barrio de Jacarepagu\u00e1, en R\u00edo de Janeiro. Para m\u00ed siempre fue muy estimulante intelectualmente el reto de resolver problemas matem\u00e1ticos. Pero fue en el cuarto a\u00f1o del <em>gymnasium<\/em> [los \u00faltimos cuatro a\u00f1os de la actual ense\u00f1anza fundamental en Brasil] en la Escuela Normal Carmela Dutra, en R\u00edo de Janeiro, cuando descubr\u00ed que quer\u00eda ser docente de matem\u00e1tica en la ense\u00f1anza media. Nuestro profesor de matem\u00e1tica era muy temido por las alumnas, y era conocido por sus ex\u00e1menes dif\u00edciles. Obtuve un 10 en todas las pruebas del a\u00f1o, imponi\u00e9ndome en una competencia con cuatro de mis compa\u00f1eras, que no lograron esa nota en el \u00faltimo examen.<\/p>\n<p><strong>\u00bfSu madre era profesora de matem\u00e1tica?<\/strong><br \/>\nTradicionalmente, en todos los pa\u00edses del mundo, los varones cuentan con el respaldo de la familia y de la sociedad para llevar a cabo su trabajo con \u00e9xito, mientras que las mujeres, en general, todav\u00eda est\u00e1n reclamando sus derechos. Para tener \u00e9xito en la carrera cient\u00edfica, se necesita dedicarle mucho tiempo a la investigaci\u00f3n, participar en los congresos importantes, visitar centros de investigaci\u00f3n, interactuar con otros investigadores, etc. Las mujeres de mi edad han vivido en una \u00e9poca en la que todo esto era muy dif\u00edcil para ellas. Era impensable que una mujer, casada o soltera, viajara sola al exterior o tuviera compa\u00f1eros de trabajo del sexo masculino y, si era casada, tuviera otros compromisos que no fueran sus labores hogare\u00f1as, con los hijos y con el marido. Ellas viv\u00edan a la sombra del \u00e9xito profesional del c\u00f3nyuge. Perd\u00edan su identidad, pero se enorgullec\u00edan de que las conocieran como se\u00f1ora de X o esposa del doctor tal. La \u00fanica profesi\u00f3n vista con buenos ojos para las mujeres era como maestra de ni\u00f1os, porque en aquella \u00e9poca no hab\u00eda maestros varones en las escuelas primarias. Una minor\u00eda pudo ir a la universidad. En mi caso, tuve el privilegio de ser hija de una profesora de matem\u00e1tica de <em>gymnasium<\/em> y secundaria que estaba adelantada a su tiempo. Not\u00f3 pronto mi gusto por la matem\u00e1tica y me orient\u00f3 a que ingresara a una facultad y cursara el profesorado. Entr\u00e9 en la Facultad de Filosof\u00eda, Ciencias y Letras de la entonces denominada Universidad de Brasil [la actual UFRJ], en 1964.<\/p>\n<blockquote><p>Mi elecci\u00f3n en 2020 como integrante de la Asociaci\u00f3n Americana para el Avance de la Ciencia fue un sue\u00f1o<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfEn la carrera universitaria hab\u00eda mujeres?<\/strong><br \/>\nSi bien mi comisi\u00f3n era peque\u00f1a, la mayor\u00eda eran mujeres. En aquella \u00e9poca, los varones que se inclinaban por la matem\u00e1tica cursaban la carrera de ingenier\u00eda, una profesi\u00f3n que les proporcionaba m\u00e1s estatus que el magisterio. El profesorado en matem\u00e1tica era m\u00e1s buscado por las mujeres. La ingenier\u00eda no era considerada una profesi\u00f3n femenina. As\u00ed y todo, cuando ingres\u00e9 al Impa, tan solo el 30 % de los alumnos de maestr\u00eda de la instituci\u00f3n correspond\u00eda a mujeres. Ese escenario ha cambiado. A lo largo de estos a\u00f1os, la mujer ha dejado de ser solamente un ama de casa y ha comenzado a luchar para conseguir realizar sus sue\u00f1os. No obstante, no se les exige un paso mayor que el de graduarse en una carrera superior y llegar al doctorado. Las familias festejan este suceso. Pero si se aventuran m\u00e1s all\u00e1 en la carrera acad\u00e9mica y se dedican a la investigaci\u00f3n, no se las suele incentivar ni se espera su \u00e9xito en esta actividad. Todav\u00eda se les exige mucho en la vida dom\u00e9stica y, cuando la profesi\u00f3n de su c\u00f3nyuge no es acad\u00e9mica, los intereses de orden profesional pueden entrar en conflicto. Esto quiz\u00e1 explique la escasa representatividad femenina en los premios cient\u00edficos y de investigaci\u00f3n. El premio TWAS [las siglas en ingl\u00e9s por Academia Mundial de Ciencias del Tercer Mundo], considerado como el Nobel de los pa\u00edses en desarrollo y que obtuve en 2016, es un buen ejemplo. Entre los ganadores en las nueve categor\u00edas, fui la \u00fanica mujer. En Brasil hemos dado un gran salto en cuanto a la participaci\u00f3n de la mujer en las universidades, pero en algunos pa\u00edses m\u00e1s desarrollados econ\u00f3micamente, como en el caso de Jap\u00f3n, ser docente de educaci\u00f3n superior todav\u00eda es una profesi\u00f3n masculina.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo es su vida en medio de la pandemia del nuevo coronavirus?<\/strong><br \/>\nMi marido y yo hemos estado confinados desde el comienzo de la pandemia. Empero, despu\u00e9s de haber vivido 20 a\u00f1os en S\u00e3o Paulo, me he vuelto muy casera. Por otra parte, tenemos la suerte de vivir en una casa grande y confortable aqu\u00ed en R\u00edo de Janeiro, donde podemos caminar en el jard\u00edn y tomar sol. Tenemos una piscina climatizada y cubierta, que nos permite ejercitarnos nadando en cualquier \u00e9poca del a\u00f1o. Es el hogar donde crec\u00ed. En enero del a\u00f1o pasado comenc\u00e9 a hacer una reforma. Soy la arquitecta y la administradora al mismo tiempo, y estas actividades, aparte de las de ama de casa, si bien son muy placenteras, me han desgastado bastante; he descubierto que me gusta cocinar y colecciono quemaduras&#8230; As\u00ed, pues, tengo poco tiempo libre para mis investigaciones, y esto me angustia mucho. Pero lo que m\u00e1s me molesta de la pandemia es el hecho de no poder recibir ac\u00e1 a nadie que venga en autob\u00fas o no tener acceso a una consulta m\u00e9dica presencial.<\/p>\n<p><strong>Y en t\u00e9rminos profesionales, \u00bfqu\u00e9 ha cambiado con la pandemia?<\/strong><br \/>\nCasi nada. Desde 2014 estoy jubilada de la USP, donde obtuve mi libre docencia en econom\u00eda [en la Facultad de Econom\u00eda, Administraci\u00f3n y Contabilidad &#8211; FEA]. Ahora tengo un cargo en la FGV-RJ [Fundaci\u00f3n Getulio Vargas de R\u00edo de Janeiro], donde imparto un curso breve anual que dura un mes y medio. Como investigadora, me agrada trabajar en mi casa, porque produzco m\u00e1s. El a\u00f1o pasado logr\u00e9 terminar tres art\u00edculos, que he remitido para su publicaci\u00f3n. Tambi\u00e9n particip\u00e9 como invitada en un congreso <em>online<\/em> en Providence (EE. UU.). El a\u00f1o 2020 fue muy gratificante. En mayo del a\u00f1o pasado fui elegida miembro de la Asociaci\u00f3n Americana para el Avance de la Ciencia [Aaas], pero a causa de la pandemia, mi incorporaci\u00f3n se ha pospuesto para 2022. De cualquier manera, mi designaci\u00f3n fue como un buen sue\u00f1o en medio de una gran pesadilla. En este 2021 a\u00fan tengo\u00a0 dos art\u00edculos por concluir y\u00a0 estoy invitada a participar como disertante en dos congresos internacionales. Me considero una investigadora realizada, cuyo trabajo cient\u00edfico ha sido reconocido en Brasil y en el exterior.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La matem\u00e1tica brasile\u00f1a se code\u00f3 con economistas ganadores del Premio Nobel y se convirti\u00f3 en una de las mayores expertas en la teor\u00eda de los mercados de <em>matching<\/em>, un \u00e1rea con vastas aplicaciones","protected":false},"author":23,"featured_media":421944,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[183],"tags":[294,1169],"coauthors":[116],"class_list":["post-422187","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-entrevista-es","tag-economia-es","tag-matematica-es","keywords-matching-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/422187","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/23"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=422187"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/422187\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":422188,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/422187\/revisions\/422188"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/421944"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=422187"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=422187"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=422187"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=422187"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}