{"id":422205,"date":"2022-01-20T17:44:20","date_gmt":"2022-01-20T20:44:20","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=422205"},"modified":"2022-01-24T11:06:45","modified_gmt":"2022-01-24T14:06:45","slug":"un-superimpacto-en-titan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-superimpacto-en-titan\/","title":{"rendered":"Un superimpacto en Tit\u00e1n"},"content":{"rendered":"<p>Hace 65 millones de a\u00f1os, la ca\u00edda de un meteorito en lo que hoy es el golfo de M\u00e9xico abri\u00f3 un cr\u00e1ter de 200 kil\u00f3metros (km) de di\u00e1metro y provoc\u00f3 cambios en la atm\u00f3sfera de la Tierra que condujeron a la extinci\u00f3n del 75 % de las formas de vida, incluyendo a los dinosaurios. Sin embargo, estas grandes colisiones con los planetas o sus sat\u00e9lites no siempre causan destrucci\u00f3n. Estos choques tambi\u00e9n pueden precipitar cambios f\u00edsicos y qu\u00edmicos capaces de generar amino\u00e1cidos, las mol\u00e9culas esenciales para el surgimiento de la vida, e incluso formas de vida primitivas como las bacterias. Esto es lo que podr\u00eda haber ocurrido en Menrva, un cr\u00e1ter de 425 km de di\u00e1metro ubicado al norte del ecuador de Tit\u00e1n, la luna m\u00e1s grande de Saturno. Menrva es la diosa etrusca de las artes y de la guerra en la cual los romanos parecen haberse inspirado para crear la diosa Minerva.<\/p>\n<p>\u201cLa colisi\u00f3n que form\u00f3 Menrva, el mayor cr\u00e1ter de Tit\u00e1n, podr\u00eda haber sido suficiente como para romper la capa de hielo de 75 a 100 km de espesor que cubre un oc\u00e9ano l\u00edquido sumergido\u201d, explica el ge\u00f3logo Alvaro Cr\u00f3sta, del Instituto de Geociencias de la Universidad de Campinas (IG-Unicamp), autor de un estudio que analiz\u00f3 la formaci\u00f3n del cr\u00e1ter, que sali\u00f3 publicado a finales de agosto en la revista <em>Icarus<\/em>. \u201cAl atravesar la corteza de hielo, el impacto pudo haber sacado a la superficie material org\u00e1nico del oc\u00e9ano y viceversa\u201d, a\u00f1ade la astr\u00f3noma brasile\u00f1a Rosaly Lopes, del Laboratorio de Propulsi\u00f3n a Chorro (JPL, por sus siglas en ingl\u00e9s) de la Nasa, la agencia espacial estadounidense, quien particip\u00f3 en el estudio.<\/p>\n<p>Ella considera a Tit\u00e1n, que posee bastante material org\u00e1nico en su superficie, el cuerpo celeste conocido que m\u00e1s se asemeja a la Tierra. Esta luna de Saturno, dotada de atm\u00f3sfera, es el \u00fanico lugar del Sistema Solar, adem\u00e1s de la Tierra, donde fluyen r\u00edos, aunque en este caso de metano, que tambi\u00e9n cae en forma de lluvia. Tit\u00e1n tambi\u00e9n presenta una intensa actividad geol\u00f3gica, con vientos que forman dunas y erosi\u00f3n que modifica sus cr\u00e1teres.<\/p>\n<p>La astr\u00f3noma trabaj\u00f3 en la misi\u00f3n Cassini-Huygens, la sonda que orbit\u00f3 Saturno y algunas de sus lunas entre 2004 y 2017 y, a partir de los datos recolectados, estudi\u00f3 el potencial a\u00fan incierto de Tit\u00e1n para albergar alguna eventual forma de vida (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/paisajes-de-titan\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 248<\/em><\/a>). La sonda constat\u00f3 que la temperatura media de la superficie de Tit\u00e1n es de 180 grados Celsius bajo cero (-180 \u00baC), tan baja que hace que el hielo sea tan duro como las rocas terrestres.<\/p>\n<div id=\"attachment_422128\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/SITE_CreteraTita-2-1140-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-422128 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/SITE_CreteraTita-2-1140-1.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"662\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/SITE_CreteraTita-2-1140-1.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/SITE_CreteraTita-2-1140-1-250x145.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/SITE_CreteraTita-2-1140-1-700x406.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/SITE_CreteraTita-2-1140-1-120x70.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">CR\u00d3STA, A. P. <em>et al<\/em>. <strong>Icarus<\/strong>. 2021<\/span><\/a> Imagen de Tit\u00e1n, obtenida por la sonda Cassini<span class=\"media-credits\">CR\u00d3STA, A. P. <em>et al<\/em>. <strong>Icarus<\/strong>. 2021<\/span><\/p><\/div>\n<p>Cr\u00f3sta y Lopes, con sus equipos, analizaron la formaci\u00f3n de Menrva con base en los datos recabados por la sonda Cassini-Huygens y simulaciones matem\u00e1ticas, procesadas en una supercomputadora. En la simulaci\u00f3n m\u00e1s consistente, el cometa (un cuerpo celeste formado por hielo) o asteroide (rocoso) que form\u00f3 Menrva tendr\u00eda 34 km de di\u00e1metro y se habr\u00eda desplazado por el espacio a una velocidad de 15 km por segundo (km\/s); lo que todav\u00eda no se sabe es cu\u00e1l habr\u00eda sido la naturaleza del objeto. Al ingresar a la atm\u00f3sfera de Tit\u00e1n, un 50 % m\u00e1s densa que la de la Tierra, perdi\u00f3 velocidad y toc\u00f3 suelo a 7 km\/s (lo que equivale a 25.200 kil\u00f3metros por hora).<\/p>\n<p>Igual que una piedra arrojada sobre el agua, el impacto que form\u00f3 Menrva, hace entre 500 y 1.000 millones de a\u00f1os, habr\u00eda generado ondas circulares sobre la superficie del hielo, calentado por la colisi\u00f3n. \u201cHabi\u00e9ndose licuado parcialmente debido a la energ\u00eda del impacto, la superficie de Tit\u00e1n se habr\u00eda comportado de manera el\u00e1stica\u201d, relata Cr\u00f3sta, quien trabaj\u00f3 en el JPL entre 2018 y 2019 merced a una beca de la FAPESP. Esto habr\u00eda permitido la formaci\u00f3n de patrones similares a los que se observan cuando una piedra cae en el agua. \u201cInicialmente, surge un pico central rodeado de anillos. A continuaci\u00f3n, ese pico colapsa y se hunde. Este movimiento de ascenso y colapso se repite varias veces\u201d, explica el ge\u00f3logo.<\/p>\n<p>En Tit\u00e1n, seg\u00fan muestran las simulaciones, ese movimiento de ascenso y descenso del pico central es lo que, en pocos segundos, habr\u00eda roto la espesa capa de hielo, y no el impacto inicial del cometa o asteroide. Seg\u00fan Cr\u00f3sta, tras la ruptura, las distintas capas y materiales org\u00e1nicos habr\u00edan fluctuado en un movimiento que dur\u00f3 unos 150 minutos, hasta estabilizarse nuevamente por efecto de la gravedad. El pico central se habr\u00eda elevado a 40 km de altura antes de volver a asentarse. De acuerdo con las simulaciones, el pico central y los bordes resultantes habr\u00edan sido bastante m\u00e1s altos que los 500 metros actuales, siendo posteriormente consumidos por la erosi\u00f3n durante cientos de millones de a\u00f1os.<\/p>\n<p>La temperatura de una colisi\u00f3n como la que form\u00f3 Menrva pudo haber sido suficiente para descomponer mol\u00e9culas, entre ellas las de agua de la superficie del hielo. \u201cLa energ\u00eda resultante del impacto pudo haber modificado y formado nuevas mol\u00e9culas o generado nuevos compuestos\u201d, sostiene el astrobi\u00f3logo Fabio Rodrigues, del Instituto de Qu\u00edmica de la Universidad de S\u00e3o Paulo (IQ-USP), quien no particip\u00f3 del estudio. Rodrigues sostiene que esta informaci\u00f3n podr\u00eda orientar el desarrollo de pr\u00f3ximas misiones a Menrva o incluso la elecci\u00f3n de eventuales lugares para el descenso de un veh\u00edculo.<\/p>\n<blockquote><p>El impacto podr\u00eda haber roto la capa de hielo de hasta 100 km de grosor y mezclado material del oc\u00e9ano sumergido con el de la superficie del sat\u00e9lite<\/p><\/blockquote>\n<p>\u201cDesde el descubrimiento de Menrva nos hemos preguntado si la colisi\u00f3n podr\u00eda haber roto la corteza de hielo\u201d, coment\u00f3 por correo electr\u00f3nico Ralph Lorenz, del Laboratorio de F\u00edsica Aplicada de la Universidad Jhons Hopkins, en Estados Unidos. \u201cEste nuevo estudio ha revelado resultados consistentes con dicha ruptura, tal como esper\u00e1bamos\u201d, dijo.<\/p>\n<p>Lorenz es el jefe de proyecto de la misi\u00f3n DragonFly, de la Nasa, que pretende enviar un dron a la superficie de Tit\u00e1n para estudiar indicios reales de la existencia de agua o compuestos org\u00e1nicos. El proyecto tiene previsto para 2027 la partida desde la Tierra de una sonda y un dron, que estar\u00edan llegando a la luna de Saturno en 2035. El lugar elegido para el descenso es una zona cercana al cr\u00e1ter de Selk, de 80 km de di\u00e1metro.<\/p>\n<p>\u201cEste cr\u00e1ter es demasiado peque\u00f1o como para haber roto la corteza de hielo que se encuentra inmediatamente debajo de la superficie, pero el impacto que lo form\u00f3 permiti\u00f3 que el agua resultante interactuara con los compuestos org\u00e1nicos de la superficie\u201d, explica Lorenz. Se escogi\u00f3 a Selk debido a la facilidad que proporciona para el descenso y por su visibilidad desde la Tierra.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyecto<\/strong><br \/>\nModelado de procesos de impacto sobre la superficie helada de Tit\u00e1n (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/bolsas\/176378\/modelagem-de-processos-de-impacto-na-superficie-gelada-de-tita\/?q=2017\/27081-1\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 17\/27081-1<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Becas en el Exterior \u2012 Investigaci\u00f3n; <strong>Investigador responsable<\/strong> Alvaro Penteado Cr\u00f3sta (Unicamp); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 95.583,08.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/strong><br \/>\nCR\u00d3STA, A. P.<em> et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S0019103521003365?via%3Dihub\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Modeling the formation of Menrva impact crater on Titan: Implications for habitability<\/a>. <strong>Icarus<\/strong>. v. 370, n. 114679. 27 ago 2021.<br \/>\nLORENZ, R. D. <em>et. al<\/em>. <a href=\"https:\/\/iopscience.iop.org\/article\/10.3847\/PSJ\/abd08f\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Selection and characteristics of the Dragonfly landing site near Selk crater, Titan<\/a>. <strong>The Planetary Science Journal<\/strong>. v. 2, n. 24. feb 2021.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La colisi\u00f3n con otro cuerpo celeste pudo haber creado un ambiente propicio para el surgimiento de formas de vida primitivas en la luna mayor de Saturno","protected":false},"author":684,"featured_media":422120,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[274,309],"coauthors":[2721],"class_list":["post-422205","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-astronomia-es","tag-geologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/422205","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/684"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=422205"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/422205\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":422401,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/422205\/revisions\/422401"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/422120"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=422205"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=422205"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=422205"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=422205"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}