{"id":422266,"date":"2022-01-20T18:03:29","date_gmt":"2022-01-20T21:03:29","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=422266"},"modified":"2022-01-20T18:11:14","modified_gmt":"2022-01-20T21:11:14","slug":"roberto-araujo-oliveira-santos-junior-los-limites-de-un-sueno-amazonico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/roberto-araujo-oliveira-santos-junior-los-limites-de-un-sueno-amazonico\/","title":{"rendered":"Roberto Ara\u00fajo Oliveira Santos Junior: Los l\u00edmites de un sue\u00f1o amaz\u00f3nico"},"content":{"rendered":"<p>En un art\u00edculo publicado en 1966 en el peri\u00f3dico <em>Jornal do Brasil<\/em>, el ingeniero civil Eliseu Resende (1929-2011), por entonces director del Departamento Nacional de Carreteras (DNER, por sus siglas en portugu\u00e9s) de Brasil, expuso los lineamientos generales del plan de la BR-230, la carretera Transamaz\u00f3nica, que comenz\u00f3 a construirse en 1970. Al a\u00f1o siguiente, el recientemente creado Instituto Nacional de Colonizaci\u00f3n y Reforma Agraria (Incra) asign\u00f3 los primeros lotes para peque\u00f1os agricultores entre las ciudades de Altamira e Itaituba, en el estado de Par\u00e1, y en agosto de 1972, el presidente Em\u00edlio Garrastazu M\u00e9dici (1969-1974) inaugur\u00f3 el primer tramo, de 1.253 kil\u00f3metros (km), que conectaba la localidad de Estreito, en el estado de Maranh\u00e3o, con Itaituba, en Par\u00e1. El proyecto de la carretera hab\u00eda sido de 5.662 km, pero finalmente qued\u00f3 en 4.260 km, siendo sus extremos los municipios de Cabedelo, en el estado de Para\u00edba, y L\u00e1brea, en Amazonas.<\/p>\n<p>El historiador y antrop\u00f3logo Roberto Ara\u00fajo Oliveira Santos Junior, del Museo Paraense Em\u00edlio Goeldi, dice que la carretera Transamaz\u00f3nica no uni\u00f3 el norte y el nordeste brasile\u00f1o con otras regiones del pa\u00eds, que era lo que anhelaba el gobierno. Pero permiti\u00f3 el asentamiento de cultivos agr\u00edcolas sostenibles desde el punto de vista ambiental, como el del cacao, con una deforestaci\u00f3n menor a la que se observa en el sudeste del estado de Par\u00e1, donde predominan los grandes establecimientos ganaderos. \u00c9l arrib\u00f3 a la regi\u00f3n en 1986, proveniente de Par\u00eds, para estudiar las formas de organizaci\u00f3n social de las comunidades agr\u00edcolas, y regres\u00f3 varias veces.<\/p>\n<p>De 2009 a 2014, coordin\u00f3 proyectos en el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (Inpe), en el marco del Programa Geoma (Geoprocesamiento y Modelado Ambiental de la Amazonia), una red tem\u00e1tica de investigaci\u00f3n que vincul\u00f3 la p\u00e9rdida de la vegetaci\u00f3n nativa a los mecanismos de apropiaci\u00f3n ilegal de las tierras, una nueva conclusi\u00f3n que hizo hincapi\u00e9 en un proceso econ\u00f3mico reiterado, la ocupaci\u00f3n ilegal o acaparamiento de tierras, y no solo por parte de actores aislados. Natural de Bel\u00e9m, la capital del estado de Par\u00e1, de 61 a\u00f1os, divorciado, padre de tres hijos (dos en Francia y uno en Uruguay) y con una nieta, Ara\u00fajo Oliveira Santos Junior habl\u00f3 de sus estudios sobre la regi\u00f3n y dio su parecer sobre los 50 a\u00f1os de la Transamaz\u00f3nica en esta entrevista concedida por video.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo calificar\u00eda a las transformaciones e impactos de la Transamaz\u00f3nica? \u00bfCu\u00e1les han sido los aciertos y en qu\u00e9 se ha fracasado?<\/strong><br \/>\nLa Transamaz\u00f3nica no logr\u00f3 la integraci\u00f3n del nordeste y el norte con otras regiones del pa\u00eds, ni tampoco lleg\u00f3 hasta el estado de Acre, como era el plan inicial. Tampoco convirti\u00f3 a la Amazonia en el granero del mundo, como pretend\u00edan los militares. Ellos desconoc\u00edan por completo las caracter\u00edsticas de la producci\u00f3n agr\u00edcola de la regi\u00f3n. Pero se transform\u00f3 en uno de los ejes principales de integraci\u00f3n regional, que se complet\u00f3 con la BR-316 [la carretera que une Bel\u00e9m (Par\u00e1) con Macei\u00f3 (Alagoas)]. La Transamaz\u00f3nica tambi\u00e9n permiti\u00f3 que se crearan comunidades organizadas de peque\u00f1os agricultores, principalmente en el tramo de casi 500 km situado entre Altamira e Itaituba.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo sucedi\u00f3 esto?<\/strong><br \/>\nEn gran parte se debe a la vivacidad de la gente que se instal\u00f3 all\u00ed y se dedic\u00f3 a construir un espacio de vida. En esa zona nacieron los hijos de los productores familiares, que estudiaron en las escuelas rurales fundadas por los movimientos sociales. Muchos de ellos se convirtieron en docentes o t\u00e9cnicos que ayudaron a poner en pr\u00e1ctica buenas experiencias con la agricultura llamada perenne o de ciclo muy largo, como el cacao, un cultivo que necesita al menos una parte del bosque primario en pie para garantizarle sombra a los \u00e1rboles de cacao. Los peque\u00f1os agricultores de esa regi\u00f3n producen cacao de alta calidad, que se utiliza para elaborar chocolates en Bel\u00e9m o en B\u00e9lgica. Las experiencias agroforestales podr\u00edan avanzar mucho m\u00e1s si estuvieran respaldadas por pol\u00edticas de desarrollo sostenible.<\/p>\n<p><strong>Por lo que dice, todo parece marchar bien en la regi\u00f3n&#8230;<\/strong><br \/>\nPor supuesto que no. Todav\u00eda hay mucho en disputa. A comienzos de la d\u00e9cada de 1990 elabor\u00e9 con mi equipo un mapa de los focos de conflicto por las tierras, y los hab\u00eda en todos los municipios que atraviesa la Transamaz\u00f3nica. Luego publiqu\u00e9 un an\u00e1lisis de algunos casos junto al ge\u00f3grafo franc\u00e9s Philippe L\u00e9na en el libro intitulado <em>Desenvolvimento sustent\u00e1vel e sociedades na Amazonia <\/em>[Desarrollo sostenible y sociedades en la Amazonia \/ editorial Museo Paraense Em\u00edlio Goeldi, 2010]. Tambi\u00e9n existen zonas de extracci\u00f3n ilegal de maderas, extremadamente peligrosas y violentas. La deforestaci\u00f3n va siempre de la mano con la apertura de caminos, como ha demostrado en varios trabajos Di\u00f3genes Alves, ingeniero de computaci\u00f3n del Inpe. Pero en el tramo en que se asentaron las peque\u00f1as econom\u00edas de agricultura familiar entre Altamira e Itaituba, la deforestaci\u00f3n fue mucho menor que en las haciendas ganaderas del sudeste de Par\u00e1 o en los bordes de la Amazonia. Incluso en otro segmento de la Transamaz\u00f3nica, entre Altamira y Marab\u00e1, hay deforestaci\u00f3n, explotaci\u00f3n ilegal de oro, contrabando de carb\u00f3n y mucha violencia.<\/p>\n<blockquote><p>La dependencia social [de los colonos] perpet\u00faa el uso de la imagen del patr\u00f3n-padre como forma de dominaci\u00f3n pol\u00edtica<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 la cosa fue diferente en el tramo entre Altamira e Itaituba?<\/strong><br \/>\nPorque era una zona en la que el gobierno federal permiti\u00f3 la instalaci\u00f3n de peque\u00f1os propietarios, y no grandes haciendas. En ese tramo exist\u00edan y a\u00fan perduran los peque\u00f1os agricultores, como resultado del Programa de Integraci\u00f3n Nacional, que [el soci\u00f3logo] Octavio Ianni [1926-2004] analiz\u00f3 en el libro <em>Coloniza\u00e7\u00e3o e contra-reforma agr\u00e1ria na Amaz\u00f4nia <\/em>[Petr\u00f3polis, 1979]. A partir de la Ley n\u00ba 1.106, de 1970, que creaba el programa y tras la apertura de la carretera Transamaz\u00f3nica, en 1971, el gobierno llev\u00f3 a cabo una contrarreforma agraria. En aquella \u00e9poca, la cuesti\u00f3n de la propiedad de la tierra era igual a como es hoy, uno de los problemas m\u00e1s grandes de Brasil. En el sur, el problema era el minifundio: los colonos descendientes de alemanes o italianos deb\u00edan repartirse las tierras entre los hijos, cada uno se quedaba con partes cada vez menores y ya no era viable trabajar de esa manera. En el nordeste, era el latifundio. A partir de la d\u00e9cada de 1950 se produjo un desplazamiento migratorio de los pobladores del nordeste que pugnaban por escapar del latifundio y hallar tierras para trabajarlas, y que poco a poco fueron atravesando los grandes afluentes del r\u00edo Amazonas. El [antrop\u00f3logo] Ot\u00e1vio Velho, habla de esto en su libro <em>Capitalismo autorit\u00e1rio e campesinato<\/em>. Muchos de estos inmigrantes trabajaron en la construcci\u00f3n de la autopista Bel\u00e9m-Brasilia y posteriormente intentaron establecerse a la vera de esta carretera. En aquella \u00e9poca, al peque\u00f1o propietario se lo denominaba <em>posseiro<\/em> [ocupante]. Eran campesinos sin tierras que ocupaban un lugar para trabajarlo y pronto tuvieron que enfrentarse a la apropiaci\u00f3n y privatizaci\u00f3n de las tierras por personas que pose\u00edan el dinero de los incentivos fiscales para la cr\u00eda de ganado.<\/p>\n<p><strong>Era una situaci\u00f3n que potenciaba los conflictos.<\/strong><br \/>\nEsa fue la causa de muchos de los conflictos territoriales desde finales de los a\u00f1os 1960. Los conflictos y la postura de la Iglesia Cat\u00f3lica, que hab\u00eda lanzado la campa\u00f1a \u201cLa tierra para el que la trabaja\u201d, se radicalizaron. Para resolver el problema sin cambiar nada de la estructura agraria, el gobierno cre\u00f3 el programa de integraci\u00f3n nacional, comenzando por el Proyecto Integrado de Colonizaci\u00f3n (PIC), que adopt\u00f3 un modelo de propiedad de la tierra diferente al del sudeste de Par\u00e1, con sus grandes haciendas. En la zona del PIC-Altamira se crearon lotes de colonizaci\u00f3n desde 1972 hasta 1987. El gobierno hab\u00eda decretado que una franja de tierras de hasta 100 km a cada lado de las carreteras federales planificadas o construidas pasar\u00edan a ser propiedad federal del Estado, que las distribuir\u00eda en programas de colonizaci\u00f3n. En 1970 se hab\u00eda creado el Incra, justamente para implementar el primer plan nacional de reforma agraria, definido por el Decreto n\u00ba 59.456, de 1966, pero eso nunca ocurri\u00f3.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 opina del papel del Incra?<\/strong><br \/>\nAl instituto se le hab\u00eda encomendado la instalaci\u00f3n de cien mil familias en una primera etapa del proyecto de colonizaci\u00f3n de Altamira. Hab\u00eda cupos: el 75 % de colonos procedentes del nordeste y el 25 %, de los estados del sur. Tambi\u00e9n hab\u00eda un plan de instauraci\u00f3n y diversificaci\u00f3n de n\u00facleos urbanos: cada 5 km habr\u00eda caminos locales, transversales a la carretera principal, y cada 15 km habr\u00eda una villa agr\u00edcola, con algunos servicios y ferias para que los productores pudieran vender sus productos; cada 50 km una agr\u00f3polis, con un centro m\u00e9dico y escuela secundaria [ense\u00f1anza media]; y cada 100 km, una ciudad con hospitales y estructuras urbanas m\u00e1s desarrolladas. Esta jerarqu\u00eda de centros urbanos har\u00eda posible la vida social, pero no funcion\u00f3, porque los colonos evitaban circular, para no abandonar sus propiedades.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY qu\u00e9 sucedi\u00f3 con las cien mil familias?<\/strong><br \/>\nEn la regi\u00f3n se establecieron bastante menos de cien mil familias, que recibieron parcelas desde 100 hect\u00e1reas, la mayor\u00eda hasta 500 hect\u00e1reas, lo que es poco si se tiene en cuenta el tama\u00f1o de las grandes fincas rurales de la regi\u00f3n. La implementaci\u00f3n de estos lotes consist\u00eda en la entrega de una casa, canastas b\u00e1sicas y semillas de arroz. Pero las dificultades eran muchas: las semillas no eran adecuadas para el clima de la regi\u00f3n, los caminos eran malas&#8230; La Comisi\u00f3n Pastoral de la Tierra (CPT), pudo constatar que, en los tramos comprendidos entre Altamira e Itaituba y entre Marab\u00e1 y Altamira, el 48 % de los primeros 1.187 lotes hab\u00edan sido abandonados por sus ocupantes a comienzos de la d\u00e9cada de 1980. En el PIC-Altamira, el Incra registr\u00f3 en 1971 una deserci\u00f3n de un 12,69 %, que lleg\u00f3 a un 32,97 % en 1977. Posteriormente, entre 1988 y 1995, se crearon nuevos proyectos de asentamientos, con base en lotes individuales de 100 hect\u00e1reas repartidos entre las familias. Por los a\u00f1os 1990 comenzaron a emerger otros tipos de unidades agrarias, como las de conservaci\u00f3n de uso directo, que est\u00e1n habitadas. A partir de 2006, fueron puestos en marcha los Proyectos de Desarrollo Sostenible (PDS), inspirados en las Resex, las reservas extractivas de Acre. Ahora ya no se asignan parcelas de 100 hect\u00e1reas a familias individuales, sino una superficie total destinada a una comunidad de residentes, de la que cada familia posee un terreno. Los PDS se conceden a trav\u00e9s de una Concesi\u00f3n de Derecho Real de Uso (CDRU), para evitar la concentraci\u00f3n de tierras que se produc\u00eda al entregar lotes individuales.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1ndo fue la primera vez que estuvo en la Transamaz\u00f3nica?<\/strong><br \/>\nEn 1986. Desde 1981 estaba viviendo en Par\u00eds, cursaba una maestr\u00eda en antropolog\u00eda en la Universidad de Par\u00eds X y hab\u00eda realizado un trabajo bibliogr\u00e1fico sobre las comunidades eclesi\u00e1sticas de base para la revista <em>Braise<\/em>, como parte de un dosier tem\u00e1tico sobre las religiones en Brasil. A uno de mis supervisores, Patrick Menguet [1942-2019], le agrad\u00f3 el trabajo al leerlo y me dijo: \u201cNecesitamos alguien que estudie las comunidades de base en la Transamaz\u00f3nica\u201d. Esas comunidades, apoyadas por la Iglesia Cat\u00f3lica desde la creaci\u00f3n de la CNBB [Confederaci\u00f3n Nacional de Obispos de Brasil] en la d\u00e9cada de 1950, eran muy s\u00f3lidas. Se reun\u00edan en grupos luego de la misa y en las escuelas para debatir problemas tales como la falta de asistencia a la salud, de puentes y de buenas carreteras. La Transamaz\u00f3nica ya ten\u00eda 16 a\u00f1os, pero las condiciones de la carretera principal todav\u00eda eran malas y, en los cruces que la atravesaban perpendicularmente, a\u00fan peores. Los coches, autobuses y camiones se empantanaban en el barro cuando llov\u00eda mucho. Los conductores y los pasajeros ten\u00edan que cavar pozos para sacar a los autobuses y tambi\u00e9n se empantanaban, se hund\u00edan las piernas en el barro y se perd\u00edan las botas en los agujeros&#8230;<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo fue la experiencia de llegar hasta all\u00ed, luego de pasar a\u00f1os viviendo en Par\u00eds?<\/strong><br \/>\nYo soy de Bel\u00e9m, pero nunca hab\u00eda estado en el oeste del estado de Par\u00e1. En una ocasi\u00f3n me perd\u00ed en la selva, pas\u00e9 el d\u00eda entero dando vueltas hasta hallar el camino. Me ca\u00ed a un barranco, un machete que llevaba en la cintura se me clav\u00f3 en el pie. Luego, el due\u00f1o de la casa donde me hospedaba se burl\u00f3 de m\u00ed: \u201cEres un ignorante, no sabes andar por el monte\u201d. Cuando fui a ba\u00f1arme en el arroyo cercano me saqu\u00e9 la bota y descubr\u00ed que ten\u00eda el pie lleno de sangre. Lo frot\u00e9 con el aceite de copaiba que hab\u00eda llevado conmigo y la herida cicatriz\u00f3. Viaj\u00e9 a Altamira, una localidad antigua, de la \u00e9poca del caucho, diferente a las ciudades que surgieron tras la inauguraci\u00f3n de ese tramo de la Transamaz\u00f3nica. Me dirig\u00eda a la sede del Incra en Brasil Novo, a 40 km de Altamira. Al llegar all\u00e1, les expliqu\u00e9 que quer\u00eda ir lo m\u00e1s lejos posible para trabajar con alguien que hubiera llegado hac\u00eda poco, para poder comprobar c\u00f3mo organizaban la vida social, c\u00f3mo se apropiaban del espacio y constitu\u00edan las comunidades eclesi\u00e1sticas de base. Uno de los empleados del Incra me respondi\u00f3 lo siguiente: \u201c\u00bfPero qu\u00e9 vas a ir a hacer all\u00e1? \u00bfVas a ir a ver a esos bichos del monte en su entorno?\u201d. Se refer\u00eda a los pobladores ribere\u00f1os y a los colonos. \u201c\u00a1Esos tipos son unos haraganes! Solo pescan algunos peces de vez en cuando, no son capaces de producir nada\u201d, dec\u00eda. Despu\u00e9s me di cuenta que esa no era solo la opini\u00f3n de los empleados prejuiciosos. En enero de 1977, la Sudam (Superintendencia de Desarrollo de la Amazonia) organiz\u00f3 en Bel\u00e9m el primer seminario de desarrollo rural integral para evaluar la experiencia de la Transamaz\u00f3nica y se determin\u00f3 que era necesario, lo cito ahora, leyendo las actas del encuentro, \u201ctrasladar a la regi\u00f3n gente del sur del pa\u00eds\u201d, donde hubo una mayor afluencia de inmigrantes europeos, \u201cque puedan insuflarle a la colonia un alma singular\u201d. Esta \u201calma singular\u201d era el esp\u00edritu emprendedor, que era lo que hac\u00eda falta. Es lo que se ha denominado ideolog\u00eda de frontera, que analizo junto con la ec\u00f3loga Ima Vieira, tambi\u00e9n del Museo Goeldi, en un cap\u00edtulo de un libro compilado por el ge\u00f3grafo Wagner Ribeiro y el economista Pedro Jacobi, que ser\u00e1 publicado pr\u00f3ximamente. Hoy en d\u00eda sigo reflexionando sobre las consecuencias de esa perspectiva. Es como si en un momento dado, dij\u00e9ramos que lo importante es la capacidad de producir bienes a gran escala y, por lo tanto, quienes no tienen esta capacidad deben dejar lugar a quienes s\u00ed la tienen. Actualmente, el Proyecto de Ley n\u00ba 490 que se debate en la C\u00e1mara de Diputados, permite, en caso de inter\u00e9s del Estado, reducir las unidades de conservaci\u00f3n y los territorios ind\u00edgenas, ribere\u00f1os y remanentes de palenques con miras a la explotaci\u00f3n econ\u00f3mica de esas regiones. La ideolog\u00eda de frontera sigue vigente, sobre todo en los \u00faltimos a\u00f1os.<\/p>\n<div id=\"attachment_422060\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/082-085_entrev-roberto-araujo_309-1-1140-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-422060 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/082-085_entrev-roberto-araujo_309-1-1140-1.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"641\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/082-085_entrev-roberto-araujo_309-1-1140-1.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/082-085_entrev-roberto-araujo_309-1-1140-1-250x141.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/082-085_entrev-roberto-araujo_309-1-1140-1-700x394.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/082-085_entrev-roberto-araujo_309-1-1140-1-120x67.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Colecci\u00f3n personal<\/span><\/a> Ara\u00fajo Oliveira Santos Junior (<em>a la der., de gorra y camiseta blanca<\/em>) en una reuni\u00f3n del programa Geoma en la regi\u00f3n de Santar\u00e9m, en 2007<span class=\"media-credits\">Colecci\u00f3n personal<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Seg\u00fan lo que pudo constatar <\/strong><strong><em>in situ<\/em>, \u00bften\u00eda alg\u00fan sentido el tildarlos de \u201cbichos del monte\u201d?<\/strong><br \/>\nNo ten\u00eda el menor sentido. El antrop\u00f3logo Em\u00edlio Moran [de la Universidad Estadual de Michigan, en Estados Unidos] fue uno de los primeros investigadores que trabaj\u00f3 en la Transamaz\u00f3nica y analiz\u00f3 muy bien esta situaci\u00f3n [<em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, ediciones n\u00ba 125 y 249<\/em>). \u00c9l y su prima, la m\u00e9dica Millicent Fleming-Moran, experta en salud p\u00fablica, son autores del art\u00edculo \u201cEl surgimiento de las clases sociales en una comunidad pensada para ser igualitaria\u201d, publicado en 1978 por la editorial del Museo Goeldi, que fue una de las primeras cosas que le\u00ed sobre los asentamientos de la Transamaz\u00f3nica. Ellos demostraron que la gente del nordeste pose\u00eda la misma capacidad que los colonos de otras regiones o incluso m\u00e1s, porque se val\u00edan de su c\u00edrculo de parientes y, a veces, conoc\u00edan mejor el medio, lo que les permit\u00eda hallar buenas tierras para plantar.<\/p>\n<p><strong>\u00bfSus supuestos te\u00f3ricos funcionaron en el trabajo de campo?<\/strong><br \/>\nMenguet, de quien me hice muy amigo, siempre me dec\u00eda: \u201cEl trabajo de campo es decisivo. Debes emplear la teor\u00eda para explicar lo que encuentres y no amoldar lo que ves a la teor\u00eda\u201d. No obstante, al llegar cargaba demasiado estructuralismo en la cabeza. Acab\u00e9 adoptando mucho de la teor\u00eda de Max Weber [1864-1920] sobre el carisma, y de las representaciones sociales en el imaginario de las personas, como propone Jacques Lacan [1901-1981]. En 1996, junto a colegas franceses, organic\u00e9 una edici\u00f3n especial de la revista <em>Lusotopie<\/em> alusiva al paternalismo en Brasil. Demostr\u00e9 que en la Transamaz\u00f3nica y en el estado de Acre, donde tambi\u00e9n llev\u00e9 a cabo trabajos de campo, las relaciones de patronazgo estaban fuertemente significante por el uso de un significante paternal, es decir, el patr\u00f3n se presenta como un padre para sus dependientes. El rol del patr\u00f3n bueno sigue siendo fuerte y ambiguo hoy en d\u00eda, incluso dentro de las unidades de conservaci\u00f3n y de los PDS, creados precisamente para evitar el dominio del mercado. Pero como los sistemas de producci\u00f3n agroforestales son poco valorados, las madereras siguen avanzando. Cuando una empresa abre un camino para la extracci\u00f3n ilegal de madera, el colono se beneficia, porque consigue un empleo y puede pedir que le lleven a un familiar enfermo a un hospital de la ciudad. Esta dependencia social perpet\u00faa el uso de la imagen del patr\u00f3n-padre, entre otras analog\u00edas dom\u00e9sticas, como forma de dominaci\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El antrop\u00f3logo del Museo Goeldi dice que la carretera Transamaz\u00f3nica se bas\u00f3 en supuestos err\u00f3neos, pero permiti\u00f3 el establecimiento de comunidades de peque\u00f1os agricultores","protected":false},"author":17,"featured_media":422056,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[183,187],"tags":[270],"coauthors":[5968],"class_list":["post-422266","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-entrevista-es","category-humanidades-es","tag-antropologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/422266","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=422266"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/422266\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":422297,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/422266\/revisions\/422297"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/422056"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=422266"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=422266"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=422266"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=422266"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}