{"id":424856,"date":"2022-02-22T15:52:55","date_gmt":"2022-02-22T18:52:55","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=424856"},"modified":"2022-02-22T15:52:55","modified_gmt":"2022-02-22T18:52:55","slug":"gabriel-cohn-la-racionalidad-y-la-justicia-como-brujula","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/gabriel-cohn-la-racionalidad-y-la-justicia-como-brujula\/","title":{"rendered":"Gabriel Cohn: La racionalidad y la justicia como br\u00fajula"},"content":{"rendered":"<p>En la historia de las ciencias sociales brasile\u00f1as, Gabriel Cohn puede ser considerado doblemente pionero. A principios de la d\u00e9cada de 1970 fue quien inaugur\u00f3 las investigaciones sobre comunicaci\u00f3n en el campo de la sociolog\u00eda. Casi dos d\u00e9cadas despu\u00e9s, cuando migr\u00f3 a la ciencia pol\u00edtica, se dedic\u00f3 a la teor\u00eda pol\u00edtica normativa, en estudios orientados hacia la teor\u00eda de la justicia. Adem\u00e1s de la Facultad de Filosof\u00eda, Letras y Ciencias Humanas de la Universidad de S\u00e3o Paulo (FFLCH-USP), donde fue profesor titular desde 1985 y luego lleg\u00f3 a ser director en 2006, su trayectoria incluye tambi\u00e9n las presidencias de la Asociaci\u00f3n de Soci\u00f3logos del Estado de S\u00e3o Paulo, de la Sociedad Brasile\u00f1a de Sociolog\u00eda y de la Asociaci\u00f3n Nacional de Posgrado e Investigaci\u00f3n en Ciencias Sociales (Anpocs).<\/p>\n<p>En 2011, tres a\u00f1os despu\u00e9s de jubilarse, tambi\u00e9n le lleg\u00f3 el reconocimiento por partida doble: recibi\u00f3 los t\u00edtulos de profesor em\u00e9rito de la FFLCH y de investigador em\u00e9rito del Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico (CNPq). Como broche de oro, en 2018 recibi\u00f3 el Premio Anpocs a la Excelencia Acad\u00e9mica en Sociolog\u00eda. Antes y despu\u00e9s de eso fue homenajeado en obras tales como <em>A ousadia cr\u00edtica. Ensaios para Gabriel Cohn<\/em> [La audacia cr\u00edtica. Ensayos para Gabriel Cohn] (editorial Azougue), con compilaci\u00f3n de Leopoldo Waizbort, del Departamento de Sociolog\u00eda de la FFLCH, y <em>Leituras cr\u00edticas sobre Gabriel Cohn<\/em> [Lecturas cr\u00edticas sobre Gabriel Cohn], publicada por Leonardo Avritzer, del Departamento de Ciencia Pol\u00edtica de la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG), en la colecci\u00f3n Intelectuales de Brasil, de editorial UFMG\/Perseu Abramo.<\/p>\n<p>Poseedor de un humor peculiar, a Cohn le gusta bromear diciendo que, al igual que Castelo, un personaje del cuento <em>O homem que sabia javan\u00eas<\/em> [El hombre que sab\u00eda javan\u00e9s], de Lima Barreto (1881-1922), acab\u00f3 por destacarse en dos oportunidades por sus conocimientos hasta entonces poco habituales entre sus colegas: el dominio del idioma alem\u00e1n, que le permiti\u00f3 dedicarse al estudio de Max Weber (1864-1920) y de la obra de Theodor W. Adorno (1903-1969), y la investigaci\u00f3n que concierne a los medios de comunicaci\u00f3n masivos.<\/p>\n<p>En la siguiente entrevista, concedida por videoconferencia, relata c\u00f3mo su carrera profesional estuvo signada por un episodio ocurrido en su infancia, habla de la influencia de Weber y de Adorno, para cuya presencia en las ciencias sociales brasile\u00f1as cumpli\u00f3 un papel destacado, y hace referencia a los desaf\u00edos que el momento pol\u00edtico actual impone a los cient\u00edficos sociales.<\/p>\n<div class=\"box-lateral\"><strong>Edad<\/strong> 83 a\u00f1os<br \/>\n<strong>Especialidad<\/strong><br \/>\nTeor\u00eda sociol\u00f3gica cl\u00e1sica y contempor\u00e1nea, teor\u00eda pol\u00edtica cl\u00e1sica y contempor\u00e1nea, pensamiento social<br \/>\n<strong>Instituci\u00f3n<\/strong><br \/>\nUniversidad de S\u00e3o Paulo (USP)<br \/>\n<strong>Estudios<\/strong><br \/>\nT\u00edtulo de grado (1964) y maestr\u00eda (1967) en ciencias sociales y doctorado en sociolog\u00eda (1971) obtenidos en la Universidad de S\u00e3o Paulo<br \/>\n<strong>Producci\u00f3n<\/strong><br \/>\nTres libros, cuatro antolog\u00edas de diversos autores y temas, tres recopilaciones de art\u00edculos propios, 45 art\u00edculos y cap\u00edtulos<br \/>\n<\/div>\n<p><strong>Usted es el segundo hijo de una familia de refugiados jud\u00edos alemanes que llegaron a Brasil en 1936. \u00bfC\u00f3mo fue su infancia?<\/strong><br \/>\nDurante la Segunda Guerra Mundial, mis padres se radicaron en el interior del estado de S\u00e3o Paulo. Vinieron aqu\u00ed con un beb\u00e9 de 2 a\u00f1os, mi \u00fanico hermano. Pero ni bien llegaron se espantaron. Luego de haberlo dejado todo atr\u00e1s para atravesar el oc\u00e9ano en un camarote de tercera clase rumbo a lo desconocido, lo primero que divisaron en el puerto de R\u00edo de Janeiro \u2013que para ellos significaba esperanza y libertad\u2013, fue una bandera ondeando con la esv\u00e1stica nazi. Pertenec\u00eda a la empresa Hamburg S\u00fcd. Fue un <em>shock<\/em> tremendo, que contrast\u00f3 con la sensaci\u00f3n que experimentaron luego al recorrer las calles de la ciudad, cuando pudieron sentir algo impensable en Alemania: el cari\u00f1o de la gente, congraci\u00e1ndose con el ni\u00f1o e intentando comunicarse con ellos en forma amable. Nunca hab\u00edan visto gente de piel negra, y fue justamente entre ellas que se toparon con las sonrisas m\u00e1s c\u00e1lidas. Yo nac\u00ed dos a\u00f1os despu\u00e9s y dir\u00eda que lo m\u00e1s significativo de una infancia en aquella \u00e9poca para quien no viv\u00eda en un centro urbano era el aislamiento. Me cri\u00e9 en un ambiente de grandes dificultades, pero no viv\u00ed nada malo en mi infancia.<\/p>\n<p><strong>\u00bfAs\u00ed que se educ\u00f3 en la zona rural entonces?<\/strong><br \/>\nMis padres solo ten\u00edan cursado el <em>gymnasium<\/em>. Pero eso en la Alemania de comienzos del siglo pasado era algo que probablemente iba m\u00e1s all\u00e1 de lo que nuestra ense\u00f1anza media ofrece en la actualidad. Ellos valoraban mucho el conocimiento. Pero mi educaci\u00f3n fue completamente ca\u00f3tica. Comenz\u00f3 por lo que entonces era la escuela rural mixta, denominada as\u00ed porque los alumnos de los tres primeros a\u00f1os estaban juntos en una misma aula y la maestra, una virtuosa, deb\u00eda realizar un esfuerzo enorme para mantener el orden en las tres divisiones. Un buen d\u00eda alguien hizo una macana y la maestrita dijo: \u201cHoy no va nadie al recreo\u201d. Eso me dej\u00f3 azorado. Cuando sal\u00edamos, no s\u00e9 de d\u00f3nde saqu\u00e9 coraje y le pregunt\u00e9: \u201cSi una sola persona hizo algo malo, \u00bfpor qu\u00e9 fue castigado todo el mundo?\u201d. Ella me respondi\u00f3: \u201cPagan justos por pecadores\u201d. Eso para m\u00ed fue como un rayo. Ten\u00eda 7 a\u00f1os y nunca pude recuperarme.<\/p>\n<p><strong>\u00bfHasta qu\u00e9 punto ese incidente marc\u00f3 su vida?<\/strong><br \/>\nMe marco en forma indeleble. Lo que m\u00e1s se me impregn\u00f3 fue eso que lo dijo con una dulzura infinita una persona maravillosa, alguien que no se dio cuenta \u2013y nunca lo har\u00eda\u2013 de lo que realmente estaba diciendo. Eso se qued\u00f3 dando vueltas en lo profundo de mi mente y a\u00fan sigo tratando de entender qu\u00e9 sociedad es esta en la que algo de esa \u00edndole puede decirse con tanta naturalidad. En Brasil, hoy en d\u00eda, podemos pensarlo en t\u00e9rminos de un est\u00e1ndar de civilizaci\u00f3n, signada por el movimiento pendular entre el castigo y la impunidad. \u00bfC\u00f3mo fue posible erigir una sociedad de este tipo? No hay una interpretaci\u00f3n satisfactoria para Brasil. No basta con repetir cientos de veces el horror de la esclavitud, un fen\u00f3meno que obviamente resulta fundamental para la comprensi\u00f3n del pa\u00eds. Es necesario captar aspectos m\u00e1s sutiles. En los \u00faltimos a\u00f1os he insistido vehementemente en esto: uno no puede trabajar simplemente con los grandes panoramas. Hay que tener en cuenta una especie de lema fundamental: cuanto m\u00e1s brutal es la sociedad, m\u00e1s sutil debe ser su an\u00e1lisis.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEso quiere decir que, en el caso de Brasil, el an\u00e1lisis de los principales procesos hist\u00f3ricos ser\u00eda insuficiente como para poder explicar ad\u00f3nde hemos llegado?<\/strong><br \/>\nEs evidente que los grandes procesos hist\u00f3ricos son muy importantes, pero, para entender su significado, c\u00f3mo ellos plasman todo un modo de vida y una manera de plantarse en el mundo p\u00fablico, en la pol\u00edtica, se necesitan filtros cada vez m\u00e1s espec\u00edficos. Al respecto, podemos hallar referencias \u2013yo casi las llamar\u00eda iluminaciones\u2013 en lo peque\u00f1o, en lo diminuto. De la misma manera que el ni\u00f1o Gabriel qued\u00f3 impactado por un incidente que podr\u00eda considerarse m\u00ednimo y, en mi caso, lo suscit\u00f3 todo. Incluso mi elecci\u00f3n por las ciencias sociales.<\/p>\n<blockquote><p>Hay que tener en cuenta un lema fundamental: cuanto m\u00e1s bruta es la sociedad, m\u00e1s sutil debe ser su an\u00e1lisis<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo lleg\u00f3 a ingresar a la USP?<\/strong><br \/>\nEn realidad, no entr\u00e9 a la universidad equipado formalmente. Si hubiera existido una fracci\u00f3n de los requisitos que hay ahora no hubiera pasado de la puerta. Yo era p\u00e9simo, nunca logr\u00e9 ser un buen estudiante, ni siquiera en la USP.<\/p>\n<p><strong>\u00bfNo est\u00e1 exagerando?<\/strong><br \/>\nTiene raz\u00f3n, esa definici\u00f3n es demasiado. De hecho, si nos atenemos al registro de las calificaciones que obtuve, no me fue nada bien. No obstante, tuve la suerte de tener docentes que apostaron por m\u00ed en el momento justo. Eso me sucedi\u00f3 en el examen de ingreso, cuando un profesor de renombre me reprob\u00f3 en el examen oral y no se tuvo en cuenta, y tambi\u00e9n al final de la carrera, cuando Florestan Fernandes [1920-1995], quien no prestaba atenci\u00f3n a las formalidades, hizo la segunda y decisiva apuesta. El lado bueno de todo esto es que me permiti\u00f3 cultivar el gusto por la autonom\u00eda intelectual y pensar por mi cuenta.<\/p>\n<p><strong>\u00bfA qu\u00e9 atribuye esas dificultades?<\/strong><br \/>\nEn parte, a los descompases de la vida. Viv\u00ed en el interior casi hasta los 10 a\u00f1os, medio aislado. Despu\u00e9s sobrevino el impacto brutal de dejar aquella acogedora escuelita para toparme de frente con lo que ser\u00edan los grados superiores, en un ambiente competitivo en lo que para m\u00ed era una metr\u00f3polis: Jacare\u00ed. No lo pude tolerar demasiado y comenc\u00e9 a apartarme. Tan es as\u00ed que el diploma para ingresar a la universidad no lo obtuve por las v\u00edas habituales, sino por medio de un examen para estudiantes que no hab\u00edan terminado el segundo ciclo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfE ingres\u00f3 en la carrera de ciencias sociales?<\/strong><br \/>\nAs\u00ed es, y eso tuvo que ver, en parte, con el est\u00edmulo de amigos, especialmente Michael L\u00f6wy. La alternativa m\u00e1s cercana hubiera sido la filosof\u00eda. Cuando lo veo en retrospectiva, acaso hubiera tenido m\u00e1s afinidad con la filosof\u00eda que con las ciencias sociales, porque en el fondo, lo que me entusiasma es el mundo de las ideas, el mundo de las relaciones traducido en ideas. No es, por decirlo as\u00ed, el mundo del manipuleo de objetos, ni mucho menos de las personas. Pero fue bueno haberme decantado por las ciencias sociales. Una hermosa carrera, la USP es algo muy serio. Lo que hay ah\u00ed es un real ambiente de reflexi\u00f3n, de ense\u00f1anza, de investigaci\u00f3n. Es preciso decirlo una vez m\u00e1s: la universidad p\u00fablica es absolutamente indispensable. En ning\u00fan lado podr\u00eda encontrarse un ambiente como ese, donde permanentemente cunde la inquietud, la b\u00fasqueda del conocimiento, la b\u00fasqueda de entender lo que ocurre en el mundo. Esto es muy propio de la USP, y definitivamente tambi\u00e9n de la FFLCH. Una facultad dentro de la USP que, dig\u00e1moslo, siempre es vista con una \u201camistosa desconfianza\u201d.<\/p>\n<blockquote><p>Lo que me atormenta es c\u00f3mo nuestro lado oscuro y nuestro lado luminoso est\u00e1n tan asociados, tan impregnados el uno en el otro<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>En el mejor de los casos, \u00bfno es as\u00ed?<\/strong><br \/>\nEso mismo, en el mejor de los casos, porque ella es el patito feo, pese a ser la base de todo. Ni siquiera se han podido completar sus instalaciones f\u00edsicas, porque siempre surge algo m\u00e1s urgente en alguna otra unidad. Cuando fui director de la facultad, a menudo o\u00eda lo siguiente en las reuniones del Consejo Universitario: \u201cEsa escuela suya es algo imposible. Solo genera problemas, \u00bfqu\u00e9 clase de facultad es esa?\u201d Yo respond\u00eda: \u201cEs muy sencillo. Solo en la carrera de grado tenemos m\u00e1s de 10.000 alumnos, distribuidos en siete \u00e1reas b\u00e1sicas: filosof\u00eda, letras, historia, geograf\u00eda, antropolog\u00eda, sociolog\u00eda y ciencia pol\u00edtica. Ustedes est\u00e1n acostumbrados a lidiar con escenarios menos complejos\u201d. Sol\u00eda bromear con que la FFLCH era mayor que toda la Unicamp, solo que no ten\u00eda el mismo presupuesto. En la FFLCH se trabaja mucho. La cantidad de tesis que se producen anualmente, en su mayor\u00eda de buena calidad, es del orden de las centenas.<\/p>\n<p><strong>Su trayectoria acad\u00e9mica est\u00e1 marcada por la reflexi\u00f3n referente a pensadores de habla alemana. \u00bfUsted aprendi\u00f3 el idioma en casa?<\/strong><br \/>\nAs\u00ed es. En casa yo hablaba en alem\u00e1n y en la calle en portugu\u00e9s. Mi hermano, que lleg\u00f3 aqu\u00ed siendo ni\u00f1o, adquiri\u00f3 enseguida el dominio de la lengua portuguesa y durante un buen tiempo fue una especie de intermediario entre mis padres y la comunidad local, que siempre lo trat\u00f3 bien. Eso es algo que destaco siempre, porque da un poco de idea del tipo de sociedad que tenemos&#8230; o ten\u00edamos. Mis padres se establecieron en un paraje remoto de Vale do Para\u00edba, donde no hab\u00eda extranjeros, pero siempre se acordaban de la gran comprensi\u00f3n, gentileza y solidaridad que hallaron entre los <em>caipiras<\/em> \u2013los interioranos\u2013 que acogieron a estas personas que no conoc\u00edan su lengua, no sab\u00edan nada de las hormigas cortadoras de hojas \u2013las <em>sa\u00favas<\/em>, como se las denomina localmente\u2013 y quer\u00edan cultivar la tierra. Fue algo muy hermoso, porque sin ello, casi que literalmente no habr\u00edan podido sobrevivir. Este es realmente el aspecto luminoso de nuestra sociedad y fue una lecci\u00f3n extraordinaria. Por eso brego tanto por que al menos este rasgo de nuestro mundo brasile\u00f1o no se vea afectado por los tiempos de horror que estamos viviendo. A mi juicio, creo que se necesitar\u00e1n al menos 30 a\u00f1os \u2013una generaci\u00f3n\u2013 para reconstruir el pa\u00eds tras este desastre. Lo que me atormenta, y es menester enfrentarlo, es entender c\u00f3mo es que est\u00e1n tan asociados nuestro lado luminoso y nuestro lado sombr\u00edo, tan impregnados el uno en el otro.<\/p>\n<p><strong>Pero volviendo al tema del idioma. \u00bfCu\u00e1ndo se reconoci\u00f3, seg\u00fan usted mismo lo expresa, como \u201cel hombre heroico\u201d, capaz de leer a Weber en alem\u00e1n?<\/strong><br \/>\nYa lo le\u00eda al ingresar a la universidad, cuando empec\u00e9 a visitar asiduamente las excelentes librer\u00edas extranjeras que hab\u00eda en S\u00e3o Paulo. En una de ellas, la librera alemana me introdujo en la obra fundamental de Max Weber: <em>Econom\u00eda y sociedad<\/em>. \u201cToma, esto te interesar\u00e1\u201d. Una vez m\u00e1s, una sola frase de una mujer me cambi\u00f3 la vida.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo fue su maestr\u00eda?<\/strong><br \/>\nEn 1964 ingres\u00e9 en el Cesit [Centro de Sociolog\u00eda Industrial y del Trabajo]. Como en aquella \u00e9poca no exist\u00eda precisamente una selecci\u00f3n formal para el posgrado, el centro fundado por Florestan Fernandes y Fernando Henrique Cardoso funcionaba como puerta de ingreso. El modelo era diferente al actual. No hab\u00eda cr\u00e9ditos ni tampoco obligaci\u00f3n de asistir a un curso. B\u00e1sicamente, nos convocaban para que realicemos nuestra investigaci\u00f3n. En el marco del proyecto del Cesit se llevaron a cabo varios estudios sobre importantes campos de la econom\u00eda, a escala nacional. A m\u00ed me toc\u00f3 investigar sobre el petr\u00f3leo. Bajo la direcci\u00f3n de Octavio Ianni [1926-2004], fui a investigar a Petrobras. La idea inicial era entender su organizaci\u00f3n y su funcionamiento, pero entonces ocurri\u00f3 algo muy habitual en nuestra disciplina: la cola sacudi\u00f3 al perro. En ese entonces, para hablar de la organizaci\u00f3n de Petrobras hab\u00eda que contar c\u00f3mo surgi\u00f3 la empresa estatal y ese tema acab\u00f3 siendo el eje central de la investigaci\u00f3n.<\/p>\n<blockquote><p>Hay que hacer cosas que pueda hacer cualquier ser racional, con una validez defendible<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1l fue la conclusi\u00f3n principal de su maestr\u00eda?<\/strong><br \/>\nEl trabajo se orient\u00f3 a analizar el papel de los diversos grupos y sectores econ\u00f3micos en la formulaci\u00f3n de lo que ser\u00eda el proyecto final de Petrobras. Sacando provecho de la coyuntura de posguerra, Get\u00falio Vargas [1882-1954] se dedic\u00f3 con ah\u00ednco a la instalaci\u00f3n de la industria sider\u00fargica. En el \u00e1mbito del petr\u00f3leo, fue llevado a concluir que no val\u00eda la pena sostener la propuesta de un monopolio estatal. Con eso en mente, adopt\u00f3 la idea de una empresa mixta. Y entonces se suscit\u00f3 una de esas paradojas que ocurren en la pol\u00edtica. Adem\u00e1s de las fuerzas de izquierda, que defend\u00edan fuertemente el monopolio, la UDN [Uni\u00f3n Democr\u00e1tica Nacional], que era una importante fuerza liberal conservadora, en su af\u00e1n de oponerse al presidente de la Rep\u00fablica, decidi\u00f3, en contra de Vargas, apoyar el monopolio estatal, lo que contribuy\u00f3 a inclinar la balanza a favor de esta postura.<\/p>\n<p><strong>O sea, a contramano del movimiento de la ciencia pol\u00edtica en Brasil, \u00bfusted dio inicio a su reflexi\u00f3n acad\u00e9mica con una investigaci\u00f3n en el campo de las instituciones y luego se volc\u00f3 a la reflexi\u00f3n te\u00f3rica?<\/strong><br \/>\nEn efecto, se trata de un estudio fundamentalmente institucional que, seg\u00fan Fernando Henrique Cardoso y Bolivar Lamounier, en un balance de la bibliograf\u00eda de la \u00e9poca, se anticipaba en cierto modo a la tendencia a la adopci\u00f3n en el pa\u00eds de los estudios sobre la toma de decisiones.<\/p>\n<p><strong>En ese sentido, su maestr\u00eda constituye una contribuci\u00f3n a la ciencia pol\u00edtica brasile\u00f1a, aunque en aquel entonces, usted pertenec\u00eda a la rama de la sociolog\u00eda.<\/strong><br \/>\nEs algo realmente curioso. Yo estudiaba sociolog\u00eda y el car\u00e1cter del trabajo tiene m\u00e1s de an\u00e1lisis pol\u00edtico que sociol\u00f3gico. Eso cambi\u00f3 luego en el doctorado, eminentemente te\u00f3rico.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo se dio ese vuelco, que en muchos aspectos podr\u00eda considerarse radical?<\/strong><br \/>\nFue otra vez gracias a Ianni, quien en la segunda mitad del decenio de 1960 se dio cuenta del importante rol que desempe\u00f1aban los medios de comunicaci\u00f3n masivos en los cambios que afectaban a nuestra sociedad. Con su estimul\u00f3, despegu\u00e9. Y me convert\u00ed por segunda vez en el hombre que sab\u00eda javan\u00e9s, porque pas\u00e9 a ser el tipo que estudiaba la comunicaci\u00f3n, cosa que nadie estaba haciendo en materia de sociolog\u00eda en Brasil.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 fue exactamente lo que investig\u00f3 en su doctorado?<\/strong><br \/>\nLa investigaci\u00f3n se inscribi\u00f3 en el campo de la sociolog\u00eda de la comunicaci\u00f3n, pero en lugar de detenerme en la cuesti\u00f3n de la prensa, la televisi\u00f3n o la radio, decid\u00ed investigar sus fundamentos, aquello que est\u00e1 en juego cuando se habla del an\u00e1lisis sociol\u00f3gico de la comunicaci\u00f3n, es decir, c\u00f3mo se organiza y se distribuye la comunicaci\u00f3n en la sociedad. Explot\u00e9 el concepto de industria cultural, desarrollado por Adorno. Los medios de comunicaci\u00f3n masivos conforman un sistema del cual surge la noci\u00f3n de industria cultural. En mi tesis, sostuve que uno capta mejor este fen\u00f3meno desde su especificidad analizando el producto, es decir, los mensajes difundidos, antes que directamente en la forma en la cual se ha constituido y difundido. En aquel entonces, sol\u00eda decirse que los medios de comunicaci\u00f3n masivos eran intr\u00ednsecamente conservadores, que quer\u00edan mantener a la sociedad en el lugar en que estaba. Pero esto choca con el concepto de industria cultural. Lo que ocurre es que las formas m\u00e1s modernas de comunicaci\u00f3n, como en el caso de cadena Globo en la \u00e9poca, no solo operan con la mira puesta en la audiencia del momento, sino tambi\u00e9n atentas a las tendencias presentes en el seno de la sociedad. Cuando comienzan a surgir nuevos p\u00fablicos \u2013es decir, los consumidores\u2013, se realizan ajustes. En la d\u00e9cada de 1980, cuando se acentu\u00f3 la participaci\u00f3n femenina en la sociedad, se crearon programas como la serie televisiva <em>Malu mulher<\/em>, que reflejaban eso, si bien no estaban dirigidos a un p\u00fablico masivo. La industria cultural est\u00e1 atenta. Lo fundamental es mantener la iniciativa. En broma, citando a Lenin [Vladimir Ilich Uli\u00e1nov, 1870-1924], digo que ella est\u00e1 siempre un paso, pero nunca m\u00e1s que eso, por delante de las masas.<\/p>\n<blockquote><p>\u00bfC\u00f3mo podemos convivir con tal nivel de insensibilidad, violencia, injusticia, prepotencia e indiferencia?<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>Tambi\u00e9n suele bromear diciendo que Adorno es su gur\u00fa. \u00bfPor qu\u00e9?<\/strong><br \/>\nSiento una enorme simpat\u00eda por \u00e9l y por Weber, pero m\u00e1s que nada por Adorno, un hombre que intent\u00f3 mantener vivo y hacer avanzar el pensamiento y el an\u00e1lisis de la izquierda en el mundo contempor\u00e1neo. De inclinaci\u00f3n fuertemente marxista, \u00e9l ten\u00eda ese compromiso, aunque no fuera para nada ortodoxo. Se preocupaba m\u00e1s por las posibilidades de cambiar la sociedad capitalista, mientras que Weber se dedic\u00f3 a elaborar un diagn\u00f3stico de d\u00f3nde estaba parada la sociedad y hacia d\u00f3nde pod\u00eda dirigirse.<\/p>\n<p><strong>Uno era m\u00e1s una persona de acci\u00f3n y el otro era m\u00e1s de reflexi\u00f3n.<\/strong><br \/>\nExactamente. El hombre de acci\u00f3n era Weber, que incluso intent\u00f3 ser pol\u00edtico, y era de un realismo total. Su af\u00e1n intelectual consist\u00eda en buscar toda la claridad posible sobre el estado de las cosas, cu\u00e1les tendencias pod\u00edan percibirse y seguirse. No ten\u00eda gran simpat\u00eda por las m\u00faltiples corrientes de inspiraci\u00f3n marxista, a las cuales consideraba fuera de la realidad. En cambio, Adorno es alguien que intenta, a su manera, trazar un diagn\u00f3stico. Pero al no hacer gala de un gran optimismo o esperanza, apuesta siempre a la posibilidad de hallar el modo de cambiar el tipo de sociedad plasmada por el capitalismo. No fue un militante, en el sentido convencional del t\u00e9rmino, sino un fuerte intelectual comprometido p\u00fablicamente con, por ejemplo, el tema de los derechos humanos en la Alemania de la posguerra. Buen pianista y compositor, Adorno no era simplemente un hombre de reflexi\u00f3n est\u00e9tica. Se dedic\u00f3 con ah\u00ednco a luchar contra la dureza del mundo. Adem\u00e1s de Weber y Adorno, hay otra figura que est\u00e1 siempre presente en un segundo plano, como una especie de \u201c<em>outsider<\/em> de honor\u201d: Rosa Luxemburgo. Ella es mi santa patrona. La admiro como intelectual, como militante de las buenas causas y por lo maravillosa que era como ser humano. Acab\u00f3 siendo asesinada en 1919 por las milicias de la \u00e9poca: una especie de Supermarielle [por Marielle Franco, 1979-2018].<\/p>\n<p><strong>Su tesis de libre docencia \u201cCr\u00edtica y resignaci\u00f3n, fundamentos de la sociolog\u00eda de Max Weber\u201d, ha sido considerada una de las obras m\u00e1s sofisticadas de la teor\u00eda sociol\u00f3gica brasile\u00f1a. A pesar de ello, un tiempo despu\u00e9s de haberla defendido, usted migr\u00f3 hacia la ciencia pol\u00edtica. \u00bfC\u00f3mo ocurri\u00f3 eso?<\/strong><br \/>\nEste cambio forma parte de las peque\u00f1as cosas de la vida profesional. En determinado momento me qued\u00f3 claro que mis colegas soci\u00f3logos ya no estaban a gusto conmigo ah\u00ed. Eso fue en el per\u00edodo en que se crearon los departamentos en la facultad. Y a instancias de colegas del campo de la pol\u00edtica, acab\u00e9 mud\u00e1ndome. Pero hasta el d\u00eda de hoy nadie me ve como un polit\u00f3logo, sigo siendo un soci\u00f3logo. Intelectualmente me identifico con la sociolog\u00eda, pero la que me aport\u00f3 m\u00e1s fue la pol\u00edtica, incluso la enorme alegr\u00eda de convertirme en profesor em\u00e9rito.<\/p>\n<p><strong>Al analizar su producci\u00f3n intelectual, se advierte que fue desde la ciencia pol\u00edtica que usted retom\u00f3 aquella cuesti\u00f3n de la racionalidad y la justicia que marc\u00f3 su infancia en la escuela rural.<\/strong><br \/>\nTiene raz\u00f3n, eso volvi\u00f3 con fuerza tras aquel cambio y por eso mismo me toc\u00f3 sumar un nuevo campo de investigaci\u00f3n en la carrera, la teor\u00eda pol\u00edtica normativa, centrada en el tema de la justicia y las formas de democracia.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPodr\u00eda hablarnos un poco del papel que desempe\u00f1an las ideas de racionalidad y justicia en su quehacer cient\u00edfico?<\/strong><br \/>\nYo dir\u00eda que ellas son el norte. Se trata de esas ideas b\u00e1sicas que siempre aparecen como una exigencia, aunque sepamos que nunca ser\u00e1 posible alcanzarlas plenamente. No podr\u00eda hacer nada sin estas dos referencias. El problema es: \u00bfc\u00f3mo hacer posible que esto se traduzca en las relaciones cotidianas y en la organizaci\u00f3n social, de manera tal que sean justas y se sostengan sobre la base de la raz\u00f3n?<\/p>\n<p><strong>\u00bfDe qu\u00e9 raz\u00f3n estamos hablando? \u00bfY cu\u00e1l es el concepto de justicia al que alude?<\/strong><br \/>\nNo soy un entusiasta incondicional de [J\u00fcrgen] Habermas, pero \u00e9l tiene una buena concepci\u00f3n de lo que ser\u00eda un mundo democr\u00e1tico, organizado racionalmente. Habermas concibe a la racionalidad en t\u00e9rminos de la capacidad de alcanzar consensos con buenos fundamentos, es decir, posturas compartidas a trav\u00e9s de un di\u00e1logo racional. Aunque sean provisionales, acuerdos que puedan sostenerse ante los cuestionamientos. La racionalidad ser\u00eda la capacidad de ofrecer razones para justificar actos y posturas. Esta es una manera muy ingeniosa de ver el tema de la raz\u00f3n, no como una especie de cualidad abstracta, sino como parte integrante de una sociedad libre de toda y cualquier actitud dogm\u00e1tica. En tanto, la concepci\u00f3n de justicia es tributaria de la gran herencia kantiana. Es necesario pensar universalmente, uno debe hacer cosas que puedan ser hechas por cualquier otro ser racional, y esas acciones deben tener una validez que pueda defenderse. Debe buscarse una soluci\u00f3n que tienda a ser v\u00e1lida para todos. El componente democr\u00e1tico reside en el hecho de que uno act\u00fae en forma igualitaria y para el conjunto, para que todos puedan integrarse de manera bien fundamentada al mundo com\u00fan.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEn qu\u00e9 est\u00e1 trabajando actualmente?<\/strong><br \/>\nEn este momento estoy preparando el tercer tomo de una compilaci\u00f3n de art\u00edculos m\u00edos ya publicados o in\u00e9ditos, con el t\u00edtulo general \u201cWeber, Fr\u00e1ncfort\u201d, el primero subtitulado \u201cTeor\u00eda y pensamiento social\u201d y el segundo, que est\u00e1 por publicarse, \u201cModos de pensar\u201d. El tercero estar\u00e1 subtitulado \u201cBrasil como problema\u201d. El primero consta de cinco textos sobre autores, espec\u00edficamente Weber y Adorno, y ocho sobre temas tales como civilizaci\u00f3n y desarrollo. El segundo, con 13 art\u00edculos sobre 10 autores, se concentra en cada uno de sus \u201cmodos de pensar\u201d. En el tercero est\u00e1n previstos 12 art\u00edculos, cinco de los cuales son tem\u00e1ticos, abarcando desde cultura hasta industrializaci\u00f3n, y siete son interpretaciones de autores brasile\u00f1os. La motivaci\u00f3n para todo esto son mis inquietudes b\u00e1sicas sobre la actualidad brasile\u00f1a, que nos encuentra indignados y absortos ante una especie de degradaci\u00f3n institucional y el comportamiento de quien est\u00e1 en el poder. Lo que muchas veces se pierde de vista es que nada de esto es una novedad. El momento actual pone de manifiesto en forma extrema, e incluso caricaturesca, tendencias que desde hace tiempo est\u00e1n presentes en nuestra sociedad. Es por eso que vuelvo sobre ese tema que me parece fundamental, de la \u201cdif\u00edcil Rep\u00fablica\u201d. La gran dificultad que hemos tenido a lo largo de nuestra historia para constituir una forma de convivencia republicana. La cuesti\u00f3n de fondo es: \u00bfc\u00f3mo hemos podido crear una sociedad como esta? Una sociedad que da una imagen simp\u00e1tica, pero cuando uno la mira de cerca es una de las m\u00e1s crueles del planeta. \u00bfC\u00f3mo se ha creado este horror que permea todo? \u00bfC\u00f3mo podemos convivir con semejante nivel de insensibilidad, violencia, injusticia, prepotencia e indiferencia? Con la \u00fanica excepci\u00f3n de mi maestr\u00eda, este es el tipo de cuesti\u00f3n presente, como un hilo rojo, en toda la labor que he desarrollado en casi medio siglo de carrera. Y es esto lo que me propongo retomar a continuaci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El soci\u00f3logo reflexiona sobre su casi medio siglo de carrera y los retos que el momento pol\u00edtico actual les impone a las ciencias humanas","protected":false},"author":522,"featured_media":424368,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[183,187],"tags":[283,330],"coauthors":[1319],"class_list":["post-424856","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-entrevista-es","category-humanidades-es","tag-ciencia-politica-es","tag-sociologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/424856","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/522"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=424856"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/424856\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":424857,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/424856\/revisions\/424857"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/424368"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=424856"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=424856"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=424856"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=424856"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}