{"id":427819,"date":"2022-03-23T17:12:34","date_gmt":"2022-03-23T20:12:34","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=427819"},"modified":"2022-03-23T17:14:51","modified_gmt":"2022-03-23T20:14:51","slug":"eloisa-bonfa-un-operativo-por-la-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/eloisa-bonfa-un-operativo-por-la-vida\/","title":{"rendered":"Eloisa Bonf\u00e1: Un operativo por la vida"},"content":{"rendered":"<p>Desde principios de 2020, la m\u00e9dica reumat\u00f3loga Eloisa Silva Dutra de Oliveira Bonf\u00e1 se encuentra en el epicentro de la lucha contra la pandemia en el Hospital de Cl\u00ednicas de la Facultad de Medicina de la Universidad de S\u00e3o Paulo (HC-FM-USP), el mayor complejo m\u00e9dico de Latinoam\u00e9rica y punto de referencia del covid-19 en S\u00e3o Paulo. Como directora cl\u00ednica del HC desde 2011, junto a su equipo, puso en marcha el plan contra desastres un mes antes de que se diagnosticara el primer caso de covid-19 en Brasil y anticip\u00f3 la compra de guantes, mascarillas y otros materiales que ser\u00edan imprescindibles para poder trabajar. En marzo, el comit\u00e9 de crisis, del cual form\u00f3 parte, transform\u00f3 el Instituto Central en un espacio exclusivo para pacientes con covid-19, trasladando la sala de urgencias y 35 consultorios de especialidades a otras unidades del HC. Al comienzo de la pandemia, uno de los mayores problemas fue la falta de camas de UTI, que en dos meses treparon de 85 a 300, y de personal: el equipo pas\u00f3 de 4.000 a 6.000 miembros.<\/p>\n<p>Silva Dutra de Oliveira Bonf\u00e1 tuvo que motivar a los equipos, gestionar el temor a contagiarse con una enfermedad desconocida, afrontar las protestas de los m\u00e9dicos residentes y aprender a pedir donaciones, ya que no hab\u00eda dinero para contratar los refuerzos que necesitaba. En esta entrevista, concedida a trav\u00e9s de una plataforma de video, relata que tambi\u00e9n ha visto a colegas suyos destacarse como l\u00edderes creativos o que, incluso exhaustos, ped\u00edan seguir trabajando.<\/p>\n<p>La m\u00e9dica nacida en la localidad de Ribeir\u00e3o Preto (S\u00e3o Paulo), casada con un economista y madre de tres hijos adultos, ha retomado recientemente un ritmo de vida casi normal, que incluye salidas a restaurantes y caminatas nocturnas tres veces por semana, en compa\u00f1\u00eda de su marido.<\/p>\n<div class=\"box-lateral\"><strong>Edad<\/strong> 63 a\u00f1os<br \/>\n<strong>Especialidad<\/strong><br \/>\nReumatolog\u00eda<br \/>\n<strong>Instituci\u00f3n<\/strong><br \/>\nUniversidad de S\u00e3o Paulo (USP)<br \/>\n<strong>Estudios<\/strong><br \/>\nT\u00edtulo de grado en medicina otorgado por la Facultad de Medicina de Ribeir\u00e3o Preto de la USP (1981), doctorado por la Facultad de Medicina de la USP (1991)<br \/>\n<strong>Producci\u00f3n<\/strong><br \/>\n377 art\u00edculos cient\u00edficos y coautora de 6 libros<\/div>\n<p><strong>A casi dos a\u00f1os del comienzo de la pandemia, \u00bfc\u00f3mo es su vida actualmente?<\/strong><br \/>\nTodav\u00eda evito los lugares cerrados y con mucha gente, pero ahora voy a un restaurante abierto y ventilado. En Brasil tenemos una capacidad enorme de vacunaci\u00f3n, sin la resistencia que existe en otros pa\u00edses. El resultado es un descenso constante de la cantidad de casos. Esto nos abre una perspectiva, a mediano plazo, para replantearnos una nueva forma de vida poscovid. El covid-19 no ha desaparecido, aunque el \u00edndice de ocupaci\u00f3n de camas reservadas para esta enfermedad hoy en d\u00eda es muy bajo. Nuestro hospital es una referencia para los casos graves que, con la vacunaci\u00f3n, han disminuido bastante. Tenemos una ocupaci\u00f3n actual de camas del 30 %.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo se prepar\u00f3 el HC para hacer frente a la pandemia a principios de 2020?<\/strong><br \/>\nEn el HC llevamos mucho tiempo enfrentando crisis. Una de las integrantes de la direcci\u00f3n cl\u00ednica, la doctora Bia [Maria Beatriz de Moliterno Perondi], es experta en desastres. En 2010 fue como voluntaria a Hait\u00ed para colaborar en la atenci\u00f3n de las personas afectadas por el terremoto. En 2013 armamos un comit\u00e9 de crisis, que se activa en toda ocasi\u00f3n que prevea una demanda mayor a nuestra capacidad de atenci\u00f3n. Adem\u00e1s de la fiebre amarilla y el covid-19, el comit\u00e9 se activ\u00f3 cuando se incendi\u00f3 el Memorial de Am\u00e9rica Latina [en 2014], durante la Copa Mundial de F\u00fatbol [de 2014, en S\u00e3o Paulo] y durante la huelga de los camioneros [en 2018], porque tenemos 2.400 camas y la huelga pod\u00eda dificultar la entrega de alimentos para los pacientes. Activamos el comit\u00e9 nuevamente el 29 de enero de 2020. Todav\u00eda no hab\u00eda\u00a0 ning\u00fan caso de covid-19 en Brasil, pero empezamos a comprar cofias, guantes, todo lo que iba a ser necesario para poder trabajar. Muchos no cre\u00edan que iba a llegar ac\u00e1, pero al percibir la evoluci\u00f3n de los contagios, supimos que deb\u00edamos prepararnos. La primera propuesta del comit\u00e9 de crisis fue la m\u00e1s l\u00f3gica. El HC posee ocho institutos de especialidades: en cardiolog\u00eda, oncolog\u00eda, pediatr\u00eda, ortopedia y otras. Entonces, cada una tendr\u00eda que montar su propia \u00e1rea de aislamiento para covid-19 y aguardar que llegaran los pacientes. Est\u00e1bamos pensando tranquilamente en esto cuando Bia vio que un hospital en Israel hab\u00eda aislado un instituto para tratar solamente a pacientes con esta enfermedad y sugiri\u00f3 que podr\u00edamos pensar en esa posibilidad. En marzo esta idea resurgi\u00f3.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 en marzo?<\/strong><br \/>\nPorque ah\u00ed fue cuando advertimos que la pandemia era m\u00e1s grave de lo que parec\u00eda inicialmente. Convers\u00e9 con Bia para evaluar la posibilidad de aislar el Instituto Central, pero a\u00fan era una propuesta vaga. Al finalizar esa semana le inform\u00e9 al director de la Facultad de Medicina y a los miembros del Consejo del HC que est\u00e1bamos estudiando la propuesta de concentrar la atenci\u00f3n en el Instituto Central. El domingo por la tarde, el gobernador del estado de S\u00e3o Paulo, Jo\u00e3o Doria, vino a inaugurar camas de UTI [Unidad de Terapia Intensiva], algo previsto que no ten\u00eda nada que ver con el covid-19. Pero al llegar a la UTI para inaugurarlas, el gobernador anunci\u00f3 que \u00edbamos a aislar el Instituto Central para atender casos de covid-19. M\u00e1s tarde supe que hab\u00eda subido en el ascensor con el director de la facultad, que le hab\u00eda comentado esa posibilidad. Casi me da un infarto, pero ya no hab\u00eda forma de echarse atr\u00e1s. El anuncio se hab\u00eda hecho.<\/p>\n<div class=\"box-lateral\"><strong>Lea m\u00e1s:<\/strong><br \/>\n&#8211; <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/incertidumbre-de-omicron\/\" rel=\"noopener\" target=\"_blank\">Incertidumbre de \u00f3micron<\/a><br \/>\n&#8211; <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/nuevas-drogas-contra-el-virus\/\" rel=\"noopener\" target=\"_blank\">Nuevas drogas contra el virus<\/a><br \/>\n<\/div>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo hizo para adecuar los espacios?<\/strong><br \/>\nTrasladamos los equipos y el personal del mayor centro de urgencias terciario de Am\u00e9rica Latina, de especialidades m\u00faltiples, al InCor [el Instituto del Coraz\u00f3n] que, de la noche a la ma\u00f1ana, se convirti\u00f3 en un hospital de emergencias general. Distribuimos 35 consultorios de especialidades en los otros institutos, que ser\u00edan de baja exposici\u00f3n al covid-19 y atender\u00edan a pacientes con otras enfermedades. Los consultorios cl\u00ednicos fueron al Instituto de Ortopedia, el \u00e1rea quir\u00fargica al Icesp [el Instituto del C\u00e1ncer del Estado de S\u00e3o Paulo] y neonatolog\u00eda de alto riesgo al HU [Hospital Universitario]. En 15 d\u00edas transformamos el Instituto Central en un espacio exclusivo para la atenci\u00f3n de pacientes con covid-19.<\/p>\n<p><strong>\u00bfHubo resistencia a estos cambios?<\/strong><br \/>\nMucha. En primera instancia fue, dig\u00e1moslo, justificada, porque yo les hab\u00eda dicho a los miembros del Consejo del HC que les presentar\u00eda a ellos el proyecto y, de repente, todo el plan se aceler\u00f3. Para los miembros del Consejo era dif\u00edcil creer que no hab\u00eda sido yo quien se lo dijo al gobernador. Pero, de cualquier manera, esa medida permiti\u00f3 que los colegas con factores de riesgo para el covid-19, como hipertensi\u00f3n o diabetes, fueran derivados a los institutos de baja exposici\u00f3n y los que no ten\u00edan ninguno se quedasen en el Instituto Central. La gente ten\u00eda mucho miedo de infectarse con el coronavirus o transmit\u00edrselo a alg\u00fan familiar. En el Instituto Central, instauramos una organizaci\u00f3n f\u00e9rrea: solo ingresaban quienes hab\u00edan cumplido con la capacitaci\u00f3n y, al principio, no estaba permitido pasar de un instituto a otro. Transformamos las aulas anfiteatros en espacios de capacitaci\u00f3n sobre la vestimenta espec\u00edfica, el uso de respiradores y todos los resguardos que deber\u00edamos tomar, y las oficinas docentes en alojamientos para las personas que iban a trabajar en contacto con el covid-19. Los escritorios de los profesores se corr\u00edan a un costado y dejaban espacio para dos literas destinadas a los equipos de primera l\u00ednea de atenci\u00f3n.<\/p>\n<div id=\"attachment_427390\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/026-031_entrev-Eloisa-Bonfa_311-1-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-427390 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/026-031_entrev-Eloisa-Bonfa_311-1-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"641\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/026-031_entrev-Eloisa-Bonfa_311-1-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/026-031_entrev-Eloisa-Bonfa_311-1-1140-250x141.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/026-031_entrev-Eloisa-Bonfa_311-1-1140-700x394.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/026-031_entrev-Eloisa-Bonfa_311-1-1140-120x67.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Agnaldo Dias Correia \/ HC-FM-USP<\/span><\/a> El grupo coordinador del HC durante la pandemia (<em>de izq. a der<\/em>.): Leila Letaif, Amanda Montal, Edivaldo Utiyama, Eloisa Bonf\u00e1, Alu\u00edsio Segurado, Maria Perondi y Anna Morais<span class=\"media-credits\">Agnaldo Dias Correia \/ HC-FM-USP<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>\u00bfCreci\u00f3 mucho el equipo?<\/strong><br \/>\nHemos llegado a tener 6.000 empleados trabajando en el Instituto Central. Antes trabaj\u00e1bamos con 3.500 \u00f3 4.000. Necesit\u00e1bamos m\u00e1s gente porque sumamos muchas camas de UTI. En el Instituto Central ten\u00edamos 84 y, entre abril y mayo, el n\u00famero aument\u00f3 a 300. Como durante la pandemia no hubo cirug\u00edas programadas, transformamos 35 quir\u00f3fanos en camas de UTI. Pero entonces surgi\u00f3 un problema: no hab\u00eda intensivistas ni neum\u00f3logos para contratar y tampoco dispon\u00edamos de respiradores mec\u00e1nicos para los pacientes. Los anestesistas colaboraron utilizando los equipos de anestesia para ventilar a los pacientes. Muchos de ellos no ten\u00edan trabajo, al no haber cirug\u00edas programadas, pero tampoco hab\u00eda dinero para contratarlos. Nunca he vendido una rifa ni dejaba que mis hijos las vendieran, las compraba todas porque me mor\u00eda de verg\u00fcenza, pero a esas alturas tuve que superarlo y sal\u00ed a pedir lo que fuera. Junto al superintendente solicit\u00e9 una donaci\u00f3n al banco BTG Pactual y con ella contratamos a los anestesistas. Pero ellos no sab\u00edan trabajar por su cuenta porque no eran intensivistas. Entonces, en cada quir\u00f3fano pusimos a un intensivista a trabajar junto a un anestesista. Y as\u00ed pudimos mantener atendidas 300 camas de UTI durante dos meses. Tambi\u00e9n reclutamos m\u00e9dicos de otras especialidades, como ortopedistas y oftalm\u00f3logos, que han hecho un trabajo incre\u00edble. Ellos atend\u00edan la enfermer\u00eda y cuidaban a los pacientes menos graves. Dispon\u00edamos de equipos de apoyo asistencial, uno de intubaci\u00f3n, otro para conectar un vaso sangu\u00edneo grande o realizar traqueotom\u00edas [la inserci\u00f3n de una c\u00e1nula en la tr\u00e1quea para facilitar el ingreso del aire en los pulmones]. Para activar cualquiera de los equipos bastaba solicitarlos y alguien acud\u00eda prontamente a ayudar. Adem\u00e1s de instalar nuevas camas de UTI, creamos salas de atenci\u00f3n espec\u00edficas para la recepci\u00f3n adecuada de pacientes con covid-19, una pedi\u00e1trica, otra psiqui\u00e1trica, otra para las embarazadas. Pero no result\u00f3 suficiente. El dinero que nos dio el BTG no alcanz\u00f3 para mantener las 300 camas. Se necesitaba m\u00e1s.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY entonces qu\u00e9 hizo?<\/strong><br \/>\nMe comuniqu\u00e9 con todos los hospitales de S\u00e3o Paulo con los que ten\u00edamos m\u00e1s afinidad y les ped\u00ed que nos enviasen equipamientos y equipos multidisciplinarios. Y funcion\u00f3. El S\u00edrio-Liban\u00eas mont\u00f3 una UTI de 10 camas para completar las 300. El [Hospital Israelita Albert] Einstein envi\u00f3 gente para entrenar a los empleados del HC, porque el n\u00famero de pacientes de di\u00e1lisis se multiplic\u00f3 por siete. La red D\u2019Or mont\u00f3 una UTI y una sala de atenci\u00f3n para pacientes con covid-19 y c\u00e1ncer. El HCor envi\u00f3 un equipo multidisciplinario completo, que era algo sumamente necesario. No recib\u00ed ninguna negativa. Incluso el equipo del Samu [Servicio M\u00f3vil de Atenci\u00f3n de Urgencias] se comunic\u00f3 conmigo para decirme que como no hab\u00eda tantos accidentes estaba infrautilizando recursos y mont\u00f3 una UTI aqu\u00ed en el Instituto Central. Al mismo tiempo, deb\u00eda pensar en muchas otras cosas. Si una medicaci\u00f3n escaseaba, la sustitu\u00edamos de inmediato por otra y les ped\u00edamos a los m\u00e9dicos y enfermeros que utilizaran lo m\u00ednimo posible. Los suministros se dejaron en manos de la superintendencia, que tambi\u00e9n afront\u00f3 el reto de ampliar r\u00e1pidamente la capacidad de provisi\u00f3n de energ\u00eda y de ox\u00edgeno.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo lo resolvieron?<\/strong><br \/>\nTuvimos que construir una estaci\u00f3n para elevar el suministro de ox\u00edgeno. No dispon\u00edamos de capacidad instalada para tantas camas. El Hospital de Cl\u00ednicas tiene 70 a\u00f1os y nunca tuvo 300 camas de UTI que necesitaran tanto ox\u00edgeno. Tambi\u00e9n construimos una estaci\u00f3n de energ\u00eda, porque el Instituto Central no dispon\u00eda de la capacidad de energ\u00eda necesaria. La superintendencia tambi\u00e9n se ocup\u00f3 de que no faltaran EPI [equipos de protecci\u00f3n individual]. En un d\u00eda, pasamos de 4.000 a 40.000 mascarillas. Tuvimos que organizarnos. Tuvimos que educar sobre cu\u00e1l barbijo utilizar en un lugar u otro del hospital. Fue un verdadero operativo de guerra. Y m\u00e1s a\u00fan, fue un operativo por la vida. Los residentes y empresas de la zona nos enviaron ropa, pizzas, helados y flores. Ahora bien, \u00bfc\u00f3mo se hace para repartir estas cosas equitativamente? La superintendencia se la vio dif\u00edcil, porque los regalos deb\u00edan llegar a los equipos que estaban trabajando con covid-19 en el hospital y necesitaban un reconocimiento.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo hicieron para definir los tratamientos para el covid-19?<\/strong><br \/>\nDesde el principio se supo que la enfermedad afectaba a otros \u00f3rganos como el coraz\u00f3n, adem\u00e1s de los pulmones. Ten\u00edamos intensivistas muy experimentados y comit\u00e9s de UTI. Los comit\u00e9s elaboraban el protocolo y se indicaba al personal c\u00f3mo adecuarse. Cada d\u00eda, a las 7 de la ma\u00f1ana, hac\u00edamos una reuni\u00f3n al aire libre con los responsables de \u00e1rea, de atenci\u00f3n [de los pacientes], de la fisioterapia y otros. Nos form\u00e1bamos en c\u00edrculo frente al hospital para no estar demasiado cerca y discut\u00edamos acerca de los ajustes en los procedimientos o de alg\u00fan trabajo nuevo de publicaci\u00f3n reciente. Al caer la noche se reun\u00eda un comit\u00e9 menor para definir los pasos a seguir al d\u00eda siguiente. Nuestro protocolo inicial acept\u00f3 el del Ministerio de Salud, que inclu\u00eda a la cloroquina como indicaci\u00f3n, porque inicialmente no hab\u00eda nada en contra. Pero la dejamos de usar en cuanto surgieron las primeras evidencias de que no ayudaba en el tratamiento. E informamos a todos que ya no formaba parte de nuestro protocolo. Por supuesto, los m\u00e9dicos son libres de probar nuevos tratamientos, pero su trabajo debe realizarse en el contexto de una investigaci\u00f3n cient\u00edfica. As\u00ed, pues, con base en estudios realizados en otros sitios y tambi\u00e9n aqu\u00ed en el HC, aprendimos cu\u00e1ndo es el mejor momento para administrar corticoides y otros f\u00e1rmacos a los pacientes con covid-19. Elabor\u00e1bamos una circular y todos deb\u00edan seguirla. No fue f\u00e1cil, la gente estaba decepcionada y agotada. Se lleg\u00f3 a amenazar con una huelga de residentes, cuya labor en la primera l\u00ednea contra la pandemia fue fundamental, pero tambi\u00e9n resultaron perjudicados en su formaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo organizaron las investigaciones?<\/strong><br \/>\nCreamos una comisi\u00f3n para la aprobaci\u00f3n expeditiva de las propuestas de ensayos cl\u00ednicos e investigaciones, pero la mayor dificultad era la competencia por los pacientes. Me llegaron quejas: \u201cFulano me est\u00e1 robando todos los pacientes, tienes que establecer una regla\u201d. Entonces determinamos que el reclutamiento de pacientes ser\u00eda por relevos. Un m\u00e9dico invitar\u00eda a un paciente, luego otro invitar\u00eda a otro, y as\u00ed sucesivamente. Cargamos los datos de los pacientes de UTI en un sistema informatizado. Hasta ahora hemos atendido a m\u00e1s de 10.000 pacientes con sospecha o confirmaci\u00f3n de covid-19.<\/p>\n<blockquote><p>Me comuniqu\u00e9 con los hospitales con los que ten\u00edamos m\u00e1s afinidad y les solicit\u00e9 materiales y equipos. Y sali\u00f3 bien<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo ha sido trabajar en el hospital durante la pandemia?<\/strong><br \/>\nHe visto cosas inimaginables. Un d\u00eda encontr\u00e9 a una m\u00e9dica llorando. Me dijo: \u201cAcabo de cantarle una canci\u00f3n a un paciente\u201d. Le respond\u00ed: \u201c\u00a1Vaya, qu\u00e9 hermoso!\u201d Y me cuenta: \u201cLleg\u00f3 muy mal y me pidi\u00f3 que \u2018no lo deje morir\u2019. Le dije: \u2018No vas a morir y yo voy a cantarte una canci\u00f3n cuando te den el alta\u2019. Reci\u00e9n vuelvo de la sala de internaci\u00f3n, porque le dieron de alta\u201d. Un profesor que trabaja en la sala de urgencias y debe andar por los 85 a\u00f1os, Almir Ferreira de Andrade, quer\u00eda ayudar en las urgencias de covid. No lo dej\u00e9. \u00bfSabes lo que hizo? Un d\u00eda lo sorprend\u00ed ingresando a escondidas. Le advert\u00ed: \u201cProfesor Almir, usted no puede ingresar aqu\u00ed\u201d. \u00c9l me respondi\u00f3: \u201c\u00a1Pero, profesora! Si me llego a morir trabajando es lo que me gusta hacer, no me importa\u201d. Al otro d\u00eda lo encuentro de nuevo y me rezonga: \u201c\u00a1Me est\u00e1 vigilando, no es posible!\u201d. Lo amenac\u00e9 con poner un guardia de seguridad, pero \u00e9l dej\u00f3 de venir y se qued\u00f3 trabajando en la sala de urgencias no covid. Nuestro superintendente, Ant\u00f4nio Jos\u00e9 Rodrigues, a quien llamamos Tom Z\u00e9, ha sido fant\u00e1stico. No s\u00e9 c\u00f3mo hizo para que no nos faltaran medicamentos. Su equipo se las arregl\u00f3 para hacer todo lo necesario. \u00c9l participaba en las reuniones y sab\u00eda todo lo que ocurr\u00eda. Pero tambi\u00e9n tuvimos muchas demandas de gente que no quer\u00eda trabajar por temor a infectarse. Tuvimos que enfrentarnos a ellos, porque si dej\u00e1bamos que algunos se quedasen en su casa, otros tambi\u00e9n querr\u00edan hacerlo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo consigui\u00f3 que esos empleados siguieran trabajando?<\/strong><br \/>\nNos volvimos medio abogados, con la ayuda del N\u00facleo Jur\u00eddico del HC. Los tres docentes a cargo del comit\u00e9 de crisis eran Edivaldo Massazo Utiyama, vicedirector cl\u00ednico del HC, Alu\u00edsio Segurado, presidente del Consejo del Instituto Central, y yo. Nos turn\u00e1bamos para ayudar a responder las demandas y explicarle al juez por qu\u00e9 la persona ten\u00eda que continuar trabajando. Si le ten\u00eda miedo al covid-19, pod\u00eda quedarse en un laboratorio, haciendo an\u00e1lisis de sangre, lejos de los pacientes, o en un \u00e1rea administrativa. Hab\u00eda trabajo para todos. Con todos los recaudos que tomamos, el Instituto Central fue, de todos los institutos que forman parte del HC, el que menores \u00edndices de contagio tuvo entre sus colaboradores. De los 22.000, tuvimos 117 hospitalizaciones de profesionales del HC con covid-19 y, desgraciadamente, 8 muertes. Nadie del comit\u00e9 de crisis se contagi\u00f3. Pero ten\u00edamos que dar el ejemplo en cuanto a la forma de utilizar el EPI y de sentarnos a la mesa. Com\u00edamos todos juntos, pero con las ventanas abiertas y nunca uno frente al otro. Tuvimos suerte, porque nos hemos reunido con gente que, m\u00e1s tarde, descubrimos que ten\u00eda covid-19.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo se arma un buen equipo para afrontar estas coyunturas de emergencia?<\/strong><br \/>\nEs todo un reto. La profesi\u00f3n m\u00e9dica convive con las emergencias, pero los grandes l\u00edderes que coordinaron las UTI surgieron por s\u00ed solos. Muchos se presentaron y dijeron: \u201cEstoy disponible para lo que haga falta\u201d.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQui\u00e9n se destac\u00f3?<\/strong><br \/>\nEn primer lugar, las responsables de la direcci\u00f3n cl\u00ednica: Bia, Leila Suemi Harima Letaif, Anna Miethke Morais y Amanda Cardoso Montal, que fueron las grandes art\u00edfices de todo el proceso. El profesor Carlos Carvalho tambi\u00e9n hizo un trabajo estupendo. La mortalidad en las UTI del HC estuvo muy por debajo de la de otros hospitales de la ciudad de S\u00e3o Paulo. \u00c9l realizaba televisitas a las UTI de otros hospitales de S\u00e3o Paulo y de otros estados. El m\u00e9dico a cargo le presentaba la situaci\u00f3n y \u00e9l suger\u00eda modificaciones que ayudaron a reducir el tiempo de internaci\u00f3n y la mortalidad. Hizo un trabajo fant\u00e1stico, que luego se extendi\u00f3 a la obstetricia, porque desgraciadamente, en un momento, Brasil fue el pa\u00eds con la mayor mortalidad por covid-19 de embarazadas. La profesora Rossana Maria dos Reis organiz\u00f3 una teleconsulta para brindar asistencia a los hospitales de S\u00e3o Paulo y de otros estados para mejorar la atenci\u00f3n de las pacientes embarazadas con covid-19, cuyo tratamiento reviste caracter\u00edsticas propias. El sector de humanizaci\u00f3n cre\u00f3 un verdadero ej\u00e9rcito para auxiliar en la comunicaci\u00f3n con los pacientes y atender a los familiares de los pacientes al momento del alta y del deceso. Tambi\u00e9n se generaron avances, tales como el biorrepositorio [muestras de suero sangu\u00edneo] y la base de datos de los pacientes, que generamos durante la pandemia. Pudimos comprobar la importancia de los equipos multidisciplinarios. En ciertos momentos, como el covid-19 es una enfermedad respiratoria, el trabajo del fisioterapeuta y del fisiatra era m\u00e1s importante que el del equipo m\u00e9dico.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 tal es trabajar en un ambiente tan masculino?<\/strong><br \/>\nSoy la primera directora cl\u00ednica en los m\u00e1s de 70 a\u00f1os del HC. La Facultad de Medicina nunca tuvo una directora. De todos modos, para m\u00ed ha sido m\u00e1s f\u00e1cil llegar a ser directora de lo que hubiera sido en otros lugares, porque estamos habituados a trabajar por m\u00e9rito. Tal vez, si hubiera sido var\u00f3n, habr\u00eda sido m\u00e1s r\u00e1pido. Cuando estall\u00f3 la pandemia, ya hac\u00eda 10 a\u00f1os que formaba parte de la direcci\u00f3n, lo que me daba cierto poder para lo que estaba haciendo. La direcci\u00f3n cl\u00ednica funciona en el edificio administrativo, pero nos mudamos al Instituto Central para trabajar mejor. Transformamos un aula anfiteatro en oficinas y est\u00e1bamos all\u00ed desde las 7 de la ma\u00f1ana hasta las 9 de la noche, todos los d\u00edas. El liderazgo fue conjunto con los otros dos profesores titulares y las cuatro directoras m\u00e9dicas. Trabajamos en bloque y la gente nos ve\u00eda as\u00ed. Si alguien ven\u00eda con una discusi\u00f3n, la resolv\u00edamos juntos. Si alg\u00fan empleado era internado, figuraba en la orden del d\u00eda de nuestra reuni\u00f3n diaria y ve\u00edamos qu\u00e9 pod\u00edamos hacer por \u00e9l. En una cat\u00e1strofe, tenemos que priorizar a quien puede ayudar a salvar otras vidas cuando se cura.<\/p>\n<blockquote><p>El comando del hospital fue conjunto con otros dos docentes y las cuatro directoras m\u00e9dicas. \u00c9ramos un bloque y el personal as\u00ed nos ve\u00eda<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfLogr\u00f3 investigar durante la pandemia?<\/strong><br \/>\nNuestro equipo de reumatolog\u00eda llev\u00f3 a cabo un trabajo con inmunodeprimidos [personas con bajas defensas naturales contra los pat\u00f3genos], que se utiliz\u00f3 como referencia para priorizar las vacunas para este grupo de pacientes. Ese trabajo cont\u00f3 con financiaci\u00f3n de la FAPESP y de la iniciativa privada, a trav\u00e9s de la bolsa de valores de S\u00e3o Paulo, la B3. El primer estudio, con 910 pacientes, sali\u00f3 publicado en la revista <em>Nature Medicine<\/em> y nos permiti\u00f3 conocer mejor los efectos de los medicamentos en la vacunaci\u00f3n contra el covid-19. Los pacientes tuvieron una respuesta moderada, de un 70 % en la producci\u00f3n de anticuerpos tras la inmunizaci\u00f3n con la vacuna CoronaVac. Pero el 30 % no respond\u00eda y ten\u00edamos que entender por qu\u00e9. Descubrimos que era a causa del uso de determinadas drogas. Estudiamos 10 medicamentos reumatol\u00f3gicos diferentes. Atendiendo a una recomendaci\u00f3n del Colegio Americano de Reumatolog\u00eda, suspendimos por un tiempo la medicaci\u00f3n inmunosupresora de los pacientes con artritis reumatoide y la respuesta inmunitaria aument\u00f3. La cantidad de casos de covid-19 descendi\u00f3 un 81 % tras la vacunaci\u00f3n, cuando en la ciudad de S\u00e3o Paulo ocurr\u00eda lo contrario, se registraba un aumento del 45 %.<\/p>\n<p><strong>Uno de los medicamentos que se evaluaron en ese estudio fue la cloroquina \u00bfQu\u00e9 descubrieron?<\/strong><br \/>\nLa cloroquina es un f\u00e1rmaco inmunomodulador de amplio uso para el tratamiento del lupus, pero requiere varios pasos para ingresar al organismo. Entra, ingresa al torrente sangu\u00edneo y luego va a los tejidos, a las c\u00e9lulas y, una vez en ellas, al lisosoma [un compartimento celular]. Todo el proceso tarda alrededor de tres meses, antes de comenzar a surtir efecto. Llegamos a la conclusi\u00f3n de que no era sensato pensar que para una enfermedad aguda como el covid-19 pudiera ser de ayuda una droga que necesita tanto tiempo para hacer efecto.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 cosas le preocupan ahora?<\/strong><br \/>\nUna de ellas es el poscovid. Una investigaci\u00f3n conducida por el profesor Geraldo Busatto monitorea a unos 800 pacientes que enfermaron gravemente de covid-19 y ahora padecen secuelas mentales y f\u00edsicas que ya llevan muchos meses, m\u00e1s que la propia enfermedad. Otra preocupaci\u00f3n es c\u00f3mo recuperar la vida previa a la pandemia. Cre\u00edamos que, como m\u00e1ximo, en tres meses nuestra vida volver\u00eda a ser normal y hasta ahora no ha sido as\u00ed. Tenemos una n\u00f3mina enorme de gente que no acudi\u00f3 al hospital durante la pandemia, incluso por sugerencia nuestra, y necesita atenci\u00f3n. Cada m\u00e9dico dice que su paciente es lo m\u00e1s importante: \u201cSi no lo atiendo ya, se va a morir\u201d. Pero debemos escalonar y reorganizar el sistema para poder volver a la normalidad lo antes posible.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 estrategias le recomendar\u00eda a quien dentro de unos a\u00f1os ocupe su lugar y tenga que enfrentarse a otra pandemia?<\/strong><br \/>\nLo primero que hay que hacer es prepararse con m\u00e1s anticipaci\u00f3n. Es mejor tener los recursos a mano y no precisar utilizarlos que no tenerlos. Todo el mundo debe disponer de un comit\u00e9 de crisis y cambiar las estrategias a medida que la crisis avanza. Otra cosa importante es cuidar la comunicaci\u00f3n. Nuestra comunicaci\u00f3n externa es p\u00e9sima, porque las <em>fake news<\/em> hacen presa f\u00e1cil de nosotros. Mucha gente se pone a pontificar y hablan como si conocieran las vacunas, pero ni siquiera se trata de gente del campo de la salud. Ocupan un espacio que dejamos libre porque estamos enfocados en nuestro trabajo. Ser\u00eda muy beneficioso que tuvi\u00e9ramos un canal de comunicaci\u00f3n con la poblaci\u00f3n, algo que se ha hecho poco a poco a trav\u00e9s de la prensa, eligiendo mejor a las personas para comunicar. Pero se tard\u00f3 demasiado. La comunicaci\u00f3n interna tampoco es sencilla, sobre todo en un hospital con 22.000 empleados y alrededor de 3.000 trabajadores subcontratados. Estaban enojados porque ten\u00edamos que abrir otra UTI. Si les hubi\u00e9semos explicado lo que estaba ocurriendo quiz\u00e1 no se habr\u00edan enojado. Si hasta se pens\u00f3 que la idea de abrir otra UTI solo era un capricho. Los residentes hicieron asambleas y tuvimos que explicarles que no era as\u00ed la cosa. Era una crisis tras otra. Todo el tiempo ten\u00edamos que apagar incendios. La comunicaci\u00f3n interna no fue tan buena para llegar a los responsables, atender m\u00e1s y justificar las decisiones. Celebramos y les agradecimos a los equipos por cada mil pacientes dados de alta, pero el personal de la primera l\u00ednea tal vez necesitaba y merec\u00eda m\u00e1s. Iniciamos acciones preventivas, un psiquiatra se reun\u00eda una vez por semana con los responsables de las UTI, para que pudieran hablar y expresar sus quejas. El mero hecho de escucharlos, aunque no resuelva el problema, ayuda a la gente a sentir que se la considera. El Instituto de Psiquiatr\u00eda, en particular el profesor Eurip\u00eddes Constantino Miguel Filho, realiz\u00f3 varias sesiones de acogida psiqui\u00e1trica para colaboradores y nos asign\u00f3 un terapeuta a cada uno de los que integramos el comit\u00e9 de crisis. Esto ayud\u00f3 mucho. Durante la primera ola, mi marido me tra\u00eda y me ven\u00eda a buscar. Era lo mejor, porque sal\u00eda en llamas. Cuando llegaba a casa ya estaba m\u00e1s relajada. El hospital nunca se hab\u00eda enfrentado a un reto semejante, pero posee ra\u00edces profundas, y aguantamos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La reumat\u00f3loga, directora cl\u00ednica del Hospital de Cl\u00ednicas de la USP desde hace m\u00e1s de una d\u00e9cada, puso a prueba su capacidad de planificaci\u00f3n con la llegada del covid-19","protected":false},"author":17,"featured_media":427386,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[3677,183],"tags":[316,329],"coauthors":[5968,1601],"class_list":["post-427819","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-covid-19-es","category-entrevista-es","tag-medicina-es","tag-salud-publica","position_at_home-sumario","keywords-covid-19-es","keywords-sars-cov-2-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/427819","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=427819"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/427819\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":428158,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/427819\/revisions\/428158"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/427386"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=427819"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=427819"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=427819"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=427819"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}