{"id":427828,"date":"2022-03-23T17:27:00","date_gmt":"2022-03-23T20:27:00","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=427828"},"modified":"2022-03-23T17:27:00","modified_gmt":"2022-03-23T20:27:00","slug":"desequilibrio-en-el-sistema","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/desequilibrio-en-el-sistema\/","title":{"rendered":"Desequilibrio en el sistema"},"content":{"rendered":"<p>La distribuci\u00f3n de las becas de productividad en investigaci\u00f3n del Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico (CNPq) de Brasil, una modalidad de ayuda que recompensa a los cient\u00edficos cuyo rendimiento ha sido superlativo, se ha caracterizado en la \u00faltima d\u00e9cada por una notoria desigualdad de g\u00e9nero, seg\u00fan un estudio que llevaron a cabo investigadores de las universidades federales de Santa Catarina, Alagoas y Pernambuco. Ellos analizaron el perfil de 601 beneficiarios y se constat\u00f3 que el 63 % correspond\u00eda a varones y tan solo el 37 % a mujeres. Esta diferencia tiende a acentuarse en los niveles jer\u00e1rquicos superiores de los becarios. En el denominado 1A, asignado a aquellos investigadores que han demostrado excelencia en la producci\u00f3n cient\u00edfica y la formaci\u00f3n de recursos humanos, el 73,7 % eran varones y el 26,3 % mujeres. En el nivel s\u00e9nior, que incluye a los cient\u00edficos l\u00edderes en sus \u00e1reas y que han sido becarios 1A y 1B durante al menos 15 a\u00f1os, el 88,8\u00a0% eran varones y el 11,2 % mujeres.<\/p>\n<p>Seg\u00fan los datos del CNPq, de las 184.728 becas concedidas entre 2010 y 2021, el 64,7 % fue para varones y el 35,3 % para mujeres. \u201cEstas cifras ilustran de manera significativa la desigualdad de g\u00e9nero en el \u00e1mbito acad\u00e9mico brasile\u00f1o\u201d, dice la soci\u00f3loga Marina F\u00e9lix de Melo, de la Universidad Federal de Alagoas (Ufal), una de las autoras del estudio, que sali\u00f3 publicado en octubre en la revista <em>Configura\u00e7\u00f5es<\/em>. \u201cLas mujeres, si bien son mayor\u00eda en las instituciones educativas y de investigaci\u00f3n y publican tantos <em>papers<\/em> como los varones, a\u00fan se enfrentan a muchas dificultades para acceder a los niveles de mayor prestigio de la jerarqu\u00eda cient\u00edfica en el pa\u00eds\u201d.<\/p>\n<p>Las becas de productividad fueron creadas en 1976 para valorar y estimular la producci\u00f3n cient\u00edfica en Brasil. La idea era premiar el esfuerzo de los cient\u00edficos para generar conocimiento y formar nuevos investigadores. En la actualidad, est\u00e1n divididas en tres categor\u00edas: s\u00e9nior, nivel 1 (dividido en los subniveles 1A, 1B, 1C y 1D) y nivel 2. Como complemento del sueldo que perciben de las instituciones a las cuales est\u00e1n vinculados, los becarios de nivel 2 reciben 1.100 reales mensuales. Los de nivel 1 reciben de 1.200 a 1.500 reales, adem\u00e1s de un adicional que puede destinarse para el pago de traducciones, participaci\u00f3n en eventos y publicaciones de art\u00edculos. \u201cLos beneficios monetarios son peque\u00f1os\u201d, dice F\u00e9lix de Melo. \u201cLo que cuenta son los beneficios simb\u00f3licos, que se traducen en prestigio y poder acad\u00e9mico\u201d. Ella explica que los becarios de los niveles m\u00e1s altos son convocados para formar parte de comit\u00e9s cient\u00edficos y de asesoramiento, que eval\u00faan todo tipo de solicitudes presentadas al CNPq, incluidas las de nuevas becas de productividad. Tambi\u00e9n suelen tener mayor posibilidad de \u00e9xito en los pedidos de financiaci\u00f3n o en los concursos para nuevos cargos en las universidades.<\/p>\n<\/div><div class='overflow-responsive-img' style='text-align:center'><picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/042-045_genero_311-0-desktop-true.png\" data-tablet_size=\"1140x612\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/042-045_genero_311-0-desktop-true.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/042-045_genero_311-0-desktop-true.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/042-045_genero_311-0-mobile.png\" \/>\n  <\/picture><span class=\"embed media-credits-inline\">Alexandre Affonso e Tiago Cardoso<\/span><\/div><div class=\"post-content sequence\">\n<p>Para llegar a las categor\u00edas m\u00e1s altas, los investigadores deben pasar por las inferiores. Los aspirantes son evaluados a la luz de su producci\u00f3n cient\u00edfica, la participaci\u00f3n en la formaci\u00f3n de recursos humanos a nivel de posgrado, la cooperaci\u00f3n con grupos e instituciones nacionales y del extranjero, la coordinaci\u00f3n de proyectos y redes de investigaci\u00f3n, la participaci\u00f3n en sociedades y peri\u00f3dicos cient\u00edficos, los premios y otras distinciones. Aquellos que aspiran a formar parte de las categor\u00edas 1A y s\u00e9nior son evaluados con base en criterios adicionales, tales como el liderazgo que ejercen en su campo de actuaci\u00f3n y su capacidad para explorar nuevas fronteras cient\u00edficas. Estos criterios tienen diferentes valoraciones y a cada uno de ellos se le asigna una nota que va de 0 a 10. Sin embargo, no garantizan una evaluaci\u00f3n totalmente transparente, opina la f\u00edsica M\u00e1rcia Bernardes Barbosa, de la Universidad Federal de Rio Grande do Sul (UFRGS), becaria de productividad 1B e integrante del comit\u00e9 asesor del CNPq en las \u00e1reas de la f\u00edsica y la astronom\u00eda. \u201cLas calificaciones se ajustan a par\u00e1metros que se basan en impresiones subjetivas, expectativas y valores de los evaluadores, en su mayor\u00eda varones\u201d.<\/p>\n<p>El soci\u00f3logo Amurabi de Oliveira, de la Universidad Federal de Santa Catarina (UFSC), a\u00f1ade que, con el paso del tiempo, esta din\u00e1mica acab\u00f3 dando lugar a distintas pautas relacionadas con la concesi\u00f3n del beneficio. \u201cEn el campo de las ciencias humanas, suele ser un reconocimiento a los investigadores m\u00e1s veteranos que produjeron muchos trabajos de calidad durante su carrera, mientras que en las ciencias exactas representa un incentivo para que los j\u00f3venes cient\u00edficos prometedores sigan realizando estudios de calidad\u201d, destaca el soci\u00f3logo, uno de los autores del estudio. Seg\u00fan F\u00e9lix de Melo y De Oliveira, los criterios actuales no contemplan las dimensiones de g\u00e9nero asociadas a la actividad de investigaci\u00f3n en Brasil. Por el contrario, constituyen una reiteraci\u00f3n de los mecanismos que mantienen el predominio de los varones en las esferas superiores de la carrera cient\u00edfica.<\/p>\n<p>La bioqu\u00edmica Helena Nader, de la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp), advierte, sin embargo, que ser\u00eda importante evaluar c\u00f3mo ha evolucionado la demanda de estas becas. \u201cEs posible que, en algunas \u00e1reas, el desequilibrio que se observa en su concesi\u00f3n se deba al hecho de que las mujeres presentan menos solicitudes que los varones\u201d, dice, al hacer referencia a un fen\u00f3meno habitual en los campos del conocimiento con marcada presencia masculina; en los ambientes institucionales adversos, las mujeres est\u00e1n poco interesadas por disputar puestos en la carrera. \u201cEn estos casos, lo que deber\u00edamos hacer es volver sobre nuestros pasos para dilucidar por qu\u00e9 ellas no aspiran a lo mismo que los varones. Pero si la demanda femenina fuera igual o superior a la masculina, el problema radicar\u00eda en la evaluaci\u00f3n del CNPq, que podr\u00eda incluir sesgos\u201d, subraya la investigadora, becaria de productividad 1A. F\u00e9lix de Melo y De Oliveira dicen que no han conseguido obtener esos datos. La producci\u00f3n de este reportaje se contact\u00f3 con el CNPq, pero hasta el cierre de esta edici\u00f3n no hab\u00eda obtenido una respuesta.<\/p>\n<picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/042-045_genero_311-1-desktop.png\" data-tablet_size=\"670x680\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/042-045_genero_311-1-desktop.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/042-045_genero_311-1-desktop.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/042-045_genero_311-1-mobile.png\" \/>\n  <\/picture><span class=\"embed media-credits-inline\">Alexandre Affonso e Tiago Cardoso<\/span>\n<p>Pese a sus limitaciones, la investigaci\u00f3n publicada en la revista <em>Configura\u00e7\u00f5es<\/em> consolida las tendencias observadas en estudios anteriores. Uno de ellos, publicado en 2015 en la revista interdisciplinaria <em>Cadernos Pagu<\/em>, analiz\u00f3 el perfil de los becarios de productividad entre 2001 y 2012. Bajo la coordinaci\u00f3n de la soci\u00f3loga Moema de Castro Guedes, de la Universidad Federal Rural de R\u00edo de Janeiro (UFRRJ), constat\u00f3 que el aumento de la cantidad de becas en muchas \u00e1reas no estuvo acompa\u00f1ado de una mayor presencia femenina. En tanto, investigadores de la Universidade Salgado Filho, en R\u00edo de janeiro, estudiaron la distribuci\u00f3n de estas becas entre los profesores titulares \u2013la categor\u00eda m\u00e1s alta de la carrera docente universitaria en Brasil\u2013 entre 2013 y 2016. Pudieron comprobar que el 63 % correspond\u00eda varones y un 37 % mujeres, y que la proporci\u00f3n femenina disminu\u00eda a medida que se avanzaba hacia los niveles superiores de la carrera del becario. M\u00e1rcia Barbosa tambi\u00e9n analiz\u00f3 el perfil de los becarios de productividad, centr\u00e1ndose en el per\u00edodo comprendido entre 2001 y 2011. Descubri\u00f3 que el porcentaje de mujeres becarias de nivel 2 en el \u00e1rea de la f\u00edsica era de un 10 %, y que dicho porcentaje disminu\u00eda a un 5 % en el nivel 1.<\/p>\n<p>Para Barbosa, las discrepancias detectadas en estos estudios se deben a un conjunto de obst\u00e1culos impuestos a las cient\u00edficas en el transcurso de la carrera que dificultan el acceso a la cima del reconocimiento acad\u00e9mico. Casi siempre est\u00e1n sujetas a una noci\u00f3n muy arraigada en la sociedad, la cual sostiene que est\u00e1n desprovistas de las habilidades que se consideran esenciales para la producci\u00f3n cient\u00edfica. \u201cA menudo tienen que enfrentarse a los prejuicios basados en las etiquetas que las definen como seres sensibles, emocionales, sin aptitud para el c\u00e1lculo o la abstracci\u00f3n\u201d, dice la f\u00edsica. Muchas de ellas acaban abandonando la carrera acad\u00e9mica. Este fen\u00f3meno es evidente en disciplinas tales como ciencia de la computaci\u00f3n, f\u00edsica y matem\u00e1tica (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-desigualdad-oculta-en-el-equilibrio\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 289<\/em><\/a>).<\/p>\n<p>Las mujeres que inician estudios de doctorado se topan con mayores obst\u00e1culos que los varones para concluirlos. F\u00e9lix de Melo y De Oliveira constataron que a ellas les lleva, en promedio, 4,3 a\u00f1os la obtenci\u00f3n del t\u00edtulo, mientras que ellos lo logran en 3,8 a\u00f1os. Los varones suelen ingresar antes al sistema de becas y tienen m\u00e1s tiempo para dedicarse a su producci\u00f3n y progresar hasta los niveles m\u00e1s altos. \u201cEl doctorado es el requisito m\u00ednimo com\u00fan a todas las \u00e1reas para la obtenci\u00f3n de estas becas. Por ende, cuanto m\u00e1s tiempo demoren en obtener este t\u00edtulo, m\u00e1s tardan en ingresar y progresar en el sistema\u201d, dice F\u00e9lix de Melo.<\/p>\n<picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/042-045_genero_311-2-desktop.png\" data-tablet_size=\"670x380\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/042-045_genero_311-2-desktop.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/042-045_genero_311-2-desktop.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/042-045_genero_311-2-mobile.png\" \/>\n  <\/picture><span class=\"embed media-credits-inline\">Alexandre Affonso e Tiago Cardoso<\/span>\n<p>Este mayor plazo para concluir el doctorado casi siempre est\u00e1 vinculado a las dificultades que enfrentan las mujeres para conciliar las actividades de investigaci\u00f3n y las exigencias de la maternidad, dado que suelen tener hijos en el mismo per\u00edodo en que consolidan su carrera acad\u00e9mica. \u201cLas cient\u00edficas que se convierten en madres pasan por una etapa en que disminuyen su productividad y esta tendencia solo comienzan a revertirla a\u00f1os despu\u00e9s\u201d, resalta Moema Guedes, de la UFRRJ. Nader recuerda tambi\u00e9n que las labores dom\u00e9sticas y el cuidado de la familia suelen recaer sobre las mujeres. \u201cUna de las consecuencias de esto es que ellas se involucran menos en proyectos internacionales, porque no pueden pasar largos per\u00edodos lejos del hogar\u201d, comenta.<\/p>\n<p>Las asimetr\u00edas de g\u00e9nero en la concesi\u00f3n de recursos para investigar no est\u00e1n circunscritas a la realidad brasile\u00f1a. Tambi\u00e9n est\u00e1n presentes en los pa\u00edses desarrollados. En Estados Unidos, un estudio publicado en 2019 en la revista <em>The Journal of the American Medical Association <\/em>(<em>Jama<\/em>) verific\u00f3 que los varones que se desempe\u00f1an como investigadores principales en proyectos de investigaci\u00f3n reciben de los Institutos Nacionales de Salud (NIH) hasta 41.000 d\u00f3lares m\u00e1s que las mujeres en el mismo puesto. En Australia, un estudio publicado en el portal Women\u2019s Agenda, constat\u00f3 que, en 2021, los varones recibieron m\u00e1s fondos del Consejo Nacional de Investigaciones M\u00e9dicas y de la Salud que las mujeres, pese a que estas presentaron un porcentaje similar de solicitudes. Estos recursos son esenciales para las cient\u00edficas, especialmente para las que inician la carrera, que los utilizan para realizar investigaciones y publicarlas en revistas prestigiosas, que elevan las posibilidades de ser bien evaluadas y quedar efectivas en sus cargos institucionales.<\/p>\n<picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/042-045_genero_311-3-desktop.png\" data-tablet_size=\"670x340\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/042-045_genero_311-3-desktop.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/042-045_genero_311-3-desktop.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/042-045_genero_311-3-mobile.png\" \/>\n  <\/picture><span class=\"embed media-credits-inline\">Alexandre Affonso e Tiago Cardoso<\/span>\n<p>Para mitigar este problema, los expertos apuntan que las instituciones del sistema nacional de CT&amp;I deben incorporar mecanismos que garanticen la permanencia de las mujeres en las universidades y les permitan desarrollarse y evolucionar en su carrera; y esto pasa por una evaluaci\u00f3n justa de su producci\u00f3n al momento de concederles financiaci\u00f3n. Desde principios de a\u00f1o, la plataforma Lattes permite que las investigadoras indiquen sus per\u00edodos de licencia por maternidad. Se espera que las agencias de promoci\u00f3n tomen en cuenta esta informaci\u00f3n al analizar sus producciones. En la UFRRJ, se logr\u00f3 que la instituci\u00f3n adopte un factor de correcci\u00f3n para evaluar la productividad de las cient\u00edficas que han tenido hijos en los \u00faltimos cinco a\u00f1os. \u201cEllas tendr\u00e1n derecho a dos a\u00f1os m\u00e1s para el an\u00e1lisis de su producci\u00f3n\u201d, dice Moema Guedes.<\/p>\n<p>En la FAPESP existe un esfuerzo tendiente a asegurar un mayor equilibrio entre varones y mujeres al analizar las solicitudes de becas y ayudas enviadas a la instituci\u00f3n. El cuerpo de coordinadores adjuntos de la Direcci\u00f3n Cient\u00edfica, renovado recientemente, pas\u00f3 a estar integrado por 14 varones y 12 mujeres. \u201cEl concepto de diversidad y su importancia pueden apreciarse mejor en el campo de la gen\u00e9tica\u201d, enfatiza Luiz Eug\u00eanio Mello, director cient\u00edfico de la FAPESP. \u201cLa variedad de genes le aporta a las poblaciones una mayor capacidad de adaptaci\u00f3n. En nuestro caso, introduce enfoques diferentes y ampl\u00eda el debate al respecto de las m\u00faltiples cuestiones que trabaja la Fundaci\u00f3n\u201d. Y a\u00f1ade: \u201cNo nos basamos en opiniones, sino en estudios que comprueban que la diversidad de g\u00e9nero se traduce en una ciencia de mejor calidad\u201d.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/strong><br \/>\nOLIVEIRA, A. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/journals.openedition.org\/configuracoes\/11979\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">G\u00eanero e desigualdade na academia brasileira: uma an\u00e1lise a partir dos bolsistas de produtividade em pesquisa do CNPq<\/a>. <strong>Configura\u00e7\u00f5es \u2013 Revista de Ci\u00eancias Sociais<\/strong>. v. 27, p. 75-93. oct. 2021.<br \/>\nBARROS, Suzane C. V. y MOUR\u00c3O, L. <a href=\"https:\/\/www.scielo.br\/j\/estpsi\/a\/J9VhLTw545w5Gqf8MXfsdpf\/?lang=en\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Gender and science: An analysis of Brazilian postgraduation<\/a>. <strong>Social and Organizational Psychology<\/strong>. v. 37, p. 1-12. 2020.<br \/>\nFERRARI, N. C.<em> et al.<\/em> <a href=\"https:\/\/www.scielo.br\/j\/aabc\/a\/8wVQQNCHBS9MDzyXVrd4Hnt\/abstract\/?lang=en\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Geographic and gender diversity in the Brazilian Academy of Sciences<\/a>. <strong>Anais da Academia Brasileira de Ci\u00eancias<\/strong>. v. 90, p. 2543-2552. 2018<br \/>\nGUEDES, M. C., AZEVEDO, N. y FERREIRA, L. O. <a href=\"https:\/\/periodicos.sbu.unicamp.br\/ojs\/index.php\/cadpagu\/article\/view\/8645232\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">A produtividade cient\u00edfica tem sexo? Um estudo sobre bolsistas de produtividade do CNPq<\/a>. <strong>Cadernos Pagu<\/strong>. v. 45, p. 367-399. 2015.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La desigualdad entre varones y mujeres signa la distribuci\u00f3n de las becas de productividad en investigaci\u00f3n del CNPq de Brasil","protected":false},"author":346,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[295,303],"coauthors":[662],"class_list":["post-427828","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct","tag-educacion","tag-financiacion","position_at_home-sumario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/427828","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/346"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=427828"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/427828\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":428164,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/427828\/revisions\/428164"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=427828"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=427828"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=427828"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=427828"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}