{"id":428016,"date":"2022-03-23T18:30:55","date_gmt":"2022-03-23T21:30:55","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=428016"},"modified":"2022-03-25T14:05:04","modified_gmt":"2022-03-25T17:05:04","slug":"estancia-breve-permanencia-larga","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/estancia-breve-permanencia-larga\/","title":{"rendered":"Estancia breve, permanencia larga"},"content":{"rendered":"<p>Breve, atribulada y adversa, la experiencia colonial francesa en la bah\u00eda de Guanabara, entre 1555 y 1567, es una nota de pie de p\u00e1gina en la historia de la expansi\u00f3n europea. En Brasil, se la recuerda, sobre todo, porque la reconquista del territorio llevada adelante por los colonizadores portugueses dio paso a la fundaci\u00f3n de la ciudad de R\u00edo de Janeiro en 1565. Empero, la colonia denominada Francia Ant\u00e1rtica, al mando del vicealmirante Nicolas Durand de Villegagnon (1510-1571), tuvo repercusiones mucho m\u00e1s duraderas: fue un preludio de las guerras religiosas que inflamar\u00edan Europa en las d\u00e9cadas posteriores, abon\u00f3 el imaginario occidental sobre los pueblos abor\u00edgenes, provoc\u00f3 que los intelectuales europeos se cuestionasen su propio mundo y dej\u00f3 un vasto legado de representaciones iconogr\u00e1ficas y de relatos.<\/p>\n<p>Con el aporte de historiadores, music\u00f3logos, ling\u00fcistas y expertos de otras disciplinas, el libro intitulado <em>Fran\u00e7a Ant\u00e1rtica: Ensaios interdisciplinares<\/em> [Francia Ant\u00e1rtica. Ensayos interdisciplinarios] (Unicamp, 2020) examina ese legado m\u00faltiple para encuadrar este breve episodio de la historia de Brasil en un contexto m\u00e1s amplio que el relato de la reconquista portuguesa. \u00bfQu\u00e9 represent\u00f3 para los pueblos originarios? \u00bfC\u00f3mo se relaciona con lo que ocurr\u00eda en Europa y con la expansi\u00f3n colonial? \u00bfC\u00f3mo afecta la perspectiva actual sobre la formaci\u00f3n del pa\u00eds? \u201cExcepto por la fundaci\u00f3n de R\u00edo de Janeiro, la ocupaci\u00f3n portuguesa en Am\u00e9rica no habr\u00eda sido muy diferente si no hubiera franceses en Guanabara\u201d, sostiene la historiadora del arte Maria Berbara, del Departamento de Historia y Teor\u00eda del Arte de la Universidad del Estado de R\u00edo de Janeiro (Uerj) y una de las organizadoras de la obra. \u201cDe cualquier manera, la colonia de Francia Ant\u00e1rtica leg\u00f3 un enorme repertorio de textos, im\u00e1genes, ideas y conceptos que contribuyeron a configurar la imagen de Brasil y de toda Am\u00e9rica\u201d.<\/p>\n<p>Los relatos sobre el Nuevo Mundo, editados por el grabador belga Theodor de Bry (1528-1598), que circulaban entre el p\u00fablico europeo del siglo XVI, eran un gran \u00e9xito de ventas, en buena medida, porque estaban presentadas de manera que resonaba con el modo de pensar y percibir el mundo de los europeos de la \u00e9poca. Por ejemplo, las ilustraciones del paisaje brasile\u00f1o de algunos de los documentos de ese entonces \u2013como el mapa estampado en la portada del libro\u2013 son claramente coincidentes con las representaciones del Jard\u00edn del Ed\u00e9n de las ediciones impresas de la Biblia que circulaban. \u201cEran innumerables los panfletos en circulaci\u00f3n, con un \u00e9xito de p\u00fablico abrumador. Uno de los motivos radica en que esos textos indagaban en temas por entonces muy sensibles, como la religiosidad\u201d, dice Berbara. \u201cEl propio Villegagnon redact\u00f3 un panfleto, Tambi\u00e9n existen cartas, como las de los jesuitas. El relato de Hans Staden [1525-1576], que se ubica un poco m\u00e1s al sur, fue muy le\u00eddo\u201d.<\/p>\n<blockquote><p>Francia Ant\u00e1rtica fue un preludio de lo que iba a suceder en el continente europeo<\/p><\/blockquote>\n<p>Las principales obras literarias del siglo XVI sobre Francia Ant\u00e1rtica son las del fraile franciscano y cosm\u00f3grafo franc\u00e9s Andr\u00e9 Thevet (1502-1590) y el expedicionario y pastor calvinista Jean de L\u00e9ry (1536-1613). En 1557, Thevet public\u00f3 <em>Les singularitez de la France antarctique<\/em>, donde relataba su breve experiencia como capell\u00e1n de Villegagnon. Como cosm\u00f3grafo, el fraile registraba las caracter\u00edsticas de las tierras descubiertas por los viajeros y su obra <em>La Cosmographie universelle<\/em>, de 1575, contiene p\u00e1rrafos importantes sobre Brasil. En 1578, en gran medida para contradecir lo que consideraba \u201cfalsedades\u201d del cat\u00f3lico Thevet, el protestante L\u00e9ry public\u00f3 <em>Histoire d&#8217;un voyage fait en la terre du Br\u00e9sil <\/em>(Historia de un viaje a la tierra del Brasil). La obra es pr\u00f3diga en descripciones del modo de vida de los ind\u00edgenas, incluyendo el lenguaje tup\u00ed, la m\u00fasica \u2013tema de uno de los cap\u00edtulos del libro\u2013, las costumbres y la pintura corporal.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Sheila Hue, docente del Instituto de Letras de la Uerj y otra de las organizadoras del libro junto con Berbara y Renato Menezes, la reconstrucci\u00f3n de ese caleidoscopio de sentidos de Francia Ant\u00e1rtica es posible porque en los textos europeos puede encontrarse mucho m\u00e1s que una mera proyecci\u00f3n de sus propias ideas. \u201cTambi\u00e9n hab\u00eda una mirada documental, basada en la experiencia, que conviv\u00eda con la descripci\u00f3n de los territorios con referencias cl\u00e1sicas y medievales. La carta de Pero Vaz de Caminha (1450-1500), por ejemplo, contiene una descripci\u00f3n minuciosa de la pintura corporal ind\u00edgena. Andr\u00e9 Thevet transcribe las oraciones cristianas en lengua tup\u00ed y ofrece una especie de gu\u00eda de conversaci\u00f3n que aporta informaci\u00f3n valiosa sobre la vida de aquellos pueblos\u201d, comenta.<\/p>\n<div id=\"attachment_427554\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/080-085_franca-antartica_311-2-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-427554 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/080-085_franca-antartica_311-2-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"724\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/080-085_franca-antartica_311-2-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/080-085_franca-antartica_311-2-1140-250x159.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/080-085_franca-antartica_311-2-1140-700x445.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/080-085_franca-antartica_311-2-1140-120x76.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Wikimedia Commons<\/span><\/a> <em>Americae tertia pars<\/em>, ilustraci\u00f3n del relato de Hans Staden realizada por Th\u00e9odore de Bry en 1592<span class=\"media-credits\">Wikimedia Commons<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>La empresa<\/strong><br \/>\nLa tala y el embarque de los troncos de \u00e1rboles de palo brasil era pr\u00e1cticamente la \u00fanica actividad econ\u00f3mica de importancia en el actual territorio brasile\u00f1o en 1555, cuando un grupo de franceses desembarc\u00f3 en la por entonces denominada por los abor\u00edgenes isla\u00a0 de Serigipe, en la costa sur de la bah\u00eda de Guanabara, m\u00e1s tarde rebautizada en homenaje a Villegagnon, y construyeron all\u00ed el fuerte de Coligny, as\u00ed llamado en honor al almirante Gaspard de Coligny (1519-1572), quien hab\u00eda costeado la operaci\u00f3n. Otros 300 franceses llegaron a ese emporio en 1557, incluyendo a un grupo de calvinistas, entre los cuales se encontraba L\u00e9ry.<\/p>\n<p>Aunque era un excelente puerto natural y pese a su topograf\u00eda propicia para la construcci\u00f3n de defensas militares, Guanabara ten\u00eda entonces poca importancia en los dominios portugueses de Am\u00e9rica, donde hab\u00edan fundado tres ciudades: Salvador, Olinda y S\u00e3o Vicente. Aun as\u00ed, los s\u00fabditos de Sebasti\u00e3o de Portugal (1554-1578), a las \u00f3rdenes del gobernador general Mem de S\u00e1 (1500-1572), batallaron para tomar el territorio a partir de 1560.<\/p>\n<p>Al igual que en otras partes del continente, en la guerra que se entabl\u00f3 en Guanabara se superpusieron dos frentes de conflicto. Al tiempo que los pueblos europeos se disputaban la primac\u00eda sobre el territorio al que hab\u00edan llegado algunas d\u00e9cadas antes, los pueblos aut\u00f3ctonos se bat\u00edan entre s\u00ed por las tierras de sus antepasados.<\/p>\n<p>La superposici\u00f3n de intereses dio lugar a alianzas intercontinentales que a veces fueron duraderas. La bah\u00eda de Guanabara era el hogar de dos ramas de los abor\u00edgenes tupinamb\u00e1s: los tamoios y los temimin\u00f3s. Los primeros hab\u00edan conquistado parte del territorio de los segundos unos a\u00f1os antes. En la d\u00e9cada posterior, liderados por Arariboia (?-1589), los temimin\u00f3s regresaron y derrotaron a sus rivales, mientras que los portugueses vencieron a los franceses entre 1560 y 1567. Arariboia es considerado el fundador de la ciudad de Niter\u00f3i.<\/p>\n<div id=\"attachment_427558\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/080-085_franca-antartica_311-3-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-427558 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/080-085_franca-antartica_311-3-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"872\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/080-085_franca-antartica_311-3-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/080-085_franca-antartica_311-3-1140-250x191.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/080-085_franca-antartica_311-3-1140-700x535.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/080-085_franca-antartica_311-3-1140-120x92.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">THEVET, A.<strong> Les Singularitez De La France Antarctique, Autrement Nomm\u00e9e Amerique, &amp; De Plusieurs Terres &amp; Isles Decouuertes De Nostre Temps<\/strong> <\/span><\/a> Un grabado de 1557, atribuido a Bernard de Poisduluc, que forma parte de la obra <em>Les singularitez de la France Antarctique<\/em>, de Andr\u00e9 Thevet<span class=\"media-credits\">THEVET, A.<strong> Les Singularitez De La France Antarctique, Autrement Nomm\u00e9e Amerique, & De Plusieurs Terres & Isles Decouuertes De Nostre Temps<\/strong> <\/span><\/p><\/div>\n<p>La expedici\u00f3n francesa violaba el Tratado de Tordesillas, firmado en 1494, a trav\u00e9s del cual, el papado conced\u00eda a la Corona portuguesa las tierras de esa costa. Las incursiones de piratas y comerciantes eran moneda corriente desde hac\u00eda d\u00e9cadas, atra\u00eddos por el lucrativo comercio de la madera de palo brasil, que se utilizaba para la fabricaci\u00f3n de tinturas para telas. Los beneficios eran tan elevados que, en 1550, la ciudad normanda de Rouen recibi\u00f3 a Enrique II, rey de Francia, con una representaci\u00f3n teatral del intercambio con los tupinamb\u00e1s, que inclu\u00eda la presencia de algunos individuos de esta etnia tra\u00eddos en barcos desde la bah\u00eda de Guanabara.<\/p>\n<p>Sin embargo, en esta flagrante ruptura diplom\u00e1tica hubo algo m\u00e1s que una mera cuesti\u00f3n comercial. \u201c\u00bfPor qu\u00e9 la violaci\u00f3n del Tratado de Tordesillas fue algo tan grave? Porque represent\u00f3 mucho m\u00e1s que una disputa entre ambos reinos. Ese documento hab\u00eda sido firmado bajo la egida de la Iglesia Cat\u00f3lica, siendo promulgado por el papa Julio II en 1506\u201d, se\u00f1ala Berbara. \u201cEn plena crisis de la Reforma Protestante, y anticip\u00e1ndose a los a\u00f1os terribles de guerras que supondr\u00edan un ba\u00f1o de sangre para Europa en las d\u00e9cadas siguientes, algunas cuestiones como el comercio del palo brasil indican c\u00f3mo las divisiones pol\u00edticas y econ\u00f3micas est\u00e1n conectadas con las religiosas\u201d.<\/p>\n<p>El material revela que Francia Ant\u00e1rtica fue un preanuncio de lo que estaba por sobrevenir en el continente europeo, apunta el historiador Ronaldo Vainfas, profesor de historia jubilado de la Universidad Federal Fluminense (UFF) en el prefacio de la obra. Las disputas en torno al dogma de la transustanciaci\u00f3n, seg\u00fan el cual, la hostia y el vino se convierten en la carne y la sangre de Cristo, generaron un conflicto violento entre los cat\u00f3licos y los protestantes que habitaban la isla. Para sentar su postura al respecto, cuatro calvinistas instalados en el fuerte de Coligny redactaron en 1558 un documento denominado \u201cConfesi\u00f3n de fe de Guanabara\u201d, el primer texto protestante escrito en Brasil. A continuaci\u00f3n, previo al abandono del emporio comercial que hab\u00eda fundado, Villegagnon lleg\u00f3 a expulsar a algunos hugonotes (la rama francesa del calvinismo) del fuerte. Para escapar de la persecuci\u00f3n y de los ataques portugueses, los grupos de calvinistas se asentaron en el continente, conviviendo con la poblaci\u00f3n local.<\/p>\n<p>La conexi\u00f3n de Villegagnon con la religi\u00f3n es dudosa. De formaci\u00f3n cat\u00f3lica, fue un caballero de la Orden de Malta. Sin embargo, era amigo del protestante Juan Calvino (1509-1564) y colabor\u00f3 con los hugonotes en varias oportunidades. \u201cLa figura de Villegagnon es controvertida y los relatos que lo mencionan, incluso los de la \u00e9poca en que vivi\u00f3, son divergentes. Algunos se refieren a \u00e9l como cat\u00f3lico, otros, como protestante, y hay quienes dicen que se convirti\u00f3 de cat\u00f3lico a protestante y viceversa\u201d, sintetiza Hue.<\/p>\n<div id=\"attachment_427550\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/080-085_franca-antartica_311-1-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-427550 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/080-085_franca-antartica_311-1-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"757\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/080-085_franca-antartica_311-1-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/080-085_franca-antartica_311-1-1140-250x166.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/080-085_franca-antartica_311-1-1140-700x465.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/080-085_franca-antartica_311-1-1140-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Biblioteca Nacional<\/span><\/a> La fundaci\u00f3n de la ciudad de R\u00edo de Janeiro en el grabado a color de Ant\u00f4nio Firmino Monteiro<span class=\"media-credits\">Biblioteca Nacional<\/span><\/p><\/div>\n<p>La experiencia en Guanabara ser\u00eda, al cabo, un prototipo a peque\u00f1a escala de la divisi\u00f3n en que se sumir\u00eda el territorio franc\u00e9s en las d\u00e9cadas siguientes y muchos de los que hab\u00edan sido parte del episodio en Brasil se ver\u00edan involucrados. Las disputas religiosas en el pa\u00eds se extendieron desde 1562 hasta 1598, y su episodio m\u00e1s conocido es la masacre de San Bartolom\u00e9, en 1572, cuando al menos 5.000 hugonotes, incluyendo al almirante Coligny, fueron asesinados por las hordas cat\u00f3licas en Par\u00eds y en sus alrededores. \u201cFrancia Ant\u00e1rtica es un microcosmos que deja en evidencia los problemas conceptuales e ideol\u00f3gicos que signaron las d\u00e9cadas venideras en Europa. Es como un ba\u00fal, del cual podemos extraer ejemplos e indicios\u201d, dice Berbara.<\/p>\n<p>As\u00ed como el bando franc\u00e9s se desgarr\u00f3 con los conflictos respectivos a la Reforma, la lucha de los portugueses para asegurarse la posesi\u00f3n de la bah\u00eda de Guanabara tambi\u00e9n se emprendi\u00f3 como una guerra religiosa.<\/p>\n<p>Se la podr\u00eda considerar como la punta de lanza de la Contrarreforma, pero las cr\u00f3nicas portuguesas de la \u00e9poca presentan ese escenario como una continuidad de las guerras de conquista del propio territorio portugu\u00e9s, emprendidas desde el siglo XII contra los \u00e1rabes, que continuaron en el norte de \u00c1frica hasta la derrota en la batalla de Alcazarquivir, en 1578. Pese al catolicismo de muchos de los seguidores de Villegagnon, a los ojos de los combatientes lusos eran herejes e infieles. \u201cHay una cierta trasposici\u00f3n de la narrativa de la reconquista de la pen\u00ednsula ib\u00e9rica con la conquista de R\u00edo de Janeiro, en la cual se necesita expulsar a los enemigos de la cristiandad, que ya no son los moros, en este caso, sino los franceses. En otras capitan\u00edas, el enemigo, visto como un obst\u00e1culo para la colonizaci\u00f3n, son los ind\u00edgenas\u201d, se\u00f1ala Hue. \u201cEn los textos portugueses puede reconocerse el mismo tono de las cr\u00f3nicas sobre las batallas contra los moros: la lucha contra el demonio, en esta ocasi\u00f3n encarnado por el enemigo franc\u00e9s. El proyecto de la reconquista de Guanabara surge de la Corona y tambi\u00e9n de la Iglesia, como puede verse en la \u00edntima alianza entre el gobernador general, Mem de S\u00e1, y los jesuitas, como Manoel da N\u00f3brega (1517-1570) y Jos\u00e9 de Anchieta (1534-1597)\u201d.<\/p>\n<p>\u201cLas cartas de Da N\u00f3brega y De Anchieta revelan claramente la narrativa portuguesa\u201d, contin\u00faa Hue. La religiosidad fue un elemento central, siempre articulada con la pol\u00edtica: la ciudad de S\u00e3o Sebasti\u00e3o do R\u00edo de Janeiro recibi\u00f3 este nombre no solo en alusi\u00f3n al santo, sino tambi\u00e9n al por entonces rey de Portugal, Sebasti\u00e3o I. \u201cEra la manera de encomendar la fundaci\u00f3n de la ciudad a la protecci\u00f3n del monarca. R\u00edo nacer\u00eda bajo la tutela directa de la Corona portuguesa\u201d, dice. En la campa\u00f1a contra los franceses tambi\u00e9n aparece el relato de un milagro atribuido a San Sebasti\u00e1n. En la Batalla de las Canoas, donde los tamoios y los franceses atacaron a los portugueses y sus aliados temimin\u00f3s, el santo se les habr\u00eda aparecido a los portugueses, indic\u00e1ndoles que saldr\u00edan victoriosos. \u201cLas narraciones de este episodio parecen imitar un p\u00e1rrafo de la fundaci\u00f3n del reino portugu\u00e9s: el milagro de Ourique, donde Jesucristo se habr\u00eda manifestado al rey Afonso Henriques (1109?-1185), en 1139\u201d, dice.<\/p>\n<div id=\"attachment_427562\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/080-085_franca-antartica_311-4-800.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-427562 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/080-085_franca-antartica_311-4-800.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"1045\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/080-085_franca-antartica_311-4-800.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/080-085_franca-antartica_311-4-800-250x327.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/080-085_franca-antartica_311-4-800-700x914.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/080-085_franca-antartica_311-4-800-120x157.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">The British Library<\/span><\/a> Detalles del mapa de la costa brasile\u00f1a a partir de 12 miniaturas de mapas que figuran en <em>Boke of idrography<\/em>, producido por Jean Rotz en 1542<span class=\"media-credits\">The British Library<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Antropofagia<\/strong><br \/>\nLa ampliaci\u00f3n de la perspectiva sobre Francia Ant\u00e1rtica tambi\u00e9n ofrece una nueva mirada al respecto de un tema recurrente en los escritos de ese per\u00edodo: la antropofagia, que impresion\u00f3 a los primeros europeos que arribaron al territorio brasile\u00f1o. En 1580, con su ensayo intitulado <em>De los can\u00edbales<\/em>, el fil\u00f3sofo Michel de Montaigne (1533-1592), ahonda en la costumbre tupinamb\u00e1 de comerse a los enemigos vencidos. Pero la referencia sudamericana sirve a un prop\u00f3sito m\u00e1s amplio: ese fue uno de los primeros textos que cuestionaron la tendencia a juzgar como mero salvajismo el modo de ser de otros pueblos. Montaigne sugiere que considerar al extranjero como b\u00e1rbaro es tan solo una de las maneras en que el europeo reafirma su convicci\u00f3n de ser civilizado, obliterando todo lo oscuro de su propia cultura.<\/p>\n<p>As\u00ed, los relatos y la iconograf\u00eda que llegaban del continente reci\u00e9n descubierto ayudaron a modelar la imagen que los europeos forjaron de s\u00ed mismos. Berbara dice que un detractor de Villegagnon, el te\u00f3logo calvinista Pierre Richer (1506?-1580), compara al vicealmirante con Polifemo, el c\u00edclope can\u00edbal que, en la Odisea de Homero, fue engatusado por Ulises. Para la investigadora, se eligi\u00f3 al personaje hom\u00e9rico porque en \u00e9l puede amalgamarse lo referente a la antig\u00fcedad europea y la antropofagia de Am\u00e9rica. \u201cSer\u00eda muy simplista ver en las representaciones del canibalismo una mera exhibici\u00f3n de lo ex\u00f3tico y lo desconocido. De hecho, en Europa, la idea del canibalismo se emplea como alusi\u00f3n negativa de la alteridad. Pero ya tiene una significaci\u00f3n que viene de la propia Europa, por lo que el encuentro con el antrop\u00f3fago cumple el rol de expresar algo preexistente en los europeos\u201d, arguye Berbara.<\/p>\n<p>Pocos a\u00f1os despu\u00e9s de la destrucci\u00f3n del fuerte Coligny, las guerras entre cat\u00f3licos y hugonotes resquebrajar\u00edan el tejido social franc\u00e9s, dando lugar a que se registraran actos de canibalismo, como ocurri\u00f3 durante el asedio de Sancerre, en 1572. Al ser testigo de ese episodio, L\u00e9ry coment\u00f3 que, habiendo visto la antropofagia de los tupinamb\u00e1s, lo de los europeos era a\u00fan m\u00e1s terrible: en Brasil, consum\u00edan carne humana como parte de un ritual, mientras que, en Europa, era un s\u00edmbolo de la degradaci\u00f3n humana.<\/p>\n<p>No obstante, el antrop\u00f3fago no es m\u00e1s que el primer elemento de un panorama general en el que, seg\u00fan Berbara, los tupiunamb\u00e1s representan un \u201cemblema ret\u00f3rico\u201d, que les servir\u00e1 a los europeos para reflexionar sobre su propia imagen. \u201cHay una dualidad en la percepci\u00f3n del ind\u00edgena durante este per\u00edodo. Por un lado, se los presenta como seres inocentes, simplones, sin maldad. Y por otro, como guerreros valientes, belicosos y crueles\u201d, se\u00f1ala. \u201cEn esos escritos ya empieza a surgir el sujeto que, m\u00e1s adelante, ser\u00e1 la figura del buen salvaje, corrompido por la civilizaci\u00f3n. Pero, \u00bfqu\u00e9 civilizaci\u00f3n es esta sino la europea? La figura ret\u00f3rica del tupinamb\u00e1 contribuye a modificar el concepto de alteridad: el otro ya no es solo el musulm\u00e1n, el vikingo, las figuras aterradoras del Medioevo. Tambi\u00e9n existe ese otro dentro de la cristiandad, e incluso puede ser m\u00e1s cruel\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Estudios exploran los impactos culturales y sociales de la ocupaci\u00f3n francesa de la bah\u00eda de Guanabara","protected":false},"author":613,"featured_media":427546,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[310],"coauthors":[1619],"class_list":["post-428016","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-humanidades-es","tag-historia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/428016","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/613"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=428016"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/428016\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":428908,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/428016\/revisions\/428908"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/427546"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=428016"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=428016"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=428016"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=428016"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}