{"id":428020,"date":"2022-03-23T18:37:34","date_gmt":"2022-03-23T21:37:34","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=428020"},"modified":"2022-03-25T14:06:55","modified_gmt":"2022-03-25T17:06:55","slug":"reflejos-del-hambre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/reflejos-del-hambre\/","title":{"rendered":"Reflejos del hambre"},"content":{"rendered":"<p>\u201cOs hago saber, se\u00f1ores, sobre una enfermedad que tuve ocasi\u00f3n de observar en R\u00edo de Janeiro a principios del a\u00f1o 1864.\u201d As\u00ed comienza un art\u00edculo publicado en junio de 1865 en <em>Annaes Brazilienses de Medicina<\/em>, la revista que publica la Academia Nacional de Medicina, escrito por el oftalm\u00f3logo Manoel da Gama Lobo, oriundo de Par\u00e1 (1831-1883). Se trata de la primera descripci\u00f3n que se hiciera en Brasil de una enfermedad a la que llam\u00f3 oftalmia brasile\u00f1a y hoy en d\u00eda se la conoce como xeroftalmia o hipovitaminosis A, causada por la falta de vitamina A. La deficiencia de este micronutriente es un problema mundial hasta el d\u00eda de hoy: afecta a unas 19 millones de mujeres embarazadas y a 190 millones de ni\u00f1os en edad preescolar, en su mayor\u00eda en \u00c1frica y en el Sudoeste asi\u00e1tico, seg\u00fan datos divulgados por la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS).<\/p>\n<p>Gama Lobo describi\u00f3 la evoluci\u00f3n de la enfermedad, que destruye gradualmente las estructuras del globo ocular y puede causar ceguera, a partir de la observaci\u00f3n de cuatro ni\u00f1os esclavizados, de entre 16 meses y 5 a\u00f1os. Eran muy delgados, padec\u00edan profusas diarreas, ten\u00edan los p\u00e1rpados pegados, impidi\u00e9ndoles abrir ojos, y la conjuntiva \u2013la membrana transparente que cubre la parte blanca del ojo\u2013 seca. Aunque eran tratados con colirios y se les proporcionaba buena alimentaci\u00f3n, todos mor\u00edan, como m\u00e1ximo, en seis meses. La qu\u00edmica Leonor Maria Pacheco Santos, de la Universidad de Brasilia (UnB), se\u00f1ala el que aparentemente haya sido el \u00fanico error del tratamiento: en uno de los ni\u00f1os, el m\u00e9dico consider\u00f3 que una secreci\u00f3n que presentaba el ojo era pus y lo apret\u00f3 para extraerla, lo que habr\u00eda contribuido a agravar la p\u00e9rdida de visi\u00f3n.<\/p>\n<div id=\"attachment_427598\" style=\"max-width: 1210px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/090-093_Memoria_311-2-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-427598 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/090-093_Memoria_311-2-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1200\" height=\"675\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/090-093_Memoria_311-2-1140.jpg 1200w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/090-093_Memoria_311-2-1140-250x141.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/090-093_Memoria_311-2-1140-700x394.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/090-093_Memoria_311-2-1140-120x68.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Academia Nacional de Medicina y Colecci\u00f3n de la Fundaci\u00f3n Biblioteca Nacional <\/span><\/a> Gama Lobo criticaba a los hacendados que trataban mal a los esclavizados. Arriba, el final del art\u00edculo en el que describi\u00f3 la hipovitaminosis<span class=\"media-credits\">Academia Nacional de Medicina y Colecci\u00f3n de la Fundaci\u00f3n Biblioteca Nacional <\/span><\/p><\/div>\n<p>Pero el m\u00e9dico paraense concluy\u00f3, correctamente, que la causa de las alteraciones oculares era \u201cla falta de nutrici\u00f3n conveniente y suficiente a la que se encuentran sometidos los esclavos [sic] de los hacendados&#8230; el organismo, en escasez de principios vitales, no puede proveer los principios necesarios para la nutrici\u00f3n de la c\u00f3rnea\u201d. A su juicio, la p\u00e9rdida de visi\u00f3n era una de las consecuencias de un marcado deterioro del organismo, que tambi\u00e9n ocasionaba bronquitis cr\u00f3nicas, diarreas, debilidad y postraci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cGama Lobo realiz\u00f3 un trabajo notable, al articular el hambre y la miseria de los ni\u00f1os y de sus madres con los s\u00edntomas de la deficiencia visual, cuando todav\u00eda no se hab\u00edan descubierto las vitaminas\u201d, dice el nutricionista Francisco de Assis Guedes de Vasconcelos, de la Universidad Federal de Santa Catarina (UFSC). \u00c9l redacto con Pacheco Santos un art\u00edculo sobre el m\u00e9dico paraense, que sali\u00f3 publicado en 2007 en la revista <em>Hist\u00f3ria, Ci\u00eancias, Sa\u00fade \u2013 Manguinhos<\/em>.<\/p>\n<div id=\"attachment_427602\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/090-093_Memoria_311-3-800.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-427602 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/090-093_Memoria_311-3-800.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"1266\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/090-093_Memoria_311-3-800.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/090-093_Memoria_311-3-800-250x396.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/090-093_Memoria_311-3-800-700x1108.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/090-093_Memoria_311-3-800-120x190.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Wikimedia <\/span><\/a> Portada del libro <em>Historia Naturalis Brasiliae<\/em>, de Willem Piso y George Marcgraf, publicado en los Pa\u00edses Bajos en 1648, en lat\u00edn, que incluye informes de lesiones oculares asociadas a la mala alimentaci\u00f3n en Brasil<span class=\"media-credits\">Wikimedia <\/span><\/p><\/div>\n<p>Reci\u00e9n en 1912, la qu\u00edmica Marguerite Davis (1887-1967) y el bioqu\u00edmico Elmer McCollum (1879-1967), ambos estadounidenses, identificaron en la Universidad de Wisconsin-Madison (EE. UU.), un micronutriente cuya carencia limitaba el crecimiento de las ratas criadas en laboratorio y causaba xeroftalmia. Lo que inicialmente fue denominado factor accesorio soluble en grasa, m\u00e1s tarde rebautizado como vitamina A \u2013la primera que se descubri\u00f3\u2013 result\u00f3 ser importante para mantener el funcionamiento de los bastones, las c\u00e9lulas de la retina que captan la luz nocturna, para la hidrataci\u00f3n de la superficie ocular, incluyendo la producci\u00f3n de l\u00e1grimas, para la renovaci\u00f3n de las c\u00e9lulas y para el desarrollo de los huesos, los dientes y el cabello.<\/p>\n<p>En el libro intitulado <em>Geografia da fome <\/em>[Geograf\u00eda del hambre] (editorial O Cruzeiro, 1946), el m\u00e9dico pernambucano Josu\u00e9 de Castro (1908-1973), adem\u00e1s de reconocer el m\u00e9rito de Gama Lobo, dice que el primero que not\u00f3 la ceguera nocturna \u2013una de las manifestaciones de la falta de vitamina A\u2013 entre los soldados y los pobres de Brasil, fue el m\u00e9dico Willem Piso (1611-1678), quien acompa\u00f1\u00f3 al conde Maur\u00edcio de Nassau (1604-1679) durante la ocupaci\u00f3n holandesa en Pernambuco. El registro de las lesiones oculares, que Piso atribuy\u00f3 a una alimentaci\u00f3n deficiente, forma parte del libro <em>Historia Naturalis Brasiliae<\/em>, escrito por \u00e9l junto al matem\u00e1tico y naturalista alem\u00e1n George Marcgraf (1610-1644), publicado en 1648 en los Pa\u00edses Bajos, en idioma lat\u00edn. En 1883, corroborando las observaciones de Gama Lobo, el tambi\u00e9n oftalm\u00f3logo Hil\u00e1rio Soares de Gouveia (1843-1923), docente de la Facultad de Medicina de R\u00edo de Janeiro, descubri\u00f3 que los negros esclavizados en los cafetales de lo que entonces era la provincia de S\u00e3o Paulo, tambi\u00e9n padec\u00edan ceguera nocturna.<\/p>\n<p>\u201cIncluso a la luz de los conocimientos de aquella \u00e9poca, la dieta [de los esclavizados] ya se consideraba inadecuada\u201d, coment\u00f3 la historiadora M\u00e1rcia Amantino, de la Universidade Salgado de Oliveira, en un art\u00edculo tambi\u00e9n publicado en 2007 en <em>Hist\u00f3ria, Ci\u00eancias, Sa\u00fade \u2013 Manguinhos<\/em>. La alimentaci\u00f3n b\u00e1sica, descrita por Gama Lobo en su estudio, consist\u00eda en frijoles o calabaza cocinados con <em>angu<\/em> [harina de ma\u00edz o de arroz, cocida en agua y sal] y, una o dos veces por semana, carne seca; muy poco, seg\u00fan \u00e9l, para alguien que madrugaba a las 3 de la ma\u00f1ana y trabajaba duro hasta las 9 de la noche. \u201cSi la alimentaci\u00f3n fuera buena y se los hubiese tratado bien, no solo las habr\u00edan padecido menos enfermedades sino que el trabajo se habr\u00eda multiplicado, como consecuencia de la lozan\u00eda de los trabajadores\u201d, comentaba el m\u00e9dico en su art\u00edculo. Tambi\u00e9n not\u00f3 que la enfermedad era rara y los negros viv\u00edan m\u00e1s donde se les proporcionaba una buena alimentaci\u00f3n, incluyendo pescado y frutas, como en las provincias de Amazonas, Par\u00e1, Rio Grande do Sul y Mato Grosso.<\/p>\n<div id=\"attachment_427590\" style=\"max-width: 1210px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/090-093_Memoria_311-1-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-427590 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/090-093_Memoria_311-1-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1200\" height=\"390\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/090-093_Memoria_311-1-1140.jpg 1200w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/090-093_Memoria_311-1-1140-250x81.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/090-093_Memoria_311-1-1140-700x228.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/090-093_Memoria_311-1-1140-120x39.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Internet Archive Book Images \/ Flickr <\/span><\/a> Im\u00e1genes de lesiones oculares del libro <em>Le\u00e7ons sur l\u2019exploration de l\u2019oeil<\/em>, de Fran\u00e7ois Follin y Louis Thomas, publicado en Par\u00eds, en 1863<span class=\"media-credits\">Internet Archive Book Images \/ Flickr <\/span><\/p><\/div>\n<p>Por el contrario, en las regiones productoras de az\u00facar y caf\u00e9, por lo general no se prestaba atenci\u00f3n a la alimentaci\u00f3n y a las enfermedades de los esclavizados. Como semblanza de una \u00e9poca, Amantino cita a Salazar, un traficante de esclavizados en <em>O escravocrata <\/em>[El esclavista], la obra escrita en 1884 por Artur de Azevedo (1855-1908): \u201cEl negro no tiene licencia para estar enfermo. Mientras respire, ha de poder trabajar con la azada, lo quiera o no. Para los males de los negros, hay un remedio supremo, infalible y \u00fanico: el <em>bacalhau<\/em> [\u2018bacalao\u2019, l\u00e1tigo de cuero]. \u00a1Denme un negro moribundo y un <em>bacalhau<\/em>, y les mostrar\u00e9 si no puedo dejarlo \u00e1gil y espabilado con media docena de latigazos!\u201d. La literatura tambi\u00e9n se hizo eco de las consecuencias de la mala alimentaci\u00f3n entre la poblaci\u00f3n brasile\u00f1a con obras como la novela <em>A fome <\/em>[El hambre], de 1890, alusiva a la pronunciada sequ\u00eda que se viv\u00eda en aquella \u00e9poca en el estado Cear\u00e1, del escritor Rodolfo Te\u00f3filo (1853-1932), dice Vasconcelos, de la UFSC.<\/p>\n<p>\u201cGama Lobo era un abolicionista y criticaba a los propietarios rurales que maltrataban a los esclavizados. Dec\u00eda: \u2018Se enga\u00f1an los hacendados que piensan que los negros son de otra naturaleza distinta a la humana\u201d, comenta Pacheco Santos. \u201cEra un progresista, afiliado a la Escuela Tropicalista de Bah\u00eda, que reun\u00eda a cient\u00edficos militantes\u201d, reitera Vasconcelos. Luego de estudiar en las facultades de medicina de Bah\u00eda y R\u00edo de Janeiro, Gama Lobo trabaj\u00f3 como m\u00e9dico en el Arsenal de Guerra de la Corte, en R\u00edo de Janeiro, y viaj\u00f3 a Alemania para especializarse en oftalmolog\u00eda. \u201cEl m\u00e9dico, cuyo car\u00e1cter ya era, de por s\u00ed, inquieto, fue perfeccion\u00e1ndose en Alemania, al trabar contacto con las dos grandes corrientes de la medicina de la \u00e9poca, que cobraron fuerza en la segunda mitad del siglo XIX\u201d, comenta el nutricionista e historiador Jos\u00e9 Divino Lopes Filho, de la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG).<\/p>\n<div id=\"attachment_427606\" style=\"max-width: 1210px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/090-093_Memoria_311-4-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-427606 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/090-093_Memoria_311-4-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1200\" height=\"830\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/090-093_Memoria_311-4-1140.jpg 1200w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/090-093_Memoria_311-4-1140-250x173.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/090-093_Memoria_311-4-1140-700x484.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/090-093_Memoria_311-4-1140-120x83.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Wellcome Images \/ Wikipedia <\/span><\/a> Oftalmoscopio de la d\u00e9cada de 1860, dise\u00f1ado por el oftalm\u00f3logo alem\u00e1n Richard Liebreich, en una caja de un fabricante brit\u00e1nico (<em>la der.<\/em>), y otro de origen franc\u00e9s, de los a\u00f1os 1880, en una caja de una empresa escocesa, que se utilizaron para realizar ex\u00e1menes oculares<span class=\"media-credits\">Wellcome Images \/ Wikipedia <\/span><\/p><\/div>\n<p>La teor\u00eda infecciosa, defendida por el qu\u00edmico franc\u00e9s Louis Pasteur (1822-1895) y el microbi\u00f3logo alem\u00e1n Robert Koch (1843-1910), atribu\u00eda el origen de muchas enfermedades a los microorganismos, con base en las evidencias halladas por ambos. La otra, asociaba a las enfermedades con las deficiencias alimentarias y fue influenciada por los hallazgos de tres cient\u00edficos: el qu\u00edmico franc\u00e9s Antoine Laurent de Lavoisier (1743-1794), quien relacion\u00f3 la combusti\u00f3n (quema controlada) de los alimentos con la respiraci\u00f3n celular, medida por medio de aparatos que \u00e9l mismo hab\u00eda inventado; el fisi\u00f3logo alem\u00e1n Max Rubner (1854-1932), quien en 1883 determin\u00f3 el poder energ\u00e9tico de las prote\u00ednas, carbohidratos y l\u00edpidos, y el pat\u00f3logo neerland\u00e9s Christiaan Eijkman (1858-1930), quien descubri\u00f3 el origen del beriberi, a causa de la falta de vitamina B1. Rubner gan\u00f3 el Premio Nobel de Medicina o Fisiolog\u00eda en 1919 y Eijkman, en 1929. \u201cAmbas teor\u00edas se disputaron en distintos momentos el origen de las enfermedades, como en el caso del beriberi, que inicialmente era considerado una enfermedad causada por microorganismos\u201d, dice Lopes Filho. \u201cGama Lobo regres\u00f3 a Brasil con las ideas cient\u00edficas m\u00e1s modernas de su \u00e9poca\u201d.<\/p>\n<p>En R\u00edo de Janeiro, el m\u00e9dico paraense fue el primer jefe del Servicio Oftalmol\u00f3gico del Hospital Santa Casa de Misericordia. Tambi\u00e9n llev\u00f3 a cabo estudios sobre la fiebre amarilla e identific\u00f3 otra enfermedad ocular: la retinitis sifil\u00edtica, derivada de la s\u00edfilis, en 1863. Al a\u00f1o siguiente, describi\u00f3 un brote de conjuntivitis purulenta, que se caracteriza por el cierre de los p\u00e1rpados y la inflamaci\u00f3n de la conjuntiva, ambas en la revista <em>Annaes Brasilienses de Medicina<\/em>. Hasta su muerte, a los 52 a\u00f1os, cuando volv\u00eda en barco de otro viaje a Europa, public\u00f3 sus estudios en revistas m\u00e9dicas de Brasil, Portugal y Alemania.<\/p>\n<p>Tras la Abolici\u00f3n de la esclavitud, en 1888, los informes de ceguera por desnutrici\u00f3n comenzaron a ralearse, excepto en las \u00e9pocas de sequ\u00edas intensas en el nordeste. A principios de la d\u00e9cada de 1980, debido a una grave sequ\u00eda, Pacheco Santos encontr\u00f3 en el interior del estado de Para\u00edba y en el hospital de la Universidad Federal de Para\u00edba (UFPB), en el municipio de Jo\u00e3o Pessoa, ni\u00f1os de hasta 2 a\u00f1os con ceguera causada por desnutrici\u00f3n, como se informa en un art\u00edculo de mayo de 1984 en la revista <em>Journal de Pediatria<\/em>. Los estudios ayudaron a sentar las bases de un programa nacional para reducir la hipovitaminosis A, creado en 1986, cancelado en 1997 y revitalizado en 2005, mediante la distribuci\u00f3n de c\u00e1psulas de vitamina A destinadas a ni\u00f1os de hasta 5 a\u00f1os, en el marco de las campa\u00f1as de vacunaci\u00f3n m\u00faltiple, en los centros b\u00e1sicos de salud; el nutriente se concentra en el h\u00edgado, que lo va liberando poco a poco.<\/p>\n<blockquote><p>La distribuci\u00f3n de c\u00e1psulas para los ni\u00f1os en las campa\u00f1as de vacunaci\u00f3n mitig\u00f3 la falta de vitamina A en Brasil<\/p><\/blockquote>\n<p>\u201cLos \u00edndices de hipovitaminosis A son indudablemente menores que los del pasado, pero el programa nacional a\u00fan debe llegar a las comunidades m\u00e1s pobres, especialmente porque ese estrato de la poblaci\u00f3n es el que padece la inseguridad alimentaria\u201d, advierte Lopes Filho. En 2019, seg\u00fan el <em>Estudo Nacional de Alimenta\u00e7\u00e3o e Nutri\u00e7\u00e3o Infantil <\/em>[Estudio Nacional de Alimentaci\u00f3n y Nutrici\u00f3n Infantil] (Enani-2019), del Ministerio de Salud, la regi\u00f3n donde se registr\u00f3 el mayor \u00edndice de deficiencia de vitamina A entre los ni\u00f1os menores de 5 a\u00f1os fue el centro-oeste (un 9,5 %) y la menor, el sudeste (un 4,3 %). Sin embargo, seg\u00fan advierte Vasconcelos, el \u201cdesmantelamiento del sistema p\u00fablico de salud y de los programas sociales\u201d, el aumento del desempleo y la pandemia de covid-19 incrementan el riesgo de inseguridad alimentaria: en 2017 y 2018, m\u00e1s de 10 millones de brasile\u00f1os informaron que pasaban hambre, seg\u00fan el Instituto Brasile\u00f1o de Geograf\u00eda y Estad\u00edstica (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-paradoja-esta-servida\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 297<\/em><\/a>).<\/p>\n<p>\u201cLa vitamina A tiene efectos en todo el organismo, ya que mantiene la integridad del epitelio interno de los pulmones, los intestinos y el globo ocular\u201d, reitera Pacheco Santos, una de las autoras de un estudio publicado en julio de 1994 en la revista m\u00e9dica <em>The Lancet<\/em>, que revela una merma de un 23 % de las diarreas en los ni\u00f1os del municipio de Serrinhas, estado de Bah\u00eda, en comparaci\u00f3n con el grupo de control, tras el suministro del suplemento vitam\u00ednico. Ella hace hincapi\u00e9 en la importancia de consumir alimentos ricos en vitamina A, como la manteca y la leche entera, adem\u00e1s de legumbres y verduras con alto contenido de betacaroteno, que en el interior del organismo se transforma en vitamina A. \u201cAdem\u00e1s de la zanahoria, la calabaza y el mango, de color amarillo intenso\u201d, dice, \u201cdisponemos de otras fuentes, tales como el moriche (<em>buriti<\/em> en Brasil), el pequi o nuez souari y el fruto (<em>dend\u00ea<\/em>, como se lo conoce en Brasil) de las palmeras <em>Elaeis guineensis y E. oleifera<\/em>, del cual se obtiene el aceite de palma. El aceite de moriche es una de las fuentes con mayor contenido de este nutriente en todo el mundo\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"En 1865, un m\u00e9dico del estado brasile\u00f1o de Par\u00e1 describi\u00f3 una enfermedad ocular causada por la alimentaci\u00f3n deficiente, habitual entre las personas negras esclavizadas","protected":false},"author":17,"featured_media":427586,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[188],"tags":[310,316,320],"coauthors":[5968],"class_list":["post-428020","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-memoria-es","tag-historia-es","tag-medicina-es","tag-nutricion"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/428020","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=428020"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/428020\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":428914,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/428020\/revisions\/428914"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/427586"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=428020"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=428020"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=428020"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=428020"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}