{"id":436269,"date":"2022-05-20T19:27:19","date_gmt":"2022-05-20T22:27:19","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=436269"},"modified":"2022-05-23T16:26:15","modified_gmt":"2022-05-23T19:26:15","slug":"sergio-tufik-un-observador-del-sueno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/sergio-tufik-un-observador-del-sueno\/","title":{"rendered":"Sergio Tufik: Un observador del sue\u00f1o"},"content":{"rendered":"<p>En 1972, cuando se gradu\u00f3 en la carrera de medicina, Sergio Tufik hizo enfurecer a su padre al anunciarle que quer\u00eda dedicarse a la investigaci\u00f3n cient\u00edfica en lugar de dirigir su propio hospital, como era el anhelo paterno. M\u00e1s tarde, fueron los fracasos en los experimentos sobre los efectos de la marihuana los que lo empujaron al estudio de la privaci\u00f3n del sue\u00f1o, cuyas consecuencias para el organismo, que \u00e9l ayud\u00f3 a demostrar, son catastr\u00f3ficas.<\/p>\n<p>En 2009, en una de las versiones del \u201cEstudio epidemiol\u00f3gico del sue\u00f1o (Episono), descubri\u00f3 que el 32,9 % de la poblaci\u00f3n de la ciudad de S\u00e3o Paulo padece apnea del sue\u00f1o \u2013o s\u00edndrome de apnea obstructiva del sue\u00f1o\u2013, una enfermedad cr\u00f3nica que se caracteriza por el cierre parcial o total de las v\u00edas respiratorias varias veces durante el per\u00edodo en que se duerme. En 2018, su grupo de investigaci\u00f3n constat\u00f3 que las personas que sufren apnea del sue\u00f1o ten\u00edan en com\u00fan tres peque\u00f1as variaciones en un determinado gen: los denominados polimorfismos de nucle\u00f3tido \u00fanico (SNP, por sus siglas en ingl\u00e9s). Esto posibilit\u00f3 la detecci\u00f3n, mediante pruebas de ADN, de quienes podr\u00edan estar padeciendo este trastorno del sue\u00f1o y proceder de inmediato a su tratamiento.<\/p>\n<p>Entre 2001 y 2013, coordin\u00f3 el Centro de Estudios del Sue\u00f1o, uno de los Centros de Investigaci\u00f3n, Innovaci\u00f3n y Difusi\u00f3n (Cepid) financiados por la FAPESP. En 2008 se jubil\u00f3 de la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp), en donde se desempe\u00f1\u00f3 como docente durante casi 30 a\u00f1os, y sigue al frente del Instituto del Sue\u00f1o y de uno de los grupos de investigaci\u00f3n brasile\u00f1os m\u00e1s productivos del mundo en ese campo, con 1.044 registros en la base de datos Scopus que acumulan 28.666 citas, seg\u00fan datos de finales del mes de enero.<\/p>\n<div class=\"box-lateral\"><strong>Edad<\/strong> 73 a\u00f1os<br \/>\n<strong>Especialidad<\/strong><br \/>\nMedicina del sue\u00f1o<br \/>\n<strong>Instituci\u00f3n<\/strong><br \/>\nUniversidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp)<br \/>\n<strong>Estudios<\/strong><br \/>\nT\u00edtulo de grado en medicina otorgado por la Facultad de Ciencias M\u00e9dicas del Hospital Santa Casa de S\u00e3o Paulo (1972), maestr\u00eda en fisiolog\u00eda por la Universidad de S\u00e3o Paulo en Ribeir\u00e3o Preto (1976) y doctorado en psicofarmacolog\u00eda por la Unifesp (1978)<br \/>\n<strong>Producci\u00f3n<\/strong><br \/>\n1.357 art\u00edculos cient\u00edficos, 3 libros como autor y 9 como coautor<\/div>\n<p>Con un porte imponente \u2013Tufik mide casi 2 metros de alto\u2013, un f\u00edsico atl\u00e9tico y con voz grave y fuerte, cuando era alumno de la Facultad de Ciencias M\u00e9dicas del Hospital Santa Casa de S\u00e3o Paulo jugaba al voleibol, practicaba halterofilia y fue presidente de Atl\u00e9tica, la asociaci\u00f3n de atletismo de la Facultad de Ciencias M\u00e9dicas de la Santa Casa de S\u00e3o Paulo. Por entonces tambi\u00e9n empez\u00f3 a desplegar su sentido emprendedor, al venderles traducciones de art\u00edculos cient\u00edficos que \u00e9l mismo hac\u00eda a sus compa\u00f1eros que no sab\u00edan leer en ingl\u00e9s. Particip\u00f3 en la creaci\u00f3n del Partido de los Trabajadores (PT), por el cual fue elegido concejal, en la d\u00e9cada de 1980, y no par\u00f3 por ah\u00ed: fue propietario de una productora de video y de un proveedor de acceso a internet, y es accionista del laboratorio de an\u00e1lisis cl\u00ednicos CDB.<\/p>\n<p>Tufik naci\u00f3 en la ciudad de S\u00e3o Paulo, est\u00e1 separado y tiene un hijo m\u00e9dico. Una ma\u00f1ana del mes de enero, recibi\u00f3 al equipo de <em>Pesquisa FAPESP<\/em> en su despacho, en el s\u00e9ptimo piso de un edificio de la Asociaci\u00f3n del Fondo de Incentivo a la Investigaci\u00f3n (Afip, en portugu\u00e9s), una fundaci\u00f3n privada creada por \u00e9l durante su doctorado, a finales de la d\u00e9cada de 1970, que alberga los laboratorios de an\u00e1lisis cl\u00ednicos y el Instituto del Sue\u00f1o. All\u00ed, el movimiento es incesante. Al caer la noche empieza a llegar la gente para realizar las polisomnograf\u00edas \u2013unas 100 por turno\u2013 que son la base de los hallazgos sobre el sue\u00f1o y de las recomendaciones para poder dormir mejor, que se exponen en la entrevista que se lee a continuaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Con su equipo del Instituto del Sue\u00f1o, \u00bfhan notado alg\u00fan efecto de la pandemia en el sue\u00f1o de la gente?<\/strong><br \/>\nEl aislamiento social y el trabajo en la modalidad <em>home office<\/em> han modificado bastante la relaci\u00f3n de la gente con el sue\u00f1o. Ya no se consume tiempo en traslados, pero las preocupaciones han aumentado. En 2020, mi hijo, Sergio Brasil Tufik, entrevist\u00f3 a 1.700 personas de todo Brasil, de entre 18 y 93 a\u00f1os. M\u00e1s de la mitad, el 56 %, afirmaron que su sue\u00f1o hab\u00eda empeorado; un 39 % no notaron ninguna diferencia; y para un 9 % su sue\u00f1o ha mejorado. La gente refiere que su sue\u00f1o ha empeorado a causa de las preocupaciones, por pasar m\u00e1s tiempo delante de las pantallas del televisor o del tel\u00e9fono m\u00f3vil, y m\u00e1s tiempo en el hogar. Ha habido muchas quejas, tales como que tardaban mucho en dormirse, que se sent\u00edan indispuestos y se quedaban en la cama m\u00e1s tiempo del que les gustar\u00eda. Pero todo esto deber\u00eda volver a la normalidad a medida que pase la pandemia.<\/p>\n<p><strong>\u00bfUsted duerme bien?<\/strong><br \/>\nEstoy durmiendo muy bien. Suelo dormir entre seis y siete horas diarias, pero esta \u00faltima semana estoy durmiendo ocho, no s\u00e9 por qu\u00e9. Y no ronco ni sufro de apnea, aunque mi tipo f\u00edsico es de los que son proclives a roncar.<\/p>\n<p><strong>\u00bfVivir en una ciudad como S\u00e3o Paulo es malo para el sue\u00f1o?<\/strong><br \/>\nL\u00f3gico. Uno no logra dormir bien por la noche si est\u00e1 estresado o siente miedo.<\/p>\n<blockquote><p>Entrenamos a los planteles de los equipos de f\u00fatbol con melatonina y luz intensa para mitigar los efectos del cambio de huso horario<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>Durante mucho tiempo no estaban muy claras las funciones del sue\u00f1o. \u00bfQu\u00e9 se sabe ahora?<\/strong><br \/>\nNo hay nada en lo que gastemos m\u00e1s tiempo que durmiendo: una tercera parte, a veces la mitad de la vida. Hasta hace algunas d\u00e9cadas no hab\u00eda manera de estudiar el sue\u00f1o, porque no sirve de nada quedarse al lado de quien est\u00e1 durmiendo. A partir de la d\u00e9cada de 1970, con la polisomnograf\u00eda [un examen que registra las variaciones de la respiraci\u00f3n, del ritmo card\u00edaco, de la actividad cerebral y otros par\u00e1metros durante el dormir], empezamos a dilucidar lo que ocurre con la gente cuando duerme. En aquella \u00e9poca fui uno de los pioneros de la investigaci\u00f3n del sue\u00f1o en Brasil.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo empez\u00f3?<\/strong><br \/>\nVine de la USP [la Universidad de S\u00e3o Paulo] de Ribeir\u00e3o Preto para hacer mi doctorado en la Unifesp, con Elisaldo Carlini [1930-2020], quien me puso a estudiar los efectos de la marihuana en el cerebro de los roedores, un tema bastante osado a finales de la d\u00e9cada de 1970. Intentamos descubrir el receptor celular de la marihuana en el cerebro. Est\u00e1bamos utilizando Delta-9-THC, uno de los compuestos presentes en esta planta, cuyos efectos son alucin\u00f3genos. Carlini privaba de alimento a los ratones, les d\u00e1bamos marihuana y se peleaban. Luego empez\u00f3 a privarlos del sue\u00f1o, les suministraba marihuana y volv\u00edan a pelearse. Hab\u00edamos descubierto un modelo animal para estudiar el efecto de esta hierba. Si se los dejaba dormir a gusto, pero d\u00e1ndoles marihuana, los animales quedaban en estado catat\u00f3nico. Sin dormir y con marihuana, se peleaban.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1l era el efecto de la marihuana en el cerebro de los animales?<\/strong><br \/>\nNo lo sab\u00edamos. Consider\u00e1bamos que la privaci\u00f3n del sue\u00f1o alteraba los receptores cerebrales y la marihuana los activaba de manera tal que induc\u00eda a los animales a pelearse. As\u00ed que dijimos: \u201cSi bloqueamos el efecto de la marihuana podremos entender cu\u00e1l es el receptor implicado\u201d. Est\u00e1bamos entusiasmados. Yo ya no los trataba priv\u00e1ndolos del sue\u00f1o, sino con haloperidol, un bloqueador del sistema dopamin\u00e9rgico, utilizado para tratar las crisis de esquizofrenia. Al bloquear los receptores de la dopamina, este f\u00e1rmaco estimula a las c\u00e9lulas para que produzcan m\u00e1s receptores. Luego les retiraba el haloperidol, les daba apomorfina y los animales peleaban. Les daba marihuana, y los animales quedaban totalmente catat\u00f3nicos. Entonces Carlini se ofusc\u00f3, no pudimos descubrir cu\u00e1l era el receptor, dej\u00f3 de trabajar moment\u00e1neamente con la marihuana y mi tesis se malogr\u00f3. Habl\u00e9 con \u00e9l y le dije: \u201cVoy a estudiar la privaci\u00f3n del sue\u00f1o, porque he notado que eso aumenta el efecto de la apomorfina y provoca ri\u00f1as\u201d. \u00c9l estaba muy enojado y me respondi\u00f3: \u201c\u00a1Haz lo que t\u00fa quieras!\u201d. Entonces, all\u00e1 por 1976, comenc\u00e9 a estudiar el sue\u00f1o, porque la investigaci\u00f3n con la marihuana fracas\u00f3. Y me entusiasm\u00e9 con ello porque casi no exist\u00edan investigaciones en ese campo, no hab\u00eda una asociaci\u00f3n, ni un congreso, ni una clasificaci\u00f3n de las enfermedades. La primera clasificaci\u00f3n de los trastornos del sue\u00f1o surgi\u00f3 en 1979. Pronto hice un descubrimiento interesante y me invitaron a un congreso mundial de psiquiatr\u00eda en Finlandia, que ten\u00eda un \u00e1rea dedicada al sue\u00f1o. Sent\u00ed que era lo m\u00e1ximo, y a\u00fan no hab\u00eda cumplido 30 a\u00f1os.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 descubri\u00f3?<\/strong><br \/>\nNot\u00e9 que la privaci\u00f3n del sue\u00f1o aumentaba la sensibilidad de las neuronas dopamin\u00e9rgicas. Tras privarlos del sue\u00f1o, cuando les suministraba apomorfina, los animales se peleaban; sin privaci\u00f3n del sue\u00f1o, no re\u00f1\u00edan. El sue\u00f1o alteraba el <em>estatus<\/em> del receptor. La privaci\u00f3n del sue\u00f1o provoca varias cosas, esa fue solo la primera. Lo altera todo, es una calamidad. Despu\u00e9s estudi\u00e9 el efecto sobre los receptores cerebrales de la serotonina y todo el resto de los neurotransmisores. Hoy les digo a mis alumnos: \u201cCuando experimenten un hecho desgraciado en sus vidas, puede que eso sea para bien y entonces aparezca algo mejor\u201d. Eso fue lo que sucedi\u00f3 conmigo. Luego del congreso en Finlandia, mi nombre adquiri\u00f3 relevancia. Celebramos el primer congreso aqu\u00ed, en S\u00e3o Paulo, con la presencia de los m\u00e1s afamados expertos del sue\u00f1o de Estados Unidos, y fundamos la Sociedad Brasile\u00f1a del Sue\u00f1o. Y la investigaci\u00f3n fue en aumento. Descubr\u00ed que somos el grupo que produce m\u00e1s investigaci\u00f3n sobre el sue\u00f1o en todo el mundo. Qued\u00e9 muy sorprendido. Eso es porque he logrado armar un <em>dream team<\/em>, con buenos l\u00edderes. Est\u00e1 Monica Andersen que publica mucho. Tambi\u00e9n ha producido bastante Lia Rita Bittencourt, de la parte cl\u00ednica, quien hoy es prorrectora de Investigaci\u00f3n en la Unifesp. Y Marco T\u00falio de Mello se ha ido a la Universidad Federal de Minas Gerais para trabajar en medicina deportiva, algo que ya estaba haciendo aqu\u00ed.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEl sue\u00f1o afecta el rendimiento en el deporte?<\/strong><br \/>\nCompletamente. Desde finales del decenio de 1990, el Instituto del Sue\u00f1o prepara a los atletas parapl\u00e9jicos para los Juegos Paral\u00edmpicos y ellos resultan vencedores en casi todas las modalidades. Ahora tambi\u00e9n estamos entrenando a los equipos de f\u00fatbol para mitigar los efectos del cambio de huso horario. El plantel del S\u00e3o Paulo cont\u00f3 con la ayuda del Instituto del Sue\u00f1o para superar los efectos mencionados en el mundial de clubes de 2005, celebrado en Jap\u00f3n, y ganamos el campeonato mundial. Soy hincha del S\u00e3o Paulo, por supuesto. En 2012, tambi\u00e9n Corinthians contrat\u00f3 al instituto y gan\u00f3 el certamen. Hasta el a\u00f1o pasado, Santos y Palmeiras no lo contrataron, y perdieron&#8230;<\/p>\n<blockquote><p>Quienes padecen apnea del sue\u00f1o tienen m\u00e1s riesgos de desarrollar problemas cardiovasculares. El primero que aparece es la hipertensi\u00f3n<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo preparan a los atletas?<\/strong><br \/>\nCuando cambiamos de huso horario, tenemos que adaptarnos r\u00e1pidamente, porque si no el rendimiento no es el mismo. Los futbolistas, por ejemplo, deben estar a pleno para enfrentarse a los grandes clubes europeos. Los brasile\u00f1os llegan a jugar en otros continentes como zombis, ya que tienen que hacerlo en un horario en el que sus cuerpos les dicen que deber\u00edan estar durmiendo. Con el uso de melatonina y <em>bright light<\/em>, una luz intensa, logramos que sincronicen r\u00e1pidamente su ritmo circadiano, el horario del sue\u00f1o, al del sitio en el que van a jugar. Si se viaja desde aqu\u00ed a Jap\u00f3n, se invierte el ciclo de claridad y oscuridad, porque cuando aqu\u00ed es de d\u00eda all\u00e1 es de noche. Una persona tarda dos semanas en adaptarse naturalmente. Con la melatonina y la luz brillante lo hacemos en dos d\u00edas. La melatonina es una hormona que sincroniza los ritmos biol\u00f3gicos. Se produce en la gl\u00e1ndula pineal cuando oscurece. Se ha dicho que tendr\u00eda muchas otras funciones, pero no es tan as\u00ed. Antiguamente, cuando las actividades estaban reguladas solamente por la luz solar, el ciclo era simple. Cuando amanec\u00eda, la melatonina disminu\u00eda y el individuo se despertaba. Con el ocaso, ella aumentaba y sobreven\u00eda el sue\u00f1o. Con la luz artificial, se ha perdido ese ciclo natural, porque a la noche la gente est\u00e1 en su casa con las luces prendidas, el televisor, la computadora, el tel\u00e9fono m\u00f3vil. El exceso de luz nocturna ha perturbado el ciclo del sue\u00f1o y es habitual que la gente haya empezado a padecer insomnio.<\/p>\n<p><strong>Con semejante producci\u00f3n cient\u00edfica, \u00bfc\u00f3mo ven a su grupo en otros pa\u00edses?<\/strong><br \/>\nTodav\u00eda hay prejuicios y envidia. Hace algunos a\u00f1os, estuve en un grupo multic\u00e9ntrico \u2013Sagic [Sleep Apnea Global Interdisciplinary Consortium]\u2013 para investigar la gen\u00e9tica de la apnea. Me sent\u00ed maltratado por los otros investigadores. Tuve una idea muy buena, estudiar los extremos. Por lo general, cuando se es m\u00e1s obeso y avanza la edad, m\u00e1s apnea se tiene. Yo pensaba diferente, para comparar las situaciones menos esperadas. Pretend\u00eda evaluar a una persona anciana, obesa y sin apnea por un lado y, por el otro, a alguien joven, delgado y con apnea. As\u00ed podr\u00edamos descubrir, por ejemplo, qu\u00e9 es lo que lleva a una mujer, que normalmente sufre menos apnea que un var\u00f3n, delgada y joven, a desarrollar apnea y por qu\u00e9 un individuo de sexo masculino gordo y viejo, contrariamente a lo que se espera, no padece apnea del sue\u00f1o. Se lo propuse al grupo y prosper\u00f3, pero cuando empezaron a publicarse los trabajos, mi nombre, que tendr\u00eda que haber figurado \u00faltimo en la lista de autores por ser quien hab\u00eda propuesto el experimento, se incluy\u00f3 en el medio, en un lugar de menor importancia. Dijeron que esa era la norma, pero en realidad se la inventaron. Entonces me fui del grupo, y al final hice el mayor descubrimiento sobre la apnea del sue\u00f1o.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1l es?<\/strong><br \/>\nEn el Episono, realizamos un seguimiento a un grupo de individuos en la ciudad de S\u00e3o Paulo y descubrimos que las personas con apnea, en todos los casos, poseen tres SNP en un gen espec\u00edfico. Publicarlo result\u00f3 dif\u00edcil, porque los revisores que evaluaron el art\u00edculo cient\u00edfico no cre\u00edan en el resultado, pero lo logramos. En 2018 sali\u00f3 publicado en la revista <em>Sleep Medicine<\/em>. Es un trabajo importante porque ahora podemos realizar un examen gen\u00e9tico, para comprobar si una persona tiene los tres SNP y una mayor probabilidad de desarrollar apnea del sue\u00f1o e iniciar un tratamiento preventivo, que incluye una dieta y ejercicios. La primera cosa que causa la apnea son problemas cardiovasculares. Cuando divulgu\u00e9 esta relaci\u00f3n entre la apnea y los problemas card\u00edacos me criticaron p\u00fablicamente, pero ahora eso est\u00e1 m\u00e1s que probado. Quienes roncan y padecen apnea del sue\u00f1o tienen m\u00e1s riesgo de desarrollar problemas cardiovasculares. Primero aparece la hipertensi\u00f3n y despu\u00e9s, la arritmia. Si una persona tiene 60 apneas por hora, la respiraci\u00f3n se detiene una vez por minuto y esto genera una sobrecarga en su sistema cardiovascular. No hemos sido nosotros los que lo detectamos, pero tenemos varios trabajos en este campo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo se ha utilizado ese conocimiento para la prevenci\u00f3n de la apnea del sue\u00f1o?<\/strong><br \/>\nLa aplicaci\u00f3n fue inmediata. Si una persona hace poco tiempo que padece apnea, puede evitarse el surgimiento de la hipertensi\u00f3n mediante el uso del CPAP [un dispositivo que se utiliza para dormir, que bombea aire para evitar la obstrucci\u00f3n de las v\u00edas a\u00e9reas: la sigla, en ingl\u00e9s, significa \u201cpresi\u00f3n positiva en las v\u00edas a\u00e9reas\u201d]. Alguien que me ayud\u00f3 mucho fue el fisi\u00f3logo Eduardo Moacyr Krieger. Fui su alumno en la USP de Ribeir\u00e3o Preto y con \u00e9l hice mis mayores descubrimientos sobre la hipertensi\u00f3n y la apnea. Cuando comenz\u00f3 a utilizarse, all\u00e1 por los a\u00f1os 1980, el CPAP era un aparato enorme, ahora es una cajita que insufla aire, abre las v\u00edas respiratorias y permite respirar normalmente durante el sue\u00f1o. Acaba con la apnea. Algunos se adaptan enseguida al CPAP, y se despiertan al d\u00eda siguiente saltando de alegr\u00eda, porque al dormir mejor, mejora el desempe\u00f1o sexual, mejora todo. Pero otros lo padecen, no se adaptan, quieren operarse, pero la cirug\u00eda no soluciona la apnea. En el Episono, por medio del examen de polisomnograf\u00eda, descubrimos que la tercera parte de la poblaci\u00f3n de la ciudad de S\u00e3o Paulo sufre de apnea del sue\u00f1o. Un grupo de la Universidad Harvard hab\u00eda publicado en 1994 un art\u00edculo en la revista <em>New England Journal of Medicine<\/em>, afirmando que la prevalencia de la apnea del sue\u00f1o en la poblaci\u00f3n ser\u00eda de un 2 % a un 4 %. Imag\u00ednense, algo completamente equivocado. Los cient\u00edficos de Harvard no sometieron a la poblaci\u00f3n a una polisomnograf\u00eda y arribaron a esa conclusi\u00f3n bas\u00e1ndose tan solo en la evaluaci\u00f3n de un grupo de trabajadores que roncaban. Todo el mundo elogi\u00f3 nuestro trabajo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo ha progresado el Episono?<\/strong><br \/>\nCuando planifiqu\u00e9 el primero, vi que la primera cosa que hab\u00eda que hacer era obtener una instant\u00e1nea de los trastornos del sue\u00f1o. Comenzamos en 1986 con una cantidad peque\u00f1a de participantes, quienes deb\u00edan responder un cuestionario para determinar cu\u00e1les eran los problemas m\u00e1s frecuentes, y luego realizamos un seguimiento cada d\u00e9cada, m\u00e1s o menos como el Censo Demogr\u00e1fico. En la tercera edici\u00f3n del estudio, en 2007, trajimos a 1.101 participantes con edades entre 20 y 80 a\u00f1os a dormir una noche en el Instituto del Sue\u00f1o y realizar la polisomnograf\u00eda. Ese grupo era una muestra representativa de la poblaci\u00f3n de la ciudad de S\u00e3o Paulo. Adem\u00e1s de la polisomnograf\u00eda, tomamos muestras de sangre, hicimos an\u00e1lisis de ARN y una serie de ex\u00e1menes y evaluaciones, que incluyeron responder cuestionarios minuciosos. No se hab\u00eda hecho nunca. Los choferes del instituto iban a buscar a la gente a su casa y por la ma\u00f1ana los llevaban de regreso. As\u00ed fue que pude demostrar que el 33 % de la poblaci\u00f3n de la ciudad de S\u00e3o Paulo padece apnea obstructiva del sue\u00f1o. El promedio es de un 40 % entre los varones y un 26 % entre las mujeres. El problema aumenta con la edad. Arranca con una frecuencia del 7 % en la franja de los 20 a 29 a\u00f1os. Entre las mujeres, el aumento es m\u00e1s tard\u00edo, alrededor de los 50 a\u00f1os, despu\u00e9s de la menopausia, porque las hormonas femeninas las protegen de la apnea. Hacia el final de la vida, la frecuencia entre varones y mujeres se equipara. Despu\u00e9s de los 70 a\u00f1os, el 80 % sufre de apnea, tanto varones como mujeres.<\/p>\n<blockquote><p>El 33 % de la poblaci\u00f3n de la ciudad de S\u00e3o Paulo sufre de apnea del sue\u00f1o. El promedio es de un 40 % entre los varones y de un 26\u00a0% entre las mujeres<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfLa apnea obstructiva es el mayor trastorno del sue\u00f1o?<\/strong><br \/>\nLos dos mayores son la apnea y el insomnio, este \u00faltimo mucho m\u00e1s frecuente en las mujeres y la apnea, en los varones. La apnea del sue\u00f1o es peor, porque el individuo deja de respirar y pierde el sue\u00f1o, en el caso del insomnio, solo pierde el sue\u00f1o. Pero las quejas sobre los tres tipos de insomnio; la dificultad para conciliar el sue\u00f1o, mantenerlo y el despertar antes de tiempo, tambi\u00e9n fueron altas, llegaban a un 30 %. Vea c\u00f3mo ha crecido en estas tres \u00faltimas d\u00e9cadas [<em>muestra los gr\u00e1ficos en una gran pantalla en la pared, junto a su escritorio<\/em>], porque han aumentado la violencia, el estr\u00e9s, el tr\u00e1nsito&#8230;<\/p>\n<p><strong>\u00bfLos m\u00e9dicos de otras especialidades reaccionan bien a los estudios sobre los efectos de la privaci\u00f3n del sue\u00f1o? Un estudio de hace algunos a\u00f1os realizado por su grupo demostr\u00f3 la incidencia de los trastornos del sue\u00f1o en el metabolismo. Hoy en d\u00eda, \u00bflos endocrin\u00f3logos reconocen al sue\u00f1o como un problema?<\/strong><br \/>\nA los endocrin\u00f3logos y a los inmun\u00f3logos fue m\u00e1s f\u00e1cil convencerlos, gracias a los estudios que siguen apareciendo. Con los que se tard\u00f3 m\u00e1s fue con los cardi\u00f3logos, pero en los \u00faltimos congresos del sue\u00f1o hice una sala solo para ellos y se llen\u00f3. Y empezaron a pedir la polisomnograf\u00eda. En lugar de tratar la hipertensi\u00f3n, que es la manifestaci\u00f3n cl\u00ednica, tratan la apnea, que es la causa. El problema es que el sistema privado de seguros m\u00e9dicos cubre el costo de la polisomnograf\u00eda, pero no el del dispositivo CPAP, que es el tratamiento. La polisomnograf\u00eda es un examen costoso. Adem\u00e1s de los equipos, incluye el alojamiento, porque la persona pasa la noche aqu\u00ed. Cuando Jos\u00e9 Serra fue ministro de Salud [1998-2002], logramos incluir el tratamiento para la apnea en el SUS [el Sistema \u00danico de Salud, la red de salud p\u00fablica en Brasil]. Incluso constru\u00ed un edificio aqu\u00ed al lado para atender a los pacientes del SUS, pero despu\u00e9s dej\u00e9 de utilizarlo. En ese entonces, el SUS pagaba algo m\u00e1s de 100 reales, lo que ya era poco, y en los a\u00f1os siguientes eso no se corrigi\u00f3. No es posible hacer una polisomnograf\u00eda con 100 reales. Ac\u00e1 tratamos de hacerlas por entre 500 y 700 reales. El Hospital de Cl\u00ednicas de la USP todav\u00eda las hace. El SUS tampoco provee el CPAP.<\/p>\n<p><strong>Los trastornos del sue\u00f1o constituyen un problema de salud p\u00fablica, \u00bfno es as\u00ed?<\/strong><br \/>\nTan solo la apnea del sue\u00f1o afecta a un 33 % de la poblaci\u00f3n. Eso son millones de personas. Los otros problemas son m\u00e1s raros. La narcolepsia [un trastorno que se caracteriza por accesos s\u00fabitos de sue\u00f1o, incluso tras haber dormido bien por la noche], por ejemplo, afecta a menos del 1 % de las personas, pero es grave porque el individuo puede estar conduciendo y quedarse dormido repentinamente, puede estar conversando y dormirse de un momento a otro. Con medicaci\u00f3n, es f\u00e1cil de tratar. Cuando Luiz Roberto Barradas Barata [1953-2010] fue secretario de Salud del Estado de S\u00e3o Paulo [de 2003 a 2010], estaba ayudando a estructurar una pol\u00edtica p\u00fablica para tratar los trastornos del sue\u00f1o. Pretend\u00edamos tratar al menos los casos graves de apnea, pero \u00e9l falleci\u00f3 en forma repentina, debido a un infarto, y ya no se avanz\u00f3 m\u00e1s con eso.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo aprenden normalmente los m\u00e9dicos sobre los trastornos del sue\u00f1o?<\/strong><br \/>\nLa Unifesp cre\u00f3 una asignatura denominada Biolog\u00eda y Medicina del Sue\u00f1o, pero en la mayor\u00eda de las escuelas m\u00e9dicas se abordan estos trastornos dentro de la neumolog\u00eda o de la neurolog\u00eda. La primera se ocupa de la apnea y la segunda, de la polisomnograf\u00eda. La Medicina del Sue\u00f1o todav\u00eda no est\u00e1 asentada por completo en los planes de estudios de la medicina, pero al menos en esas materias se habla del sue\u00f1o en Brasil. Ya existe una residencia m\u00e9dica en la materia; el pr\u00f3ximo paso es que se convierta en una especialidad, pero eso lleva tiempo. Tenemos que formar gente. Yo he formado a muchos, a unos 3.000 m\u00e9dicos que han abierto laboratorios del sue\u00f1o en todo el pa\u00eds.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQui\u00e9nes fueron sus inspiradores?<\/strong><br \/>\nEn Ribeir\u00e3o Preto, el neurofisi\u00f3logo Miguel Covian [1913-1992] y Krieger. Covian fue mi director de maestr\u00eda. Con \u00e9l aprend\u00ed a hacer ciencia. Era un fil\u00f3sofo, un ser de otro planeta. Por las noches, nos reun\u00edamos solo para conversar sobre filosof\u00eda, reflexionar acerca del Universo. Krieger es m\u00e1s emprendedor. Aqu\u00ed en la Unifesp, Carlini era extremadamente audaz. Siempre fuimos muy activos en lo que se refiere a la pol\u00edtica. Particip\u00e9 en la creaci\u00f3n del PT y fui elegido como concejal. Despu\u00e9s me alej\u00e9. Hice todos los videos del PT, porque era propietario de una productora de cine.<\/p>\n<blockquote><p>Para dormir bien, tienes que reducir el estr\u00e9s. No hay que sufrir tanto con los problemas de la vida<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1l es la procedencia de su apellido, Tufik?<\/strong><br \/>\nEs el nombre de mi abuelo liban\u00e9s. Los nombres de la familia est\u00e1n todos equivocados. Mi bisabuelo se llamaba Jos\u00e9 Kalil Sawaya. \u00c9l le puso a mi abuelo Tufik Jos\u00e9 Kalil, con su nombre como apellido. Entonces mi abuelo le puso el suyo como apellido a mi padre, Brasil Tufik. Todos los libaneses hacen esto en Brasil, no s\u00e9 por qu\u00e9. Y yo continu\u00e9 con el apellido Tufik, que en realidad no es un apellido, sino un nombre.<\/p>\n<p><strong>El gen emprendedor debe venir de la familia.<\/strong><br \/>\nProviene de los libaneses. Mi padre era un emprendedor. Comenz\u00f3 con una tienda, despu\u00e9s abri\u00f3 un bar y trabaj\u00f3 en la construcci\u00f3n. No era ingeniero, pero \u00e9l mismo dibujaba los planos. Cuando me gradu\u00e9 como m\u00e9dico, quer\u00eda abrir un hospital para m\u00ed. Yo le dije que quer\u00eda ser cient\u00edfico y se enoj\u00f3 mucho. Me dijo que ser\u00eda un <em>barnab\u00e9<\/em>, como en aquella \u00e9poca se le llamaba en Brasil al empleado p\u00fablico que no trabajaba, pero despu\u00e9s vio que empec\u00e9 a hacer otras cosas.<\/p>\n<p><strong>En cierta ocasi\u00f3n, usted dijo que cre\u00f3 la Afip porque no quer\u00eda ser un cient\u00edfico mendigo.<\/strong><br \/>\nAnta\u00f1o, los investigadores de la Unifesp ten\u00edan problemas de financiaci\u00f3n. En la FAPESP dec\u00edan: \u201cUsted es federal, acuda al CNPq [el Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico] o a la Capes [la Coordinaci\u00f3n de Perfeccionamiento del Personal de Nivel Superior]\u201d. Cuando uno se presentaba en la Capes o en el CNPq, le dec\u00edan lo contrario: \u201cUsted es de S\u00e3o Paulo, recurra a la FAPESP\u201d. Por eso es que en 1976, cuando ten\u00eda 28 a\u00f1os y a\u00fan era un estudiante de doctorado, vi este problema y pens\u00e9: \u201cVoy a fundar una organizaci\u00f3n sin fines de lucro para conseguir fondos para la investigaci\u00f3n\u201d. Empezamos a hacer polisomnograf\u00edas en forma privada. Lo primero que hice fue pagarles una compensaci\u00f3n a los t\u00e9cnicos del laboratorio, para que se quedaran despu\u00e9s de las 17 h y no perdi\u00e9ramos los experimentos. Mont\u00e1bamos un laboratorio para investigar y despu\u00e9s lo desmantel\u00e1bamos. Me dije: \u201cVoy a terminar con esto, ya no soporto montar y desmontar todo. Lo dejar\u00e9 funcionando, conseguir\u00e9 algo de trabajo y cuando aparezca una investigaci\u00f3n la haremos\u201d. Cre\u00e9 la Afip, una fundaci\u00f3n privada, vinculada a la Unifesp. Hoy en d\u00eda la Afip cuenta con 50 laboratorios y realiza 6 millones de ex\u00e1menes por mes, la mayor\u00eda para el SUS. Hacemos de 1 a 2 millones de pruebas mensuales para el municipio de S\u00e3o Paulo y de 2 a 3 millones para el estado de S\u00e3o Paulo. Tengo 3.600 empleados. Aquello que solo era para proporcionar ayuda fue creciendo y ahora est\u00e1 presente en nueve estados. Con el dinero que ingresa, les pago a los empleados que trabajan en el Departamento de Psicobiolog\u00eda de la Unifesp, y les facilito espacio e insumos. El Instituto del Sue\u00f1o y este edificio son propiedad de la Afip.<\/p>\n<p><strong>Aun con estos problemas de financiaci\u00f3n de la Unifesp, usted logr\u00f3 la aprobaci\u00f3n y coordin\u00f3 el Centro de Estudios del Sue\u00f1o durante 10 a\u00f1os, financiado por la FAPESP.<\/strong><br \/>\nAs\u00ed es, y fue algo muy productivo. No s\u00e9 por qu\u00e9 no lo renovaron por otros 10 a\u00f1os, me fastidi\u00f3 bastante eso, porque todo iba muy bien. Fue ah\u00ed en el centro donde Marco T\u00falio de Mello descubri\u00f3 que el 48 % de los choferes profesionales, de una muestra de 400, estaban cansados y con sue\u00f1o al momento de tener que volver a conducir, lo que implicaba un incremento del riesgo de accidentes. Con base en esos datos, conseguimos cambiar la ley de tr\u00e1nsito, que ahora incluye una evaluaci\u00f3n de los trastornos del sue\u00f1o entre los criterios para obtener el Carn\u00e9 Nacional Habilitante como chofer profesional. Tras haber evaluado a casi 8.000 personas, tambi\u00e9n notamos que los trabajadores nocturnos o con turnos rotativos aumentaban de 5 a 6 kilogramos (kg) de peso durante el primer a\u00f1o y despu\u00e9s, de 0,8 a 1,2 kg por a\u00f1o. Esto es porque comen m\u00e1s alimentos cal\u00f3ricos por estar despiertos, cuando deber\u00edan ingerir solamente alimentos m\u00e1s livianos, adem\u00e1s de realizar ejercicios.<\/p>\n<p><strong>Una pregunta muy pr\u00e1ctica: \u00bfc\u00f3mo se hace para dormir mejor?<\/strong><br \/>\nUno tiene que comprender a su organismo. Si tienes sobrepeso, debes adelgazar. Si no haces ejercicio, debes hacerlo. Todas esas cosas que a nadie le gusta o\u00edr cuando va al m\u00e9dico. Tambi\u00e9n hay que disminuir la exposici\u00f3n a la luz por las noches para que la melatonina empiece a incrementarse y puedas dormir. Sobre todo, hay que reducir el estr\u00e9s. No tienes que sufrir tanto por los problemas cotidianos. Si te pones nervioso vas a desgastarte o a agredir a otras personas, y entonces los problemas no har\u00e1n m\u00e1s que aumentar. Hay que enfocarse en el problema y resolverlo, de ser posible. Si no, lo mejor es olvidarlo. De lo contrario, el sue\u00f1o realmente se va.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/keywords\/sueno\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Los reportajes de <em>Pesquisa FAPESP<\/em> sobre las investigaciones del sue\u00f1o se encuentran disponibles para su lectura<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El m\u00e9dico brasile\u00f1o comenz\u00f3 a estudiar los efectos de la privaci\u00f3n del dormir hace casi 50 a\u00f1os y form\u00f3 uno de los grupos de investigaci\u00f3n m\u00e1s productivos del mundo en este campo","protected":false},"author":16,"featured_media":436999,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[183],"tags":[316,319,329],"coauthors":[105,5968],"class_list":["post-436269","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-entrevista-es","tag-medicina-es","tag-neurociencia-es","tag-salud-publica","position_at_home-sumario","keywords-sueno"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/436269","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=436269"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/436269\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":437713,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/436269\/revisions\/437713"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/436999"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=436269"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=436269"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=436269"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=436269"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}