{"id":436313,"date":"2022-05-20T19:04:03","date_gmt":"2022-05-20T22:04:03","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=436313"},"modified":"2022-05-23T14:51:09","modified_gmt":"2022-05-23T17:51:09","slug":"el-velho-chico-y-su-pequeno-desierto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-velho-chico-y-su-pequeno-desierto\/","title":{"rendered":"El <em>velho chico<\/em> y su peque\u00f1o desierto"},"content":{"rendered":"<p>La historia geol\u00f3gica m\u00e1s reciente de un tramo de 200 kil\u00f3metros (km) del curso medio del r\u00edo S\u00e3o Francisco \u2212el Velho Chico, tal como popularmente se lo llama\u2212, en el norte del estado brasile\u00f1o de Bah\u00eda, y de una de sus formaciones naturales m\u00e1s caracter\u00edsticas, las grandes dunas de la regi\u00f3n de Xique-Xique, a lo largo de sus riberas, constituyen un ejemplo de la capacidad transformadora de los vientos en el interior del semi\u00e1rido y del vaiv\u00e9n de las aguas del r\u00edo m\u00e1s importante que atraviesa el nordeste de Brasil. Seg\u00fan apunta un nuevo estudio cient\u00edfico, el paisaje local se ha ido configurado durante los \u00faltimos 100.000 a\u00f1os mediante fases sucesivas que se caracterizaron por la deposici\u00f3n fluvial (el transporte de sedimentos al lecho del S\u00e3o Francisco) intercaladas con etapas dominadas por los procesos erosivos. \u201cLa alternancia de esos ciclos se debi\u00f3 probablemente a la variaci\u00f3n milenaria de las precipitaciones en las cabeceras del S\u00e3o Francisco, y no espec\u00edficamente al r\u00e9gimen pluvial en este tramo del r\u00edo\u201d, explica la ge\u00f3loga Patricia Mescolotti, autora principal del art\u00edculo, publicado a mediados de 2021 en la revista cient\u00edfica <em>Quaternary Science Reviews<\/em>. La ge\u00f3loga defendi\u00f3 el a\u00f1o pasado su tesis doctoral sobre el tema en la Universidade Estadual Paulista (Unesp), en su <em>campus<\/em> de la localidad de Rio Claro.<\/p>\n<p>Las cabeceras del S\u00e3o Francisco se encuentran a unos 1.500 km de la regi\u00f3n de Xique-Xique, en la parte alta de la cuenca hidrogr\u00e1fica, en el sudoeste del estado de Minas Gerais. A partir de esa zona, el r\u00edo recorre 2.700 km hacia el nordeste brasile\u00f1o hasta desembocar en el oc\u00e9ano Atl\u00e1ntico, en la frontera entre los estados de Sergipe y Alagoas. Seg\u00fan el estudio, en los per\u00edodos en que llov\u00eda en exceso en sus cabeceras, el caudal de agua que flu\u00eda por el antiguo cauce del S\u00e3o Francisco aumentaba considerablemente. El eventual desborde del r\u00edo intensificaba la deposici\u00f3n de sedimentos que quedaban a disposici\u00f3n para que se formaran las dunas de Xique-Xique, que ocupan 8.000 kil\u00f3metros cuadrados (km2), una superficie similar al \u00c1rea Metropolitana de S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<div id=\"attachment_437388\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-437388 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/052-053_sao-francisco_313-0-img.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"1230\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/052-053_sao-francisco_313-0-img.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/052-053_sao-francisco_313-0-img-250x384.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/052-053_sao-francisco_313-0-img-700x1076.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/052-053_sao-francisco_313-0-img-120x185.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">SRTM\u2009\/\u2009ALOS-PAlSAR\u2009\/\u2009Landsat<\/span>Imagen de sat\u00e9lite de las dunas de Xique-Xique (<em>las \u00e1reas en gris m\u00e1s claro<\/em>) a orillas del S\u00e3o Francisco (<em>los tramos en verde<\/em>)<span class=\"media-credits\">SRTM\u2009\/\u2009ALOS-PAlSAR\u2009\/\u2009Landsat<\/span><\/p><\/div>\n<p>Los grandes r\u00edos siempre son el resultado de procesos complejos y din\u00e1micos. Su evoluci\u00f3n est\u00e1 ligada a fuerzas globales y locales, tales como los movimientos tect\u00f3nicos, las variaciones del clima y del nivel del mar. En el caso del curso medio del S\u00e3o Francisco, alejado del oc\u00e9ano y pr\u00e1cticamente exento de terremotos significativos, los cambios en el r\u00e9gimen pluvial del pasado, aunque sea en un punto distante de la cuenca hidrogr\u00e1fica, parecen haber sido determinantes para generar una din\u00e1mica de deposici\u00f3n de sedimentos y de erosi\u00f3n. El principal mecanismo clim\u00e1tico que regula el r\u00e9gimen de lluvias estivales en el sudeste y en el sur del nordeste brasile\u00f1o \u2013por lo tanto, en los sectores que preceden al tramo del S\u00e3o Francisco que discurre por Xique-Xique y abastecen de agua a los puntos m\u00e1s bajos de la cuenca\u2013 es la Zona de Convergencia del Atl\u00e1ntico Sur (ZCAS). Este sistema meteorol\u00f3gico est\u00e1 formado por un conjunto de nubes orientado en sentido noroeste-sudoeste que atraviesa el litoral brasile\u00f1o entre el sur del estado de Bah\u00eda y el estado de S\u00e3o Paulo. De acuerdo con su desplazamiento, la ZCAS promueve m\u00e1s o menos lluvias en la cabecera del S\u00e3o Francisco, en el sudeste.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el ge\u00f3logo M\u00e1rio Assine, de la Unesp, supervisor de tesis de Mescolotti y coordinador del equipo que elabor\u00f3 el estudio, la din\u00e1mica de los niveles pluviom\u00e9tricos registrados espec\u00edficamente en la regi\u00f3n de Xique-Xique, en el S\u00e3o Francisco medio, a lo largo de los \u00faltimos 100.000 a\u00f1os, fue insuficiente para explicar las diferentes caracter\u00edsticas que han adquirido el r\u00edo y las dunas. \u201cComo no obtuvimos una buena asociaci\u00f3n entre el r\u00e9gimen de lluvias local y el paisaje predominante, decidimos explorar mecanismos clim\u00e1ticos m\u00e1s amplios\u201d, comenta Assine. As\u00ed fue que descubrieron la asociaci\u00f3n entre el mayor volumen pluvial en las cabeceras del r\u00edo, como consecuencia de la ZCAS, y los ciclos de deposici\u00f3n y erosi\u00f3n en Xique-Xique.<\/p>\n<p>Los investigadores identificaron cuatro fases bien delimitadas de deposici\u00f3n fluvial en el tramo estudiado del S\u00e3o Francisco: hace m\u00e1s de 90.000 a\u00f1os; entre 65.000 y 39.000 a\u00f1os atr\u00e1s; entre 18.000 y 9.500 a\u00f1os, y durante los \u00faltimos 380 a\u00f1os. Los ciclos de los procesos erosivos predominaron en tres per\u00edodos: entre 85.000 y 65.000 a\u00f1os atr\u00e1s; entre 39.000 y 18.000 a\u00f1os, y el \u00faltimo entre 9.500 y 1.000 a\u00f1os atr\u00e1s. Tambi\u00e9n dedujeron que el S\u00e3o Francisco, no ten\u00eda entonces la misma forma que ahora. Su cauce era mucho m\u00e1s ancho y estaba plagado de meandros. Para armar ese rompecabezas de deposiciones y erosiones que dio forma al relieve de ese segmento del Velho Chico y de su entorno, Assine, Mescolotti y sus colaboradores emplearon todo un abanico de herramientas anal\u00edticas, entre ellas im\u00e1genes de teledetecci\u00f3n por sat\u00e9lite y relevamientos de campo para recoger y estudiar muestras geol\u00f3gicas.<\/p>\n<p>Los sedimentos del S\u00e3o Francisco medio fueron datados por primera vez mediante una t\u00e9cnica moderna, la luminiscencia \u00f3pticamente estimulada. \u201cEn la pr\u00e1ctica, este m\u00e9todo permite saber cu\u00e1ndo fue la \u00faltima vez que un grano de arena \u2018vio\u2019 el sol, antes de quedar sepultado durante los procesos de formaci\u00f3n de las dunas\u201d, explica el ge\u00f3logo Francisco William da Cruz J\u00fanior, de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), quien no particip\u00f3 del estudio, pero conoce en detalle la geomorfolog\u00eda de la regi\u00f3n estudiada y los procesos clim\u00e1ticos que influyeron sobre ella a lo largo de miles de a\u00f1os.<\/p>\n<p>Las dataciones sugieren que los dos eventos que m\u00e1s contribuyeron para la formaci\u00f3n de las dunas ocurrieron bastante despu\u00e9s, entre 23.000 y 18.000 a\u00f1os atr\u00e1s y hace entre 15.000 y 10.000 a\u00f1os. La etapa de consolidaci\u00f3n de las colinas de arena se produjo en per\u00edodos m\u00e1s h\u00famedos, cuando en toda la regi\u00f3n hab\u00eda m\u00e1s vegetaci\u00f3n. Seg\u00fan apuntan tambi\u00e9n los registros sedimentarios, el proceso m\u00e1s reciente de estabilizaci\u00f3n de esas formaciones arenosas en el norte de Bah\u00eda habr\u00eda comenzado hace 5.000 a\u00f1os y se extiende hasta nuestros d\u00edas. \u201cLas dunas de Xique-Xique son el mayor campo e\u00f3lico continental de Brasil\u201d, comenta Mescolotti. \u201cEs por eso que pretend\u00edamos entender c\u00f3mo fue su proceso de configuraci\u00f3n y su interacci\u00f3n con la din\u00e1mica del r\u00edo S\u00e3o Francisco\u201d.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Art\u00edculo cient\u00edfico<\/strong><br \/>\nMESCOLOTTI, P. C.<em> et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/abs\/pii\/S0277379121001840\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Fluvial aggradation and incision in the Brazilian tropical semi-arid: Climate-controlled landscape evolution of the S\u00e3o Francisco River<\/a>. <strong>Quaternary Science Reviews<\/strong>. 15 may. 2021.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Las arenas del r\u00edo S\u00e3o Francisco, arrastradas por los vientos, dieron origen y forma a las dunas de Xique-Xique, en el estado brasile\u00f1o de Bah\u00eda, durante los \u00faltimos cien mil a\u00f1os","protected":false},"author":112,"featured_media":437383,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[309],"coauthors":[417],"class_list":["post-436313","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-geologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/436313","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/112"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=436313"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/436313\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":437691,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/436313\/revisions\/437691"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/437383"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=436313"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=436313"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=436313"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=436313"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}