{"id":436483,"date":"2022-05-20T18:46:35","date_gmt":"2022-05-20T21:46:35","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=436483"},"modified":"2022-05-20T18:46:35","modified_gmt":"2022-05-20T21:46:35","slug":"el-contenido-y-la-forma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-contenido-y-la-forma\/","title":{"rendered":"El contenido y la forma"},"content":{"rendered":"<p>\u201cEn Brasil, bajo las palmeras\/ Del calor llega el cansancio\/ Caminando va don Basilio\/ El cartero brasile\u00f1o\/ Lleva en su mano una carta\/ Arrugada y peculiar\/ En el sello postal una marca\/ Del correo de un lugar remoto\/ Bajo el nombre hay una nota\/ Dice que el destinatario\/ En Brasil ya no se encuentra\/ Pues volvi\u00f3 a Leningrado\u201d. As\u00ed, escribi\u00f3 el poeta, editor y traductor ruso Samu\u00edl (Samuel, en espa\u00f1ol) Marshak (1867-1964) en el poema \u201c<em>El correo<\/em>\u201d, de 1927, donde los carteros de todo el mundo salen en busca del escritor viajero Boris Zhitkov (1882-1938) para entregarle una encomienda. La introducci\u00f3n en Brasil de la literatura rusa para ni\u00f1os es uno de los objetivos de la investigaci\u00f3n posdoctoral que la editora Daniela Mountian viene desarrollando desde 2019 en el Departamento de Teor\u00eda Literaria y Literatura Comparada de la Facultad de Filosof\u00eda, Letras y Ciencias Humanas de la Universidad de S\u00e3o Paulo (FFLCH-USP), con el apoyo de la FAPESP.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la traductora Denise Regina de Sales, docente de lengua y literatura rusa del Instituto de Letras de la Universidad Federal de Rio Grande do Sul (UFRGS), es poco lo que aqu\u00ed se ha publicado de esa producci\u00f3n. Y lo que ha llegado, dice, mucho se debe al esfuerzo de la escritora, dramaturga y traductora Tatiana Belinky (1919-2013), de nacionalidad rusa y radicada en Brasil. \u201cTatiana Belinky es la mayor exponente de la difusi\u00f3n de la literatura infantil rusa en nuestro pa\u00eds. Ella fue quien les dio a conocer a varios autores rusos a los ni\u00f1os brasile\u00f1os, como Marshak e Iv\u00e1n Krylov (1769-1844), a quien se lo considera el mayor fabulista de Rusia\u201d, dice Sales. \u201cPero la labor que viene realizando Daniela Mountian est\u00e1 abriendo otros frentes de investigaci\u00f3n acerca de esta tem\u00e1tica, que a\u00fan ha sido poco estudiada\u201d.<\/p>\n<p>El estudio consta de dos partes. En la primera, la investigadora ahond\u00f3 en la producci\u00f3n infantil rusa, especialmente en la producida en las d\u00e9cadas de 1920 y 1930, mediante una beca de un a\u00f1o de investigaci\u00f3n en el Instituto de Literatura Rusa de San Petersburgo. En la segunda etapa de su investigaci\u00f3n, a\u00fan en curso, se ha dedicado a comparar los libros para ni\u00f1os producidos en Rusia y en Brasil entre 1919 y 1943. El idioma no supuso un obst\u00e1culo para Mountian. \u201cMis padres emigraron de Moldavia [pa\u00eds que formaba parte de la extinta Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica] a Brasil en la d\u00e9cada de 1970. He o\u00eddo hablar ruso en casa desde que era una ni\u00f1a, pero solo alfabetic\u00e9 en \u00e9l de adulta\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_436504\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-436504 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/086-088_literatura-russa_313-1-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"670\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/086-088_literatura-russa_313-1-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/086-088_literatura-russa_313-1-1140-250x147.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/086-088_literatura-russa_313-1-1140-700x411.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/086-088_literatura-russa_313-1-1140-120x71.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">togdazine.ru<\/span>Portada y una p\u00e1gina del libro <em>Caballo de fuego<\/em> (1928), escrito por Vladimir Maiak\u00f3vski e ilustrado por Lidia Popova<span class=\"media-credits\">togdazine.ru<\/span><\/p><\/div>\n<p>La investigaci\u00f3n posdoctoral es una extensi\u00f3n de su doctorado en la USP sobre la obra del poeta, escritor y dramaturgo ruso Daniil Kharms (1905-1942). \u201cKharms, pertenec\u00eda a la vanguardia rusa y escrib\u00eda para el p\u00fablico adulto, pero esa producci\u00f3n fue censurada durante el r\u00e9gimen comunista y su circulaci\u00f3n fue acotada\u201d, informa Mountian. \u201cPara sobrevivir, Kharms tambi\u00e9n escribi\u00f3 historias para ni\u00f1os durante las d\u00e9cadas de 1920 y 1930. Otros autores que formaban parte del c\u00edrculo de v\u00ednculos del escritor, y cuyas trayectorias literarias tampoco estaban relacionadas originalmente con el p\u00fablico infantil, hicieron lo propio. Ese hecho despert\u00f3 mi inter\u00e9s\u201d.<\/p>\n<p>Cuando inici\u00f3 su investigaci\u00f3n, Mountian se top\u00f3 con un proficuo panorama editorial orientado a las publicaciones infantiles, tanto de libros como de revistas, en el cual participaron poetas, escritores y artistas visuales, muchos de ellos provenientes de la vanguardia rusa. \u201cEl estrecho v\u00ednculo entre la vanguardia y la literatura infantil que tuvo lugar en Rusia es un fen\u00f3meno sin precedentes. Se trata de una etapa sumamente f\u00e9rtil, en la cual hubo un di\u00e1logo intenso entre contenido y forma\u201d, afirma. \u201cEn aquella \u00e9poca, los artistas rusos estaban muy interesados en la experimentaci\u00f3n y eso se vio reflejado en los libros infantiles del per\u00edodo\u201d, coincide Elena V\u00e1ssina, docente de lengua y literatura rusa de la USP.<\/p>\n<p>Sin embargo, ese panorama editorial no surgi\u00f3 de manera espont\u00e1nea. Seg\u00fan Mountian, despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n rusa de 1917 que derroc\u00f3 a la monarqu\u00eda y dio origen a la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica (1922), el nuevo r\u00e9gimen emprendi\u00f3 una gran campa\u00f1a para acabar con el analfabetismo en el pa\u00eds. Tambi\u00e9n se decidi\u00f3 que era necesario elaborar una nueva literatura infantil, desprovista del \u201crancio\u201d pasado tradicional. As\u00ed, pues, los libros ya no hablar\u00edan, por ejemplo, de reyes y princesas, sino de trabajadores, tales como el cartero, el bombero, el chofer. Con ese objetivo, el gobierno cre\u00f3 una secci\u00f3n infantil y juvenil en Gosizdat, la editorial estatal fundada en 1924 y, en el marco de la Nueva Pol\u00edtica Econ\u00f3mica (1921-1928), permiti\u00f3 la apertura de editoriales privadas, como R\u00e1duga, que public\u00f3 alrededor de 600 t\u00edtulos para el p\u00fablico infantil entre 1922 y 1930. \u201cAlgunos autores empezaron a escribir libros para ni\u00f1os por motivos ideol\u00f3gicos, comprometidos con la idea de la \u2018construcci\u00f3n de un nuevo hombre\u2019, como, por ejemplo, el poeta Vlad\u00edmir Mayakovski (1893-1930)\u201d, relata Mountian. A veces, Mayakovski eleg\u00eda a sus propios ilustradores. Para su libro El caballo de fuego (1928), por ejemplo, invit\u00f3 a la artista gr\u00e1fica Lidia Popova (1903-1951), quien se hab\u00eda formado en los Talleres Superiores de Arte y T\u00e9cnica (Vkhutemas), en Mosc\u00fa, e ilustr\u00f3 varios libros infantiles, algunos suyos inclusive, como \u201cJuegos de pelota\u201d (1931). La aparente incongruencia no era extra\u00f1a en aquel contexto. \u201cEn el decenio de 1920 y principios de los a\u00f1os 1930, hab\u00eda cierta libertad para crear y eso acab\u00f3 beneficiando a la producci\u00f3n dirigida al p\u00fablico infantil, que, con todo, nunca estuvo libre de paradojas. Como la literatura infantil se consideraba un punto neur\u00e1lgico para la construcci\u00f3n del nuevo pa\u00eds y se necesitaban nuevos escritores, poetas e ilustradores, un autor vanguardista proscrito de publicar para el p\u00fablico adulto a menudo consegu\u00eda ilustrar o escribir para ni\u00f1os\u201d, dice Mountian.<\/p>\n<div id=\"attachment_436512\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-436512 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/086-088_literatura-russa_313-2-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"850\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/086-088_literatura-russa_313-2-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/086-088_literatura-russa_313-2-1140-250x186.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/086-088_literatura-russa_313-2-1140-700x522.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/086-088_literatura-russa_313-2-1140-120x89.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Biblioteca Nacional da R\u00fassia, S\u00e3o Petersburgo |  togdazine.ru<\/span>Dos obras de Vera Yermol\u00e1yeva, producidas en 1929: <em>\u201cPerritos\u201d<\/em> y la portada de la revista mensual Ioj (<em>a la der.<\/em>)<span class=\"media-credits\">Biblioteca Nacional da R\u00fassia, S\u00e3o Petersburgo |  togdazine.ru<\/span><\/p><\/div>\n<p>El endurecimiento de la censura y la intolerancia a los nuevos lenguajes art\u00edsticos arreciaron con el ascenso al poder de I\u00f3sif Stalin (1878-1953), quien pas\u00f3 a dirigir el pa\u00eds en 1929. En 1934, durante el I Congreso de la Uni\u00f3n de Escritores Sovi\u00e9ticos, se estableci\u00f3 que la literatura rusa, incluso la infantil, se ce\u00f1ir\u00eda a las normas del realismo socialista: un estilo sistematizado por el te\u00f3rico estalinista Andr\u00e9i Zhd\u00e1nov (1896-1948), quien preconizaba que las obras de arte deb\u00edan retratar la realidad y exaltar las virtudes del r\u00e9gimen. \u201cAunque favorables al r\u00e9gimen, los libros de los a\u00f1os 1920 y principios de la d\u00e9cada de 1930 hechos para divertir y estimular la imaginaci\u00f3n fueron tildados como \u2018antisovi\u00e9ticos\u2019, \u2018reaccionarios\u2019 y \u2018burgueses\u2019, y sus autores fueron perseguidos\u201d, comenta.<\/p>\n<p>Ese fue el caso de la pintora y artista gr\u00e1fica Vera Yermol\u00e1yeva (1893-1937), quien, entre otros trabajos, ilustr\u00f3 el libro <em>Iv\u00e1n Ivanych<\/em> <em>el samovar<\/em>, escrito por Kharms y publicado en 1929. Yermol\u00e1yeva fue acusada de propagar ideas antisovi\u00e9ticas y muri\u00f3 fusilada a los 44 a\u00f1os. Kharms corri\u00f3 una suerte parecida: fue encarcelado por el mismo motivo y muri\u00f3 de hambre a los 36, en una instituci\u00f3n psiqui\u00e1trica. \u201cMarshak tambi\u00e9n fue perseguido, pero probablemente porque era una figura influyente en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, logr\u00f3 escapar de la prisi\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Considerado como uno de los padres de la poes\u00eda infantil rusa moderna, Marshak fue el editor en jefe de la secci\u00f3n de libros infantiles de Gosizdat y el creador de la revista mensual<em> Ioj<\/em>, dirigida a los ni\u00f1os, que circul\u00f3 entre 1928 y 1935, con tirajes superiores a los 120.000 ejemplares. \u201cEn los a\u00f1os 1920, \u00e9l introdujo a poetas y escritores en el mundo de la literatura infantil, entre ellos a Kharms, quien empez\u00f3 a escribir para ni\u00f1os en <em>Ioj<\/em>. Adem\u00e1s, invit\u00f3 a Vlad\u00edmir L\u00e9bedev (1891-1967), artista conocido por su producci\u00f3n de carteles, a incorporarse como editor de arte en Gosizdat. L\u00e9bedev, por su parte, atrajo a otros artistas visuales para los libros infantiles de la editorial\u201d, prosigue Mountian. \u201cEl talento editorial de Marshak puede compararse al de Monteiro Lobato (1882-1948), quien cambi\u00f3 la forma de comercializar y producir libros infantiles en Brasil\u201d.<\/p>\n<p>Como fruto de la primera etapa de su investigaci\u00f3n, Mountian organiz\u00f3 el libro <em>Contos russos juvenis<\/em> [Cuentos rusos juveniles] (editorial Kalinka, 2021). \u201cMe di cuenta que para entender la producci\u00f3n sovi\u00e9tica de los a\u00f1os 1920 y 1930 tendr\u00eda que retroceder algunos pasos y conocer la literatura rusa cl\u00e1sica para ni\u00f1os inaugurada formalmente en el siglo XVIII, nada menos que por la emperatriz Catalina II (1729-1796), quien escribi\u00f3 dos cuentos para sus nietos\u201d, comenta Mountian. Para Elena V\u00e1ssina, de la USP, la publicaci\u00f3n es bienvenida. \u201cAcaso porque la historia de Rusia ha estado atravesada por las guerras, muchos de esos relatos infantiles y juveniles buscan dejar como mensaje que debemos ser valientes y estar esperanzados en que vendr\u00e1n d\u00edas mejores. Sin duda, nos traen una gran ense\u00f1anza para los tiempos actuales\u201d, finaliza.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyecto<\/strong><br \/>\nLiteratura infantil rusa y brasile\u00f1a: un an\u00e1lisis comparativo (1919-1943) (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/bolsas\/182208\/literatura-infantil-russa-e-brasileira-uma-analise-comparada-1919-1943\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00b0 17\/24139-9<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Beca posdoctoral; <strong>Investigadora responsable<\/strong> Aurora Fornoni Bernardini (USP); <strong>Beneficiaria<\/strong> Daniela Mountian; <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 602.758,44<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Una investigaci\u00f3n profundiza en la literatura infantil rusa de las d\u00e9cadas de 1920 y 1930","protected":false},"author":689,"featured_media":424087,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[1502],"coauthors":[3453],"class_list":["post-436483","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-humanidades-es","tag-literatura-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/436483","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/689"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=436483"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/436483\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":436564,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/436483\/revisions\/436564"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/424087"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=436483"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=436483"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=436483"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=436483"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}