{"id":440600,"date":"2022-06-20T16:48:30","date_gmt":"2022-06-20T19:48:30","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=440600"},"modified":"2022-06-20T16:48:30","modified_gmt":"2022-06-20T19:48:30","slug":"cuatro-decadas-con-los-muriquies","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/cuatro-decadas-con-los-muriquies\/","title":{"rendered":"Cuatro d\u00e9cadas con los muriqu\u00edes"},"content":{"rendered":"<p>En 1982, al visitar por primera vez los bosques del municipio de Caratinga, en el estado brasile\u00f1o de Minas Gerais, la antrop\u00f3loga estadounidense Karen Strier, quien entonces ten\u00eda 23 a\u00f1os, qued\u00f3 fascinada con los muriqu\u00edes o muriqu\u00edes del norte, primates tambi\u00e9n conocidos como monos ara\u00f1a lanudos del norte (<em>Brachyteles hypoxanthus<\/em>), una especie end\u00e9mica del Bosque Atl\u00e1ntico y la de mayor tama\u00f1o entre todos los monos brasile\u00f1os. \u201cSon muy acrob\u00e1ticos, carism\u00e1ticos, encantadores\u201d, tal como record\u00f3, y exhalan un agradable aroma a canela, pues son vegetarianos. Pac\u00edficos, con los machos del mismo tama\u00f1o que las hembras, los muriqu\u00edes contradec\u00edan los supuestos de dominancia que hab\u00eda visto a\u00f1os antes entre los babuinos, en \u00c1frica. Desde entonces, Strier ha repartido su tiempo entre su labor docente en la Universidad de Wisconsin-Madison, en Estados Unidos, y sus investigaciones de campo en Brasil.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 por la c\u00e1lida acogida que le brindan los primates (los humanos inclusive), o bien por los aires tropicales del Bosque Atl\u00e1ntico, que contrastan con los rigores del invierno en el norte de su pa\u00eds natal, ella dice sentirse m\u00e1s viva cuando est\u00e1 en Minas Gerais. Los habitantes de Caratinga le han prometido una fiesta en su honor el a\u00f1o que viene para celebrar sus 40 a\u00f1os de estudio de estos monos en peligro de extinci\u00f3n, de los cuales se sab\u00eda poco cuando ella lleg\u00f3. La poblaci\u00f3n se ha recuperado notoriamente, aunque a\u00fan se encuentra lejos de una cantidad que asegure la continuidad de la especie.<\/p>\n<div class=\"box-lateral\"><strong>Edad<\/strong> 62 a\u00f1os<br \/>\n<strong>Especialidades<\/strong> Antropolog\u00eda y primatolog\u00eda<br \/>\n<strong>Instituci\u00f3n<\/strong> Universidad de Wisconsin-Madison (Estados Unidos)<br \/>\n<strong>Estudios<\/strong> T\u00edtulo de grado en sociolog\u00eda \/ antropolog\u00eda y biolog\u00eda en la Swarthmore College (1980), maestr\u00eda (1981) y doctorado (1986) en antropolog\u00eda por la Universidad Harvard, ambas en Estados Unidos<br \/>\n<strong>Producci\u00f3n<\/strong> 144 art\u00edculos y 14 libros<\/div>\n<p>Presidenta de la Sociedad Internacional de Primatolog\u00eda hasta comienzos de este a\u00f1o, Strier regres\u00f3 a Brasil en el mes de febrero. Particip\u00f3 en una reuni\u00f3n con la mira puesta en un plan de recuperaci\u00f3n de los muriqu\u00edes de los montes de S\u00e3o Francisco Xavier, un distrito del municipio de S\u00e3o Jos\u00e9 dos Campos (S\u00e3o Paulo), y luego, junto a otros primat\u00f3logos, se dirigi\u00f3 a la comuna de Ibitipoca, en Lima Duarte (Minas Gerais), para reencontrarse con los muriqu\u00edes, a los que no ve\u00eda desde hac\u00eda m\u00e1s de seis meses. Fue desde su alojamiento en Vila do Mogol, en Ibitipoca, que convers\u00f3 a trav\u00e9s de una plataforma de video con <em>Pesquisa FAPESP<\/em>, antes de regresar a Madison, donde da clases y vive junto a su marido bioqu\u00edmico y un gato.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 tal fue la reuni\u00f3n en S\u00e3o Francisco Xavier, a principios de febrero?<\/strong><br \/>\nEl gobierno municipal de S\u00e3o Jos\u00e9 dos Campos se puso en contacto conmigo porque ten\u00edan informaci\u00f3n sobre la presencia de muriqu\u00edes en los montes de la zona. Hab\u00edan le\u00eddo mi libro <em>Faces na floresta<\/em> [Rostros en la selva] y quer\u00edan conocer mi opini\u00f3n. Normalmente, son los propios bi\u00f3logos quienes inician los proyectos de investigaci\u00f3n de campo, pero en este caso nos convoc\u00f3 la comunidad local para desarrollar un plan de conservaci\u00f3n con los primates, fundamentalmente con los muriqu\u00edes. Sobrevino la pandemia de covid-19, pero seguimos trabajando. En junio de 2021 ya hab\u00eda sido vacunada y vine ac\u00e1 para proseguir con mi investigaci\u00f3n a largo plazo y colaborar con mi colega Fabiano de Melo, de la Universidad Federal de Vi\u00e7osa (UFV), y avanzar en las conversaciones sobre este proyecto en S\u00e3o Francisco Xavier. Lo retomamos ahora en febrero, todos con mascarillas y respetando un distanciamiento de dos metros, con una intensa participaci\u00f3n a trav\u00e9s de YouTube. Lo primero que hay que hacer para poder emprender un plan de conservaci\u00f3n es entender mejor a las poblaciones de primates de la zona: su tama\u00f1o, su distribuci\u00f3n espacial y las conexiones entre ellas. Fabiano de Melo pretende utilizar drones, como ya lo ha hecho en otras \u00e1reas, para determinar cu\u00e1ntos primates viven all\u00ed.<\/p>\n<p><strong>\u00bfUsted ahora se encuentra en Ibitipoca?<\/strong><br \/>\nS\u00ed. El trabajo aqu\u00ed es un complemento independiente de mi investigaci\u00f3n a largo plazo, que empez\u00f3 hace 39 a\u00f1os en Caratinga, tambi\u00e9n en Minas Gerais. Es uno de los proyectos con primates de mayor duraci\u00f3n que se hayan hecho en Am\u00e9rica, que ha permitido la formaci\u00f3n de casi 80 investigadores brasile\u00f1os. D\u00e9cadas atr\u00e1s, Renato Machado, un empresario rural de aqu\u00ed de Ibitipoca se contact\u00f3 conmigo y con mis colegas De Melo, S\u00e9rgio Lucena Mendes, director del Inma [Instituto Nacional del Bosque Atl\u00e1ntico, por sus siglas en portugu\u00e9s], y Leandro Jerusalinsky, del CPB [Centro Nacional de Investigaci\u00f3n y Conservaci\u00f3n de Primates Brasile\u00f1os]. Aqu\u00ed hab\u00eda una poblaci\u00f3n peque\u00f1a, que contaba solamente con cuatro machos, y luego solo quedaron dos, lo que hizo necesario un refuerzo para restablecerla. En Caratinga, ya hab\u00eda visto que son las hembras las que abandonan el grupo y los machos se quedan. Por lo que en un grupo aislado puede que queden solamente machos y as\u00ed, ya no nacen m\u00e1s cr\u00edas. En este proyecto, al cual denominamos Muriqu\u00ed House y que coordinan Fabiano de Melo y Fernanda Tabacow, buscamos hembras de otras poblaciones aisladas \u2013en casi todas hab\u00eda al menos una intentando salir\u2013 y mis colegas las trajeron para que convivan con los machos del grupo y se reproduzcan. Al cabo de un a\u00f1o, naci\u00f3 una cr\u00eda y el grupo se encuentra sano. El plan consiste en crear dos grupos para facilitar el intercambio gen\u00e9tico de las hembras. Simult\u00e1neamente, hay un proyecto de restauraci\u00f3n de los bosques en donde viven los muriqu\u00edes. Los de aqu\u00ed son los muriqu\u00edes del norte; en S\u00e3o Francisco, son los del sur.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo era la investigaci\u00f3n con primates en la d\u00e9cada de 1980, cuando empez\u00f3 a estudiar a los muriqu\u00edes?<\/strong><br \/>\nEn Estados Unidos, para muchos bi\u00f3logos que se especializan en antropolog\u00eda, los primates son buenos modelos para la comprensi\u00f3n de la conducta social y evolutiva del ser humano; como nosotros tambi\u00e9n somos primates, existe una conexi\u00f3n evolutiva. Yo estaba buscando un modelo animal para estudiar c\u00f3mo pod\u00edan influir las variables ecol\u00f3gicas, como por ejemplo la dieta, sobre el comportamiento social y la jerarqu\u00eda del grupo. Pero a principios de la d\u00e9cada de 1980, la mayor\u00eda de los primates que se estudiaban eran los de \u00c1frica y Asia, tales como los babuinos, los chimpanc\u00e9s y los gorilas. En Am\u00e9rica, los \u00fanicos que se hab\u00edan estudiado con cierta constancia eran los monos aulladores. Casualmente, mi supervisor en Harvard, Irven DeVore [antrop\u00f3logo estadounidense, 1934-2014], era el narrador de una pel\u00edcula sobre los muriqu\u00edes para el Fondo Mundial para la Naturaleza [WWF] realizada por el primat\u00f3logo estadounidense Russell Mittermeier, y me pregunt\u00f3 si quer\u00eda verla antes de que se distribuyera. Los animales me parecieron muy interesantes y, en una investigaci\u00f3n en la biblioteca, descubr\u00ed que no se conoc\u00eda casi nada sobre el comportamiento de esa especie, que ya estaba en peligro cr\u00edtico. Necesitaba averiguar cu\u00e1l era su dieta, la estacionalidad de su alimentaci\u00f3n, predecir su comportamiento social y comprobar las ideas desarrolladas con otros primates. En 1982, acompa\u00f1\u00e9 a Mittermeier en una visita a Caratinga y me hizo conocer a los muriqu\u00edes.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo fue su primer encuentro con ellos?<\/strong><br \/>\nFue en un sendero del monte. Primero percib\u00ed su olor, un aroma a canela muy agradable, porque son vegetarianos. Entonces los vi. Son muy acrob\u00e1ticos, carism\u00e1ticos y encantadores. Me gustaron mucho. Qued\u00e9 sumamente intrigada por entender c\u00f3mo se comportaban y desde el principio tuve muy claro que todo lo que aprendiera podr\u00eda utilizarse para su conservaci\u00f3n. Ese a\u00f1o estuve poco tiempo en Caratinga, pero luego regres\u00e9 para pasar 14 meses recabando datos para mi investigaci\u00f3n doctoral. En 1983 no exist\u00edan los tel\u00e9fonos m\u00f3viles ni Internet. Para realizar una llamada hab\u00eda que ir a la ciudad y hacer cola para usar el \u00fanico tel\u00e9fono de la zona. Las cartas tardaban cuatro semanas en llegar. Los muriqu\u00edes eran diferentes, no eran primates t\u00edpicos. En 1994 publiqu\u00e9 un art\u00edculo intitulado \u201cThe myth of the typical primate\u201d [El mito del primate t\u00edpico], que introdujo una nueva perspectiva sobre los primates en general.<\/p>\n<blockquote><p>Entre los muriqu\u00edes, no hay diferencia de tama\u00f1o entre los sexos. El macho no representa una amenaza para la hembra porque no es m\u00e1s grande<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 caracter\u00edstica los hace at\u00edpicos?<\/strong><br \/>\nSe calcula una dieta con base en las proporciones de los alimentos. Entonces, si el mayor porcentaje de su dieta corresponde a hojas habr\u00eda que llamarlos fol\u00edvoros. Pero me di cuenta que las hojas eran importantes, aunque complementarias, porque todo su comportamiento estaba orientado a lo que prefer\u00edan comer: frutos y flores. Esto modific\u00f3 la comprensi\u00f3n de c\u00f3mo deb\u00eda utilizarse la dieta para interpretar el comportamiento.<\/p>\n<p><strong>\u00bfHab\u00eda alguna otra cosa que escapara a las previsiones te\u00f3ricas?<\/strong><br \/>\nCuando ten\u00eda 19 a\u00f1os y todav\u00eda estudiaba en la facultad, pas\u00e9 seis meses en \u00c1frica, en donde form\u00e9 parte de un proyecto destinado el estudio de los babuinos. Gracias a esa experiencia, me hab\u00eda hecho una idea de c\u00f3mo deb\u00eda ser un primate t\u00edpico. Entre los babuinos, el macho es el doble de grande que la hembra, tiene caninos enormes, son dominantes y poseen jerarqu\u00edas. Son los machos los que migran entre los grupos en busca de mejores oportunidades de reproducirse. Los muriqu\u00edes, en cambio, no presentan dimorfismo, es decir, no existe diferencia de tama\u00f1o entre los sexos. El macho no representa una amenaza para la hembra porque no es m\u00e1s grande. Y no se agrupan por jerarqu\u00edas, no pelean: el \u00edndice de agresi\u00f3n entre los miembros del grupo es muy bajo en comparaci\u00f3n con otros primates. Y se abrazan con frecuencia. Su conducta sexual es abierta: los machos y las hembras pueden copular delante de los otros, o una hembra puede copular con varios machos sucesivamente. Si no quiere otro macho, se va y ninguno la sigue. Son muy tranquilos. En otras especies de primates, el macho l\u00edder es el que decide qui\u00e9n va a copular y cu\u00e1ndo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfSabe por qu\u00e9 son distintos al resto de los primates?<\/strong><br \/>\nHasta ahora no puedo decirlo. Sabemos mucho de su biolog\u00eda, de su dieta y de su comportamiento social y sexual. Hemos recogido sus excrementos y les extrajimos estr\u00f3genos, progesterona y otras hormonas para entender su biolog\u00eda reproductiva. Hemos podido determinar que las hembras ten\u00edan ciclos de 21 d\u00edas y que la gestaci\u00f3n duraba 7,2 meses. Tambi\u00e9n observamos que las hembras abandonan el grupo en el que nacieron al inicio de la pubertad, antes de empezar a copular, y tardan cierto tiempo en integrarse a otros grupos. Entre los machos, los niveles de testosterona no exhiben grandes variaciones. Luego realizamos los an\u00e1lisis de paternidad utilizando nuevamente los excrementos y siguiendo los cambios en la poblaci\u00f3n, en la demograf\u00eda.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 cambios pudieron observar que se produjeron en la poblaci\u00f3n?<\/strong><br \/>\nCuando empec\u00e9, hab\u00eda dos grupos con alrededor de 50 ejemplares. Me concentr\u00e9 en el grupo principal, pero al cabo de unos 20 a\u00f1os decidimos estudiar a la poblaci\u00f3n completa. Actualmente tenemos cinco grupos. Entre 1983 y 2015, la poblaci\u00f3n pas\u00f3 de 50 a 356 individuos y se est\u00e1 recuperando. Uno de los cambios que hemos observado es que los animales andan siempre juntos cuando el grupo es peque\u00f1o, pero cuando su cantidad aumenta y la competencia por el alimento crece ellos se dispersan, porque no todos caben en los \u00e1rboles. Como la poblaci\u00f3n ha crecido y no hay m\u00e1s bosques circundantes, han empezado a utilizar m\u00e1s el suelo, en principio para alimentarse y despu\u00e9s para descansar. Este comportamiento se ha extendido dentro de un grupo y entre grupos distintos; probablemente ha sido una respuesta adaptativa al espacio limitado.<\/p>\n<div id=\"attachment_440613\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-440613 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/022-027_Entr-Karen-Strier_314-2-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"664\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/022-027_Entr-Karen-Strier_314-2-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/022-027_Entr-Karen-Strier_314-2-1140-250x146.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/022-027_Entr-Karen-Strier_314-2-1140-700x408.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/022-027_Entr-Karen-Strier_314-2-1140-120x70.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Archivo personal<\/span>En los senderos de la reserva cercana a Caratinga, Strier lleva 40 a\u00f1os observando a los muriqu\u00edes<span class=\"media-credits\">Archivo personal<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>\u00bfSe enfrentan a otras dificultades, adem\u00e1s de la deforestaci\u00f3n?<\/strong><br \/>\nAfortunadamente hemos observado una buena regeneraci\u00f3n forestal, a pesar del desmonte. Pero 2014 y 2015 fueron dos a\u00f1os muy secos en Brasil, la energ\u00eda casi se agot\u00f3 porque las centrales hidroel\u00e9ctricas se quedaron sin agua. Y la selva tambi\u00e9n. Los muriqu\u00edes excavaban en el barro para encontrar agua. En 2016 volvi\u00f3 a llover, pero lleg\u00f3 la fiebre amarilla y en seis meses perdimos m\u00e1s de 30 ejemplares, el 10 %. La tasa de mortalidad entre los muriqu\u00edes fue como nunca antes. Otras especies que habitan en las regiones que estudio, como los monos aulladores y los tit\u00edes, tambi\u00e9n desaparecieron. Por desgracia, en los \u00faltimos cinco a\u00f1os, la poblaci\u00f3n ha seguido disminuyendo, no s\u00e9 por qu\u00e9. Ahora tenemos aproximadamente unos 240 ejemplares, que a\u00fan son cinco veces m\u00e1s que cuando comenc\u00e9. El crecimiento poblacional fue el resultado directo de condiciones demogr\u00e1ficas favorables, es decir, nacimientos cada tres a\u00f1os, con un mayor n\u00famero de hembras y baja mortalidad. Adem\u00e1s, el propietario de la finca donde se encuentra la reserva de Caratinga, Feliciano Miguel Abdala [1908-2000], prohibi\u00f3 la caza y preserv\u00f3 el bosque. De esa manera, los muriqu\u00edes estaban seguros, la selva protegida y la poblaci\u00f3n pudo crecer. Cuando \u00e9l falleci\u00f3, su familia cre\u00f3 una RPPN [Reserva del Patrimonio Natural Privada] que lleva su nombre.<\/p>\n<p><strong>En octubre de 2021 usted public\u00f3 un art\u00edculo sobre el l\u00edmite de resistencia de los muriqu\u00edes. \u00bfCu\u00e1l es ese l\u00edmite?<\/strong><br \/>\nTodav\u00eda no sabemos cu\u00e1les son los l\u00edmites de resiliencia de esta especie. Lo que demuestran los muriqu\u00edes es que, si les brindamos una posibilidad, son capaces de adecuar su comportamiento y adaptarse a condiciones desfavorables. Pero eso no significa que est\u00e9n seguros: debemos prestar atenci\u00f3n a esos cambios y recabar m\u00e1s informaci\u00f3n. Con mis colegas y alumnos estamos viendo los cambios temporales de los muriqu\u00edes de Caratinga.<\/p>\n<p><strong>\u00bfTiene una relaci\u00f3n personal con los muriqu\u00edes?<\/strong><br \/>\nLos muriqu\u00edes de Caratinga son para m\u00ed como personas que conozco, pero hoy en d\u00eda menos, porque el \u00faltimo individuo del grupo original muri\u00f3 hace algunos a\u00f1os. Ellos pueden vivir m\u00e1s de 40 a\u00f1os. Ahora est\u00e1n all\u00ed los hijos, los nietos y los bisnietos de ellos, y varios investigadores m\u00e1s han pasado por ah\u00ed en las \u00faltimas d\u00e9cadas. Los animales han sido mis compa\u00f1eros durante muchos a\u00f1os y no me cabe duda de que me reconoc\u00edan. Cuando ingresaba al bosque con otra persona, trataban de abrazarme y se mostraban amenazantes con el visitante.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo fueron sus primeros tiempos de investigaci\u00f3n en el interior de Minas Gerais?<\/strong><br \/>\nLa primera vez solo estuve de visita. Cuando regres\u00e9, durante mi doctorado, vine con financiaci\u00f3n y con el visado para investigar. Brasil tiene un sistema que les exige a los investigadores extranjeros tener como contrapartida a un colaborador local. En mi caso, la persona responsable por m\u00ed era C\u00e9lio Valle, docente de la UFMG [Universidad Federal de Minas Gerais], que ahora est\u00e1 jubilado. \u00c9l me habilit\u00f3 para que conociera su laboratorio y a la gente que trabajaba en el \u00e1rea, como Adelmar Coimbra Filho [1924-2016], el primer director del Centro de Primatolog\u00eda de R\u00edo de Janeiro; cada vez que viajaba a R\u00edo pasaba por su casa. \u00c9l y otros pioneros de la conservaci\u00f3n del Bosque Atl\u00e1ntico me acogieron y me ayudaron mucho. En 1983, en la base de investigaciones de Caratinga, conoc\u00ed a Sergio Lucena; yo estaba haciendo mi doctorado con los muriqu\u00edes y \u00e9l, su maestr\u00eda con los monos aulladores. Luego tuve como colaborador a Gustavo Fonseca, por entonces tambi\u00e9n docente en la UFMG, quien despu\u00e9s se mud\u00f3 a Estados Unidos y se fue a trabajar a Conservaci\u00f3n Internacional, y ahora est\u00e1 en el GEF [Global Environment Facility]. Despu\u00e9s pas\u00e9 a Sergio [Lucena], mi contrapartida hasta hoy. Recientemente hemos incluido a Fabiano de Melo, para tener a una segunda persona, porque es mucho el trabajo, adem\u00e1s de mis otras colaboradoras: Carla de Borba Possamai y Fernanda Tabacow, que empezaron como becarias del proyecto en 2001 y 2005, respectivamente. As\u00ed fue que tuve la oportunidad de colaborar con estrellas de la primatolog\u00eda y de la conservaci\u00f3n ambiental en Brasil y desde un principio me sent\u00ed parte de un grupo mayor. Era un proyecto a largo plazo, yo era la que aportaba la financiaci\u00f3n, pero no podr\u00eda haber hecho nada sin la colaboraci\u00f3n de mis colegas brasile\u00f1os.<\/p>\n<blockquote><p>Con un proyecto a largo plazo pudimos observar qu\u00e9 comportamientos son m\u00e1s resistentes o m\u00e1s flexibles<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfY los habitantes de la zona?<\/strong><br \/>\nSiempre me han tratado muy bien. A principios de la d\u00e9cada de 1980, muchos brasile\u00f1os no hab\u00edan conocido nunca a nadie estadounidense, y les llamaba la atenci\u00f3n que una mujer soltera, de 23 a\u00f1os, viniera desde otro pa\u00eds para vivir sola en el monte durante 14 meses. Muchos de los residentes locales se acercaron a la casa de investigaci\u00f3n solo para verme; una de las mujeres quiso tocarme el cabello, aunque no ten\u00eda nada de especial. El se\u00f1or Feliciano pasaba cada d\u00eda por la casa para preguntarme si estaba bien, pero normalmente yo estaba trabajando en el monte. Poco a poco fui entablando otras amistades, asist\u00eda a las fiestas, a los bautismos y a las bodas, e incluso aprend\u00ed a beber cacha\u00e7a. Algunos de mis mejores amigos son brasile\u00f1os.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1les son sus pr\u00f3ximos planes?<\/strong><br \/>\nQueremos que los lugare\u00f1os participen cada vez m\u00e1s, como as\u00ed tambi\u00e9n las escuelas de las regiones en donde trabajamos, para mantener las redes de comunicaci\u00f3n entre los ni\u00f1os y utilizar el inter\u00e9s de la gente por la conservaci\u00f3n y el monitoreo de las \u00e1reas en donde viven los primates. Recientemente, junto a Marcello Nery, presidente del MIB [Instituto Muriqu\u00ed para la Biodiversidad, una organizaci\u00f3n no gubernamental con sede en Caratinga], elaboramos un proyecto de ciencia ciudadana para saber m\u00e1s sobre los primates en la zona de la reserva. Dise\u00f1amos un almanaque con fotograf\u00edas de las cuatro especies de monos que habitan en la regi\u00f3n y les pedimos a los lugare\u00f1os que marquen all\u00ed si ve\u00edan u o\u00edan a alguno. Despu\u00e9s descubrimos que ni siquiera era necesario que hici\u00e9ramos las visitas mensuales, porque la gente pod\u00eda informarnos lo que ve\u00edan por WhatsApp.<\/p>\n<p><strong>\u00bfLa teor\u00eda unificada sobre la ecolog\u00eda del comportamiento permite estudiar a los insectos y a los primates con el mismo enfoque?<\/strong><br \/>\nNo, no se estudia de la misma manera a animales diferentes. Para aprovechar un estudio es necesario adaptar los m\u00e9todos a las especies, a las condiciones y a los interrogantes que orientan el trabajo. Los principios tienen una continuidad, porque surgen de la selecci\u00f3n de parentesco, de la ecolog\u00eda evolutiva y de la sociobiolog\u00eda. Al menos entre las especies sociales, como los primates y las hormigas, hay mucha m\u00e1s variaci\u00f3n del comportamiento que lo que se hab\u00eda previsto. Pero los conceptos de individualidad de los primates no pueden compararse con los de las ratas, las hormigas u otras especies cuyas vidas no son tan largas como las de los primates. La vida de las ratas o de las hormigas puede ser compleja, pero los primates tienen m\u00e1s oportunidades para aprender a responder a las novedades. Estos aspectos de los primates, relacionados con sus historias de vida y habilidades cognitivas, son lo que los hacen tan interesantes, de la misma forma que otros animales longevos, como los elefantes. Esta es una de las mayores contribuciones del estudio a largo plazo del comportamiento de los muriqu\u00edes. Con un proyecto de estas caracter\u00edsticas podemos determinar qu\u00e9 componentes del comportamiento son m\u00e1s resistentes y cu\u00e1les son m\u00e1s flexibles, lo que ayuda bastante a planificar el manejo de las poblaciones. Junto con la mayor comprensi\u00f3n de la flexibilidad de su comportamiento que hemos acumulado en estos a\u00f1os, hemos podido reconocer que, en la mayor\u00eda de los casos, estamos estudiando a animales en h\u00e1bitats que no son los originales, sino adaptados.<\/p>\n<p><strong>\u00bfAdaptados o degradados?<\/strong><br \/>\nCuando dije que iba a estudiar a los muriqu\u00edes en Caratinga, mis colegas de Estados Unidos me preguntaron: \u201c\u00bfEst\u00e1s segura? Vas a estudiar a los muriqu\u00edes en un lugar que ha sido muy perturbado, un fragmento, \u00bfc\u00f3mo vas a entender su comportamiento evolutivo?\u201d. Los muriqu\u00edes del norte provienen del Bosque Atl\u00e1ntico antiguo, de los estados de Esp\u00edrito Santo, Minas Gerais y el sur de Bah\u00eda, que en la actualidad se encuentra bastante fragmentado y deforestado. Es decir: hoy en d\u00eda los primates viven cerca de las plantaciones y de las ciudades, e incluso, en el caso de los muriqu\u00edes del sur [Brachyteles arachnoides], bajo riesgo de caza. Pero este es un problema para los primates en todo el mundo. Debemos tener cuidado en las observaciones porque no sabemos con certeza cu\u00e1les eran las condiciones originales, y esto hace que un cient\u00edfico se sienta muy humilde cuando tiene que admitir que no tiene una previsi\u00f3n. Hoy en d\u00eda, y esto desde hace poco, podemos decir con certeza que el muriqu\u00ed del norte y el muriqu\u00ed del sur son especies distintas. Los an\u00e1lisis gen\u00e9ticos muestran diferencias entre ambos, que podr\u00edan haber aparecido en \u00e9pocas diferentes, unos dos millones de a\u00f1os antes que el otro. Se trata de una diferenciaci\u00f3n gen\u00e9tica similar a la que existe entre el chimpanc\u00e9 y el bonobo, en \u00c1frica.<\/p>\n<div id=\"attachment_440609\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-440609 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/022-027_Entr-Karen-Strier_314-1-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"804\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/022-027_Entr-Karen-Strier_314-1-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/022-027_Entr-Karen-Strier_314-1-1140-250x176.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/022-027_Entr-Karen-Strier_314-1-1140-700x494.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/022-027_Entr-Karen-Strier_314-1-1140-120x85.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Archivo personal<\/span>Con Feliciano Abdala en Caratinga, en 1988<span class=\"media-credits\">Archivo personal<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>\u00bfTienes alumnos estudiando permanentemente a los muriqu\u00edes?<\/strong><br \/>\nAs\u00ed es. Consegu\u00ed financiaci\u00f3n de la National Science Foundation, de la National Geographic Society, de la Margot Marsh Biodiversity Foundation, de varias sociedades zool\u00f3gicas, de la propia Universidad de Wisconsin-Madison, del CNPq [Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico de Brasil] y de la Capes [Coordinaci\u00f3n de Perfeccionamiento del Personal de Nivel Superior de Brasil] no solo para traer a mis alumnos desde Estados Unidos, sino tambi\u00e9n para capacitar y formar a alumnos brasile\u00f1os con la idea de que los muriqu\u00edes son patrimonio de Brasil. Aqu\u00ed hab\u00eda muchos bi\u00f3logos que quer\u00edan estudiarlos, pero no pudieron hacerlo por falta de financiaci\u00f3n o capacitaci\u00f3n. Contamos con becas, as\u00ed que cada a\u00f1o hay dos, tres o cuatro personas en mi proyecto a quienes se les brinda la oportunidad de recolectar datos para sus maestr\u00edas y, posteriormente para producir estudios cient\u00edficos que hagan su aporte para la conservaci\u00f3n. Esta manera de contribuir me genera una gran satisfacci\u00f3n. Los muriqu\u00edes tambi\u00e9n han colaborado en la capacitaci\u00f3n y la formaci\u00f3n de la pr\u00f3xima generaci\u00f3n de investigadores. Los que empezaron conmigo como becarios hoy en d\u00eda tienen proyectos propios en otros lugares, como en el Parque Nacional de Capara\u00f3 [en la frontera entre los estados de Esp\u00edrito Santo y Minas Gerais], en Paran\u00e1 y ahora, bajo la supervisi\u00f3n de Fabiano de Melo, Carla Possamai y m\u00eda, tambi\u00e9n en S\u00e3o Francisco Xavier.<\/p>\n<p><strong>\u00bfSu labor en la Sociedad Internacional de Primatolog\u00eda contribuy\u00f3 a la investigaci\u00f3n realizada en Brasil?<\/strong><br \/>\nMi mandato deber\u00eda haber finalizado en agosto de 2020, pero a causa del covid-19 nuestro congreso [en el que se deb\u00eda cambiar la presidencia de la sociedad] fue postergado. Por esta raz\u00f3n he presidido la Sociedad Internacional de Primatolog\u00eda por m\u00e1s a\u00f1os que cualquier presidente anterior, cinco a\u00f1os y medio. Al mismo tiempo un brasile\u00f1o, Leandro Jerusalinsky, fue el presidente de la SLAPrim, la Sociedad Latinoamericana de Primatolog\u00eda. Pudimos trabajar m\u00e1s estrechamente y ten\u00edamos contacto casual porque nos conoc\u00edamos desde hace mucho tiempo. De modo que los primat\u00f3logos brasile\u00f1os naturalmente han tenido bastante espacio en la sociedad interne la sociedad, son brasile\u00f1os. Yo pod\u00eda ayudar en el sentido de poder ofrecerles una plataforma mayor a las personas que ya eran muy activas, reconociendo y divulgando lo que hacen. Contamos con un equipo de brasile\u00f1os espectacular y no me cabe duda de que alguno de ellos ser\u00e1 el presidente dentro de algunos a\u00f1os. Los brasile\u00f1os sobresalen en el campo de la primatolog\u00eda a nivel internacional.<\/p>\n<p><strong>En 2020 recibi\u00f3 un premio importante referido a la conservaci\u00f3n del Bosque Atl\u00e1ntico, el Premio Muriqu\u00ed. Eso ha tardado bastante, \u00bfcierto?<\/strong><br \/>\n\u00a1Tambi\u00e9n lo pens\u00e9! Estoy bromeando. Pero entre los premiados anteriores que conozco, creo que todos lo han merecido, as\u00ed que no puedo decir que deb\u00eda haberlo ganado antes. Son pocos los extranjeros que lo ganan, y eso me hizo sentir a\u00fan m\u00e1s agradecida, al saber que mis colegas brasile\u00f1os me siguen cuidando. Me sent\u00ed muy honrada con este premio, que se debe a la extensa colaboraci\u00f3n que he mantenido con mis colegas brasile\u00f1os.<\/p>\n<p><strong>\u00bfHa tenido ganas de volver a \u00c1frica, donde tuvo su primera experiencia con la primatolog\u00eda?<\/strong><br \/>\nNo para investigar. La \u00fanica otra vez que volv\u00ed a \u00c1frica fui a Kenia, hace algunos a\u00f1os. En la inauguraci\u00f3n de un congreso, dije que hab\u00eda estado all\u00ed como estudiante cuando ten\u00eda 19 a\u00f1os y que nunca pens\u00e9 que volver\u00eda, tantos a\u00f1os despu\u00e9s, como presidenta de la Sociedad Internacional de Primatolog\u00eda. Cuando estaba redactando mi tesis doctoral, concurs\u00e9 por una financiaci\u00f3n para estudiar a los primates en Asia. Fue muy competitivo y result\u00e9 seleccionada, pero rechac\u00e9 la beca de 14 meses, con capacitaci\u00f3n gratuita en otro idioma, para regresar a Brasil y seguir estudiando a los muriqu\u00edes. Aqu\u00ed me \u201ccas\u00e9\u201d con los muriqu\u00edes y nunca quise irme. A veces siento que tengo dos vidas, una aqu\u00ed y otra en Estados Unidos. Aqu\u00ed me siento m\u00e1s viva, pero all\u00e1 es donde doy clases y tengo todas las responsabilidades del d\u00eda a d\u00eda en mi universidad. Tambi\u00e9n es posible que ahora me sienta m\u00e1s viva porque en mi ciudad hace cero grado, y aqu\u00ed es verano, con el sol a pleno.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La antrop\u00f3loga estadounidense, cuya labor ha contribuido a la recuperaci\u00f3n de esta especie de primates del Bosque Atl\u00e1ntico, ha formado a casi 80 investigadores brasile\u00f1os","protected":false},"author":17,"featured_media":440605,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181,183],"tags":[270,278,335],"coauthors":[5968,95],"class_list":["post-440600","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","category-entrevista-es","tag-antropologia-es","tag-biologia-es","tag-zoologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/440600","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=440600"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/440600\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":440620,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/440600\/revisions\/440620"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/440605"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=440600"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=440600"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=440600"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=440600"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}