{"id":440730,"date":"2022-06-20T17:37:56","date_gmt":"2022-06-20T20:37:56","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=440730"},"modified":"2022-06-20T17:37:56","modified_gmt":"2022-06-20T20:37:56","slug":"impuesto-ecologico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/impuesto-ecologico\/","title":{"rendered":"Impuesto ecol\u00f3gico"},"content":{"rendered":"<p>Un grupo de investigadores de las universidades de S\u00e3o Paulo (USP) y Duke, en Estados Unidos, comprob\u00f3 la eficacia de un tipo de legislaci\u00f3n fiscal que premia econ\u00f3micamente a los municipios que poseen unidades de conservaci\u00f3n ambiental en sus territorios. Esta modalidad de incentivo, conocida en Brasil como ICMS Ecol\u00f3gico (ICMS-E), ha sido adoptada por al menos 15 estados brasile\u00f1os desde principios de la d\u00e9cada de 1990. Por su intermedio se gira un porcentaje mayor de lo recaudado mediante el Impuesto a la Circulaci\u00f3n de Mercanc\u00edas y Servicios (ICMS) a aquellos municipios que han ampliado la protecci\u00f3n de las zonas con vegetaci\u00f3n nativa y fuentes de agua naturales.<\/p>\n<p>Mediante modelos econom\u00e9tricos, los investigadores analizaron la evoluci\u00f3n de las \u00e1reas protegidas en 1.467 municipios de seis estados brasile\u00f1os entre 1987 y 2016. Cuatro de esos estados \u2013Minas Gerais, Paran\u00e1, R\u00edo de Janeiro y S\u00e3o Paulo\u2013 adoptaron la coparticipaci\u00f3n tributaria destinada a las localidades con territorio preservado, mientras que los otros dos \u2013Santa Catarina y Esp\u00edrito Santo\u2013, se utilizaron como par\u00e1metro comparativo porque no implementaron el ICMS-E. Uno de los retos que planteaba el an\u00e1lisis consist\u00eda en identificar de manera precisa la influencia de este tipo de herramienta fiscal en el marco de una serie de acciones concomitantes con el mismo objetivo, tales como la creaci\u00f3n de un plan nacional de incentivo a las unidades de conservaci\u00f3n y la oferta de financiaci\u00f3n internacional para la conservaci\u00f3n. Los modelos apuntaron una correlaci\u00f3n discreta entre la adopci\u00f3n del ICMS-E y la creaci\u00f3n de \u00e1reas protegidas, que ha sido m\u00e1s visible en estados como R\u00edo de Janeiro, por ejemplo, en donde la legislaci\u00f3n se ha implementado recientemente y sus efectos viven una etapa de apogeo.<\/p>\n<p>Sin embargo, su impacto ha sido dis\u00edmil. Una distorsi\u00f3n generada por este est\u00edmulo ha sido que en los municipios ha proliferado una gran cantidad de unidades de conservaci\u00f3n poco restrictivas, denominadas \u00c1reas de Protecci\u00f3n Ambiental (APA). Estas son m\u00e1s factibles pues no limitan demasiado el uso del suelo ni requieren expropiaciones, pero tampoco ofrecen una protecci\u00f3n suficiente a los h\u00e1bitats en peligro. En promedio, los administradores municipales han creado 24 veces m\u00e1s APA que otros tipos de unidades de conservaci\u00f3n. En cambio, cuando la creaci\u00f3n de las \u00e1reas protegidas surgi\u00f3 de una iniciativa de los gobiernos de los estados, la proporci\u00f3n es mucho menor: el n\u00famero de APA fue 8 veces mayor. La explicaci\u00f3n es sencilla: para un alcalde, la creaci\u00f3n de una APA legal es un tr\u00e1mite breve y que no reviste complicaciones, y esto puede incrementar las transferencias fiscales incluso en el curso de su mandato. En el caso de los estados, la creaci\u00f3n de \u00e1reas protegidas no supone beneficios econ\u00f3micos y, debido a ello, se rige por criterios t\u00e9cnicos y persigue metas a largo plazo.<\/p>\n<div id=\"attachment_440793\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-440793 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/042-044_icms_314-2-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"641\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/042-044_icms_314-2-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/042-044_icms_314-2-1140-250x141.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/042-044_icms_314-2-1140-700x394.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/042-044_icms_314-2-1140-120x67.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Jaelson Lucas \/ Ayuntamiento de Curitiba<\/span>Unidades de conservaci\u00f3n en Curitiba, Paran\u00e1<span class=\"media-credits\">Jaelson Lucas \/ Ayuntamiento de Curitiba<\/span><\/p><\/div>\n<p>\u201cLos estados han utilizado el ICMS Ecol\u00f3gico para estimular la implementaci\u00f3n local de sus estrategias de conservaci\u00f3n, muchas de ellas de car\u00e1cter riguroso, mientras que los municipios recurren principalmente a acciones de bajo costo para aumentar sus ingresos\u201d, explica la bi\u00f3loga Patricia Ruggiero, quien realiz\u00f3 el estudio en su proyecto doctoral, concluido en 2018 bajo la direcci\u00f3n de Jean Paul Metzger, del Instituto de Biociencias de la USP y la direcci\u00f3n adjunta de Alexander Pfaff, de la Escuela de Pol\u00edticas P\u00fablicas de la Universidad Duke, y Paula Pereda, de la Facultad de Econom\u00eda, Administraci\u00f3n y Contabilidad de la USP, coautores del trabajo. Otra de sus conclusiones indic\u00f3 que los efectos de esta herramienta fiscal se van diluyendo con el paso del tiempo. \u201cLa legislaci\u00f3n desencadena una especie de carrera y los municipios que se apresuran a crear \u00e1reas protegidas obtienen mayores beneficios a corto plazo. A medida que otras ciudades se van sumando en el empleo de este artificio, la porci\u00f3n del pastel correspondiente al ICMS Ecol\u00f3gico se atomiza y el mecanismo va perdiendo su atractivo\u201d, dice Ruggiero.<\/p>\n<p>Seg\u00fan consta en el estudio, que sali\u00f3 publicado en el mes de enero en la revista <em>Ecological Economics,<\/em> el recurso de implementar transferencias fiscales vinculadas a la aplicaci\u00f3n de pol\u00edticas ambientales ha sido adoptado en los \u00faltimos a\u00f1os por pa\u00edses tales como Portugal y Francia, y otras naciones europeas como Alemania y Polonia lo est\u00e1n considerando. El mayor ejemplo de ello es la India, que adopt\u00f3 la normativa en todo su territorio y sin embargo no ha logrado aumentar las inversiones en conservaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La experiencia de Brasil es la m\u00e1s antigua de todas. Su punto de partida fue una disposici\u00f3n de la Constituci\u00f3n de 1988 que concedi\u00f3 a las unidades que componen la federaci\u00f3n la posibilidad de definir, mediante leyes locales, criterios espec\u00edficos para la coparticipaci\u00f3n del 25 % de los fondos que recauda el ICMS al cual los municipios tienen derecho. El primer estado que adopt\u00f3 el esquema fue Paran\u00e1, que lo incorpor\u00f3 a su Constituci\u00f3n Estadual de 1989 y, dos a\u00f1os m\u00e1s tarde, aprob\u00f3 una ley que reserva el 5 % de los giros del impuesto para distribuirlo entre los municipios que poseen fuentes naturales de agua y los que tienen unidades de conservaci\u00f3n, incluyendo territorios ind\u00edgenas.<\/p>\n<div id=\"attachment_440768\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-440768 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/042-044_icms_314-1-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"640\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/042-044_icms_314-1-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/042-044_icms_314-1-1140-250x140.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/042-044_icms_314-1-1140-700x393.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/042-044_icms_314-1-1140-120x67.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Paulo Stefani \/ Sectur Ilhabela <\/span>Ilhabela, S\u00e3o Paulo un refuerzo presupuestario para las ciudades que mantienen la vegetaci\u00f3n nativa<span class=\"media-credits\">Paulo Stefani \/ Sectur Ilhabela <\/span><\/p><\/div>\n<p>\u201cEl ICMS Ecol\u00f3gico surgi\u00f3 por una movilizaci\u00f3n pol\u00edtica de los municipios del \u00c1rea Metropolitana de Curitiba, que se consideraban penalizados al tener que reservar parte de su territorio para asegurar el abastecimiento de agua de la capital del estado\u201d, explica el ingeniero agr\u00f3nomo Wilson Loureiro, uno de los art\u00edfices de la ley cuando era funcionario del Instituto Ambiental de Paran\u00e1 (IAP); en la actualidad, es docente de la Universidad Federal de Paran\u00e1 (UFPR). \u201cDurante los debates para la redacci\u00f3n de la nueva Constituci\u00f3n de Paran\u00e1, se incorporaron tambi\u00e9n las demandas de las ciudades que poseen unidades de conservaci\u00f3n\u201d. Seg\u00fan el IAP, la superficie del estado ocupada por \u00e1reas protegidas ha crecido un 160 % entre las d\u00e9cadas de 1990 y 2000.<\/p>\n<p>Otros 14 estados brasile\u00f1os adoptaron esquemas para la coparticipaci\u00f3n de recursos del ICMS a las ciudades que implementan pol\u00edticas ambientales, pero cada uno de ellos con un formato propio. El volumen de la transferencia de fondos var\u00eda: van desde el 1 % de la cuota destinada a los municipios, en el caso de Mato Grosso do Sul, hasta el 13 % en Tocantins. De igual manera, los criterios para la distribuci\u00f3n del dinero pueden ser amplios o restrictos. En R\u00edo de Janeiro, Roraima, Acre y Amap\u00e1, el reparto de los porcentajes extra tiene como par\u00e1metro solamente la existencia de unidades de conservaci\u00f3n ambiental. Otros estados incluyen exigencias complementarias, como la adopci\u00f3n de pol\u00edticas municipales de gesti\u00f3n de los residuos s\u00f3lidos (el caso de Cear\u00e1, Piau\u00ed y S\u00e3o Paulo) y de saneamiento (Pernambuco y Tocantins) o tambi\u00e9n, la existencia de represas para generar energ\u00eda el\u00e9ctrica (S\u00e3o Paulo) y de territorios ind\u00edgenas (Mato Grosso y Rio Grande do Sul). El estado de Minas Gerais estableci\u00f3 una serie de criterios para la redistribuci\u00f3n de las transferencias del ICMS a los municipios, que incluye los indicadores de la educaci\u00f3n, la preservaci\u00f3n del patrimonio cultural y la producci\u00f3n de alimentos; el 1,1 % de la cuota obedece a par\u00e1metros ambientales. \u201cEl ICMS Ecol\u00f3gico ha demostrado ser una forma de estimular conductas entre los funcionarios p\u00fablicos\u201d, dice Barreiro. \u201cSe trata de una herramienta sin ning\u00fan costo, pues no interfiere en la recaudaci\u00f3n. Este mecanismo podr\u00eda utilizarse con otras finalidades, como, por ejemplo, para promover una agricultura de baja emisi\u00f3n de carbono\u201d.<\/p>\n<blockquote><p><em>El ICMS Ecol\u00f3gico ha dado lugar a muchas unidades de conservaci\u00f3n ambiental poco restrictivas, que son f\u00e1ciles de crear<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>El estado de S\u00e3o Paulo adopt\u00f3 uno de los porcentajes m\u00e1s bajos, del 1 %. Pero como posee una mayor recaudaci\u00f3n de ICMS en valores absolutos, ha sido un recurso suficiente como para promover un aumento de las \u00e1reas protegidas. Seg\u00fan la legislaci\u00f3n vigente en el estado hasta el a\u00f1o pasado, lo que elevaba la transferencia del ICMS no eran las unidades de conservaci\u00f3n creadas por los municipios, sino las \u00e1reas protegidas establecidas en un plan estadual, tras una negociaci\u00f3n entre la gobernaci\u00f3n paulista y los alcaldes, adem\u00e1s de las zonas destinadas a los embalses de las centrales hidroel\u00e9ctricas. En 2021, los montos reservados subieron del 1 % al 2 % de la recaudaci\u00f3n del ICMS. Las normativas anteriores se mantuvieron, pero con la ampliaci\u00f3n de los recursos, se a\u00f1adieron dos nuevos criterios para su distribuci\u00f3n: la existencia de otras \u00e1reas cubiertas por vegetaci\u00f3n aut\u00f3ctona y los planes de gesti\u00f3n de los residuos s\u00f3lidos en los municipios. \u201cHoy en d\u00eda, existe tecnolog\u00eda disponible y accesible que nos permite monitorear las \u00e1reas preservadas, incluso aquellas que no est\u00e1n contempladas en decretos municipales\u201d, dice Ruggiero. \u201cEsta reforma legislativa es una forma de encauzar los incentivos hacia los objetivos que importan, que son las \u00e1reas de conservaci\u00f3n de la flora nativa, y posiblemente es la herramienta m\u00e1s efectiva\u201d.<\/p>\n<p>Para el ec\u00f3logo Rafael Barreiro Chaves, experto ambiental de la Secretar\u00eda de Infraestructura y Medio Ambiente (Sima) del Estado de S\u00e3o Paulo, quien no particip\u00f3 del estudio, el trabajo liderado por Ruggiero pone de manifiesto tanto la importancia de crear incentivos financieros que favorezcan la expansi\u00f3n de las \u00e1reas de vegetaci\u00f3n preservada como la de que el estado implemente mecanismos que maximicen los beneficios ecol\u00f3gicos. \u201cEl caso de S\u00e3o Paulo es una muestra del acierto de estimular la inserci\u00f3n de los municipios en una pol\u00edtica m\u00e1s amplia, a escala estadual, algo que la ciencia aplicada a las pol\u00edticas p\u00fablicas ahora nos ayuda a comprobar\u201d, explica. Barreiro Chaves representa al Sima y es el vicedirector del proyecto Biota S\u00edntesis, financiado por la FAPESP en el marco del programa N\u00facleos de Investigaci\u00f3n Orientada a la Soluci\u00f3n de Problemas en S\u00e3o Paulo. El proyecto, coordinado por Jean Paul Metzger, pretende aprovechar el conocimiento acad\u00e9mico sobre la biodiversidad y los servicios ambientales para estimular nuevas pol\u00edticas p\u00fablicas socioambientales, en particular, mediante soluciones basadas en la naturaleza. \u201cNo se trata solamente de agrupar y revisar datos cient\u00edficos, sino de desarrollar una metodolog\u00eda que permita incorporar un enfoque inter y transdisciplinario que aporte un nuevo significado a los datos disponibles, posibilitando la generaci\u00f3n de nuevas ideas, modelos, paradigmas y teor\u00edas\u201d, dijo Metzger en la presentaci\u00f3n del proyecto.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Art\u00edculo cient\u00edfico<\/strong><br \/>\nRuggiero, P. G. C. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/abs\/pii\/S0921800921002780\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">The Brazilian intergovernmental fiscal transfer for conservation: A successful but self-limiting incentive program<\/a>. <strong>Ecological Economics<\/strong>. v. 191. ene. 2022.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un estudio muestra el impacto de conceder recursos extras a las ciudades que poseen \u00e1reas de preservaci\u00f3n","protected":false},"author":11,"featured_media":440731,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[293,303,269],"coauthors":[98],"class_list":["post-440730","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-politica-ct","tag-ecologia-es","tag-financiacion","tag-ambiente-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/440730","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=440730"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/440730\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":440838,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/440730\/revisions\/440838"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/440731"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=440730"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=440730"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=440730"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=440730"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}