{"id":440919,"date":"2022-06-20T17:42:18","date_gmt":"2022-06-20T20:42:18","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=440919"},"modified":"2022-06-22T17:20:38","modified_gmt":"2022-06-22T20:20:38","slug":"un-tratamiento-experimental-logro-controlar-el-vih-durante-seis-meses-tras-la-suspension-del-suministro-de-antirretrovirales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-tratamiento-experimental-logro-controlar-el-vih-durante-seis-meses-tras-la-suspension-del-suministro-de-antirretrovirales\/","title":{"rendered":"Un tratamiento experimental control\u00f3 el VIH durante seis meses tras la suspensi\u00f3n de los antirretrovirales"},"content":{"rendered":"<p>Dos varones de S\u00e3o Paulo, en Brasil, portadores del VIH \u2013uno de 24 a\u00f1os y otro de 49\u2013 lograron controlar espont\u00e1neamente el virus tras la interrupci\u00f3n del uso de medicamentos antirretrovirales. Ellos formaban parte de un grupo de cinco personas que se sometieron a un tratamiento experimental dise\u00f1ado por el equipo del vir\u00f3logo Ricardo Sobhie Diaz, de la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp). Perspicaz e innovadora, la terapia fue evaluada en un ensayo cl\u00ednico inicial, realizado con financiaci\u00f3n de la FAPESP y del Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico (CNPq) de Brasil, concluido a mediados de 2020. Los resultados preliminares constan en un art\u00edculo publicado en enero de este a\u00f1o en la revista <em>Aids Research and Therapy<\/em>. \u201cCuando aparecieron los primeros indicios de que el virus pod\u00eda volver a reproducirse en el organismo de esos dos pacientes, posiblemente porque hab\u00edan quedado intactos algunos reservorios virales, reanudamos preventivamente el uso del c\u00f3ctel antirretroviral\u201d, relata Sobhie Diaz. \u201cAlgunos investigadores creen que podr\u00edamos haber esperado un tiempo m\u00e1s para constatar si el virus realmente volv\u00eda a reproducirse. Pero decidimos no correr el riesgo\u201d, explica el vir\u00f3logo.<\/p>\n<p>Lejos a\u00fan de hallarse disponible para su uso cl\u00ednico, esta estrategia terap\u00e9utica tiene dos objetivos: reducir la cantidad de VIH en el organismo hasta el menor nivel posible y, con la ayuda de una vacuna, ense\u00f1arles a las c\u00e9lulas del sistema de defensa a encontrar a los virus remanentes, por lo general ocultos en escondrijos, y destruirlos. As\u00ed es como se espera alcanzar lo que algunos expertos han denominado cura funcional de la infecci\u00f3n: el control de la replicaci\u00f3n del VIH sin necesidad de medicamentos antirretrovirales, algo impensable en las primeras d\u00e9cadas de la pandemia del sida, que mat\u00f3 a 36,3 millones de personas en todo el mundo desde principios de la d\u00e9cada de 1980.<\/p>\n<p>Hasta los d\u00edas actuales, tan solo se han verificado tres casos de cura total, logrados por medio de un tratamiento mucho m\u00e1s agresivo. Eran individuos con c\u00e1ncer hematol\u00f3gico que hab\u00edan sido sometidos a quimioterapia y despu\u00e9s recibieron un trasplante de m\u00e9dula \u00f3sea. Si los efectos obtenidos por el grupo de la Unifesp pueden confirmarse en futuros ensayos, este abordaje puede ser m\u00e1s ventajoso que el anterior pues, en principio, podr\u00eda utilizarse para tratar a cualquier portador del VIH y no solamente a los enfermos de c\u00e1ncer.<\/p>\n<p>La terapia propuesta por el equipo de S\u00e3o Paulo implica b\u00e1sicamente dos etapas. La primera consiste en el empleo de un c\u00f3ctel reforzado con dos antirretrovirales \u2013en total terminan sumando cinco o seis medicamentos de esta categor\u00eda\u2212, en lugar de los tres o cuatro habituales\u2013 y su objetivo es controlar la replicaci\u00f3n del virus con mayor rigurosidad. Esta es la fase m\u00e1s sencilla del tratamiento, por lo general, ya dominada por los m\u00e9dicos que atienden a los infectados con el VIH.<\/p>\n<div id=\"attachment_440932\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-440932 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/048-053_HIV_314-2-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"641\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/048-053_HIV_314-2-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/048-053_HIV_314-2-1140-250x141.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/048-053_HIV_314-2-1140-700x394.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/048-053_HIV_314-2-1140-120x67.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Niaid<\/span>Imagen de un ganglio linf\u00e1tico de un individuo con VIH&#8230;<span class=\"media-credits\">Niaid<\/span><\/p><\/div>\n<p>Desde que se identificaron los primeros casos de sida en Estados Unidos, en 1981, se han aprobado algo m\u00e1s de 50 compuestos para combatir el VIH. Estos interfieren en distintas etapas de la replicaci\u00f3n del virus, desde su ingreso en la c\u00e9lula hasta la instalaci\u00f3n de nuevas copias, y a menudo se los utiliza en combinaciones de dos, tres y hasta cuatro medicamentos (<em><a href=\"#de-una-sentencia-de-muerte\">v\u00e9ase el apartado<\/a><\/em>). El uso adecuado y continuo de esas asociaciones, denominadas c\u00f3cteles antirretrovirales, hoy en d\u00eda permite reducir la concentraci\u00f3n del virus en el organismo de alrededor del 90 % de los pacientes bajo tratamiento a niveles tan bajos \u2013por lo general, inferiores a 50 copias por mililitro (ml) de sangre\u2013 que llegan a volverse indetectables en algunas pruebas de laboratorio. Los pacientes que alcanzan esa condici\u00f3n pueden mantenerse sanos durante d\u00e9cadas, sin transmitir el VIH a otras personas ni sufrir los da\u00f1os al sistema inmunitario que caracterizan al s\u00edndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida). Por supuesto, siempre que la terapia no se interrumpa.<\/p>\n<p>La gran dificultad reside en la segunda fase del tratamiento. Muchos expertos sospechan que a\u00fan no se ha encontrado una forma eficaz de aniquilar al agente causante del sida porque una proporci\u00f3n menor del virus (aproximadamente una copia de cada 10.000 o 100.000) permanece oculta, en una especie de estado latente, en el interior de las c\u00e9lulas de defensa. Los blancos predilectos suelen ser los linfocitos T del tipo CD4, a los que se considera directores de orquesta del sistema inmunitario, porque coordinan la actividad de otras c\u00e9lulas de defensa.<\/p>\n<p>Estos reservorios virales se generan cuando, tras la invasi\u00f3n, el VIH logra insertar su material gen\u00e9tico en tramos del ADN de los linfocitos que normalmente no son le\u00eddos por la maquinaria celular. Estas \u00e1reas del ADN, conocidas como desiertos gen\u00f3micos, permanecen silenciosas la mayor parte del tiempo. Como el virus no se multiplica, las c\u00e9lulas no dan se\u00f1ales de estar infectadas y pasan desapercibidas para el sistema inmunitario. No obstante, algunas situaciones espec\u00edficas pueden reactivar esas regiones del genoma y desencadenar la replicaci\u00f3n del VIH, que entonces vuelve a diseminarse.<\/p>\n<div id=\"attachment_440928\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-440928 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/048-053_HIV_314-1-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"641\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/048-053_HIV_314-1-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/048-053_HIV_314-1-1140-250x141.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/048-053_HIV_314-1-1140-700x394.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/048-053_HIV_314-1-1140-120x67.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Niaid<\/span>&#8230;y sin el virus: la infecci\u00f3n desorganiza la distribuci\u00f3n de las c\u00e9lulas de defensa en la estructura del sistema inmunitario<span class=\"media-credits\">Niaid<\/span><\/p><\/div>\n<p>La segunda etapa de la lucha contra el virus se centr\u00f3 precisamente en tratar de erradicar esos reservorios. \u201cSe trata de una estrategia de gran importancia\u201d, dijo el bioqu\u00edmico Carl Dieffenbach, director del Departamento de Sida de los Institutos Nacionales de Salud (NIH) de Estados Unidos, a <em>Pesquisa FAPESP<\/em>. \u201cEse enfoque ya se hab\u00eda probado antes, con \u00e9xito limitado. Ahora los m\u00e9todos son mejores y este grupo est\u00e1 realizando una prueba de gran relevancia\u201d.<\/p>\n<p>En colaboraci\u00f3n con investigadores de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), en Brasil, y del Instituto Superior de Salud (ISS), en Italia, el equipo de Sobhie Diaz planific\u00f3 otras tres acciones contra las c\u00e9lulas infectadas. \u201cSab\u00edamos que las intervenciones aisladas no produc\u00edan buenos resultados y decidimos combinar las que ofrec\u00edan un mayor potencial de reducir los santuarios virales\u201d, dice Sobhie Diaz.<\/p>\n<p>La primera consisti\u00f3 en incluir en el tratamiento dosis de nicotinamida, tambi\u00e9n llamada niacinamida, la vitamina B3. A los voluntarios, varones con edades comprendidas entre los 18 y los 60 a\u00f1os atendidos en el consultorio de la Unifesp, se los invit\u00f3 a participar en el estudio tras haber mantenido durante seis meses una carga viral estable e inferior a 50 copias por ml. Entonces pasaban a recibir dosis de la vitamina durante 48 semanas, a la par del c\u00f3ctel antirretroviral reforzado. Sucede que, para poder eliminar los virus latentes, primero es necesario despertarlos, para que el sistema inmunitario pueda detectarlos.<\/p>\n<p>En pruebas anteriores, el equipo de Sobhie Diaz hab\u00eda verificado que ese compuesto es un potente activador del VIH latente. En el n\u00facleo de las c\u00e9lulas, la vitamina B3 bloquea la acci\u00f3n de la enzima histona deacetilasa (HDAC), que ayuda a tramos de la mol\u00e9cula de ADN a enrollarse alrededor de las prote\u00ednas para quedar silenciados: este empaquetado impide que la maquinaria celular los lea. Con la HDAC fuera de combate, el material gen\u00e9tico permanece extendido, listo para ser transcrito y generar prote\u00ednas (incluso las virales). El resultado: los linfocitos que antes funcionaban como escondite empiezan a producir copias del virus y captan la atenci\u00f3n de otras c\u00e9lulas de defensa. Los inmun\u00f3logos han bautizado a esta estrategia <em>shock and kill<\/em>, que traducido ser\u00eda algo as\u00ed como perturbar y matar. \u201cEste ensayo cl\u00ednico fue uno de los primeros intentos de utilizar el abordaje <em>shock and kill<\/em> para tratar a los pacientes\u201d, declar\u00f3 a <em>Pesquisa FAPESP<\/em> el inmun\u00f3logo italiano Andrea Savarino, del ISS.<a name=\"passo-a-passo-de-uma-vacina\"><\/a><\/p>\n<\/div><div class='overflow-responsive-img' style='text-align:center'><picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/048-053_HIV_314-0-desktop-true.png\" data-tablet_size=\"1140x660\" alt=\"Passo a passo de uma vacina\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/048-053_HIV_314-0-desktop-true.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/048-053_HIV_314-0-desktop-true.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/048-053_HIV_314-0-mobile.png\" \/>\n  <\/picture><span class=\"embed media-credits-inline\">Tiago Cardoso<\/span><\/div><div class=\"post-content sequence\">\n<p>Para forzar la eliminaci\u00f3n de los reservorios, los investigadores a\u00f1adieron dosis de auranofina, una sal que contiene oro utilizada durante a\u00f1os para combatir la inflamaci\u00f3n y el dolor en las articulaciones causado por la artritis reumatoide. En Roma, Savarino y su equipo hab\u00edan descubierto que la auranofina eliminaba eficazmente ciertos reservorios del virus, en particular, los linfocitos T CD4 de memoria. Al administr\u00e1rsela durante 24 semanas, la sal de oro indujo la muerte de estas c\u00e9lulas que, de lo contrario, pod\u00edan vivir por a\u00f1os preservando los refugios de VIH latente en el organismo. \u201cLa auranofina elimina a los linfocitos de memoria, pero no afecta a los <em>na\u00efve<\/em>, que nunca tuvieron contacto con el virus\u201d, informa el vir\u00f3logo italoalban\u00e9s Iart Luca Shytaj, investigador visitante de la Unifesp (con el apoyo de la FAPESP) y participante en el estudio.<\/p>\n<p>El \u00faltimo embate para intentar derrotar a los reservorios tambi\u00e9n fue el m\u00e1s sofisticado. Implic\u00f3 el desarrollo de una vacuna terap\u00e9utica personalizada, elaborada a partir de las c\u00e9lulas de defensa sanas del propio paciente (<em><a href=\"#passo-a-passo-de-uma-vacina\">v\u00e9ase la infograf\u00eda<\/a><\/em>). Este tipo de inmun\u00f3geno no previene la infecci\u00f3n con el virus, pero ayuda a combatirla. Los investigadores seleccionaron componentes inmaduros (monocitos) del sistema inmunitario y, en laboratorio, los indujeron a transformarse en c\u00e9lulas dendr\u00edticas.<\/p>\n<p>Estas c\u00e9lulas desempe\u00f1an una funci\u00f3n especial en el organismo: constituyen la avanzada del sistema inmunitario. Se encuentran en mayor cantidad en la piel, en los pulmones y en los intestinos, tejidos que mantienen un contacto m\u00e1s directo con el ambiente exterior, van escudri\u00f1ando el terreno y, cuando encuentran estructuras que no pertenecen al organismo, por ejemplo, un virus o una bacteria, las fagocitan y las digieren antes de presentarles sus fragmentos a otras c\u00e9lulas de defensa. As\u00ed, les ense\u00f1an a los linfocitos a reconocer al invasor y a combatirlo con mayor premura.<\/p>\n<p>En el ensayo cl\u00ednico que llev\u00f3 a cabo el equipo de la Unifesp, el entrenamiento de las c\u00e9lulas dendr\u00edticas tambi\u00e9n fue personalizado. Los investigadores expusieron a las c\u00e9lulas de cada voluntario a fragmentos (p\u00e9ptidos) de una prote\u00edna del VIH extra\u00edda del propio individuo. En este caso, la prote\u00edna elegida fue la Gag, la \u00fanica que aparece en la superficie de los linfocitos T CD4 que contienen el VIH latente. El objetivo era preparar a las c\u00e9lulas de la vacuna para indicarles a los otros componentes del sistema inmunitario lo que deb\u00edan buscar y combatir.<\/p>\n<p>Mediante el empleo de un programa de an\u00e1lisis de p\u00e9ptidos disponible en internet, Savarino y el inmun\u00f3logo Edecio Cunha-Neto, de la USP, seleccionaron a aquellos con mayor probabilidad de ser reconocidos por el sistema inmunitario de cada participante. Incluso si dos individuos resultan ser portadores de virus id\u00e9nticos, los fragmentos de la prote\u00edna Gag que quedan expuestos en sus c\u00e9lulas de defensa pueden ser diferentes. Posteriormente, los p\u00e9ptidos fueron sintetizados \u2013el total oscil\u00f3 entre 2 y 6 en cada caso\u2013 en el laboratorio de la bioqu\u00edmica Maria Aparecida Juliano, de la Unifesp, y se los puso en contacto con las c\u00e9lulas dendr\u00edticas antes de reinfundirlas en los participantes. Cada voluntario recibi\u00f3 tres dosis de la vacuna celular, administradas con 15 d\u00edas de intervalo, tras la suspensi\u00f3n del uso de los antirretrovirales, de la vitamina B3 y de la auranofina. \u201cComo las c\u00e9lulas hab\u00edan sido extra\u00eddas del propio paciente, la vacuna pr\u00e1cticamente no ocasion\u00f3 efectos colaterales\u201d, comenta Shytaj, quien tambi\u00e9n colabor\u00f3 en el desarrollo de Custommune, una versi\u00f3n mejorada del programa de an\u00e1lisis de p\u00e9ptidos.<\/p>\n<p>El progreso del tratamiento fue acompa\u00f1ado por medio de an\u00e1lisis hematol\u00f3gicos y biopsias del intestino. Dos de los pacientes pudieron controlar el virus durante un tiempo: uno identificado con la sigla P27, un var\u00f3n de 24 a\u00f1os infectado tres a\u00f1os antes; y otro codificado como P29, un individuo de 49 a\u00f1os que hac\u00eda ocho a\u00f1os que conviv\u00eda con el virus. Los an\u00e1lisis de ADN de los linfocitos intestinales, un reservorio importante del VIH, dejaron de detectar el material gen\u00e9tico viral durante al menos seis meses.<\/p>\n<p>Los otros tres miembros del grupo de voluntarios tambi\u00e9n exhibieron una disminuci\u00f3n de la cantidad de reservorios del virus, pero ese descenso no fue suficiente como para eliminar esos refugios. \u201cTal vez la duraci\u00f3n del tratamiento o la dosis no ha sido la adecuada, y es por eso que pretendemos introducir modificaciones en un pr\u00f3ximo ensayo cl\u00ednico\u201d, explica Sobhie Diaz.<\/p>\n<blockquote><p><em>La vacuna terap\u00e9utica entren\u00f3 a las c\u00e9lulas de defensa para destruir los reservorios del VIH, complementando la acci\u00f3n de los medicamentos<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>\u201cEl trabajo del equipo de la Unifesp es uno de los que han tenido m\u00e1s \u00e9xito con esta estrategia. En teor\u00eda, el grupo consigui\u00f3 una cura funcional temporal, por seis meses. Es un resultado muy bueno\u201d, dice el vir\u00f3logo Amilcar Tanuri, de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ), quien estudia la diversidad gen\u00e9tica del VIH y la resistencia del virus a los medicamentos, y no particip\u00f3 en el ensayo cl\u00ednico. \u201cLa estrategia funciona. Ahora hay que ajustarla para tratar de aumentar el tiempo de remisi\u00f3n. Ser\u00e1 una batalla para obtener el m\u00e1ximo de efectividad con la menor toxicidad posible\u201d, a\u00f1ade el investigador, quien en 2018 coordin\u00f3 un estudio que demostr\u00f3 que ciertos compuestos extra\u00eddos del arbusto conocido como lechero africano y <em>jana\u00faba<\/em> en Brasil (<em>Euphorbia umbellata<\/em>) eran capaces de reactivar al VIH latente.<\/p>\n<p>La vacuna terap\u00e9utica activ\u00f3 alg\u00fan nivel de respuesta inmunitaria en todos los participantes: los cinco que fueron sometidos al tratamiento completo (incluso en los individuos que no eliminaron totalmente los reservorios del virus) y los otros cinco que solo tomaron el c\u00f3ctel reforzado y la vacuna (sin utilizar la vitamina B3 y la auranofina). Los linfocitos T de esos individuos comenzaron a producir compuestos qu\u00edmicos liberados para combatir el virus, una se\u00f1al de que hab\u00edan resultado activados por las c\u00e9lulas dendr\u00edticas, seg\u00fan informaron los investigadores en el art\u00edculo en la revista <em>Aids Research and Therapy<\/em>. El ensayo cl\u00ednico tambi\u00e9n incluy\u00f3 a otros cuatro grupos, cada uno con cinco integrantes, que fueron sometidos a diferentes combinaciones de antirretrovirales sumados a la vitamina o a la sal de oro. \u201cLos mejores resultados se obtuvieron en el grupo en el que combinamos todas las terapias\u201d, relata Sobhie Diaz.<\/p>\n<p>\u201cLa idea de entrenar a las c\u00e9lulas dendr\u00edticas para que se dirijan al reservorio del VIH es fant\u00e1stica\u201d, le dijo a <em>Pesquisa FAPESP<\/em> el hemat\u00f3logo alem\u00e1n Gero H\u00fctter. \u201cHoy en d\u00eda es una estrategia muy conocida, sobre todo en las terapias contra el c\u00e1ncer. Las c\u00e9lulas dendr\u00edticas son \u2018milagrosas\u2019: pueden hacer cosas que a\u00fan no comprendemos del todo. El entrenamiento de estas c\u00e9lulas descrito en el art\u00edculo parece constituir un abordaje prometedor y menos riesgoso que otros\u201d.<\/p>\n<p>El hemat\u00f3logo alem\u00e1n, que en la actualidad es el director m\u00e9dico de una empresa de terapias inmunol\u00f3gicas y celulares \u2013Cellex Cell\u2013, adquiri\u00f3 reconocimiento a nivel internacional a finales de la d\u00e9cada de 2000 por haber coordinado el procedimiento que condujo al primer caso conocido de cura del sida. En febrero de 2007, \u00e9l y su equipo del Hospital Charit\u00e9 de Berl\u00edn le realizaron un trasplante de m\u00e9dula \u00f3sea a Timothy Ray Brown (1966-2020), un estadounidense residente en Alemania, quien, adem\u00e1s de ser portador del VIH, padec\u00eda leucemia, un tipo de c\u00e1ncer de la m\u00e9dula \u00f3sea. Como su sistema inmunitario hab\u00eda sido destruido por la quimioterapia, Brown recibi\u00f3 un trasplante de m\u00e9dula \u00f3sea de un donante con una caracter\u00edstica particular: sus c\u00e9lulas no pose\u00edan la versi\u00f3n funcional de una prote\u00edna, la CCR5, que el virus utiliza para invadir los linfocitos. En un principio conocido solamente como el paciente de Berl\u00edn, Brown se mantuvo libre del virus hasta su muerte, en 2020, a causa de la leucemia. Un a\u00f1o antes, se conoci\u00f3 un segundo caso de cura del VIH: el del venezolano Adam Castillejo, un paciente bajo tratamiento en Londres (Inglaterra), quien tambi\u00e9n hab\u00eda sido sometido a quimioterapia y a un trasplante de m\u00e9dula con la versi\u00f3n alterada de la CCR5 para tratar un linfoma. Este a\u00f1o se ha notificado un tercer caso, el de una estadounidense con leucemia que recibi\u00f3 un trasplante de c\u00e9lulas madre de cord\u00f3n umbilical.<\/p>\n<p>El caso de Brown (posteriormente apuntalado por los otros), la identificaci\u00f3n de personas (pocas) que controlan naturalmente al virus y el reconocimiento de que muchos portadores de VIH no tienen acceso o no logran tolerar el uso prolongado de los antirretrovirales han llevado en la \u00faltima d\u00e9cada a la comunidad cient\u00edfica internacional a darle prioridad a la b\u00fasqueda de intervenciones capaces de obtener una remisi\u00f3n del virus duradera o incluso la cura de la infecci\u00f3n. En un art\u00edculo de revisi\u00f3n publicado en diciembre de 2021 en la revista <em>Nature Medicine<\/em>, un grupo encabezado por el inmun\u00f3logo estadounidense Steven Deeks, de la Universidad de California en San Francisco, enumer\u00f3 una lista de t\u00e9cnicas en desarrollo. Ellas incluyen desde vacunas celulares hasta el uso de anticuerpos sint\u00e9ticos; desde terapias con c\u00e9lulas manipuladas en laboratorio hasta la edici\u00f3n de genes. Varias son prometedoras, pero ninguna ha obtenido grandes resultados. \u201cToda estrategia novedosa presenta desaf\u00edos\u201d, record\u00f3 Dieffenbach, de los NIH, a <em>Pesquisa FAPESP<\/em>. Tambi\u00e9n afirm\u00f3: \u201cCreo que en alg\u00fan momento ser\u00e1 posible una cura funcional\u201d.<\/p>\n<p>El ensayo cl\u00ednico realizado en la Unifesp ha sido clasificado como de fase I\/II y sirve como indicador de que la estrategia puede llegar a funcionar: es lo que se denomina una prueba de concepto. Pese a que son alentadores, los resultados deben tomarse con cautela. Ser\u00e1 necesario realizar estudios con una cantidad mucho mayor de personas para confirmar la seguridad del abordaje y comprobar su eficacia. Sobhie Diaz y sus colaboradores ya est\u00e1n preparando el pr\u00f3ximo paso. Tienen previsto iniciar dentro de algunos meses un ensayo cl\u00ednico en 60 pacientes con una versi\u00f3n mejorada del tratamiento.<\/p>\n<div class=\"box\"><strong>De una sentencia de muerte a una enfermedad cr\u00f3nica<\/strong><\/p>\n<p>En junio de 1981, aparecieron informes m\u00e9dicos de un tipo inusual de neumon\u00eda y de un c\u00e1ncer de piel raro y agresivo en varones homosexuales de San Francisco y de Nueva York, en Estados Unidos. Esos fueron los primeros indicios de una enfermedad que luego ser\u00eda llamada s\u00edndrome de inmunodeficiencia adquirida, el sida, causado por un virus que no fue sino hasta 1983 que pudo ser identificado por la vir\u00f3loga francesa Fran\u00e7oise Barr\u00e9-Sinoussi y quien entonces era su mentor, el tambi\u00e9n vir\u00f3logo franc\u00e9s Luc Montagnier (1932-2022), ambos del Instituto Pasteur de Par\u00eds, y su confirmaci\u00f3n independiente al a\u00f1o siguiente por el equipo de Robert Gallo, a la fecha investigador del Instituto Nacional del C\u00e1ncer de Estados Unidos. Por su descubrimiento, Barr\u00e9-Sinoussi y Montagnier compartieron la mitad del Premio Nobel de Medicina de 2008 (la otra mitad fue para la investigaci\u00f3n del virus VPH).<\/p>\n<p>En los primeros a\u00f1os de esa pandemia, el diagn\u00f3stico de infecci\u00f3n con el VIH pr\u00e1cticamente era una sentencia de muerte: la mitad de los adultos y ni\u00f1os fallec\u00edan en los 15 meses posteriores a la aparici\u00f3n de los primeros s\u00edntomas de la enfermedad. Hoy en d\u00eda, una persona con VIH puede vivir tanto como cualquiera que nunca haya tenido contacto con el virus y llegar hasta los 70 a\u00f1os o m\u00e1s. La raz\u00f3n principal de este cambio fue el desarrollo de los antirretrovirales, f\u00e1rmacos que transformaron una infecci\u00f3n altamente letal en una enfermedad cr\u00f3nica y controlable.<\/p>\n<p>El primer medicamento aprobado por la agencia estadounidense de control de medicamentos (FDA) para tratar la infecci\u00f3n fue la azidotimidina (AZT). Tambi\u00e9n conocido como zidovudina, este compuesto inhibe el funcionamiento de la enzima transcriptasa inversa, necesaria para la replicaci\u00f3n viral.<a name=\"a-evolucao-dos-obitos\"><\/a><\/p>\n<p><picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/048-053_HIV_314-1-desktop.png\" data-tablet_size=\"670x290\" alt=\"A evolu\u00e7\u00e3o dos \u00f3bitos\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/048-053_HIV_314-1-desktop.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/048-053_HIV_314-1-desktop.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/048-053_HIV_314-1-mobile.png\" \/>\n  <\/picture><span class=\"embed media-credits-inline\">Tiago Cardoso<\/span><\/p>\n<p>El VIH es un retrovirus. Sus genes se encuentran codificados en una mol\u00e9cula de ARN y solo son le\u00eddos por la maquinaria celular una vez convertidos en ADN por la transcriptasa inversa o reversa. Sin embargo, por s\u00ed solo, el medicamento result\u00f3 insuficiente para acabar con el virus.<\/p>\n<p>A partir de la d\u00e9cada de 1990, casi anualmente se incorporaron nuevos compuestos al arsenal anti-VIH. En la actualidad existen m\u00e1s de 50 medicamentos que se utilizan para combatir al virus. Ellos pertenecen a nueve familias de antirretrovirales e interfieren en cuatro etapas de la replicaci\u00f3n del VIH: la entrada en la c\u00e9lula, la conversi\u00f3n del ARN en ADN, la inserci\u00f3n del ADN viral en el ADN celular y el montaje de nuevas copias del virus. El tratamiento suele basarse en el uso de combinaciones de dos o tres de esos compuestos (los c\u00f3cteles).<\/p>\n<p>Al cabo de cuatro d\u00e9cadas de pandemia, casi 80 millones de personas se han infectado con el VIH en todo el mundo, y al menos 36,3 millones han muerto. Los datos del Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH\/Sida (Onusida) indican que a mediados de 2021 hab\u00eda 37,7 millones de personas que viv\u00edan con el virus en su organismo, de las cuales a 28,2 millones se las trataba con la terapia antirretroviral. En 2016, el sida caus\u00f3 un mill\u00f3n de muertes (<em><a href=\"#a-evolucao-dos-obitos\">v\u00e9ase el gr\u00e1fico<\/a><\/em>). Aquel a\u00f1o, los antirretrovirales evitaron que otros 1,2 millones murieran.<\/div>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyectos<\/strong><br \/>\n<strong>1.<\/strong> Utilizaci\u00f3n de una vacuna de c\u00e9lulas dendr\u00edticas en asociaci\u00f3n con estrategias tendientes a la eliminaci\u00f3n de los reservorios virales para la obtenci\u00f3n de una cura esterilizante de la infecci\u00f3n con VIH-1 en pacientes con infecci\u00f3n cr\u00f3nica sometidos al tratamiento antirretroviral (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/88729\/uso-de-vacina-de-celulas-dendriticas-em-associacao-com-estrategias-para-eliminacao-de-reservatorios-\/?q=13\/11323-5\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 13\/11323-5<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Ayuda de Investigaci\u00f3n \u2013 Regular; <strong>Investigador responsable<\/strong> Ricardo Sobhie Diaz (Unifesp);<strong> Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 349.369,21<br \/>\n<strong>2.<\/strong> Producci\u00f3n y caracterizaci\u00f3n de c\u00e9lulas dendr\u00edticas polarizadas aDC1 para protocolo cl\u00ednico de inmunoterapia anti-VIH (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/bolsas\/180006\/producao-e-caracterizacao-de-celulas-dendriticas-polarizantes-adc1-para-protocolo-clinico-de-imunote\/?q=18\/12460-0\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 18\/12460-0<\/a>);<strong> Modalidad<\/strong> Beca de posdoctorado; <strong>Investigador responsable<\/strong> Alberto Jos\u00e9 da Silva Duarte (USP); <strong>Beneficiaria<\/strong> La\u00eds Teodoro da Silva; <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 413.127,14<br \/>\n<strong>3.<\/strong> Uso de una vacuna de c\u00e9lulas dendr\u00edticas en asociaci\u00f3n con estrategias tendientes la eliminaci\u00f3n de los reservorios virales para la obtenci\u00f3n de una cura esterilizante de la infecci\u00f3n por VIH-1 en pacientes con infecci\u00f3n cr\u00f3nica sometidos al tratamiento antirretroviral (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/106042\/uso-de-vacina-de-celulas-dendriticas-em-associacao-com-estrategias-para-eliminacao-de-reservatorios-\/?q=19\/17461-7\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 19\/17461-7<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Investigador Visitante;<strong> Investigador<\/strong> <strong>responsable<\/strong> Ricardo Sobhie Diaz (Unifesp); <strong>Beneficiario<\/strong> Iart Luca Shytaj; <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 146.596<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/strong><br \/>\nDE ALMEIDA BAPTISTA, M. V., <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/aidsrestherapy.biomedcentral.com\/articles\/10.1186\/s12981-021-00426-z\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Immunogenicity of personalized dendritic-cell therapy in HIV-1 infected individuals under suppressive antiretroviral treatment: interim analysis from a phase II clinical trial<\/a>. <strong>Aids Research and Therapy<\/strong>. 12 ene. 2022.<br \/>\nDIAZ R.S.<em> et al.<\/em> <a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/abs\/pii\/S0924857919302122\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">SPARC Working Group. Potential impact of the antirheumatic agent auranofin on proviral HIV-1 DNA in individuals under intensified antiretroviral therapy: Results from a randomised clinical trial<\/a>. <strong>International Journal of Antimicrobial Agents<\/strong>. nov. 2019.<br \/>\nTAREK, M. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.medrxiv.org\/content\/10.1101\/2020.04.25.20079426v1\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Custommune: a web tool to design personalized and population-targeted vaccine epitopes<\/a>. <strong>medRxiv<\/strong>. 29 abr. 2020.<br \/>\nDEEKS, S. G. <em>et al.<\/em> <a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41591-021-01590-5\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Research priorities for an HIV cure: International AIDS Society Global Scientific Strategy 2021<\/a>. <strong>Nature Medicine<\/strong>. 21 dic. 2021.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un tratamiento experimental logr\u00f3 controlar el VIH durante seis meses tras la suspensi\u00f3n del suministro de antirretrovirales","protected":false},"author":16,"featured_media":440924,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[306,316],"coauthors":[105],"class_list":["post-440919","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-genetica-es","tag-medicina-es","position_at_home-sumario","keywords-virologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/440919","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=440919"}],"version-history":[{"count":10,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/440919\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":441616,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/440919\/revisions\/441616"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/440924"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=440919"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=440919"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=440919"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=440919"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}