{"id":440973,"date":"2022-06-20T17:45:43","date_gmt":"2022-06-20T20:45:43","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=440973"},"modified":"2022-06-22T17:21:03","modified_gmt":"2022-06-22T20:21:03","slug":"la-hibernacion-retarda-el-envejecimiento-de-las-marmotas-y-favorece-el-inicio-de-la-madurez-sexual-entre-las-ardillas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-hibernacion-retarda-el-envejecimiento-de-las-marmotas-y-favorece-el-inicio-de-la-madurez-sexual-entre-las-ardillas\/","title":{"rendered":"La hibernaci\u00f3n retarda la vejez de las marmotas y favorece la maduraci\u00f3n sexual de las ardillas"},"content":{"rendered":"<p>Dos estudios realizados por cient\u00edficos brasile\u00f1os en Estados Unidos abordan ciertos efectos poco conocidos asociados a un estado de inactividad y metabolismo bajo que adoptan algunos animales de climas templados durante el per\u00edodo m\u00e1s fr\u00edo del a\u00f1o, cuando disminuye la disponibilidad de alimentos: la hibernaci\u00f3n. Uno de esos trabajos sugiere que los procesos moleculares asociados a la hibernaci\u00f3n ponen en suspenso el envejecimiento biol\u00f3gico en una especie de marmotas. El otro apunta que los machos de una especie de ardillas tambi\u00e9n inician su maduraci\u00f3n sexual en ese per\u00edodo.<\/p>\n<p>La bi\u00f3loga brasile\u00f1a Gabriela Medeiros de Pinho es la autora principal de un art\u00edculo publicado en marzo en la revista cient\u00edfica <em>Nature Ecology &amp; Evolution<\/em> en el que se analizan las alteraciones qu\u00edmicas del ADN asociadas al envejecimiento de la marmota de vientre amarillo (<em>Marmota flaviventris<\/em>). Este roedor, que pesa unos 5 kilogramos y vive en promedio cinco a\u00f1os, habita en zonas altas, por encima de los 2.000 metros sobre el nivel del mar, en el oeste de Estados Unidos y el sudoeste de Canad\u00e1. Durante un lapso de 7 u 8 meses al a\u00f1o, la marmota hiberna en madrigueras bajo tierra y deja de alimentarse.<\/p>\n<p>Junto con colegas de la Universidad de California en Los \u00c1ngeles (Ucla), en Estados Unidos, donde el a\u00f1o pasado obtuvo su doctorado, Medeiros de Pinho analiz\u00f3 149 muestras de sangre extra\u00eddas a lo largo de la vida de 73 hembras de la especie. Los investigadores no trabajaron con machos porque estos se dispersan m\u00e1s all\u00e1 de sus \u00e1reas de nacimiento, lo que hace dif\u00edcil calcular su edad cronol\u00f3gica. La poblaci\u00f3n de marmotas habita en los bosques del Parque Nacional Ca\u00f1\u00f3n Negro del Gunnison, en el estado de Colorado (EE. UU.), donde viven en libertad.<\/p>\n<p>\u201cEn las fases de letargo del per\u00edodo de hibernaci\u00f3n, las marmotas queman 1 gramo [g] de grasa por d\u00eda, casi nada, y se desconectan pr\u00e1cticamente todos sus procesos fisiol\u00f3gicos\u201d, explica la bi\u00f3loga, quien actualmente est\u00e1 trabajando en la organizaci\u00f3n no gubernamental brasile\u00f1a Instituto de Pesquisas Ecol\u00f3gicas (IP\u00ca). La fase de letargo o torpor ocurre cuando el animal reduce su metabolismo al m\u00ednimo y su temperatura corporal puede descender hasta los 5 grados Celsius (5 \u00baC). Se produce una disminuci\u00f3n dr\u00e1stica en la frecuencia del ritmo card\u00edaco y respiratorio y el animal queda recostado y r\u00edgido, como si estuviera congelado.<\/p>\n<p>Durante la hibernaci\u00f3n, las marmotas alternan per\u00edodos de letargo prolongados, que suelen durar una o dos semanas, con fases breves de actividad (o alerta), que no superan las 24 horas consecutivas. El metabolismo se desconecta en el transcurso de ese torpor, pero funciona normalmente cuando el esp\u00e9cimen se encuentra en la fase activa. \u201cLa sumatorias de todas las fases de letargo de la marmota equivalen al 88 % del per\u00edodo de hibernaci\u00f3n. Por lo general, los animales que hibernan viven m\u00e1s tiempo que el que cabr\u00eda esperar en funci\u00f3n de su peso corporal. La inducci\u00f3n en laboratorio del estado de letargo en ratas, una especie que naturalmente no hiberna, tambi\u00e9n eleva su tasa de supervivencia\u201d, informa la bi\u00f3loga.<\/p>\n<div id=\"attachment_440982\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-440982 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/056-057_hibernacao_314-1-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"641\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/056-057_hibernacao_314-1-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/056-057_hibernacao_314-1-1140-250x141.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/056-057_hibernacao_314-1-1140-700x394.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/056-057_hibernacao_314-1-1140-120x67.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">David Iliff\u2009\/\u2009Wikimedia Commons<\/span>Los procesos moleculares vinculados a la hibernaci\u00f3n ponen en suspenso el envejecimiento biol\u00f3gico de la marmota de vientre amarillo<span class=\"media-credits\">David Iliff\u2009\/\u2009Wikimedia Commons<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>M\u00e1s testosterona<\/strong><br \/>\nLa hibernaci\u00f3n es un proceso que en ocasiones provoca consecuencias inesperadas en las especies que adoptan este mecanismo de supervivencia. En un art\u00edculo publicado en marzo en la revista cient\u00edfica <em>Current Biology<\/em>, el bioqu\u00edmico brasile\u00f1o Rafael Dai Pra, quien cursa su doctorado en la Universidad Yale, relata que la ardilla de tierra de trece franjas (<em>Ictidomys tridecemlineatus<\/em>) comienza su proceso de maduraci\u00f3n sexual durante su primera semana de hibernaci\u00f3n. Esto significa que, a pesar de perder peso y experimentar un estr\u00e9s energ\u00e9tico en medio de los rigores de un invierno sin comida, el joven animal consigue desarrollarse a punto tal de volverse apto para iniciar su vida reproductiva.<\/p>\n<p>Los investigadores reprodujeron en laboratorio durante m\u00e1s de seis meses las condiciones de hibernaci\u00f3n a las que la especie, que habita en la regi\u00f3n septentrional de Am\u00e9rica del Norte, se enfrenta en la naturaleza. Un grupo compuesto por unas 50 cr\u00edas fue alojado en madrigueras individuales, mantenidas en la oscuridad, sin comida ni agua, y a una temperatura ambiente de 4 \u00baC. Durante el per\u00edodo de hibernaci\u00f3n, concretamente en las fases de alerta (breves lapsos que duran entre 24 y 48 horas) una serie de par\u00e1metros, incluso cerebrales, fue objeto de medici\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cPudimos verificar que el llamado eje reproductivo del hipot\u00e1lamo [una estructura cerebral] se vuelve activo durante las fases de vigilia activando ciertos grupos de neuronas\u201d, explica Dai Pra, autor principal del art\u00edculo. \u201cEn esos intervalos de alerta, el animal sale del letargo, su temperatura corporal pasa de 4 \u00baC a 37 \u00baC, se producen hormonas como la testosterona, por ejemplo, y los test\u00edculos comienzan a desarrollarse\u201d. En esos intervalos, pese a experimentar todos estos cambios, los animales no se alimentan ni toman agua. Al final del estudio, los meses de hibernaci\u00f3n hab\u00edan hecho que las ardillas perdieran alrededor de 120 g, la mitad de su peso habitual.<\/p>\n<p>Luego del estudio descriptivo que asocia la hibernaci\u00f3n con la madurez sexual, el grupo de Yale ahora pretende investigar los pormenores de los procesos que ayudan a explicar ese fen\u00f3meno. En la naturaleza, las cr\u00edas de esta especie de ardillas, que en su adultez llegan a medir unos 30 cent\u00edmetros de largo, suelen nacer entre los meses de marzo y abril, cuando el fr\u00edo m\u00e1s crudo en el hemisferio norte ha quedado atr\u00e1s. En septiembre, con el final del verano, los animales inician sus siete meses de hibernaci\u00f3n. \u201cEl hecho de entender el rol que cumple el cerebro durante la hibernaci\u00f3n es uno de los aspectos m\u00e1s interesantes de la investigaci\u00f3n\u201d, dice Dai Pra.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/strong><br \/>\nPINHO, G. M. <em>et al.<\/em> <a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41559-022-01679-1\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Hibernation slows epigenetic ageing in yellow-bellied marmots<\/a>. <strong>Nature Ecology &amp; Evolution<\/strong>. Online. 7 mar. 2022.<br \/>\nDAI PRA, R. <em>el al<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/abs\/pii\/S0960982222002548\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ground squirrels initiate sexual maturation during hibernation<\/a>. <strong>Current Biology<\/strong>. Online. 3 mar. 2022.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Cient\u00edficos brasile\u00f1os realizaron estudios sobre los efectos de este estado de metabolismo reducido en Estados Unidos","protected":false},"author":112,"featured_media":440978,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[278,280,306,335],"coauthors":[417],"class_list":["post-440973","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-biologia-es","tag-bioquimica-es","tag-genetica-es","tag-zoologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/440973","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/112"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=440973"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/440973\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":441617,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/440973\/revisions\/441617"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/440978"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=440973"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=440973"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=440973"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=440973"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}