{"id":441382,"date":"2022-06-20T18:13:52","date_gmt":"2022-06-20T21:13:52","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=441382"},"modified":"2022-06-20T18:13:52","modified_gmt":"2022-06-20T21:13:52","slug":"el-plano-del-principe-de-brasil","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-plano-del-principe-de-brasil\/","title":{"rendered":"El plano del Pr\u00edncipe de Brasil"},"content":{"rendered":"<p>\u201cMe puse muy contento\u201d, relata el historiador portugu\u00e9s Nuno Saldanha, de la Universidad Europea de Lisboa, al recordar el d\u00eda en que identific\u00f3 los planos de construcci\u00f3n de un buque de guerra construido en Brasil entre 1797 y 1802, que fue parte de la flota utilizada por la Corte portuguesa para trasladarse a Brasil en 1808.<\/p>\n<p>Eso fue a principios del a\u00f1o pasado, cuando recibi\u00f3 en su domicilio, tambi\u00e9n en Lisboa, un paquete largamente esperado que le enviaba el Museo Mar\u00edtimo Nacional de Greenwich, en Londres. Se trataba de una copia de una hoja con los dibujos de construcci\u00f3n del que hasta entonces solamente era identificado como \u201cNav\u00edo portugu\u00e9s sin nombre\u201d. Finalmente, Saldanha pudo descifrar el texto escrito en la parte superior, arriba de los dibujos, donde constaban las dimensiones del barco, ilegibles en la versi\u00f3n que figuraba en la p\u00e1gina web del museo; informaci\u00f3n que ven\u00eda solicitando infructuosamente desde hac\u00eda siete a\u00f1os.<\/p>\n<p>Al comparar esas medidas con las descripciones de otros barcos del siglo XIX que hab\u00eda ido acumulando a lo largo de una d\u00e9cada, Saldanha arrib\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que se trataba del barco Pr\u00edncipe de Brasil. El plano y las medidas tambi\u00e9n coincid\u00edan con la descripci\u00f3n y las fotograf\u00edas del libro intitulado <em>Modelos de navios existentes na Escola Naval que pertenceram ao Museu de Marinha<\/em> [Modelos de barcos existentes en la Escuela Naval que pertenecieron al Museo de la Marina], escrito por el capit\u00e1n de fragata Jo\u00e3o Braz de Oliveira (1851-1917) y publicado en 1896 por la Imprenta Nacional de Portugal.<\/p>\n<div id=\"attachment_441403\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-441403 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/090-093_Memoria_314-4-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"466\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/090-093_Memoria_314-4-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/090-093_Memoria_314-4-1140-250x102.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/090-093_Memoria_314-4-1140-700x286.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/090-093_Memoria_314-4-1140-120x49.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Museos Reales de Greenwich \/ Wikimedia Commons<\/span>Plano de construcci\u00f3n del ahora identificado Pr\u00edncipe de Brasil, conservado desde 1811 en un museo de Londres<span class=\"media-credits\">Museos Reales de Greenwich \/ Wikimedia Commons<\/span><\/p><\/div>\n<p>\u201cEs un dibujo de gran importancia, porque ya casi no existen planos de los barcos portugueses antiguos\u201d, destaca Saldanha. El Pr\u00edncipe, dise\u00f1ado por el arquitecto constructor portugu\u00e9s Manuel da Costa (1774-1824), es \u201cel primer barco construido en Brasil con dise\u00f1o propio\u201d, porque lo m\u00e1s habitual era que los constructores aprovecharan los dise\u00f1os enviados desde Lisboa.<\/p>\n<p>\u201cLos ingleses no sab\u00edan lo que ten\u00edan en su poder\u201d, dice el historiador. El plano de construcci\u00f3n habr\u00eda sido enviado inicialmente de Lisboa a Plymouth, al astillero del sudoeste de Inglaterra donde el nav\u00edo fue reformado, antes de ser remitido al museo en 1811. En el sitio web del museo y en Wikimedia figuraba una versi\u00f3n digitalizada, en ambos casos sin detalles.<\/p>\n<p>Hasta el momento de su identificaci\u00f3n, que se describe en un art\u00edculo publicado en noviembre en la revista <em>Navigator<\/em>, el \u00fanico plano de construcci\u00f3n de una embarcaci\u00f3n de la flota de 1808 era el del Reina de Portugal, que tambi\u00e9n se conserva, identificado inequ\u00edvocamente, en el Museo Mar\u00edtimo. Ambas naves pose\u00edan tres m\u00e1stiles y la misma longitud, 182 metros (m) de eslora, y un ancho similar, el Reina med\u00eda 47,5 m de manga y el Pr\u00edncipe, 48,8 m. Se trataba de buques de guerra \u2013tanto uno como el otro transportaban 74 ca\u00f1ones\u2013 que formaron parte de la escuadra compuesta por 17 embarcaciones, escoltadas por 4 fragatas de la Marina brit\u00e1nica, que trajo a Brasil a la Corte y su s\u00e9quito, un total estimado de 15.000 personas.<\/p>\n<blockquote><p><em>A finales del siglo XIX, los barcos ganaron velocidad gracias a un perfil del casco en forma de U, en lugar de V, una innovaci\u00f3n del ingeniero catarinense Trajano de Carvalho<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>Con capacidad para 670 personas, el Reina trajo a las hijas de Carlota Joaquina (1775-1830), la esposa del rey Jo\u00e3o VI (1767-1826), Maria Francisca de Assis (1800-1834) e Isabel Maria (1797-1818), en la escuadra que parti\u00f3 de Lisboa el 29 de noviembre de 1807, arrib\u00f3 a Salvador el 22 de enero del a\u00f1o siguiente y finalmente recal\u00f3 en R\u00edo de Janeiro el 8 de marzo. El Pr\u00edncipe, que transportaba alrededor de 1.000 pasajeros incluyendo a la tripulaci\u00f3n, trajo a la reina Mar\u00eda (1734-1816), al rey Jo\u00e3o y a sus hijos Pedro (1798-1834) y Miguel (1801-1866), pero sufri\u00f3 aver\u00edas \u2013los m\u00e1stiles se quebraron\u2013 y por eso las dos princesas fueron trasladadas al Reina de Portugal.<\/p>\n<div id=\"attachment_441391\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-441391 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/090-093_Memoria_314-1-800.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"1049\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/090-093_Memoria_314-1-800.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/090-093_Memoria_314-1-800-250x328.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/090-093_Memoria_314-1-800-700x918.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/090-093_Memoria_314-1-800-120x157.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Palacio Nacional de Ajuda, Lisboa \/ Wikimedia Commons<\/span>Retratos de Jo\u00e3o VI, pintado por Albert Gregorius&#8230;<span class=\"media-credits\">Palacio Nacional de Ajuda, Lisboa \/ Wikimedia Commons<\/span><\/p><\/div>\n<p>\u201cProbablemente el Pr\u00edncipe de Brasil, como los dem\u00e1s barcos, se sacud\u00eda mucho y cruj\u00eda todo el tiempo, adem\u00e1s del agua que deb\u00eda entrar continuamente, porque el calafateo de las juntas entre las maderas nunca las sellaba perfectamente\u201d, comenta el ingeniero naval Gustavo Assi, de la Escuela Polit\u00e9cnica de la Universidad de S\u00e3o Paulo (Poli-USP). \u201cEn aquella \u00e9poca, ning\u00fan viaje en barco era c\u00f3modo, seguro y saludable\u201d.<\/p>\n<p>Tras examinar los dibujos y el art\u00edculo de Saldanha a instancias de <em>Pesquisa FAPESP<\/em>, Assi descubri\u00f3 que el Pr\u00edncipe ten\u00eda la l\u00ednea de flotaci\u00f3n a tan solo 20 cent\u00edmetros (cm) por encima de la superficie del mar y un centro de estabilidad \u2013el llamado metacentro\u2013 alto, lo que sugiere que al desplazarse escoraba permanentemente a uno u otro lado. Su perfil era m\u00e1s afilado que el del Reina y ambos eran m\u00e1s alargados que los barcos similares ingleses y franceses. \u201cCuanto m\u00e1s fino sea el perfil del barco, menor ser\u00e1 la resistencia al agua y mayor su velocidad de desplazamiento\u201d, dice. \u201cPor el contrario, las embarcaciones de perfil m\u00e1s bulboso, como las carabelas, pod\u00edan llevar mucha carga, pero eran lentas\u201d.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Saldanha, el Pr\u00edncipe de Brasil es \u201cla primera prueba fehaciente de la aplicaci\u00f3n de los principios de Chapman en la construcci\u00f3n de las naos portuguesas\u201d. Fredrik Chapman (1721-1808) fue un constructor de barcos y oficial de marina sueco, pionero en la aplicaci\u00f3n de m\u00e9todos cient\u00edficos en la construcci\u00f3n naval, que hac\u00edan hincapi\u00e9 en la importancia de la formaci\u00f3n en c\u00e1lculo, geometr\u00eda e hidrodin\u00e1mica. En parte, la adopci\u00f3n de esos m\u00e9todos condujo a la profesionalizaci\u00f3n del oficio, pero por otro lado esto gener\u00f3 una elitizaci\u00f3n que redujo las posibilidades de que los carpinteros especializados en la construcci\u00f3n de barcos asumieran puestos m\u00e1s encumbrados, como ocurr\u00eda antes.<\/p>\n<div id=\"attachment_441395\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-441395 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/090-093_Memoria_314-2-800.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"1014\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/090-093_Memoria_314-2-800.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/090-093_Memoria_314-2-800-250x317.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/090-093_Memoria_314-2-800-700x887.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/090-093_Memoria_314-2-800-120x152.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Palacio Nacional de Ajuda, Lisboa \/ Wikimedia Commons<\/span>&#8230;y su esposa, Carlota Joaquina, de autor desconocido<span class=\"media-credits\">Palacio Nacional de Ajuda, Lisboa \/ Wikimedia Commons<\/span><\/p><\/div>\n<p>\u201cChapman sistematiz\u00f3 los conceptos de la estabilidad naval\u201d, subraya Assi. En los planos de construcci\u00f3n de embarcaciones que figuran en su libro <em>Architectura navalis mercatoria<\/em> (en lat\u00edn, Arquitectura naval mercante), de 1768, el sueco mencionaba siempre las distancias del centro de gravedad al metacentro y de este a la l\u00ednea de flotaci\u00f3n, que constan en los planos del buque portugu\u00e9s.<\/p>\n<p>Costa aplic\u00f3 los conceptos de Chapman porque los hab\u00eda aprendido de su maestro Torcato Jos\u00e9 Clavina (1736-1793), responsable del dise\u00f1o y la construcci\u00f3n del Reina de Portugal. Costa trabaj\u00f3 durante m\u00e1s de 20 a\u00f1os en el Arsenal de Lisboa hasta que fue nombrado constructor de buques y fragatas de la Armada Real del Arsenal de Bah\u00eda. Arrib\u00f3 a Salvador en 1796 con una carta de permiso de la reina Maria I que le conced\u00eda algo bastante inusual: total libertad creativa. \u201cEl reinado de Maria I fue de gran est\u00edmulo para el desarrollo de la Marina\u201d, explica el historiador. Se sabe que las autoridades de la Marina portuguesa en Brasil intentaron intervenir en el proyecto, pero el constructor les record\u00f3 su libertad real y no atendi\u00f3 a sus sugerencias.<\/p>\n<p>La construcci\u00f3n del Pr\u00edncipe tard\u00f3 seis a\u00f1os, un plazo demasiado largo para la \u00e9poca. Las maderas locales eran buenas, pero la mano de obra era escasa y huidiza, atra\u00edda por las mayores ganancias que ofrec\u00edan los astilleros privados. La importaci\u00f3n de herrajes, cuerdas y velas era lenta y costosa. El barco cost\u00f3 233 <em>contos de r\u00e9is<\/em> en moneda de la \u00e9poca que, a valores actualizados, hoy ser\u00edan unos 28,7 millones de reales, el doble del costo del buque Reina de Portugal.<\/p>\n<p>En su viaje inaugural, en 1802, con 370 personas a bordo, el Pr\u00edncipe transport\u00f3 un cargamento de plantas, semillas y aves recolectadas por el naturalista bahiano Alexandre Rodrigues Ferreira (1756-1815), quien hab\u00eda recorrido la Amazonia entre 1783 y 1792 y hab\u00eda regresado a Lisboa. Despu\u00e9s de la traves\u00eda de 1808, el Pr\u00edncipe permaneci\u00f3 en Brasil, probablemente naveg\u00f3 a lo largo de la costa brasile\u00f1a, luego fue transformado en una prisi\u00f3n y finalmente, acaso por falta de mantenimiento, fue desmantelado en 1822. En tanto, el Reina tuvo una vida m\u00e1s larga, de 1791 a 1848. Por su parte, Costa construy\u00f3 otras embarcaciones y, luego de la Independencia, regres\u00f3 a Lisboa. \u201cAl igual que otros portugueses que retornaron en esa misma \u00e9poca, tuvo dificultades para hallar otro empleo\u201d, comenta Saldanha.<\/p>\n<div id=\"attachment_441399\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-441399 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/090-093_Memoria_314-3-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"869\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/090-093_Memoria_314-3-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/090-093_Memoria_314-3-1140-250x191.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/090-093_Memoria_314-3-1140-700x534.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/090-093_Memoria_314-3-1140-120x91.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Museo de la Marina, Lisboa \/ Wikimedia Commons<\/span>Pintura de M. Yarwood del buque Reina de Portugal, del mismo porte que el Pr\u00edncipe de Brasil, despu\u00e9s de ganar una batalla en 1833<span class=\"media-credits\">Museo de la Marina, Lisboa \/ Wikimedia Commons<\/span><\/p><\/div>\n<p>A finales del siglo XIX, el ingeniero naval del estado de Santa Catarina Trajano Augusto de Carvalho (1830-1898), sigui\u00f3 el camino contrario, con un formato de carena \u2013la parte sumergida del casco de una embarcaci\u00f3n\u2013 innovador. En el primer buque construido en el Arsenal de la Marina de la Corte despu\u00e9s de la Guerra del Paraguay (1864-1870), la Corbeta Trajano, implement\u00f3 un nuevo tipo de carena, con bordas rectangulares en forma de U, en lugar de lo habitual, en forma de V (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/una-innovacion-olvidada\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>l\u00e9ase en Pesquisa FAPESP, edici\u00f3n n\u00ba 70<\/em><\/a>).<\/p>\n<p>\u201cAl modificar la geometr\u00eda del casco, revolucion\u00f3 la hidrodin\u00e1mica, porque la resistencia al agua disminuy\u00f3 y ese formato de barco gan\u00f3 en velocidad y estabilidad\u201d, comenta Assi. La innovaci\u00f3n fue patentada en 1870 en Inglaterra y presentada en la Exposici\u00f3n Universal de Viena tres a\u00f1os despu\u00e9s. Los buques ingleses adoptaron el nuevo formato de casco despu\u00e9s de que las pruebas realizadas por el ingeniero naval ingl\u00e9s William Froude (1810-1879), una autoridad mundial en la materia, verificaron un ahorro de alrededor de un 30 % del carb\u00f3n que se utilizaba como combustible en los motores a vapor. Trajano vivi\u00f3 algunos a\u00f1os en Inglaterra y permiti\u00f3 que la Marina brasile\u00f1a, que \u00e9l abandon\u00f3 en 1889, utilizara su invenci\u00f3n sin pagar regal\u00edas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un historiador portugu\u00e9s identifica en un museo brit\u00e1nico el proyecto de un barco construido en Brasil, que se conserva all\u00ed desde 1811","protected":false},"author":17,"featured_media":441387,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[188],"tags":[310,297],"coauthors":[5968],"class_list":["post-441382","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-memoria-es","tag-historia-es","tag-ingenieria"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/441382","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=441382"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/441382\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":441410,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/441382\/revisions\/441410"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/441387"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=441382"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=441382"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=441382"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=441382"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}