{"id":445791,"date":"2022-08-01T17:48:25","date_gmt":"2022-08-01T20:48:25","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=445791"},"modified":"2022-08-01T17:48:25","modified_gmt":"2022-08-01T20:48:25","slug":"errores-y-aciertos-de-las-rutas-de-la-independencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/errores-y-aciertos-de-las-rutas-de-la-independencia\/","title":{"rendered":"Errores y aciertos de las rutas de la Independencia"},"content":{"rendered":"<p>El 7 de septiembre de 1822, antes de escalar la monta\u00f1a de Serra do Mar y arribar a la ciudad de S\u00e3o Paulo, que entonces contaba con 10.000 habitantes, Pedro de Alc\u00e2ntara (1798-1834), hijo del rey de Portugal, Jo\u00e3o VI (1767-1826), y pr\u00edncipe regente de Brasil, utiliz\u00f3 un barco para trasladarse de Santos a Cubat\u00e3o. Ese trayecto no se hizo a caballo, tal como figura en algunos libros de historia, pues no exist\u00eda una ruta terrestre que uniera la isla de Santos con el continente.<\/p>\n<p>Al ascender los cerros por un camino de piedras conocido como Cal\u00e7ada do Lorena, e incluso al gritar el famoso \u201cIndependencia o muerte\u201d, el pr\u00edncipe regente y sus 36 acompa\u00f1antes probablemente montaban mulas, y no los gallardos caballos plasmados en el famoso cuadro del pintor Pedro Am\u00e9rico (1843-1905). Las mulas eran el medio de transporte m\u00e1s seguro para subir en Serra do Mar y, de acuerdo con los estudios recientes que llevaron a cabo los investigadores del Museo Paulista (MP), no hay ninguna referencia acerca de que hayan cambiado de montura.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"670\" height=\"970\" class=\"size-full wp-image-445828 aligncenter\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/082-086_calcada-do-lorena_315-0-img-1.png\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/082-086_calcada-do-lorena_315-0-img-1.png 670w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/082-086_calcada-do-lorena_315-0-img-1-250x362.png 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/082-086_calcada-do-lorena_315-0-img-1-120x174.png 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 670px) 100vw, 670px\" \/><span class=\"media-credits-inline\"><strong>Fuente<\/strong>\u2002Jorge Pimentel Cintra \/ MP-USP | <strong>Infograf\u00eda<\/strong> Alexandre Affonso<\/span><\/p>\n<p>Otra de las conclusiones que surgen de las investigaciones: el sitio exacto de la Declaraci\u00f3n de la Independencia en realidad se encuentra a 200 metros (m) al norte de donde se coloc\u00f3 el moj\u00f3n hist\u00f3rico en 1825, una roca con forma de paralelep\u00edpedo, ubicada a 600 m del riacho Ipiranga, un arroyo con un curso de 9 kil\u00f3metros (km), hoy en d\u00eda parcialmente canalizado. El hito colocado en el sitio equivocado se perdi\u00f3 y reci\u00e9n se lo volvi\u00f3 a encontrar en 1922, cuando se realiz\u00f3 la reforma del Parque de la Independencia, pero no se lo volvi\u00f3 a reponer.<\/p>\n<p>\u201cEstamos corrigiendo varios detalles de la historia de la Independencia\u201d, dice el ingeniero experto en cartograf\u00eda hist\u00f3rica Jorge Pimentel Cintra, de la Escuela Polit\u00e9cnica y del MP, ambos de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), quien en 2013 reh\u00edzo y present\u00f3 el mapa de las Capitan\u00edas Hereditarias en la revista <em>Anais do Museu Paulista<\/em>. En los \u00faltimos tres a\u00f1os, consult\u00f3 relatos y representaciones gr\u00e1ficas, ascendi\u00f3 y descendi\u00f3 varias veces Serra do Mar y convers\u00f3 largo y tendido con otros colegas historiadores.<\/p>\n<div id=\"attachment_445800\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-445800 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/082-086_calcada-do-lorena_315-3-1140-1.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"641\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/082-086_calcada-do-lorena_315-3-1140-1.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/082-086_calcada-do-lorena_315-3-1140-1-250x141.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/082-086_calcada-do-lorena_315-3-1140-1-700x394.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/082-086_calcada-do-lorena_315-3-1140-1-120x67.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Jos\u00e9 Rosael\u2009\/\u2009H\u00e9lio Nobre\u2009\/\u2009MP-USP\u2009\/\u2009Wikimedia Commons<\/span><em>Cal\u00e7ada do Lorena<\/em>, acuarela de 1826 de Oscar Pereira da Silva<span class=\"media-credits\">Jos\u00e9 Rosael\u2009\/\u2009H\u00e9lio Nobre\u2009\/\u2009MP-USP\u2009\/\u2009Wikimedia Commons<\/span><\/p><\/div>\n<p>Como resultado de ello, redefini\u00f3 el itinerario de los 64 km recorridos en un d\u00eda por Pedro desde Santos hasta el P\u00e1tio do Col\u00e9gio, a la saz\u00f3n, la sede del gobierno paulista. Ah\u00ed fue donde termin\u00f3 la jornada laboral del entonces futuro emperador de Brasil. Por la noche asisti\u00f3 al teatro de la \u00d3pera, llevando un brazalete de oro hecho a toda prisa en el que pod\u00eda leerse \u201cIndependencia o muerte\u201d. En una de las exposiciones del MP que ser\u00e1 inaugurada el 7 de septiembre, un video de 10 minutos mostrar\u00e1, mediante un sobrevuelo, el trayecto desde Santos hasta el P\u00e1tio do Col\u00e9gio en el d\u00eda de la Independencia.<\/p>\n<p>Uno de los mapas confeccionados por el equipo del museo mostrar\u00e1 la Cal\u00e7ada do Lorena, la primera ruta pavimentada entre la capital\u00a0 y el puerto de Santos, que se utilizaba para el transporte de la producci\u00f3n de az\u00facar desde el interior de S\u00e3o Paulo. \u201cHasta ahora, no se dispon\u00eda de ning\u00fan mapa detallado\u201d, dice Cintra, quien recorri\u00f3 el camino marcando las coordenadas con un dispositivo de GPS (<em>v\u00e9ase el recuadro y el mapa<\/em>).<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"670\" height=\"430\" class=\"size-full wp-image-445832 aligncenter\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/082-086_calcada-do-lorena_315-1-img-1.png\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/082-086_calcada-do-lorena_315-1-img-1.png 670w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/082-086_calcada-do-lorena_315-1-img-1-250x160.png 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/082-086_calcada-do-lorena_315-1-img-1-120x77.png 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 670px) 100vw, 670px\" \/><span class=\"media-credits-inline\"><strong>Fuente<\/strong>\u2002Jorge Pimentel Cintra \/ MP-USP | <strong>Infograf\u00eda<\/strong> Alexandre Affonso<\/span><\/p>\n<p><strong>Del palacio imperial al p\u00e1tio do col\u00e9gio<br \/>\n<\/strong>El viaje que culmin\u00f3 con la Proclamaci\u00f3n de la Independencia hab\u00eda comenzado casi un mes antes. La ma\u00f1ana del 14 de agosto de 1822, resuelto a concertar alianzas con los hacendados, disolver las amenazas de rebeli\u00f3n y abonar el terreno para la escisi\u00f3n pol\u00edtica de Portugal, el pr\u00edncipe y su comitiva salieron del Palacio Imperial, el actual Palacio de S\u00e3o Crist\u00f3v\u00e3o, en R\u00edo de Janeiro. Atravesaron las ciudades de la regi\u00f3n de Vale do Para\u00edba, en aquel entonces una pr\u00f3spera zona cafetalera y, tras cabalgar unos 500 km, arribaron a S\u00e3o Paulo el 25 de agosto (<em>v\u00e9ase el mapa<\/em>).<\/p>\n<p>Tras diez d\u00edas de conversaciones con pol\u00edticos, concesiones y otros gestos en favor del pueblo, el futuro Pedro I retom\u00f3 su itinerario planificado y, ahora a lomo de mula, se dirigi\u00f3 a la costa: baj\u00f3 por la Cal\u00e7ada do Lorena y arrib\u00f3 a la entonces villa de Santos. Ah\u00ed permaneci\u00f3 el 6 de septiembre visitando las fortalezas y a la familia de su ministro Jos\u00e9 Bonif\u00e1cio de Andrada e Silva (1763-1838). El historiador Eduardo Canabrava Barreiros (1908-1981), de Minas Gerais, describe ese recorrido en el libro intitulado <em>Itiner\u00e1rio da Independ\u00eancia<\/em> (editorial Jos\u00e9 Olympio, 1972).<\/p>\n<p>\u201cBarreiros refiere que Pedro y su comitiva cruzaron un terrapl\u00e9n y vadearon r\u00edos para dirigirse desde Cubat\u00e3o a Santos, pero esto no es posible, porque ese camino solo se construy\u00f3 cinco a\u00f1os m\u00e1s tarde\u201d, comenta Cintra, tras examinar los informes y los mapas del libro. Y lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que los viajeros se habr\u00edan desplazado en barcos como los que se retrataron en Santos durante la \u00e9poca del pintor y naturalista brit\u00e1nico William Burchell (1781-1863). \u201cEl trayecto en barco pasa por el canal Largo do Caneu, en Santos, y sigue por el r\u00edo Cubat\u00e3o hasta el puerto de desembarque\u201d, dice. \u201cEsta correcci\u00f3n propuesta por Cintra es absolutamente indispensable, porque lo que se hab\u00eda dicho no exist\u00eda en 1822\u201d, refrenda Paulo C\u00e9sar Garcez Marins, historiador y curador del MP, quien no particip\u00f3 de la investigaci\u00f3n.<\/p>\n<div id=\"attachment_445812\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-445812 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/082-086_calcada-do-lorena_315-7-1140-1.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"641\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/082-086_calcada-do-lorena_315-7-1140-1.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/082-086_calcada-do-lorena_315-7-1140-1-250x141.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/082-086_calcada-do-lorena_315-7-1140-1-700x394.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/082-086_calcada-do-lorena_315-7-1140-1-120x67.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos Chaves \/ Revista Pesquisa FAPESP<\/span>Casa do Grito, en el parque de la Independencia, construida en 1844<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos Chaves \/ Revista Pesquisa FAPESP<\/span><\/p><\/div>\n<p>En la madrugada del s\u00e1bado 7 de septiembre, Pedro y su grupo regresaron a la capital de la capitan\u00eda de S\u00e3o Paulo subiendo por la Cal\u00e7ada do Lorena, que el equipo del museo examin\u00f3 minuciosamente. El nombre le fue impuesto en homenaje al gobernador de la capitan\u00eda de S\u00e3o Paulo, el portugu\u00e9s Jos\u00e9 Maria de Lorena (1756-1818), quien promovi\u00f3 su construcci\u00f3n.<\/p>\n<p>El camino es bastante escarpado, con un desnivel de unos 700 m entre sus extremos y con una trayectoria zigzagueante, que incluye 133 curvas y no 180, como pudo constatar el grupo de la USP. Su anchura var\u00eda entre 3,2 m y 4,5 m, su extensi\u00f3n es de alrededor de 9 km y atraviesa un bosque espeso, con lluvias constantes, sin cruzar ning\u00fan curso de agua.<\/p>\n<p>La Cal\u00e7ada fue planificada por ingenieros militares, se construy\u00f3 recurriendo a mano de obra esclavizada y fue utilizada entre 1790 y 1846, en sustituci\u00f3n de otros \u201ccaminos que eran poco m\u00e1s que los primitivos senderos ind\u00edgenas\u201d, subraya el arquitecto y docente de la USP Benedito Lima de Toledo (1934-2019) en un art\u00edculo publicado en diciembre de 2000 en la revista <em>PosfFAUUSP<\/em>.<\/p>\n<p>\u201cLo que m\u00e1s sorprendi\u00f3 a la poblaci\u00f3n fue la t\u00e9cnica empleada para su pavimentaci\u00f3n: el empedrado con losas de piedra\u201d, dijo Toledo. En su opini\u00f3n, la nueva t\u00e9cnica de pavimentaci\u00f3n asegur\u00f3 \u201cel tr\u00e1nsito permanente de tropillas de mulas que, por entonces, comenzaban a ser utilizadas ampliamente para el transporte de cargas\u201d. Antes de ello, todo lo que ten\u00eda como destino el puerto de Santos era \u201ctransportado a hombros por cargadores ind\u00edgenas\u201d.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"670\" height=\"1240\" class=\"size-full wp-image-445836 aligncenter\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/082-086_calcada-do-lorena_315-2-img-1.png\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/082-086_calcada-do-lorena_315-2-img-1.png 670w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/082-086_calcada-do-lorena_315-2-img-1-250x463.png 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/082-086_calcada-do-lorena_315-2-img-1-120x222.png 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 670px) 100vw, 670px\" \/><span class=\"media-credits-inline\"><strong>Fuente<\/strong>\u2002Jorge Pimentel Cintra \/ MP-USP | <strong>Infograf\u00eda<\/strong> Alexandre Affonso<\/span><\/p>\n<p>La Cal\u00e7ada, que hab\u00eda sido invadida por el bosque, fue restaurada a principios de la d\u00e9cada de 1990 por Eletropaulo \u2212la compa\u00f1\u00eda estatal del sector de la electricidad hoy en d\u00eda extinta\u2212, administrada por la Funda\u00e7\u00e3o Florestal y concesionada para su explotaci\u00f3n por emprendedores privados en 2020. Al a\u00f1o siguiente fue abierta al p\u00fablico y actualmente recibe de 3.000 a 5.000 visitantes por mes, seg\u00fan el bi\u00f3logo Maycon de Oliveira Morais, de la empresa Parquetur. \u201cHemos aprendido mucho junto al equipo del museo\u201d, dice.<\/p>\n<p>Cintra y su equipo cartografiaron el primer tramo, de unos 4 km y abierto a los visitantes, y el segundo, de 2 km, por ahora de acceso vedado al turismo. El tramo restante, desde la altitud de 150 m hasta el nivel del mar, qued\u00f3 incorporado a la refiner\u00eda Presidente Bernardes, inaugurada en 1955. Los investigadores no pudieron acceder a examinar esa parte de la Cal\u00e7ada.<\/p>\n<p>\u201cEn la meseta, la Cal\u00e7ada pasaba por delante de la capilla de Nossa Senhora da Boa Viagem, en el centro de la ciudad de S\u00e3o Bernardo do Campo\u201d, informa el investigador. \u00c9l recorri\u00f3 ese tramo utilizando un mapa de 1900 de la Comisi\u00f3n Geogr\u00e1fica y Geol\u00f3gica de S\u00e3o Paulo y otro de 1832, elaborado por orden de Rafael Tobias de Aguiar (1794-1857), entonces presidente de la provincia. El pr\u00edncipe regente tambi\u00e9n pas\u00f3 delante del actual Instituto de Tecnolog\u00eda Mau\u00e1 y cruz\u00f3 dos veces el Ribeir\u00e3o [arroyo] dos Meninos antes de llegar al Ipiranga, en donde entonces era un descampado. Hoy en d\u00eda, no queda ning\u00fan registro f\u00edsico de la Cal\u00e7ada en esos lugares.<\/p>\n<p>Aproximadamente a las 16:30 h del 7 de septiembre, Pedro y su s\u00e9quito se hallaban en una colina cercana al riacho Ipiranga cuando se toparon con dos mensajeros que tra\u00edan al pr\u00edncipe cartas de su esposa Leopoldina (Leopoldina Carolina Josefa de Habsburgo-Lorena, 1797-1826), de Jos\u00e9 Bonif\u00e1cio, de Jo\u00e3o VI y de su amigo Henry Chamberlain (1796-1844), describiendo los conflictos con Portugal e incit\u00e1ndolo a la separaci\u00f3n pol\u00edtica de la metr\u00f3poli. Por el contrario, las instrucciones de las cortes de Portugal exig\u00edan su retorno inmediato y el encarcelamiento de Jos\u00e9 Bonif\u00e1cio.<\/p>\n<p>Existen dos relatos de lo que ocurri\u00f3 a continuaci\u00f3n.<\/p>\n<div id=\"attachment_445824\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-445824 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/082-086_calcada-do-lorena_315-11-1140-1.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"610\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/082-086_calcada-do-lorena_315-11-1140-1.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/082-086_calcada-do-lorena_315-11-1140-1-250x134.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/082-086_calcada-do-lorena_315-11-1140-1-700x375.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/082-086_calcada-do-lorena_315-11-1140-1-120x64.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Wikimedia Commons<\/span><em>Independ\u00eancia ou morte<\/em>, \u00f3leo sobre tela pintado en 1888 por Pedro Am\u00e9rico<span class=\"media-credits\">Wikimedia Commons<\/span><\/p><\/div>\n<p>En el primero, registrado en el libro intitulado <em>D. Pedro I e o grito da Independ\u00eancia <\/em>(editorial Melhoramentos, 1921), del historiador Francisco de Assis Cintra (1887-1947), el fraile Belchior Pinheiro de Oliveira (1775-1856) relata: \u201cPedro, temblando por la ira, me arranc\u00f3 los papeles de las manos y haci\u00e9ndolos un bollo, los pisote\u00f3 y los dej\u00f3 tirados entre la hierba. Yo los recog\u00ed y los guard\u00e9. Luego se volvi\u00f3 hacia m\u00ed y me dijo: \u2018\u00bfY ahora, padre Belchior?\u2019. A lo que le respond\u00ed en seguida: \u2018Si Su Alteza no se convierte en rey de Brasil ser\u00e1 hecho prisionero por las cortes de justicia y quiz\u00e1 lo deshereden. No hay otro camino que la independencia y la separaci\u00f3n\u2019\u201d.<\/p>\n<p>El pr\u00edncipe tambi\u00e9n dijo, mientras caminaba: \u201cLas cortes me persiguen, me llaman con desprecio el muchachito brasile\u00f1o. Pues ahora ver\u00e1n cu\u00e1nto vale este muchachito. De hoy en adelante nuestras relaciones quedan rotas; ya no quiero saber nada del gobierno portugu\u00e9s y proclamo a Brasil, para siempre, separado de Portugal\u201d. Y, finalmente, volvi\u00e9ndose hacia su edec\u00e1n: \u201cInf\u00f3rmele a mi guardia que acabo de declarar la Independencia de Brasil. Estamos separados de Portugal\u201d. Acto seguido, proclam\u00f3 nuevamente la Independencia ante la guardia de honor.<\/p>\n<p>El segundo relato, del comandante de la guardia de honor, Manuel Marcondes de Oliveira e Melo, bar\u00f3n de Pindamonhangaba (1780-1863), es m\u00e1s teatral y se reproduce en la obra <em>Historia do Brasil-Reino e Brasil-Imperio <\/em>(editorial Pinheiro, 1871), del historiador Alexandre Jose de Mello (1816-1882), que expresa: \u201cEn presencia de la guardia, formada en semic\u00edrculo, [el pr\u00edncipe regente] estac\u00f3 a su montura y, desenvainando la espada, exclam\u00f3: \u2018\u00a1Amigos! \u00a1Quedan rotos para siempre los lazos que nos un\u00edan al gobierno portugu\u00e9s! Y en cuanto a los torpes de esa naci\u00f3n, los invito a hacer esto\u2019. Y arranc\u00e1ndose del sombrero que llevaba la cinta azul y blanca, la arroj\u00f3 al suelo, siendo imitado por la guardia en pleno, que arranc\u00e1ndose de sus brazos ese mismo distintivo, le dio igual destino. [&#8230;] \u2018\u00a1Viva Brasil libre e independiente!\u2019, grit\u00f3 Pedro. A lo que, desenvainando tambi\u00e9n nuestras espadas, respondimos: \u2018\u00a1Viva Brasil libre e independiente! \u00a1Viva don Pedro, su defensor perpetuo!\u2019 [&#8230;] Y tambi\u00e9n vocifer\u00f3 el pr\u00edncipe: \u2018De ahora en adelante este ser\u00e1 nuestro lema: \u00a1Independencia o muerte!\u2019 [&#8230;] Por nuestra parte, y con a\u00fan m\u00e1s vivo entusiasmo, repetimos: \u2018\u00a1Independencia o muerte!\u2019\u201d.<\/p>\n<p>Para descubrir d\u00f3nde ocurri\u00f3 exactamente todo eso, Cintra examin\u00f3 pinturas, fotograf\u00edas, relatos y mapas antiguos. Se top\u00f3 con inconsistencias, sali\u00f3 a hacer investigaci\u00f3n de campo provisto de una cinta m\u00e9trica, br\u00fajula y GPS, y midi\u00f3 la distancia que separa el riacho Ipiranga, hoy en d\u00eda con sus orillas tapiadas, y un puente actualmente desecho. \u201cEn 1822, el puente estaba ubicado un poco m\u00e1s a la derecha de la actual pasarela verde de metal, cercana a la calle Leais Paulistanos y algo al sur del curso de agua actual, desviado en ese tramo debido a que ah\u00ed se erigi\u00f3 el Monumento a la Independencia\u201d, escribe \u00e9l en un art\u00edculo publicado en diciembre de 2021 en la revista <em>Anais do Museu Paulista.<\/em><\/p>\n<div class=\"box-lateral\">\u201cSe\u00f1or, nadie desea su felicidad m\u00e1s que su esposa y ella le dice, en una misiva que le ser\u00e1 entregada junto con esta, que Su Alteza debe quedarse y bregar por la felicidad del pueblo brasile\u00f1o, que lo desea como su soberano, sin ataduras ni obediencia a las desp\u00f3ticas cortes portuguesas, que pretenden el sometimiento de Brasil y la humillaci\u00f3n de su adorado pr\u00edncipe regente.<\/p>\n<p>Qu\u00e9dese, que esto es lo que todos le piden al magn\u00e1nimo pr\u00edncipe,\u00a0 Su Alteza, para orgullo y felicidad de Brasil.<\/p>\n<p>Y si no se queda, correr\u00e1n r\u00edos de sangre en esta tierra grande y noble, tan amada por su real padre, quien ya no gobierna en Portugal a causa de la opresi\u00f3n de las cortes; en esta tierra que tanto estima a Su Alteza y a la que tanto Su Alteza estima\u201d.<\/p>\n<p><em>Fragmento de la carta de Jos\u00e9 Bonif\u00e1cio<\/em><\/div>\n<p>En 1825, como resultado de una sesi\u00f3n del Concejo Municipal de S\u00e3o Paulo celebrada a cielo abierto y con la ayuda de top\u00f3grafos y vecinos que presenciaron la declaraci\u00f3n, se coloc\u00f3 una baliza a 405 m de distancia del puente. Por alguna raz\u00f3n desconocida, 40 d\u00edas despu\u00e9s y sin tener en cuenta la ubicaci\u00f3n de la baliza, probablemente arrancada, se coloc\u00f3 un moj\u00f3n \u2013una piedra\u2013 a 200 m del sitio determinado por la medici\u00f3n inicial.<\/p>\n<p>Cintra arrib\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que el lugar era err\u00f3neo, ya que era una zona relativamente plana, lo que difiere de los relatos seg\u00fan los cuales el pr\u00edncipe regente se hallaba sobre una colina, a mitad de altura. \u201cLa piedra fue enterrada y poco despu\u00e9s perdida, se la volvi\u00f3 a encontrar en 1875 y nuevamente fue enterrada y perdida, pero perdur\u00f3 esa ubicaci\u00f3n como la correcta\u201d, comenta el investigador del MP.<\/p>\n<p>En 1902, el m\u00e9dico y ornit\u00f3logo alem\u00e1n Hermann Von Ihering (1850-1930), primer director del MP, expuso sus dudas sobre el sitio exacto en un debate con los colegas del Instituto Hist\u00f3rico y Geogr\u00e1fico de S\u00e3o Paulo (IHGSP). En consecuencia, una comisi\u00f3n coordinada por el ingeniero Antonio de Toledo Piza e Almeida (1848-1905), uno de los fundadores del instituto, confirm\u00f3 el error en la medici\u00f3n anterior, volvi\u00f3 a realizarla e instal\u00f3, en esta oportunidad en el sitio correcto, a 405 m del antiguo puente del Ipiranga, un m\u00e1stil, junto a otro moj\u00f3n de piedra.<\/p>\n<p>En 1922, con motivo de una reforma que se llev\u00f3 a cabo en el Parque de la Independencia, fueron extra\u00eddos y no se los volvi\u00f3 a reponer. Hoy en d\u00eda el hito hist\u00f3rico forma parte de la colecci\u00f3n del museo. \u201cDe 1922 a la fecha no se ha hecho nada m\u00e1s\u201d, comenta Cintra, \u201cel lugar m\u00e1s preciso de la Independencia permanece ignorado o apenas destacado\u201d.<\/p>\n<p>Si al llegar a la meseta el futuro emperador y su s\u00e9quito montaban en mulas, m\u00e1s seguras y resistentes que los caballos, que por su velocidad eran m\u00e1s utilizados en terrenos planos, \u00bfpor qu\u00e9 Pedro Am\u00e9rico pint\u00f3 caballos en el famoso cuadro <em>Independ\u00eancia ou morte<\/em>, tambi\u00e9n conocido como <em>Grito do Ipiranga<\/em>, que hasta hoy se conserva como la pieza m\u00e1s importante del Museo Paulista?<\/p>\n<p>\u201cA causa de las formalidades de la pintura hist\u00f3rica europea, que establec\u00eda que las cabalgaduras de las escenas heroicas o de batallas deb\u00edan ser caballos\u201d, explica Marins. \u201cEsa era la manera adecuada de representar el pasado. Pintar mulas ser\u00eda una falta de decoro\u201d.<\/p>\n<p>Am\u00e9rico pint\u00f3 el cuadro por encargo del gobierno imperial, inspir\u00e1ndose en un trabajo del franc\u00e9s Ernest Meissonier (1815-1891), quien pint\u00f3 el \u00f3leo <em>1807, Friedland <\/em>(1875). La obra de Am\u00e9rico fue expuesta por primera vez en Florencia (Italia), en 1888, en el marco de una ceremonia a la que asistieron el emperador de Brasil, Pedro II (1825-1891) y la reina brit\u00e1nica Victoria (1819-1901). La pintura, de 4,15 m por 7,60m, se expuso en la inauguraci\u00f3n del Museo Paulista, el 7 de septiembre de 1895, y permanece desde entonces en su sal\u00f3n principal.<\/p>\n<p>Am\u00e9rico no fue el \u00fanico. Adem\u00e1s del pr\u00edncipe y su guardia a caballo, el pintor franc\u00e9s Fran\u00e7ois-Ren\u00e9 Moreaux (1807-1860) incluy\u00f3 ni\u00f1os, hombres y mujeres abraz\u00e1ndose, en su cuadro <em>A proclama\u00e7\u00e3o da Independ\u00eancia<\/em>, de 1844. La obra, de 2,44 m por 3,83 m, realizada a pedido del Senado, se encuentra en el Museo Imperial de Petr\u00f3polis, en R\u00edo de Janeiro. \u201cLas pinturas hist\u00f3ricas no son fieles a la realidad, sino versiones del pasado\u201d, enfatiza Marins.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/strong>CINTRA, J. P.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.scielo.br\/j\/anaismp\/a\/BmZzYkT6KTRDPBsmTkCzvJr\/?format=pdf&amp;lang=pt\">Reconstruindo o mapa das Capitanias Heredit\u00e1rias<\/a>.\u00a0<strong>Anais do Museu Paulista<\/strong>. v. 21, n. 3, p. 11-45. 1\u00b0 dic. 2013.<br \/>\nTOLEDO, B. L. de.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.revistas.usp.br\/posfau\/article\/view\/137331\">Do litoral ao planalto \u2013 A conquista da serra do Mar<\/a>.\u00a0<strong>PosFAUUSP<\/strong>. v. 8, p. 150-67. 19 dic. 2000.<br \/>\nCINTRA, J. P y CINTRA, A. P.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.scielo.br\/j\/anaismp\/a\/NJRWR4ygyykBQSVqV9nmTSw\/?lang=pt\">O s\u00edtio da Independ\u00eancia no Ipiranga: As vicissitudes de um local hist\u00f3rico<\/a>.\u00a0<strong>Anais do Museu Paulista<\/strong>. v. 29, p. 1-48. 10 dic. 2021.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Libros<\/strong><strong><br \/>\n<\/strong>BARREIROS, E. C.\u00a0<strong>Itiner\u00e1rio da Independ\u00eancia<\/strong>. Rio de Janeiro: Jos\u00e9 Olympio, 1972.<br \/>\nCINTRA, A.\u00a0<strong><a href=\"https:\/\/ia800502.us.archive.org\/3\/items\/dpedroieogritoda00cint\/dpedroieogritoda00cint.pdf\">D. Pedro I e o grito da Independ\u00eancia<\/a><\/strong>; transcripci\u00f3n de documentos. S\u00e3o Paulo: Melhoramentos, 1921.<br \/>\nMORAES, A. J. de M.\u00a0<strong><a href=\"https:\/\/www2.senado.leg.br\/bdsf\/handle\/id\/182897\">Historia do Brasil-Reino e Brasil-Imperio<\/a><\/strong>. R\u00edo de Janeiro: Typographia de Pinheiro, 1871.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Investigadores del Museo Paulista corrigen detalles del derrotero de quien ser\u00eda el emperador Pedro el 7 de septiembre de 1822","protected":false},"author":17,"featured_media":445796,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[310],"coauthors":[5968],"class_list":["post-445791","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-humanidades-es","tag-historia-es","position_at_home-sumario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/445791","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=445791"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/445791\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":445841,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/445791\/revisions\/445841"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/445796"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=445791"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=445791"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=445791"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=445791"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}