{"id":445897,"date":"2022-08-01T17:56:23","date_gmt":"2022-08-01T20:56:23","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=445897"},"modified":"2022-08-01T17:56:23","modified_gmt":"2022-08-01T20:56:23","slug":"el-espacio-de-las-mujeres-en-la-economia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-espacio-de-las-mujeres-en-la-economia\/","title":{"rendered":"El espacio de las mujeres en la econom\u00eda"},"content":{"rendered":"<p>Fue a principios del siglo XIX, m\u00e1s precisamente en 1801, cuando Jos\u00e9 da Silva Lisboa (1756-1835), el vizconde de Cairu, escribi\u00f3 su <em>Princ\u00edpios de direito mercantil<\/em>. A esta obra se la considera como la primera sobre econom\u00eda publicada en Brasil, y a \u00e9l, como el primer economista brasile\u00f1o (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-liberal-a-la-brasilena\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en<\/em> Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 313<\/em><\/a>). En aquella \u00e9poca, el pa\u00eds no ten\u00eda ninguna universidad, lo que le imped\u00eda al autor transmitir sus conocimientos en un sal\u00f3n de clases. El panorama empez\u00f3 a cambiar cuando la corte portuguesa desembarc\u00f3 en Salvador, siete a\u00f1os despu\u00e9s. Cairu, quien desempe\u00f1\u00f3 un rol clave en la liberaci\u00f3n de los puertos, aprovech\u00f3 su influencia para ofrecer el curso denominado Clase P\u00fablica de Ciencias Econ\u00f3micas en la ciudad de R\u00edo de Janeiro, a finales de 1808.<\/p>\n<p>Durante m\u00e1s de un siglo, la ense\u00f1anza de la econom\u00eda se limit\u00f3 a ser una asignatura complementaria de las carreras de derecho e ingenier\u00eda. No fue sino hasta 1938, en R\u00edo de Janeiro, y en 1946, en S\u00e3o Paulo, que se crearon las facultades de econom\u00eda. La regulaci\u00f3n de la profesi\u00f3n lleg\u00f3 poco despu\u00e9s, en 1951. Pero existe un problema persistente desde la creaci\u00f3n de las primeras carreras: la escasa representaci\u00f3n femenina en el alumnado y, en consecuencia, en los estudios de posgrado, en el cuerpo docente y en la investigaci\u00f3n cient\u00edfica.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 y c\u00f3mo es que sucede esto? Para intentar responder a estas preguntas, la economista Fabiana Rocha, de la Facultad de Econom\u00eda y Administraci\u00f3n de la Universidad de S\u00e3o Paulo (FEA-USP), convoc\u00f3 a un grupo de colegas de la instituci\u00f3n y redactaron un art\u00edculo conjunto sobre las diferencias de g\u00e9nero en la trayectoria acad\u00e9mica en econom\u00eda en Brasil, que fue publicado recientemente en la revista <em>Cuadernos de Econom\u00eda<\/em>, que edita la Facultad de Ciencias Econ\u00f3micas de la Universidad Nacional de Colombia. Es el primer resultado de las actividades que lleva a cabo el grupo EconomistAs, creado en 2017.<\/p>\n<p>La idea del art\u00edculo surgi\u00f3 de la percepci\u00f3n de lo que ocurre en el cotidiano del \u00e1rea. \u201cLa cantidad de alumnas en la carrera de grado en econom\u00eda de la USP siempre ha sido baja, de alrededor de un 30 % del total, pero lo que m\u00e1s ha llamado la atenci\u00f3n fue que ese porcentaje no se ha modificado demasiado a lo largo del tiempo, pese a que las mujeres han pasado a ser mayor\u00eda en las universidades y al crecimiento verificado en otras \u00e1reas donde predominaban los varones, como en el caso de algunas de las ramas de la ingenier\u00eda\u201d, dice Rocha, quien integra la coordinaci\u00f3n de \u00e1reas de la Direcci\u00f3n Cient\u00edfica de la FAPESP. En el posgrado, el panorama es peor a\u00fan. \u201cAdem\u00e1s, las mujeres tienen m\u00e1s dificultades para llegar a ocupar cargos administrativos de mayor prestigio en la universidad\u201d.<\/p>\n<p>Para hacerse una idea de lo que se revela y se debate en el art\u00edculo, en 2019, las mujeres representaban el 57 % de los estudiantes universitarios de todo Brasil, pero solamente un 38 % de los alumnos de la carrera de econom\u00eda, un porcentaje inferior al de aquellas que eligieron las carreras de qu\u00edmica, matem\u00e1tica y estad\u00edstica, por ejemplo. \u201cTambi\u00e9n nos llam\u00f3 la atenci\u00f3n el peque\u00f1o n\u00famero de mujeres que son docentes permanentes en los programas de posgrado del \u00e1rea. Ahora el cuadro se ha modificado un poco, pero la participaci\u00f3n femenina sigue siendo minoritaria y va decayendo a medida que se asciende en la trayectoria\u201d, dice Rocha.<\/p>\n<p>Paula Pereda, coautora del art\u00edculo y profesora asociada de la FEA-USP, explica la metodolog\u00eda que utilizaron para escudri\u00f1ar un escenario cuya mayor dificultad es, precisamente, la escasez de informaci\u00f3n. \u201cEstudiamos la evoluci\u00f3n de la trayectoria en Brasil recurriendo a diversas bases de datos secundarias, tales como las inscripciones para el examen de ingreso a la maestr\u00eda y la informaci\u00f3n de los dos mayores congresos de econom\u00eda del pa\u00eds, el que organiza la Anpec [Asociaci\u00f3n Nacional de Centros de Posgrado en Econom\u00eda] y el de la SBE [Sociedad Brasile\u00f1a de Econometr\u00eda]\u201d, informa Pereda.<\/p>\n<p>Rocha a\u00f1ade que se elabor\u00f3 un cuestionario anual para las facultades siguiendo el modelo del adoptado por el Committee on the Status of Women in Economics (CWESP) de la American Economic Association. \u201cEl cuestionario se aplic\u00f3 por primera vez en Brasil en 2018, reuniendo informaci\u00f3n relativa al a\u00f1o anterior. Con base en la discriminaci\u00f3n por g\u00e9nero, se formularon preguntas referidas a la cantidad de docentes en cada etapa de la carrera acad\u00e9mica, la cantidad de docentes que ocupan cargos administrativos y el n\u00famero de estudiantes de pregrado, maestr\u00eda y doctorado\u201d, dice.<\/p>\n<p>Se descubri\u00f3 entonces que la participaci\u00f3n femenina es mayor en las universidades p\u00fablicas que en las privadas y en instituciones no tan bien evaluadas por la Capes. En t\u00e9rminos de productividad, no se hallaron diferencias entre las tasas de remisi\u00f3n y las de aceptaci\u00f3n de art\u00edculos cient\u00edficos y se identificaron cu\u00e1les son las \u00e1reas acad\u00e9micas que m\u00e1s les interesan a las mujeres. \u201cEllas prefieren la microeconom\u00eda aplicada a las \u00e1reas de la educaci\u00f3n, la salud, la trabajo y la demograf\u00eda, mientras que los varones se inclinan m\u00e1s por las \u00e1reas de la macroeconom\u00eda, finanzas y teor\u00eda econ\u00f3mica\u201d, informa Rocha.<\/p>\n<p>En el art\u00edculo no se investigan los motivos por los cuales las mujeres eligen esas \u00e1reas. Seg\u00fan la investigadora, estar\u00eda haciendo falta un estudio que abarque otros campos del conocimiento, pero Pereda intuye que una de las razones podr\u00eda ser lo que se conoce como \u201csesgo de preferencia\u201d, es decir, las mujeres tienen, por t\u00e9rmino medio, preferencias distintas a las de los varones, lo que las lleva a escoger \u00e1reas diferentes. \u201cOtra explicaci\u00f3n\u201d, prosigue, \u201caunque las evidencias no son tan s\u00f3lidas, ser\u00eda una especie de autoselecci\u00f3n en \u00e1reas menos competitivas en funci\u00f3n del rol que cumplen las mujeres en el cuidado de los hijos y familiares. Tambi\u00e9n es posible que ocurra lo que llamamos exclusi\u00f3n social, que es cuando las mujeres evitan las \u00e1reas dominadas por los varones. Otro de los motivos sugeridos por la literatura alude a una mayor aversi\u00f3n al riesgo de las mujeres, dado que tienden a evitar m\u00e1s la competencia que los varones\u201d.<\/p>\n<p>Regina Madalozzo, docente en el Insper e investigadora del Grupo de Estudios en Econom\u00eda de la Familia y G\u00e9nero (GeFam), recaba algunas hip\u00f3tesis: \u201cExisten \u00e1reas como la de microeconom\u00eda aplicada en donde las mujeres proponen trabajos que encuentran mejor aceptaci\u00f3n. Naturalmente, acaban qued\u00e1ndose en esas \u00e1reas, aunque no necesariamente las hayan elegido cabalmente\u201d. Cuando se decantan por ellas, no se dan cuenta que ha sido lo mismo que hicieron otras mujeres. \u201cPero no creo que se trate de una propensi\u00f3n natural del g\u00e9nero. Por otra parte, tardamos en darnos cuenta de que el mercado, nuestros colegas y la academia nos ven primero como mujeres y solo despu\u00e9s como economistas. Como esta percepci\u00f3n precede a nuestro trabajo, hay una evaluaci\u00f3n diferente que acaba perjudicando la carrera acad\u00e9mica de las mujeres\u201d.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo podr\u00edan contribuir las instituciones educativas para modificar esta realidad? Seg\u00fan Pereda, una de las cuestiones m\u00e1s importantes es que haya un mayor porcentaje de mujeres ense\u00f1ando en las asignaturas m\u00e1s importantes de la carrera. \u201cOtra apuesta v\u00e1lida ser\u00eda contar con m\u00e1s mujeres en los comit\u00e9s de evaluaci\u00f3n de art\u00edculos cient\u00edficos o en los jurados de selecci\u00f3n de docentes. Que haya m\u00e1s mujeres invitadas a ofrecer conferencias tambi\u00e9n contribuir\u00eda a una mayor identificaci\u00f3n de las estudiantes y para que se sientan m\u00e1s representadas. La oferta de mentor\u00edas a las estudiantes suele animar m\u00e1s a las alumnas a elegir la profesi\u00f3n. Las posibilidades son muchas\u201d, analiza. Madalozzo tambi\u00e9n incluye la necesidad de que las instituciones acompa\u00f1en el proceso de contrataci\u00f3n docente para sus respectivas investigaciones. \u201cSe necesita saber si est\u00e1n brindando las mismas oportunidades a las alumnas y a los alumnos de la carrera de grado y hay que prestar atenci\u00f3n a los ascensos de los docentes en los departamentos\u201d.<\/p>\n<p>A mediano plazo, acciones como estas tienden a hacer que el ambiente acad\u00e9mico sea m\u00e1s diverso, lo que se refleja en los temas de las investigaciones, que pueden ampliar la conexi\u00f3n de la econom\u00eda con retos hoy en d\u00eda fundamentales para el conocimiento humano, como aquellos que involucran la crisis clim\u00e1tica, los problemas sanitarios, raciales y, naturalmente, de g\u00e9nero. Seg\u00fan las investigadoras, todos salen ganando. \u201cLa subrepresentaci\u00f3n femenina restringe el tipo de interrogantes que se plantean y las investigaciones cient\u00edficas que se llevan a cabo no tienen en cuenta todo el conjunto de perspectivas posibles para distintas cuestiones, que incide en el debate al respecto de las pol\u00edticas p\u00fablicas que, finalmente, ser\u00e1n implementadas\u201d, reflexiona Rocha. \u201cM\u00e1s all\u00e1 de esto, la eliminaci\u00f3n de los sesgos y el cambio de las normas sociales hace que las mujeres se sientan m\u00e1s respetadas en el ambiente escolar, laboral y de investigaci\u00f3n\u201d, a\u00f1ade Pereda.<\/p>\n<p>Para Madalozzo, es fundamental que se aborde la cuesti\u00f3n de g\u00e9nero en el campo de la econom\u00eda. \u201cIncluso porque a\u00fan hoy en d\u00eda, en muchas facultades de econom\u00eda, hay profesores diciendo en el aula que van a explicar los conceptos de nuevo, para que las mujeres los entiendan. Es una muletilla que esper\u00e1bamos no volver a escuchar y, en 2022, se sigue repitiendo\u201d, lamenta. \u201cSemejante ambiente no es saludable para los varones, y mucho menos para las mujeres\u201d.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Art\u00edculo cient\u00edfico<br \/>\n<\/strong>ROCHA, F. <em>et al.<\/em> <a href=\"https:\/\/dialnet.unirioja.es\/servlet\/articulo?codigo=8131912\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Gender differences in the academic career of economics in Brazil<\/a>. <strong>Cuadernos de Econom\u00eda<\/strong>. 40(84), 815-52. 2021.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Una investigaci\u00f3n revela el abismo de la subrepresentaci\u00f3n femenina en las facultades y la importancia de modificar este panorama","protected":false},"author":708,"featured_media":445902,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[1217],"tags":[294,330],"coauthors":[4071],"class_list":["post-445897","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-carreiras-es","tag-economia-es","tag-sociologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/445897","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/708"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=445897"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/445897\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":445906,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/445897\/revisions\/445906"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/445902"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=445897"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=445897"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=445897"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=445897"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}