{"id":449246,"date":"2022-09-09T13:19:45","date_gmt":"2022-09-09T16:19:45","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=449246"},"modified":"2022-09-09T13:19:45","modified_gmt":"2022-09-09T16:19:45","slug":"una-revista-difunde-una-lista-de-autores-de-articulos-retractados-por-mala-conducta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/una-revista-difunde-una-lista-de-autores-de-articulos-retractados-por-mala-conducta\/","title":{"rendered":"Una revista difunde una lista de autores de art\u00edculos retractados por mala conducta"},"content":{"rendered":"<p>La revista <em>Cureus<\/em>, una publicaci\u00f3n de ciencias m\u00e9dicas con sede en San Francisco (EE. UU.), adopt\u00f3 una estrategia inusual para castigar a los investigadores cuyos art\u00edculos han sido retractados por mala conducta cient\u00edfica. Su p\u00e1gina web ahora incluye un \u201cMuro de la Verg\u00fcenza\u201d, con los nombres, la filiaci\u00f3n y las fotograf\u00edas de los autores de art\u00edculos de la revista que han sido invalidados por plagio, fraude en la revisi\u00f3n por pares, robo de datos y manipulaci\u00f3n de im\u00e1genes.<\/p>\n<p>La lista tiene actualmente once nombres. Siete de ellos son de Pakist\u00e1n; los otros casos son de Sud\u00e1frica, Nepal, la India y Estados Unidos. Tambi\u00e9n incluye una referencia al Hospital Lady Willingdon, de la Universidad M\u00e9dica King Edward de Lahore, en Pakist\u00e1n, que concentra a varios de los autores plagiadores. El caso m\u00e1s grave es el del epidemi\u00f3logo pakistan\u00ed Rahil Barkat, del Hospital Indus, en Karachi, que acumula quince art\u00edculos retractados en <em>Cureus<\/em>, tres de ellos sobre el covid-19, por robo de datos, declaraci\u00f3n falsificada de aprobaci\u00f3n de experimentos por un comit\u00e9 de \u00e9tica y por cobrar 300 d\u00f3lares para incluir los nombres de coautores que no hab\u00edan hecho aportes a los estudios. Otro ejemplo es el de Ahmed Elkhouly, un m\u00e9dico residente del Centro M\u00e9dico Saint Francis, en Trenton (Nueva Jersey, EE. UU.), a quien se le cancelaron cinco art\u00edculos por eludir el proceso de revisi\u00f3n por pares designando a su propia esposa para evaluar sus <em>papers<\/em> sin declarar el parentesco.<\/p>\n<p>La creaci\u00f3n del \u201cMuro de la Verg\u00fcenza\u201d ha generado controversias en el seno de la comunidad cient\u00edfica. En una encuesta <em>online<\/em> promovida por el servicio de noticias Retraction Watch, el 59 % de los 429 consultados calific\u00f3 a la iniciativa como una mala idea. Parte de las cr\u00edticas estaban relacionadas con los criterios adoptados por <em>Cureus<\/em> para seleccionar a los investigadores. Tan solo fueron expuestos los autores corresponsales de los art\u00edculos, evitando as\u00ed al resto de los coautores el escarnio p\u00fablico. \u201cEste h\u00e1bito de levantar el dedo acusador no aporta nada al proceso cient\u00edfico y puede llegar a ser muy pernicioso para los individuos apuntados. Los editores disponen de herramientas mejores que esta para combatir el fraude\u201d, escribi\u00f3 Sylvain Bern\u00e9s Flouriot, del Instituto de F\u00edsica de la Benem\u00e9rita Universidad Aut\u00f3noma de Puebla, en M\u00e9xico, uno de los que opinaron en la encuesta.<\/p>\n<p>David Sanders, experto en integridad acad\u00e9mica de la Universidad Purdue, en Indiana (EE. UU.), declar\u00f3 a la revista <em>Times Higher Education (THE)<\/em> que el acento puesto por <em>Cureus<\/em> en la conducta individual es desacertado. \u201cEn mi opini\u00f3n, lo m\u00e1s apropiado hubiese sido divulgar una lista de los art\u00edculos con evidencias de mala conducta, con los nombres y la filiaci\u00f3n de todos sus autores\u201d, dijo. \u201cSi la revista realmente desea promover la integridad, deber\u00eda mejorar sus protocolos de revisi\u00f3n por pares\u201d.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n hubo quienes aplaudieron la iniciativa. \u201cEs algo que todas las revistas deber\u00edan hacer para que disminuya el plagio y otras pr\u00e1cticas anti\u00e9ticas, estimulando el env\u00edo de art\u00edculos genuinos\u201d, tuite\u00f3 el m\u00e9dico Pentapati Siva Santosh Kumar, del Centro de Medicina Comunitaria de Nueva Delhi, en la India. El neurocirujano John Adler, editor en jefe de <em>Cureus<\/em> y docente de la Universidad Stanford, admiti\u00f3 que la estrategia podr\u00eda tener repercusiones en la carrera de los autores. \u201cEn algunos casos, incluso podr\u00eda ser algo beneficioso. En muchas circunstancias ser\u00eda injusto, pero no en todas\u201d, dijo a <em>THE<\/em>.<\/p>\n<p>La vulnerabilidad de <em>Cureus<\/em> a los autores malintencionados se explica por el modelo de revisi\u00f3n por pares que adopta. Los manuscritos son evaluados por especialistas en un per\u00edodo de tiempo breve, acelerando el proceso, y el an\u00e1lisis cr\u00edtico del contenido contin\u00faa despu\u00e9s de su publicaci\u00f3n. Cualquiera puede opinar sobre los trabajos divulgados, pero los comentarios realizados por expertos en el tema del art\u00edculo son reconocidamente m\u00e1s relevantes. Seg\u00fan Adler, la creaci\u00f3n de la lista fue el resultado de un lustro de debates en el seno del consejo editorial de la revista. \u201cSu prop\u00f3sito nunca fue el escarnio o un castigo gratuito, sino reducir la cantidad de comportamientos deshonestos con los que nuestro equipo se las ve a diario\u201d. Y hace hincapi\u00e9 en que las mentiras relacionadas con las informaciones cient\u00edficas que tienen que ver con la salud pueden tener consecuencias en la vida de la gente y esto, a su juicio, justificar\u00eda sanciones severas.<\/p>\n<p>La detecci\u00f3n de errores en los art\u00edculos cient\u00edficos, ya sean por mala conducta o de buena fe, llegando a la retractaci\u00f3n de ser necesario, es uno de los pilares del sistema de autocorrecci\u00f3n de la ciencia. En un mundo ideal, los investigadores que publican <em>papers<\/em> con datos o conclusiones err\u00f3neas deber\u00edan ser los primeros en admitir los errores y corregirlos. Pero no siempre es esto lo que sucede, ya que un art\u00edculo invalidado puede convertirse en una mancha en el curr\u00edculum de los estudiantes y los cient\u00edficos. Ha habido casos extremos en que el bochorno generado por una retractaci\u00f3n deriv\u00f3 en tragedia. Sylvain Bern\u00e9s Flouriot record\u00f3 el \u201ctriste caso\u201d del bi\u00f3logo japon\u00e9s Yoshiki Sasai, del Centro Riken de Biolog\u00eda del Desarrollo, en Kobe (Jap\u00f3n), quien se suicid\u00f3 en 2014, a los 52 a\u00f1os, tras haber sido acusado de negligencia en la supervisi\u00f3n de su alumna de doctorado Haruko Obokata. La estudiante fue protagonista de un esc\u00e1ndalo en Jap\u00f3n cuando falsific\u00f3 los datos de dos art\u00edculos cient\u00edficos sobre una t\u00e9cnica de producci\u00f3n de c\u00e9lulas madre, tambi\u00e9n firmados por Sasai, posteriormente retractados por la revista <em>Nature<\/em>.<\/p>\n<p>Uno de los problemas de la exposici\u00f3n de los investigadores promovida por <em>Cureus<\/em>, incluso en el caso de embaucadores notorios, reside en que puede reforzar el estigma vinculado con la autor\u00eda de los trabajos cancelados. La psic\u00f3loga Marianne Evola, directora de la Oficina de Responsabilidad en la Investigaci\u00f3n Cient\u00edfica de la Universidad Texas Tech, de Estados Unidos, resalt\u00f3 este efecto colateral pernicioso en un texto publicado en el sitio web de la instituci\u00f3n en 2016. Seg\u00fan ella, como la retractaci\u00f3n es vista como una herramienta de castigo, los investigadores se muestran m\u00e1s reacios a admitir sus errores, lo que va en detrimento de la integridad de los registros cient\u00edficos. Y mencion\u00f3 c\u00f3mo deben lidiar con este problema los supervisores y sus tutelados. \u201cLos alumnos deben estar dispuestos a admitir sus yerros ante sus mentores teniendo la certeza de que trabajar\u00e1n en forma conjunta para corregir los problemas. Pero si los estudiantes consideran que sus fracasos les acarrear\u00e1n verg\u00fcenza, humillaci\u00f3n y sanciones, es m\u00e1s probable que quieran ocultar sus fracasos. Tras a\u00f1os de dirigir a estudiantes, he aprendido que raramente hay necesidad de avergonzar o humillar a un alumno por sus fallos, aun cuando se trate de errores evitables\u201d, sentenci\u00f3. En un texto editorial publicado en diciembre de 2021, la revista <em>Nature Human Behavior<\/em> propuso crear recompensas para los cient\u00edficos que est\u00e1n iniciando sus carreras y revelan los propios errores en que han incurrido de buena fe. \u201cLas retractaciones constituyen una herramienta para corregir la literatura, no un veredicto sobre el car\u00e1cter moral\u201d, resume el editorial.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<em>Cureus<\/em>, una publicaci\u00f3n de ciencias m\u00e9dicas, expone a los investigadores en su \u201cmuro de la verg\u00fcenza\u201d","protected":false},"author":11,"featured_media":449251,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[178],"tags":[299,316],"coauthors":[98],"class_list":["post-449246","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-buenas-practicas","tag-etica-es","tag-medicina-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/449246","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=449246"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/449246\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":449255,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/449246\/revisions\/449255"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/449251"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=449246"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=449246"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=449246"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=449246"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}