{"id":449596,"date":"2022-09-09T14:47:47","date_gmt":"2022-09-09T17:47:47","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=449596"},"modified":"2022-09-12T15:48:23","modified_gmt":"2022-09-12T18:48:23","slug":"las-subvenciones-de-la-financiadora-de-estudios-y-proyectos-finep-no-han-logrado-acelerar-el-ritmo-de-la-innovacion-en-las-empresas-brasilenas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/las-subvenciones-de-la-financiadora-de-estudios-y-proyectos-finep-no-han-logrado-acelerar-el-ritmo-de-la-innovacion-en-las-empresas-brasilenas\/","title":{"rendered":"Las subvenciones de la Financiadora de Estudios y Proyectos no aceleraron el ritmo de la innovaci\u00f3n en las empresas brasile\u00f1as"},"content":{"rendered":"<p>Dos economistas del Instituto de Investigaci\u00f3n Econ\u00f3mica Aplicada (Ipea) analizaron las razones por las cuales el programa de subvenci\u00f3n econ\u00f3mica de la Financiadora de Estudios y Proyectos (Finep) de Brasil tuvo efectos modestos en el ritmo de innovaci\u00f3n en nacional. Esta modalidad de ayuda, puesta en marcha en 2006, propone destinar recursos p\u00fablicos no reembolsables, es decir, que no necesitan devolverse, a proyectos de investigaci\u00f3n y desarrollo (I&amp;D) a empresas innovadoras. Su objetivo es impulsar iniciativas de alto riesgo tecnol\u00f3gico en el sector privado.<\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n, realizada por Graziela Zucoloto y Priscila Koeller, del Centro de Investigaci\u00f3n en Ciencia, Tecnolog\u00eda y Sociedad del Ipea, muestra que el programa se vio afectado por el flujo err\u00e1tico de los recursos. Entre 2014 y 2019, pr\u00e1cticamente no hubo inversiones (<em>v\u00e9ase el gr\u00e1fico<\/em>). La Finep volvi\u00f3 a conceder subvenciones durante la pandemia y as\u00ed y todo no consigui\u00f3 darles impulso a emprendimientos audaces ni de gran envergadura. Esto se debe a que se redujeron los tiempos de vigencia de los proyectos y el volumen de recursos destinado a cada uno de ellos, as\u00ed como los porcentajes de las contrapartidas puestas a disposici\u00f3n por las empresas.<\/p>\n<picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/034-037_subvencao_316-0-desktop-2.png\" data-tablet_size=\"698x563\" alt=\"Fluxo intermitente\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/034-037_subvencao_316-0-desktop-2.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/034-037_subvencao_316-0-desktop-2.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/034-037_subvencao_316-0-mobile-2.png\" \/>\n  <\/picture><span class=\"embed media-credits-inline\">Rodrigo Cunha<\/span>\n<p>En el estudio, las investigadoras separaron el an\u00e1lisis en dos per\u00edodos: 2012-2015 y 2016-2020, correspondientes a las \u00faltimas Estrategias Nacionales de Ciencia, Tecnolog\u00eda e Innovaci\u00f3n. En el primero, de 2012 a 2015, el monto promedio anual ofrecido mediante este instrumento lleg\u00f3 a ser de 266,8 millones de reales, con impactos positivos importantes, acercando a las empresas al sector acad\u00e9mico e impulsando el dep\u00f3sito de registros de patentes. Esta situaci\u00f3n se deterior\u00f3 en los \u00faltimos a\u00f1os. Los valores promedio anuales disponibles entre 2016 y 2020 disminuyeron un 65 % en comparaci\u00f3n con el primer per\u00edodo, a tan solo 93,3 millones de reales. Este retroceso se debi\u00f3, sobre todo, al bloqueo sucesivo de los recursos provenientes del Fondo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico, el FNDCT (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-ciencia-en-mengua\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 304<\/em><\/a>). Con recursos procedentes de los ingresos de diversos segmentos de la econom\u00eda \u2013tales como petr\u00f3leo, energ\u00eda, salud y biotecnolog\u00eda\u2013, recaudados por los Fondos Sectoriales de Ciencia y Tecnolog\u00eda, el FNDCT es la principal herramienta de financiaci\u00f3n de la investigaci\u00f3n y la innovaci\u00f3n del gobierno federal brasile\u00f1o, responsable de suministrarles recursos a los programas de la Finep. \u201cA causa de los reiterados bloqueos de sus recursos y con la opci\u00f3n de destinar los existentes a otras modalidades, las subvenciones han perdido su capacidad de inversi\u00f3n\u201d, explica Zucoloto.<\/p>\n<p>En el segundo per\u00edodo analizado se registr\u00f3 un incremento del conjunto de proyectos apoyados, impulsado principalmente por la liberaci\u00f3n de los recursos destinados a las tecnolog\u00edas relacionadas con el covid-19. En 2020, la Finep pr\u00e1cticamente relanz\u00f3 el programa, concediendo 271,2 millones de reales a 191 proyectos de esta naturaleza, en lo que constituy\u00f3 el mayor monto en subvenciones gestionado por la agencia desde 2016. Uno de ellos dio origen a una prueba de bajo costo para la detecci\u00f3n del covid-19. El dispositivo, elaborado a base de silicio y desarrollado por la empresa Bioensaios, con sede en el estado de Para\u00edba, obtuvo resultados equiparables a los del test RT-PCR, el patr\u00f3n oro en el diagn\u00f3stico del nuevo coronavirus. Otro proyecto, llevado a cabo por la empresa Plasmar Ind\u00fastria, de Rio Grande do Sul, dio como resultado unas mascarillas antimicrobianas capaces de filtrar hasta el 95 % de las part\u00edculas transportadas por el aire, reduciendo la carga viral y el riesgo de contagio.<\/p>\n<p>A juicio del economista y polit\u00f3logo Luis Fernandes, del Instituto de Relaciones Internacionales de la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de R\u00edo de Janeiro (PUC-RJ), los recursos asignados a la lucha contra el covid-19 llegaron en buena hora, pero se limitaron a habilitar innovaciones incrementales, no estructurales, como cabr\u00eda esperarse de los proyectos apoyados por ese programa. \u201cComprendo a los administradores de la Finep\u201d, comenta Fernandes, quien fue presidente de la agencia de 2007 a 2011. \u201cAnte la escasez de recursos, aprovecharon la pandemia para ampliar las subvenciones, pero dado el car\u00e1cter de urgencia de esta medida, los proyectos no cubrir\u00e1n las necesidades de innovaci\u00f3n que requiere el pa\u00eds\u201d.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Zucoloto, la tendencia que se observa en los \u00faltimos a\u00f1os parece haber contribuido a profundizar problemas de vieja data. Uno de ellos est\u00e1 vinculado a la extensi\u00f3n promedio prevista para los proyectos, que en los \u00faltimos 10 a\u00f1os se redujo de 53 a 24 meses. Hace tiempo que este fen\u00f3meno preocupa a los investigadores. \u201cSi se tiene en cuenta que la subvenci\u00f3n pretende financiar proyectos de alto riesgo tecnol\u00f3gico, que no ser\u00edan viables sin la intervenci\u00f3n del Estado, cabe preguntarse si tan solo dos a\u00f1os son suficientes para desarrollar innovaciones de gran impacto, capaces de atender a los intereses del pa\u00eds\u201d, afirma Koeller. El profesor Roberto Bernardes, docente del Programa de Posgrado en Administraci\u00f3n de la Funda\u00e7\u00e3o Educativa Ignaciana Padre Saboia de Medeiros (FEI), experto en gesti\u00f3n estrat\u00e9gica de la innovaci\u00f3n y transformaci\u00f3n digital, sostiene que el plazo promedio de un proyecto de innovaci\u00f3n radical es de unos cinco a\u00f1os, dependiendo del nivel de frontera cient\u00edfica y complejidad tecnol\u00f3gica, y del grado de incertidumbre que se afronta: \u201cdos a\u00f1os son insuficientes para promover innovaciones de alto riesgo\u201d, dice el investigador. Gianna Sagazio, directora de Innovaci\u00f3n de la Confederaci\u00f3n Nacional de la Industria (CNI), puntualiza que no es posible estimar el impacto de una innovaci\u00f3n solamente a partir del tiempo de ejecuci\u00f3n del proyecto que la concibi\u00f3. \u201cNo obstante, los datos del Ipea indican que en Brasil no existen perspectivas de apoyo p\u00fablico permanente y a largo plazo a las actividades empresariales de I&amp;D de alto riesgo, y eso es grave\u201d.<\/p>\n<p>A juicio de la economista Domitila Santos Bahia, de la Escuela Paulista de Pol\u00edtica, Econom\u00eda y Negocios de la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp), \u201clos resultados sugieren que la subvenci\u00f3n se estar\u00eda utilizando para reemplazar la inversi\u00f3n privada en innovaciones incrementales, a menudo de utilidad para la empresa, pero no necesariamente ligadas a los retos que afronta el pa\u00eds\u201d. Para Fernandes, sin embargo, es importante que los datos se analicen a la luz del contexto econ\u00f3mico actual. \u201cLas grandes empresas est\u00e1n invirtiendo menos en I&amp;D, dado el escenario de incertidumbre pol\u00edtica y econ\u00f3mica del pa\u00eds en los \u00faltimos a\u00f1os, mientras que las peque\u00f1a y medianas empresas resienten su capacidad de inversi\u00f3n debido a la escasa demanda interna, de manera tal que, con menores inversiones de la Finep, cabe esperar que las contrapartidas que las compa\u00f1\u00edas ofrecen tambi\u00e9n disminuyan\u201d, dice el economista, en referencia a la parte que invierten las propias firmas en los proyectos financiados por la agencia.<\/p>\n<\/div><div class='overflow-responsive-img' style='text-align:center'><picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/034-037_subvencao_316-1-desktop-true-2.png\" data-tablet_size=\"1188x448\" alt=\"Dura\u00e7\u00e3o dos projetos \/ contrapartida\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/034-037_subvencao_316-1-desktop-true-2.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/034-037_subvencao_316-1-desktop-true-2.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/034-037_subvencao_316-1-mobile-2.png\" \/>\n  <\/picture><span class=\"embed media-credits-inline\">Rodrigo Cunha<\/span><\/div><div class=\"post-content sequence\">\n<p>Uno de los objetivos de las subvenciones consiste en estimular a las empresas para que destinen recursos propios a emprendimientos de alto riesgo tecnol\u00f3gico. \u201cLa idea es que el aporte p\u00fablico cubra los gastos relacionados solamente con las actividades de I&amp;D, quedando a cargo de las empresas, como contrapartida, el resto de los costos involucrados en el proyecto. Esto permite compartir con el Estado los riesgos del proceso de innovaci\u00f3n\u201d. Sin embargo, seg\u00fan la investigaci\u00f3n del Ipea, las empresas est\u00e1n desembolsando proporcionalmente menos dinero propio en proyectos de esta \u00edndole. Las subvenciones lograron esa meta con cierto grado de \u00e9xito entre 2012 y 2015, cuando las contrapartidas llegaron a ser de un 107,6 % del monto asignado por la Finep. \u201cEntre 2016 y 2020, ese porcentaje se redujo a un 42,3 %\u201d, subraya Koeller. \u201cEsto quiere decir que el sector empresario, sobre todo a partir de 2016, pas\u00f3 a invertir proporcionalmente menos dinero propio en sus proyectos\u201d, a\u00f1ade Zucoloto. Gianna Sagazio, de la CNI, recuerda que las empresas subvencionadas est\u00e1n obligadas a ofrecer contrapartidas, cuya base m\u00ednima est\u00e1 definida en las convocatorias p\u00fablicas. \u201cEn un escenario de escasos recursos para subvenciones, es posible que las empresas est\u00e9n ofreciendo contrapartidas cercanas al m\u00ednimo previsto en los pliegos licitatorios\u201d, dice.<\/p>\n<p>Los \u00faltimos diez a\u00f1os tambi\u00e9n estuvieron signados por los cambios en el tama\u00f1o de las empresas beneficiadas. La participaci\u00f3n de las micro y peque\u00f1as empresas, en relaci\u00f3n con el valor total de proyectos financiados, se duplic\u00f3 con creces entre ambos per\u00edodos, saltando de un 14,9 % entre 2012 y 2015 a un 41,6 % entre 2016 y 2020. Estudios anteriores ya hab\u00edan advertido sobre este fen\u00f3meno. Uno de ellos, publicado en 2012 por el economista Jos\u00e9 Mauro de Morais, tambi\u00e9n del Ipea, analiz\u00f3 los valores promedio de los proyectos subvencionados, observando similitudes entre los montos percibidos por empresas de diferentes tama\u00f1os: en proporci\u00f3n, la suma recibida por las firmas peque\u00f1as, en relaci\u00f3n con su facturaci\u00f3n, habr\u00eda sido m\u00e1s elevada que la de las grandes compa\u00f1\u00edas. \u201cEl caso es que las grandes empresas son las que dispondr\u00edan de mayor capacidad para realizar innovaciones de mayor impacto\u201d, comenta Zucoloto.<\/p>\n<p>La canalizaci\u00f3n de recursos hacia las empresas peque\u00f1as no es algo malo, opina Fernandes. \u201cSon innumerables las innovaciones que han aportado las peque\u00f1as firmas de base tecnol\u00f3gica, y muchas de ellas son incorporadas posteriormente por las grandes compa\u00f1\u00edas\u201d, comenta. El problema principal, seg\u00fan Domitila Bahia, reside en la ausencia de una asociaci\u00f3n entre la intensidad del apoyo p\u00fablico y el riesgo tecnol\u00f3gico de los proyectos. \u201cLa subvenci\u00f3n intensiva de actividades de bajo riesgo aumenta la probabilidad de sustituci\u00f3n de las inversiones privadas por la inversi\u00f3n p\u00fablica, lo que tambi\u00e9n contribuye a una fragmentaci\u00f3n de los recursos entre un gran n\u00famero de proyectos de menor fuste, con menos capacidad de impulsar cambios estructurales\u201d, resalta. \u201cLa evaluaci\u00f3n del riesgo minimizar\u00eda este efecto, en la medida en que los proyectos menos ambiciosos percibir\u00edan menos recursos\u201d, a\u00f1ade Koeller.<\/p>\n<p>Para S\u00e9rgio Salles-Filho, coordinador del Grupo de Estudios sobre Organizaci\u00f3n de la Investigaci\u00f3n y la Innovaci\u00f3n de la Universidad de Campinas (Geopi-Unicamp), los recursos disponibles en el programa de subvenci\u00f3n son insuficientes como para impulsar innovaciones de gran impacto en las grandes empresas. \u201cLos valores promedio concedidos por la Finep a cada proyecto entre 2005 y 2015, seg\u00fan se desprende de una investigaci\u00f3n realizada por nuestro grupo, eran de aproximadamente 1,7 millones de reales, muy poco para marcar una diferencia en los esfuerzos de I&amp;D en las grandes compa\u00f1\u00edas, aun cuando puedan servirles a las peque\u00f1as para invertir en desarrollos que les permitan crear nuevos modelos de negocio, destrabar aspectos espec\u00edficos de su proceso productivo, apalancar alguna tecnolog\u00eda, etc.\u201d, dice el investigador. Y a\u00f1ade: \u201cUna cosa es desarrollar tecnolog\u00edas, y otra muy distinta transformarlas en bienes o servicios, algo que, invariablemente, exige inversiones y esfuerzos en los llamados activos complementarios\u201d.<\/p>\n<p>\u201cSeg\u00fan \u00e9l, Brasil padece un problema estructural en su proceso de innovaci\u00f3n. \u201cNo se trata solamente de falta de dinero\u201d, dice Salles-Filho, quien subraya que Brasil es una de las econom\u00edas m\u00e1s cerradas del mundo, basada en la exportaci\u00f3n de bienes de baja intensidad tecnol\u00f3gica. \u201cLa mayor\u00eda de las empresas nacionales est\u00e1n centradas en el mercado local: hay pocas que operen en el mercado global en segmentos sensibles a la competencia internacional\u201d, comenta. \u201cNo tienen la presi\u00f3n de desarrollar diferencias competitivas que requieran de inversiones sistem\u00e1ticas en I&amp;D, por m\u00e1s dinero que se les conceda. Hace falta un factor de est\u00edmulo estructural a la innovaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Seg\u00fan las autoras del estudio, este escenario sirve de advertencia para los pr\u00f3ximos a\u00f1os. Tras promulgarse la Ley Complementaria n\u00ba 177, aprobada en 2021 por el Congreso Nacional, el gobierno est\u00e1 impedido de aplicar nuevas retenciones de los recursos del FNDCT. La subvenci\u00f3n deber\u00eda registrar un aumento de ingresos y se podr\u00e1 invertir en m\u00e1s proyectos. El riesgo radica en que el programa siga subsidiando, de manera fragmentada, actividades de bajo riesgo tecnol\u00f3gico. Para Roberto Bernardes, de la FEI, los programas de subvenciones deben tener como meta promover innovaciones radicales y perfeccionar los mecanismos de gesti\u00f3n de los proyectos y la promoci\u00f3n de sus resultados. \u201cEsto solo es posible mediante una amplia oferta de recursos y proyectos estructuradores a largo plazo, capaces de articular a empresas de distinta envergadura y de diversas \u00e1reas, universidades e institutos de investigaci\u00f3n en torno a un mismo objetivo estrat\u00e9gico, siguiendo el ejemplo de experiencias de otros tiempos, como el Programa Nacional del Alcohol [Proalcool]\u201d, dice. Sagazio aclara que la CNI est\u00e1 articul\u00e1ndose con entidades del ecosistema de ciencia, tecnolog\u00eda e innovaci\u00f3n, incluidos el Ministerio de Ciencia, Tecnolog\u00eda e Innovaci\u00f3n (MCTI) y la Finep, para garantizar que los recursos de las subvenciones se apliquen correctamente en proyectos de alto impacto tecnol\u00f3gico. \u201cUrge definir las directrices de inversi\u00f3n, las \u00e1reas prioritarias o los nichos de excelencia para la ejecuci\u00f3n de pol\u00edticas orientadas por misiones, siguiendo el ejemplo de otros pa\u00edses\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El flujo err\u00e1tico de los recursos comprometi\u00f3 la capacidad de inversi\u00f3n en los \u00faltimos a\u00f1os","protected":false},"author":346,"featured_media":448413,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[303],"coauthors":[662],"class_list":["post-449596","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-politica-ct","tag-financiacion"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/449596","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/346"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=449596"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/449596\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":451235,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/449596\/revisions\/451235"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/448413"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=449596"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=449596"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=449596"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=449596"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}